DIARIO DE VIERNES
ALGUNAS REFLEXIONES
SOBRE EL FUTURO DE LA INDUSTRIA PETROLERA VENEZOLANA
Hace pocos días pude asistir a una reunión de petroleros
ex-PDVSA azul (antes de Chávez) en la cual se cambiaron ideas sobre aspectos
esencialmente técnicos sobre la industria petrolera, en particular sobre el
potencial de producción de la Faja del Orinoco en un nuevo gobierno post
Chavista. Aun a ese nivel puramente técnico la reunión evidenció una cierta diferencia
de opiniones entre los miembros del grupo, unos más optimistas que otros sobre
los niveles de producción alcanzable de la faja dentro de los primeros cinco a diez
años del nuevo régimen político democrático que todos esperamos ver pronto en
Venezuela. Ello me sorprendió un poco porque pienso que, a estas alturas del
partido, con un cambio de régimen que podría llegar a corto plazo, en materia
de meses, esperaríamos ver un alto nivel de preparación y consenso sobre las
estrategias petroleras que se llevarían a cabo bajo un nuevo gobierno
Cuando expresé sorpresa sobre estas diferencias de ideas
sobre qué hacer en la faja se me explicó después que el grupo oficial, de
Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, ya tiene un plan más o menos
firme para enfrentar el futuro manejo de la industria petrolera venezolana
desde el día 1 de ejercicio del nuevo gobierno. Eso es lo que yo entendía y saberlo
me tranquilizó.
A mi edad avanzada y en retiro estoy ya desactualizado en
mis conocimientos sobre los aspectos técnicos y financieros de nuestra
industria petrolera y solo me atreveré a hacer unas reflexiones sobre los
aspectos de filosofía de acción que deberá animar el futuro desarrollo de la
industria petrolera venezolana. No dudo que mucho de lo que yo pueda decir ya
ha sido tomado en cuenta, pero lo que abunda no daña.
REFLEXION 1. DEBEMOS ESTABLECER CLARAMENTE LA POLITICA
PETROLERA A SEGUIR
Con la llegada del primer día del nuevo gobierno democrático
que reemplazara la dictadura chavista que ha destruido al país comenzara un
esfuerzo de transformación política, financiera y social que no tiene parangón
en la historia venezolana. Mas que al final de la guerra de independencia, más
que al final de la guerra federal, nuestro país necesitara no solo lavar su
cara sino cambiar de actitud en casi todos los órdenes. La transformación deberá
llevarse a cabo en paralelo en los múltiples aspectos de la vida nacional: el papel
del estado, la participación del sector privado, la recuperación de los sectores
de salud, educación e infraestructura casi completamente destruidos, la modificación
actitudinal masiva del pueblo venezolano en base a programas de educación
ciudadana sistemáticos y perseverantes, la promoción de confianza en el nuevo gobierno como ingrediente
esencial para atraer tanto la suficiente ayuda financiera de los organismos multilaterales
como la inversión del capital privado internacional.
REFLEXION 2. ESTABLECER LAS CONEXIONES INDISPENSABLES
COIN EL MUNDO EXTERIOR
Como se verá, es mucho lo que el país requiere hacer, desde
el día uno. Lograrlo necesitará de la mayor ayuda y participación posibles del
mundo exterior, tanto de organismos internacionales como de países en forma
bilateral y del sector privado internacional, para lo cual será necesario
establecer confianza en el nuevo gobierno y en su apego a las leyes
internacionales, así como ofrecer los mayores incentivos posibles a quienes
muestren interés por venir al país.
