sábado, 12 de agosto de 2017

Existen pasos previos a una acción militar regional en Venezuela

La opción militar planteada por Trump para el caso venezolano no tiene por qué ser la inmediata. Pensamos que todavía hay opciones diplomáticas y sanciones que no se han puesto en práctica y que pueden ser muy efectivas. La opción militar, de llevarse a cabo, no debería ser una iniciativa unilateral de los Estados Unidos sino una acción regional, de cascos azules. Sinceramente, no confiamos en la estabilidad mental del Presidente Trump.
Los pasos previos a una opción militar pueden incluir:
1.    El desconocimiento regional del narco-régimen de Nicolás Maduro. Ya Perú ha mostrado el camino. Que impide que los 20 países de la región que ya desconocen la prostituida Asamblea Constituyente puedan hacerlo? Estos 20 países representan el 90% de la población de la región. Esa medida aislaría y debilitaría significativamente al narco-régimen. Si la Unión Europea decidiera acompañar este paso, ello sería un noble golpe al malandraje chavista;
2.    Orden de captura internacional para algunos de los criminales del narco-régimen. Si ya han sido identificados como criminales, no es posible dar ese paso adicional?
3.    Acentuar las sanciones individuales y aplicar sanciones económicas, incluyendo las petroleras, bien combinadas con un programa humanitario masivo organizado por la región y coordinado por la Cruz Roja Internacional. Ello sería un doble golpe para el narco-régimen: uno a sus maltrechas finanzas y otro a su incompetencia, al no ser capaces de proveer de alimentos y medicinas al  pueblo
Solamente de no ser efectivas estas medidas se puede pensar en una opción militar de la región, una acción policial, más que militar, ya que no hay intención de ir en contra del país sino en contra de la pandilla que mantiene al país en rehenes. Esta acción estaría diseñada para poner a los malandros en la cárcel, una pandilla de varios centenares de ladrones y violadores de la leyes venezolanas.
La situación interna de Venezuela es caótica. Se ha agravado más aún en los últimos días  ya que una porción del liderazgo político ha hecho caso omiso de lo que más de siete millones de venezolanos decidieron en la consulta popular del 16 de julio. Allí respondieron afirmativamente a las tres preguntas que se le plantearon. La tercera decía:
“3) ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido a la Constitución, y a la realización de elecciones libres y transparentes así como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden constitucional?
Sin embargo, parte de la MUD y de la Asamblea Nacional han desconocido ese mandato. No solo guardan silencio frente a la renovación criminal que hace la prostituida Asamblea Constituyente de la presidencia de Maduro y de las jineteras morales del CNE, sino que acceden a compartir su recinto con la prostituyente, una acción de vergonzosa sumisión.  Más aún, se preparan para ir a unas elecciones guiadas por las jineteras morales del CNE, las cuales ni serán libres, ni serán transparentes, ni serán las que exige el país, es decir, elecciones presidenciales.
Los venezolanos no votamos por esta bajada de calzones de los líderes de la oposición. Por ello, aunque mis buenos amigos me regañen de nuevo por mi intemperancia, digo que Henri Falcón, Manuel Rosales y quienes los siguen, están entregando el país en manos del narco-régimen, insistiendo en coexistir pacíficamente con el malandraje chavista. Así lo dice hoy, una vez más, en vulgar declaración patriotera Henri Falcón: “Insolente Trump. Este peo es nuestro. Resuelve los tuyos que son bastante”. Le digo al fino Falcón que el problema venezolano en manos de gente como él no se resolverá jamás.
Hay dignos líderes venezolanos presos físicamente por el narco-régimen, por defender nuestra democracia y nuestra libertad.  Hay, tristemente, líderes de la oposición mentalmente presos por el narco-régimen, debatiéndose entre sus apetencias personales de poder y sus prejuicios patrioteros sobre la “planta insolente del extranjero”. Ya vendrán los discursos grandilocuentes y patrioteros de Escarrá, de Padrino López y Darío Vivas o María iris varela, los cuales tendrán eco en Falcón, Rosales y algunos otros súper-patriotas que, sin embargo, oxigenan hoy de manera sumisa a un narco-régimen que es rechazado por el 90% de los venezolanos.
Venezuela está en un caos que llama a cada venezolano a examinar su conciencia.  ¿Queremos ser parte de la podredumbre chavista, cueva de narcotraficantes, ladrones, lavadores de dinero y violadores de los derechos humanos? ¿Queremos negociar con este malandraje? ¿Queremos coexistir pacíficamente con ellos e ir a unas elecciones manejadas por ellos, las cuales serán amañadas, como ya está documentado hasta la saciedad? ¿Tiene razón Falcón al decir que el problema venezolano solo lo resuelven venezolanos como él? ¿Está haciendo la MUD lo que el país le dijo el 16 de Julio que hiciera? ¿ Es barrer la basura debajo de la alfombra limpiar verdaderamente la casa? ¿Ahora que el mundo parece estar decidido a ayudarnos, vamos a rechazar su ayuda porque ella "interviene" en nuestros asuntos?  ¿No nos da vergüenza que el  presidente del Perú rechace hablar con el dictador Maduro mientras alguna de nuestra oposición lo valida con sus cobardes acciones?
Todos los venezolanos debemos adoptar una posición. Yo estoy a favor de la salida del poder del narco-régimen, lo antes posible. Estoy en contra de cualquiera modalidad de coexistencia pacífica con el narco-régimen. Rechazo la actitud sumisa e interesada de algunos falsos líderes de nuestra oposición. Celebro la decisión que muestra el mundo externo al rechazar y condenar al narco-régimen chavista. No me opondría a una acción policial regional en contra de ese narco-régimen, sobre todo porque ya vemos como parte del liderazgo político venezolano no es capaz de mantener una postura de digna resistencia frente a la dictadura. Reconozco el liderazgo de Leopoldo, María Corina y Antonio Ledezma y de los líderes jóvenes hoy en prisión o en la resistencia.  Admiro esa resistencia digna e indoblegable de millones de venezolanos quienes se merecen un país decente. Desprecio el lumpen semi-analfabeto que integra la soldadesca del narco-régimen y vive de las limosnas que les dan los dirigentes de la pandilla. Compadezco al pueblo pobre venezolano que creyó en esos bandidos y que hoy está en peor situación que la que tenía al llegar el chavismo al poder, porque ellos solo son culpables de haberse dejado engañar por las promesas de los ladrones. Combato a quienes en Venezuela y en el exterior están vendidos al narco-régimen por dinero y privilegios, desde los miembros de la prostituyente hasta los miserables embajadores del régimen y los mercenarios políticos e intelectuales que reciben su pago en varios países del mundo.

