sábado, 25 de septiembre de 2021

TESTIMONIO DE UN VIEJO PETROLERO: CONFERENCIA DADA EN EL IESA, AGOSTO 13, 2021

 Hasta el dia de hoy:

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PRIMERA JUNTA DIRECTIVA DE PDVSA Y ASESORES.  ESTOY A LA DERECHA DE RAFAEL ALFONZO RAVARD



ESTA ES LA GRABACIÓN DEL EVENTO EN EL IESA: 

Grabación: https://drive.google.com/file/d/11Zz3NX2vTqx65KIo1jS7ELFz4_t0ChH0/view?usp=sharing


ESTOS SON LOS COMENTARIOS: 

Chat: https://drive.google.com/file/d/1NBdxE14ZFJSVsh2NlFXoqoXV8Zj71O-y/view?usp=sharing

                                Esta es la versión escrita de lo que dije:

 

                  TESTIMONIO DE UN VIEJO PETROLERO

 

Pienso que podría ser interesante para ustedes el testimonio personal de un testigo de primera mano del proceso de nacionalización (estatificación) de la industria petrolera venezolana. No son muchos los miembros de mi generación que aún sobreviven y aún menos quienes están dispuestos a transmitir sus experiencias con candor.

 

 

1.    DE LOS TEQUES A TULSA Y REGRESO A VENEZUELA

 

Soy miembro de una generación venezolana mimada por la vida, la cual vivió plenamente la etapa luminosa de la democracia venezolana, una etapa que abarcó la presidencia de López Contreras, Medina Angarita, Rómulo Gallegos, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera I y la primera mitad de la presidencia de Carlos Andrés Pérez.

Nací en Catia en agosto de 1933, estoy a días de cumplir 88 años.  He visto pasar por la escena política venezolana 17 presidentes o dictadores.  Soy un producto estricto de clase media, media venezolana, de la cual me siento muy orgulloso. Compartí mi niñez y adolescencia en Los Teques con un grupo de muchachos que, aunque productos de una vida aldeana, poseían generalmente una visión universal. Leíamos a Mann y a Hesse y éramos aficionados a la música clásica. En sus vidas adultas estos muchachos serían rectores universitarios,  poetas, periodistas  y destacados ambientalistas.

   Mi familia era mis padres y una hermana. No éramos ricos pero no éramos pobres. Mi padre le daba a mi madre todos los días un fuerte, cinco bolívares, lo que se llamaba el diario, con el cual compraba todo lo necesario para el día. Los Teques era un pueblo encantador y encantado,  donde algunas mujeres tenían barbas, los ratones se comían el telón del cine del pueblo y enterraban a los muertos al son de las guarachas en un vehículo llamado La Muertorola.  Era un pueblo de montaña de unos 10.000 habitantes, sanatorio para tuberculosos, de gentes sanas y bondadosas,  donde las familias dormían con las puertas abiertas. Fui inmensamente feliz en mi niñez y normalmente inseguro y tímido en mi adolescencia. Los años en Los Teques me permitieron hacer grandes depósitos en el Banco de la Felicidad, los cuales me han servido para pasar casi toda mi vida cantando para mis adentros y, ocasionalmente, hasta en público. Estudié bachillerato con los salesianos en el Liceo San José de Los Teques, quinto año de Física y Matemáticas en el Andrés Bello y, al momento de entrar a la universidad central, la encontré cerrada por orden de Pérez Jiménez. Entonces decidí irme a Tulsa, Oklahoma, a estudiar Geología, lo cual exigía un sacrificio financiero significativo a la familia. En ese momento era el único hombre de la familia Coronel que no estaba preso, ya que mi padre y mis tres tíos paternos estaban en prisión por ser adecos. Sin embargo, mis padres apoyaron mi decisión. Antes de irme a Tulsa estuve tres meses en Queens College, Nueva York, aprendiendo inglés, de enero a marzo de 1951. Pasé de Los Teques a Nueva York en materia de horas, de aquella apacible aldea neblinosa con arrieros y beatas en las estrechas calles, a la ciudad más excitante del mundo, donde estaba nevando, yo sin abrigo, sin hablar el idioma. El método que utilizaba el colegio para enseñar el idioma tenía dos grandes ingredientes: leer todos los días el New York Times y ver una misma película tres y cuatro veces. 

De Tulsa me enamoré  a primera vista, un amor que nunca ha amainado. Allí no solo aprendí geología sino que cambié totalmente de personalidad, pasando de ser tímido e introvertido a ser extrovertido. Inclusive llegué a ser el maestro de ceremonias del show anual de la universidad y salía con Rue McClanahan, quien mucho después llegó a ser una de las tres Golden Girls de la televisión. En mi segundo año allá, recibí una beca de la empresa Shell, de $150 al mes, más la matrícula y los libros, lo cual alivió mucho la carga de mi padre, quien me enviaba la mitad de su sueldo, unos $90 al mes. Desde ese momento yo comencé a enviarle a mi familia $30 al mes.

En esos años 1951-1955 el prestigio de los venezolanos en Tulsa era muy alto. Cuando fui a una tienda de ropas a comprar un traje por cuotas el dueño me dijo que los venezolanos que habían comprado en su tienda eran todos muy correctos. Los primeros venezolanos en la universidad de Tulsa llegaron en 1931, entre ellos Siro Vásquez, quien luego sería un vicepresidente de Exxon a nivel mundial.   De mis compañeros estudiantes, profesores y de la gente de la ciudad recibí grandes refuerzos para mi auto- estima. Me hicieron sentir especial y ello cementó para siempre mi relación con Tulsa, donde regresé muchas veces y donde estudiaron después mi hijo, una de mis hijas y mi yerno. Soy miembro del Hall de la fama de Ingeniería de la universidad, uno de los cuatro venezolanos nombrados ex - alumnos distinguidos y fui miembro de su Junta Directiva (Trustee) por tres años, en la década de 1980.  En Venezuela promoví la creación de una asociación de exalumnos de la universidad que contó con unos 200 miembros. 

