domingo, 4 de diciembre de 2016

Balance político, económico y social de la revolución Cubana



El mejor documento que conocemos sobre el balance económico y social de la revolución cubana, es el elaborado por el profesor de la Universidad de Pittsburgh, Carmelo Mesa Lago, ver: http://www.mesa-lago.com/uploads/2/7/3/1/27312653/economic_and_social_balance_of_50_years.pdf. Cubre los años de 1958 a 2008, 50 años de dictadura de Fidel Castro en Cuba. Es un documento serio, muy bien documentado y logra, con mucha paciencia, resolver muchos de los problemas metodológicos inherentes a la comparación de indicadores en épocas diferentes y bajo regímenes políticos diferentes. Las conclusiones a las cuales llegó este estudio fueron: (a), la mayoría de los indicadores económicos de Cuba se deterioraron; (b), la mayoría de los indicadores sociales mejoraron, y (3), tanto los indicadores sociales como los económicos se deterioraron claramente en los últimos 20 años de dictadura, entre 1989 y 2008.  
El desastre económico generado por Castro
En los años inmediatamente anteriores de la revolución , en la década de 1950, Cuba se encontraba a la cabeza de América Latina en indicadores económicos y sociales importantes tales como el PIB per cápita. Baja inflación, estabilidad fiscal, alfabetización, mortalidad infantil y otros. En PIB per cápita Cuba era el tercer país de la región solamente superado por Uruguay y Venezuela. Sin embargo su industria azucarera daba señales de estancamiento y existían significativas diferencias en calidad de vida entre las zonas urbanas y rurales. Durante la revolución Castro se vio beneficiado por la ayuda esencialmente gratis de la Unión Soviética pero el colapso del mundo socialista llevó el Producto Interno Bruto cubano a bajar en un 35% entre 1989 y 1993, lo que se llamó el “Período Especial”. Algunos intentos de liberalización económica entre 1993 y 1996 fueron revertidos por Castro, en el período conocido como la “batalla de ideas”. La inmensa ayuda dada a Castro por  Hugo Chávez en el período posterior a 2003  permitió la recuperación de la economía cubana. Sin embargo, permanecen vigentes absurdas limitaciones incluyendo racionamiento, prohibición de cubanos de vender propiedades, de tener internet en sus hogares, de viajar libremente dentro de Cuba y muchas otras que aún restringen derechos humanos fundamentales, ver:   http://yusnaby.com/las-25-prohibiciones-mas-absurdas-en-cuba/ .
El informe de Mesa Lago advierte que los mecanismo de medición para el PIB y niveles de empleo  utilizados por el gobierno cubano no siguen las normas internacionales, por lo cual algunas estadísticas  económicas  suministradas por el gobierno no pueden ser considerados confiables.
El colapso económico de Cuba durante la revolución se ha llevado a cabo esencialmente en el sector agrícola y en el sector industrial. La minería ha sufrido menos, aunque tanto la producción de níquel como la petrolera han declinado desde 2003. El sector industrial no azucarero ha declinado en un 85% entre 1989 y 2006. Textiles, zapatos, fertilizantes y jabones declinaron entre un 80% y un 97%. La producción de azúcar bajó de 8 millones de toneladas en 1958 a I millón de toneladas en 2008.  La producción de Tabaco, café, carne, leche, las cabezas de ganado en pie, todo bajó durante estos 50 años.
Como se explica que los indicadores sociales cubanos se hayan mantenido positivamente a pesar de que la economía haya colapsado. Parece claro que ello fue debido a la ayuda soviética primero y luego, a la ayuda venezolana. Solamente en 2008 Cuba recibió más de $9000 millones en ayuda de Hugo Chávez, desglosados así:  $5700 millones por servicios varios (médicos, entrenadores, asesorías) , $2500 millones en subsidios petroleros  e inversiones en diversos proyectos por $1400 millones.
  Mis estimaciones apuntan a un subsidio petrolero venezolano hacia Cuba en el orden de los $40.000 millones entre 2006 y 2012, cuando murió Chávez. Durante todo el siglo XXI la dependencia económica en Venezuela por parte  de Cuba solo puede compararse con la dependencia política en Cuba por parte de Venezuela.
Indicadores Sociales positivos
El desempleo en Cuba es el menor de la región pero, advierte Mesa lago, es medido diferente a las normas internacionales, ya que incluye trabajadores parados en entrenamiento, estudiantes que trabajan parte de tiempo y trabajadores involucrados en siembras para su propio consumo. Es decir, el desempleo real está escondido. El nivel de alfabetización es muy alto. Todas las estadísticas de salud y educación son positivas. Sin embargo, después del retiro de la ayuda soviética,  Mesa Lago apunta : “La crisis afectó los niveles sanitarios… el gasto total de sanidad por habitante era 333 dólares internacionales (PPA) colocándose en el 12o lugar de la región y la mitad del promedio regional (basado en WHO 2008). Sólo la mortalidad infantil continuó su descenso durante la crisis y la relación de médicos siguió creciendo. Respecto a la última, entre 35% y 48% de los galenos (según estimados diversos) trabaja en el exterior, principalmente en Venezuela, lo que ha provocado un déficit de atención médica en la Isla. Las farmacias estatales carecen de la mayoría de las medicinas básicas que los enfermos deben comprar en las TRD. El deterioro considerable de la infraestructura de agua potable y saneamiento (en la primera, la posición cubana en la región disminuyó), explica en parte el crecimiento de la hepatitis en 33% entre 1989 y 2007 y la diarrea aguda hasta 1997; la mayor libertad sexual, el incremento de la prostitución durante la crisis y la escasez de profilácticos expone el aumento de las enfermedades venéreas (sífilis 22 veces y blenorragia 372%), y el consumo de alimentos en mal estado el ascenso de la intoxicación de alimentos en 59%. Por otra parte el SIDA creció 150% en 1989-2007 pero Cuba tiene la segunda menor incidencia de dicha enfermedad; y habido graves epidemias de dengue que no aparecen en las estadísticas oficiales. El incremento de la escarlatina en 33% y la tuberculosis en 27% son difíciles de explicar; la primera no es prevenible por vacuna pero la segunda sí y la inmunización de la población disminuyó en 65% entre 1989 y 2007.
Mesa Lago resume de la siguiente manera la situación de los indicadores sociales bajo la revolución: “La distribución final de los indicadores sociales es así: el 46% ha mejorado, el 27% se ha mantenido igual y el 27% se ha desmejorado”.
El precio pagado por los Cubanos y la inmoral idolatría de la izquierda
Lo que el Informe Mesa Lago no incluye es el precio que en términos de sufrimiento han pagado los Cubanos por este balance de la revolución Castrista.  Durante estos 60 años más de dos millones de habitantes han escapado de la isla, casi un 20% de la población, un volumen de emigración verdaderamente asombrosa si se considera que el gobierno ha restringido por años el libre movimiento de los ciudadanos. Quienes han permanecido en la isla han visto sus derechos humanos restringidos o violados. Miles de cubanos han sido asesinados por el gobierno o llevados a prisión. Miles de familias se han tenido que separar. Tres generaciones de cubanos han vivido en una isla-prisión, sin acceso a la libre información y a sus libertades más esenciales. Han sido 60 años de opresión, de dictadura. Ha valido la pena la revolución de Fidel Castro?
Las izquierdas latinoamericanas y estadounidenses parecen pensar que sí ha valido la pena. Cartas de melosa adulación a Fidel Castro han sido firmadas por nuestros intelectuales de izquierda, el régimen “socialista” venezolano es un satélite político de la Cuba Castrista, líderes de países de la región han visto a  la Habana de Fidel Castro como sitio de obligatoria visita, una especie de Meca del izquierdismo. Chávez y Maduro han entregado el dinero y la soberanía venezolana en manos de los hermanos Castro. En los Estados Unidos, decenas de profesores universitarios, desde Pomona College en California hasta American University en Maryland, alaban al régimen cubano, aunque ninguno haya mostrado intención alguna de irse a vivir allá.  Lo que es difícil de explicar es que ha podido ver la izquierda de la región en Fidel Castro para justificar esa idolatría. Y la única respuesta que he podido encontrar es que ella es un resultado del resentimiento de esta izquierda en contra de los Estados Unidos. Es una idolatría producto de la envidia y el despecho. “Amamos a Fidel porque se opuso a los Estados Unidos” parece ser el lema de la izquierda regional. Líder que deseaba hacer un gesto de independencia frente a los Estados Unidos se acercaba a Fidel Castro, olvidando la macabra naturaleza de su dictadura. Hasta demócratas como Carlos Andrés Pérez lo hicieron así. Fue la “moda” en América Latina por décadas.