REFLEXION 3. TENER LISTO EL PLAN DE DESARROLLO DE LA
INDUSTRIA PETROLERA DESDE EL DIA UNO DE LA DEMOCRACIA
Es inevitable pensar en los recursos petroleros
venezolanos como la mayor y más rápida fuente de ingresos para el país, un país
que se encontrará abrumado por las deudas, por la escasez de reservas financieras
en moneda dura y por una economía en casi total colapso. Ello hace
especialmente urgente la puesta en marcha de un plan bien concebido para hacer
crecer la producción petrolera en el país. Se que existe un plan orientado a
establecer una producción de unos 3 millones de barriles diarios en los próximos
diez años. Esto parece lento, pero no lo es, al tomarse en cuenta la situación
actual de nuestros yacimientos petroleros, del mantenimiento de las plantas y
equipos, de la necesidad de negociar contratos con empresas privadas nacionales
e internacionales y, en fin, poner a marchar de manera eficiente una industria
que ha sido llevada a la ruina. Lo que sí parece cierto es que Venezuela no podrá
depender solamente de la industria petrolera para generar el volumen de
ingresos financieros que necesitará para recuperar su fisonomía normal, después
del desastre de estos últimos 25 años pero si podrá establecer una base de
ingresos importante en el mediano plazo.
REFLEXION 4. LA
NECESIDAD DEL RECURSO HUMANO CAPACITADO Y TOTALMENTE DEDICADO A SU LABOR
PROFESIONAL, SIN INTERESES PERSONALES DE NINGUN TIPO.
El corazón de la
industria petrolera ha sido siempre y será ahora más importante que nunca un equipo
humano bien entrenado técnicamente, bien gerenciado y, sobre todo, muy honesto
y consciente de su deber ciudadano. La industria petrolera que tendremos va a
depender de buenos contratos de operación con el sector privado nacional e
internacional. El personal que entre a manejar estos procesos de contratación y
tenga la autoridad para tomar las decisiones estratégicas sobre el curso de la
nueva industria petrolera venezolana deberá estar dedicado a esa tarea con
total abandono de sus intereses personales. Ello será muy importante porque las
características de la nueva industria petrolera venezolana darán múltiples
oportunidades para el establecimiento de empresas de servicios petroleros
nacionales y para toda clase de actividad comercial relacionada con la
industria, lo cual creara un entorno propicio a los conflictos de interés.
REFLEXION 5. PAPEL DE PDVSA
Qué hacer con
PDVSA será asunto a establecer con total claridad. Venezuela debe comenzar su
nueva vida libre y democrática con una definición clara de su política
petrolera: ¿operada esencialmente por el sector privado o manejada aun por el
estado? Todavía existe en el país apoyo
a la idea de una industria petrolera en manos de una PDVSA remozada, lo que sería
un nuevo acto de fe en la capacidad del
estado de manejar la industria petrolera a los deseados niveles de pulcritud y
eficiencia con una nueva versión de la empresa estatal. La experiencia que el país
ha tenido, no solamente en los últimos 25 años sino aun en la etapa 1983-1999,
en la cual PDVSA todavía era manejada razonablemente bien, con gerentes
profesionales, nos indica claramente que
la politización de los cuadros gerenciales de la industria petrolera en manos
del estado es un fenómeno inevitable, por su gran capacidad de generar
cuantiosos ingresos y su importancia para la vida del país. PDVSA representa
una entidad a la cual el país político no puede evitar tratar de controlar. Esa
tentación malsana debe ser minimizada mediante la implantación de un modelo de
industria petrolera nacional que mantenga la facultad de supervisar y planificar
estratégicamente el desarrollo de la industria, pero coloque en manos privadas
y profesionales su operación. Esta es una dualidad que mantiene intacta la facultad
de la nación venezolana de dirigir su industria sin tener que perforar los
pozos y refinar los crudos, manteniendo la operación a niveles óptimos de
mantenimiento y eficiencia. Seriamos dueños del avión pero tendríamos pilotos
profesionales que nos conduzcan a donde queremos ir.
REFLEXION 6. UN POSIBLE PAPEL DE PDVSA EN LA TRANSICION
Durante los primeros 2-3 años de transición PDVSA
permanecería en actividad, manejado por gerentes profesionales, debido a que no
existiría todavía, en el día uno de la democracia, un sistema de contratación y
operación acordado con participación del sector privado. Establecer estos contratos
y echar a andar el nuevo modelo tomaría algún tiempo. El organismo que existe
en este momento, PDVSA, puede ser utilizado de manera dual, como empresa productora
de los volúmenes que ya se producen en el país y, al mismo tiempo, como la
primera versión de la agencia de hidrocarburos, la cual será el organismo que
se encargaría finalmente de manejar la supervisión de la actividad petrolera. La
transición servirá para ir minimizando el papel operador de PDVSA y para
manejar su remplazo por la figura de la Agencia de Hidrocarburos, entidad
supervisora y reguladora que formara parte del entorno organizacional de la
industria petrolera nacional.
