jueves, 11 de marzo de 2021

Enrique Ochoa Antich se opone colaborando

 

En reciente escrito en APORREA, ver: https://www.aporrea.org/ideologia/a300457.html Enrique Ochoa Antich trata de diferenciar  lo que él llama oposicionistas del verdadero opositor (él). Lo hace con un candor que demuestra sinceridad, lo cual respeto.

El problema es que sus argumentos a favor de lo que él define como un verdadero opositor, (es decir, él), suenan mucho más a colaboracionismo que a verdadera oposición. De lo que él escribe podemos derivar su  código de conducta  frente al régimen de Nicolás Maduro, el cual continúa con  el saqueo  y la entrega de la Nación a los cubanos que iniciara Hugo Chávez.  

 

      EL VERDADERO OPOSITOR,  nos dice Ochoa Antich:

1.    Se opone al proyecto autoritario, estatista y populista del chavismo-madurismo, pero no teme, en determinadas circunstancias, coincidir con él cuando convenga al pueblo y al país.

Mi comentario: Sr. Ochoa, ¿cuándo ha existido una confluencia de intereses entre el victimario y la víctima?  Denos algún ejemplo  

2.    Procura un lenguaje respetuoso con el adversario porque sabe que lo cortés no quita lo valiente

Mi comentario: Utilizar un lenguaje respetuoso con el régimen de Maduro, uso que concedería la existencia de una igualdad moral con la pandilla de delincuentes es propio de colaboracionistas, Sr. Ochoa Antich. Con asesinos, machistas, narcotraficantes, ladrones y traidores a la patria no es apropiado utilizar un lenguaje respetuoso. Es necesario un lenguaje altivo y digno. Eso sí, nunca vulgar, porque ello sería igualarnos hacia abajo con la basura chavista

3.    Habla con todos, incluyendo al gobierno

Mi comentario: Hablar con todos, sí, menos con los criminales, porque ello equivale a validarlos como interlocutores. No se puede estar semi-embarazado, Sr. Ochoa Antich.   

4.    Sabe que la verdadera valentía está en la prudencia y la moderación.

Mi comentario: Prudencia y moderación son actitudes loables pero no cuando el país ha estado por 20 años sujeto a las indignidades, crueldades y humillaciones de los bárbaros del régimen. Seguir hablando de prudencia y de moderación después de años de sufrimiento a manos de la bestia chavista  equivale a apaciguamiento.

5.    Sabe que al poder se accede a través de un proceso progresivo de fuerzas, para lo que ocupa espacios aquí y allá, comprende que cualquier salida democrática debe incluir y no excluir a sus adversarios, valora las manifestaciones diversas dentro del chavismo-madurismo y busca en él interlocutores democráticos

Mi comentario: este párrafo encajaría bien en una sociedad democrática, donde la alternancia en el poder es lo normal, en la cual hay adversarios pero no victimarios. Esto no es lo que existe en Venezuela donde el poder está en manos de criminales ejerciendo el poder de manera ilegítima, tanto de origen como de  comportamiento. Vive usted, Sr. Ochoa Antich, en un mundo de fantasía, lo cual me parece incomprensible dada su inteligencia

6.    Vota siempre.

Mi comentario: Votar bajo un sistema sin transparencia, controlado por el régimen, no es un acto democrático sino un acto de  genuflexión. Basta de liderazgos invertebrados que nos conducen a la esclavitud

7.    Sabe que si se audita por azar el 52 % del voto manual contra las actas electrónicas de las máquinas y si sus testigos están presentes (como en 2015) en la mayoría de las mesas electorales, el fraude no es posible.

Mi comentario: A usted lo enterrarán en urna blanca. Hasta Smartmatic se rebeló en contra del fraude electoral sistemático llevado a cabo por el régimen.

8.    Dialoga siempre.

Mi comentario: el diálogo es una indispensable herramienta entre seres civilizados, entre humanistas y entre quienes difieren en opinión pero están animados de similares deseos de prosperidad y de  bienestar para sus pueblos. Pero, ¿dialogar con Maduro, con Jorge Rodríguez, con Tareck El Aissami?  Ello no sería un diálogo sino una entrega

9.    Promueve protestas sólo pacíficas y se relaciona con la Fuerza Armada en su conjunto, reconociendo sus realidades políticas internas, y aspira tener con ella una relación de respeto institucional, dentro del marco de la Constitución.

