jueves, 30 de julio de 2015

El papa Francisco condena a la Faja del Orinoco a vestir santos





En su reciente y controversial encíclica Laudato Si,  el Papa Francisco habla del problema ambiental y dice lo siguiente:
Sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes –sobre todo el carbón, pero aun el petróleo y, en menor medida, el gas  necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora. Mientras no haya un amplio desarrollo de energías renovables, que debería estar ya en marcha, es legítimo optar por lo menos malo o acudir a soluciones transitorias…..En este sentido se puede decir que, mientras la humanidad del período post-industrial quizás sea recordada como una de las más irresponsables de la historia, es de esperar que la humanidad de comienzos del siglo XXI pueda ser recordada por haber asumido con generosidad sus graves responsabilidades
Se refiere el Papa Francisco a lo que ya se ha establecido con suficiente grado de certeza: que las emisiones de carbono incrementan la temperatura del planeta y amenazan con cambiar la temperatura global. En realidad, ya lo estamos comprobando, con la manera como se han agudizado los fenómenos atmosféricos en los pasados 10-15 años. Ya nadie duda de que estamos en una onda peligrosa de cambio ambiental.
En Venezuela la emisión de carbono per cápita es muy parecida a la de China, entre seis y siete toneladas por habitante por año, en buena parte debido a la producción de petróleo muy pesado de la Faja del Orinoco. Sin duda, una de las zonas de producción de petróleo muy contaminante a la cual se refiere el Papa Francisco es la Faja del Orinoco. En paralelo, los científicos postulan que para mantener el incremento de la temperatura global promedio por debajo de los dos grados centígrados, será necesario dejar en el subsuelo, sin producir, un gran porcentaje de los depósitos de petróleo pesado, así como los de carbón que se encuentran en el planeta.  Entre los prominentes candidatos a permanecer sin desarrollo por razones ambientales está la Faja, con sus miles de millones de barriles recuperables.
Querámoslo o no este planteamiento de rango global impone limitaciones a lo que el país desearía hacer. El régimen actual habla de producir 4 millones de barriles diarios de petróleo en la faja para 2019. En un extraordinario informe que puede leerse en el link:  https://app.box.com/s/gbs0s05f5qs99how903kou0nf86dn7t9 el ingeniero Nelson Hernández nos dice, y documenta más allá de toda duda, que tal propósito es prácticamente imposible de cumplir. Razones?  No hay dinero, no hay gerencia, no hay logística, no hay planificación, no hay gas para la hidrogenación del petróleo pesado. No hay, no hay… La meta de los 4 millones de barriles diarios para 2019 que publica PDVSA es ciencia ficción.  
La limitación de naturaleza ambiental mencionada por el Papa, un asunto de la mayor gravedad a nivel mundial, le impone otro obstáculo formidable al desarrollo de la Faja. Para drenar eficientemente las reservas de petróleo pesado de la Faja, dice Nelson Hernández, se requeriría establecer una producción de 28 millones de barriles diarios, dentro de la ventana de oportunidad de 25 años que parece darnos la velocidad a la cual se desarrollan fuentes energéticas alternas más limpias. Pero supongamos que tenemos, no 25 años sino 50 años de tiempo para la Faja. Entonces, tendríamos que producir desde hoy unos 14 millones de barriles diarios, a fin de llegar a recuperar el petróleo allí contenido. Esos volúmenes de petróleo pesado son impensables en la situación actual de los  sectores energético y ambiental del planeta.
Desde el punto de vista financiero, técnico y gerencial no podemos llegar a 4 millones de barriles diarios en 2019. Entonces a quien se le ocurre que podríamos llegar mañana a 14 millones de barriles diarios? La Agencia Internacional de Energía predice que para 2035 Venezuela estará produciendo….. 3,5 millones de barriles diarios!
 Evidentemente el nuevo gobierno de Venezuela, se requiere que el actual se vaya ya, tendrá que rediseñar radicalmente sus prioridades futuras, su manera de vivir, porque la Faja, nos dicen Francisco y los científicos, está condenada a quedarse con los crespos hechos. Tengo algún tiempo diciendo que la Faja del Orinoco es como Florinda, la del poema de Andrés Eloy Blanco. Deshojó la margarita en materia de amor por demasiado tiempo, le dijo a los pretendientes que siguieran esperando, hasta que la sorprendió el otoño , ya marchita.  
Hoy la Faja Florinda lo que tiene a su lado son unos pobres diablos sin atractivo, quienes hablan incesantemente de matrimonio pero sin ningún propósito de hacerlo porque ven que el suegro es un tirano arbitrario y codicioso que piensa que su hija Florinda es la mujer más bella del mundo.