Regresé a Venezuela en 1955, graduado de Geólogo y de inmediato me reporté a trabajar en Shell de Venezuela, en la oficina de Maracaibo.  Me dieron tres días para comprar ropa de campo y los utensilios personales necesarios antes de enviarme al campo. Mi primer sueldo fue de Bs. 1800 al mes.

La Maracaibo de 1955 era una ciudad espectacular, de amplias avenidas, muy arbolada, de una impresionante limpieza, al menos en la zona donde yo trabajaba, en un bello edificio de corte colonial inglés llamado Las Laras, el cual creo que aún existe.

Maracaibo  me causó una profunda impresión porque era muy diferente al centro del país. No era tan grande como Caracas pero se veía mejor planificada, con un centro de la ciudad antiguo cercano a la Plaza Baralt pero muy moderna en la zonas circundantes al casco central.

A mi llegada la empresa Shell de Venezuela tenía cuatro o cinco geólogos venezolanos. Nuestro nivel académico era generalmente inferior al de los geólogos holandeses, suizos e ingleses, quienes tenían doctorados. Por ello, no me dieron un grupo geológico de inmediato sino que fui asignado a un grupo geológico que contaba con un geólogo extranjero. No comencé como piloto sino como copiloto. Trabajé junto con Harold Reading, quien luego se convertiría en una leyenda como profesor en Oxford, creo que aún vive en sus 90 largos, luego con Otto Renz, uno de los geólogos suizos más famosos que han trabajado en Venezuela, con Kiewiet de Jonge, un geólogo/geógrafo holandés, quien se convirtió en uno de mis mejores amigos y a quien visité un año antes de su muerte en San Francisco, California y con Konrad Habicht, uno de los geólogos más notables que he conocido y quien fue uno de mis mentores en la empresa.  Con miembros de este grupo cementé amistades que me durarían toda la vida. Al año me dieron un grupo geológico, volé solo.

Fui geólogo de campo, durante 5 años, en los cuales hice íntimo contacto con la gente del campo venezolano y aprendí a valorar sus cualidades de cordialidad y generosidad y a sentir inmensa compasión por su estado de indefensión y su carencia de protección por parte del estado y de la sociedad urbana.

 Ahorré el 90% de mi sueldo porque en el monte no podía gastar nada. Regresé a Maracaibo y, con el dinero ahorrado,  me casé con la reina del carnaval, una bella muchacha, con quien estuve casado 62 años de total felicidad, hasta que hace un año la perdí al corona virus y desde entonces he dejado de vivir en tecnicolor para vivir en blanco y negro. Nuestro primer año de matrimonio lo pasamos en La Haya, donde trabajé como geólogo regional, lo que es un internista en el campo de la medicina, integrando resultados de diversas fuentes para armar un mapa de posibilidades petrolíferas en una región. Esta fue una verdadera luna de miel de un año, durante el cual paseamos por toda Europa.  

      

       EXPERIENCIAS EN SHELL Y CVP

Mi primera etapa con Shell duró diez años, desde 1955 hasta 1965. En esa etapa no tuve acceso a niveles de decisión estratégica y solo puedo hablar como empleado de bajo a mediano nivel. Pero si puedo decirles lo siguiente. En todo momento sentí que la empresa me trató justamente y cuando tuvo que hablarme duro lo hizo, para mi beneficio.  Elaboró un buen plan de desarrollo de carrera para mí y así lo constaté cuando, como director de la empresa nacionalizada, pude leer, con emoción,  mi archivo de personal durante mi carrera en Shell. Allí pude constatar que la empresa me había considerado un activo apreciable, de alto potencial, al cual había que entrenar, mover de un sitio a otro, ir mejorándolo, a fin de que pudiese realizarse dentro de la empresa. Durante el séptimo año en la empresa mi supervisor me evaluó y me dijo que mi rendimiento no era el deseable y que debía ir  a Lagunillas a trabajar como ingeniero de operaciones en el Lago, a fin de redondear mi experiencia técnica. Tenía razón y yo así lo acepté, a pesar de que involucraba una democión. No dije, como otros si lo hicieron, que ello era el producto de discriminación contra los venezolanos. Mi decisión  de aceptar positivamente  la crítica y corregir mi comportamiento selló el éxito posterior de mi carrera.