Mi comentario: ¿Relación de respeto con la Fuerza Armada? ¿Dentro del marco de la constitución?  Usted delira, Sr. Ochoa Antich. Las llamadas Fuerzas Armadas venezolanas, hoy muertas y podridas, abjuraron de su defensa a la constitución y se han dedicado a saquear al país durante 20 años. Esto está a la vista. Hoy en día muchos de sus miembros son narcotraficantes, contrabandistas, socios de las guerrillas colombianas, vulgares y deshonestos contratistas de las empresas del estado. ¿De qué relación de respeto con una institución prostituida  puede hablar usted, Sr. Ochoa Antich?  

 

Sr. Ochoa Antich: Creo que usted es sincero en sus planteamientos. Pero ello lo hace aún más peligroso. Usted se ha ido convirtiendo de manera insidiosa en un colaboracionista del chavismo, como lo fue Lindbergh del nazismo, en un abogado del apaciguamiento como lo fuera Neville Chamberlain de Hitler, en un posible miembro de un gobierno a lo Vichy, en el molde de Pétain y de Laval. Todos ellos pensaron que eso era lo que debían hacer.

 

Sr. Ochoa Antich: como creo que usted dice lo que dice por estar honestamente convencido de ello, me tomo el tiempo de escribirle estas notas. Si usted fuera un Escarrá más no perdería mi tiempo con usted, pero usted representa una Venezuela que se ha ido convirtiendo, con la mejor de las intenciones, en un triste apéndice de la tiranía. 


lunes, 8 de marzo de 2021

LO QUE QUEDA DEL DÍA

 


La vida es como un río, no solo por aquello que decía Jorge Manrique,  de su inevitable desembocadura en el mar, sino porque nace – como lo hace el río -  como modesto manantial, se va nutriendo de aportes que le llegan de riachuelos afines, va aumentando su caudal y llega plácidamente a las llanuras, o enfrenta accidentes topográficos formando  saltos de agua llenos de turbulencia que, eventualmente, se convierten en suaves remansos.

Pero, como decía otro poeta, Antonio Machado, la vida se diferencia del río porque podemos remontar el río pero no es posible remontar la vida, excepto en ejercicios frágiles de la memoria: caminante no hay camino sino estelas en la mar.

Pienso en esto al terminar de ver de nuevo, después de muchos años, una película que, al verla en 1994, me causó una profunda impresión: “Lo que queda del día” (The remains of the Day), protagonizada por el admirable Anthony Hopkins, Emma Thompson y un elenco extraordinario. Fue nominada para el Oscar 1993, perdiendo con  “La Lista de Schindler”.

Digo que esta película me causó una profunda impresión porque, combinada con otras experiencias que tuvieron que ver con el colapso del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez,  sus mensajes y lecciones me llevaron a reconsiderar el curso que llevaba mi vida, dedicada – hasta entonces -  de manera casi obsesiva -  a lo que consideraba mis deberes para el país, con la atención hacia mi familia en una posición subordinada. A pesar de la opinión desfavorable de la familia, esas prioridades me habían hecho regresar a Venezuela alrededor de 1990, desde Washington, donde tenía una vida de alta calidad, a fin de trabajar “para salvar al país”, animado por el regreso de Carlos Andrés Pérez a la presidencia y pensando que su liderazgo podría colocar a Venezuela en un camino hacia su recuperación.

En verdad, la segunda presidencia de Pérez hizo un meritorio esfuerzo para enmendar los errores cometidos durante su primera presidencia. Se rodeó de un grupo de brillantes tecnócratas, quienes esbozaron políticas modernas en lo económico y en lo social. Por razones de diversa índole, en mucho atribuibles a la tozudez y exagerada auto-suficiencia de Pérez,  esta presidencia fracasó y quienes habíamos depositado en él nuestras esperanzas nos sentimos frustrados. Habiendo quemado mis naves en Washington, me quedé hasta 2003 en el país, haciendo lo posible por ayudar (colaboré en la campaña presidencial de Salas Romer),  aunque ya frustradas mis expectativas originales.

