lunes, 16 de enero de 2023

LA PROSTITUCIÓN DE LA VIA CONSTITUYENTE EN AMÉRICA LATINA

 


                      La asamblea constituyente de Hugo Chávez, en rojo, produjo una prostituyente

Cuando éramos adolescentes jugando al béisbol de sabana, cuando el partido se tornaba aplastante a favor de un equipo los jugadores del bando atropellado “echaban tierrita y no jugaban más”. Pedían “otra partida”.

En la política latinoamericana este enfoque utilizado por años en el béisbol sabanero se ha utilizado con alguna frecuencia  con la excusa de “refundar” el país, lo que en inglés se llamaría un “reset”, mediante la instalación de una Asamblea Constituyente dotada de poderes supra constitucionales, a fin de elaborar una nueva constitución que sería la base de una nueva sociedad, libre de las horribles verrugas del pasado.

Este enfoque, conceptualmente válido, ha sido utilizado con mala intención por el populismo que invade nuestra  región. La premisa es que la  nueva constitución limpiaría todas las imperfecciones de la constitución anterior, dándole al país una sólida base para comenzar de nuevo por el camino de la luz, de la decencia, de la justicia y de la equidad. Quizás el mejor ejemplo realmente legítimo  de este enfoque fue la Asamblea Constituyente de Venezuela en 1947, la cual produjo una constitución adecuada a la nueva Venezuela democrática.  Seguramente habrá otros ejemplos de asambleas constituyentes en nuestra región que hayan generado productos dirigidos a mejorar la calidad de las instituciones del estado .  

Pero, qué sucede cuando la figura de la Asamblea Constituyente es utilizada como arma para terminar el existente sistema político democrático, a fin de remplazarlo con un sistema político autocrático  , eventualmente, represivo uy cruel?

Esto es precisamente lo que sucedió en Venezuela a partir de 1999, gracias a la combinación de un evento electoral genuino y limpio que llevó a la presidencia del país a Hugo Chávez Frías y a la puesta en marcha de un plan generado por su nuevo gobierno para terminar con la democracia venezolana, mediante una estrategia que tuvo como pilar central la convocatoria ilegal a  una Asamblea Constituyente, cuyo objetivo era – al decir del nuevo presidente - refundar el estado venezolano. No hay espacio en este escrito para describir en detalle  cómo ello se llevó a cabo, basta leer a nuestros juristas más calificados como Brewer Carías, Duque Corredor, Ayala Corao y otros. Lo que si podemos decir es que ese crimen se llevó a cabo en pleno día, gracias a la cobardía cívica del liderazgo político, social y militar del momento, el cual se arrodilló frente a Chávez y le permitió – en breves meses -  crear el monstruo que terminaría con la democracia venezolana. Este proceso de traición está plenamente documentado.

Ello llevó a una nueva constitución, donde la autoridad presidencial se robustecía y, eventualmente, sería “indefinida”, convirtiendo la democracia alternativa en una presidencia de por vida.  El éxito político de Hugo Chávez en Venezuela y la manera como había logrado en breve tiempo la transformación de una democracia sólida  en una autocracia, llenó de admiración a líderes de la izquierda latinoamericana, quienes comenzaron a pensar que esa vía de una constituyente para “refundar” el país era la vía rápida para aferrarse al poder. De allí que surgieran intentos de imitar el proceso venezolano  en otros países latinoamericanos, a fin de lograr ese objetivo. En Bolivia, en Ecuador, en Honduras, en Perú, bastante después en Chile,  los líderes del izquierdismo regional trataron de llevar a cabo esta estrategia constituyente.

En Bolivia  se promulgó en 2006 la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente. En 2008 el candidato a la presidencia de Ecuador Rafael Corea convocó a una Asamblea Constituyente, lo cual fue factor importante de su triunfo. Luego vendrían los intentos de Zelaya en Honduras ( por lo cual fue expulsado de la presidencia por el congreso), de Humala en Perú, de Gabriel Boric en Chile y de Pedro Castillo en Perú. Esfuerzos similares se han llevado a cabo en El Salvador, donde Bukele dice haber encontrado una vía más rápida para ser presidente eterno al someter a la Corte Suprema.

