lunes, 30 de enero de 2023

YUJA WANG SUBIÓ EL EVEREST CAMBIÁNDOSE CUATRO VECES DE VESTIDO

 

                                      Sergio hubiese estado muy contento

New York Times review: 

https://www.nytimes.com/2023/01/29/arts/music/yuja-wang-rachmaninoff-carnegie-hall-review.htm    

Ante una audiencia que llenó totalmente el Carnegie Hall el sábado pasado Yuja Wang, acompañada por la orquesta sinfónica de Filadelfia interpretó los cuatro conciertos para piano y orquesta de Sergio Rachmaninoff, más la Rapsodia sobre un tema de Paganini. El recuento del concierto aparecido hoy en el New York Times es rotundamente positivo. Según el crítico del Times, después de un inicio ligeramente débil, la orquesta se acomodó y la pianista hizo su magia. El concierto duró cuatro y media horas, ya que tuvo dos descansos y una interrupción debido a una emergencia médica entre la audiencia. La pianista se cambió cuatro veces de vestido, ella se viste o, casi diríamos, se desviste para sus conciertos, con unas faldas muy cortas, lo cual se le ha criticado, sin que parezca influir sobre la extraordinaria calidad de su ejecución.  No solo terminó su programa sino que ofreció un encore, una dulce pieza de Gluck llamada “Danza de los espíritus benditos”, de la ópera Orfeo y Eurídice. (grabación anterior)

https://www.google.com/search?q=yuja+wang+plays+gluck&rlz=1C1TSNO_enUS474US474&oq=yuja+wang+plays+gluck&aqs=chrome..69i57j0i22i30.11873j0j4&sourceid=chrome&ie=UTF-8#fpstate=ive&vld=cid:c9b487a4,vid:RrQUj2a8MiA

El crítico del Times termina diciendo: “Salí sonreído”. 

domingo, 29 de enero de 2023

ULISES VUELVE A VIVIR

 



Rodolfo Izaguirre

 

Este texto de nuestro presidente del GRUPO ULISES , Rodolfo Izaguirre, transmite el objetivo y deseo de quienes lo integraMOS

Dice Rodolfo:


Estuvo en el país de los cíclopes y enfrentó y dio muerte a Polifemo, el poderoso cíclope de un solo ojo y asistió en el país de los lotófagos al insólito proceso de ver borrarse la memoria por comer una fruta. Durante veinte años estuvo viajando por mundo antiguo después de finalizar la guerra de Troya y poner en acción al ingenioso caballo de madera. Sus hombres se convirtieron en cerdos cuando vivieron en la isla de Circe la célebre hechicera. Bajó al reino de la muerte y desafió al perverso canto de las sirenas que destrozaban los barcos y a los tripulantes que osaran pasar por sus cercanías y viejo y cansado fue a morir a Ítaca después de matar a los ávidos pretendientes de Penélope, su mujer, que tejía y deshacía lo tejido solo para desanimarlos.

Me refiero a Ulises, rey de Ítaca su país y ciudad natal, también llamado Odiseo, el mayor héroe de la Mitología Griega y célebrado personaje de la Ilíada y de la Odisea, obras de Homero situadas en lo más alto de la literatura mundial.

También los venezolanos hemos conocido, al igual que Ulises, momentos de gloria y desvanecimientos: padecimos y exaltamos una guerra que nos independizó del peso español y se abrió a un país que toleró o soportó la odiosa presencia de caudillos civiles o militares y cruentas e inútiles revoluciones e invasiones, animadas solo por alguna turbia apetencia de poder hasta que un día en el Barroso zuliano brotó de la tierra un portentoso chorro de petróleo que cambió, eso creemos, el rumbo no solo del país agrario que éramos sino del país que creemos ser.

Pero junto a la caprichosa vida del país hemos caminado con el desconcierto de no saber realmente que vivimos en un país; que no rozamos siquiera la certeza de que carecemos de una conciencia civil. Vivir en un país que quiere ser moderno a toda costa sin lograrlo significa padecer una penosa frustración, equivale a estar de paso y con lento esfuerzo, tardíamente estamos comenzando a reconocer y aceptar que amamos al país, que se trata de una tierra que es nuestra aunque falta mucho por recorrer y lograr, por ejemplo, que el niño que nace en el estado Monagas, Sucre o Anzoátegui sepa quiénes fueron los Monagas, quién es el Mariscal que triunfó en Ayacucho y se entere que Anzoátegui, heróe de la Independencia, nació en Barcelona y murió en Pamplona y fue jefe de la Guardia de Honor de Simón Bolívar.

El día que esos niños conozcan, respeten y valoren a quienes dan sus nombres al suelo que pisan, nacerá el nuevo país que añoramos y Gustavo Coronel se sentirá a gusto porque será un país lleno no de habitantes sino de ciudadanos, gente con conciencia civil un anhelo que anima su cercanía octogenaria. Entonces, dejaremos de andar en desamparo cargando el desconcierto de no ser el país que somos sino el anhelo del país que debemos amar y cuidar.

Es por eso que en un saludable y animado intento por lograrlo surge de entre nosotros un nuevo y moderno Ulises, venezolano como yo, convertido en un grupo de irrepetibles ciudadanos invisibles pero de firme eficacia política e intelectual, comprometidos todos y cada uno con su honor y nombradía con el propósito de crear conciencia civil a través de una educación adecuada y con las llamaradas de ilustración que emanen de sus obras y declaraciones, de sus acciones públicas o privadas y, lo mas importante y sustantivo, del propio valor de sus experiencias y del tesoro de sus vidas. Es el Grupo Ulises creado por Gustavo Coronel, geólogo petrolero de la universidad de Tulsa y de la Central de Venezuela, Master en politología del John Hopkins e ingeniero civil vinculado a la industria petrolera y hombre que dio bases firmes en Pdvsa. Editó un libro sobre la fábrica de ciudadanos que debemos adquirir para enterarnos del proyecto.