REFLEXION 7. CUAN GRANDE DEBERA SER LA PRODUCCION
PETROLERA NACIONAL.
El nivel de producción que tendrá la futura industria
petrolera venezolana presenta dos aspectos que podrían chocar entre sí: uno es
el volumen de ingresos petroleros que el nuevo liderazgo del país piense que es
necesario. Esta necesidad va a ser cuantiosa y el liderazgo político podría pensar
que la industria petrolera puede y debe proveer esos fondos. Esto podría llevar
al sector político a pensar en niveles de producción del orden de los 4 a 5
millones de barriles diarios. El otro aspecto es el nivel óptimo de producción petrolera
que será técnica y operacionalmente deseable o posible. Recalco, no el nivel máximo
sino el nivel óptimo. Hay técnicos
venezolanos competentes que dicen que solo la Faja puede soportar una producción
de 5 millones de barriles diarios. Otros dicen que ese nivel es difícil o técnicamente
indeseable de mantener por la intensidad del esfuerzo necesario, dada la alta declinación
natural de los pozos de la Faja.
Lo deseable será establecer el nivel óptimo de producción
que logre combinar un ingreso estable, un nivel también optimo de capacidad de producción
que permita al país abrir y cerrar producción en respuesta rápida a los
vaivenes del mercado internacional , una tasa de producción que mantenga a los yacimientos de petróleo en su mejor forma
para lograr su máxima duración y recuperación del petróleo allí contenido y un
nivel de producción que no represente una indebida amenaza al medio ambiente.
Intuitivamente pienso en la cifra de 3.5 millones de
barriles al día como ese nivel óptimo de producción para la nueva industria
petrolera nacional. Ese nivel estará también en línea con las tendencias que
predominan a nivel global sobre el uso de combustibles fósiles. La Venezuela democrática
deberá ser ejemplo de respeto al ambiente, algo que países grandes como los
Estados Unidos no hacen. El liderazgo actual estadounidense podría presionar a
Venezuela para producir a niveles exageradamente altos que choquen con los mejores intereses
nacionales.
EL PAJARO DE FUEGO. IGOR
STRAVINSKY
https://www.youtube.com/watch?v=mI4LFLUkSx8&list=RDmI4LFLUkSx8&start_radio=1
Para comenzar el año con
alegría, esta suite de Stravinsky llena de color.
DESENREDEMOS LA
MADEJA IDEOLOGICA DE LA TRAGEDIA VENEZOLANA
A veces parece que los dioses estuviesen a favor de
extender indefinidamente el sufrimiento de los venezolanos. Cada vez que hemos
estado más cerca de solucionar nuestra tragedia algo sucede que lo evita,
llámese invasión de Rusia a Ucrania, crisis en Gaza, vaivenes de precios del
petróleo o fracasos de los diálogos emprendidos con el régimen a instancias de
países amigos. Pareciera que después de cuarenta años de bienestar económico y
razonable bienestar social, Venezuela estuviera siendo castigada por haber
mostrado en sus momentos de bonanza una actitud arrogante frente a la región
que no le captó muchos amigos. Y ahora, hasta pareciera que hay mucha gente en
la región que añade oculta satisfacción a nuestra tragedia, como castigo de
nuestras pasadas desmesuras.
Aun cuando estamos más cerca que nunca de lograr la
deseada libertad y democracia, estamos capturados en una red intrincada de dramas
políticos regionales, de múltiples ideologías en pleno choque y, por coexistir
en USA, tanto el poder decisivo para expulsar al régimen venezolano como un
liderazgo que despierta desconfianza y hasta rechazo en multitud de venezolanos
quienes anhelan ver salir el régimen. En palabras sencillas, muchos queremos
que USA nos ayude a liberarnos de Maduro, pero muchos desconfiamos de los
métodos e intenciones de ayuda de Trump.