El curso que toman nuestras vidas  está condicionado por nuestra propia actitud y por eventos, algunos fortuitos y que pudiesen llamarse serendipios. Estando en Lagunillas, regresaba al hotel Lagunillas del lago, cubierto de barro, a las 3 de la mañana, cuando salía de allí el Gerente General Pocock, quien sería luego el jefe de la Shell mundial, con su esposa, vestidos de etiqueta. Me dijo: me alegra ver que alguien trabaja mientras nosotros nos divertimos. Y me pidió mi nombre. Ese encuentro fortuito cambió mi vida. El cambio llegó porque días después él me preguntó si yo quería ir a Indonesia, país en el cual Shell estaba en un grave apuro pues Sukarno había botado del país a todos los ingleses y  holandeses y el campo petrolero de Tandjung y la refinería de Balikpapan estaban paralizados. Ir tendría que ser a riesgo de mi vida porque la situación en el país era muy difícil pero me ofrecían una promoción y triplicar mi salario. Acepté y debí ir solo por el primer año, después del cual mi esposa y mis dos hijos se unieron a mí. Durante ese tiempo corrí aventuras peligrosas. Entre ellas un intento del sindicato comunista de tomar la empresa, lo cual nos llevó a los 15 extranjeros a organizarnos para sentarnos en la silla del gerente de manera continua, a fin de no entregar el símbolo del poder. En eso estuvimos tres meses, 24 por 7, además de tener que hacer nuestro trabajo ordinario, hasta que el sindicato se rindió y abandonó su intento. Tuvimos a punto de perder el oleoducto debido a un cochino atravesado en el interior de la cañería que paralizó el bombeo del petróleo, que es muy parafínico. Sukarno envió un telegrama diciendo que fusilaría a la gerencia de la empresa si se perdía el oleoducto. Ello fue de gran incentivo para que lo pudiésemos recuperar.

En Indonesia fui extranjero y mi experiencia en Venezuela en mi relación con los extranjeros que iban allá me ayudó mucho a comportarme en Indonesia como un extranjero modelo. Aprendí el idioma y traté a los nacionales del país con cordialidad y amplitud.

Ejemplo: visita al comandante militar de la isla para pedir mis “corotos”. 

Cuando regresé a Venezuela mi carrera en Shell se disparó rápidamente y mi actuación en Indonesia me dio gran impulso pero en 1965 me encontré con Fernando Delón, un ingeniero a quien yo siempre admiré, como Director de Exploración y Producción de CVP en Maracaibo y me pidió que lo fuera a ayudar. Me llevó a hablar con Rubén Sáder Pérez, un brillante gerente del sector público  y me convencieron de dejar SHELL para irme a la CVP. Pockock, quien era el presidente de Shell en Venezuela, me habló y me dijo que se sentía traicionado por mí, ya que él había intervenido personalmente en el desarrollo de mi carrera en Shell, lo cual era cierto. Y me dijo, una vez que te vayas de Shell no podrás regresar jamás. Estaba furioso conmigo. Yo le dije que CVP era pequeña y me necesitaba más que la Shell, empresa grande. Que yo sentía que tenía un deber con el país.

Diez años después, yo era miembro de la junta directiva de la empresa PDVSA y Pockok era el presidente de la Shell mundial y vino a visitarnos, le dimos un agasajo y al verme de nuevo vino a mí, me estrechó la mano y me dijo: “Gustavo, tu tenías razón”. 

En CVP estuve dos años como Gerente de Exploración. La CVP fue un sueño romántico pero imposible. Sáder Pérez decía: No somos un enano,  tenemos todo lo que tiene un adulto más grande. Exploramos, producimos, refinamos, vendemos productos en el mercado. Sin embargo, la CVP nunca pudo ser lo que se pretendía, el remplazo realista de las multinacionales. Nunca pasó de ser una empresa en miniatura. Así lo comprendí. Un día el Dr. Sáder Pérez me llamó y me dijo que debíamos perforar un pozo en el lago cuanto antes, ya que el gobierno requería comenzar actividades exploratorias en dos semanas. Yo le dije que seleccionar una localización requeriría tres meses. El me repitió que tendríamos dos semanas y – entonces- le respondí, de muy mal talante: “pues, zumbemos un sombrero al agua y donde caiga, allí perforamos”.

Y salí de esa reunión y renuncié. Vi  el daño que la presión política podía hacerle a la gerencia petrolera. Años más tarde, en PDVSA, tendría ocasión de enfrentarme a  presiones de mucha mayor dimensión.

 

2.    COMO CONDICIONA LO ANTERIOR TU VISIÓN DE LAS MULTINACIONALES Y EL ESTADO

Basado en mi experiencia de la industria petrolera de unos 18 años, para el momento en el cual comenzó el intenso debate sobre la nacionalización, en 1973, yo me había formado un modelo mental de la industria petrolera que consideraba apropiada, cuyos componentes principales eran:

·      La gerencia de la empresa debía ser profesional, apolítica

·      Las decisiones estratégicas del negocio no deberían tomarse en base a  coyunturas políticas o económicas sino en base a consideraciones de largo plazo en las cuales predominase el interés de la nación

·      Venezuela no debía estatizar su industria. En 1973 ya existía una combinación de reglamentos y leyes que le daba al estado una alta participación, sin los riesgos inherentes al negocio, sin que tuviese que invertir su propio dinero en el desarrollo de la industria

·      La Ley de Reversión había obligado a las concesionarias a reducir su actividad exploratoria y sus inversiones de largo plazo para concentrarse en las actividades de extracción. Ello le daba a la industria petrolera venezolana una fisonomía de empresa en liquidación

·      Esto conduciría, inevitablemente, a la decisión política de adelantar la reversión, es decir, a estatificarla 8 años antes de la expiración normal de las concesiones. El estado tendría que pagar por lo que iría a obtener sin costo algunos años después.

·      Hubiese sido preferible extender las concesiones o, si era políticamente necesario para el estado participar directamente en la operación, convenir en una fórmula de empresas mixtas con las empresas multinacionales.


