
José Miguél Insulza, Secretario General de la OEA, acaba de regresar de Honduras con el largo rabo de invertebrado entre las piernas. Había dicho que iba a Honduras a darles un ultimatum a los "golpistas", no a negociar con ellos. No habló con el presidente actual del país. No se sabe con quien habló allá y se regresó a Washington sin haber hecho impacto alguno y atormentado por la rinitis.
Ayer Honduras se retiró de ese burdel que es la OEA. Insulza dijo que ello "no tenía valor jurídico alguno", puesto que la OEA no reconoce al actual gobierno. Sin embargo, el actual gobierno de Honduras tiene el apoyo del pueblo, del Congreso, de la Corte Suprema y del ejército, mientras que Zelaya pierde legitimidad a cada minuto, debido a su condición de satélite declarado del dictador venezolano Hugo Chávez y la acusación de narcotraficante que le ha hecho el gobierno actual de Honduras.
Insulza ha hecho todo lo posible por destruir lo que quedaba de ese corral de mapurites que es la OEA, ese sindicato de déspotas y cobardes que es hoy la organización. Quiere ser re-elegido , para lo cuál se ha plegado a los deseos del jefe de la pandilla de dictadorcillos del hemisferio, Hugo Chávez.
Su jefe y él son las dos verguenzas de América.
Ayer Honduras se retiró de ese burdel que es la OEA. Insulza dijo que ello "no tenía valor jurídico alguno", puesto que la OEA no reconoce al actual gobierno. Sin embargo, el actual gobierno de Honduras tiene el apoyo del pueblo, del Congreso, de la Corte Suprema y del ejército, mientras que Zelaya pierde legitimidad a cada minuto, debido a su condición de satélite declarado del dictador venezolano Hugo Chávez y la acusación de narcotraficante que le ha hecho el gobierno actual de Honduras.
Insulza ha hecho todo lo posible por destruir lo que quedaba de ese corral de mapurites que es la OEA, ese sindicato de déspotas y cobardes que es hoy la organización. Quiere ser re-elegido , para lo cuál se ha plegado a los deseos del jefe de la pandilla de dictadorcillos del hemisferio, Hugo Chávez.
Su jefe y él son las dos verguenzas de América.