El amor por Castro y su revolución pertenece al grupo de sentimientos inferiores y acomplejados que mantienen atrasada a América Latina. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

El síndrome de "Esto es el Colmo" y el diálogo apaciguador


El Síndrome de Estocolmo fue incorporado a la literatura científica a raíz del asalto a un Banco, con toma de  rehenes, que tuvo lugar en aquella ciudad en 1973. Durante el proceso judicial que siguió al asalto los rehenes se opusieron a testificar en contra de los acusados, alegando haber estado más temerosos de la policía que de los asaltantes. Muchos otros ejemplos, aún más dramáticos, siguieron a este asalto, los cuales revelaban la curiosa relación emocional que se establece entre bandidos y rehenes. Recuerdan a Patty Hearst?
Lo que tenemos hoy en Venezuela es algo que tiene cierto parecido con aquello. En este país, las víctimas del régimen que ha manejado el poder durante los últimos 17 años, no cesan de repetir: “esto es el colmo”, cada vez que el régimen les quita la luz, el agua, el dinero, la comida, las medicinas, la libertad, la posibilidad de viajar y el derecho a votar. Exclaman “esto es el colmo” cuando ven que Rafael Ramírez malgastó o permitió que se robaran $11000 millones de dinero nuestro cuando estaba en PDVSA, o cuando ven cómo los “revolucionarios” dan rumbosas fiestas donde canta Oscar De León y corre la champaña, mientras todos los venezolanos, tanto los seguidores del chavismo como las mayorías que no lo son,  pasan hambre y tienen necesidades insatisfechas.
“Esto es el colmo” dicen, cuando ven que el inepto y rastrero Nicolás Maduro se va a La Habana a pedirle instrucciones a Raúl o a enterrar a Fidel , o cuando el traidor Padrino López reafirma la lealtad de la Fuerza Armada al payaso en violación de la Constitución.  “Esto es el colmo”, exclaman, cuando ven que los sobrinos narcotraficantes de Cilia Flores portaban pasaportes diplomáticos y viajaban en jets privados, mientras los venezolanos no tienen pasaporte y no pueden viajar, aunque sea en clase turista.
Sin embargo, en relación con este síndrome de “esto es el colmo” funciona hoy un mecanismo adormecedor y apaciguador que nos llega desde Ecuador (UNASUR), Washington (Departamento de Estado)  y  Roma (Vaticano) , el cual  recomienda a los que exhiben el síndrome a  "no perder la esperanza”. Les dicen:  “Olviden las marchas, cuidado con el derramamiento de sangre, siéntense a dialogar con el régimen, como seres civilizados”.
 Ha sido difícil negarse a ese llamado de la razón, de la fe y de la civilización, sin lucir intransigentes.  Por ello, ha sido acogido por importantes líderes de nuestra oposición: Borges, Rosales, Falcón, entre otros,   quienes ven en una negociación con el régimen la posibilidad de llegar eventualmente al poder en el país, una vez que el régimen haya implosionado, como en efecto parece estar ocurriendo. El “pequeño problema” con esa implosión es que se está tomando su tiempo, mientras el régimen roba, destruye, abusa, aprisiona, exilia, confisca y se burla. Por ello, el diálogo, en el cual están involucrados algunos de estos líderes y  unos “facilitadores” insensibles al sufrimiento de la población, ha venido a ser una farsa que está costando más vidas y más sufrimiento .
Venezuela es un estado fallido bajo un régimen forajido con el cual no debería haber diálogo posible. Si ello no es reconocido por la oposición, si se insiste en un diálogo inmoral, los potenciales aliados internacionales de la oposición se quedarán sin incentivos para ayudar. Venezuela está perdiendo su última oportunidad de redención moral sentada en una mesa de negociación con el régimen forajido

martes, 29 de noviembre de 2016

Fidel Castro, por George Friedman, versión en Español

Traducción al español,  cortesía de Sergio Sáez:
FIDEL CASTRO, by George Friedman
Gustavo Coronel
En mi blog hoy
Lo mejor que he leído hasta ahora sobre la muerte y significado histórico de Fidel Castro: 

FIDEL CASTRO
By George Friedman
Fidel Castro murió a los 90 años durante el fin de semana. En cierta forma, fue su desgracia haber vivido tanto tiempo. Un anciano Fidel estaba en marcado contraste con el revolucionario de 33 años que arribó a La Habana el día de Año Nuevo en 1959, en última instancia horrorizó al liderazgo de Estados Unidos y capturó la imaginación de muchos baby boomers (la generación de los niños nacidos durante la guerra y la postguerra, entre 1933 y 1960) emergiendo después en la conciencia política. No era su política lo que los excitaba tanto como la visión de un hombre más viejo que ellos mismos protagonizando una aventura digna de Hollywood, tomando el control de un país y haciendo cosas buenas y geniales. Transformó en paroxismo los peores temores de la generación de la Segunda Guerra Mundial y las mayores fantasías que tenían sobre sí mismos. Pero esto fue hace ya mucho tiempo, cuando Dwight Eisenhower era presidente de los Estados Unidos, Nikita Khrushchev gobernaba la Unión Soviética y Josef Stalin había muerto seis años antes. Entonces Fidel gozaba de relevancia. Hoy en día, es recordado con cariño por los viejos e ignorado por los jóvenes, que llevan camisetas con la foto impresa dle "Che" Guevara, sin el menor asomo de saber quién era. La vejez no le sentaba bien a Fidel.

PARA IR CON LA HISTORIA AFP - Un turista camina
STR / AFP / Getty Images Un turista camina junto a un stand de la calle mostrando camisetas que representan el líder guerrillero argentino "Che" Guevara, en Santa Clara, el 30 de diciembre de 2008.
Quizás su impacto más significativo, aparte de lo que representaba en Cuba, fue que inspiró a una generación de líderes en el Tercer Mundo. Le eran fieles. Lo cual era desafortunado porque escondido bajo su mitología, Fidel era un furibundo comunista. Ha habido mucho debate sobre si realmente era comunista cuando tomó La Habana. El mito que le crearon sus admiradores no comunistas en Occidente era que fue obligado a ser comunista debido a la hostilidad de los Estados Unidos.

El hecho que abriga tal teoría era que el gobierno de Eisenhower estaba más perplejo por él que atemorizado. La administración no hizo ningún intento de bloquear su llegada al poder, en gran parte porque no tenia ningún provecho que sacarle al hombre que derrocó, Fulgencio Batista. Las alarmas que dispararon la atención de la administración de Eisenhower fue cuando Fidel comenzó a confiscar las propiedades de los estadounidense en Cuba, bajo la premisa de que estas propiedades pertenecía al pueblo cubano y representaba la explotación imperialista.
Fidel era un comunista confeso desde el principio, y la afirmación de que se convirtió en tal solo porque los Estados Unidos le obligó a ello, fue falsa. Su gente más cercana, su hermano Raúl y Guevara (un argentino que se unió a Fidel mientras ambos estaban en el exilio en la Ciudad de México), eran comunistas del ala dura. Algunos partidarios de su movimiento no eran comunistas. Camilo Cienfuegos no lo era. Se cree que murió en un accidente de avión poco después del triunfo de la revolución. Su muerte pudo haber sido un accidente, pero las ejecuciones que dirigió personalmente Guevara no fueron accidente, y Fidel conscientemente los apoyó. Él impuso un reinado de terror en el espíritu, aún cuando no en el detalle, de cómo lo hizo Lenin para garantizarse el control del país.

El éxodo desde Cuba que duró décadas fue proscrito por sus partidarios occidentales como un simple hecho protagonizado por la burguesía que huía porque ya no se les permitía continuar chupándole la sangre a los pobres. Pero los aproximadamente 1,5 millones que dejaron no eran sólo los ricos. Cuba no tenía 1,5 millones de personas ricas. Las personas que primero emigraron fue la clase profesional y seguida más tarde por los pobres. Es importante tener en cuenta que mientras se mantuvieran los vuelos, el régimen trató la mayor parte del tiempo de bloquear el éxodo, y hubo castigos para quienes intentaran huir. Una característica de los estados comunistas es que tienen cercas y guardias, no para impedir que la gente entre, sino para impedir que la gente salga. A diferencia de las muros soviéticas, las trabas de Fidel eran ineficientes. Lo más grandioso que hizo fue derrocar a Batista. El resto era una historia de miseria y fracaso.

Pocos años después de la revolución, Fidel afirmó que por primera vez todos los cubanos tenían atención médica y educación. La calidad de ambos era cuestionable, pero al menos todos los cubanos tenían acceso a ellos. Cincuenta años después, todavía persiste como base fundamental de Fidel para justificar la revolución. Su afirmación básica era que Cuba era pobre debido a la explotación que hacían de ella los estadounidense. Cuando los Estados Unidos rompieron los lazos económicos con Cuba, afirmaba que Cuba era pobre porque los Estados Unidos no comerciaban con ella. Sus partidarios no vieron ninguna ironía en estos argumentos. Y a pesar del hecho que toda Europa y América Latina siguiera comerciando con Cuba no cambió en nada su afirmación de que la razón de la disfunción y la pobreza cubanas eran los estadounidenses. Nunca consideró la posibilidad de que la razón fuera comunismo.

Fidel era un símbolo importante para los revolucionarios de cafetín y los revolucionarios del Tercer Mundo que aspiraban a convertirse en dictadores. Pero su verdadera importancia fue que ayudó a abrir la puerta a los soviéticos, que estaban tratando de lograr la igualdad estratégica con los EE.UU. Después de la Segunda Guerra Mundial, los EE.UU. desarrollaron una fuerza de bombarderos estratégicos que podrían golpear a los soviéticos con armas nucleares. Los soviéticos no desarrollaron una fuerza igual, centrándose en cambio en el desarrollo de una capacidad misilística capaz de  contraatacar. En 1962, se habían desplegado los primeros misiles balísticos intercontinentales, pero eran pocos y poco fiables. En cualquier intercambio nuclear, los Estados Unidos demolerían a la Unión Soviética. Esto bloqueaba cualquier evento que los soviéticos se propusieran realizar en cualquier parte del mundo.

Con la creación de un régimen comunista en Cuba -en 1959, cuando los soviéticos eran aún más débiles- surgió la posibilidad de colocar misiles de corto alcance cerca de los Estados Unidos. Los soviéticos tenían más y mejores misiles de corto alcance. Si lo materializaban, neutralizaría la ventaja americana y liberaría el poder convencional superior de los soviéticos para desplazarse. Para los soviéticos, el glamour de Fidel era mucho menos impresionante que su ubicación geográfica. La KGB se convirtió en guardián del régimen de las amenazas extranjeras, advirtiendo a Fidel sobre la Bahía de Cochinos, por ejemplo, y cerrando las operaciones de inteligencia estadounidenses en Cuba. La lucha de clases fue una cosa. Pero la geopolítica lo era todo.

Fidel se convirtió en dependiente de los soviéticos no sólo para la ayuda, sino también para la seguridad. Los soviéticos dependían del territorio cubano para un intento desesperado de alcanzar la paridad nuclear. El resultado fue la crisis de los misiles cubanos, en la que los estadounidenses amenazaron una guerra nuclear si los soviéticos no retiraban sus misiles del territorio cubano. Se llegó a un acuerdo. Los soviéticos retirarían misiles de Cuba, los Estados Unidos retirarían misiles sin importancia de Turquía y los Estados Unidos garantizarían no invadir Cuba ni intentar derrocar al régimen comunista allí instalado.