Estas son sus palabras: «El Grupo Ulises está compuesto por ciudadanos de la tercera o cuarta edad, 70 años en adelante, quienes piensan que la edad no es obstáculo para estar activos en la sociedad venezolana, proponiendo programas para su mejoramiento. Todos los ciudadanos de la edad estipulada pueden ingresar a este grupo, ya que el único requisito para ser miembro es pensar en algún proyecto de mejoramiento ciudadano que pueda integrarse a una cartera de proyectos cívicos para la consideración de los futuros gobiernos democráticos venezolanos».

Ulises es un grupo al que con viva emoción me he sumado desde su inicio como proyecto viable. No existe físicamente, no hay sede ni estatutos ni reglas inamovibles. Es solo un espíritu renovador, una «fábrica de ciudadanos», un grupo de venezolanos que hacen lo suyo pensando en crear conciencia civil, derrotar apatías e ignorancias, eliminar conductas dogmáticas y ásperos fanatismos.

¡Sabemos que ya somos muchos y seguimos creciendo!

Es es lo que pretende Ulises: ¡que nos ilumine un nuevo resplandor!

viernes, 27 de enero de 2023

YUJA WANG HARÁ HISTORIA MAÑANA EN EL CARNEGIE HALL

 



Mañana sabado 28 de enero, 2023, a las 4 de la tarde, junto a la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, la pianista Yuja Wang hará lo que nunca antes se había hecho, interpretar los cuatro conciertos para piano y orquesta de Sergio Rachmaninoff, más Variaciones sobre un Tema de Paganini. El New York Times compara este evento con subir al Everest. Por casi 4 horas esta pianista estará interpretando a Rachmaninoff. Al leer la noticia me puse en contacto con Carnegie Hall de inmediato, puesto que estoy a tres horas y media de Nueva York y esto es algo que no se ve todos los días. Me dijeron que solo quedaban varios tickets, casi todos en balcón a $1000 cada uno.

Me contentaré, por lo tanto, con escucharlos en YouTube.

Esta rara ocasión equivale a lo que en el mundo del toreo hubiese sido Manolete en la Monumental de Madrid lidiando seis toros de Miura. Sergio Rachmaninoff es quizás el más importante compositor para el piano romántico de la historia, en la línea de Schumann, Liszt, Chopin, con el conocimiento de la orquesta de Tchaikovsky, pero con una fuerza melódica avasallante y superior.

Yuja Wang es china, nacida en Beijing en 1987. Comenzó sus estudios de piano a los 6 años y se formó en el Conservatorio De Música de Beijing y, desde los 15 hasta los 20 años estudió en el Instituto Curtis en Filadelfia, por donde han pasado muchos de los más grandes pianistas (nuestra Judith Jaimes estudió allí).

En una época pródiga en grandes pianistas de concierto la Sra. Wang se ha destacado principalmente por su afinidad con Rachmaninoff. Su comprensión de la música de este compositor parece ser excepcional.  

El programa de mañana sábado es el siguiente:

Concierto 1 para Piano y Orquesta, https://www.youtube.com/watch?v=YfjB-HF4RVw

Concierto 2 para Piano y Orquesta,  https://www.youtube.com/results?search_query=rach+concerto+2

Rapsodia sobre un tema de Paganini, https://www.youtube.com/watch?v=93YckYs2nU0&t=213s

Concierto 4 para Piano y Orquesta,  https://www.google.com/search?q=rach+4&rlz=1C1TSNO_enUS474US474&oq=rach+4&aqs=chrome..69i57j0i10i512l6j69i60.15712j0j4&sourceid=chrome&ie=UTF-8#fpstate=ive&vld=cid:e8eb7071,vid:eKRTCbC1PlA

Concierto 3 para Piano y Orquesta, https://www.youtube.com/watch?v=5bX_yRzCuM4

Con dos períodos de descanso de 15 minutos cada uno.

Sergio Rachmaninoff nació en la provincia de Nóvgorod en abril, 1873. Fue hijo y nieto de pianistas no profesionales. Comenzó a estudiar piano a los 4 años y entró al Conservatorio de San Petersburgo a los 10 años, donde estuvo dos años, antes de ir a Moscú a estudiar bajo Antón Arensky y Sergei Taneyev. Arensky le enseñó música y Taneyev formó su carácter.

Se graduó en el Conservatorio con la ópera “ALEKO”, y se hizo famoso rápidamente. A los 18 años compuso su primer concierto para piano y orquesta. Este primer concierto fue dedicado a Alexander Siloti, su primo, a quien escribió: “En Julio 1891 terminé de componer mi concierto para piano. Lo hubiera podido terminar antes pero me distraje mucho. Compuse los dos últimos movimientos en tres días. Me parece que quedó bastante bien….”.  

El segundo concierto para piano fue compuesto a los 26 años, luego de haber sufrido una crisis nerviosa y una depresión que redujo temporalmente su vigor creador. Fue tratado por el Dr. Nicolás Dahl por lo cual, en agradecimiento, el segundo concierto está dedicado a él.  Este concierto ha sido el más famoso de los cuatro y, en especial, el segundo movimiento, contiene melodías de excepcional belleza.

La Rapsodia sobre un tema de Paganini está escrita en forma de concierto y tiene un solo movimiento. Fue compuesta en 1934, es una obra de madurez. Fue estrenada el mismo año en Baltimore, Maryland, con la Orquesta sinfónica de Filadelfia, conducida por Leopoldo Stokowski. Su pasaje más famoso es la variación 18, la cual se toca sola con frecuencia.

El tercer concierto, el cual es mi preferido, fue compuesto en 1909, a los 36 años y dedicado al excelso pianista Joseph Hoffman. Fue escrito especialmente para el viaje que Rachmaninoff hizo a los Estados Unidos. Fue interpretado dos veces en Nueva York, conducido por Walter Damrosch  y por (nada menos!) Gustav Mahler.  El diario THE SUN dijo lo siguiente: “El concierto es muy largo… carece de contrastes rítmicos, melancólico como suele ser la música rusa…. Este concierto es solo una expresión personal del compositor, poco estudiada… es música razonable pero no memorable”.