Y ahora el Papa ha dicho que Florinda, entre otras pechugonas energéticas del planeta, debe quedarse para vestir santos.

miércoles, 29 de julio de 2015

La Casa Grande de Leonardo Padrón se queda pequeña

 



Un bello artículo de Leonardo Padrón, ver: http://www.el-nacional.com/leonardo_padron/casa-grande_0_670733063.html  trae al tapete, una vez más, el terrible dilema que enfrentamos algunos venezolanos del siglo XXI: irse de Venezuela o quedarse en Venezuela. Y digo algunos porque debemos comenzar por aceptar que la inmensa mayoría de nuestros compatriotas no enfrentan tal dilema por la sencilla razón de que no pueden irse. Las razones por las cuales no pueden hacerlo son variadas, entre otras:  
1.    No se tiene el dinero necesario. Esta limitación es quizás la mayor que obliga a los venezolanos a permanecer en el país. Venezuela es un país de gente pobre o de clase media baja. Emigrar es costoso, sobre todo en una Venezuela que tiene serias limitaciones de acceso al dinero verdadero (el Bolívar ha dejado de serlo).
2.    Inercia. La inercia que mantiene a una persona o familia en el país es enorme. Debido a las complejidades actuales para salir, hay una tendencia a esperar que se presente un cambio favorable de la situación. Quién sabe si mañana esto se compone es el lema de estos compatriotas. El problema es que muchos de ellos esperan que las cosas se compongan sin hacer el esfuerzo que cada venezolano debe hacer para que ese deseo se haga realidad. Esperan que la solución la traiga desde afuera alguien o desde adentro el ejército, una enfermedad cómo la que liquidó al sátrapa anterior o una rebelión abierta liderada por alguien. Padrón los describe en su artículo: “habitualmente uno no anda explicando las razones que tiene para no irse de su casa. Uno, simplemente, está, permanece, hace hogar en ella. Construye familia. Teje su día a día. Come allí, duerme en ella, la pasea descalzo, se demora en sus ventanas, erige su biblioteca, pone su música, domestica su almohada, conoce sus ruidos y caprichos. Es el lugar donde pugnas con tus gripes, tus despechos o tus resacas. El espacio donde ocurren tus epifanías y descalabros….”.
3.    Temor. Salir del país a vivir en otro país causa temor a muchísima gente. Emigrar presenta un reto tanto más formidable cuanto mayor sea la edad de quien lo considera. Los jóvenes son más osados, sobre todo en una época en la cual las comunicaciones han reducido el tamaño del planeta. No hay tal cosa como estar desconectados del país, aunque estemos en China o en Indonesia, para hablar de sitios remotos. Emigrar a Colombia o a Trinidad Tobago es como salir de casa para ir a la esquina.
4.    Idioma. Los Estados Unidos y Canadá son dos de los destinos preferidos para los Venezolanos pero tienen la barrera del idioma, Inglés o Francés. Esta es una barrera formidable, de nuevo para los de mayor edad, por aquello que “loro viejo no aprende a hablar”. Esto explica por qué una inmensa mayoría de los venezolanos que se van a los Estados Unidos se queda en Florida, un estado cuya ciudad más importante, Miami, tiene el español casi como el lenguaje principal. Hay zonas de Miami que parecen ser más venezolanas que Bello Monte o Altamira. Llegar a vivir allá es, casi, como no haber salido de Venezuela, en sentido cultural.
Creo, intuitivamente, que debido a estas u otras razones que no haya considerado arriba, un buen 90% de los Venezolanos simplemente no se plantean seriamente ausentarse de una Venezuela que se ha convertido en una horrorosa pesadilla, en un lugar cercano a lo invivible. Ello representa unos 3 millones de compatriotas que, podría decirse, enfrentan el dilema de irse o de quedarse.