Fue este acuerdo el que permitió a Fidel vivir 90 años como líder de la revolución. Al final, no fue el éxito del régimen lo que garantizó su supervivencia, sino un arreglo hecho por los soviéticos y los estadounidenses. Fidel se convirtió en un sobrante de la Guerra Fría. Y después de que la Unión Soviética se derrumbó, sobrevivió en parte porque a los Estados Unidos no le preocupaban, y en parte porque países como Venezuela lo socorrieron. Murió sin haber hecho de Cuba un paraíso, y culpó a todos excepto a sí mismo. Pero lo peor de todo para Fidel, murió un anacronismo de una era que terminó hace 25 años. El mito Fidel vive entre los simpatizantes radicales que todavía fantaseaban al ir a las Montañas Rocosas cuando Fidel se entronizaba en la Sierra Maestra, pero esos radicales eran pocos para empezar, y hoy incluso sus fantasías quedan limitadas por la vejez. Tal vez lo peor que le pudo haber pasado a Fidel, era que las camisetas que portan la gente mostraba la cara del hombre que dirigió las ejecuciones, Guevara, y no la del propio Fidel. Y, que como ironía final de esta farsa, las personas que visten las camisetas probablemente se oponen a la pena de muerte, pero glorifican a un hombre que la impuso con tanta avidez.

Fidel está muerto, y para aquellos que se preocupan por lo que vendrá después de él, no les resta sino encogerse de hombros. Lo que él creó después de su sangrienta revolución no fue más que miseria. Tardará una generación para recomponer lo que hizo. Pero al final, la época de Cuba como centro de atención global queda en el pasado. Dicen que todavía fascina, pero lo que se quiere decir es que su pasado fascina, y que el resto de su vida, de poco importancia tendrá.
Publicado por Gustavo Coronel en 15:18

lunes, 28 de noviembre de 2016

Fidel Castro, by George Friedman

Lo mejor que he leído hasta ahora sobre la muerte y significado histórico de Fidel Castro:

FIDEL CASTRO
By George Friedman
Fidel Castro died at age 90 over the weekend. In some ways, it was his misfortune to have lived this long. An old Fidel stood in stark contrast to the 33-year-old revolutionary who swept into Havana on New Year’s Day in 1959, ultimately appalling the leadership of the United States and capturing the imagination of many baby boomers, then emerging into political consciousness. It was not his politics that excited them as much as the vision of a man just older than themselves on an adventure worthy of Hollywood, seizing control of a country and doing good and cool things. He excited the worst fears of the World War II generation, and the boomers’ greatest fantasies about themselves. But this was a long time ago, when Dwight Eisenhower was president of the U.S., Nikita Khrushchev ruled the Soviet Union and Josef Stalin had died only six years before. Fidel had significance then. Today, he is remembered fondly by the old and ignored by the young, who wear T-shirts with “Che” Guevara’s picture, not quite knowing who he was. Old age did not suit Fidel.
TO GO WITH AFP STORY - A tourist walks n
A tourist walks next to a street stand displaying t-shirts depicting Argentine-born guerrilla leader “Che” Guevara, in Santa Clara, on Dec. 30, 2008. STR/AFP/Getty Images
Perhaps his most significant impact, apart from in Cuba, was that he inspired a generation of leaders in the Third World. They were faithful to him. That was unfortunate because beneath the mythology, Fidel was a dedicated communist. There has been much debate over whether he was a communist when he took Havana. The myth that was built by his non-communist admirers in the West was that he was forced into being a communist because of the hostility of the U.S.
The problem with that theory was that the Eisenhower administration was more bemused by him than frightened. The administration made no attempt to block his coming to power, in large part because it had little use for the man he overthrew, Fulgencio Batista. Any alarm the Eisenhower administration felt was when Fidel started seizing American-owned property in Cuba, on the premise that this property belonged to the Cuban people and represented imperialist exploitation.
Fidel was a communist from the get-go, and the claim that he only became one because the U.S. compelled him into it, was false. The people close to him, his brother Raúl and Guevara (an Argentine who attached himself to Fidel while both were in exile in Mexico City), were hard-core communists. Some in this movement weren’t communists. Camilo Cienfuegos was not. He is believed to have died in a plane crash soon after the revolution’s triumph. His death may have been an accident, but the executions that were managed by Guevara were no accident, and Fidel clearly supported them. He imposed a reign of terror in the spirit, if not detail, of Lenin to guarantee his control of the country.
The exodus from Cuba that lasted for decades was dismissed by his Western supporters as merely the bourgeoisie fleeing because they were no longer permitted to suck the blood of the poor. But the roughly 1.5 million who left were not just the wealthy. Cuba didn’t have 1.5 million rich people. The people who fled first were the professional class and later the poor. It is important to bear in mind that while there was flight, the regime sought to block it most of the time, and there were penalties for attempting to flee. One characteristic of communist states is that they have fences and guards, not to block people from entering, but to block people from leaving. Unlike the Soviet walls, Fidel’s were inefficient. The most exciting thing he did was to overthrow Batista. The rest was a tale of squalor and failure.
A few years after the revolution, Fidel asserted that for the first time all Cubans had medical care and education. The quality of both is questionable, but at least all Cubans had access to them. Fifty years later, this remained Fidel’s primary justification for the revolution. His basic claim was that Cuba was poor because of American exploitation. When the U.S. broke economic ties with Cuba, the claim became that Cuba was poor because the U.S. would not trade with it. His supporters saw no irony in this. And the fact that all of Europe and Latin America continued to trade with Cuba did not in any way affect his claim that the reason for Cuban dysfunction and poverty was the Americans. He never considered the possibility that it was communism.
Fidel was an important symbol for café revolutionaries and Third World revolutionaries aspiring to be dictators. But his real importance was that he helped open the door for the Soviets, who were trying to achieve strategic equality with the U.S. After World War II, the U.S. developed a strategic bomber force that could strike the Soviets with nuclear weapons. The Soviets did not develop an equal force, focusing instead on developing a missile capability that could strike back. By 1962, the first of the intercontinental range ballistic missiles had been deployed, but they were few and unreliable. In any nuclear exchange, the U.S. would demolish the Soviet Union. This blocked the Soviets from serious adventures elsewhere.
With the creation of a communist regime in Cuba — in 1959, when the Soviets were even weaker — the possibility of placing short-range missiles near the U.S. emerged. The Soviets had more and better short-range missiles. If they pulled that off, it would neutralize the American advantage and free superior Soviet conventional power to move. For the Soviets, Fidel’s glamor was far less impressive than his geographic location. The KGB became the guardian of the regime from foreign threats, warning Fidel about the Bay of Pigs for example, and shutting down American intelligence operations in Cuba. The class struggle was one thing. But geopolitics was everything.
Fidel became dependent on the Soviets not only for aid but also for security. The Soviets were dependent on Cuban territory for a Hail Mary attempt to achieve nuclear parity. The result was the Cuban missile crisis, in which the Americans threatened nuclear war if the Soviets didn’t withdraw their missiles. A deal was reached. The Soviets would withdraw missiles from Cuba, the U.S. would withdraw unimportant missiles from Turkey, and the U.S. guaranteed not to invade Cuba or attempt to overthrow the communist regime there.
It was this deal that permitted Fidel to live to be 90 as the leader of the revolution. In the end, it was not the regime’s success that guaranteed his survival but a deal made over his head by the Soviets and Americans. Fidel became a leftover of the Cold War. And after the Soviet Union collapsed, he survived in part because the U.S. didn’t care about him, and in part because countries like Venezuela gave him charity. He died having failed to make Cuba a paradise, and blamed everyone but himself. But worst of all for Fidel, he died an anachronism of an era that ended 25 years ago. The myth of Fidel lives among the radical boomers who still fantasize on going into the Rockies as Fidel went into the Sierra Maestra, but those radicals were few to begin with, and today even the fantasies are limited by old age. Perhaps the worst for Fidel, the T-shirts bear the face of the man who ran the executions, Guevara, and not Fidel’s. And, in the final irony of this farce, the people wearing the T-shirts likely oppose capital punishment, but glorify a man who imposed it so eagerly.
Fidel is dead, and for those who care about what comes after him, I cannot help but shrug. What he created after his bloody revolution was nothing more than squalor. It will take a generation to undo what he did. But in the end, Cuba’s time as the center of global attention is long past. They say he still fascinates, but what they mean is that his past fascinates, and in the rest of his life, little of importance happened.

