lunes, 10 de octubre de 2022

MI BLITZKRIEG ANTI-CHAVEZ POR AMÉRICA LATINA, 2007 y 2008

 


Vigésimo Segundo viaje a  Serendipia

*** Como la promoción inesperada de un amigo me llevó a nueve países de América Latina en una mini-cruzada contra Hugo Chávez

A fines de 2006 me llamó un amigo estadounidense que acababa de ser promovido para un alto cargo en el departamento de estado y me dijo que -debido a ello - tendría que cancelar un convenio al cual había llegado con el instituto CATO para escribir un ensayo sobre la situación política en Venezuela bajo la presidencia de Hugo Chávez. De seguidas, me preguntó si yo podría escribir el documento en su lugar. De inmediato accedí y  El instituto  CATO aceptó el remplazo. El documento producto de este convenio puede leerse en: https://www.cato.org/development-policy-analysis/corruption-mismanagement-abuse-power-hugo-chavezs-venezuela , el cual ha tuvo mucha difusión en los Estados Unidos, siendo reseñado profusamente en los principales diarios y en las cadenas televisivas y citado durante estos años por numerosos estudios sobre la situación venezolana bajo el chavismo.   

En base al interés despertado por el documento CATO me propuso llevar a cabo una gira por nueve países latinoamericanos: Argentina, Paraguay, Chile, Bolivia, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Colombia, a fin de dar conferencias y entrevistas  basadas en mis hallazgos.  Ellos pagarían los costos de viaje pero no me remunerarían .  Acepté de inmediato esa maravillosa oportunidad de  hablarle a los latinoamericanos sobre los desastres que Chávez estaba llevando a cabo en Venezuela, en nombre de lo que llamaba el socialismo del siglo XXI.

CATO es un instituto conservador, pro-republicano y su estrategia de promoción de la democracia en la región latinoamericana se alineaba perfectamente con mi interés personal de combatir el funesto régimen de Chávez. En esos años, con bolsillos llenos de dinero petrolero,  Chávez pagaba o alentaba una numerosa cantidad de panegiristas en USA y Europa, a lo Ignacio Ramonet, Mark Weisbrot, Eva Golinger, Hans Dieterich, Marta Harnecker y Norberto Ceresole, cuyos mensajes pro-Chávez envenenaban el alma latinoamericana. Por ello, pensé que era oportuno que también se oyera en la región un mensaje de la democracia y de la libertad. 

Durante la gira tuve la cooperación de múltiples fundaciones, organizaciones no gubernamentales, universidades, grupos políticos, colegios profesionales, periódicos en cada país, toda una impresionante gama de grupos y asociaciones, las cuales organizaron mis conferencias, invitaciones, locales, entrevistas de radio, prensa y televisión. Visité  los primeros cuatro países  en Octubre 2007 y  los cinco otros países en febrero, 2008.

Argentina
Mi visita comenzó una conferencia en la legislatura de la ciudad y continuó con una conferencia abierta en la Universidad del Centro de Estudios Microeconómicos, coordinada por la Fundación Libertad, Atlas 1853 y PENSAR. Una entrevista que di a LA NACIÓN el 20 de octubre 2007, fue publicada a seis columnas y reproducida por unos 30 diarios en América Latina, incluyendo El Nacional, El Universal y 2001 en Venezuela. En esa entrevista acuse a Chávez de corrupto y de utilizar al ejército para afianzarse en el poder. Fui entrevistado en TV por  Roberto Cachanovsky y por tres radioemisoras de Buenos Aires Tucumán.

Bolivia

En Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, fui entrevistado por el periodista Leopoldo Vegas Rondón para EL DEBER, y en esa entrevista  pronostiqué que Chávez no llegaría al término de su presidencia., lo cual se cumplió en 2012. Santa Cruz era un bastión anti-Evo y anti-chavista y allí di tres conferencias, en la Universidad Gabriel Moreno, en la Universidad Privada de Santa Cruz y  en la sede de CAINCO, centro de los industriales y hombres y mujeres de empresa de Santa Cruz, para  más de 500 personas.  Participé en dos programas de televisión y di una entrevista de una hora por Radio Noticias a un gran periodista, Iván Pino Moreno.

Paraguay

En los dos días que permanecí en Asunción me reuní con unos 50 miembros del Club Diplomático para hablarles de la situación venezolana y luego di una conferencia abierta al público en el Cabildo de la ciudad. Fui entrevistado por los dos diarios más importantes de la ciudad, ABC Color y Última Hora y, además, di una charla a unos 45 líderes jóvenes paraguayos para hablarles de Democracia y Liderazgo.

Chile

En Santiago fui entrevistado por TV en la Universidad católica y fui entrevistado por el diario La Tercera. Mi conferencia abierta al público fue organizada por la Fundación para la Libertad y el Desarrollo y dada en su sede ante numerosos asistentes. Lo que les dije sobre el nivel de corrupción del régimen de Chávez causó asombro entre el grupo allí reunido, por el gran contraste entre la cultura republicana existente en su país y el desastre que Chávez estaba causando en Venezuela.