Una constante de esos esfuerzos es la búsqueda de permanencia indefinida en el poder por parte del líder populista de turno. Eso fue lo que hizo Chávez logrando su estadía en el poder por doce años, antes de ser vencido por una enfermedad que le mereció a sus médicos cubanos una condecoración de parte de Nicolás Maduro.  En Bolivia Evo Morales se hizo reelegir en base a estas maniobras pero en el resto de los países ese ardid no funcionó. 

Y, por qué no funcionó, cuando en Venezuela si lo hizo? Tres fueron las razones principales: una, el carisma de Chávez, quien logró captar el apoyo de una población cansada de la mediocridad AD-COPEI y pensó que cualquier cambio radical sería preferible a lo que existía; dos, la cobardía ciudadana exhibida por el liderazgo político venezolano del momento, civil y militar, la cual se le arrodilló a Chávez, permitiéndole las arbitrariedades y violaciones a las leyes que apenas un solitario Olavarría denunció con firmeza, muy temprano, en julio de 1999, por lo cual fuera criticado por el alto mando militar y por el joven líder del congreso, Henrique Capriles; y tres, la montaña de dinero petrolero que Chávez tuvo en sus manos para pagar, sobornar, prostituir, endulzar, amarrar seguidores de todas los estratos sociales, desde el 23 de enero hasta el country club, así como  en toda la región y hasta en otras partes del planeta, lo cual le dio un apoyo que lo hizo políticamente inexpugnable.

A su muerte Chávez nos dejó dos legados igualmente macabros e inútiles: uno, Nicolás Maduro; el otro, una constitución de 350 artículos, un mamotreto exageradamente prescriptivo, regulatorio, obsesionado en otorgar derechos sin estipular deberes; llena de un lenguaje meloso, cursi  y populista, hipócrita e imposible de cumplir.

Las constituciones derivadas de estos procesos prostituyentes tienen multitud de artículos y pretenden regularlo todo, sin pensar que una constitución no es un reglamento sino una guía general para establecer los fundamentos de la vida en sociedad. Como resultado se tornan en letra muerta y nadie les hace caso. La constitución de Bolivia muestra 411 artículos y diez disposiciones transitorias. El proyecto rechazado en Chile en 2022 tenía 388 artículos y un cerro de disposiciones transitorias.

¿Recetas para todo tipo de aflicciones? ¿Chaquetas ideológicas de fuerza? ¿Ofertas demagógicas?  De todo eso abunda en las constituciones latinoamericanas derivadas de procesos constituyentes que nunca tuvieron otro objetivo que el de atornillar a los líderes de turno en el poder. La realidad nos muestra que lo realmente poderoso como agente transformador de una sociedad no es la proliferación de reglamentos, leyes y constituciones, sino la existencia de una masa crítica de ciudadanos dignos y ello solo es posible mediante una perseverante educación en valores.

EDUCACIÓN EN VALORES:

Ver: ‘FABRICA DE CIUDADANOS”, mi más reciente libro. Puede encontrarse en Amazon (tapa blanda y e-book)  y en las siguientes librerías de Caracas: EL BUSCÓN, SOPA DE LETRAS, KALATHOS y VIZCAYA   




sábado, 14 de enero de 2023

Memo a Alberto Quirós Corradi, en el octavo aniversario de su muerte

 

                                        Visita de Alberto, Washington DC, con nuestras esposas

Querido e inolvidable Alberto:

Hoy se cumplen ocho años de tu muerte, después de haber dado una gran batalla contra duras aflicciones. Estuviste alerta y lúcido hasta el último momento, pensando en los grandes asuntos del petróleo a los cuales te habías dedicado por toda una vida. Después de tu salida de la industria petrolera, al ver que ya la politización de PDVSA te cerraba el camino de la presidencia para la cual tenías sobradas credenciales, te dedicaste a formar alumnos, enseñándoles tu estilo de resolución de problemas,  el cual tenía como componente central tu  visión de helicóptero, esa cualidad de poder ver un asunto desde la altura, con todas sus ramificaciones y complejidades, a fin de lograr soluciones integrales.