Guaaao… !Como ha crecido desde entonces en la apreciación de los escuchas! Para mí es el más electrizante de todos los conciertos para piano, quizás junto al de Kachaturian y al de Gershwin.

El cuarto concierto  para piano fue dedicado a Nicolás Madtner y fue compuesto en 1936, a los 61 años, interpretado por primera vez en Baltimore, en marzo de 1927 por la orquesta Sinfónica de Filadelfia, con Leopoldo Stokowski. No fue bien recibido, descrito como “sombrío, poco expresivo, poco profundo y hasta monótono” en el Herald Tribune. Fue llamado “interminable y poco coherente”. Sin embargo, hoy en día ha crecido mucho en aceptación, aunque nunca ha llegado a ser tan popular como los otros.  

Mañana  se hará historia musical.  

Buena suerte, Sra. Wang. Estaré pensando en usted y en el concierto 3, mi favorito, con su sonido del mundo ideal en el cual muchos hemos soñado.  

jueves, 26 de enero de 2023

GRUPO ULISES PATROCINA PROPUESTA SOBRE FÁBRICA DE CIUDADANOS

                      ULISES


El Grupo ULISES está compuesto por ciudadanos de la tercera o cuarta edad, 70 años en adelante,  quienes piensan que la edad no es obstáculo para estar activos en la sociedad venezolana, proponiendo programas para su mejoramiento. Todos los ciudadanos de la edad estipulada pueden ingresar a este grupo, ya que el único requisito para ser miembro es pensar en algún proyecto de mejoramiento ciudadano que pueda integrarse a una cartera de proyectos cívicos para la consideración de los futuros gobiernos democráticos venezolanos.  En este momento el Grupo ULISES cuenta con los siguientes miembros:

Rodolfo Izaguirre, presidente

Alicia Álamo

Alfredo Coronil Hartmann

Gustavo Coronel, secretario

José Ignacio Moreno León

Leopoldo Aguerrevere

Wilfrido Jatem

Jesús Soria

Daniel Cárdenas

Jon Lacasa         

Mauro Rojas Hernández

Iruña  Urruticoechea

Elio Ohep

Enrique Vásquez

 

El Grupo ULISES  tiene el placer de anunciar que su primer proyecto está ya publicado y accesible al público. Se trata de “FÁBRICA DE CIUDADANOS”, un programa nacional de educación en valores para la Venezuela libre y democrática. El Grupo ULISES reconoce que un programa de esta naturaleza no podrá ser implantado en Venezuela en estos momento, ya que deberá ser planificado y desarrollado por gobiernos que den prioridad a la creación de una buena ciudanía activa.  Sin embargo, se da a publicidad hoy, a fin de que, tan pronto las condiciones del país sean favorables, represente un aporte concreto a la reconstrucción de Venezuela como sociedad libre, democrática y empeñada en obtener un lugar en la comunidad de naciones civilizadas.

El proyecto FÁBRICA DE CIUDADANOS está diseñado como un programa nacional de educación en valores para todos los venezolanos de 4 a 18 años, en todas las escuelas del país, programa que deberá ser de largo plazo, perseverante en el tiempo y de la más alta prioridad nacional, como política de estado. El libro “FÁBRICA DE CIUDADANOS” cuyo autor es Gustavo Coronel, miembro del Grupo ULISES, describe el qué y el cómo del proyecto y puede ser obtenido en AMAZON o en librerías de Caracas, ya que ha sido publicado por la editorial Sergio Dahbar.  Un resumen puede leerse en: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2023/01/mi-nuevo-libro-ya-esta-publicado.html

El Grupo ULISES hace una cordial invitación a la sociedad civil venezolana a sumarse al patrocinio de este proyecto, el cual está diseñado para crear, en el término de dos generaciones, una masa crítica de buenos ciudadanos activos que pueda transformar decisivamente el perfil del ciudadano venezolano, a fin de hacerlo más consciente de sus deberes y capacitarlos para contribuir efectivamente al progreso colectivo. En la medida en la cual este proyecto de modificación actitudinal reciba la adhesión de la sociedad civil venezolana, en esa medida podrá ser incorporado como política de estado por los gobiernos democráticos venezolanos del futuro.

Esto no es un sueño, es un proyecto perfectamente realizable a lo largo de las líneas que presentamos en el libro y mucho menos complicado que llevar un hombre a la Luna y traerlo de regreso sano y salvo.

Y esto ya se hizo.

Con mucho gusto recibiremos preguntas, opiniones y adhesiones a este proyecto por:

gustavocoronelg@hotmail.com

vasquez.enrique@gmail.com

urrubb@urru.org



martes, 24 de enero de 2023

 


COMIENZO A ATRAVESAR MI DARIEN

En el umbral de los 90 años asisto a mi primera cita de 2023 con mi médico, quién es amable aunque un tanto distante.

Me dice: “Vamos a revisar su historia” y va recitando:

“Hernia inguinal, reparada; insuficiencia venosa moderada; gota crónica en el pie izquierdo (último episodio hace cuatro años); bradicardia y block cardíaco (se instaló marcapasos);Osteoartritis generalizada; Hiperlipidemia, bien controlada con estatinas; Reflujos gastroesofágicos ocasionales controlados con Omeprazol; artritis reumatoide moderada a severa; episodio de hematuria severa, identificación de masa cancerosa  uretral, cálculo renal e hidronefrosis renal: riñón y uréter removidos quirúrgicamente; cistoscopias de control cada seis meses; moderada calcificación aórtica; neuropatías generalizadas; cataratas, removidas quirúrgicamente en 2021; enfermedad arterial coronaria; fibrilación atrial paroxística; hipertenso desde 1963,  razonablemente bajo control; contracciones ventriculares prematuras, PVC’s. “.

Al terminar su enumeración, me ausculta, me palpa los tobillos y me dice: “Todo luce bajo control, se ve en excelentes condiciones. Me gusta su camisa,  ¿cómo se siente?”.

