DIARIO DE VIERNES
LA
INMENSA MAGNITUD DEL CRIMEN PETROLERO COMETIDO POR LA PANDILLA CHAVISTA EN EL
SIGLO XXI
la casa en ruinas
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Incomprensible la actitud “pragmática” de algunos venezolanos
Durante el siglo XX Venezuela hizo grandes
progresos materiales y sociales con su ingreso petrolero, a pesar de que hubo
derroche. El chavismo tuvo más de dos veces todo el ingreso de todos los
presidentes y dictadores anteriores, desde Gómez hasta Rafael Caldera II, y no
muestra ningún logro remotamente comparable.
UN
CRIMEN DE MAGNITUD DIFICIL DE COMPRENDER
Lo
que es casi imposible de comprender es que durante el siglo XX se hicieron hospitales,
carreteras, puentes, plazas, metros y aeropuertos y se llevaron a cabo
programas como el Mariscal de Ayacucho, la expansión de la industria del aluminio
y siderúrgica, en fin, mal que bien se construyó un país, mientras que en lo
que va de siglo XX, con el doble del dinero de todo el siglo pasado, no hay
obras que mostrar y en lugar de construir se ha destruido el país.
¿Adónde fue a parar
esa inmensa masa de dinero recibido por el exhibicionista que fue Hugo Chavez y
por el analfabeta que fue Maduro? Porque no solo no hay nada que mostrar
durante el siglo XXI, sino que estos delincuentes endeudaron el país en unos $150000
millones adiciónales, una deuda que tendrá que pagar la Venezuela democrática
que remplace la pandilla Chavista/madurista que todavía está en el poder y
sigue asaltando al pueblo venezolano.
Dudo que en algún otro país del planeta haya sucedido un desastre
de similar magnitud. Creo que solo unos pocos venezolanos tienen idea, al menos
parcial, de adonde ha ido a parar esta inmensa suma de dinero, producto de un
recurso no renovable que una sacado del subsuelo se agota para siempre. Yo he estimado
que solamente a la Cuba castrista y castrada, Chavez y Maduro le han dado unos
$50 - 70000 millones de nuestro dinero, parte en efectivo, la mayor parte en petróleo
altamente subsidiado, prácticamente gratis, que ellos luego revendían en los
mercados internacionales, hasta compitiendo con nuestro petróleo, un doble
robo. Sabemos que le dieron dinero a la
guerrilla colombiana, que financiaron las campañas electorales de muchos sinvergüenzas
latinoamericanos como los Kirchner en Argentina (maletas llenas de dinero), Evo
Morales en Bolivia, Zelaya en Honduras, Ortega en Nicaragua, Ollanta Humala en
Peru, etc., que financiaron a Hezbola y otros grupos terroristas en el medio
Oriente. Chavez repartía dinero a manos llenas para tratar de convertirse en el
líder mundial contra los estados Unidos. Y en el plano domestico el derroche
fue copioso: transferencias directas de dinero a los pobres para hacerles creer
que ya no eran pobres; proyectos faraónicos como refinerías que nunca se
hicieron, puentes que se quedaron en la primera piedra, docenas de empresa del estado
que fueron a la quiebra, ferrocarriles que nunca transitaron, tanqueros que
nunca navegaron, explosivos que no explotaban, regalos a los países
latinoamericanos para hacerlos aliados incondicionales en las organizaciones
como la OEA y otras, toda una colección de abusos, crímenes, robos, asaltos
llevados a cabo por una pandilla de ladrones y narcotraficantes quienes aún hoy
en día están en el poder, ahora con un nuevo socio que los iguala en rapacidad.
Además de todo esto, debemos agregar, por supuesto, el
dinero robado que está hoy en cuentas secretas en todos los centros financieros
del mundo. Bastante de ese dinero está ya identificado por las autoridades,
pero mucho nunca podrá recuperarse, porque la gente muy adinerada, no importa
como hayan hecho ese dinero, suelen tener excelentes abogados que les permiten
seguir libres e impunes.