La pelea es peleando y me siento orgulloso de pertenecer a una Venezuela que nunca se rendirá, al gran ejército de la diáspora venezolana. 

jueves, 10 de agosto de 2017

WATERGATE Y MADUROGATE: Dos procesos culturales


Uno piensa en WATERGATE y en la tragedia venezolana como procesos esencialmente políticos aunque, en realidad, han sido procesos esencialmente culturales. Lo sucedido en ambos casos responde  a la fisonomía cultural de los países en los cuales se han desarrollado. A comprenderlo así me han ayudado no solo las vivencias directas de lo que ha estado sucediendo en Venezuela sino dos libros espectaculares sobre la calidad de la justicia, de las instituciones y de la sociedad en Inglaterra y Estados Unidos.
El primero  de ellos es “The Lion and the Throne”,  la biografía de Sir Edward Cooke,  escrita por Catherine Drinker Bowen.  Cooke fue el Attorney General  (Fiscal General) de la Reina Isabel I, nombrado en 1594. Cuando él fue a verla le dijo: “Aquí viene a presentarse ante usted su fiscal qui pro Domina Regina sequitur”. Y ella le respondió: “Voy a alterar esta forma para que diga: “attornatus generalis qui pro Domina VERITATE sequitur”,  es decir, no el fiscal de la Reina sino el Fiscal que actúa en nombre de la verdad”. Esta es una primera característica de la justicia inglesa, aún en el Siglo XVI, que difiere significativamente de la actitud prevaleciente en la cultura absolutista que caracterizó por mucho tiempo la monarquía española, de la cual hemos derivado mucha de nuestra cultura jurídica.  Este mismo Edward Cooke fue luego miembro de la Cámara de los Comunes, durante el reinado de Jaime I, desde la cual lideró la actividad parlamentaria diseñada para limitar el poder de la monarquía, proceso en marcha durante los reinados de Isabel I, de Jaime I y, luego, de Carlos I, desembocando en la ejecución de este rey por decisión del protector Oliver Cromwell. 
El segundo es el no menos espectacular libro titulado “To Set the Record Straight”, del juez John Sirica, quien fue el juez federal encargado del juicio de lo que se llamó WATERGATE. Como se recordará, este proceso comenzó con el juicio a cinco personas acusadas de entrar de manera ilícita a las oficinas del partido Demócrata situadas en el edificio WATERGATE de Washington, durante la campaña presidencial que llevó a la re-elección de Richard Nixon en 1972. Este juicio comenzó como un caso de crimen común y allí hubiera quedado, si no hubiera sido por la participación pro-activa del juez Sirica, quien sospechó desde el primer momento que los criminales guardaban silencio para encubrir a miembros del tren gubernamental de Nixon. Sirica dice que él era republicano y había votado por Nixon, pero no podía dejar que el juicio se limitara al castigo de la pandillita, la cual se había declarado culpable pero guardaba silencio total sobre la identidad de quienes los habían enviado a delinquir. Por ello, decidió imponerles una sentencia provisional y les dijo: “Si dentro de tres meses nadie ha querido hablar, confirmaré esta sentencia”. Durante ese período, uno de ellos, James McCord, habló. En carta a Sirica acusó a John Dean y a Jeb McGruder, ambos funcionarios cercanos a Nixon, de haber colaborado en la conspiración de silencio. De allí en adelante, el proceso fue uno de admirable comportamiento por parte del sistema judicial estadounidense y de gran coraje cívico por parte del Attorney General de Nixon, Elliot Richardson y del Fiscal Especial a cargo de la investigación, Archibald Cox. Al descubrirse la existencia de cintas grabadas con conversaciones entre Nixon y sus asistentes, el juez Sirica produjo una Citación (Subpoena) al presidente para que las entregara. Nixon se negó