El Salvador

En la autopista hacia la ciudad pude ver afiches muy grandes en los cuáles el Frente Farabundo Martí se mezclaba con la bandera de Venezuela y el rostro de Hugo Chávez.  El petróleo venezolano financiaba al Frente Farabundo Martí. En tres días fui a tres programas de televisión ( Frente a Frente, Canal 33 y Canal 12), di tres entrevistas a la prensa, para La Prensa Gráfica, El Mundo y El Diario de Hoy y di tres conferencias: una en el Hotel Sheraton Presidente, para unos 250 asistentes, representantes de la industria y de la sociedad civil de El Salvador, una en la Universidad Francisco Gavidia para unos 240 estudiantes y profesores y otra en la Universidad José Matías Delgado para unos 260 estudiantes y profesores. No podían creer que en Venezuela la gente hace colas de tres o más horas para adquirir un pote de leche o que la tasa de muertes violentas ya era la mayor de América Latina.

Honduras

Llegué a San Pedro Sula, ciudad de visión empresarial y bastante más adelantada que la capital. Fui entrevistado por La Prensa, la cual ocupó dos páginas enteras del diario. Fui entrevistado por tres estaciones de radio y di una conferencia en la Cámara de Industrias y Comercio de Cortés, ante una audiencia en la cual estaban los representantes del gobierno de Zelaya (luego expulsado del poder). En esa conferencia denuncié a Petro Caribe como un fraude político que prometía petróleo casi gratis a Honduras, a cambio de convertirla en un satélite del chavismo. Les dije: Chávez no cobra en dólares, cobra en lealtad.

Nicaragua.

Aquí tuve algunos problemas al entrar y  pensé que no me lo permitirían pero, al final, pude hacerlo, gracias al patrocinio  de la Fundación Friedrich Neumann. Tuve una primera reunión con el ex-candidato presidencial Eduardo Montealegre. La entrevista con La Prensa de Managua fue uno de los eventos más importantes de mi estadía y tuvo un gran impacto en el país, siendo reproducida ampliamente en toda América Latina. (La Prensa, Febrero 17, 2008). El titular de la entrevista se refería a los riesgos para Nicaragua de su alianza con Chávez. Mi conferencia en Managua congregó a unas 200 personas, la mayoría líderes comunitarios, un grupo  aguerrido que no deseaba ver a su país convertido en un satélite político de Chávez. Tuve entrevistas en el programa de TV Primera Plana, Canal 2 y en la Radio Corporación de Nicaragua, además de reuniones uno a uno con  Manuel Ignacio Lacayo, por cierto nacido en Venezuela y  con Pedro Joaquín Chamorro, hijo de la ex-presidenta Violeta Chamorro.

Costa Rica

En Costa Rica fui entrevistado por La Nación, el mayor diario del país, estuve en dos programas de televisión y dos programas de radio. Di una conferencia en un salón del Hotel Radisson, a la cual asistieron varios venezolanos que vivían en ese país, incluyendo los hermanos Groscor.

Colombia

Colombia

Mi visita de 48 horas a Colombia se inició con una entrevista en la radio con Fernando Londoño en Radio Súper. Tuve otra entrevista en Radio Modelar. Fui entrevistado en TV para El Universitario, programa de los estudiantes universitarios. Di una conferencia para más de un centenar de personas en el Instituto de Ciencias Políticas y otra conferencia para unos 200 estudiantes y profesores de la Universidad Sergio Arboleda. Fui entrevistado por el diario El Tiempo.

En resumen

Según la contabilidad que realizamos logré hablar directamente en los nueve países a unas 3900 personas del mundo académico, sindical, empresarial y llegarles a muchos más indirectamente a través de la radio, prensa y televisión. Es imposible saber cuál fue el efecto de mis presentaciones por estos diversos medios. Apenas puedo decir que fue un episodio más de la ardua batalla que se desarrollaba y se desarrolla en América Latina entre los amantes de la democracia y de la libertad y los regímenes dictatoriales, abusivos y embrutecedores de la izquierda extrema en la región. Debo agregar que así como di esa batalla contra Hugo Chávez, la sigo dando contra su sucesor por él impuesto, Nicolás Maduro, aún peor que Chávez.

A 15 años de estas visitas es necesario admitir que la democracia está perdiendo la batalla en la región. Las armas de la democracia han sido utilizadas astutamente por los extremistas políticos de izquierda y de derecha para lograr el poder e ir eliminando el estado de derecho a favor de  autocracias y dictaduras. No solo los regímenes forajidos como Cuba, Nicaragua y Venezuela están por ese camino. También lo están Argentina, Perú, Bolivia, y Colombia. Brasil oscila entre el extremismo de Bolsonaro y el de Lula da Silva. El Salvador y Honduras tienen presidencias mediocres y personalistas. Chile es un signo de interrogación que ya ha dado algunos traspiés. Como siempre, Costa Rica y Uruguay disfrutan de una robusta democracia. 