LA VENEZUELA PETROLERA ES COMO UN LEON HAMBRIENTO Y
DESDENTADO SENTADO EN UNA MESA REPLETA DE COMIDA
Venezuela tiene inmensos recursos petroleros, aunque no tantos
como se dice alegremente. Sus reservas son cuantiosas, pero tienen años sin ser
debidamente desarrolladas y comercializadas. En especial, durante los últimos
diez años ese desarrollo se ha paralizado casi por completo. Hoy día existe una
aguda crisis petrolera mundial, generada por las aventuras de Donald Trump,
pero Venezuela, que podría jugar un papel decisivo en resolverla, es un cero a
la izquierda, sin producción de significación y sin un futuro desarrollo a
corto plazo previsible, dada la manera como el chavismo ha destruido a la
empresa petrolera del estado y como ha impedido que empresas privadas puedan
trabajar en el país. Ni lavaron ni prestaron la batea. Ese crimen de omisión se
combina con el crimen de comisión que ya hemos mencionado, dando como resultado
la total destrucción del aparato productor venezolano y una inmensa perdida: la suma de lo ingresado y despilfarrado más
lo que hubiera podido generarse y no se hizo.
IGUALMENTE DIFICIL DE COMPRENDER ES LA ACTITUD DE ALGUNOS
VENEZOLANOS
La inmensa magnitud del crimen contra Venezuela no es lo único
que nos parece difícil de comprender. Igualmente, difícil de comprender es la
actitud pasiva, laxa, negligente, cuando no complaciente y hasta indiferente de
muchos venezolanos quienes todos estos años han mantenido que es necesario dialogar,
en entenderse con la pandilla, ya que somos todos venezolanos y debemos
buscar la reconciliación y la paz, evitando una guerra civil. A quienes hemos
opinado que esta pandilla solo saldría por la fuerza se nos ha llamado
radicales, sedientos de sangre, promotores de la guerra civil. El lema de esos
venezolanos ha sido que la solución del problema venezolano debe ser pacífica y
negociada.
Todavía hoy en día, cuando la pandilla se mantiene en el poder,
esta vez aliada con un gobierno presidido por un aspirante a tirano, con
inmenso poder y de inmensa rapacidad, esos venezolanos siguen pidiendo
paciencia, predicando la hermandad con la pandilla, insistiendo en que el
chavismo madurismo puede y debe coexistir pacíficamente con la Venezuela
democrática y decente estableciendo de manera totalmente equivocada una
equivalencia moral entre esos demócratas venezolanos y la pandilla criminal que
ha arruinado al país. No les importa la magnitud del crimen que se ha cometido.
Algunos de ellos, los más vehementes en la búsqueda de la “paz y la concordia”
parecen llevar en sus venas la sangre de esclavos.
RAPSODIA SOBRE UN TEMA DE PAGANINI, SERGIO RACHMANINOV
https://www.youtube.com/watch?v=KD4dhTJk6bs&list=RDKD4dhTJk6bs&start_radio=1
Esta
bellísima obra ha sido una de mis preferidas desde la adolescencia. El
colorido, la fuerza, la melodía, el poder. Un poderoso agente catalizador de
felices evocaciones
Cuando
mis padres se casaron, en 1932, adquirieron una pequeña casa en la dirección
arriba citada, donde permanecieron con nosotros, mi hermana Cristina y yo, por
los siguientes doce años, cuando nos mudamos a la calle Páez 17, una casa más
grande y de mayor calidad, por la cual -recuerdo – mi padre pagó Bs22000.
La
casa de la calle Sucre tenía unas rejas negras a la entrada y un pequeño jardín
de rosas frente a la calle, e, inmediatamente a la mano derecha, al entrar, una
habitación, que era la mía, al lado una salita y, pasando una puerta, dos
habitaciones más, una sala comedora, la cocina y, finalmente, un corral. La
calle Páez era empinada y bajaba hacia la calle Guaicaipuro. Bajando, nuestros
vecinos eran los Infante, con quien seria íntima amiga de muchos años, Virginia
Infante. Los vecinos del lado de arriba era la familia Taborda. Anselmo el
padre, tenía su bodega en la esquina de la calle Sucre con la calle Guaicaipuro.
Era una familia numerosa, recuerdo a Mary, Kathy, José Antonio (Tabordita).