En el plano cualitativo y haciendo un intento empírico de
contabilizar cada grupo, existen tres tendencias entre los venezolanos como
respuesta a la situación actual:
(1) LA EXTREMA DERECHA. Una parte de la población venezolana
admira y apoya lo que el gobierno de Trump está haciendo, por compartir su
filosofía política y su manera de actuar. En este grupo de venezolanos no hay
conflictos internos de ningún tipo. Celebran cada acción estadounidense por
considerarla un paso más hacia la realización de sus deseos de cambio de
régimen en Venezuela y de estrecha relación futura con la USA de Trump. Este
grupo trabaja para ver salir a Maduro del poder, preferiblemente por la vía de
la negociación. Estimo que quienes piensan así podrían representar un 30% de la
población;
(2) LA EXTREMA IZQUIERDA. Una parte de la población
venezolana que históricamente ha cultivado ideas políticas y sociales de
izquierda extrema, la cual está en total desacuerdo con la intervención de los Estados
Unidos, tanto en la manera de llevarla a cabo como en su objetivo de cambiar al
régimen. La razón es sencilla: quieren ver un régimen del tipo que domina hoy a
Venezuela permanecer en el poder. Participan activa o pasivamente en su
consolidación, le sirven como funcionarios, como aliados ideológicos, forman
parte de la pandilla en el poder y de los alacranes que le son sumisos, ya sea
por interés material o por razones ideológicas. Ese grupo defiende al régimen a
capa y espada y estimo que incluye hasta un 10% de la población venezolana;
3. LA IZQUIERDA Y LA DERECHA MODERADA. Una parte de la
población venezolana que cultiva ideas democráticas, que anhela ver una
Venezuela libre y democrática restablecida plenamente y dese ver un cambio de
régimen a la brevedad posible, por lo cual muestra un esencial apoyo a la
acción de los Estados Unidos para lograr este objetivo a cabo, pero difiere de
manera significativa de algunos de los métodos que está utilizando USA. Este
grupo preferiría que esas acciones estuvieran en concordancia con las leyes
internacionales y los derechos humanos consagrados universalmente. Quienes así
piensan ven lo que sucede como una tragedia más, porque ello les genera un
dilema moral. Si rechazan la ayuda de USA Maduro sigue en el poder. Si no la
rechazan deben guardar silencio ante actos de USA que no aprueban. Estimo que un buen 60% de la población
venezolana se encuentra en este dilema.
IMPACTO POSIBLE DE CADA GRUPO EN LA SOLUCION DE LA TRAGEDIA
La extrema izquierda apoya al régimen de Maduro por
razones ideológicas y ve a Trump como un gran enemigo, rechazando todo lo que
hace y cree que sus acciones en Venezuela solo tienen un propósito de conquista.
La extrema derecha que apoya a Trump acepta tanto la
manera como USA actúa hoy en Venezuela como la manera como tratara de cobrar
por su ayuda una vez cambie el régimen. Trump es autoritario e imperial y, probablemente,
reclamara pagos por sus servicios, en términos – por ejemplo - de acceso
preferencial o exclusivo a los recursos minerales de Venezuela y de tutelaje
político al gobierno democrático que surja después del cambio de régimen.
Las izquierdas y derechas moderadas, amantes de la
democracia, desean ver salir a Maduro del poder, pero difieren de las maneras
como el gobierno de Trump está actuando,
no aceptan sus acciones violatorias de derechos humanos y leyes
internacionales. Este grupo comienza a sospechar que Trump intentaría imponer
una tutoría sobre el futuro gobierno democrático venezolano y se prepara para
luchar por un gobierno democrático e independiente de tutorías futuras.
NAVEGAR ESTAS AGUAS LLENAS DE PELIGROS Y TIBURONES
HAMBRIENTOS
Lo cierto es que Venezuela ha llegado a un nivel de
sufrimiento y de ruina que jamás hubiésemos imaginado cuando una mayoría
decidió, en 1998, llevar a Hugo Chávez a la presidencia del país. Es imperativo
salir de este funesto régimen, a como dé lugar y es imperativo el castigo a los
culpables de la tragedia.