al principio aduciendo Privilegio Presidencial. Ello llevó a una de las más serias confrontaciones entre el poder judicial y el poder ejecutivo en la historia del País. De esa confrontación salió victorioso el poder judicial, pero no antes de que Cox fuese despedido por Nixon, que Richardson renunciara en solidaridad con Cox y que Sirica estuviera a punto de citar al presidente Nixon por rebeldía ante la Corte. A última hora, Nixon, muy debilitado políticamente por la despedida de Cox y el escándalo de su vicepresidente Spiro Agnew (confeso de aceptar sobornos durante su etapa como Gobernador de Maryland y en la vicepresidencia) fue obligado a entregar las cintas y ello finalmente llevó a su salida de la presidencia.
Al leer estos dos libros he llegado a pensar que las actitudes prevalecientes en el caso WATERGATE en Estados Unidos tuvieron su raíz histórica en las grandes batallas entre poderes que se llevó a cabo en la Inglaterra Isabelina, de Jaime y de Carlos I.  La Ley anglosajona descansa sobre precedentes y el Juez Sirica, heredero de Cooke, echó mano del único precedente de Citación presidencial existente en los Estados Unidos, el hecho por el Juez Marshall al Presidente Jefferson para que entregase una carta durante el juicio a Aaron Burr. Sirica se basó en este caso para decidir que el interés público exigía la entrega de las cintas y que el Presidente Nixon no podía tener la última palabra sobre cómo aplicar el privilegio presidencial.  
Existía, pues, el legado histórico de un sistema judicial progresivamente independiente a través de los siglos y de un parlamento cada vez más autónomo. Ambos poderes funcionaron en el caso WATERGATE y la sociedad estadounidense pudo expulsar  a los criminales del poder. En WATERGATE no se disparó un solo tiro. Ni el secretario de Defensa o al alto mando militar tuvieron algo que decir. Nadie se presentó en la televisión en ropa de campaña militar y actitudes gorilescas. Hubo justicia. En ese proceso hubo grandes héroes en el poder judicial y en el Congreso de los Estados Unidos, así como hubo grandes villanos en el poder ejecutivo, en manos de gente poco escrupulosa y decidida a mantenerse en el poder a toda costa.  
MADUROGATE ha sido un proceso dominado por la cultura prevaleciente en nuestros países de raíces ibéricas. Comienza con la arbitraria imposición hecha por Hugo Chávez de un favorito como su sucesor. Este favorito, un reposero chofer de autobús, inculto y adoctrinado por la Cuba Castrista, ni siquiera es Venezolano o, al menos, nunca ha presentado pruebas válidas de serlo. En una muestra de lo que ha sido una persistente cobardía cívica de quienes controlan  las instituciones venezolanas, el Tribunal Supremo de Justica ha decidido que un extranjero si puede ser Presidente, contrariando así lo dispuesto en la Constitución. Por su parte, la oposición organizada en la MUD nunca le ha pedido a Maduro constancia de su nacionalidad ni siquiera ha querido hacer de ello una razón para declararlo ilegítimo. Este chofer inculto y extranjero ganó la presidencia en elecciones fraudulentas rechazadas en principio por el gobierno de los Estados Unidos, excepto que la oposición decidió callar por temor al derramamiento de sangre. El silencio de la oposición llevó a los países de la región a guardar igual silencio. Progresivamente Maduro violó la Constitución, abusó de la población venezolana, mientras la oposición mantenía una gran pasividad. Las instituciones del país fueron y han sido totalmente controladas por el poder ejecutivo. El Tribunal Supremo de Justicia está al mando de un asesino e integrado por ladrones e incompetentes. El Consejo Nacional Electoral está integrado por un grupo de harpías