 La película me ayudó a re-examinar mis prioridades.  “Lo que queda del día” trata sobre un mayordomo (Anthony Hopkins), quien ha sido formado para considerar su trabajo como su más alta prioridad, quizás la única. En el castillo de su empleador, Lord Darlington, se dedica con suma eficiencia a cumplir con sus tareas, sin dejar que su vida personal interfiera con el cumplimiento de sus deberes. Por ello, rechaza las aproximaciones románticas de la ama de llaves (Watson) y hasta antepone su trabajo durante un banquete en el castillo a su deber filial de acudir al lecho de muérete de su padre, un exagerado sentido del deber que probablemente le había sido instilado por el propio padre. La película termina cuando, años después, viaja a ver a  la ex-ama de llaves a ofrecerle regresar a su vieja posición (y quizás ya decidido a vivir su romance largo tiempo pospuesto con ella)  pero, la dama, aunque siempre  enamorada de él,  ya tiene una hija adulta que espera un bebé. Debido a la inminente llegada del nieto (ta), decide rehusar la oferta del mayordomo y dedicarse a su vida de abuela. El mayordomo, quien ha pasado toda su vida reprimiendo sus emociones, regresa solo y solitario al castillo, a servir a su nuevo amo, a más de lo mismo. En la escena final de la película, abre la ventana del castillo para dejar volar a un pajarillo que se había metido en la gran sala y no sabía cómo escapar, lo mismo que le pasaba a él.   

Que tristemente admirable aquella vida del mayordomo, pensé al ver la película. Atado a sus deberes, sin expresar sus opiniones, manteniendo sus emociones bajo férreo control y abdicando de  su derecho a tener una vida propia, aquel hombre se dedicó a hacer lo que consideró su máximo deber, convirtiendo sus tareas profesionales en su  única razón de ser.  

¿Que quedó para él al final del día?

¿Qué queda, al final del día, para cualquiera de nosotros? ¿Habremos vivido nuestra vida de manera plena o nos habremos atado a una concepción del deber que excluye toda otra posibilidad de realizarnos en el plano humano integral?

Al ver la película me identifiqué mucho con el mayordomo. Ojo, no porque yo hubiese llegado – de manera alguna -  a su grado de obsesión, sino porque había mostrado algunas tendencias similares en mi actitud ante la vida. La película me llevó a reflexionar seriamente sobre esto.  

 En algún momento de mi vida llegué a pensar que mis prioridades eran: una, mi país, dos, mi trabajo, tres, mi familia. La película fue una importante clarinada de alerta de que esas prioridades debían ser revisadas, so pena de terminar perdiendo los mejores ingredientes de la vida, los cuales incluyen el compartir los momentos cotidianos de la vida en familia con nuestros seres queridos.

Todavía en esos años, hace 27 años, tuve tiempo de reorientar mi vida hacia un acercamiento importante con la familia, convirtiéndola en prioridad número uno. Sin embargo, atrás quedaron lagunas importantes, algunos momentos de especial belleza en la vida familiar, momentos que se han perdido parcial o completamente de nuestra memoria.

Hace unos días mi hijo citó unos versitos en un mensaje interfamiliar  y mis dos hijas de inmediato dijeron: te acuerdas, en la casa de La Lagunita. Con esos versitos mi mamá nos despertaba para ir a la escuela. Y los tres  compartieron ese recuerdo tan dulce de la niñez.

Yo no recordaba eso. Cuando Marianela les cantaba a los hijos yo estaba allí físicamente, aunque probablemente pensando en cómo incrementar la producción petrolera en el bloque III del Lago de Maracaibo. No  compartí esa bella experiencia familiar.

Hoy debo decir, como decía Frank Sinatra en My Way: Regrets. I had a few…  pero tendría que añadir, perhaps a few too many.

Gracias en parte a Anthony Hopkins las últimas tres décadas han sido para mí de una especial felicidad, un ancho río bajo un cielo azul y con márgenes llenas de verdor. La pérdida de Marianela fue un golpe noble pero ahora, más que nunca, me aferro a la familia.


miércoles, 3 de marzo de 2021

La nave espacial PERSEVERANCE: Tras las huellas de Ray Bradbury

 



Ray Bradbury, escritor estadounidense fallecido en 2012, a los 92 años, escribió cuentos y novelas de fantasía, de horror Y ciencia ficción, con una prosa frecuentemente poética como en “El Vino del Estío” (Dandelion Wine)  y Las Crónicas Marcianas (The Martian Chronicles). Dio muchas entrevistas, incluyendo una en 1962 a PLAYBOY, la revista de Hugh Heffner. En esa entrevista dijo algo que nunca se me ha olvidado. Cuando le preguntaron por el astrofísico Carl Sagan y dijo: “Mi problema con Carl Sagan es que ya tiene algún tiempo tratando de ser Carl Sagan. Y Norman Mailer también cree que es Norman Mailer. Uno no debe andar por allí diciendo quien es. Uno es lo que uno hace. Es nuestro trabajo lo que nos identifica”.  