 

3.    Cómo veías la nacionalización entonces: una amenaza a conjurar, inevitable, fin de siecle?

 

En 1973, en paralelo con los acontecimientos mundiales, especialmente los de Libia, donde Gadafi había puesto a multinacionales como Occidental de rodillas, el fervor nacionalista en Venezuela llevó al mundo político a presionar para nacionalizar (estatificar). Yo la veía como indeseable pero inevitable, ya que en Venezuela hablar en contra del sentimiento nacionalista era considerado una traición a la patria. En 1973 la tajada del gobierno en los ingresos de la industria era del 85% +. Esto sería imposible de obtener en un esquema nacionalizado, ya que tendríamos que asumir los riesgos del negocio e invertir nuestros propios dineros.

La nacionalización fue una decisión política, impulsada por la errónea idea de que la soberanía nacional estaba lesionada por el sistema de concesiones. El país político, muy izquierdista, se sentía en necesidad de llevar a cabo lo que veía como una ‘segunda independencia”.

 

4.    Tú rol en Agropet y las discusiones con el gobierno - ¿qué pensaban otros petroleros?

 

Un día de 1974, en el cafetín de la Shell,  me reuní a tomar café con Marcos Marín y Odoardo León Ponte a cambiar impresiones sobre lo que se avecinaba y decidimos formar una agrupación de gerentes y técnicos petroleros para intervenir en el debate sobre nacionalización. Hicimos un análisis de la situación y de lo que el país requería en materia económica, política, psicológica y de la necesidad de que la gente del petróleo entrara a debatir con el mundo político sobre lo que ellos conocían. El éxito de esta iniciativa fue instantáneo. Alquilamos, de nuestro bolsillo,  un salón para 30 personas en el hotel Tamanaco para la primera reunión y llegaron 600 personas, por lo cual el dueño del hotel, Rafael Tudela – al ver la muchedumbre - nos abrió el Gran Salón por el mismo precio. Esa noche formamos la organización, se eligió la Junta Directiva y entramos de lleno en el debate,  contrastando nuestras ideas con las de los líderes políticos de todos los matices. 

Nuestra participación fue decisiva en cambiar la fisonomía vengativa de una estatificación  a sangre y fuego en un proceso más civilizado y beneficioso para el país. En Miraflores, donde acudimos 400 miembros de la Gente del Petróleo, a hablarles al presidente Pérez y a su gabinete sobre lo que debía hacerse, dije que no se debía permitir en PDVSA a los políticos de carrera, que la gerencia debía ser apolítica y que no deberían existir interferencias o presiones indebidas sobre su actuación.

La actuación pública de los gerentes y técnicos venezolanos  durante los intensos debates de 1974 y 1975 fue decisiva en modelar las decisiones que se tomaron finalmente. Estos gerentes y técnicos tenían un gran temor de que la industria se fuera a politizar y sus esfuerzos se dirigieron a ilustrar al mundo político sobre las complejidades del negocio petrolero. Dijimos públicamente lo siguiente, ayudados por medios muy valiosos como la revista RESUMEN:

·      Hay que establecer nuevas reservas a través de la exploración

·      Hay que manejar los yacimientos de acuerdo a sus leyes físicas, no de acuerdo a la coyuntura política

·      Hay que cambiar el patrón de refinación para producir lo que nuestros clientes exigen

·      Es mentira que el petróleo se vende solo o que el precio máximo sea siempre el precio óptimo

·      Hay que manejar la industria petrolera como lo que es, un negocio internacional. La izquierda parecía pensar que debía internalizarse la actividad en lugar de internacionalizarse y que la CVP debía tomar las riendas del negocio, no una nueva empresa matriz, como la que finalmente se decidió. 

 

Ese debate con el mundo político que deseaba una nacionalización a sangre y fuego se ganó. Aunque CAP tomó la decisión política de estatificar la industria se pudo manejar la transición de manera ordenada. Nosotros pensamos que la decisión de nacionalizar fue errada, basada en un sentimiento nacionalista equivocado y que estaba condenada al fracaso, a pesar de todos los esfuerzos que hiciéramos y que, en efecto, hicimos. PDVSA funcionó muy bien por un cierto número de años pero, inevitablemente, se fue politizando y deteriorando, inclusive mucho antes de la llegada de Chávez al poder.  

 

 

5.         ROL EN LA PRIMERA JUNTA DIRECTIVA DE PDVSA Y RECUERDOS DE ESA PRIMERA JUNTA.

El día sábado en el cual juramentaban a la primera junta directiva de PDSVSA estaba en mi casa, cargando la camioneta para irme a la playa con la familia, cuando recibí una llamada de la secretaria del ministro Valentín Hernández, para decirme que debía estar presente en Miraflores para ese evento. Mi hijo Gustavo, quien tendría unos 10 años, le dijo a la familia cuando me vio salir que yo iba a ser nombrado miembro de la junta directiva. ¡Él era el único que lo sabía!

En efecto, fui nombrado miembro de la junta directiva, contrariando los deseos del ministro Hernández y las reglas que ellos se habían impuesto de no incluir a ningún petrolero activo en esa primera junta.

Mi presencia allí se debió, lo supe después de su boca, al deseo de CAP de tener en esa junta directiva a quien había abogado con tanta vehemencia por la no-politización de la industria nacionalizada. El vio mi presencia allí como garantía de que yo denunciaría cualquier intento de politización. Algunos de mis compañeros de AGROPET pensaron que mi nombramiento había sido una maniobra política y que yo los había engañado. Digo esto para ilustrar como la desconfianza forma parte importante de las actitudes que predominan en la sociedad venezolana. 