Le digo: “Bastante  bien. Me duele todo pero no me duele realmente nada. Como bien, duermo bien, camino un par de millas cinco días a la semana, a veces más; leo, escribo en mi blog,  me mantengo activo, tengo una suscripción al New York Times que me mantiene bien informado. Mis hijos y mis amigos me cuidan”.

Mi médico me escucha y sonríe. Es todo lo que puedo esperar. Los médicos se ocupan del cuerpo, no tanto de la mente y mucho menos del alma. No porque consideren que esos aspectos no son importantes sino porque no están entrenados para ello. La medicina actual es bastante impersonal y exige cada vez mayor especialización. Cuando me implantaron el marcapasos le pregunté al médico: “¿Cómo afectará este implante mi hipertensión?” Y, me respondió: “Pregúntele al plomero. Yo soy electricista”.

La buena noticia es que mantener el cuerpo funcionando más o menos bien es relativamente sencillo. La vejez no es un plano inclinado sino, más bien, una escalera, con descansos cada cinco o seis escalones. La persona se estabiliza por cierto tiempo y, de repente, zuás… baja varios escalones con rapidez.  

Lo más complicado de la vejez es lo que pasa en la mente. Es indispensable que el anciano conserve deseo de vivir, el cual está esencialmente apuntalado por su capacidad de proyectarse hacia el futuro. Estamos vivos cuando aún anhelamos algo que consideramos alcanzable, lo cual nos lleva a luchar por adquirirlo, ya sea conocimientos, ganar afectos, escribir un libro, aprender un nuevo idioma o completar un proyecto.

La vejez se enfrenta, casi inevitablemente, a un proceso de aislamiento. Van cesando las llamadas y las invitaciones, mueren íntimos amigos y amigas quienes formaban parte importante de nuestro mundo, por lo que  el mundo circundante va pareciendo cada vez más extraño. Inclusive en el círculo familiar, donde somos queridos y protegidos, algunos viejos se comienzan a sentir como un jarrón chino. Las animadas conversaciones en la mesa con la gente joven son generalmente tan rápidas que no se entienden o no se escuchan bien. Cuando el anciano aventura un comentario puede sonar tan “demodé” que genera un breve silencio en la mesa, después del cual  continua la conversación,  como si una arena movediza se cerrara de nuevo. 

El anciano piensa: ¿será que no me escucharon?  Lo escucharon, pero no lo oyeron, se ha hecho semi- invisible.

En esta etapa de nuestras vidas los ancianos siempre tenemos un camino siempre abierto, el camino de ser útil y ello requiere concentrar toda nuestra capacidad de esfuerzo remanente en uno o dos objetivos.  Tratemos de concentrarnos en un proyecto que pueda tender un puente entre dos mundos, el nuestro y el otro, el que se va y el que se queda.  

Aunque amo la poesía de Vicente Gerbasi y me conmociona espiritualmente su línea: “Venimos de la noche y hacia la noche vamos” (“Mi Padre el Inmigrante), en nuestra actitud frente a la muerte me identifico con Dylan Thomas, quien dice en uno de sus poemas (mi traducción):  

 No te vayas en silencio hacia la noche

La vejez debe luchar contra el final del día

(y) Protestar contra la muerte de la luz

Los hombres que le han cantado al sol en pleno vuelo

No se van tranquilos hacia la noche…  

Lucha, lucha contra la muerte de la luz.

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Mientras hago estas reflexiones sobre esta visita de rutina a mi médico, espero lo realmente importante, el inicio de la temporada de béisbol de grandes ligas, dentro de tres meses. Para los ancianos el béisbol es lo más parecido a la inmortalidad, ya que siempre habrá otro juego.

Post Data

Otra buena noticia para los ancianos es que probablemente no tendrán que elegir entre Biden y Trump en 2024.

sábado, 21 de enero de 2023

CAMBIAR EL PERFIL CIUDADANO DEL VENEZOLANO ES INDISPENSABLE PARA SALIR DEL PANTANO

 




Tomaría un par de generaciones

Así como hoy existe un Panteón Nacional, donde no están todos los que son ni son todos los que están, de igual manera deberíamos apreciar y honrar nuestros héroes civiles, llevándolos quizás no a un panteón, que suele ser un edificio frío, sino a las calles, parques y plazas de nuestro país, para que los hombres y las mujeres de nuestro pueblo se familiaricen y se acostumbren  a  convivir con su ejemplo.  

En Lisboa uno puede sentarse a tomar café con el poeta Fernando de Pessoa, vertido al bronce en pose informal y ello estimula nuestro interés por saber más sobre él y su obra poética. En Londres podemos hacer lo mismo al lado de Bernard Shaw, en algún rincón de Hyde Park. En Madrid es posible refugiarse del sol veraniego en una plaza, bajo la sombra que ofrece la efigie de Cervantes. Las plazas, los parques, las avenidas de los países civilizados del mundo se adornan con los nombres y el recuerdo de los pintores, poetas, músicos, escritores, líderes cívicos que dieron lustre a sus países y de quienes sus países se muestran justamente orgullosos.

En Venezuela uno llega al país por el aeropuerto Simón Bolívar, sube a Caracas y entra por la Avenida Bolívar y ve su plaza principal, la Plaza Bolívar, donde ve al libertador a caballo. Visita la Universidad Simón Bolívar y asiste a un concierto de la Orquesta Sinfónica “Simón Bolívar”, en honor del ganador del premio nacional de periodismo “Simón Bolívar”. Para rematar ese abuso del nombre de Bolívar el país de pesadilla que tenemos se hace llamar republica “bolivariana”.

Es hora que Venezuela baje a sus héroes de los caballos, para sentarlos a la sombra de los inmensos cotoperíes y de las multicolores trinitarias de las plazas pueblerinas, a fin de que puedan estar cerca de nosotros, junto a nosotros y logremos desarrollar el debido sentido de identificación con ellos y con ellas.  Es hora de transitar por la avenida Antonio Lauro, hacia la calle Picón Salas, visitar la plaza Teresa de la Parra y poder descansar en algún rincón de la ciudad, junto a una escultura del maestro Isaías Ojeda.