NUESTRA POSTURA
En el horizonte venezolano lo que veo, con claridad, es
un gobierno democrático, honesto, liderado por el presidente electo en julio
2024, Edmundo González Urrutia y por la extraordinaria figura de María Corina
Machado.
Evitemos enredar innecesariamente las cosas.
NAVIDADES EN RHODE ISLAND: CARIDAD, LIBROS, BIENESTAR
FAMILIAR Y UNA REFLEXION SOBRE EL HEROISMO
Este año nuestra familia directa, doce personas, pudo reunirse en Rhode Island. Tuvimos la oportunidad de estar juntos una vez más, siempre recordando a nuestra Marianela, quien nos dejó en 2020. Cenamos, intercambiamos algunos regalos, paseamos, hasta fuimos todos al cine a ver AVATAR 3, un espectáculo visual en tres dimensiones.
Por limitaciones de espacio llegue a un hotel de mediano
tamaño, el Hotel Providence, situado en la calle Mathewson de Providence. Es un
hotel muy antiguo, de una sencillez elegante, registrado como sitio histórico.
Abrió sus puertas en 1882 con el nombre de Hotel Westminster, luego Hotel
Blackstone, hoy Hotel Providence.
Providence es una ciudad relativamente pequeña, un poco sombría en su casco central. Es la ciudad sede de Brown University, de excelente prestigio, la cual se vio afectada por una tragedia reciente y una extraordinaria biblioteca llamada Atheneum, a la cual visito cada vez que tengo oportunidad.
Esta biblioteca fue fundada en 1836. Desde 1838 está en
el sitio actual, en Benefit St. La
primera bibliotecaria, Mary Angell, contratada en 1872, se encargó de crear las
tarjetas de identificación de los volúmenes existentes, las cuales pueden
consultarse hoy en día, tal y como ella las produjo.
UNA EXPERIENCIA SINGULAR
En la calle del hotel, al salir a a caminar un poco, vi
un grupo de personas sin hogar (homeless). Pase a su lado y ninguno me pidió
dinero. Al regresar al hotel pregunté la razón de ver tantas personas en esa
situación y me dijeron que, en la calle, casi enfrente del hotel, existía un
centro de asistencia para la gente sin hogar, en la Iglesia Metodista. Entre al sitio y pude ver que tienen un local
grande en el cual ofrecen comidas, ropa, servicios higiénicos, refugio y
conexiones para que los sin hogar puedan encontrar alojamiento permanente.
Tienen hasta grupos musicales voluntarios que tocan música latina (salsa)
mientras la gente come. Este centro es parte de un sistema de centros similares
situados en diferentes sectores de la ciudad de Providence.
En este sitio trabajan para aliviar la situación de los “homeless”
y ayudarles a regresar a la sociedad.
Al estar con mi familia, todos juntos en el tibio y bello
hogar de una de mis hijas, y compartir la cena de Navidad con las infaltables
hallacas, tequeñitos y ensalada de gallina, entre otros platos igualmente ricos,
sentí un pleno bienestar, pero, al mismo tiempo, pensé en lo que había visto en
la Iglesia metodista de la calle Mathewson, en la gente sin hogar y en quienes
tratan de ayudarlos a sobrevivir y reencontrar el camino perdido. Me emociono constatar
la fuerza de la solidaridad, la importancia de la caridad y de la compasión,
como maneras de aliviar el sufrimiento de los seres humanos. Ello ocurre mientras
el liderazgo político mundial discurre sobre ambiciones territoriales,
grandiosos planes militares y espaciales o se vanagloria de sus propias
cualidades y méritos personales. Mientras los lideres mundiales intercambian
ideas, contrastan planes, discuten, hasta pelean entre sí, hay quienes están
acercando un plato de sopa caliente a la boca de quien lo necesita con urgencia.
Es sobre estos seres dotados de compasión que pienso en
estas navidades, a quienes admiro como héroes y a quienes expreso mi
gratitud.