 

Mi condición de petrolero activo, mi afición por la escritura y mi relativa juventud entre el grupo hizo que el general Alfonzo Ravard me utilizara como una especie de asistente personal, un “aide de camp”. Comencé a escribirle sus discursos, algunas veces uno semanal para diferentes audiencias. Rápidamente me delegó mucha latitud para incluir temas relevantes de mí elección en esos discursos, entre ellos a componentes que discutimos repetidamente, una especie de pentágono estratégico que se transformó en un mantra en sus discursos y apariciones públicas:

·      Gerencia profesional

·      Meritocracia

·      Normalidad Operacional

·      Autosuficiencia financiera

·      Apoliticismo

 

Creo que esta fue la mayor contribución que hice a la nueva empresa petrolera, PDVSA. Tuve la suerte y el honor de desarrollar una relación muy estrecha con el General Alfonzo Ravard, lo cual me permitió influir desde la trastienda y de manera desproporcionada a mi modesta condición de director suplente. Esta fue una primera junta de gente muy respetable y destacada como Julio Sosa Rodríguez, Benito Raúl Losada, Carlos Guillermo Rangel, Luis Plaz Bruzual, etc. El plantel técnico era de primera línea y la contribución de las empresas operadoras y sus presidentes, en especial, Alberto Quirós y Guillermo Rodríguez Eraso, fue esencial para el éxito. Durante los primeros 15 meses de actividad estructuramos un plan de cinco años que incluía una campaña de exploración, el mantenimiento de la producción, cambio de patrón de refinación, la racionalización de las 15 empresas para llegar a cuatro y luego a tres empresas integradas, la firma de convenios de comercialización y tecnología con las ex concesionarias y la creación de una imagen de transparencia y eficiencia operacional para la nueva empresa. Mi contribución específica a este plan fue coordinar el proceso de racionalización de las 15 empresas estatificadas, el cual resultó fascinante y merecería una sesión aparte. También fui a Cardón a encargarme de la gerencia general de esa planta durante 1977. Fui una especie de “mono de la baraja”, que podía ser colocado en diferentes posiciones y encargado de diferentes proyectos.

Esta primera junta vivió una luna de miel con el mundo político, la cual se terminaría pronto, como sucede con casi todas las lunas de miel.  

 

6.    COMO JUZGAS HOY ESE PERÍODO Y COMO TE PREPARÓ PARA LA LARGA VIDA QUE HAS VIVIDO DESPUÉS DEL PETRÓLEO.

Hablar sobre esto me tomaría quizás un buen par de horas adicionales. Mis 27 años en la industria petrolera fueron parte importante de ese proceso continuo de interacción entre el hombre y sus circunstancias. Las circunstancias van esculpiendo y refinando nuestras actitudes pero nuestras actitudes van influyendo en nuestras circunstancias. La persona que soy se formó esencialmente durante los años de la niñez y de la adolescencia. Durante esa etapa mis padres, mis maestros y mis amigos me pusieron en la frente el sello de lo que iba a ser. Mis diversas experiencias petroleras pusieron ese sello a prueba y ver los resultados de mis actitudes reforzó mis valores y mis principios para el futuro. En mi carrera renuncié cada vez  que debí elegir entre la renuncia o la claudicación de mis principios y fui botado de PDVSA por defender estos principios. Sin embargo, este apego a mis principios me ha permitido vivir una vida feliz y plena, pudiéndome ver en el espejo cada día sin rubor. En la industria petrolera conocí muchos como yo. Ello me reforzó en la convicción de que no hay que tener miedo de vivir fiel a nuestros valores, de alzar esa bandera a todo riesgo. Goethe decía que cuando se toma una decisión en base a principios todas las fuerzas se alinean para ayudarnos. La mayor de esas fuerzas que me ha acompañado durante toda mi vida es el respeto del cual me siento rodeado por mis amigos y de mi familia y hasta de quienes me han adversado. He visualizado mi vida como en necesidad permanente de dar cuenta de ella a mis accionistas, definidos como todos quienes me rodean y en quienes yo haya podido influir. 

El máximo objetivo de nuestra vida, creo yo, es ser feliz y a eso contribuye una compañera noble y maravillosa como la que tuve, además de tratar de ser útil, hasta el final.

Decía Tennyson en su poema ULISES (extractos):

La vejez tiene su honor y sus tareas/ antes del final algún noble trabajo nos espera/nunca es tarde para buscar un mundo nuevo/

Mucho nos han quitado pero mucho nos queda/seguir luchando, buscando, encontrando/ sin desfallecer jamás.

  

 

 

lunes, 20 de septiembre de 2021

LOPEZ OBRADOR CASTRA A PEMEX



PEMEX siempre ha sido una carga financiera para los gobiernos  y un reducto de corrupción en  el estado mexicano. Todos los intentos de colocar la industria petrolera mexicana en un plano comercial racional, en el cual pueda ser financieramente viable y pueda hacer efectivos aportes a la Nación,  se han estrellado en contra de la muralla ideológica construida desde los años de Lázaro Cárdenas. Hoy en día aquella actitud patriotera de Cárdenas que dio origen al desastre ha sido recogida y amplificada por Andrés Manuel López Obrador, quien ha decidido hacer de la industria petrolera mexicana un monopolio de PEMEX. En efecto, de la declinante producción petrolera de México de unos 1,6 millones de barriles diarios, el 97% ya es generado por PEMEX y solo el 3% por el sector privado. López Obrador, populista de izquierda, comparte la suicida política de estatización de la industria petrolera que ha mantenido en la mediocridad y la corrupción a las empresas petroleras del estado en Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia y Perú.   