De estos tres millones, pudiera decirse, a riesgo de simplificar, que un  millón, quizás un millón y medio,  ya se han ido y que el éxodo continua día a día.

No todos los dos millones de compatriotas quienes pudiesen irse y no lo han hecho están conscientes de enfrentar un dilema en términos patrióticos, tal como lo plantea Leonardo Padrón en su bello artículo. Muchos de los venezolanos que se quedan por decisión libre han sido capaces de irse adaptando, día a día, a situaciones cada vez más precarias. Tienen una mayor capacidad de aguante que muchos otros compatriotas que se han ido. Hay también muchos a quienes vivir en la Venezuela de Maduro no les parece tan malo. Tienen  razones ideológicas o de beneficios personales que los hace felices en esta Venezuela. En ese grupo de tamaño nada deleznable están quienes hoy están disfrutando de las mieles del poder, aun cuando no sean miembros de la nomenclatura, los contratistas del régimen, bolichicos y bolimínimos y algunos otros chavistas de corazón.  
Finalmente, llegamos al grupo al cual Leonardo Padrón se dirige con particular empeño en su artículo, esos quienes están pensando en quedarse o irse de  la Casa Grande. A ellos Leonardo les dice que hoy, más que nunca, la Casa Grande (el país) necesita de cuido, de reparaciones, de amor y de lealtad.
Padrón así lo dice: “Mi casa está rota. Y yo me sumo a la reparación. No al adiós. Irme es un verbo posible. Tengo derecho a hacerlo. A veces me intoxico de ganas. Pero entiendo que en cualquier otro confín seré un extranjero. Un emigrante. Un nómada accidental”.  Y agrega Leonardo: “Le pregunto a mi hija de 13 años por qué no se iría del país. Me suelta una ráfaga de sustantivos: la gente, el clima, el idioma, la comida, el paisaje, los amigos. Y agrega algo inesperado: “Me gustaría estar cuando se arreglen las cosas y ver el cambio”. Hace poco leí en el blog de alguien un concepto interesante. Decía Daniel Pratt: “migrar es aceptar que tu lugar y tú no pueden continuar juntos, rendirse, asumir que no hay manera de arreglarlo. Tienes que divorciarte, perder, naufragar (…)  Desde el momento que partes eres extranjero siempre, hasta en tu propio país”.
Leonardo entra de lleno en el tema y dice:
“Los pronósticos del tiempo anuncian sólo noticias oscuras. Entonces, ¿desertamos?, ¿desmantelamos lo que queda? Es una opción, pero ¿realmente queremos renunciar a nuestra casa? Si esta es la piedra fundacional de nuestros días, ¿qué estamos haciendo para detener su ruina? ¿Basta con el largo quejido que hoy somos? Si no nos involucramos, toca renunciar, incluso estando adentro.  Dejar que otros impongan la ruta de nuestros afanes.   Es fácil ser ciudadano de un país cuando el viento es benigno, cuando el subsuelo es oro, cuando el peatón ejerce la alegría como contraseña, cuando la comida abunda, cuando el mar es amable y no hay marea alta en el horizonte. Pero también hay que ser ciudadano cuando el país está enfermo, acosado por la indolencia, atascado en un pantano de errores, cuando es víctima de sus propias contradicciones. El país, nuestra casa mayor, nos necesita en su adversidad, en sus fiebres, en la penuria y la borrasca. Querer a alguien es también lidiar con su infortunio. Si tu pareja se enferma de cáncer, ¿la abandonas?, si tu mejor amigo cae preso, ¿renuncias a visitarlo?; si tu hijo sucumbe a las drogas, ¿le das la espalda?, si tu madre comienza a sufrir de Alzheimer, ¿le sueltas la mano y dejas que camine sola hacia la locura? Supongo que no. Pasa igual con el país”.