SI vivieras aún, querido Alberto, tronarías contra los niveles de degradación a los cuales ha llegado la industria petrolera venezolana, en manos de ladrones, narcotraficantes, ineptos e ignorantes, toda una larga fila de payasos asesinos. A cargo del ministerio del sector se encuentra un sancionado por narcotraficante, el jefe del gobierno tiene su cabeza puesta a precio ( $15 millones) por los Estados Unidos y se acaba de nombrar una nueva junta directiva  para PDVSA integrada por jugadores de ligas menores,  incluyendo jóvenes encargadas de finanzas y comercialización internacional sin experiencia alguna en la industria, graduadas en universidades o escuela técnicas de tercera categoría y con mayor conocimiento de Facebook que de asuntos gerenciales. .

Claro, ya no hay una empresa que rescatar puesto que PDVSA es un cadáver. Ahora, parte de lo que resta de su operación aguas arriba está siendo dirigida por una empresa petrolera estadounidense, CHEVRON,  a la cual el régimen debe miles de millones de dólares, lo cual lo ha obligado a entregarle la gerencia operacional  para que pueda generar el dinero necesario para saldar su deuda. Los acreedores, contratistas falsos y comercializadores simiricuires se multiplican, cada quien empeñado en arrancarle trozos al cadáver de la empresa.  

Querido Alberto: Es mejor que te hayas perdido esta parte de la película porque es deprimente observar no solo la ruina material de la industria sino el total colapso moral de la gente que la rodea. Lamento que los gerentes petroleros que, como tú, dieron lustre a la industria venezolana hayan sido olvidados: Guillermo Rodríguez Eraso, Jack Tarbes, Samuel Wilhem, Ramón Cornieles, Federico Baptista, Ernesto Sugar, Renato Urdaneta, Brigido Natera, el mismo General Alfonzo Ravard y los muchos otros que se fueron.

Tendrán ustedes, gente admirable, que esperar el regreso de la libertad, la democracia y la dignidad – si es que algún día llegan -  para que sus nombres le sean dados a instalaciones petroleras, escuelas, universidades,  plazas y avenidas, en modesto pago de la inmensa contribución que hicieron a Venezuela y la cual esta marabunta chavista se ha encargado de destruir en lo que va de siglo.

Tu amigo,

Gustavo

 

miércoles, 11 de enero de 2023

CARTA A TARECK EL AISSAMI

 

            


                                       REF.: PDVSA: AYER EMPRESA, HOY CARROÑA

 Leo sus declaraciones sobre la nueva junta directiva de PSDVSA, ver: https://mazo4f.com/vicepresidente-sectorial-de-economia-el-aissami-instalo-y-juramento-nueva-junta-directiva-de-pdvsa, en las cuales afirma que esa nueva junta “promete seguir conduciendo a los destinos victoriosos de la industria más importante de nuestro país, PDVSA”. Si ustedes publicaran las credenciales de los miembros de esa nueva junta veríamos que allí hay miembros quienes no tienen experiencia alguna en la industria petrolera, ciertamente no la necesaria para ocupar niveles de responsabilidad en una corporación industrial.

La triste realidad es que ya no es necesario que los miembros de la  junta directiva de PDVSA sepan algo sobre petróleo. Esos nuevos  directivos podrían tener tres brazos o dos narices y ser raperos y eso no tendría importancia (pido perdón a los raperos).  La experiencia y la excelencia profesional y gerencial serian indispensables si la empresa a ser manejada tuviera producción que defender, equipos que mantener, clientes que conservar, operaciones que llevar  a cabo, es decir, si la empresa estuviera viva.