El cuadro financiero que presenta PEMEX es desolador. Presenta una deuda corporativa del orden de los $115.000 millones. La deuda con las 520 empresas proveedoras subió dramáticamente en un 41% durante el último año, colocándose en unos $U.S. 15.000 millones, lo cual amenaza seriamente a todo el sector industrial mexicano. En lugar de racionalizar la actividad petrolera en el país López Obrador ha decidido pagar parte de la deuda de PEMEX con inyección de dinero del estado. Durante este año le inyectará a PEMEX unos $6.200.000 para pagar deuda.

Pero eso no es todo. López Obrador ha decidido rebajar la carga impositiva a PEMEX de manera significativa, al pasar el Derecho de Utilidad Compartida de una tasa del 54% al 40%. Por supuesto que ello aliviará la situación de la empresa pero ello será a costa de una disminución dramática en los ingresos del gobierno. Ahora, en vez de que PEMEX se endeude directamente, el gobierno tendrá que endeudarse por la empresa. López Obrador dice que esto es positivo porque el gobierno pagará menos intereses por endeudarse que los que PEMEX debe pagar.   

López Obrador confirmó que el esquema de refinanciamiento de PEMEX por parte del estado será estable en el tiempo y que desea utilizar dinero obtenido del Fondo Monetario Internacional para financiar la deuda de PEMEX. Esencialmente eso significa la utilización de parte de las reservas internacionales de México para pagar deuda petrolera, algo que va en contra de todos los objetivos financieros racionales que debería perseguir un país.  

Estos subsidios por la vía impositiva y préstamos puntuales no van a resolver el problema de la deuda petrolera de PEMEX, el cual no es de coyuntura sino estructural. Es decir, PEMEX, la empresa petrolera estatal de México no es viable porque se maneja como bandera ideológica y no como una empresa comercial.

Esta es la misma tragedia que ha arruinado a PDVSA, aunque el colapso de la empresa venezolana ha sido mucho más terrible, debido a la extrema corrupción e incompetencia de quienes han sido colocados en sus posiciones de dirección durante los últimos 18 años.

México y Venezuela: Los dos gigantes petroleros latinoamericanos fueron condenados a la ruina y a la prostitución gerencial por culpa del gran complejo de inferioridad que animó y anima a  populistas de izquierda como Hugo Chávez y Andrés Manuel López Obrador.

Y ya Perú tiene su López Obradorcito.

Complejos de inferioridad que pagan los pueblos con hambre y miseria. ¿Han visto y oído ustedes al nuevo presidente del Perú? ¿Cómo es posible que “eso” pueda ser presidente de un país o, apenas, de una junta de condominio? Ya anunció la intervención del gas de Camisea, porque –dice- quiere “comprar ese pleito”. 

Ya veremos lo que pasa.  


miércoles, 15 de septiembre de 2021

ALEX SAAB: la más reciente bofetada a la dignidad y moral de la nación venezolana

 


La extradición de Alex Saab fue decidida por los tribunales de Cabo Verde después de un largo proceso de meses en el cual su defensa utilizó desesperados argumentos legales, diplomáticos, ideológicos, propagandísticos y seudo-humanitarios.  El costo de esta defensa, la cual apenas ha comenzado, se estima en no menos de U.S. $50 millones, casi enteramente aportados por el gobierno de Nicolás Maduro. El abogado defensor mayor, Sebastián Garzón, es notorio por sus elevados honorarios. El órgano  central de información favorable a Saab se encuentra en https://alexsaab.news/?gclid=Cj0KCQjwkIGKBhCxARIsAINMioIse5KlBGOHjFKMkEndscq4JxWz_p3CWWSDRPf58EpMUfa7JUKGcFkaAsYIEALw_wcB.  

En este sitio pueden leerse las más variadas noticias y elogios sobre Alex Saab. La más reciente se refiere a la decisión del régimen de Maduro de “incorporar” a Saab a la mesa de diálogo que se realiza en México con miembros de la oposición venezolana. Este anuncio hecho el martes 14 de Septiembre por Jorge Rodríguez es la nueva bofetada que el régimen de Nicolás Maduro le asesta a la dignidad y moral de la nación venezolana y una que deberá ser respondida de inmediato por la contraparte opositora, a menos que ya se haya perdido toda capacidad de indignación frente a la podredumbre chavista.

Para asestar la bofetada mencionada el régimen preparó el terreno junto con sus aliados rusos. Este país amenazaba con un efecto negativo sobre el diálogo si prosperaba la extradición de Saab. Los documentos que aparecen en la publicación de propaganda favorable a Saab arriba mencionada incluyen un elogio titulado: “LOS VALORES FAMILIARES DE ALEX SAAB”, no apto para diabéticos, en el cual se habla del gran altruismo de Saab, de cómo su familia se ocupa de la suerte de sus empleados, de la gente de la comunidad, etc. Por ello, dice el documento: “Saab se ha ganado el amor y el respeto de todos quienes lo rodean, familia, vecinos y amigos”. 

El dinero de Maduro ha hecho posible la formación de un grupo internacional que defiende a Alex Saab, describiéndolo como una especie de Robín Hood tropical. Según ellos, Saab es un diplomático venezolano destacado en la Unión Africana, no un vulgar aventurero colombiano. Según sus amigos Saab se encontraba en una misión humanitaria para llevar medicinas y alimentos a los pobres venezolanos y no, como es en realidad, en tareas propias de su actividad delincuencial. En Junio 2020, dicen sus amigos, fue retenido ilegalmente por las autoridades de cabo Verde, las cuales han decidido su extradición a USA. Durante su prisión en Cabo Verde, agregan, con vocación de autores de telenovelas, Saab “padece de cáncer, diabetes, hipertensión, etc.,  fue torturado y mantenido en aislamiento total”.