La batalla debe continuar sin hacer concesiones o aceptar negociaciones entre las fuerzas de la libertad y las de la opresión.  

jueves, 6 de octubre de 2022

MIS BATALLAS PERDIDAS EN TRES GIGANTES DEL ESTADO VENEZOLANO: PDVSA, CVG Y EL PUERTO DE PUERTO CABELLO

 

                                          De TURISTA MAGAZINE on line

Creo haber sido el único gerente del sector público venezolano que ha ocupado, en diferentes momentos, posiciones del más alto nivel en las tres empresas del estado venezolano generadoras de los más cuantiosos ingresos al erario público: PDVSA, CVG y el Puerto de Puerto Cabello. Fui miembro de la primera junta directiva de PDVSA desde 1976 a 1979; director general de la Corporación Venezolana de Guayana, CVG, en 1994-1995 y presidente del puerto de Puerto Cabello, el más importante de Venezuela, en 1999-2000. Sobre mis dos primeras pasantías he escrito libros, en afán de dejar mis experiencias por escrito a quienes deseen conocer las intimidades fisiológicas y patológicas de estos gigantes. Sobre la tercera apenas conservo melancólicos recuerdos.  

Mis experiencias en estos tres gigantes fueron diferentes en cuanto a los resultados a corto plazo, pero muy similares en lo que se refiere al resultado final de mis esfuerzos. En esencia, pienso que fui incapaz de contener el avance de la corrupción del entorno sobre estas tres empresas. A estos tres gigantes se los tragó el monstruo de la corrupción política, aunque la batalla duró más en PDVSA que en los otros, debido a su historia previa y a la intensidad con la cual el núcleo gerencial profesional allí existente se defendió de las agresiones del entorno.  La moraleja común a mis experiencias es que la presencia de gerentes profesionales y honestos en una empresa del estado venezolano es condición indispensable pero no suficiente para su éxito.  El entorno político que las acosa es casi siempre más fuerte que la gerencia que maneja la empresa en el día a día, pero carece de la última palabra sobre las políticas que la rigen.   

 

PDVSA 

La industria petrolera pasó a manos del estado venezolano como empresa en marcha, no fue creada por el estado, como es el caso de las otras dos empresas. Traía consigo una cultura fuertemente orientada a la eficiencia. Aunque siempre tuvo un importante componente social, como se evidenció en empresas de promoción agrícola a lo FUSAGRI, programas de construcción de carreteras en las regiones petroleras, la administración de escuela y hospitales para las comunidades, las iniciativas ambientalistas o la entusiasta promoción del deporte y de las artes, nunca perdió de vista su orientación comercial, su razón de ser, que era ser una empresa petrolera eficiente y no un instituto de beneficencia. El manejo de las empresas petroleras concesionarias enfatizaba la optimización del gasto, de la producción y comercialización y los esfuerzos necesarios de mantenimiento de las plantas y equipos de la industria. Su gerencia multinacional fue remplazada progresivamente por la gerencia nativa, la cual asimiló los mismos hábitos profesionales que caracterizaban a sus predecesores. Estos venezolanos eran predominantemente gerentes eficientes, 100% dedicados a sus tareas.  

Cuando llegó el momento de la nacionalización (una total estatización, ya que tres empresas petroleras venezolanas fueron tomadas por el estado) PDVSA experimentó unos cinco años de luna de miel con el sector político, debido a tres razones fundamentales: uno, el desconocimiento del sector petrolero por parte del sector político, lo cual lo inhibía de intervenir; dos, el prestigio del General Rafael Alfonzo Ravard, por cuya “autoritas” el sector político mostraba un temor reverencial.; tres, la decidida actitud de Carlos Andrés Pérez de evitar la politización en las filas de la industria petrolera (actitud que, por cierto, cambiaría en su segunda presidencia). Los primeros años fueron tan positivos que el sector político comenzó a pensar que el negocio era sencillo. Gonzalo Barrios comenzó a decir que los gerentes ganaban mucho dinero. El Dr. Pérez Alfonzo, Jaime Lusinchi, Hugo Pérez La Salvia y otros líderes definían la nacionalización como “chucuta” o a los gerentes venezolanos como seres vendidos a las empresas extranjeras. En 1979 el ministro del sector fue nombrado presidente de PDVSA. En 1982 el gobierno de Luis Herrera Campins le quitó a PDVSA su fondo de financiamiento.   

Con estas y otras acciones PDVSA comenzó a politizarse, tragedia que ha culminado con el desastre generado por Chávez y Maduro. Hasta 1999 ese proceso fue lento, tortuoso, con destellos positivos como la apertura petrolera, pero con una tendencia permanente a la politización. La generación de gerentes entrenados por las concesionarias fue desapareciendo, dando paso a gerentes más dispuestos a coexistir pacíficamente y hasta a florecer en un entorno más politizado. Ya para la década de 1990 el mantra de la primera directiva de PDSVSA: gerencia profesional, continuidad operativa, meritocracia, apoliticismo y autonomía financiera, se había debilitado significativamente. Después vino la debacle.  

CVG 

Cuando llegué a la Dirección general de la CVG en 1994 este inmenso conglomerado de más de 30 empresas había tenido una larga vida bajo el control del estado. Había sido correctamente concebido en la década de 1950, en la Oficina de Estudios Especiales de la presidencia de la república, como una corporación de desarrollo situada en el sur de Venezuela, zona llena de recursos minerales, para alimentar una industria siderúrgica y de aluminio. Se fundó una ciudad modelo, Ciudad Guayana, se comenzó a planificar la electrificación del rio Caroní y gerentes como Rafael Alfonzo Ravard, Andrés Sucre y Argenis Gamboa manejaron una organizada expansión de la corporación. La llegada a la CVG de Leopoldo Sucre Figarella, con el apoyo de su partido Acción Democrática, trajo una brusca aceleración del desarrollo en Guayana, el cual tuvo unos aspectos positivos y otros dañinos para la evolución de la CVG. Entre los aspectos positivos estuvieron las obras públicas que se llevaron a cabo, las cuales beneficiaron significativamente a las comunidades del sur de Venezuela. Entre los aspectos negativos se incluye la severa descapitalización de empresas como Ferrominera para pagar por esas obras públicas y la adopción por parte de la CVG del manejo de servicios públicos de Guayana. Durante esta etapa se incrementó la corrupción en la empresa, como lo reveló el severo Informe Espinoza, que llevó a la censura administrativa de su equipo gerencial por parte del congreso de la república.   