Pero PDVSA no está viva, murió hace ya algún tiempo, asesinada sistemáticamente por el desfile de ladrones, ignorantes e incapaces que ha tenido en su dirección, desde Héctor Ciavaldini a Asdrúbal Chávez, pasando por Gastón Parra, Ali Rodríguez, Rafael Ramíííírez, Eulogio del Pino, Nelson Martínez y Manuel Quevedo. Todos ellos, unos más y otros menos, contribuyeron con su inepto y mafioso manejo gerencial al colapso de la empresa.

Hoy PDVSA es carroña.  Una empresa que en épocas anteriores a Chávez producía más de tres millones de barriles diario, refinaba más de un millón de barriles diarios y exportaba petróleo y productos refinados a 35 países, hoy  no produce más de 600.000 barriles diarios, no refina más de un ínfimo porcentaje de su capacidad de procesamiento original, importa gasolinas y diésel para un consumo local altamente subsidiado y está en manos de aventureros para vender lo poco que vende en el mercado internacional, quienes  tienen cómplices dentro de la empresa para repartirse, como hienas, los restos de la carroña.  

Lo que queda de PDVSA, Sr. El Aissami, está  bajo su supervisión,  sancionado por los Estados Unidos como narcotraficante, ver aquí la decisión del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos:    https://home.treasury.gov/news/press-releases/as0005

Es repulsivo que una empresa podrida como PDVSA, bajo la supervisión de un sancionado por narcotráfico por los Estados Unidos, pueda hacer negocios y hasta ser socia de CHEVRON,  una empresa petrolera de los Estados Unidos, con la aprobación del gobierno que ha impuesto las sanciones.

Supongo que la carta enviada a la empresa petrolera de USA por el gobierno de los Estados Unidos, para darle el permiso, diría algo así:

Apreciado Sr. Presidente de CHEVRON:

Tenemos el placer de notificarle por medio de esta carta que le autorizamos a hacer negocios con la empresa PDVSA, de Venezuela, cuyo representante legal, Sr. Tareck El Aissami, está sancionado por nosotros como narcotraficante y cuyo dueño, el gobierno de Venezuela, al cual no reconocemos, está bajo la dirección del Sr. Nicolás Maduro, por cuya captura nuestro gobierno ha ofrecido una recompensa de $15 millones.

Les deseamos mucho éxito, junto a sus socios.   

Atentamente,


domingo, 8 de enero de 2023

LA IGNORANCIA DE MADURO ES VERGONZOSA: EL CASO DE PDVSA

Nicolás Maduro acaba de anunciar que: “PDVSA será presidida por Pedro Rafael Tellechea, quien, con su gran experiencia al frente de Pequiven, consolidará el impulso de la industria petrolera nacional”. Con esta frase muestra su vergonzosa ignorancia de lo que es el manejo empresarial, en particular en el sector petrolero.

Veamos:

1.   Decir que el simple cambio de una persona, no importa a que nivel, puede determibar la “consolidación del impulso” necesario para la industria petrolera demuestra que Maduro debe conformarse con hacer lo único que medio sabe hacer: bailar salsa con la primera combatiente, mientras los venezolanos pasan hambre. Una empresa de la complejidad de PDVSA requiere múltiples componentes armoniosamente engranados: gerencia, tecnología, capital abundante, planificación operacional y estratégica; planta y equipos en condiciones de buen mantenimiento y una visión del negocio a  largo plazo. Nada de eso está presente en el esqueleto de empresa petrolera que es hoy PDVSA, arruinada por los ladrones que la han manejado desde los tiempos de Hugo Chávez y, ahora, en los tiempos del salsero disfrazado de  super héroe.  

2.   El general Rafael Alfonzo Ravard, graduado en MIT y en la Escuela Superior de Guerra de Francia,  tuvo éxito al mando de PDVSA porque tenía un equipo gerencial de primera clase, contratos de tecnología, capital suficiente hasta que el búfalo Díaz Bruzual se lo arrebató, una planta y equipos en razonable buen estado de mantenimiento  y una planificación estratégica clara. Sin ese apoyo el general no hubiese podido hacerlo. Ahora, este Sr. Pedro Tellechea, quien es un graduado de una escuela técnica militar argentina, no es un petrolero y contribuyó a arruinar a VENALUM, será una torta más.  