Maduro da golpe de timón (Golpe de Gracia) a PDVSA


La destrucción de PDVSA, tarea ordenada por Hugo Chávez e iniciada por Ali Rodríguez, continuada por Rafael Ramírez y ya casi terminada por Eulogio Del Pino, recibe hoy la directriz final de Nicolás Maduro, un Golpe de Gracia que él  llama Golpe de Timón.
Maduro acaba de aprobar un decreto para  aplicar la “reestructuración absoluta y “un golpe de timón” en Petróleos de Venezuela (PDVSA), con el fin de “vencer la corrupción y la burocracia” que, según dijo, están presentes en esa empresa. “La burocracia y la corrupción están unidas y son el cáncer que debemos sanar de la vida social, económica y política de la nación”, dijo el Jefe de Estado venezolano en cadena de radio y televisión desde el palacio presidencial de Miraflores. Maduro aseguró que la industria petrolera venezolana tiene infiltrados”. Dice: “Nos han apagado las refinerías tres veces”. El mandatario venezolano pidió al presidente de PDVSA y actual ministro de Energía y Petróleo, Eulogio Del Pino, crear de la mano de los trabajadores una comisión de “políticas transformadoras concretas” para “fortalecer” esta empresa. Y, aquí viene el Golpe de Gracia: “Para que la clase obrera pase al mando de PDVSA a todo nivel y haya un profundo proceso de transformación socialista, productiva”.
“eso sí”, agregó, “me informan cada 15 días cómo va la vaina, sigan sembrando”.
De ahora en adelante desaparecerán las Juntas Directivas de las empresas filiales, las cuales – según Maduro – están llenas de ladrones (no le falta razón en esto) ,  para ser reemplazadas por grupos de obreros que se repartirán las tareas; “Tu, Luis,  te encargas de los vehículos, Ramón de las oficinas, yo me encargó de la plata”, dirá Wils Rangel.
La Exploración estará a cargo del Sindicato Unido Socialista “Jorge Rodríguez” de Pariaguán y la Refinación será asignada a la Comuna “Diego Salazar Carreño” de Adícora. Las negociaciones con China para recibir más dinero a cambio de producción de la Faja “Hugo Chávez Frías” serán coordinadas por el  Grupo Obrero “Che Guevara” de Barinas.
PDVSA será una empresa realmente revolucionaria, ya que dejará de tener técnicos, gerentes, investigadores y expertos financieros, solo tendrá obreros. Ello tendrá la virtud de ahorrar dinero, ya que los gerentes y técnicos ganan demasiada plata y finalmente lograr la uniformidad del lenguaje en la organización. Por años han prevalecido términos incomprensibles y sifrinoides en la industria, que si “puntos brillantes en líneas sísmicas” o “inyección alterna de vapor” en Lagunillas o “hidrodesulfurización” en las refinerías,  cuando todo lo que se necesita pá echa palante es abrir huecos donde nos diga el babalao.
 Antes de que los acomplejados chavistas digan que soy clasista y que desprecio a los obreros, debo enfatizar que lo absurdo del Golpe de Gracia de Maduro es que elimina tres componentes esenciales de una empresa: gerencia, investigación y tecnología, para dejarla en manos de uno solo de los componentes, los obreros. Igualmente absurdo sería eliminar a los obreros y poner a los técnicos y gerentes a hacer las labores de campo.
Definitivamente esta gentuza que manda en Venezuela, apoyada por los narco-militares, está destruyendo al país con el entusiasmo con el cual se comen a los toros padrotes cuando se emborrachan e improvisan una ternera llanera para homenajear al difunto.



domingo, 27 de noviembre de 2016

Cuantos de quienes recibieron alborozados a Fidel Castro en Caracas se lamentan hoy por su muerte?