Cuando llegué a la CVG en 1994 la corporación estaba en gravísimos aprietos financieros y la mayoría de las 30 empresas filiales estaba en situación crítica o de quiebra técnica. Las empresas que generaban caja eran las que cubrían el déficit de las otras empresas, una situación que se arrastraba mes tras mes. Ello llevaba a una situación en la cual Venalum le debía a Edelca, Alcasa le debía a Bauxilum, Fesilven le debía a Sidor, las filiales le debían a la casa matriz y la casa matriz le pedía dinero prestado a Ferrominera. En adición a este caos financiero las fuerzas “vivas” de Guayana vivían como parásitos de la CVG, incluyendo los gobernadores, el ejército, la Guardia Nacional, los alcaldes, algunos dueños de periódicos, la iglesia, los sindicatos, los contratistas, los partidos políticos. A mi llegada, el presidente de la CVG, Alfredo Gruber, me comentó que había recibido una carta del gobierno pidiéndole el empleo de unos 16 miembros de Convergencia, el partido de Caldera. Su negativa a emplearlos fue razón de peso para su salida de la presidencia algún tiempo después. También se le pidió a la CVG unos Bs. 90 millones para la universidad experimental de Guayana, en momentos en los cuales la corporación estaba en crisis financiera. Al llegar encontré que durante la administración de Sucre Figarella se destinaban hasta Bs. 800 millones para la construcción de viviendas para la Guardia Nacional, para adquirir aviones de alas fijas y para reparar sus helicópteros, gastos que deberían ser cubiertos por el ministerio del sector. Nos negamos a emplear a un amigo de un alto funcionario de la presidencia quien quería ser empleado en la oficina de Londres con $8000 al mes de remuneración.  

Al final del año 1994 el gobierno presionó a Gruber para sacarlo y remplazarlo con un miembro de Convergencia y yo, en solidaridad con él, me fui al poco tiempo.  Hoy la CVG está peor que nunca, en manos de ignorantes y ladrones, una patética caricatura de corporación, una vergüenza nacional.  

EL PUERTO DE PUERTO CABELLO 

A principios de 1999 – a pedido del gobernador del estado Carabobo, Henrique Salas Feo - llegué a la presidencia del puerto más importante de Venezuela y – en ese momento - el tercero más importante de Suramérica. El puerto estaba bajo la administración del estado y había logrado remplazar a unos 2000 empleados, muchos de ellos reposeros, por unos 200 empleados, cambiando el sistema de administración directa a uno de concesiones de áreas dentro del puerto. Este sistema había sido exitoso hasta ese momento y el estado Carabobo recibía mucho dinero por esa vía, el cual le permitía hacer obras que otros estados del país no podían hacer. En parte debido a ello, Carabobo era una isla del primer mundo en la Venezuela de principios de siglo. De regreso a mi casa después de mi primer o segundo día en la presidencia del puerto me abordó un señor quien dijo ser gerente de un banco en Puerto Cabello, quien me dijo: “Felicitaciones por su nombramiento Sr. Coronel. Quisiera decirle que, si usted decide depositar los ingresos del puerto en nuestro banco, yo le llevaré personalmente el cheque a su casa”. Sorprendido, le di las gracias y seguí mi camino. Cuando llegué a la oficina el siguiente día pregunté al Gerente de Finanzas como se manejaban los depósitos del puerto y él me dijo que el presidente decidía el banco a utilizarse. Ese día decidí estructurar una comisión integrada por mi persona, el gerente de finanzas y dos directores externos, a fin de decidir, semanalmente, a cual banco ir a depositar el dinero del puerto, dependiendo de las condiciones dada por ellos, es decir, una mini - licitación.  

Ese ejemplo ilustra cómo se manejan las cosas en la mayoría de las empresas del estado. Aún en el mejor de los casos los gerentes se ven enfrentados a diario con toda clase de tentaciones, debido a la discrecionalidad con la cual se manejan algunos asuntos. Aun cuando logré ganar algunas pequeñas batallas no pudimos ganar la batalla decisiva contra el gobierno nacional – ya Chávez estaba en el poder - empeñado en recuperar el control del puerto. El movimiento de pinzas contra el puerto en manos de Carabobo incluyó a DIANCA, una institución muy corrupta empeñada en quitarnos los terrenos adyacentes al puerto que eran necesarios para su expansión y modernización. Incluía a una empresa naviera llamada OCAMAR, manejada por militares, que le hacían una competencia suicida al puerto en manos del estado Carabobo, ofreciendo servicios por debajo de nuestras tarifas, aunque con ínfimos niveles de eficiencia y confiabilidad. Incluía a buena parte de la comunidad porteña que se había acostumbrado a tener al puerto como fuente de empleo fácil y como botín abierto al saqueo y ahora deseaba verlo regresar a manos de un gobierno nacional populista y benefactor.  