También recuerdo uno de sus cuentos cortos donde un hombre camina por la playa y ve a otro hombre fornido, calvo, ya entrado en años, haciendo trazos sobre la arena,: Caballos, mujeres, cosas maravillosas. Regresa al hotel y va a cenar con la esposa. De repente, se le humedecen los ojos y la esposa le pregunta: ¿“Que te pasa”?  Y responde: “Es que la marea está subiendo”.

Un bello homenaje a Picasso.

Tantas cosas dijo Bradbury: “La vida es como un par de interiores. Hay que cambiarla cada día”. O, “La alegría es el agradecimiento que le damos a Dios por vivir ”. O, “Si te resistes a llorar nunca podrás vivir plenamente”.

Se definió a sí mismo como un escritor de fantasías, no ciencia ficción. Decía: “la ciencia ficción te lleva al borde del abismo pero es la fantasía la que te da el empujón”.

Su libro más cautivante, Las Crónicas Marcianas, es fantasía. Es una colección de cuentos, viñetas, episodios, que no pretenden crear un planeta o una raza realmente exótica. El viajero llega y encuentra el entorno familiar, demasiado familiar. En La Tercera expedición (escribo de memoria) el Capitán John Black y su grupo de expedicionarios desembarcan en un sitio que les recuerda el pueblo de su infancia. Y quienes los reciben son sus abuelos, padres, hermanos, queridos amigos ya fallecidos. Bradbury hace de esta expedición a Marte un ejercicio de la más dulce nostalgia. Hasta que llega la noche y los Marcianos, quienes se han transformado en los familiares y amigos de los visitantes , recobran su identidad original y los eliminan.

En “El picnic del millón de años” los hijos del terrícola le piden insistentemente que los lleve a  conocer a los marcianos. Un día los lleva al cuerpo de agua cercano y les pide acercarse. Cuando los niños se acercan se ven reflejados en el espejo de agua y el padre les dice: “Conozcan a los marcianos”.

Este cuento me sirvió para mis charlas anti-corrupción, en las cuales frecuentemente me preguntaban quienes serían los líderes de la lucha. Yo les echaba ese cuento. Ustedes – les decía – serán los líderes, no hay otros.

En su escrito sobre el Sentido de la Vida Carlos Alberto Montaner, ver: http://www.elblogdemontaner.com/el-sentido-de-la-vida/  nos dice que el sentido de la vida bien pusiera ser el de llevar la vida hacia los confines del universo. Este si es el campo de la ciencia ficción, en el cual Arthur C. Clarke, Isaac Asimov, Jack Vance (también en Fantasía) y otros grandes maestros, han marcado un hermoso camino.

No tengo dudas de que el hombre viajará algún día a las estrellas. Y el día que llegue la primera expedición a Marte no me extrañaría que esos primeros viajeros encontraran, en lo que pudo haber sido la plaza principal de la ciudad,  una estatua de Ray Bradbury.  


viernes, 26 de febrero de 2021

Maduro y su pandilla: contribuyo a elaborar sus prontuarios

                                                   
                                                                    EL PAYASO


**** Estamos elaborando sus prontuarios

Ya en la etapa final de mi vida es muy probable que no pueda verlos fuera del poder que les fue legado de manera arbitraria por aquél traidor que fue Hugo Chávez Frías.  No advierto señal alguna que la sociedad venezolana tenga el vigor y la determinación para sacarlo a usted a patadas de Miraflores, o que al mundo civilizado  le importe mucho lo que sucede en nuestro país. Por ello pienso que su salida se deberá esencialmente  al peso de sus errores, dada la progresiva crisis sistémica que asfixia al país y a la aparición de probables desavenencias con  algunos de sus gorilas militares hastiados de su incompetencia.

El juicio internacional condenatorio de su régimen está plenamente documentado. Las Naciones Unidas le atribuye crímenes de lesa humanidad, ver: http://webtv.un.org/live-now/watch/human-rights-situation-in-venezuela/6235120286001/?term=

Su salida tendrá las características de  una implosión pero probablemente solo ocurrirá cuando se apague el último bombillo en el último cuarto de la última casa de la última aldea del país, porque los venezolanos están agotados, entregados  en su mayoría a la desesperanza y la fuerza armada, la cual debería habernos protegido en cumplimiento de su misión, de las leyes y de la constitución pero ha optado por colocarse a  la cabeza de los saqueadores. Pocas veces se ha visto en la historia de la humanidad un colapso tan trágico como el que ha sufrido la riqueza material y la dignidad de una sociedad, como en la Venezuela en  las manos de Chávez y de las suyas durante estos últimos 21 años.