Los 911 firmantes de la carta que en 1989 le daba la bienvenida a Fidel Castro a Venezuela. 
Cada quien tendrá que dar su explicación por firmarla,  o no darla.Hasta el nuevo  Papa Negro está allí.
Por qué publico esta lista? Porque yo jamás hubiera firmado tal carta. Y porque siento que haberla firmado, como es el dialogar hoy con Maduro, son  muestra de debilidad ética.
FIRMANTES
1. Guillermo Abdala, escultor
2. Carmen Absueta, escritora
3. Ángel Eduardo Acevedo, escritor
4. Josefina Acevedo, cineasta
5. Elizabeth Acosta, investigadora Inst. de Investigaciones Econ. y Sociales UCV
6. Enriqueta Acosta, prof. UCV
7. Maruja Acosta, prof. Sociología UCV
8. Oscar Acosta, director teatral
9. Vladimir Acosta, coordinador de la Facultad de Economía UCV
10. Lola de Acuña, prof. LUZ
11. Emilio Agra, artista gráfico
12. Gilberto Agüero Gómez, dramaturgo
13. Sadia Aguilar, historiadora
14. Carlos Aguirre, titiritero
15. Jacqueline Aguirre, periodista
16. Marcial Aguirre, artista plástico
17. Yohana Ahumada, actriz
18. Alberto Alcalá, periodista
19. Gilberto Alcalá, periodista
20. Gustavo Alcalá, escritor
21. Luis Alcalá, prof. UDO
22. Aureliano Alfonzo Torres, cineasta
23. Ángel Alvarado, escritor
24. Hernán Alvarado, artista plástico
25. Iris Alvarado, artista plástica
26. Ramón Alvarado, prof. Economía UCV
27. Gisela Alvaray, directora de la Escuela de Educación UCV
28. Adolfo Álvarez, prof. Educación UCV
29. Eduardo Álvarez, escritor
30. Humberto Álvarez, periodista
31. Javier Álvarez, cineasta
32. María del Mar Álvarez, prof. Trabajo Social UCV
33. Maritza Álvarez, coordinadora Inst. de Investigaciones Económicas UCV
34. Sergio Alves Moreira, escritor
35. Ana Amundaray, fotógrafa
36. Raiza Andrade, prof. Sociología ULA
37. Luis A. Angulo, escritor
38. Laura Antillano, escritora
39. Sergio Antillano G., crítico de arte
40. Alfredo Anzola, cineasta
41. Carmen Aranguren, prof. ULA
42. Elizabeth Araujo, periodista
43. Edmundo Aray, escritor
44. Ignacio Luis Arcaya, ex canciller
45. Armando Arce, cineasta
46. Ernesto Arends, prof. ULA
47. Romelia Arias, vicepresidenta del Ateneo de Caracas
48. Carmen Amelia Arma, investigadora ININCO
49. Alfredo Armas Alfonzo, escritor
50. Lali Armengol, dramaturga
51. Ruperto Arocha, prof. Filosofía UCV
52. César Arteaga, prof. Derecho UC
53. Jorge Arteaga, pintor
54. Pilar Arteaga de Hernández, promotora de espectáculos
55. Verónica Artigas, actriz
56. Solange Arvelo, artista plástica
57. Alberto Arvelo Mendoza, cineasta
58. Alberto Arvelo Ramos, escritor
59. Consuelo Ascanio, prof. Administración UCV
60. Francisco Ascanio, farmacéutico
61. Haydée Ascanio, cineasta
62. María Elena Ascanio, promotora cultural
63. Rodolfo Ascanio, prof. Medicina UCV
64. Michelle Ascencio, directora de la Escuela de Letras UCV
65. Omar Astorga, prof. Filosofía UCV
66. Rosamaría Atencio, cineasta
67. Alidha Ávila, cineasta
68. Ligia Ávila, escritora
69. María Magdalena Ávila, promotora cultural
70. Sonia Azparren, economista
71. Carlos Azpúrua, cineasta
72. Guadalupe Babia, investigadora UCV
73. Aquiles Báez, músico
74. Juan Carlos Báez, historiador
75. Carmen Elena Balbás Rivas, prof. Comunicación Social UCAB
76. Jorge Ball, fotógrafo
77. Ricardo Ball, director de la Escuela de Comunicación Social LUZ
78. Rubén Ballesteros, vicerrector académico UC
79. José Balza, escritor
80. Jorge L. Barboza, escritor
81. Alberto Barrera, escritor
82. Olegario Barrera, cineasta
83. Juan Barreto, periodista
84. Luz Marina Barreto, prof. Filosofía UCV
85. Oswaldo Barreto, escritor
86. Pedro Barreto, escultor
87. Rafael Ángel Barreto, presidente IVCA
88. Sergio Barreto, investigador CENAM-UCV
89. Abdala Barrios, escritora
90. Fabricio Barrios, comunicador social
91. Gladys de Barrios, prof. UPEL
92. José Barroeta, escritor
93. Luisa Barroso, periodista
94. Cristóbal Bastidas, prof. Trabajo Social UCV
95. Oscar Bastidas, prof. Administración UCV
96. Oscar Battaglini, historiador
97. Carlos Becerra, prof. Arquitectura UCV
98. Francisco Bechara, decano de la Facultad de Odontología UCV
99. Ramón Belisario, pintor
100. Giovanna Bellarino, fotógrafa
101. Freddy Bello, prof. UC
102. Mauro Bello, pintor
103. Milena Bello, prof. UC
104. José Gregorio Bello Porras, escritor
105. Dolly Benavides, periodista
106. José Benedetto, arquitecto
107. Edgar Benítez, psiquiatra
108. Luna Benítez, periodista
109. Manuel Bermúdez, escritor
110. Winston Bermúdez, economista
111. Luis Bermúdez Romero, escritor
112. Pedro Beroes, escritor
113. José Berroterán, músico de “Un Sólo Pueblo”
114. Marisela Berti, actriz
115. Edme Betancourt de García, vicerrectora administrativa UC
116. Luisa Bethencourt, prof. CENDES
117. Teresa Biancelli, prof. Historia UCLA
118. Luis Bigott, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV
119. Marcelino Bisbal, director de la Escuela de Com. Social UCV
120. Antonio Blasco, prof. UC
121. Miguel Bolívar, prof. Sociología UCV
122. Modesta Bor, compositora
123. Jorge Borges, actor
124. José Borges, actor
125. Eudis Borra, prof. Medicina UCV
126. Velia Bosch, escritora
127. Carlos Botto, prof. Medicina UCV
128. María Teresa Boulton, fotógrafa
129. Gabriel Bracho, pintor
130. Helena de Bracho, periodista
131. Sandra Bracho, fotógrafa
132. América Bracho E., periodista
133. Martiniano Bracho Sierra, escritor
134. Madilia Braga Díaz, prof. de Ballet
135. José Luis Briceño, prof. Economía UCV
136. Mirna Briceño, prof. Trabajo Social UCV
137. Argimiro Briceño León, promotor cultural
138. Roberto Briceño León, prof. Sociología UCV
139. Luis Enrique Brito, fotógrafo
140. Luis Britto García, escritor
141. Jacques Broquel, bailarín
142. Ana Brumlick, arquitecta
143. Luisa Bujanda, psicóloga
144. J. J. Burgos, escritor
145. Manuel Caballero, escritor
146. Antonio Cabezas, artista gráfico
147. Erubí Cabrera, productora teatral
148. Jesús María Cadenas, miembro del Consejo Universitario UCV
149. José Luis Cadenas, fotógrafo
150. Rosita Caldera, periodista
151. María Calderón, músico
152. Sari Calogne, directora de la Escuela de Educación UCV
153. Agustín Calzadilla, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos
154. Juan Calzadilla, escritor
155. Pedro Calzadilla Álvarez, historiador
156. Juan Antonio Calzadilla Arreaza, escritor
157. Luisa Camacho, investigadora social
158. Yolanda Camacho de Rodríguez, Grupo “Las Moño Suelto”
159. Alberto Camarriel, prof. Economía de la UCV
160. Milagros Camejo Octavio, Grupo “Las Moño Suelto”
161. Carmen Teresa Camino, pintora
162. Antonio Campos, director teatral
163. Beatriz Campos, prof. de la UDO
164. Miguel Ángel Campos, escritor
165. José Campos Biscardi, pintor
166. José Canache, escritor
167. Aureliano Canchica, prof. de Educación UCV
168. Malula Capello, escritora
169. Graciela Capriles, psicóloga
170. Simonne Capriles, economista
171. Alfredo Caraballo, prof. Sociología UCV
172. Arturo Cardozo, historiador
173. Lubio Cardozo, escritor
174. Freddy Carquez, prof. Medicina UCV
175. Gonzalo Carrero, prof. Trabajo Social UCV
176. Julio Carrillo, escritor
177. Margot Carrillo Pimentel, prof. ULA
178. Elisa Carvalho, prof. Humanidades UCV
179. Elisa Casado, prof. Educación UCV
180. Ramón Casanova, prof. de CENDES
181. Victoria Casanovas, prof. Economía UCV
182. Nora Castañeda, coordinadora administrativa de Economía UCV
183. Antonio Castejón, decano de la Fac. de Ciencias Experimentales LUZ
184. Marianela Castés, prof. de Medicina UCV
185. Adicea Castillo, prof. Economía UCV
186. Alfrides Castillo, prof. Sociología UCV
187. Carlos Castillo, cineasta
188. Evelia Castillo, actriz
189. Freddy Castillo, escritor
190. Jorge Castillo, arquitecto
191. María Teresa Castillo, presidenta del Ateneo de Caracas
192. Ocarina Castillo, directora de cultura UCV
193. Omar Castillo, periodista
194. Zoila Castillo, cineasta
195. Gregorio Antonio Castro, director de la Escuela de Sociología UCV
196. Guillermo Castro, investigador ININCO
197. Claudio Cedeño, caricaturista
198. Gema de Cedeño, pintora
199. Ismael Cejas, prof. ULA
200. Audio Cepeda, fotógrafo
201. Alfredo Chacón, escritor
202. Ana Cointa Chacón, periodista
203. Germania Chacón, promotora cultural
204. Roberto Chacón, prof. ULA
205. Román Chamorro, cineasta
206. Rubén Chamorro, cineasta
207. Oscar Chaparro, cineasta
208. Irwing Chapellín, artista plástico
209. Haydée Chavero, prof. Arte UCV
210. Carmelo Chillida, ex vicerrector UCV
211. José Luis Chiquito León, secretario UC
212. César Chirinos, escritor
213. Diego Nicolás Chirinos, periodista
214. Edmundo Chirinos, ex rector UCV
215. Orlando Chirinos, escritor
216. Frank Cisneros, dibujante
217. Vial Cisneros, arquitecto
218. Omar Luis Colmenares, periodista
219. Héctor Colmenares Díaz, escritor
220. Hely Colombani, escritor
221. Aída Cometta Manzoni, escritora
222. Alberto Comte, escritor
223. Yorlando Conde, director de teatro T-POS
224. Amanda Contreras, prof. Trabajo Social UCV
225. Elsy Contreras, tallista
226. Fernando Contreras, prof. ULA
227. Gustavo Contreras, prof. UC
228. Diómedes Cordero, escritor
229. Rafael Cordero, prof. Psicología UCV
230. Jesús Cordero Giusti, promotor cultural
231. Armando Córdoba, prof. Economía UCV
232. Víctor Córdova, prof. Economía UCV
233. Máximo Corrales, promotor cultural
234. Marbella Correa, prof. UFM
235. Belkis Cortez, prof. ULA
236. Laura Cracco, escritora
237. Virgilio Crespo, Danzaluz
238. Jacinto Cruz, actor
239. Teresa Cuberos, prof. UCV
240. Alfonso Cuesta y Cuesta, escritor
241. Luis Cuevas, pintor
242. Víctor Cuica, músico
243. Miguel Curiel, cineasta
244. Nicolás Curiel, director teatral
245. Antonio E. Dagnino, actor
246. Maruja Dagnino, cineasta
247. Luis F. Damiani, prof. Sociología UCV
248. Miguel Elías Dao, cronista de Puerto Cabello
249. Haleis Dávila, prof. Sociología UCV
250. Rui De Carvalho, psiquiatra
251. Pablo De La Barra, cineasta
252. Venancio De La Cruz, prof. Trabajo Social UCV
253. Mario Del Moral, músico
254. Paúl Del Río, pintor
255. Cruz Elena Delgado, promotora cultural
256. Kotepa Delgado, escritor
257. Fernando Delgado Espinoza, médico
258. Igor Delgado Senior, escritor
259. María Cristina Di Prisco, prof. Medicina UCV
260. Rafael Di Prisco, escritor
261. Luisa E. Díaz, promotora cultural
262. María Lucía Díaz, prof. Comunicación Social UCV
263. Mercedes Díaz, actriz
264. Raúl Díaz, pintor
265. Trino Díaz, vicerrector administrativo UCV
266. Oscar Díaz Punceles, escritor
267. Gustavo Díaz Solís, escritor
268. Franca Donda, fotógrafa
269. Josune Dorronsoro, crítico de arte
270. Pedro Duno, escritor
271. Paulino Durand, actor
272. Aracelys Echeverría, arquitecto
273. Elías Eljuri, decano de la Facultad de Economía UCV
274. Perán Erminy, crítico de arte
275. Ralph Erminy, arquitecto
276. Julio Escalona, prof. Psicología UCV
277. Elisa Escámez, actriz
278. Elba Escobar, actriz
279. Kiddio España, director del Teatro Estable de Oriente
280. Homero Español, prof. Economía UCV
281. María Eugenia Esparragoza, cineasta
282. Gioconda Espinel, prof. Trabajo Social UCV
283. Manuel Espinoza, artista plástico
284. Elena Estaba, directora de Planeamiento UCV
285. Malila Estaba, pintora
286. Rosa Estaba, prof. Geografía UCV
287. Rosa Estacio, prof. Economía UCV
288. Arnaldo Esté, prof. Filosofía UCV
289. Gaudi Esté, escultora
290. Edna Estéves, coordinadora del vicerrectorado administrativo
291. Raúl Estevez, prof. Física ULA
292. Víctor Fajardo Cortez, prof. CENDES
293. Humberto Farfán, coordinador de Trabajo Social UCV
294. David Fermín, prof. ULA
295. Alexis Fernández, escritor
296. Beatriz Fernández, prof. CENDES