ADIOS A JOHN CAREY. ME QUEDA SU “PEQUEÑA HISTORIA DE LA
POESIA”
Hace unos tres años hice una visita a Harvard University
a ver viejos amigos y aproveché para comprar varios libros en su estupenda
librería. Entre ellos “UNA PEQUEÑA HISTORIA DE LA POESIA”, escrita por John
Carey. He llegado a apreciar la poesía, más y más, a medida que envejezco.
Mi afición se ha concentrado principalmente en los poetas
liricos ingleses, desde Chaucer, Spencer, Maxwell, Shakespeare, hasta Blake,
Yeats, Wordsworth, Tennyson, Rossetti, Whitman y, sobre todo, T.S. Eliot. En
paralelo, comencé a leer al gran Jorge Luis Borges y lo tengo hoy como uno de
los dioses de mi Olimpo. De igual manera, a Antonio Machado, Rafael Cadenas y
Eugenio Montejo.
Me encontré con este libro de John Carey y tuve suerte,
pues tiene varias virtudes. Es una edición exquisita, escrita en una prosa
sencilla, en un tipo de letra y un papel que provoca leer y tener en las manos.
Carey incluye capítulos sobre los poetas rusos del siglo 19, menciona algunos
poetas franceses y alemanes, tiene un buen capítulo sobre la poesía china y
japonesa, pero muestra una gran laguna en lo referente a la poesía española y
latinoamericana.
Quizás lo que muchos expertos en poesía le critican a
este volumen es lo que más me ha agradado, esa espartana descripción de los
poetas, con numerosos ejemplos y organizada sucesión que nos ayuda a entender
como el lenguaje poético ha ido cambiando, desde Virgilio hasta Whitman.
Su primer párrafo pregunta: ¿Que es la
poesía? Y nos dice que la poesía es la música del lenguaje, dice que la poesía
no está relacionada con significado ni con las cosas que describe, sino que es,
esencialmente, la manera de decirlo. Lo mismo nos decía Borges, cuando
hablaba de la metáfora como la esencia de la poesía. Por ello es posible hablar
de prosa poética, como – por ejemplo - la que nos regala Rodolfo Izaguirre cada
domingo en El Nacional.
Al ir leyendo este desfile de
maravillas que nos presenta Carey en su libro me llamo la atención que Borges
no estuviera allí. No aparece, cuando es uno de los gigantes de esa poesía cuya
esencia es la música de las palabras, el tono profundo de las frases, la atención
a los grandes misterios de la vida que con mucha audacia poetas como Borges o
Blake o Eliot tratan de resolver.
Al notar esta ausencia no pude
resistir la tentación de hacer contacto con el autor. Ubiqué el correo
electrónico de Carey, ya retirado de Oxford, pero aun asociado con la
Universidad y le envié un mensaje diciéndole cuanto estaba disfrutando su libro
y mencionando la ausencia de ese poeta fundamental que fue Jorge Luis Borges y
el fuerte anglo centrismo de su historia, que olvidaba completamente a la gran
poesía del siglo de oro español y la poesía latinoamericana.
Para mi sorpresa el profesor Carey me
respondió con gran cortesía, excusándose por estas omisiones. Me explicó que el
libro era parte de una serie de obras definidas como “pequeñas”, editadas por
la Universidad de Yale, cubriendo de manera abreviada tópicos como la música,
la arqueología, el arte etc. Por ello, tuvo que dejar afuera muchos de los
tesoros de la poesía. En el caso de Borges, añadió, tuvo problemas con la
traducción y decidió no tratarlo. Aunque esa respuesta fue poco convincente
aprecié su cortesía y, luego de este primer intercambio, tuve dos intercambios
más con él, sobre Eliot y Auden, dos poetas que me impresionan de manera muy
especial. Le confesé que los poetas que me gustaban más eran los que menos
entendía, en especial Eliot y ello, me respondió, era señal de que estaba en el
camino correcto para apreciar la poesía debidamente, porque no tenía que hacer
esfuerzo alguno por entenderla sino disfrutar de la música de las palabras.
Esta semana vi que John Carey había
fallecido en Oxford, a los 91 años.
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