En su emotivo llamado a quienes enfrentan el dilema de irse o quedarse Leonardo utiliza términos y conceptos que son discutibles por lo que encierran de reproche a quienes se han ido de la Casa Grande. Por ejemplo: no me sumo al adiósquienes se van son nómadas accidentales en cualquier otro país….  No estarán en la casa grande cuando las cosas cambien. Emigrar es rendirse, divorciarse, perder, naufragar. Desertamos? Se pregunta. Desmantelamos lo que queda?. Si no nos involucramos, toca renunciar…. También hay que ser ciudadano cuando el país está enfermo… Querer a alguien es también lidiar con su infortunio…. Si tu pareja se enferma de cáncer, la abandonas?
 Para comenzar, la metáfora principal, aunque bella, podría ser incorrecta para muchos compatriotas, esa de la Casa Grande cómo país. En el siglo XXI hay quienes no ven al país sino al planeta Tierra como la Casa Grande. Quienes así piensan poseen una visión más ecuménica, están más apegados al concepto sentimental del terruño que al concepto político de país. Cuando a mí me hablan de Venezuela pienso en un pueblito andino, en las calles empinadas de Los Teques, en algunos rincones de Caracas, en el Lago de Maracaibo donde trabajé como ingeniero de petróleo, es decir, pienso en el terruño donde fui feliz, memorias que siempre estarán intactas en mi mente, quizás en mejor situación de higiene y conservación que en la trágica realidad de hoy. El concepto de Casa Grande tampoco es idéntico al de hogar. Uno se puede ausentar de una Casa Grande que se está cayendo, siempre y cuando no se ausente del hogar, porque el hogar es la célula indivisible de la familia y la familia la célula fundamental de la sociedad. El hogar está donde esté la familia, en Venezuela o en Escandinavia.
Yo me ausenté de Venezuela hace 12 años pero no he regresado porque es imposible para mí regresar a una Venezuela que ya no existe. Mi Venezuela no existe en el espacio sino en el tiempo. La Venezuela que existe hoy en el espacio no es mi Venezuela. ¿Fue mi ausencia la que produjo el horrible cambio? ¿O fue la invasión de una pandilla de vándalos y facinerosos contra la cual los venezolanos decentes no han podido actuar lo que ha producido el horrible cambio? Los miles de venezolanos decentes que permanecen en esa Venezuela no han podido revertir el deterioro. Permanecer en una Venezuela que ya no reconocía cómo la mía no hubiera significado acaso una violación de mi identidad, una renuncia, una entrega, una rendición, un divorcio, un naufragio? Es decir, todo lo que Leonardo en su bello artículo asocia con la ausencia. Frente a la presencia física en una Casa Grande que ya no aloja el espíritu de mi Venezuela, opongo la figura de mi hogar situado físicamente lejos pero espiritualmente en estrecha convivencia con la Venezuela que reconozco como mía.
Al hacerlo así creo ser tan fiel a Venezuela como si aún viviera en la Casa Grande, sin poder barrerla, co-existiendo con la pandilla, viendo como está ocupada hoy por narcos, ladrones, abusadores, cubanos y tupamaros que representan para mí la negación de lo que llevo en mi corazón como patria.
Es precisamente para salvar a los familiares de la enfermedad, para darle una educación a los hijos y nietos, para respirar el aire de libertad al cual todos los seres humanos tienen derecho, para preservar la integridad de sus hogares que muchos compatriotas se ausentan de la Casa Grande.
Quiero pensar que, si vieran que hay una rebelión abierta en las calles en contra de la pandilla invasora y usurpadora probablemente se unirían a los rebeldes. Pero esa rebelión no existe e ir a promoverla equivale al sacrificio, al cual son muy pocos los dispuestos.  Los ejemplos de sacrificios que hemos tenido no han recibido mayor aprecio y respeto por parte de los habitantes de la Casa Grande, en cuyo jardín hay una estatua de Tiro Fijo pero donde son pocos los que recuerdan a Franklin Brito.
Ojalá podamos comenzar a pensar que venezolanos somos todos, los que se quedan y los que se van y que lo realmente importante no es nuestra ubicación geográfica sino que nuestro amor por el terruño sea genuino, aunque no todos lo expresemos de la misma manera.