Hoy en día ese puerto ha caído en manos de ladronzuelos militares y civiles, venezolanos y cubanos, y ha desaparecido del mapa entre los puertos importantes de la región.  

¿QUE HACER? 

Decirlo es más fácil que lograr hacerlo. Lo primero es barrer la basura. Esta será una tarea tan enorme como la que se le impuso a Hércules, la limpieza en un día de los establos de Auguía que habían acumulado suciedad por 30 años. En paralelo, será necesario un masivo esfuerzo de educación ciudadana, a fin de barrer con los mitos creados por las ideologías fracasadas que han influenciado la vida política venezolana de los últimos 80 años. En tercer lugar, manejar nuestra economía por la vía de la empresa privada nacional e internacional, descartando la obsesión estatista que nos ha llevado al desastre.  

Para lograrlo habrá que sacar de raíz al chavismo/maduriosmo del poder, sin hacerle concesiones que le permitan seguir envenenando el alma de la nación.  

lunes, 3 de octubre de 2022

TRUEQUE DE REHENES POR CRIMINALES: UN GRAVE DILEMA MORAL

 

                                                       

                                                          SOBRINOS DE CILIA FLORES LIBERADOS POR USA

“Nunca te doblegues, ni en lo grande o lo pequeño, nunca atiendas a otra llamada que a la de tu convicción y tu honor”.

Winston Churchill

 

El reciente trueque de dos narcotraficantes venezolanos en prisión estadounidense por una media docena de rehenes estadounidenses del régimen de Nicolás Maduro presenta un serio dilema moral, cuando se analiza desde puntos de vista tales como la correcta aplicación de justicia; lo individual – vs - lo colectivo; el corto plazo –vs - el largo plazo.

 Al hacerlo pensando en estos parámetros nos encontramos – esencialmente - con dos maneras de evaluar la decisión tomada por los Estados Unidos: (1), la manera principista, ejemplificada por las ideas del filósofo Immanuel Kant, quien decía que “la manera correcta de actuar es una que pueda convertirse en  ley universal”, es decir, una decisión que pueda llegar a ser la manera de actuar en todos los casos. De acuerdo a esta forma de pensar, una decisión no puede estar basada en la casuística sino en principios deontológicos independientes de sus resultados, y, (2), la manera pragmática, utilitarista, basada en las ideas de John Stuart Mill, que basaría la decisión en sus resultados o consecuencias y en su capacidad de generar el mayor bien posible para la mayor cantidad posible de individuos.

El dilema moral es serio y no es nada fácil decidir el “mejor” curso de acción. Algunos analistas venezolanos han celebrado la decisión como “una excelente noticia que podría dar un paso a consolidar más acuerdos humanitarios, petroleros y políticos en los próximos meses”  (Luis Vicente León) o como “un excelente intercambio de dos malhechores por seis inocentes rehenes” (Elías Pino Iturrieta), opiniones ambas que parecen estar en línea con la manera pragmática, mientras que otros la han criticado duramente por “inmoral y porque abre la puerta a futuras tomas de rehenes por parte del régimen”, como argumentan  - entre otros - Diego Arria y María Corina Machado.

Cuando vemos el trueque desde el punto de vista de la aplicación de justicia es aparente que, mientras el régimen venezolano dejó ir a rehenes a quienes había puesto en prisión en base a una decisión esencialmente política  relacionada con la purga de chavistas indeseables, como parece ser el caso de los seis de CITGO, el perdón para los dos narcotraficantes  enjuiciados y convictos por el poder judicial de los Estados Unidos tuvo que llegar por la vía del perdón presidencial, debilitando el principio de separación de poderes y la política de severo castigo a los narcotraficantes.

Cuando vemos el trueque desde el punto de vista del beneficio individual versus el beneficio colectivo, es evidente que la liberación de rehenes y criminales tiene el mismo efecto beneficioso para todos los liberados y sus familiares.  Biden ha dicho que su gobierno quería ver a los rehenes de nuevo en sus hogares, con sus familias, y esto es también cierto de los criminales. En ambos casos hay beneficios para un reducido de personas, lo cual es respetable, pero debe  ser comparado con el impacto desmoralizador del trueque sobre el país venezolano  que depende mucho de la justicia de otros países para ver castigar a los usurpadores del poder.

El trueque tiene un impacto de corto plazo que puede ser visto como positivo desde el punto de vista humanitario y un impacto negativo de largo plazo, el cual consiste en aumentar el riesgo de futuras tomas de rehenes por parte de un dictador cuya voluntad es ley, a fin de forzar a los Estados Unidos a negociar alivio de sanciones u otros actos que le consoliden en el poder.  

¿Cuál es mi posición?

Con el perdón de los rehenes y de sus familiares, quienes han sido víctimas del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, no estoy de acuerdo con el trueque que se llevó a cabo. Me adhiero a la manera Kantiana de pensar, es decir, a la ética por  principios, y no a la ética por resultados. Sin embargo, parece evidente que este segundo enfoque es el que predomina en el ejercicio del liderazgo político, el cual es muy sensible a la opinión pública. La ética por principios requiere una mayor dosis de coraje moral porque frecuentemente significa tener que tomar decisiones impopulares, negativas para  las carreras de los líderes políticos.