Es hora de acostumbrar a Venezuela al reconocimiento de nuestros héroes ciudadanos vivos, no solamente los ya fallecidos, aquellos compatriotas que merecen nuestro respeto y nuestra admiración por su vida al servicio de la nación.

Para ello será necesario revertir la tendencia venezolana a rebajar a nuestros destacados ciudadanos al nivel del montón y comenzar a tratar de subir a sus niveles. Decía José Ignacio Cabrujas que cuando el compatriota González ganaba un premio o un reconocimiento internacional, sus amigos lo comenzaban a llamar Gonzalito, así en diminutivo, porque  ¿quién se creerá él que es?

  Cabrujas también contaba lo siguiente:

A ningún pueblo se le ha ocurrido contar la pasión de Cristo de una forma cómica, ya que la Pasión de Cristo no debería hacer reír a nadie, pero a los caraqueños les causaba risa. Bolet Peraza analizaba esto y se preguntaba si no sería que los caraqueños eran unos blasfemos, unos irreligiosos, pero no era eso, no era que la gente se reía en sí de Cristo, ni de la Virgen, la gente caraqueña se reía de que un actor venezolano hiciera el papel de Cristo, es decir, les producía risa que un local, un coterráneo, interpretara tan sublime papel. Quizás si lo hubiese interpretado un actor español, o un sueco, no hubiese causado tanta gracia”.

Es decir, el venezolano no cree que podamos llevar en nosotros la semilla de la grandeza y, por ello, lo que parece ser un caso colectivo de carencia de autoestima se refugia en el mito, en la baladronada o en el chiste.

Mariano Picón Salas nos decía: “Los venezolanos quienes llegaron caminando  hasta el Alto Perú a liberarlo no eran mediocres”. Pero, agregaba, «Casi había un contraste trágico entre la ambición y grandeza de nuestra Historia, cuando en el período de la Independencia los venezolanos ganando batallas, formando repúblicas y haciendo leyes se desparramaron por media América del Sur, y en lo que habíamos terminado siendo»,  ver: “Suma de Venezuela”.

En su estudio sobre la viveza criolla, que no es tal viveza, Cabrujas la define como la suma de nuestra tendencia al mínimo esfuerzo más nuestro sentido de la guachafita. Añade, con dureza: “[Venezuela] (...) es un país que no ha tenido conciencia de su propia historia (...) es un país no posesionado (...) no refleja un plan nacional, un desarrollo. Venezuela no se ha inaugurado; su capital, Caracas, tampoco. Es una ciudad sin visión, sin recuerdos, ni nada que la caracterice, es un campamento”. Cabrujas añade: vivos son los japoneses y los suecos y cita otra historia: una que tiene que ver con un documento, una carta recibida por el general Páez de unos comerciantes de la provincia de Naguanagua en la que renegaban del proyecto de la Gran Colombia por considerarlo «anti–venezolano». Dice Cabrujas: “Frente al sueño complejo, alambicado, difícil, de enorme empresa, de envergadura, surge la noción del mínimo esfuerzo”. Nada tan complicado, argumentan los comerciantes de Naguanagua, debe ser lo nuestro.

EL GRAN VUELCO

Esto que Cabrujas dice arriba explica el por qué hemos estado demorando tareas que son indispensables pero que requieren un esfuerzo continuo y perseverante.

Quizás la más necesaria es la creación de una masa crítica de buenos ciudadanos, sin lo cual Venezuela permanecerá indefinidamente en el atraso.  Lograr esto es una tarea perfectamente posible, pero, eso sí, como decía Caldera: “Hay que echarle pichón”. Tomará tiempo, un par de generaciones y perseverancia y visión de largo plazo, pero no será más complicado que ir a la Luna y regresar sano y salvo, lo cual ya se hizo. Una propuesta para hacerlo y el cómo hacerlo está contenida en mi libro: “Fábrica de Ciudadanos”, el cual puede obtenerse en AMAZON o en librerías de Caracas: Vizcaya, El Búho, etc.  

Una educación con un componente decisivo de educación en valores, como la que propongo en este libro, tendría como objetivo lograr que nuestros ciudadanos del futuro vayan adquiriendo cualidades como las que adornan a las personas reales o imaginarias que menciono de seguidas

LA ALEGRÍA DE VIVIR DE FLORENTINO, EL QUE CANTÓ CON EL DIABLO

LA GRAVITAS DE ANDRES BELLO

LA ORIGINALIDAD DE TERESA DE LA PARRA

LA CLARIDAD CONCEPTUAL DE ARTURO USLAR PIETRI

LA NOBLE PROSA DE MARIANO PICÓN SALAS

 EL OPTIMISMO DE AUGUSTO MIJARES

LA CHISPA DE JOSE IGNACIO CABRUJAS

EL IDEALISMO DE MARIANO BRICEÑO IRAGORRY

LA CONSTANCIA DE SIMÓN BOLIVAR

LA VISIÓN DE JUAN GERMÁN ROSCIO

EL CORAJE DE PEDRO GUAL Y JOSÉ MARÍA ESPAÑA

EL CIVISMO DE JOSÉ MARÍA VARGAS  

LA FIRMEZA MORAL DE LA GENTE DEL PETRÓLEO DESPEDIDA POR LA DICTADURA

EL BUEN GUSTO DE CAROLINA HERRERA

LA PULCRITUD ADMINISTRATIVA DE ROMÚLO BETANCOURT

 LA CALIDAD DIDÁCTICA DE ANTONIO PASQUALI Y DE ISAÍAS OJEDA

LA FÉRREA VOLUNTAD DE LUISA CÁCERES DE ARISMENDI

LA TERNURA DE AQUILES NAZOA

EL SENTIDO MUSICAL DE ANTONIO LAURO

LA CORDIALIDAD DE ANDRÉS GALARRAGA

LA  DULZURA DE CONSUELO DE MARTURET, cofundadora del Instituto para niños que lleva su nombre en Los Teques