Los astronautas del mañana podrán decir, con orgullo, al llegar a estrellas desconocidas: “Somos terrícolas y venimos en paz”. Para ellos el Cosmos será la nueva Casa Grande. 

lunes, 27 de julio de 2015

El chupa cabras Pastor Maldonado penalizado tres veces en Hungría


Ayer el malandro chavista, Pastor Maldonado, rompió su propio record al ser penalizado no una, no dos, sino tres veces. La primera, por haber embestido al corredor Sergio Pérez. La segunda por ir a exceso de velocidad en el Pit, la zona de mantenimiento. La tercera, por pasar de manera indebida al auto de seguridad. Las tres penalizaciones se deben a errores del piloto.
Esta vergüenza nacional es el hazmerreír de la Fórmula Uno. No solamente el régimen venezolano paga U.S. $50 millones al año a la LOTUS por mantener a este malandro corriendo sino que le paga a Maldonado U.S. $7 millones al año por hacer el papelón y arrastrar la bandera de Venezuela por los suelos.

Este es un fraude gigantesco contra la Nación venezolana. Y nadie en el régimen se opone a que este malandro continúe exprimiendo a la Nación? El culpable de este fraude es Rafael Ramírez, ahora con la complicidad del invertebrado  Eulogio Del Pino.   

Medallas panamericanas por número de atletas enviados


Estados Unidos obtuvo una medalla por cada 2,8 atletas enviados al torneo.  Canadá una medalla por cada 3,3 atletas. Colombia una medalla por cada 4 atletas presentes. Cuba y Brasil una medalla por cada 4.3 atletas enviados. México una medalla por cada 5.3 participantes. Ecuador una medalla por cada 5.4 atletas. Argentina, una medalla por cada 6.3 atletas.


Y Venezuela? Una medalla por cada 7,1 atletas presentes. A pesar de estar en el octavo lugar en el medallero, estuvo muy por debajo de los otros países andinos, Colombia y Ecuador, en materia de eficiencia atlética. 

domingo, 26 de julio de 2015

Ministros y Maduro participan en torneo de adulancia sobre el difunto




Uno se cansa de escribir y supongo que los lectores se cansan de leer sobre el tema de la degradación del régimen, pero debemos continuar elaborando esta memoria de lo que ha sido el desastre venezolano. Entre las numerosas lacras del régimen se encuentra la adulancia y el servilismo de sus miembros. Su mejor ejemplo es el culto a la personalidad que llevan a cabo sobre el difunto sátrapa, Hugo Chávez. Veamos estos ejemplos de las últimas horas:

1.    El ministro de la defensa Vladimir Padrino López, ,ese descarado traidor a su misión, dice lo siguiente: “Si algo nos revitaliza a nosotros los soldados es conectarnos con la historia (…) es traer esa voluntad de vencer del pasado al presente. Es darle la cara al país en respaldo unitario a nuestro comandante en Jefe y presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, quien está al frente del único proyecto que es posible hoy en día para seguir teniendo patria, que es el proyecto bolivariano, el proyecto de Hugo Chávez”….Es el único proyecto posible, factible, viable, para seguir por el camino de la independencia, de la patria y por eso estamos aquí nosotros, queridos compañeros de armas… estamos construyendo y fortaleciendo cada día más el concepto unitario e integrador de la unión cívico militar…. el estamento militar no está conformado hoy en día por “élites” ni escogió la carrera de las armas para hacerse rico.”. Y continuó, con impudicia: la carrera militar "siempre ha sido un apostolado de ética, de valores, de principios" pero sobre todo "de servicio a la patria”.

Cuantas mentiras, adulancias y traiciones a la constitución en tan corto párrafo! El llamado proyecto del difunto es una abominación. Se trata de convertir a Venezuela en un país arruinado como Cuba, sin darse cuenta de que ese país está de regreso de 60 años de horror. El ministro apoya la repetición de este horror en Venezuela y por eso es un traidor. Miente y adula al decir que tal proyecto es lo único viable en Venezuela cuando, en realidad, es lo único inviable y miente al decir que la carrera militar siempre ha sido un apostolado de ética, de valores, de principios y de servicio a la patria, cuando la realidad es que es una carrera profundamente prostituida, llena de miembros entreguistas de nuestra soberanía, de narcotraficantes, de golpistas  y de ladrones.  Y todo esto está ampliamente documentado.  