Este tipo de coraje, nos dice Russhworth Kidder en su libro “Coraje Moral”, trae a la mente el ejemplo de Martín Lutero, cuando se opone frontalmente al sistema de indulgencias católicas: “Aquí me planto. Mo puedo hacer otra cosa. Que Dios me ayude”.  O, agregamos nosotros, el de Tomás Moro cuando rehúsa convalidar la anulación del matrimonio de Henrique VIII con Catalina de Aragón y paga con su vida. O como José María Vargas, cuando se para frente a Carujo y le dice: “Usted se equivoca. El mundo no es de los valientes, sino de los hombres justos”. O Jorge Olavarría, cuando denuncia a Hugo Chávez como dictador ante el Congreso en pleno y ante el mundo en 1999.  

No es suficiente con hablar de valores. Es necesario defender nuestros valores.

 

miércoles, 28 de septiembre de 2022

IDEAS DE UN GEÓLOGO PARA CAMBIAR LA ACTITUD COLECTIVA DE LOS VENEZOLANOS


 

Para todos mis amigos, especialmente los de edad avanzada, a quienes invito a formar parte del Grupo ULISES

Figura 1

   


  

Figura 2 


Como geólogo petrolero me acostumbré a estudiar las secciones rocosas que observamos en las montañas y en los ríos, ver figura 1, a fin de examinarlas, clasificarlas y derivar de ese examen ideas acerca de la historia geológica de la zona en estudio. Ya hace años que dejé de ser geólogo activo pero continuo aplicando análogos geológicos a los asuntos que me interesan. Uno de mis temas favoritos es el relacionado con la posibilidad de convertir a Venezuela - un país con 30 millones de habitantes con una mayoría de gente pasiva o indiferente - en un país con una masa crítica de buenos ciudadanos activos. En el tiempo que vengo estudiando la realidad venezolana no he encontrado  muchas propuestas de solución a la mediocridad de la sociedad venezolana que tenga la educación en valores, la formación del carácter, como tema fundamental. En efecto, las propuestas sobre educación que he visto tienen que ver con mejorar las técnicas de adquisición de conocimientos y la preparación del venezolano para el trabajo, a fin de contribuir al progreso económico del país. Esas propuestas son, por supuesto, muy meritorias y deben ser apoyadas, pero – en paralelo -  es necesario prestar la mayor atención a la formación de buenos ciudadanos activos. Al hablar de ciudadanía me refiero especialmente a  la participación del individuo en la vida comunitaria, como promotor de progreso colectivo.  Hablo  de buena ciudadanía activa en términos del ciudadano como miembro de una comunidad, determinado a ayuda más que a ser ayudado. El venezolano promedio necesita pasar de ser un número, un habitante frecuentemente dependiente del estado populista y benefactor, a ser un factor contributivo efectivo de progreso colectivo. Ello implica el reconocimiento de deberes, igual que derechos, concepto que parece una perogrullada pero que para nuestra Venezuela sería la única verdadera “revolución”.   

Aproximadamente la mitad de la población venezolana de hoy, unos 15 millones de habitantes, tienen menos de 30 años de edad. Ello quiere decir que la mitad de los venezolanos nunca han vivido en democracia, han crecido y se han ido formando durante las dictaduras ignorantes, crueles y rapaces de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

El resultado está a la vista. Venezuela es una nación en ruinas, con un pueblo mayoritariamente sumiso y dependiente de las limosnas del régimen. Hay bolsillos de resistencia, venezolanos dignos que trabajan para recuperar el país pero están acosados por la mediocridad circundante. Unos 6 millones de habitantes se han ido y la población actualmente en el país está compuesta por una mayoría de ciudadanos pasivos o indiferentes. Quiero ser muy cuidadoso al hablar de este tema porque muchos lectores piensan que, cuando criticamos la sociedad venezolana actual, estamos diciendo que todos los venezolanos son malos ciudadanos. Por supuesto, esto no es así y trataré de explicarlo en base a la figura 2.

En la figura 2 he esbozado lo que sería una columna estratigráfica similar a la de la figura 1 pero no de rocas sino de gente. He tomado los 30 millones de venezolanos y los he dividido, en un estimado muy subjetivo, en unos seis estratos morales, sin pretensión alguna de precisión matemática. En esta figura digo que, de los 30 millones de habitantes   que tiene Venezuela:

·      Unos 1000 venezolanos podrían ser definidos como santos y héroes

·      Unos 100.000 venezolanos podrían ser definidos como líderes sociales y altruistas

·      Unos 6 millones de venezolanos podrían ser definidos como buenos ciudadanos activos (son buenos porque hacen cosas buenas, como limpiar la calle de su vecindario)

·      Unos 18 millones de venezolanos podrían ser definidos como buenos ciudadanos pasivos (son buenos porque no hacen algo malo, no ensucian la calle de su vecindario,  pero piensan que limpiarla es asunto de otros)

·      Unos 3 millones de venezolanos podrían ser definidos como indiferentes (Lo único que me importa es como quedo yo ahí)

·      Unos 3 millones de venezolanos podrían ser definidos como criminales (pequeños, medianos y grandes, militares y civiles, chavistas y maduristas, toda una rica gama)

Asumiendo que esta distribución sea aproximadamente cierta parecería claro que la solución de la tragedia venezolana está en  cambiar la relación entre buenos ciudadanos activos y buenos ciudadanos pasivos/indiferentes, a fin de incorporar al estrato de la buena ciudadanía activa la mayoría de quienes están en los estratos morales inmediatamente inferiores. Olvidemos tratar de cambiar criminales en héroes y santos, tarea imposible.  La línea de menor resistencia es cambiar a los 21 millones de ciudadanos buenos pasivos e indiferentes, en buenos ciudadanos activos.