Así las cosas no es mucho lo que podamos hacer, a título individual, para expulsarlo de nuestra patria. La podredumbre que comenzó con Chávez se ha acentuado en los últimos años, a medida que sectores invertebrados de la sociedad civil se han ido entregando con mansedumbre a la barbarie, incluyendo algunos empresarios y viejos practicantes de la política a lo Timoteo o Claudio, dispuestos a coexistir pacíficamente con usted en un gobierno a lo Vichy, aquel gobierno francés pro nazi manejado por Pétain y Laval.  

Dada esta realidad, mi contribución a su salida solo puede llevarse a cabo como participante de un grupo de investigadores activos en Venezuela y en el exterior, el cual está en conocimiento de la magnitud de los crímenes contra la Nación cometidos por usted y por su  grupo de unos 600 degenerados civiles y militares.

Ese conocimiento permite hacer aportes a las autoridades de los países civilizados y a las organizaciones internacionales  para ayudarlos a estructurar los  juicios que vendrán en contra suya y de sus familiares y compinches,  juicios que tendrán como objeto el castigo apropiado para sus inmensos crímenes.  Los colaboracionistas de su régimen definen estos juicios y castigos como venganza, cuando son – en realidad -  justicia. Solo cuando no existe la justicia aparece la venganza.

A pesar de  su pomposa cursilería usted debe intuir que su poder es en gran medida ilusorio y que depende de cómo el gorilaje militar se levante cada día, si de buen humor o con sus frecuentes episodios de patanería. No importa que usted aún pueda viajar en lujosos autos, volar en aviones cubanos a recibir instrucciones de La Habana o disfrutar de banquetes en Turquía, donde vende mucho del oro ilegal que la pandilla saca del sur del Orinoco. Hasta en el aire que usted respira debe advertir el desprecio y repulsión que los venezolanos sienten por usted, por su entorno familiar y por la pandilla de saqueadores que lo acompaña. No se atreve a viajar ya, porque hay un precio de $15 millones sobre su cabeza, más alto que el que ofrecían por la del Chapo Guzmán.

Lleva vida de opereta.  En su impotencia se dedica a demostrar su ignorancia y su crueldad: le daremos gas a México, vacunaremos primero a los militares y a los líderes políticos, estaremos produciendo un millón de barriles más de petróleo a fin del año. Ha creado un mundillo de mentiras que lo ha convertido en payaso objeto del ridículo internacional. Cada nueva sanción que recibe del mundo civilizado lo hace reaccionar de manera histérica, expulsando a representantes diplomáticos de los pocos países civilizados que aún mantienen relación con usted.

¿Cuánto tiempo cree usted que podrá sobrevivir en el poder junto a la llamada “primera combatiente”?  De lo que fue el trágico combo argentino Perón y Evita, la cursilería revolucionaria latinoamericana ha ido incrementándose: Néstor y Cristina, Chávez y María Isabel, Ortega y  la Murillo, para llegar al nivel más grotesco, Nicolás y Cilia bailando salsa sobre el cadáver de Venezuela.

El castigo para ustedes es imperativo porque, si se van impunes, sus súcubos e íncubos utilizarán sus dineros mal habidos para tratar de retomar el control político de Venezuela en un futuro a mediano plazo.   

Por ello, para ti y tú pandilla de unos 600 ladrones y asesinos civiles y militares, incluyendo las viudas del chavismo que hoy pretenden distanciarse del desastre, ya es muy  tarde para una salida blanda del poder. Tu salida deberá ser ejemplarizante, para que la sociedad venezolana no tenga dudas de que el crimen no paga.

El destino salvó a Chávez de una última y terrible confrontación con un país humillado. No todos los tiranos tienen esa suerte.


miércoles, 24 de febrero de 2021

El Caso del Falso Desvalido: el Juicio contra Chevron en Ecuador


NOTA: ESTA ES LA ENTREGA NÚMERO 6666 DE MI BLOG, COMENZADO EN JULIO DE 2007.  

CASO CHEVRON

Chevron en Ecuador

El caso del falso desvalido

AAPG Explorer - Gustavo Coronel 10/02/2021

En febrero de 2011 el tribunal de la pequeña ciudad ecuatoriana de Lago Agrio condenó a Chevron Corporation a pagar $9.300 millones a un grupo de unos 30.000 residentes ecuatorianos de la región amazónica donde Texaco, luego adquirida por Chevron, había estado produciendo petróleo durante 26 años.