EL VIGOR POÉTICO DE VICENTE GERBASI

EL AMOR POR LA PALABRA DE RODOLFO IZAGUIRRE

LA FRUCTÍFERA LONGEVIDAD DE ALICIA ÁLAMO

LA VISIÓN UNIVERSAL DE MOISES NAÍM

 No hablamos de crear seres perfectos, lo cual es imposible, sino de enseñar a nuestros compatriotas del futuro a ser buenos ciudadanos activos, con deberes al igual que derechos. Una manera de aprender buena ciudadanía es la de sembrar a nuestros héroes cívicos en el corazón del pueblo, mostrarlos como ejemplo a ser imitados.

jueves, 19 de enero de 2023

Traduccion al Español del artículo anterior sobre el WILSON CENTER

 No es una versión 100% literal pero contiene esencialmente todo lo que dije en la versión original en inglés... 

WILSON CENTER SOBRE VENEZUELA: RESPETADOS POLITOLOGOS PREFIEREN EL PRAGMATISMO A LOS PRINCIPIOS.

El reciente informe sobre Venezuela del Wilson Center:  “Venezuela in 2023 and Beyond: Charting a New Course” representa el esfuerzo colectivo de un equipo formidable de politólogos venezolanos y estadounidenses, quienes tienen todo mi respeto y con quienes estoy en vigoroso desacuerdo.

Se puede leer aquí:

https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/media/uploads/documents/Venezuela%20in%202023%20and%20Beyond-%20Charting%20a%20New%20Course_Wilson%20Center_Latin%20American%20Program_January%202023.pdf

El informe está escrito por Abraham Lowenthal y endorsado por Cynthia Arnson Wilson Center, Paul Joseph Angelo, PhD,  Javier Corrales Amherst College, Larry Diamond Stanford University,  Laura Gamboa University of Utah, Benjamin Gedan Wilson Center,  Sergio Jaramillo European Institute of Peace.  Maryhen Jimenez Oxford University and Wilson Center,  Miriam Kornblith National Endowment for Democracy, Jennifer McCoy Georgia State University, Keith Mines United States Institute of Peace, Francisco Monaldi Rice University,  Michael Penfold Instituto de Estudios Superiores de Administración,  John Polga-Hecimovich U.S Naval Academy,  Christopher Sabatini Chatham House, David Smilde Tulane University and Harold Trinkunas Stanford University.

Con una o dos excepciones este es un equipo de ensueño en materia politológica, todos quienes poseen peso específico que los hace inmunes al síndrome de la manada pero, quienes, muy atareados cada quien en su área, pueden tener una predisposición al compromiso sobre el texto.

Los autores expresan al inicio: “Todos reconocemos que las transiciones negociadas no deben ser vindicativas sino conciliatorias. La única vía parta salir del estancamiento es mediante convenios que respondan a los intereses del gobierno y de la oposición….”. NOTA: No todo está traducido, ver el original en inglés para la versión completa.

Este párrafo indica que la esencia del informe tiene que ver más con ver hacia adelante que hacia atrás, enfatizando el perdón más que el castigo, favoreciendo soluciones pragmáticas más que principistas. Los autores piensan que el régimen de Maduro tiene la intención de establecer objetivos compartidos con la Venezuela democrática y también creen que las negociaciones pueden satisfacer los intereses de ambos bandos.

Francamente, encuentro estas premisas muy cuestionables, como elaboradas en un laboratorio, más que en base a la observación de la realidad venezolana. Los autores parecen pensar que las dos partes tienen diferencias de opinión pero comparten un deseo común de resolver la tragedia venezolana. Por ello piensan que las dos partes pueden acordar el cómo, ya que parecen estar de acuerdo en el qué.  Opino que eso es ser  exageradamente crédulo.

 Sin embargo, esta  postura es coherente con sus trabajos anteriores. Lowenthal escribió, junto con Sergio Bittar, un libro sobre: “Transiciones Democráticas, Conversaciones con Líderes Mundiales”, en el cual describen un grupo de "transiciones exitosas”, basadas en la estrategia paciente, la receta que le recomiendan a los venezolanos.  Estas estrategias pueden haber sido exitosas en algunos países pero no trabajan en todos. Bastantes de esos casos que Lowenthal y Bittar han definido como “exitosos” no han resistido el paso del tiempo. En África del Sur, Chile, España, la solución ha probado ser, realmente, lo que Naím y Piñango llamaron en la Venezuela del siglo XX, una ilusión de armonía.  En esos países se barrió la basura debajo de la alfombra, lo cual fue una solución temporal e inefectiva. La única manera de limpiar efectivamente es echar la basura en el vertedero y pegarle candela, pero eso no es lo que este informe está recomendando. 

Dicen los autores: “las negociaciones no eliminarán rápidamente los resentimientos… no producirán gobernanza.. ni siquiera sabemos si Maduro admitirá la posibilidad de ceder su poder y aceptar elecciones libres.  Pero esta es la única vía que tenemos…”.

Los autores piensan que la negociación es la única alternativa. No estoy seguro que ella sea la única vía abierta a los venezolanos. Esa es la vía de la rendición, la de sentarse con sus opresores, ser humillados y castrados en su dignidad, solo esperando que Maduro se digne a ceder poder político y consienta ser juzgado por sus crímenes. Esto es irreal. Ninguna sociedad ha obtenido su libertad mediante la súplica. La libertad se gana, no se mendiga. Una vía válida es de la rebelión cívica y ella requerirá un liderazgo a lo Churchill y a lo De Gaulle, no a lo Chamberlain o a lo Pétain.

El informe continúa (traducción parcial): “Dependerá de los venezolanos de diferentes ideologías comenzar a coexistir democráticamente y resolver problemas de forma pragmática. Ambos lados deben proponer maneras cooperativas de enfrentar los problemas…”. .

