Los pasos previos a una opción militar pueden incluir:
1. El desconocimiento regional del narco-régimen de Nicolás Maduro.
Ya Perú ha mostrado el camino. Que impide que los 20 países de la región que ya
desconocen la prostituida Asamblea Constituyente puedan hacerlo? Estos 20
países representan el 90% de la población de la región. Esa medida aislaría y
debilitaría significativamente al narco-régimen. Si la Unión Europea decidiera
acompañar este paso, ello sería un noble golpe al malandraje chavista;
2. Orden de captura internacional para algunos de los
criminales del narco-régimen. Si ya han sido identificados como criminales, no
es posible dar ese paso adicional?
3. Acentuar las sanciones individuales y aplicar sanciones
económicas, incluyendo las petroleras, bien combinadas con un programa
humanitario masivo organizado por la región y coordinado por la Cruz Roja Internacional.
Ello sería un doble golpe para el narco-régimen: uno a sus maltrechas finanzas
y otro a su incompetencia, al no ser capaces de proveer de alimentos y
medicinas al pueblo
Solamente de no ser efectivas estas medidas se puede
pensar en una opción militar de la región, una acción policial, más que
militar, ya que no hay intención de ir en contra del país sino en contra de la
pandilla que mantiene al país en rehenes. Esta acción estaría diseñada para
poner a los malandros en la cárcel, una pandilla de varios centenares de ladrones y violadores de la leyes venezolanas.
La situación interna de Venezuela es caótica. Se ha agravado
más aún en los últimos días ya que una
porción del liderazgo político ha hecho caso omiso de lo que más de siete
millones de venezolanos decidieron en la consulta popular del 16 de julio. Allí
respondieron afirmativamente a las tres preguntas que se le plantearon. La
tercera decía:
“3) ¿Aprueba que se
proceda a la renovación de los poderes públicos de acuerdo a lo establecido a
la Constitución, y a la realización de elecciones libres y transparentes así
como la conformación de un gobierno de unión nacional para restituir el orden
constitucional?
Sin embargo, parte de la MUD y de la
Asamblea Nacional han desconocido ese mandato. No solo guardan silencio frente
a la renovación criminal que hace la prostituida Asamblea Constituyente de la presidencia
de Maduro y de las jineteras morales del CNE, sino que acceden a compartir su
recinto con la prostituyente, una acción de vergonzosa sumisión. Más aún, se preparan para ir a unas elecciones
guiadas por las jineteras morales del CNE, las cuales ni serán libres, ni serán
transparentes, ni serán las que exige el país, es decir, elecciones
presidenciales.
Los venezolanos no votamos por esta
bajada de calzones de los líderes de la oposición. Por ello, aunque mis buenos
amigos me regañen de nuevo por mi intemperancia, digo que Henri Falcón, Manuel
Rosales y quienes los siguen, están entregando el país en manos del narco-régimen,
insistiendo en coexistir pacíficamente con el malandraje chavista. Así lo dice
hoy, una vez más, en vulgar declaración patriotera Henri Falcón: “Insolente
Trump. Este peo es nuestro. Resuelve los tuyos que son bastante”. Le digo al fino Falcón que el problema venezolano en
manos de gente como él no se resolverá jamás.
Hay dignos líderes
venezolanos presos físicamente por el narco-régimen, por defender nuestra
democracia y nuestra libertad. Hay,
tristemente, líderes de la oposición mentalmente presos por el narco-régimen,
debatiéndose entre sus apetencias personales de poder y sus prejuicios
patrioteros sobre la “planta insolente del extranjero”. Ya vendrán los
discursos grandilocuentes y patrioteros de Escarrá, de Padrino López y Darío Vivas o María iris varela, los
cuales tendrán eco en Falcón, Rosales y algunos otros súper-patriotas que, sin
embargo, oxigenan hoy de manera sumisa a un narco-régimen que es rechazado por el
90% de los venezolanos.
Venezuela está en un caos
que llama a cada venezolano a examinar su conciencia. ¿Queremos ser parte de la podredumbre chavista,
cueva de narcotraficantes, ladrones, lavadores de dinero y violadores de los
derechos humanos? ¿Queremos negociar con este malandraje? ¿Queremos coexistir pacíficamente
con ellos e ir a unas elecciones manejadas por ellos, las cuales serán
amañadas, como ya está documentado hasta la saciedad? ¿Tiene razón Falcón al
decir que el problema venezolano solo lo resuelven venezolanos como él? ¿Está
haciendo la MUD lo que el país le dijo el 16 de Julio que hiciera? ¿ Es barrer la
basura debajo de la alfombra limpiar verdaderamente la casa? ¿Ahora que el
mundo parece estar decidido a ayudarnos, vamos a rechazar su ayuda porque ella "interviene" en nuestros asuntos? ¿No nos da vergüenza que el presidente del Perú rechace hablar con el dictador
Maduro mientras alguna de nuestra oposición lo valida con sus cobardes acciones?
Todos los venezolanos
debemos adoptar una posición. Yo estoy a favor de la salida del poder del
narco-régimen, lo antes posible. Estoy en contra de cualquiera modalidad de coexistencia
pacífica con el narco-régimen. Rechazo la actitud sumisa e interesada de
algunos falsos líderes de nuestra oposición. Celebro la decisión que muestra el
mundo externo al rechazar y condenar al narco-régimen chavista. No me opondría
a una acción policial regional en contra de ese narco-régimen, sobre todo
porque ya vemos como parte del liderazgo político venezolano no es capaz de
mantener una postura de digna resistencia frente a la dictadura. Reconozco el
liderazgo de Leopoldo, María Corina y Antonio Ledezma y de los líderes jóvenes
hoy en prisión o en la resistencia. Admiro
esa resistencia digna e indoblegable de millones de venezolanos quienes se
merecen un país decente. Desprecio el lumpen semi-analfabeto que integra la soldadesca
del narco-régimen y vive de las limosnas que les dan los dirigentes de la
pandilla. Compadezco al pueblo pobre venezolano que creyó en esos bandidos y
que hoy está en peor situación que la que tenía al llegar el chavismo al poder,
porque ellos solo son culpables de haberse dejado engañar por las promesas de
los ladrones. Combato a quienes en Venezuela y en el exterior están vendidos al
narco-régimen por dinero y privilegios, desde los miembros de la prostituyente
hasta los miserables embajadores del régimen y los mercenarios políticos e
intelectuales que reciben su pago en varios países del mundo.
La pelea es peleando y me siento orgulloso de pertenecer a una Venezuela que nunca se rendirá, al gran ejército de la diáspora venezolana.