El juicio tuvo todos los ingredientes propios de una película de Hollywood. Combinó problemas ambientales fundamentales, intrigas políticas, corrupción judicial, codicia corporativa y un espectacular suspenso en los juzgados. Sobre todo, reveló la tragedia de un abogado estadounidense joven y brillante que sintió que podía obtener mucho dinero de una corporación petrolera gigante, mientras se convertía en un héroe para los desamparados de este mundo.

A medida que se desarrollaban los eventos, descubrió que sus acciones no tendrían el resultado planificado.

El líder del equipo legal de los demandantes era un abogado educado en Harvard llamado Steven Donziger, acompañado por reconocidos ambientalistas ecuatorianos, Luis Yanza y Pablo Fajardo, y un grupo de abogados ecuatorianos. La demanda se desarrolló desde 2003 hasta 2011 y fue seguida por acciones legales relacionadas en Estados Unidos y los Países Bajos. Los procedimientos en Nueva York siguen su curso.

Consideraciones iniciales

Entre 1964 y 1990 la petrolera estadounidense Texaco operó una concesión de producción de petróleo del gobierno ecuatoriano a nombre de un consorcio integrado por Texaco, Gulf Oil Corp. y la petrolera estatal ecuatoriana Petroecuador. En 1977, Gulf abandonó el país y Petroecuador se convirtió en el propietario del 62,5 por ciento de las acciones, mientras que Texaco permaneció como operador y socio minoritario. Texaco cesó sus operaciones en 1990 y, a partir de ese momento, el único operador en la zona ha sido la petrolera estatal Petroecuador.

El 30 de septiembre de 1998, el ministro de petróleos de Ecuador, representantes de Petroecuador y otras agencias gubernamentales ecuatorianas relacionadas con la actividad firmaron un descargo completo para Texaco Oil “y todos sus respectivos agentes, proveedores, empleados, oficiales, directores, representantes, aseguradores, abogados, indemnizadores, garantes, herederos, administradores, ejecutores, beneficiarios, sucesores, predecesores, mandantes y subsidiarias permanentes, de cualquier responsabilidad y reclamo por parte del Gobierno de la República de Ecuador, Petroecuador y sus Afiliadas, por conceptos relacionados a las obligaciones asumidas por Texaco...”

Este no fue el final de la historia. En 1999, Ecuador aprobó una nueva Ley de Gestión Ambiental que permitía a las personas iniciar acciones legales contra posibles transgresores del medio ambiente. Esto se convirtió en la vía utilizada por el abogado Steven Donziger en nombre de los demandantes ecuatorianos, María Aguinda y otros, para iniciar una acción legal en 2003 en Lago Agrio contra Chevron, el nuevo propietario de los activos y pasivos de Texaco. La naturaleza y duración de este juicio, que se basó en la aplicación retroactiva de la nueva ley, captó mucha atención en los círculos petroleros y ambientales internacionales. Como geólogo petrolero familiarizado con el área, me interesé mucho por los procedimientos y comencé a leer todo lo que pude al respecto.

Juicio y veredicto

Sorprendentemente, el socio mayoritario del consorcio, la petrolera estatal Petroecuador, no fue nombrado coacusado en la acción. El único imputado fue Texaco, ahora Chevron, la empresa extranjera que años antes había abandonado el país, aunque el único operador en la zona desde 1992 había sido la petrolera estatal ecuatoriana. Me parecía que una «escena del crimen» que había sido frecuentada por otros actores no podría relacionarse fácilmente con alguien quien ya no estaba en la zona desde hace mucho tiempo.

En 2009, me reuní por separado con representantes de las dos partes: Karen Hinton, portavoz de los demandantes en Washington D.C., y Jim Craig, portavoz de ChevronTexaco. Le dije a Hinton que, en mi opinión, Petroecuador era la principal responsable de cualquier daño al medio ambiente en el área. Me dijo que habían contratado a una empresa técnica muy competente, STRATUS, de Denver, Colorado, que había estado estudiando el caso. 

Craig me hizo saber sus dudas sobre la transparencia del juicio. Posteriormente, me envió información sobre un Perito nombrado por la corte, Stalin Cabrera, cuya formación y experiencia en materia petrolera dejaba mucho que desear. Este Perito había presentado un informe en marzo de 2007 que describía los daños, presuntamente, provocados por Texaco, solicitando costos totales por rehabilitación e indemnización cercanos a $8 mil millones, luego duplicados a $16,3 mil millones por “enriquecimiento indebido” por parte de Texaco. En noviembre de 2008, el experto actualizó su informe aumentando su evaluación de daños a $26 mil millones, con el fin de compensar por una mayor cantidad de muertes relacionadas con la contaminación que las reportadas anteriormente.