3.   Al llegar, dijo que iría a manejar a PDVSA con el apoyo de la clase obrera, lo cual confirma que no tiene la menor idea de como y con quien se maneja una empresa petrolera.  

 



4.   La foto del nuevo presidente que anexamos lo dice todo. Está ataviado con un uniforme azul que nunca ha estado en el campo, recién salido de manos de la costurera. Podría ser la segunda base y noveno bate de un equipo de béisbol de provincia.  

Este nuevo presidente será apenas uno más de los ineptos y corruptos que han pasado por la presidencia de la PDVSA roja, desde Héctor Ciavaldini en adelante, pasando por Ali Rodríguez, Rafael Ramírez Carreño, Eulogio del Pino, Manuel Quevedo y  Asdrúbal Chávez, en cuyas manos la empresa pasó de producir 3.2 millones de barriles diarios a producir 600.000 barriles diarios y de refinar 1,2 millones de barriles diarios en Venezuela y Curazao a importar gasolina y diésel de Irán.

La documentación con la cual enjuiciaremos  a este grupo de hampones petroleros ya existe en gran medida, esperando el momento en el cual el régimen chavista salga del poder. 

Mientras tanto, podrán seguir bailando salsa.   


viernes, 6 de enero de 2023

Un adiós para un gran venezolano: Pablo Reimpell 'Empaire

 


                                                                                      Foto Cortesía de Pedro Burelli

Me informan que falleció en Orlando, Florida, donde residía, mi querido amigo por más de 60 años Pablo Reimpell. Desde que lo conocí en Shell Venezuela, luego en Maraven, luego en PDVSA, Pablo Reimpell siempre fue Pablito para mí y para nuestros colegas. Pablito, lo llamábamos porque era de estatura más bien modesta y porque toda su manera de ser tenía algo de niño, de inocente. Su dulce sonrisa y sus apacibles gestos eran como un remanso de paz en nuestros turbulentos ríos petroleros de la época. Subimos más o menos juntos la escalera gerencial, él siempre un tanto más adelantado que yo, hasta que nos encontramos en PDVSA, en cuya primera etapa Pablito iría a ser el coordinador de finanzas de la nueva empresa y yo iría a la primera junta directiva.

En muchas otras oportunidades, tanto en mi blog www.lasarmasdecoronel.blogspot.com y en mi libro: “The Nationalization of the Venezuelan Petroleum Industry”, 1993-1994, he pintado su perfil como quizás el funcionario  más importante – junto a la del General Rafael Alfonzo Ravard -  que tuvo PDVSA en su primera etapa, aquella hermosa etapa en la cual se respetó la integridad financiera y operacional de Petróleos de Venezuela. Aún después de la salida del General Alfonzo Ravard por razones políticas, Pablito continuó siendo el símbolo en PDVSA de la gerencia profesional que era necesaria, indispensable, para mantener el progreso de una empresa. Salido de la escuela gerencial de Shell, junto con Alberto Quirós, Pablito se convirtió en un pilar de la institucionalidad  en PDVSA y logró mantenerse en su labor gerencial libre de influencias políticas, aun después que la empresa comenzara a ser politizada. Ello fue posible porque Pablito era universalmente respetado. Su opinión lograba conciliar posiciones, eliminar conflictos, pintar situaciones reales.

PDVSA fue exitosa gracias a hombres como él,  venezolanos como Guillermo Rodríguez Eraso, como Alberto Quirós, como Rafael Alfonzo Ravard, una cosecha de gerentes dignos como pocas veces se han reunido bajo un solo techo.

Pablo Reimpell merece ser recordado por mucho tiempo en nuestro país, como uno de los héroes que lograron una transición armoniosa  en la industria petrolera venezolana. Yo siempre lo recordaré, en lo que me queda de vida, como un  gran amigo, el de la dulce  sonrisa, el que sabía lo que había que saber sobre finanzas en la industria y, sobre todo,  el que sabíamos todos que nunca haría nada que no fuera exactamente lo que había que hacer.