Lo que es un claro caso de captura de un malhechor y lavandero de dinero, según la acusación de documentos de las autoridades internacionales que condujeron a su captura,  ha sido convertido por sus defensores - algunos por obsesión ideológica, otros crematísticamente motivados  - en un atentado contra los derechos humanos. En carta enviada a Joseph Biden, presidente de los estados Unidos un grupo de intelectuales, abogados, activistas sociales internacionales, se le pide la inmediata libertad de Saab. La carta dice, entre otras cosas lo siguiente:

To: United States President Joseph Biden

To: Republic of Cabo Verde Prime Minister Ulisses Correia e Silva

To: Republic of Cabo Verde President Jorge Carlos Fonseca

 Exigimos la libertad inmediata del diplomático  Alex Saab, quien está preso y aislado en Cabo Verde, en crisis con peligro de muerte. Se le ha negado tratamiento médico. Fue secuestrado, puesto en prisión y torturado por órdenes del gobierno de Donald Trump.

¿Quiénes firman este vergonzoso documento?  Entre otros: un obispo angolés residenciado en Boston llamado Filipe Cupertino Teixeira, Alfred de Zayas, Steve Ellner, Noah Chomsky, el abogado de inmigración radicado en Washington DC, José Pertierra, Mario Silva (la Hojilla) y otras 100 personas afectas al régimen de Maduro. Hemos tratado infructuosamente de contactar a algunos de estos firmantes para que nos expliquen por qué defienden a un criminal con tanto empeño. Parece indudable que algunos miembros de este grupo están motivados por razones ideológicas extremas y ven los regímenes dictatoriales  de izquierda con admiración, perdonándoles todo desafuero, otros están motivados por el dinero que seguramente les está llegando por su apoyo.

LA ACUSACIÓN INTERNACIONAL  CONTRA SAAB

El documento, ver : Two Colombian Businessmen Charged With Money Laundering in Connection With Venezuela Bribery Scheme | OPA | Department of Justice , emanado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, detalla los cargos contra Alex Saab y su compinche principal, Álvaro Pulido Vargas, ambos colombianos. Están acusados de lavado de dinero por la cantidad de más de U.S. $350 millones. Mucho de ese dinero fue obtenido por ellos mediante sobornos a funcionarios venezolanos para operar un contrato de construcción de viviendas en Venezuela.   El mecanismo de operación consistía en elaborar documentos de importación de equipos y materiales que nunca se importaban y sobornando a los funcionarios para que aprobasen el fraude.

Ver también el recuento publicado en El nacional, https://www.elnacional.com/venezuela/la-extradicion-de-alex-saab-lo-que-viene-analisis-de-insight-crime/.

Esta no es la única acusación contra Saab, quien también llevó a cabo un negocio fraudulento importando alimentos en cajas, a precios inflados, para ser distribuidas en Venezuela. Ver: https://www.nytimes.com/es/2018/10/15/espanol/opinion/opinon-corrupcion-venezuela-clap.html. Esta información describe la operación de la siguiente manera: El programa en el que el gobierno gastó cerca de 5000 millones de dólares entre 2016 y 2017, ha sido para unos cuantos el origen de sus crecientes fortunas. Detrás de las importaciones masivas para los CLAP desde México, Panamá, Colombia y, más recientemente, Turquíaestán empresarios cercanos al poder que hacen las veces de intermediarios. Álex Saab Morán y Álvaro Pulido Vargas, un dúo de empresarios colombianos contratistas del chavismo desde al menos 2011, por ejemplo, están entre los grandes ganadores de este negocio, gracias a una enrevesada trama de empresas offshore que recorre el mundo. Luisa Ortega Díaz, la fiscala general de Venezuela, destituida y en el exilio desde el año pasado, acusó a los dos empresarios de ser los operadores de una empresa llamada Group Grand Limited, registrada en Hong Kong y con filial en México, que según la fiscala pertenecería al propio presidente venezolano”.

Esta es la historia del delincuente que es hoy defendido por personalidades como Noah Chomsky y otros compañeros de ruta,  rehenes de su fanatismo ideológico. Otro defensor, Alfred De Zayas, ha llegado a decir que las sanciones de los Estados Unidos contra el régimen venezolano han causado “más de 100.000” muertes, una grosera distorsión de la realidad.

LA GRAN BOFETADA DE MADURO AL PUEBLO VENEZOLANO

La “decisión” absurda e incumplible de incorporar a Alex Saab a la delegación que lleva a cabo el diálogo con la oposición en México representa una bofetada gigantesca a la dignidad y decoro del pueblo venezolano y no debe quedar  como una payasada más. Al tratar de colocar a este delincuente en la mesa, como refuerzo a los delincuentes que ya ha instalado allí, Maduro le está diciendo a la oposición que los considera sus iguales, de ínfimo nivel moral. Esta grotesca acción del dictador analfabeta no debe ser tolerada, so pena de chapotear en el mismo pantano de indignidad y podredumbre moral en la cual se mueve el régimen. Esta acción gansteril de Maduro es una prueba más de que el tal diálogo no es más que una manera de burlarse del pueblo venezolano.