2.   El ministro López Padrino se queda corto en adulancia, al compararlo con el ministro Ricardo Menéndez, quien ha dicho: “Bolívar y Chávez son dos gigantes”.  Este adulante agrega, con caradurismo, que después de estos 16 años “Venezuela es absolutamente otro país”. No solamente se arrastra Menéndez, al hablar de Chávez como “un gigante”, cuando la evidencia lo muestra como demagogo, ignorante, ladrón y hasta asesino (Febrero 1992), sino que se permite decir que el país ha cambiado radicalmente en estos años. Claro que ha cambiado pero para para lo peor. Si la democracia derivó en un mal sueño, lo del sátrapa fue una pesadilla. Y esto está también ampliamente documentado

3.   La apoteosis de la ridiculez y de la cursilería es lo dicho por Nicolás Maduro hoy, Domingo:

 Anuncio que en un mes saldrá a la luz un libro donde explico qué es el chavismo y cuyo propósito es “vacunar la historia de farsantes y falsos aprendices de brujo”. yo aspiro (…) a provocar un gran debate creador y enriquecedor del proyecto bolivariano, del plan socialista que nos dejó Hugo Chávez. ..es una de las tareas más importantes que debo asumir…. Me perdonan que hable de mí mismo pero yo tengo una responsabilidad y lo sé, muy grande. Una de las más grandes responsabilidades es vacunar la historia de tergiversadores, de farsantes y de falsos aprendices de brujos que quieren decir que Chávez dejó esto, que Chávez dejó aquello y tergiversar lo que es el chavismo, que es un legado hermosísimo de un hombre extraordinario como Hugo Chávez y de un pueblo porque el chavismo no es solamente Chávez - el chavismo es el bolivarianismo del siglo XXI”. 

Realmente, esto nos deja estupefactos. Nicolás Maduro es un analfabeta (o). No puede escribir una receta de cocina, mucho menos un libro. Posiblemente se lo escriben a cuatro manos Luis Britto García y Earle Herrera, a punta de Chibas Regal de 18 años. Lo que más impresiona de lo que dice este payaso es que define el libro como “una de las tareas más importantes que debo asumir”, en medio de una crisis nacional  financiera, económica, social, política y hasta intestinal. Da risa leer que el chofer pretenda vacunarnos en contra de tergiversadores de la historia, cuando – precisamente – el difunto fue un gran tergiversador de la historia y en contra de aprendices de brujo, cuando estos 16 años han sido caracterizados por el predominio de abundantes aprendices de brujos en lo petrolero, en lo financiero y en lo social.
¿Cuando habíamos tenido rutas de la empanada, cambios de horario, gallineros verticales y sistemas de trueques, como los que anunció durante su satrapía el Mickey Mouse venezolano (Ver Fantasía, de Walt Disney)?  
Según Maduro Chávez fue un hombre extraordinario. En cierta manera tiene razón. Alguien quien haya dilapidado mil millones de dólares, regalado parte de ese dinero a sus amigos Castro, Ortega, Morales, Correa y Kirchner, propuesto un gasoducto del Sur, se haya aliado con las FARC, Hussein, Gadafi y Assad y usado mucho del dinero nuestro para sus lujos personales, no puede ser un bribón ordinario sino un extraordinario bribón.


Todos los venezolanos estamos viendo y oyendo esto a diario. El país se ha acostumbrado a la mediocridad, al descaro y la mentira. Pero hay que seguir exponiendo la indecorosa y triste conducta de esta gente. ¿Por qué? Porque hay un número indeterminado de venezolanos que mantienen en alto el decoro del país. Por ellos y para ellos hay que continuar dando la pelea. Como diría Kant, así quedara uno solo, la batalla debe continuar. 