y jineteras morales. La Fuerza Armada, eterna institución parasitaria de Venezuela, apoya con las armas al régimen y ha sido recompensada con el monopolio del narcotráfico, del contrabando de gasolina, de la distribución de alimentos con la cual hacen grandes ganancias y con participación en el saqueo de PDVSA. No se molestado nunca el sector militar en decir que este régimen es ilegítimo. La Asamblea Nacional, el último bastión de democracia que quedaba en el país, ha sido remplazado por la vía de la fuerza bruta por una Asamblea Constituyente abusiva, ilegal, integrada por 535 malandros y semi-analfabetos, adulantes, ladrones y lavadores de dinero. Hace cuatro meses estalló una rebelión ciudadana abierta y hace semanas se llevó a cabo una consulta popular en la cual más de siete millones de venezolanos apoyaron las tres preguntas de la consulta: 1. Rechazo de la Constituyente; 2. Pedir a la Fuerza Armada que mostrase su apego a la Constitución y 3. Apoyar la constitución de instituciones paralelas.
¿Qué ha hecho la oposición con este mandato? Se prepara para participar en unas elecciones regionales bajo las reglas e instituciones del régimen que han denunciado como corrupto, abusivo y dictatorial.
Como podrá apreciarse, en nuestro país no ha funcionado la justicia, no ha prevalecido la autonomía de las instituciones, no se ha llamado al botón al “presidente” y la oposición, es decir, el país democrático ha decidido, una vez más, transarse por las buenas con el régimen e ir a un proceso electoral bajo sus reglas, validando así a un régimen que ha sido condenado por los venezolanos y que cuenta con un 90% de rechazo entre la población. El proceso de MADUROGATE no está llevando a la salida del narco-régimen sino a un acomodo con él.  Y esto es atribuible a lo que yo debo llamar cobardía cívica por parte de nuestro liderazgo.
Pero, esperemos un momento. En paralelo con estos acomodos existe en Venezuela una posición valiente. Hay líderes como Leopoldo López, Antonio Ledezma y María Corina Machado quienes han decidido actuar en base a sus principios y no en base a sus intereses personales. Hay una fiscal general quien, de ser cómplice del régimen por años, ha pasado a ser el único ejemplo de dignidad entre los funcionarios del régimen. Tanto es así que lo primero que ha hecho la prostituida Asamblea Constituyente es despedirla, como Nixon despidió a Cox. Cuando Cox fue despedido, su jefe Richardson renunció. En Venezuela nadie ha renunciado en solidaridad con Ortega Díaz. El Congreso de USA inició el proceso de “Impeachment” de Nixon. En Venezuela la oposición ha salido corriendo a inscribir candidatos para las elecciones regionales. El proceso venezolano ha estado signado por la cobardía cívica de una porción de la oposición. Como resultado, el pueblo venezolano está confundido. Paradójicamente, el mundo externo está actuando con mayor decisión que la oposición interna. 40 países desconocen a la Constituyente, Maduro y sus malandraje han sido sancionados por el gobierno de los Estados Unidos. Viajar al exterior para estos malandros se hace cada día más difícil. Sus fortunas mal habidas depositadas en el exterior son objeto de acciones confiscatorias o de investigación. En Australia, en Francia, en USA, en Argentina los abuchean y los estigmatizan. Nadie los quiere.
WATERGATE y MADUROGATE han sido dos diferentes procesos culturales. Estas diferencias culturales durarán mientras los venezolanos pensemos que solo se necesita una nueva constitución, una nueva ley, para resolver nuestros problemas. Por ello tenemos ya 28 constituciones, todas violadas e irrespetadas mientras que no solo los chavistas sino grupos de la oposición están pidiendo una más.