297. Federico Fernández, fotógrafo
298. Gladys Fernández, directora de la Escuela de Administración UCV
299. José Fernández, prof. Psicología UCV
300. José Humberto Fernández, titiritero
301. Liliana Fernández, prof. UCV
302. Hugo Fernández Oviol, escritor
303. Marisol Ferrari, bailarina
304. Yoston Ferrigni, prof. Sociología UCV
305. Lady Fonseca, prof. de Trabajo Social UCV
306. Nereida Fonseca, promotora cultural
307. Roberto Fontana, fotógrafo
308. Celso Fortoul, prof. Ingeniería UCV
309. Lydda Franco Farías, escritora
310. Luis Fuenmayor, rector UCV
311. Elizabeth Fuentes, periodista
312. Rafael Fuentes, promotor cultural
313. Maite Galán, promotora cultural
314. Alberto Galíndez, actor
315. Francisco Gallardo, director teatral
316. Eduardo Gallegos Mancera, escritor
317. Orlando Gámez, músico
318. Raquel Gamus, prof. UCV
319. Alix García, secretaria del Consejo Universitario UCV
320. Jesús García, antropólogo
321. Luis García, fotógrafo
322. Luis R. García, periodista
323. Luis Rafael García, periodista
324. Marcela García, prof. UCV
325. María García, prof. LUZ
326. Víctor García, promotor cultural
327. Yajaira García, periodista
328. Zacarías García, artista plástico
329. Humberto García Arocha, ex ministro de Educación
330. Gonzalo García Bustillos, ex ministro de la Secretaría de la Presidencia
331. José Francisco García Marcano, prof. UC
332. Manuel García Pulido, coordinador de la Facultad de Humanidades UCV
333. Emiro García Rosas, periodista
334. José Luis Garrido, artista gráfico
335. Judith Gasparini, actriz
336. Paolo Gasparini, fotógrafo
337. Esther Gautier, presidenta de CENATEV
338. Francisco Gavidia, prof. ULA
339. Gertrudis Gavidia, prof. ULA
340. Inmaculada Gavidia, cineasta
341. Jesús Gazo, s.j., presbítero
342. Elena Gil, cantante
343. Frida Gil, músico de Un Solo Pueblo
344. Ricardo Gil, historiador
345. Carlos Giménez, director teatral
346. Lulú Jiménez Valdivia, investigadora CELARG
347. Jorge Giordani, prof. CENDES
348. Nagliegli Godoy, coordinadora Galería “Viva México”
349. Xitlalli Godoy, actriz
350. Jesús Golindano, periodista
351. Valmore Gómez, cineasta
352. Ileana Gómez C., traductora
353. Asdrúbal González, historiador
354. Beatriz González, historiadora
355. Carlos A. González, prof. Medicina UCV
356. Cristina González, periodista
357. Eberto González, prof. UFM
358. Franklin González, prof. Trabajo Social UCV
359. Gonzalo González, politólogo
360. Noel González, junta directiva de FEVEC
361. Oswaldo González, prof. UC
362. Raúl González, fotógrafo
363. Reddy González, artista plástico
364. Roberto González, artista plástico
365. Manuel González Abreu, prof. Economía UCV
366. Néstor González Acuña, prof. Administración UCV
367. Alí González P., miembro del Consejo Universitario UCV
368. Beatriz González Stephan, prof. UCV
369. Jesús Alberto González Vegas, prof. Medicina UCV
370. Marisela Gonzalo, semióloga
371. Elsa Gramcko, pintora
372. Ida Gramcko, escritora
373. Omar Granados, prof. ULA
374. Edgardo Greco, promotor cultural
375. Aníbal Grunn, actor
376. Jesús Enrique Guédez, cineasta
377. María Guédez, ceramista
378. Cleides Guerra, directora Escuela de Idiomas UCV
379. Cristóbal Guerra, periodista
380. Elena Guerra, prof. Trabajo Social UCV
381. Ibrahím Guerra, director teatral
382. Carmen Priscila Guevara, prof. UDO
383. Emil Guevara, prof. UCV
384. Arturo Gutiérrez, escritor
385. Jesús Rafael Gutiérrez, prof. Medicina UCV
386. José Albano Gutiérrez Pacheco, prof. UC
387. Eduardo Guzmán, arquitecto
388. Manuel Guzmán, director Revista Letras UCV
389. Mario Handler, cineasta
390. Maryam Hanson, prof. UCV
391. Ana Cristina Henríquez, cineasta
392. Alba Rosa Hernández, prof. USB
393. Amelia Hernández, periodista
394. Ana Rosa Hernández, prof. Trabajo Social UCV
395. Augusto Hernández, fotógrafo
396. Emely Hernández, prof. Arte UCV
397. Enrique Hernández, arquitecto
398. Gustavo Hernández, promotor cultural
399. Josefina de Hernández, prof. CENDES
400. Lesbia Hernández, diseñadora gráfica
401. Loyola Hernández, internacionalista
402. Régulo Hernández, prof. Economía UCV
403. Earle Herrera, escritor
404. José Rafael Herrera, prof. Filosofía UCV
405. Luis Alfredo Herrera, prof. Veterinaria UCV
406. María Helena Herrera, investigadora CENDES
407. Francisco Herrera Luque, escritor
408. Benjamín Hierro, pintor
409. Daniel Honaggn, bailarín
410. Solveig Hoogesteijn, cineasta
411. Magali Huggins, prof. Trabajo Social UCV
412. Lilian Hung, prof. CENDES
413. Isabel Hungría, actriz
414. Mirtila Illas Gil, abogada
415. Rafael Iribarren, arquitecto
416. Eva Ivanyi, directora artística
417. Rodolfo Izaguirre, crítico cinematográfico
418. Ariel Jiménez, artista plástico
419. Edgar Jiménez, promotor cultural
420. Elisa Jiménez, prof. Psicología UCV
421. Alberto Jordán, periodista
422. Josefina Jordán, escritora
423. Josefina Juliac de Palacios, vicepresidenta del Ateneo de Caracas
424. Manón Kubler, cineasta
425. Olga L. de García Arocha, prof. Medicina UCV
426. Diana Labrador, actriz
427. Luis Lander, prof. Economía UCV
428. Edgardo Lander L., prof. Sociología UCV
429. Américo Lares, prof. UDO
430. Ronald Lares, prof. UPEL, Maturín
431. Morella de Larriva, prof. UNELLEZ
432. Ramón Larriva Contreras, promotor cultural
433. Vladimir Lazo, prof. Economía UCV
434. Edgar Leal, prof. Ciencias UCV
435. Vielma Lehmann, investigadora ININCO
436. Hernán Lejter, director teatral
437. Andrés A. León, director de teatro
438. Enrique León, director de teatro
439. Ernesto León, pintor
440. Jesús Alberto León, escritor
441. Ramón León, arquitecto
442. Adeliz León Guevara, escritor
443. León Levy, escritor
444. Boris Lima, prof. Trabajo Social UCV
445. Tiburcio Linares, prof. UCV
446. Rita Liprandi, prof. CENDES
447. Antonia de Lisio, investigadora CENAM-UCV
448. Marcelo Lizarraga, diseñador gráfico
449. Antonio Llerandi, cineasta
450. Belén Lobo, bailarina
451. Emiro Lobo, pintor
452. Enrique Lobo, arquitecto
453. Alí López, prof. ULA
454. Carmen López, periodista
455. Daniel López, actor
456. Edilio López, promotor cultural
457. Hercilia López, bailarina
458. Lupe López, bibliotecóloga
459. María Victoria López, prof. UPB
460. Ibrahím López García, prof. UFM
461. Luis López Grillo, decano de la Facultad de Medicina UCV
462. Ramón Losada Aldana, escritor
463. María del Mar de Lovera, prof. Economía UCV
464. María Elena Lovera, prof. Economía UCV
465. Tamara Lozada, prof. Comunicación Social LUZ
466. Henry Mac Carthy, actor
467. Arlette Machado, prof. Letras UCV
468. Gertrudis de Machado, periodista
469. Luis E. Machado, promotor cultural
470. Gilberto Madrid, abogado
471. Ángel Madriz, escritor
472. Héctor Malavé Mata, prof. Economía UCV
473. Ricardo Maldonado, decano Facultad de Ciencias Económicas UC
474. Cósimo Mandrilo, escritor
475. Carmen Mannarino, escritora
476. Manuel Manrique, abogado
477. Carmen Isabel Maracará, escritora
478. Gabriel Marcos, escultor
479. Jesús Marín, prof. ULA
480. Hugo Mariño, artista plástico
481. Carlos Márquez, actor
482. Esperanza Márquez, cantante
483. Yilbert Márquez, pintor
484. Augusto Márquez Brandt, escritor
485. Alexis Márquez Rodríguez, escritor
486. Cinesio Márquez Sosa, prof. Historia UCLA
487. Juan Carlos Márquez Villa, pintor
488. Ambretta Marrosu, crítico cinematográfico
489. Susana Martín, promotora cultural
490. Agustín Martínez, director de la Escuela de Filosofía UCV
491. José Luis Martínez, prof. ULA
492. Pedro J. Martínez, prof. Estudios Políticos UCV
493. Salvador Martínez, pintor
494. Ulises Martínez, historiador
495. Mahfud Massis, escritor
496. Aquilino José Mata, periodista
497. Humberto Mata, escritor
498. Manuel Matute, psiquiatra
499. David Maury, psicoanalista
500. Reinaldo Maza, prof. UPEL, Maturín
501. Domingo F. Maza Zavala, economista
502. Luisa Medina, prof. Administración UCV
503. Ramón Daniel Medina, escritor
504. Fernando Medina Ferrada, escritor
505. Edna Medina Patrick, directora de la Escuela de Letras LUZ
506. Arístides Medina Rubio, director de la Escuela de Historia UCV
507. Pedro Esteban Mejía, prof. de Economía UCV
508. Trino Meleán, psiquiatra
509. Asdrúbal Meléndez, actor
510. Ramón Melinkoff, prof. de Economía UCV
511. Freddy J. Melo, escritor
512. Absalón Méndez, prof. Economía UCV
513. Ana Irene Méndez, periodista
514. Consuelo Méndez, pintora
515. Humberto Mendoza, abogado
516. Ricardo Mendoza, profesor
517. Silvia Mendoza, actriz
518. Gladys Meneses, pintora
519. Elys Mercado, rector UC
520. Marco Tulio Mérida, historiador
521. Giovanna Mérola, crítico cinematográfico
522. Omar Mesones, productor de cine
523. Diego Meza Torres, actor
524. Carlos Mezones, promotor cultural
525. Gustavo Michelena, guionista
526. Mieres, economista
527. Rigel Milian, promotora cultural
528. Carlos Miranda, actor
529. Abdel Mohamed, historiador
530. Moisés Moleiro, escritor
531. Federico Moleiro Camejo, escritor
532. Adelina Molina, prof. Trabajo Social UCV
533. Alfonso Molina, periodista
534. Félix Molina, fotógrafo
535. Lenin Molina, prof. Comunicación Social UCV
536. Manuel Isidro Molina, periodista
537. Ricardo Molina Martí, prof. de Medicina UCV
538. Eva Mondolfi, actriz
539. Tulio Monsalve, prof. Psicología UCV
540. Juan José Monsant, internacionalista
541. Esteban Emilio Monsonyi, dir del doctorado en Ciencias Sociales UCV
542. Jorge Monsonyi, prof. Antropología UCV
543. Consuelo Montalvo, escritora
544. Luis Montenegro, promotor cultural
545. Álvaro Montero, escritor
546. Antonio Montilla, vicepres. Con. Desarrollo Cient. y Humanístico UCV
547. Gabriel Montilla, prof. ULA
548. J. J. Montilla, presidente de Desarrollo Científico UCV
549. Carmen Elena Morales, prof. ULA
550. Ileana Morales, escritora
551. Pedro Morales, cineasta
552. Rafael Morales, prof. ULA
553. Adolfo Moreno, prof. ULA
554. Héctor Moreno, actor
555. José Moreno Colmenares, prof. Economía UCV
556. Ángel Moros, Administración y Contaduría UCV
557. Carlos Mujica, escritor
558. Héctor Mujica, escritor
559. Ildemaro Mujica, actor
560. Lohengri Mujica, titiritero
561. Yolanda de Mujica, escultora
562. Gastón Murat, actor
563. Donald Myerston, cineasta
564. Álvaro Naranjo, investigador de cine
565. Guillermo Natera, prof. ULA
566. Luis Navarrete Orta, prof. Letras UCV
567. Tania Navarro, prof. Odontología UCV
568. Eudes Navas Soto, escritor
569. Aníbal Nazoa, escritor
570. Claudia Nazoa, cineasta
571. Laura Nazoa, crítico de danza
572. Leonardo Nazoa, prof. CENDES
573. Juan Negrete, prof. UCV
574. Michael New, cineasta
575. Carlos Noguera, escritor
576. Simón Noriega, escritor
577. Ada Nucetti, actriz
578. Jorge Nunes, escritor
579. Miguel Ángel Núñez, prof. UCV
580. Tito Núñez, escritor
581. J. R. Núñez Tenorio, escritor
582. Carlos Ochoa, escritor
583. Juvencio Ochoa, médico
584. Nelly Ochoa, ceramista
585. Verónica Oddo, actriz
586. Enna Olivar, escritora
587. Ligia Olivieri, pintora
588. Gabriela Omerz, investigadora ILDIS
589. José Napoleón Oropeza, escritor
590. Carlos Ortega, periodista
591. Joaquín Ortega, prof. UCV
592. Frank Ortiz, escritor
593. Jaime Ortiz, director de la Cinemateca Arlequín
594. Aníbal Ortiz Pozo, caricaturista
595. Nelson Osorio, prof. de Letras UCV
596. William Osuna, escritor
597. Yolanda Osuna, escritora
598. Alejandro Otero, artista plástico
599. Mariana Otero, lic. en Letras
600. Ana Teresa Ovalles, presidenta del Ateneo de Barquisimeto
601. Caupolicán Ovalles, presidente de la Asoc. de Escritores de Venezuela
602. Omar Ovalles, prof. UCV
603. Tibisay Ovalles, promotora cultural
604. Edilberto Pacheco, prof. Trabajo Social UCV