Y, nos preguntaremos ¿cómo podemos hacer esto? Porque, esos  21 millones de venezolanos que  son buenos ciudadanos pasivos o indiferentes no representan capital social y están ya malformados de manera más o menos permanente. Sería difícil, si no imposible, cambiarlos de naturaleza. Son un peso muerto.

La manera de llevar a cabo la transformación requerida es a través de un proceso de educación ciudadana en valores como política de estado, a nivel nacional, para todos los niños y jóvenes venezolanos de 4 a 20 años, en todas las escuelas del país. Este programa deberá ser permanente, a través de los cambios políticos que puedan llevarse a cabo en una Venezuela libre y democrática, una vez que el país recupere su democracia. Un programa de esta naturaleza puede llevarnos en el curso de unas dos generaciones a modificar la estratigrafía moral actualmente existente por una en la cual el estrato de buenos ciudadanos activos se convierta en mayoría. Todas las naciones avanzadas muestran una mayoría de buenos ciudadanos activos, ningún país puede progresar con una mayoría pasiva y dependiente de un estado paternalista.

Estoy cerca de publicar un libro: “FÁBRICA DE CIUDADANOS”, en el cual explico en mayor detalle como esto puede hacerse. Este es un proyecto que deseo poner en manos de la Venezuela del futuro, como aporte a su redención espiritual y a la estructuración de una sociedad venezolana  civilizada, la cual pueda revertir el curso que hemos llevado hacia el foso de la mediocridad.  

Será un proyecto de educación ciudadana en valores enmarcado dentro de los objetivos del Grupo ULISES, el cual está integrado por venezolanos de la tercera o cuarta edad  quienes piensan – como ha dicho Alfred Tennyson en su poema ULISES: “La vejez guarda todavía su honor y sus tareas…. Tal vez antes del fin pueda cumplirse alguna labor de nobles méritos… no es demasiado tarde para buscar un mundo nuevo…”.

 Más allá de nuestros anhelos, de nuestras ambiciones y pasiones de juventud y madurez conservamos,  intacto,  el deseo de Ulises y de sus marineros de navegar hasta el poniente siendo útiles hasta el final.

 


lunes, 26 de septiembre de 2022

DONALD TRUMP: ¿PERSEGUIDO POLÍTICO O CRIMINAL?

  


La mitad de la población estadounidense piensa que Donald Trump es un perseguido político del gobierno de Joseph Biden, un patriota a quien sus enemigos le hacen la vida difícil, acusándolo de diferentes crímenes contra la nación o contra personas. Mientras más acusaciones aparecen en su contra con más fiereza lo defienden sus partidarios. Por su parte, quienes lo acusan y piensan de él como indigno de ocupar posiciones de servicio público, por sus torvas tendencias a mentir y a beneficiarse indebidamente de su poder político, han arreciado sus esfuerzos para llevarlo a la inhabilitación en el campo profesional y político e, inclusive, a la cárcel. En este momento Donald Trump enfrenta 22 juicios criminales o civiles, ver lista completa en: https://www.justsecurity.org/75032/litigation-tracker-pending-criminal-and-civil-cases-against-donald-trump/ .  

En esa publicación se comenta que, hasta Trump, ningún presidente de los Estados Unidos había sido objeto de un juicio criminal, mucho menos sentenciado por ello. Tres de esos juicios enumerados en la publicación, los relacionados con cargos de asalto sexual, han sido transados fuera de la corte por Donald Trump.  

Yo confieso tener un claro sesgo en contra de Donald Trump desde antes de su llegada a la presidencia, debido a mi percepción de su narcisismo, machismo y sus hábitos financieros de recurrir a la quiebra de empresas como estrategia para eludir compromisos y responsabilidades. Al llegar Trump a la presidencia supuse que llegaría a ella acompañado de ese bagaje de cualidades indeseables y su actuación, hasta culminar con su incapacidad para admitir su derrota, me reforzó en mi percepción negativa de la persona.   

Por ello sigo tratando de ver cuánta razón pueda existir en cada bando, el que lo admira y el que lo rechaza. Acabo de leer la  más reciente demanda en su contra, una acción civil iniciada por la Fiscal general del Estado de Nueva York por fraude comercial reiterado, cuyas características resumo de seguidas.  