La solución venezolana solo puede venir con un cambio significativo de actitudes ciudadanas, de coraje cívico. Nuestro problema no es genético, no es de cromosomas, es de actitudes. 

miércoles, 9 de agosto de 2017

Ocho nuevos malandros sancionados por los Estados Unidos


Propiedades de Escarrá en USA, Fuente: El Pitazo

La sexta promoción de malandros chavistas acaba de recibir sus togas y diplomas por parte del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Está integrada por:
Adán Chávez, hermano mayor del difunto,  podrido en vida
Francisco Ameliach, Gobernador del estado Carabobo por los últimos años, parásito chupador del pueblo venezolano
Tania D’Amelio, jinetera moral, miembro del CNE
Herman Escarrá, adulante mayor del narco-régimen, asesor legal de marramucias
Erika Farías, Ministro y que de Agricultura Urbana
Bladimir Lugo Arias, Guardia Nazi-onal, autor de los atropellos en contra de la Asamblea Nacional
Carmen Meléndez, mascota de los Castro y militar forajida, abucheada en Francia
Ramón Darío Vivas, analfabeta y cabeza cuadrada, miembro de la prostituyente
Galería de malandros, VI Promoción Prostituyente

Esta promoción de malandros es una de las más típicas de la mediocridad chavista. Son malandros, adulantes, traidores, ladrones y matones de barrio y representan una excelente sección transversal de la podredumbre del narco-régimen. Ahora, sin duda, serán promovidos y condecorados, recibiendo la espada de Bolívar o la Gran orden del Libertador, honores prostituidos que han sido recibidos de manos del difunto o del reposero por los peores ejemplos de miseria humana del planeta, incluyendo a Gadafi y  Mugabe.