En febrero de 2011, una corte de Lago Agrio falló en contra de Chevron, ordenando a la empresa a pagar alrededor de $19 mil millones. El monto exacto fluctuaría después de varias apelaciones de la empresa, y finalmente sería reducido a $9.300 millones.

Las investigaciones de Chevron pusieron en duda el veredicto

Paralelamente al juicio, Chevron había estado investigando las actividades de los principales actores y descubrió, progresivamente, información muy negativa contra los jueces, los peritos judiciales y el equipo legal de los demandantes. Algunos de los hallazgos incluían lo siguiente.

En septiembre de 2009, Chevron encontró información en vídeo sobre un esquema de soborno de $3 millones que involucraba al juez del caso y a funcionarios del gobierno ecuatoriano, incluyendo al asesor legal del presidente ecuatoriano Rafael Correa, una acción diseñada para influir en el resultado del juicio a favor de los demandantes. Los registros de operaciones encontrados en los bancos de Texas documentaron, aún más, el mecanismo de soborno.

También se encontró que el informe de Cabrera no había sido escrito por él sino por la firma de Colorado, STRATUS, y pagado por los demandantes. Un libro sobre este caso, «Law of the Jungle», de Paul M. Barrett, detalla (páginas 151-157) cómo se le pagó a STRATUS $1,7 millones para generar un informe de 3.000 páginas firmado por Cabrera, recomendando que Chevron pagara $16 mil millones por daños y perjuicios. Por sus servicios, informó Barrett, el equipo de Donziger le pagó a Cabrera al menos $392.000.

Una película documental titulada «Crude», producida por Joseph Berlinger, quien apoyaba mucho a los demandantes, generó mucho más material del que se utilizó en el producto final. En su acción en una corte de Nueva York contra el veredicto de Ecuador, Chevron exigió y obtuvo el material de video total, el cual reveló reuniones de los demandantes que planificaron el fraude contra Chevron. Un video publicado en el sitio web The Amazon Post, dirigido por Chevron, contiene abundante material gráfico dejado fuera de la versión final del documental que muestra a Donziger describiendo al sistema judicial ecuatoriano como corrupto y bromeando sobre el asesinato de un juez ecuatoriano, o al menos, haciéndole temer que será asesinado. 

En los videos, los demandantes discuten la falta de evidencia de su lado, mientras que Donziger señala que “simplemente pueden crear sus propios hechos”. Durante una reunión a la que asistieron el Perito judicial Cabrera, Donziger y los consultores contratados por los demandantes, también discutieron cómo redactarían el Informe Pericial judicial. En este vídeo, se ve y se escucha a Donziger afirmando que el plan de trabajo implicaría “escribir la opinión del experto”. Los videos de las reuniones se pueden ver en AmazonPost.com.

Un informe de julio de 2013 del New York Times describe cómo uno de los consultores de STRATUS le dice a Donziger que no había evidencia de contaminación en los pozos de petróleo examinados, y cómo Donziger respondió: “Esto es Ecuador, ¿bueno? Al final del día, hay miles de personas alrededor del tribunal y obtendrás lo que quieras”.

Sobre la base de estos hallazgos, la mayoría de los expertos científicos contratados originalmente por Donziger terminaron testificando en su contra en el juicio de Nueva York, según informó The Amazon Post.

En enero de 2013, Chevron presentó evidencia que el juez de Lago Agrio, Nicolás Zambrano, no había sido el autor de la sentencia. Al parecer, el documento había sido escrito por un exjuez, Alberto Guerra, un trabajo por el cual, según Chevron, los demandantes le habían pagado. En su libro (p. 234), Barrett informa que los expertos lingüísticos contratados por Chevron demostraron que alrededor de un tercio de la Sentencia se había copiado, literalmente, de los memorandos internos escritos por el equipo demandante.

En 2007, el presidente ecuatoriano Rafael Correa organizó una campaña política diseñada para intimidar al juez a cargo del caso e intimidar a los acusados. Entre otras cosas, declaró: “Aquí están los defensores de Chevron-Texaco, abogados ‘vende patria’ (vendidos a intereses extranjeros) que por un puñado de dólares son capaces de vender sus almas, su patria. También tenemos a gente de Petroecuador quienes en 1998 firmaron un acuerdo declarando que todo estaba arreglado, cuando ni siquiera se habían cubierto muchos de esos pozos. Hago un llamamiento cordial al Fiscal General para que presente un informe a la Contraloría General estableciendo responsabilidades penales contra los responsables de Petroecuador que firmaron este despropósito”.