 NATURALEZA DE LA DEMANDA 

Verla en su totalidad en: 

 https://s3.documentcloud.org/documents/22670311/nyag-v-trump-et-al.pdf 

Esta es una acción basada en tres años de investigación de la oficina de la Fiscalía general del Estado de Nueva York, en 65 entrevistas con testigos y en la revisión de múltiples documentos generados por la parte defensora, es decir, Donald Trump, sus hijos, sus empleados y el grupo de empresas denominadas La Organización Trump. La acusación es por “reiterados actos de fraude y falsas afirmaciones hechas en los estados financieros de la organización en los años 2011 a 2021”. En esencia, el fraude consiste en haber inflado significativamente el valor de los activos de la organización Trump, mediante falsos estados financieros presentados a los bancos para lograr préstamos más favorables. La demanda alega que esta manera de actuar viola numerosas leyes existentes, como la Ley Ejecutiva 63 y la Ley penal 175 de Nueva York sobre falsificación de libros financieros, falsos estados financieros y fraudes relacionados con seguros.  

Según la demanda estos documentos de la organización Trump eran preparados para la revisión conjunta y firma aprobatoria de los señores Trump y Weisselberg (su director de Finanzas, quien se declaró culpable de fraude en otro juicio paralelo relacionado con la organización). Cuando se les interrogó sobre esas reuniones, ambos invocaron el quinto “amendment” de la constitución, que les permite no responder porque su respuesta bajo juramento podría ser incriminatoria. El Sr. Trump invocó este privilegio constitucional unas 450 veces durante el interrogatorio al cual se le sometió, a pesar de lo que había dicho siempre, “que eso solo lo hacían los gánsteres”.  

Entre los componentes del fraude pueden mencionarse: 

  • Utilizar números falsos para calcular el valor de las propiedades. Por ejemplo, la Torre Trump fue evaluada por ellos en base a un área de 30.000 pies cuadrados, cuando el área real es de 10.996 pies cuadrados, Además el valor del pie cuadrado utilizado fue cuatro veces mayor que el valor del mercado; 
  • Los apartamentos de Trump Park Avenue, que estaban ocupados a una renta estabilizada (fija e inamovible), fueron evaluados como si pudieran venderse sin restricciones, lo cual llevó a una valuación casi 50 veces mayor que la real; 
  • El club Mar a Lago fue avalado como si fuera una residencia personal sin restricciones cuando es un club con miembros y regulaciones que impiden su libre venta. Como resultado su valor fue inflado por un factor de 10; 

Estos ejemplos y muchos otros relacionados con las propiedades de Trump se describen en detalle en la demanda y permitieron a Trump obtener beneficios financieros que la parte acusadora estima en unos $250 millones. En febrero de este año la empresa MAZARS, que llevaba los libros de la organización Trump desde 2011, renunció alegando que los estados financieros de la organización Trump desde 2011 hasta 2020 no eran confiables y no debían ser aceptados.  

El documento de la demanda es sumamente detallado, de 222 páginas, y termina pidiendo castigos en contra de la organización Trump que incluyen la prohibición de hacer negocios de bienes raíces en el estado de Nueva York por los próximos 10 años, nombrar albaceas independientes para manejar el trust de Trump, el cual está en manos de sus hijos y cancelarles las licencias a los hijos para hacer cualquier tipo de negocios en el estado.  

En su descarga los abogados de Trump han esbozado una estrategia que incluye tres componentes principales: 

(1), Definir la demanda como una persecución política, una “cacería de brujas”. En efecto, la fiscal general de Nueva York ha dicho públicamente, desde que llegó a su posición, que iría en contra de Trump “con todos los hierros”. Por supuesto, una acusación con ingredientes políticos puede ser injusta o justa, en la medida en la cual los cargos sean inciertos o ciertos. Esta demanda es muy detallada y está muy bien sustanciada. Los abogados que la analizan han concluido, en base a los cargos que contiene, que Trump ha debido llegar a un acuerdo extra judicial desde el inicio pero que ahora ello va a ser muy difícil; 

(2), los procesos de valuación de propiedades son subjetivos y están sujetos a variaciones entre diferentes maneras de avalúo. Y esto es cierto, siempre y cuando las maneras de avalúo sean las aceptadas por las leyes y la comunidad financiera, y no contengan premisas falsas comprobables, como es el caso del área de la Torre Trump; 

(3), Nadie ha sufrido por esta situación, alega Trump. Los bancos han ganado dinero con los préstamos y él ha pagado a los bancos (casi siempre). “No hay afectados por lo que hemos hecho”, alega el demandado. Sin embargo, el estado de Nueva York ha estimado que los beneficios de las falsificaciones de la realidad para la organización Trump han sido de significación y sus violaciones a las leyes estatales y federales encuadran dentro de la categoría de fraude.  

De todo esto he derivado algunas conclusiones que, de nuevo, pudiesen estar influenciadas por mi sesgo en contra de la persona llamada Donald Trump. Yo creo que, si esta demanda tiene elementos verídicos y comprobables, como parece tenerlos, y no  una total ficción, ello me confirmaría en mi creencia que Donald Trump no debe ser nunca más funcionario público, sobre todo al nivel de presidente. 

 Por supuesto, lo que sucederá será determinado por fuerzas que están fuera de nuestro alcance, ya sea en contra o a favor del Sr. Trump. Tendremos que esperar el curso de los acontecimientos, tratando de ser lo más objetivo posible, invitando a un intercambio de ideas sobre el tema entre quienes estén dispuestos a hacer sinceros intentos de objetividad. La suerte de la nación estadounidense y de muchas otras naciones de nuestra región depende de cómo se desarrollen estos acontecimientos sobre el Sr. Donald Trump.