sábado, 25 de julio de 2015

Las empresas aseguradoras frente al desastre de Amuay: el despelote de PDVSA


El 27 de marzo de 2013 amaneció lloviendo en Caracas. En las oficinas de PDVSA, en La Campiña, la tristeza que da la lluvia se vio ampliada con una misiva recibida del escritorio jurídico Sedgwick, Detert et al en representación de las empresas reaseguradoras de PDVSA:  AEGIS, LLOYDS y NOVAE. La misiva alegaba que las empresas no habían recibido respuesta alguna de Cooper Gay &Co a sus reiterados pedidos del contrato de reaseguros suscrito por PDVSA con Seguros La Occidental o la póliza original entre PDVSA y La Occidental. Agregaban que, a raíz del desastre de Amuay, ellas nunca fueron debidamente informadas de los hechos relacionados al Convenio con ellos, o el contrato de reaseguro o las extensiones a tal contrato. Debido a estas fallas estaban cancelando el Contrato de Reaseguro, así como los endosos de extensión. Las empresas alegaban que, para extender los endosos de extensión, habían sido engañadas por PDVSA y habían sido víctimas de falsificaciones y tergiversaciones.
En la carta las empresas reaseguradoras afirmaban haber sido víctimas de falsificaciones y tergiversaciones del riesgo en el momento de suscribir el Contrato de seguros y los endosos, ya que PDVSA se había abstenido de revelarles los numerosos incidentes de responsabilidad civil de los cuales esta empresa era parte.
Lo más grave: las empresas alegaban que no estaban obligadas a pagar, debido a que la tragedia de Amuay se generó por inadecuado o deficiente mantenimiento, inadecuada inspección y pobres reparaciones anteriores a rupturas causadas por corrosión.
Esta carta puso a correr al Departamento Legal de la PDVSA roja. El mismo día siguiente los abogados se reunieron con gente de Finanzas y de Refinación y decidieron preguntarle a la Gerencia de Riesgos de la empresa que información le habían entregado a las empresas reaseguradoras. Debían analizar las posibles acciones legales que pudieran venir en su contra y tomar medidas a fin de que no cundiera el pánico entre las empresas con las cuales se tenían pólizas y para manejar – en lo posible -  el daño comunicacional. Habría que ir a Londres a reunirse con los reaseguradores a la brevedad posible para tratar de persuadirlos a abandonar su intención de cancelar los contratos de reaseguro.
En Abril 2013 PDVSA recibió copia de la demanda de las empresas reaseguradoras ante los tribunales ingleses, en base a los argumentos expuestos en la carta arriba nombrada.
La gente de Legal se fue presurosa para Londres, llegando allá el 7 de Abril en la mañana. En Londres también llovía. Allí esperaban recopilar toda la información dada por sus representantes de Cooper Gay a los reaseguradores y tratar de examinar los méritos legales de la demanda. Ello sería preliminar a cualquier intento de negociar con las empresas reaseguradoras una posible transacción.  Pensaban que el 13 de mes se podrían reunir con las empresas reaseguradoras.
Pero la cosa era más complicada de lo que pensaban. La cantidad de información requerida de PDVSA para preparar una defensa era monumental, tal como se aprecia de la siguiente lista (nombres de los funcionarios en reserva, eliminados aquí):

Preguntas para xxxxxx de PDVSA

-       Por favor, ¿podríamos obtener una copia de las pólizas de seguro originales de PDVSA otorgadas por Seguros Occidental y de Seguros Occidental para PDVIC para el año 2011/2012?
-       ¿Cuán involucrados estuvieron Cooper Gay Colombia/Londres en dar orientación con respecto a lo que era necesario para colocar información?
-       ¿PDVSA envió alguna información para los endosos en el 2012? ¿Cooper Gay pidió alguna información alrededor de ese tiempo? Las fechas relevantes son 10 de agosto de 2012, 21-24 de agosto de 2012, 6-8 de noviembre de 2012.
-       ¿PDVSA tiene una copia del registro de la pérdida del 02 de mayo? ¿Quién preparó el registro y quien le formuló comentarios? ¿Hubo algún aporte de Cooper Gay respecto a la forma en la cual el informe de pérdida debía ser preparado? ¿Hubo algún aporte de Cooper Gay respecto a la información que debía contener el informe de la pérdida?

Preguntas para xxxxxxx  de PDVSA

-       Necesitamos ver con exactitud qué fue lo que se reveló con respecto a los planes y registros de mantenimiento de PDVSA de PDVSA del 09 de febrero de 2012, al cual le faltan los documentos adjuntos.  [¿Puede alguien revisar quién envió el correo electrónico del 09 de febrero?]
-       Nos gustaría revisar el Formulario de Reclamación y las cartas de Sedgwick para preparar nuestra respuesta. Esto incluye el Cronograma 1 para cada Formulario de Reclamación en los cuales los reaseguradores dicen que existían algunos incidentes que debían haber sido revelados y que no lo fueron. Cooper Gay ha dado comentarios iniciales y consideran que una buena proporción de ellos son pérdidas de propiedad, no pérdidas de responsabilidad frente a terceros, pero tenemos que trabajar con cada anotación hecha en los Cronogramas con PDVSA.