Aquí los autores piden a los venezolanos llevar a cabo una coexistencia democrática y una solución pragmática de problemas. Rechazo esa propuesta. Los pasados 20 años de historia venezolana han sido de horror, de muerte, hambre, represión, robo, lavado de dinero y narcotráfico. Miles de Venezolanos han muerto de manera violenta, centenares han sido torturados, millones han tomado el camino del exilio con lo que llevaban puesto. Este horror no puede borrase a favor de una “coexistencia democrática o de una actitud pragmática”.  Ello sería, de nuevo, barrer la basura debajo de la alfombra. Lo que los autores llaman Paciencia Estratégica sería equivalente a consolidar el statu quo.

El informe saluda como paso importante el convenio entre Maduro y la Plataforma Unitaria para crear un Fondo Social manejado por las Naciones Unidas, de tres mil millones de dólares a ser obtenidos de los fondos de Venezuela en el exterior, para ser utilizados para responder a la crisis humanitaria  venezolana.

Dos problemas: uno, buena parte del dinero a ser utilizado está atado a diversas demandas legales, por lo cual no es fácilmente accesible. Segundo, la idea de cómo utilizar este dinero es muy diferente entre Maduro y el resto de los venezolanos. Podremos esperar algo bueno de las Naciones Unidas a cargo de la administración de ese dinero? 

Los autores dicen: Las sanciones no son justificables y solo servirían para endurecer las controversias”. Esto es música para los oídos del régimen.

El informe dice (versión parcial): “Los funcionarios de Maduro desean garantías de no ser perseguido. Esto no será fácil pero otras transiciones han desarrollado soluciones que combinan los principios con el pragmatismo”.

Combinar principios con pragmatismos no es bueno y sugiere una dilución en la aplicación de justicia. Ello es lo que ha causado tanta insatisfacción y conflicto en países que solo aplicaron una tímida versión de la justicia. Al hablar de esta manera los autores le envían un mensaje tranquilizante a Maduro y su pandilla.

Peor aún. El informe dice: “Coexistencia Democrática: Será importante… que la plataforma Unitaria, Maduro y otros componente de la sociedad practiquen la coexistencia democrática". 

Perdón. La coexistencia democrática con el régimen de Maduro es un NONO moral, el cual le enviaría un horrible mensaje a la población venezolana: EL CRIMEN PAGA. Estaríamos comprando un alivio momentáneo de nuestras aflicciones al precio de nuestra dignidad y decencia como nación, un componente espiritual sin el cual no hay sociedad que pueda vivir en paz consigo misma o producir ciudadanos dignos.

WILSON CENTER ON VENEZUELA: RESPECTED SCHOLARS CHOOSE PRAGMATISM OVER ETHICS

 La traducción al español saldrá más tarde/Spanish translation follows later on (after my lunch)



The most recent report on Venezuela from Washington DC based Wilson Center: “Venezuela in 2023 and Beyond: Charting a New Course” is the collective effort of a formidable array of U.S. and Venezuelan scholars who fully deserve both my respect and my vigorous disagreement.

Read it here:

https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/media/uploads/documents/Venezuela%20in%202023%20and%20Beyond-%20Charting%20a%20New%20Course_Wilson%20Center_Latin%20American%20Program_January%202023.pdf

The report is signed, as its main author, by Abraham Lowenthal, and cosigned by Cynthia Arnson Wilson Center, Paul Joseph Angelo, PhD,  Javier Corrales Amherst College, Larry Diamond Stanford University,  Laura Gamboa University of Utah, Benjamin Gedan Wilson Center,  Sergio Jaramillo European Institute of Peace.  Maryhen Jimenez Oxford University and Wilson Center,  Miriam Kornblith National Endowment for Democracy, Jennifer McCoy Georgia State University, Keith Mines United States Institute of Peace, Francisco Monaldi Rice University,  Michael Penfold Instituto de Estudios Superiores de Administración,  John Polga-Hecimovich U.S Naval Academy,  Christopher Sabatini Chatham House, David Smilde Tulane University and Harold Trinkunas Stanford University.

With one or two exceptions this is a real “dream team” of political scientists, with sufficient gravitas, which cannot be suspected of group thinking, although their multiple individual occupations could have generated a slight tendency to compromise.

 The authors of the report state at the outset: “all of us recognize that negotiated transitions from authoritarian rule are not about finger-pointing but about repairing. We all believe that the only way for Venezuela to exit its stalemate is by sustaining the negotiating process to craft agreements that address the interests of both the Venezuelan government and the democratic opposition. These agreements should serve the needs of all Venezuelans by articulating a set of shared goals and by laying the foundations for how that vision should be achieved. We ground our approach on years of studying Venezuela and on the insights of practitioners and scholars who have fashioned or analyzed successful democratic transitions in many regions throughout the world’.

Such a paragraph indicates that the main line of thinking behind the report is more intent on looking ahead rather than looking back, emphasizing forgiveness rather than punishment and favoring pragmatic over principled solutions.  The authors believe that the Maduro regime would be capable and willing of establishing “shared goals” with the democratic Venezuelan population and also believe that negotiations can be made to satisfy the interests of both sides.  

Frankly, I find these assumptions highly questionable, as if manufactured in a laboratory rather than based on observations of Venezuelan reality. The basic assumption of the authors seems to be that the two sides have differences of opinion but share a common desire to solve the Venezuelan tragedy. Based on this assumption they go on to believe that the two sides can agree on the how, since they seem to agree on the what. In my view they are being excessively credulous.

However, this is consistent with their previous work.  Abraham Lowenthal has written on this topic extensively, including a valuable joint work with Sergio Bittar:  Democratic Transitions. Conversations with World Leaders”, in which they describe a group of “successful” transitions to democracy, based on strategic patience, the recipe they now advise to Venezuelans.

  Strategies that might have worked in some countries do not necessarily work in others. More importantly, most of the cases that Lowenthal and Bittar have defined as successful have not resisted the test of time. South Africa, Chile, Spain, touted by these authors as examples of successful transitions to democracy have simply proven to be, in the famous words of Naim and Piñango about XX century Venezuela, “Illusions of Harmony”. In those countries the sweeping of the authoritarian dirt under the rug has mistaken as effective cleaning, although they have not been a permanent solution.  Although the only way to effectively clean the house is to take the dirt to the pit and burn it, this is not what the report is advising.