Frente a nosotros vivía la familia Caputo. La madre era Lola, la hija mayor,
muy bonita, era la Niña y los varones eran Nicolas y Vicente, si recuerdo bien.
Abajo de la familia Caputo vivían unas hermanas solteras quienes casi nunca
eran vistas. Mas arriba de nosotros estaba la familia Ziegler y al lado, en la esquina,
una familia que hacía unas arepas deliciosas.
Mi
padre Jesús
Mi
padre Jesús era un hombre maravilloso. Por supuesto, eso es lo que la
abrumadora mayoría de todos los hijos dicen de sus padres, no solo porque suele
ser cierto sino porque al paso de los años la imagen del padre se va
idealizando y la vamos revistiendo de cualidades y olvidando sus defectos.
Hasta somos capaces de crear mitos y leyendas que integramos a nuestros
recuerdos, convirtiéndolos en realidades.
Mi
papa Jesús era un hombre tranquilo cariñoso con su familia y generalmente
amable, aunque con frecuencia un poco hosco con la gente que acudia a la botica,
sobre todo quienes no seguían sus instrucciones sobre la frecuencia y dosis de
las medicinas que debían tomar. A la señora que le dijo que le daba cucharadas
de café negro al bebe para “hacerle el estómago” le respondió: “Por qué no le
das un tiro y lo matas de una vez?
Como
decían de Immanuel Kant, los vecinos nuestros podían poner sus relojes por el
momento en el cual mi papa salía de la casa hacia la botica o regresaba de la botica
a la casa, siempre a la misma hora. Su puntualidad se extendía a todos los órdenes
de su vida: comer, dormir, supongo yo que ello suena un poco aburrido, pero así
era él.
Creo
interesante apuntar que no recuerdo que mi papa me diera alguna vez una orden.
Nuestra relación siempre estuvo basada en el diálogo, el me preguntaba que
pensaba yo hacer, nunca lo que debía hacer. Y lo tro fue que, al yo decirle lo
que pensaba hacer, casi siempre estuvo de acuerdo conmigo y me presto su mas
decidido apoyo. Recuerdo que al terminar mi bachillerato en el Liceo San José y
el Andrés Bello (quinto año), almorzando en familia, dije en la mesa: “he
estado viendo la información sobre universidades en Estados Unidos y creo que
me voy a ir a la Universidad de Tulsa, en Oklahoma, a estudiar geología”. Decir
esto un adolescente, del pequeño pueblo de Los teques, de familia sin mayores
recursos económicos, sonaba muy osado. Sin embargo, mis padres me escucharon como
si yo hubiera dicho que me iba a estudiar a Valencia. Mi papa me dijo que
hiciera mis planes y ellos me apoyarían en todo lo posible. Y así fue. Fui a
Tulsa, me gradué y regresé a Venezuela, una decisión que cambio mi vida para
bien.
MI
papa era una persona tranquila, casi nunca lo vi alterado o levantando la voz.
Solo una vez lo vi envuelto en una pelea, en el Club Miranda, de Los teques,
centro social muy frecuentado, cuya sede estaba inicialmente frente a la Plaza
Bolivar. Se jugaba cartas y uno de los jugadores hizo un comentario sobre “lo
pavoso” que era mi papa, lo cual llevo a mi padre a darle un silletazo por la
cabeza. Yo estaba cerca, jugando ping pong y logre ver parte del encuentro. En
adición a ese episodio lo vi salir un par de veces de la casa a la cárcel de
Los teques, ya que era adeco y, durante la dictadura de Pérez Jiménez, hacían
redadas periódicas de los adecos, cada vez que se les antojaba. En una ocasión
mi mama me llevo a la policía, a un costado de la Plaza Bolivar y exigió ver al
jefe del cuerpo, quien apareció de inmediato, pues a mi mama le tenían terror
en el pueblo. “Que se le ofrece, Sra. Coronel”, le pregunto muy obsequioso. Y
mi mama le dijo: “Vengo a traerle a Gustavo para que me lo ponga preso”. Cuando
el jefe de la policía se mostró sorprendido, mi mama le dijo:” “es el único
varón de la familia Coronel que queda libre. Hagan el trabajo completo”.