Estas sanciones condenan a los malandros citados a la confiscación de sus bienes en USA, si no los han sacado todavía, y a la prohibición total de hacer negocios algunos con ciudadanos de los Estados Unidos o de pisar tierra estadounidense. 

Adiós a Glen Campbell: the Wichita Lineman… still on the line



Ayer murió Glen Campbell, a los 81 años. Hace unos tres años ya nos había dejado, para todo efecto práctico,  afectado por el Alzheimer.  Sin embargo, cuando sus hijos iban a visitarlo en el asilo donde se encontraba y le ponían sus grabaciones, sus ojos brillaban de nuevo con la misma chispa de sus años mozos.
Nunca olvidaré su solo de guitarra en “Gentle on my Mind”, oírlo en : https://www.youtube.com/watch?v=ETkzK9pXMio, rodeado de los grandes de la música country.
 Al escuchar a Glen Campbell nunca pude evitar ser trasladado por la imaginación a la Oklahoma de mi juventud, una de las cunas de la música country. Aunque sus éxitos fueron múltiples mis favoritas son, además de “Gentle on my Mind”:
 Wichita Lineman, oír en https://www.youtube.com/watch?v=rjzTNWWO7U0
By the time I get to Phoenix, oir en: https://www.youtube.com/watch?v=mUg5p3BncuQ
La letra de su última canción termina así:
Our dreams of endless summers
Were just too grandiose
Adiós, adiós
And I'll miss the blood red sunset
But I'll miss you the most

Adiós, adiós
Adiós, adiós
Adiós, adiós


Glen Campbell siempre estará “on the line”. 

martes, 8 de agosto de 2017

Mi opinión sobre las sanciones petroleras a Venezuela, en NTN24


Les anexo:https://www.youtube.com/watch?v=PR-trz4LFRs&feature=youtu.be, un programa de NTN24 del pasado Domingo, PODER LATINO, en la cual participé, junto con Benjamín Gedan, ex-Departmento de Estado y ahora en el Wilson Center, con insumos de Michael J. Fitzpatrick y de Ramón Espinasa sobre la situación venezolana. Agradezco a NTN24 la gran oportunidad de expresar mis opiniones sobre la tragedia venezolana y le doy mis más sinceras gracias a Gustau Alegret y  a Fernanda Espinasa por su invitación y por la conducción tan profesional del programa. Para beneficio de quienes no quieran escuchar mi voz todo el tiempo que dura el programa,, resumo aquí los puntos principales de mi posición:
  1. No creo que el pueblo venezolano deba ir a una negociación con sus victimarios y que sería trágico que se fueran impunes  quienes nos han arruinado durante los últimos 18 años;
  2. Apoyo las sanciones individuales aplicadas por USA a los bandidos que violan los derechos humanos, que saquean el erario público venezolano y quienes están involucrados en lavado de dinero y narcotráfico y espero que se añadan más nombres a la lista ya existente, ya que tienen un fuerte impacto moral y didáctico; 
  3. Estoy de acuerdo con posibles sanciones petroleras bien planificadas de USA  y pienso que ellas representarían medidas de shock, de corta duración,  que acelerarían la salida del régimen de Maduro. No creo que el pueblo venezolano deba pasar largas privaciones por ese motivo, las cuales - en todo caso - pueden minimizarse con acciones adicionales a las sanciones, a ser tomadas por la región . Estoy consciente  que estas sanciones presentan riesgos y problemas para los venezolanos pero peor es la inacción. 
  4. Creo que Rubio y Almagro deben unir esfuerzos para coordinar la presión de la región sobre el narco-régimen venezolano. Llamo a Almagro un héroe y expreso mi admiración por los esfuerzos que lleva Rubio a cabo desde el Congreso de los Estados Unidos
  5.  Digo que la solución a la tragedia venezolana pasa por La Habana, el centro de poder político sobre el narco-régimen venezolano