The authors go on to claim that 89% of Venezuelans support negotiations, basing this statement in polls conducted in Venezuela. I cannot disprove these claims but I would certainly love to see a reliable organization such as Gallup conducting a poll to confirm this assertion, since the voices I hear belong mostly to the other 11%.

The authors continue saying: “The negotiations are also not likely quickly to eliminate deep resentments among Venezuelans or to produce an immediate economic recovery. They will not produce effective democratic governance from one year to the next. In fact, there is no certainty that the Maduro administration will accept the possibility of negotiating itself out of autocratic power through agreements on free and fair elections. There is no other venue, however, where humanitarian relief, human rights, electoral issues, re-institutionalization, and economic recovery can be effectively addressed in tandem”.

Although the authors admit the process will take a long time and even agree that Maduro might use it as a way to extend his dictatorship without guarantee of agreeing to free elections they add that this is the only valid alternative for Venezuela.

I am not sure that the only road open to Venezuelans is the road to surrender and having to sit at the table with their oppressors, a humiliation bound to castrate them in their dignity, reduced to hoping that Maduro and his gang will agree to cede political  power and consent to be made accountable for their horrible crimes. I find this surreal. No society has ever won freedom by begging for it. Freedom has to be won, cannot be supplicated. I think a valid alternative to negotiating with Maduro is civic rebellion, a course of action that requires inspiring leadership along the lines of Churchill and De Gaulle, not Chamberlain and Petain.

The report continues: “it will also depend on Venezuelans with different ideas and loyalties taking incremental steps in the direction of democratic coexistence and pragmatic problem-solving and coordinating The chances that the negotiations will lead to significant positive changes will mainly depend on whether the Maduro government seriously engages in the process, and on whether the democratic opposition overcomes its structural weaknesses and broadens its political base with the international community to promote mutual compromise. Both sides should propose and accept cooperative ways to tackle shared problems. They will each need to make hard bargains on concrete issues. That takes courage”.

In this paragraph the authors asks Venezuelans to engage in “democratic coexistence and pragmatic problem-solving and coordinating”. I strongly differ. The last 20 years of Venezuelan history has been a horror story of death, hunger, repression theft, money laundering and drug trafficking by the gang in power. Thousands of Venezuelans have died, hundreds have been tortured and millions have had to leave the country with what little they had in their pockets. This horror cannot be glossed over in favor of “democratic coexistence and pragmatic problem solving”. I am sorry. I know the authors desire the best for the country but this cannot be it. This would be a repetition of the strategy of sweeping the dirt under the rug. What the authors call “strategic patience” would become a catalyst for the preservation of the status quo.

The report mentions as “the most concrete step forward” the recent agreement “between the Maduro government and the PU (unitary platform), with the blessing of the U.S. government, to create a Social Fund, to be administered by the United Nations, to address humanitarian crises in the country. The Venezuelan government and the Unitary Platform jointly agreed on a shared governance structure to unfreeze more than $3 billion in Venezuelan overseas assets to provide food aid and invest in the country’s crumbling infrastructure, including the electric power grid, hospitals, and public schools”.

This agreement lauded by the authors has two caveats. One is that much of that money is not accessible since it is tied to legal actions taken against the Maduro regime by debtors. The other is that Maduro’s ideas about the utilization of this money are totally different to the ideas of democratic Venezuelans, therefore chaos is bound to prevail. Who can believe in Maduro’s good intentions after the manner in which he has wasted the millions of dollars of oil income and has been for some time now actively engaged in illegal drug and mineral traffic?

The authors say: “Renewed U.S. escalation of harsh coercive measures is not likely nor would it be justifiable; that approach would only harden hostilities”. This paragraph is music to Maduro’s ears and clearly favors the submissive attitude which the democratic opposition would have to adopt.

The report adds: “Officials in the Maduro camp also no doubt seek assurances that they will not lose their political rights, or be subject to revenge or retribution, if they eventually give up power. In prior transitions from authoritarian rule, efforts to assure democracy, stability, memory, and justice have nearly always been in tension, and reconciling these in Venezuela will not be easy. But other transitions from authoritarian rule have managed – through persistent, focused effort – to develop solutions that combine principle and pragmatism”.

To combine principle with pragmatism is weak advice and already suggests a dilution in the application of justice. This approach has been at the heart of continued dissatisfaction and unrest in countries that have experienced only a timid and “pragmatic” application of justice. The authors unwillingly send a message to the Maduro gang to assuage their fears about retribution. Although they warn Maduro’s gang that It will not be easy to protect them, they add that there will be a combination of principles and pragmatism. 

Still worse,  the report ends: “Democratic coexistence:   well before negotiations can reach a final stage, it will be important that the Maduro administration and the Unitary Platform, as well as other elements of Venezuelan society, take practical and visible steps to facilitate democratic coexistence among Venezuelans… “.

Excuse me. Democratic coexistence with the Maduro regime is, in my opinion, a moral nono, which would send a terrible message to the Venezuelan population: CRIME PAYS. We would be buying an alleviation of our current tragedies at the expense of the country’s future sense of national pride and dignity, a spiritual asset without which no society can live at peace with itself or produce worthy citizens.      

Political Science is important and a valid tool to use in trying to solve a country’s tragedy but it has to be accompanied by the ethical component. The Venezuelan tragedy has important political, social and economic components but it also has a fundamental ethical component, which I feel is being neglected by the political sector in favor of excessive pragmatism. I have a degree in political science (Johns Hopkins) but I am more of a geologist. In geology there is such a phenomenon as an unconformity, the juxtaposition of rocks of different ages and composition. Geologists know they do not belong together. In Venezuela the Maduro regime and the democratic and freedom loving Venezuelans are an example of an unconformity.  In the field of ethics they do not belong together.  

                     Geological Unconformity: Maduro above, democracy below