MI
MAMA FILOMENA
Si
mi papa era un placido manantial mi mamá era un tsunami. Siempre activa en
múltiples proyectos comunitarios: Criz Roja, alfabetización, veladas benéficas,
casa cunas, asilo de ancianos, protestas cívicas, fiestas de carnaval, mi mama
estaba en todo. Era la pianista de los actos culturales, de contagioso
entusiasmo. Mi papa era adeco, mi mama urredista. No había actividad en Los
teques en la cual no estuviera involucrada. Mi papa nunca me castigo, esa era
la tarea de mi mama, a veces me perseguía a escobazos por toda la casa. Sin
embargo, cada vez que lo hacía teníamos que llamar al medico vecino, Estrada,
porque le subía la tensión. Mi mama era hipertensa grave, yo herede eso de
ella. Mi padre me ensenaba por el ejemplo, ella era mas explicita y me daba
consejos, ordenes e instrucciones. Su fe en mi (o su estrategia de formación)
la llevaba expresar entera confianza en mi rectitud, aun cuando yo hubiera sido
culpable de pequeños desaguisados, como irme a pescar sardinas un día en lugar
de ir a la escuela. En mi presencia la maestra se lo dijo a mi mama y mi mama
le dijo a la maestra que estaba equivocada, que yo jamás me jubilaría de la
escuela. El resultado de esa arriesgada estrategia de mi mama fue que yo jamás
me jubile de nuevo, ni he actuado de manera incorrecta en cualquier otro orden
de mi vida. Ese evento me sello moralmente para siempre.
Pequeño
esbozo del entorno en el cual pase mi niñez y adolescencia en Los Teques, mencionando
de memoria algunas de las familias que frecuentaba.
¿Como
era Los Teques en esos años? Mis primeras impresiones. En notas próximas.
La acción militar estadounidense en Venezuela del 3 de enero pasado fue celebrada por los venezolanos con júbilo. Para muchos compatriotas la figura de Donald Trump adoptó el rango de libertador. Los Estados Unidos fue vista como el caballero andante que llega en su corcel blanco a socorrer a la damisela aprisionada por malvados.
Después de esta maravillosa acción ,
la cual fue vista como un gesto propio de una nación que ha sido históricamente
la lideresa de la democracia en el mundo, todos los venezolanos que amamos la
Libertad pensamos que el siguiente paso sería llamar al presidente elegido en
Julio 2024, a fin de que un nuevo gobierno se instalase lo antes posible, el cual
contaría con el apoyo del poderoso aliado del norte para neutralizar a los
cabecillas de la pandilla y cambiar la estructura criminal de poder que había
imperado por 25 años.
Ya todos sabemos lo que sucedió. En
lugar de haber sido salvada por un caballero andante la doncella venezolana
simplemente fue capturada por un nuevo tiranuelo. Todo lo que ha ocurrido desde
que Maduro fue llevado a prisión en Nueva York es un cambio de tutor, del
castrismo cubano a Donald Trump. Venezuela ha pasado de ser vasalla de Cuba a
ser vasalla de los estados Unidos. Es evidente ya que los objetivos esenciales
de Donald Trump en Venezuela tienen poco que ver con la implantación de una verdadera
democracia y mucho que ver con lograr el libre y abusivo acceso a los recursos minerales
venezolanos.
Trump no oculta esos objetivos. Se pinta
como el presidente de Venezuela y habla de Delcy Rodríguez como su
lugarteniente. Muestra mapas en los cuales Venezuela aparece como el estado 51
de la unión estadounidense. Habla del petróleo venezolano como “su petróleo” y
ha establecido un sistema poco transparente para vender el petróleo venezolano
en los mercados internacionales y guardarse parte del ingreso obtenido, sin que
el resto del dinero tenga un uso transparente. A pesar de este abuso de poder
declara una y otra vez que Venezuela ahora si está enriqueciéndose, más que en
toda su historia pasada, gracias a su magnanimidad. Como todos sabemos, Trump
es un mentiroso patológico, no puede evitar darse autobombo, aunque nadie le crea.
Es el caso clásico del rey que anda desnudo y cree estar vestido con las ropas más
exquisitas.