605. Abilio Padrón, pintor
606. Juan Páez Ávila, escritor
607. Jesús Páez Puerta, cantautor
608. Ángel Palacios, junta directiva de FEVEC
609. Antonia Palacios, escritora
610. Inocente Palacios, escritor
611. Lucila Palacios, escritora
612. Elio Palencia, dramaturgo
613. Ramón Palomares, escritor
614. Luis Pardi, actor
615. Gianfranco Parisi, prof. ULA
616. Francisco Parra, promotor cultural
617. Orlando Pastor Díaz, folklorista
618. Carlos Paván, prof. Filosofía UCV
619. Antonio José Pavón, pintor
620. Yanira de Paz, prof. letras LUZ
621. Carlos Pecheneda, cineasta
622. Edilio Peña, dramaturgo
623. Pablo Peñaranda, prof. Psicología UCV
624. Gustavo Pereira, escritor
625. Juvencio Pereira, escritor
626. Mirna Pereira, pintora
627. Iván Pereira Cellis, cineasta
628. Eddy Rafael Pérez, escritor
629. Manuel Pérez, pintor
630. Mary Carmen Pérez, pintora
631. Mario Pérez, librero
632. Milagros Pérez, periodista
633. Ramón Elías Pérez, escritor
634. Régulo Pérez, pintor
635. Ernesto Pérez Baptista, prof. ULA
636. Marelys Pérez Marcano, prof. Trabajo Social UCV
637. Ramón Pérez Piña, actor
638. Cecilio Pérez Tovar, periodista
639. Cruz Pernía, artesano
640. Blas Perezo Naveda, escritor
641. Horacio Peterson, director teatral
642. Edgar Petit, pintor
643. Félix N. Pifano, crítico de arte
644. Sandra Pinardi, lic. en Letras
645. Elías Pino Iturrieta, decano de la Facultad de Humanidades UCV
646. Iris Pinto, promotora cultural
647. Nallery Pinto, historiadora
648. Roger Pinzón, cineasta
649. Rafael Pizani, ex rector UCV
650. Marianela Ponce, escritora
651. José Ángel Porte-Acero, prof. Psicología UCV
652. Carlos Portillo, investigador social
653. Dilcia Potenza, jefe del área de Literatura de la UPB
654. Aída de Prado, educadora
655. Manuel Prado, medico
656. Nelson Prato, prof. CENDES
657. Adrián J. Prays, prof. Filosofía
658. Ibrahím Prieto, junta directiva de FEVEC
659. Luis Beltrán Prieto Figueroa, educador
660. Samuel Prince, cantante
661. Carlos E. Puche, pintor
662. Edgar Queipo, pintor
663. Florentino Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
664. Ismael Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
665. Jesús Querales, músico de “Un Sólo Pueblo”
666. Manuel Quijada, ex ministro de Fomento
667. Alberto Quintero, promotor de espectáculos
668. Alfonso Quintero, abogado
669. Ednodio Quintero, escritor
670. Inés Quintero, investigadora del Instituto de Historia UCV
671. Pedro Julio Quintero, ceramista
672. Valentina Quintero, periodista
673. Víctor Quintero, arquitecto
674. José QuinteroWeir, escritor
675. Livio Quiroz, cineasta
676. Víctor Rago, director de la Escuela de Antropología UCV
677. Vilma Ramia, promotora cultural
678. Gilberto Ramírez, artista plástico
679. Rafael Ramírez Camilo, prof. UCV
680. Alexis Ramos, secretario UCV
681. María Elena Ramos, investigadora de arte
682. Nelson Ramos, pintor
683. Francisco Ramosoteldo, artista gráfico
684. Domingo Alberto Rangel, escritor
685. Julieta Ravard, psicoanalista
686. Carlos Rebolledo, cineasta
687. Guillermo Rebolledo, dir. del Instituto de Investigaciones Econ. UCV
688. Diana Reches, ecologista
689. Ángela Rengifo, educadora
690. Rafael Rengifo M., prof. CENDES
691. José Rodolfo Rico, prof. UCV
692. Irlanda Rincón, investigadora CENAM-UCV
693. Pedro Rincón Gutiérrez, ex rector LUZ
694. Gladys Rincón Palo, prof. UNIMET
695. Jorge Rivadaneira, escritor
696. Aura Rivas, actriz
697. Humberto Rivas, titiritero
698. Ivonne Rivas, lic. en Letras
699. Rómulo Rivas, actor
700. Celalba Rivera, escritora
701. Dulce María Rivero, grupo “Las Moño Suelto”
702. Emilcen Rivero, escritor
703. Nelson Rivero, actor
704. Víctor Ángel Rivero, prof. Economía UCV
705. Pedro Robles, escritor
706. Eduardo Robles Piquer (RAS), crítico de arte
707. Mariano Rocha, abogado
708. Alberto Rodríguez, escritor
709. Alberto Rodríguez, prof. ULA
710. Alí Rodríguez, ensayista
711. Antonieta Rodríguez, “Luto Activo”
712. Beatriz Rodríguez, prof. de Psicología UCV
713. Carlos César Rodríguez, escritor
714. Consuelo Rodríguez de Ascanio, diseñadora
715. Dalia Rodríguez, psicóloga
716. Fernando Rodríguez, prof. Filosofía UCV
717. Imperio Rodríguez, periodista
718. José Rodríguez, fotógrafo
719. Juan Rodríguez, caricaturista
720. Juan Gregorio Rodríguez, prof. ULA
721. Luis Cipriano Rodríguez, prof. Historia UCV
722. Luisa Rodríguez, historiadora
723. Manuel Alfredo Rodríguez, escritor
724. Marta Yadira Rodríguez, periodista
725. Nelson Rodríguez, periodista
726. Orlando Rodríguez, crítico teatral
727. Rosángela Rodríguez, prof. Filosofía Pedagógico de Barquisimeto
728. Manuel Rodríguez Campos, director Biblioteca UCV
729. Irene Rodríguez Gallad, prof. Historia UCV
730. Alfredo Roffé, crítico cinematográfico
731. Violeta Roffé, escritora
732. Alexis Rojas, junta directiva de FEVEC
733. Carlos Germán Rojas, fotógrafo
734. Emilia Rojas, actriz
735. José de la Cruz Rojas, prof. ULA
736. Reinaldo Rojas, historiador
737. Armando Rojas Guardia, escritor
738. Violeta Rojo, crítico cinematográfico
739. Lukó de Rokha, pintora
740. Denzil Romero, escritor
741. Luis Romero, prof. Filosofía UCV
742. Jesús A. Rondón, prof. ULA
743. Luis Emilio Rondón Bravo, músico
744. Pavel Rondón, prof. Economía UCV
745. Winston Rosalles, actor
746. Helia de Rosario, prof. CENDES
747. Rafael Rosel, escritor
748. Milagros Rosell, promotora cultural
749. Bernardo Rotundo, promotor cultural
750. Cerina Rotundo, actriz
751. Emiro Rotundo, prof. Economía UCV
752. Alfredo Rugeles, compositor y director de orquesta
753. Bernabé Ruiz, arquitecto
754. Nidia Ruiz, prof. Sociología UCV
755. Leopoldo Ruiz Paolini, prof. UC
756. Roberto Ruiz T., vicerrector académico UCV
757. Domingo A. Ruiz V., prof. CENDES
758. Margara Russotto, escritora
759. Keyla Saab, prof. Educación UCV
760. Carmiña Sadner Montilla, prof. Educación UCV
761. Inés de Sáez, prof. Educación UCV
762. Simón Sáez Mérida, prof. Sociología UCV
763. Elizabeth Safar, investigadora ININCO
764. Luis B. Salas P., prof. UCV
765. Adolfo Salazar Quijada, prof. Administración UCV
766. Elsa Salazar, arquitecto
767. Jesús Salazar, escritor
768. Trina Salazar, prof. ULA
769. Johnny Salazar R., escritor
770. Helena Salcedo, periodista
771. Marcelo Salcedo, promotor cultural
772. Ernestina Salcedo Pizani, escritora
773. Oscar Sambrano Urdaneta, director de la Casa de Bello
774. Ana María San Juan, investigadora de Sociología UCV
775. Belén San Juan, educadora
776. Antolín Sánchez, fotógrafo
777. Eneida Sánchez, promotora cultural
778. Lourdes Sánchez, ceramista
779. Pedro Sánchez, promotor cultural
780. Carlos Sánchez D. dramaturgo
781. Mamela Sánchez Urdaneta, directora de Publicaciones UCV
782. Sonia Sanoja, bailarina
783. Jesús Sanoja Hernández, escritor
784. Denis Santacruz, prof. Educación UCV
785. Ramón Santaella, prof. Economía UCV
786. Duilia Santana, cineasta
787. Rodolfo Santana, dramaturgo
788. Aída Santana Nazoa, prof. UCV
789. Andrés Santeliz, director de la Escuela de Economía UCV
790. Desirée Santos A., periodista
791. Xavier Sarabia, director teatral
792. Helena Sassone, crítico de arte
793. Helena Scannone, investigadora de arte
794. Elizabeth Schon, escritora
795. Yolanda Segnini, historiadora
796. Teresa Selma, actriz
797. Jesús Serra, escritor
798. Vladimir Sersa, fotógrafo
799. Sergio Sierra, documentalista
800. Alfredo Silva Estrada, escritor
801. Héctor Silva Michelena, prof. Economía UCV
802. José Silva Salguero, periodista
803. Freddy Siso, cineasta
804. Milagro Socorro, periodista
805. Mónica Socorro, artista plástico
806. Francisco Solórzano, periodista
807. Heinz Rudolph Sonntag, prof. CENDES
808. Antonieta Sosa, artista plástica
809. Miguel Octavio Sosa, director de FUNTACA
810. Arturo Sosa, s. j., Centro Gumilla
811. Jesús Sotillo, periodista
812. Carmen Alida Soto, prof. Bibliotecología UCV
813. Carmen Alida Soto, prof. UCV
814. Tarik Souki, cineasta
815. María Clenticia Stelling, prof. UCAB
816. Abilio Suárez, prof. UDO
817. Bernardo Suárez, arquitecto
818. Martín Szinetar, escritor
819. Néstor Tablante y Garrido, bibliógrafo
820. Tulio Tagliaferro, director de cultura LUZ
821. José León Tapia, escritor
822. Iraida Tapias, actriz
823. María Josefina Tejera, investigadora literaria UCV
824. Benjamín Terán, cantautor
825. Ana Rita Tiberi, actriz
826. Cecilia Todd, cantante
827. Roberto Todd, promotor cultural
828. Tecla Tofano, escritora
829. Jesús Torrealba, prof. UCV
830. Ramón Torrealba, investigador de la comunicación
831. Alberto Torres, músico
832. Alexis Torres, prof. ULA
833. Freddy Torres, dramaturgo
834. Fredzia Torres, prof. Psicología UCV
835. Ildemaro Torres, escritor
836. Lilia Torres de Parisca, prof. UCV
837. Amneris Tovar, prof. UCV
838. Marianela Tovar, lic. en Letras
839. Fernando Travieso, arquitecto
840. Oswaldo Travieso, prof. UCV
841. Antonio Trujillo, escritor
842. Manuel Trujillo, escritor
843. Ugo Ulive, director teatral
844. Isabel Urbaneja, cineasta
845. Iván Urbina Ortiz, prof. Administración UCV
846. Carmen Luisa Urbina, prof. UFM
847. Segundino Urbina, prof. UFM
848. Adriana Urdaneta, bailarina
849. Alberto Urdaneta, director CENDES
850. Belkys Urdaneta, periodista
851. Claudia Urdaneta, promotora cultural
852. Josefina Urdaneta, escritora
853. Luis Urdaneta, artista plástico
854. Luz Urdaneta, bailarina
855. Nora Uribe, prof. Comunicación Social UCAB
856. Robin Urquhary, educadora
857. Betania Uzcátegui, pintora
858. Juan Vicente Vadell, prof. Derecho UC
859. Manuel Vadell, editor
860. María de Vadell, editora
861. Argenis Valbuena, prof. Trabajo Social UCV
862. Judith Valencia, prof. Economía UCV
863. Mildred Valera M., prof. Economía UCV
864. Haydée Valles, prof. UCV
865. Chela Vargas, prof. Historia UCV
866. Edmundo Vargas, pintor
867. Vilma Vargas, prof. Letras UCV
868. Alejandro Vásquez, prof. Comunicación Social LUZ
869. Orlando Vásquez, artista plástico
870. Enrique Vásquez Fermín, prof. Educación UCV
871. Berta Vega, escritora
872. Lucila Velásquez, escritora
873. Orlando Venturini, prof. UCV
874. Ballardo Vera, escritor
875. Helena Vera, escritora
876. Nilda Vera, prof. ULA
877. Omar Verde, decano de la Facultad de Veterinaria UCV
878. Oswaldo Verenzuela, grabador
879. Elvira Veroes, prof. Humanidades UCV
880. Fabiola Vethencourt, prof. UCV
881. José Luis Vethencourt, psiquiatra
882. Lolita Vethencourt, prof. Administración UCV
883. Ángel Vilanova, escritor
884. Mercedes Villa de Márquez, psicóloga UCV
885. Luis Villafaña, licenciado en Filosofía
886. Alcides Villalba, prof. UCV
887. Federico Villalba, escritor
888. Johnny Villalba, escritor
889. Federico Villanueva, arquitecto
890. Freddy Villarroel, artista plástico
891. Edwin Villasmil, pintor
892. Margarita Villegas, artista plástico
893. Mario Villegas, periodista
894. Silvio Villegas, prof. ULA
895. Alfredo Vitoria, vicepresidente del Ateneo de Barquisimeto
896. Frank Viloria, prof. UCV
897. Oscar Viloria, prof. UCV
898. Ludmila Vinogradoff, periodista
899. Pável Vizcaya, actor
900. Carlos Viso, prof. UCV
901. Carlos Viso Carpintero, historiador
902. Carlos Viso Fajardo, prof. Educación UCV
903. Fruto Vivas, arquitecto
904. Germán Rivas, prof. Trabajo Social UCV
905. Pedro Juan Vives Suriá, presbítero
906. Gladys Volcán, prof. Economía UCV
907. Carlos Walter, prof. CENDES
908. Andreína Womutt, bailarina
909. Damely Yeguez, directora de Trabajo social UCV
910. Eduardo Zambrano Colmenares, escritor
911. Pedro León Zapata, artista plástico
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sábado, 26 de noviembre de 2016