Preguntas para xxxxxxxx 

-       ¿Qué está pasando actualmente con McLarens?
-       ¿Cuál es el monto estimado de la pérdida actualmente?
-       ¿Cuál es el estado de las reclamaciones levantadas por terceros?

Preguntas para el Dr. xxxxxxxx

-       ¿Qué llevó a la conclusión de la investigación oficial en el sentido de que la pérdida se habría producido por sabotaje?
-       ¿El sabotaje sobre los pernos fue el causante de la explosión?
-       ¿Quién es el responsable del mantenimiento en general, y de proveer la información de mantenimiento? ¿Qué tipo de mantenimiento se realizó en las áreas ubicadas en el sitio donde ocurrió la explosión?

Preguntas para xxxxxxx

-       ¿Qué comunicación ha habido con Cooper Gay desde la ocurrencia del accidente de Amuay?

Estas preguntas darán una idea de la magnitud del despelote administrativo que existía en la PDVSA roja. 

Ejemplo: ¿ Preguntan: quien mandó el email del 9 de febrero? Increíble!  

 El extraordinario informe de COENER, de Agosto 2013, ver: http://coener2010.blogspot.com/2013/08/style-margin-12px-auto-6px-auto-font.html , enfatizó al análisis técnico del siniestro, sin referirse a las empresas de seguros. 

Quizás esta nota ayude un tanto a completar la información sobre la tragedia de Amuay.






AMUAY: la refinería que se parece al régimen


La industria petrolera venezolana se quemó

La refinería de Amuay era la estrella más brillante del firmamento refinador venezolano cuando se fundó PDVSA, en 1976. Recuerdo que en 1977 , siendo miembro de la Junta Directiva de PDVSA, fui enviado a Cardón como gerente general de esa refinería, mientras Ramón Cornieles se encargaba del Instituto de Petroquímica, después PEQUIVÉN, recién incorporado a PDVSA. Cardón era una excelente refinería y tenía un maravilloso equipo técnico, pero Amuay me impresionó porque era una tacita de plata. Brillaba al sol.
Hoy en día, como puede verse en el corto video arriba, la refinería de Amuay está en condiciones deplorables. El video no puede mostrar la calidad de sus procesos pero si muestra un panorama de abandono desolador, el cual debe traducirse en su funcionamiento. Y, en efecto, la refinería hoy está trabajando a un 65% de su capacidad. Nunca se ha recuperado del desastre de 2012, el cual fue causado por mal mantenimiento y, luego, utilizado políticamente por el régimen para hablar de sabotajes. Este ha sido uno de los más grandes crímenes de la PDVSA roja. No solo murieron 42 venezolanos sino que miles de viviendas fueron destruidas, los costos del siniestro fueron de más de mil millones de dólares y todavía hoy no se sabe exactamente lo que ocurrió, pero si se sabe que las empresas aseguradoras se han negado a pagar y que algunas han demandado a PDVSA en relación con este caso. Estas empresas han documentado más de 200 casos de mal mantenimiento en Amuay antes de la tragedia. Ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2014/11/otro-sabotaje-en-la-refineria-de-amuay.html
Amuay es el peor ejemplo del desastre petrolero generado por el chavismo metido a aprendiz de brujo, pero dista mucho de ser el único. Todas las refinerías venezolanas están en pésimo estado, al igual que la refinería de Curazao, propiedad del gobierno de la isla pero operada por la PDVSA roja. La refinería de Puerto La Cruz, por ejemplo, está siendo “modernizada”, según dice PDVSA, pero el financiamiento venía de un banco que se fue a pique, el Espirito Santo, y las obras contratadas con una empresa china cuyo presidente está en prisión por corrupción. La refinería de El palito sufre continuas interrupciones y paradas.
Todo esto ha generado la necesidad de importar gasolinas y diésel, a precios internacionales, para venderlos en el mercado doméstico a precios de gallina flaca.

Los responsables principales de este desastre son Hugo Chávez (difunto), Nicolás Maduro, Rafael Ramírez y Jesús Luongo (Director de refinación de la PDVSA roja).