Sin embargo, el fiscal general nunca encontró una base para redactar tal informe.

Con el fin de presionar a Chevron para que pagara la cantidad que dictaba el veredicto ecuatoriano, Correa montó una campaña denominada “Manos sucias en Ecuador”. Visitó la zona y metió las manos en un charco de petróleo, alegando que era la Prueba del crimen de Chevron. Sin embargo, el sitio donde colocó sus manos en septiembre de 2013 no era uno de los viejos pozos de petróleo de Texaco, sino de Petroecuador.

La campaña contrató a actores de Hollywood como Danny Glover, Mia Farrow, Darryl Hannah y otras celebridades algunas de las cuales, según se informó, recibieron pagos sustanciales para apoyar la campaña.

Los tribunales absuelven a Chevron y condenan a Donziger

En febrero de 2011, Chevron presentó una demanda contra Donziger en una corte de Manhattan, presidida por el juez Lewis Kaplan, basándose en la Ley Contra Organizaciones Corruptas e Influenciadas por el Crimen Organizado (RICO, por sus siglas en inglés). Pablo Fajardo, Luis Yanza y la consultora STRATUS fueron nombrados co-acusados y organizaciones que habían apoyado a Donziger como Patton Boggs y Kohn Swift, Amazon Watch y Burford Capital fueron nombradas co-conspiradores. Este juicio finalizó en marzo de 2014 con un fallo que exponía: “Donziger y los abogados ecuatorianos fabricaron pruebas... seleccionaron y pagaron al experto judicial... pagaron a una firma consultora de Colorado para que redactara el informe del experto... prometieron al juez 500.000 dólares para fallar a su favor...”

En una Sentencia de 500 páginas, el fallo prohibió a Donziger y a sus clientes beneficiarse de alguna manera con su fraude. Esta decisión fue confirmada por unanimidad por la Corte de Apelaciones de Estados Unidos de Segunda Instancia en 2016, que afirmó: “Donziger y su equipo participaron en un desfile de acciones corruptas… incluyendo coacción, fraude y soborno” A Donziger se le ordenó pagar $32 millones en gastos judiciales y se enfrentó a una posible acción disciplinaria profesional.

En 2018, la Corte Internacional Permanente de Arbitraje de La Haya confirmó la decisión de la Corte de Nueva York, negando el intento del gobierno ecuatoriano de cobrar dinero a Chevron sobre la base de la Sentencia ecuatoriana. La corte internacional afirmó que la Sentencia ecuatoriana había sido corrupta y fraudulenta y ordenó al gobierno de Ecuador a pagar las costas judiciales incurridas por Chevron.

Un giro ideológico

La historia no ha terminado. Donziger ha sido condenado, pero su causa ha sido retomada por varios grupos ambientalistas que lo ven como un héroe que lucha contra la todopoderosa compañía petrolera. El caso contra Chevron casi se ha convertido en un movimiento religioso, adoptado por algunos grupos que consideran a Chevron culpable. Recientemente, un grupo de 30 premios Nobel publicó un manifiesto, que se puede encontrar en CourtHouseNews.com, titulado “30 premios Nobel exigen que Chevron enfrente la justicia por la contaminación del Amazonas”, en el que alaban a Donziger como un defensor de los pobres y los débiles y, como dice el título, exigen que Chevron pague los daños causados en Ecuador.

Aunque parece tentador ponerse del lado de un grupo tan distinguido, la evidencia contra Donziger y su equipo es abrumadora. Es peligroso politizar la causa ambientalista como estos grupos están tratando de hacerlo. Al llamar a los ambientalistas a defender a Donziger y acusar a Chevron, estos grupos impulsados ideológicamente ejercen una forma sutil de extorsión sobre todos quienes apoyan la causa del medio ambiente. Muchos de nosotros defendemos el medio ambiente y favorecemos el desarrollo de fuentes de energía renovables menos contaminantes pero, conociendo los hechos del caso Chevron-Ecuador, nos resulta imposible ponernos del lado de Donziger y contra Chevron.

La preservación de nuestro medio ambiente es una de las más nobles aspiraciones humanas. Se debe respetar toda forma de vida, la preservación de las especies es más importante que el propio individuo, y el destino del planeta trasciende las fronteras nacionales y las ideologías políticas. El ambientalismo nunca debe llegar a contaminarse con políticas partidistas o el astigmatismo ideológico.

FUENTE ORIGINAL