No solo es el petróleo el recurso que está
siendo explotado. Trump también ha comenzado a sacar el loro de sangre que se produce
de manera ilegal en el sur del Orinoco y ya habla abiertamente de indagar la
existencia de tierras raras que los Estados Unidos necesita urgentemente, pero cuya
mayor producción está en control de China. Es decir, lo que un gobierno
venezolano democrático y legitimo hubiera hecho de buena gana, Trump prefiere
tomarlo a lo Juan Charrasqueado.
Sus acólitos hablan ya de la GRAN
AMERICA DEL NORTE, con Venezuela como territorio bajo su control en el sur y Groenlandia
en el norte.
La manera como Trump ha decidido adueñarse
del control del país es a través de su asociación con la pandilla criminal que
ha arruinado a Venezuela, colocando a Delcy Rodríguez en la presidencia,
dejando libres a los criminales como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López y
Jorge Rodríguez y aprobando nombramientos de torturadores y ladrones para el
ministerio de la defensa y para la presidencia de Citgo.
Trump está actuando abiertamente de
esta forma inmoral y más apropiada para un jefe mafioso que para un presidente
de los Estados Unidos. Llena de elogios a Delcy Rodríguez, quien es miembro de
la cúpula criminal que ha arruinado a Venezuela, lo cual representa un insulto
para la Venezuela decente y pone a un lado a la verdadera lideresa de la
Venezuela democrática, María Corina Machado, quien hoy en día parece ser prácticamente
una rehén del régimen de Trump, el cual le ha “recomendado” que no regrese a Venezuela.
¿Por qué Trump no desea ver a MCM en
Venezuela? Porque su presencia alteraría sus planes de control progresivo del país
a través de su amancebamiento con Delcy Rodríguez y demás gánsteres del
chavismo.
No es ninguna novedad que Trump siente
especial afinidad y solidaridad con el mundo criminal, quizás por el número de crímenes
que el mismo ha cometido, crímenes financieros y sexuales por los cuales ha
sido enjuiciado y condenado. Hoy en día, como presidente de los Estados Unidos,
Trump ha perdonado a múltiples ladrones y narcotraficantes, algunos por lazos familiares,
otros por admiración, otros porque le sirven a sus propósitos de dominación.
Hace algunas horas Trump llevó a cabo
un nuevo perdón, el cual representa un acto de agresión y de humillación contra
la Venezuela honesta y digna. Ha sacado de la lista de sancionados a Delcy Rodríguez,
miembro principal de la pandilla que ha arruinado a Venezuela. Lo hace no porque
Delcy sea inocente de sus crímenes, sino porque se ha constituido en la mejor
aliada de los objetivos de dominación de Trump en Venezuela. Es un acto que lo
desnuda frente a los venezolanos, pintándolo como lo que es: un aspirante a
tiranuelo, un opresor y no un libertador para Venezuela.
Donald Trump saco a
Delcy Rodríguez de la lista de sancionados por el gobierno de los Estados
Unidos, solamente porque hoy es parte integral del equipo criminal de Donald
Trump en sus intentos de convertir a Venezuela en una posesión estadounidense, ya
sea por la fuerza militar o, mejor aún para él, a través de la colaboración de
traidores como los Rodríguez. Al hacerlo
Trump dijo: Delcy Rodríguez "está haciendo un gran
trabajo y colaborando muy bien con los representantes estadounidenses… El
petróleo está empezando a fluir, y es muy gratificante ver la profesionalidad y
la dedicación entre ambos países”.
Trump no ha dicho nada nunca sobre la restitución de
Venezuela a la vida democrática. Esas vagas expresiones se las deja a Marco
Rubio, a quien los venezolanos decentes aun ven con frágil esperanza como
factor positivo en el logro de ese objetivo. Sin embargo, Rubio está
demostrando que para él la posibilidad de ser candidato presidencial
republicano es más importante que ser fiel a sus principios de antaño y se está
convirtiendo en un simple instrumento de los macabros designios de Trump para
Venezuela.
Es lamentable ver y leer a algunos venezolanos pidiendo
paciencia, calma y cordura, admirando todavía al peligroso autócrata que reside
hoy en la Casa Blanca y hasta deseando que Venezuela pase a ser un estado
asociado, libre o no, del imperio de Donald Trump.
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