La “fuerza moral” de Bernardo Álvarez




El embajador de la narco-dictadura venezolana en la OEA acaba de fallecer, víctima de un infarto. Nicolás Maduro dice que el legado que les deja Bernardo es su “fuerza moral”, ver: http://www.noticierodigital.com/2016/11/maduro-lamento-fallecimiento-de-bernardo-alvarez-se-nos-fue-dejando-su-fuerza-moral/. Realmente, Bernardo Álvarez era un hombre de talento, con una educación aceptable, pero fuerza moral no tenía, cómo no la tienen algunos otros embajadores de Maduro, quienes han vendido su dignidad y decoro por una vida muelle, de esas que conducen a los infartos.
Bernardo fue embajador de Chávez en Washington y mientras estuvo allí hizo una agresiva labor de penetración pro-chavista de círculos académicos, artísticos y comunitarios de los Estados Unidos, a punta de dinero y visitas sonrientes. Creó una Oficina de “Información”, llamada Venezuelan Information Office, desde la cual se compraban profesores universitarios y otros “pilares” de la comunidad. Bernardo contrató a Patton Boggs, bufete de abogados, para que le hiciera cabildeo al régimen. Logró estructurar un grupo de congresistas estadounidenses “amigos”, como Bill Delahunt quienes hablaban en el Congreso a favor de Chávez. La VIO trabajaba con agrupaciones mercenarias como Global Exchange (California)  y Trans Africa Forum (Washington, liderada por Danny Glover y Harry Belafonte). Todas estas actividades lo catalogaron como un embajador entregado al narco-régimen. Sin embargo, fue más lejos en el camino de la ilegalidad. En Mayo 2003 el Wall Street Journal publicó un artículo poco halagador sobre Bernardo,  ver:  
El informe de este diario lo describía como un agente promotor de Jack Kemp e, inclusive, decía que ambos habían visitado las oficinas del periódico para promocionar una empresa de Kemp. La relación de Bernardo Álvarez con Jack Kemp era turbia. Por su intermedio y patrocinio Kemp había logrado un negocio petrolero con la aprobación del ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, en base al cual una compañía de maletín de Kemp llamada Free Market Petroleum, domiciliada meses antes en Delaware, adquiriría a precios preferenciales unos 50.000 barriles por día de petróleo venezolano por tres años, los cuales revendería luego a los Estados Unidos para su reserva estratégica a un precio mayor, embolsillándose así una cantidad por barril. La magnitud del negocio era monumental, según el WSJ, alrededor de mil millones de dólares en tres años.  Este era un negocio sin sentido para la nación venezolana, la cual podía vender el petróleo directamente al gobierno de los Estados Unidos. El clamor en contra de este tremendo fraude fue tan grande en la prensa estadounidense que el negocio no pudo llevarse a cabo. Pero no fue por falta de ganas de la pareja dispareja.
La contraprestación de Kemp por recibir este maravilloso regalo, el cual sería compartido con sus amigos, era la de solidarizarse públicamente con el régimen chavista, lo cual hizo. A pesar de que Kemp hablaba a favor de la integración racial en USA, elogiaba al gobierno racista de Chávez, quien hablaba con odio en contra de los blancos mientras pregonaba la especie de que Bolívar había sido un zambo.
En su momento escribí artículos en contra de este negociado y sobre esta pareja, los cuales merecieron críticas de los chavistas. Elio Cequea, chavista apasionado decía: “¿es que dos caballeros no pueden ser amigos? Por supuesto, Jack Kemp tenía el derecho a ser amigo de quien deseara. Sin embargo, esto no era “amistad” pura. Era un negocio. Los pocos empleados de la empresa de maletín eran gente asociada con Marc Rich, el famoso bandido perdonado por Bill Clinton. Kemp se había convertido en un aliado del régimen de Chávez y su comisión en el negocio era de unos $50 millones, nada despreciable. Bernardo estaba involucrado en este tremendo negociado.
Mientras esto sucedía el ministro Rafael Ramírez se llenaba la boca diciendo que con el despido de los 20.000 gerentes y técnicos de PDVSA el régimen ahorraba mucho dinero. Gracias Bernardo, Ramírez y Kemp,  el dinero de la Nación y de PDVSA se manejaba con criterios de pulpero hampón.

Esto no muestra “fuerza moral”.