Se impone la rebelión popular contra esta gentuza del chavismo/madurismo.


viernes, 10 de septiembre de 2021

Clasificacion empirica de la oposicion venezolana

 

         CLASIFICACIÓN EMPÍRICA DE LA OPOSICIÓN  VENEZOLANA

 

Amigos que me merecen total confianza por su buen criterio y su honestidad intelectual me han advertido en varias ocasiones contra mi tendencia a escribir sobre la oposición venezolana de una manera tal que da a entender que todos quienes estén en desacuerdo con mis opiniones son traidores o malos venezolanos.  Por esta razón mis apreciaciones sobre la situación venezolana, agregan mis amigos, corren el riesgo de perder credibilidad, al ser  percibidas como poco objetivas.

Esta advertencia  me preocupa porque no deseo ser injusto.

Hasta ahora les he respondido a mis amigos diciendo que es  difícil emitir un juicio de valor si uno debe hacer detalladas excepciones. A veces decimos, por ejemplo: “la oposición venezolana ha mostrado excesivo pragmatismo y muchos de sus integrantes han llegado al colaboracionismo”. Al decir “muchos” no queremos decir “todos” pero hay lectores que lo entienden así.

  ¿Cómo podemos evitar parecer injustos? Tendríamos, quizás, que añadir: “Esto no es cierto de fulano, mengano, perencejo y muchos otros, quienes si han mostrado gran valentía en su actitud ciudadana”.

Enumerar las numerosas excepciones que ciertamente existen cada vez que somos híper críticos de la oposición venezolana parece poco práctico. Nadie sabe cuántos miembros de la oposición son colaboracionistas y cuantos son héroes ciudadanos. Cuando emito un juicio de valor negativo lo que deseo decir es que el efecto neto de los esfuerzos de la oposición es claramente negativo, que parece existir un excesivo pragmatismo entre la oposición y muchos intereses particulares o tribales involucrados en el proceso de negociación con el régimen.

¿Cómo puedo – repito -  evitar la injusticia en mis apreciaciones?  Quizás una manera de hacerlo es tratando de establecer una separación lo más clara posible entre tipos de oposicionistas, es decir, intentar una clasificación de la oposición, a fin de colocar la discusión en un plano más objetivo y cuantificable.

Creo que, de una manera totalmente empírica, se pueden distinguir tres grandes grupos principales de oposicionistas y tratar de definir cada tipología en base a lo que cada quien manifiesta públicamente. Estos grupos pueden ser denominados así: (1), los Principistas Radicales; (2), los Pragmáticos Bien Intencionados, (3), los Colaboracionistas.

 

(1), LOS PRINCIPISTAS RADICALES  

En este grupo se colocarían todos quienes tienen la convicción de que no es aceptable negociar, dialogar o transigir con el régimen que ha destruido al país. Este grupo cree que una transacción, un intercambio de concesiones, violaría los principios éticos que deben ser defendidos a toda costa. Piensan que el régimen debe ser expulsado del poder mediante el rechazo de los venezolanos, por la vía de una rebelión popular que está consagrada como deber constitucional, con la ayuda bienvenida de aquellos países que pueden ejercer presión sobre el régimen.

Ven este tipo de acción como la única vía de restituir a los venezolanos su dignidad hecha trizas. No hacerlo, según ellos, sería admitir que el crimen si paga y tal admisión  conduciría a la sociedad venezolana a la mediocridad crónica y a ser presa fácil de futuros aventureros iguales o peores de lo que nos han azotado en los últimos 20 años.

En este grupo  creo ver la presencia de – entre muchos otros -  líderes, activistas sociales y analistas como María Corina Machado, Antonio Ledezma, Diego Arria, Pedro Burelli, Alfredo Romero, Rodolfo Izaguirre, Tamara Suju, Carlos Blanco, Joaquín Chaffardett, Andrés Velásquez, Manuel Malaver, Gustavo Tovar Arroyo, Julio César Arreaza B., Ramón Peña, así como de  grandes sectores de la opinión pública nacional, los cuales pudieran ser mayoría, pero no puedo asegurarlo. Yo estoy  100% alineado con este grupo y así lo he mantenido en numerosos escritos, en los cuales me he mostrado bastante rígido.

Si he pecado de vehemente y  ofendido en mis escritos a quienes difieren de buena fe de mi postura, les pido mis sinceras excusas.   

 

(2), LOS PRAGMÁTICOS BIEN INTENCIONADOS

En este grupo se integran muchos ciudadanos venezolanos de indudables credenciales democráticas, animados de las mejores intenciones de detener la situación trágica de la sociedad venezolana y dar a los sufridos habitantes del país un respiro, un alivio a su penosa situación de indefensión, humillación y privaciones. Consideran indeseable una solución que lleve a la violencia, ven como lesivo a nuestra soberanía una intervención militar extranjera para cambiar el régimen, prefieren la vía electoral, aunque admiten que es una vía controlada por el régimen y muchos de ellos han ido cambiando de una posición abstencionista electoral por una posición de asistencia a elecciones que – aunque imperfectas -  puedan lograr algún avance de las fuerzas democráticas del país. De igual manera han accedido a sentarse en la mesa con el régimen porque sienten que se podrían lograr algunas concesiones que acerquen al país a un regreso a la democracia y mejoren las condiciones de vida del pueblo venezolano. Han llegado a esta conclusión por estar convencidos de que no existe en la oposición disposición alguna para generar una rebelión popular ni existe en los países de la región intención alguna de venir a nuestro rescate por la vía de una intervención militar. Entre los integrantes de este grupo se encuentran Leopoldo López, Juan Guaidó, Julio Borges, José Guerra, Jon Goicochea, Carlos Vecchio, valiosos jóvenes líderes como Manuela Bolívar y Carlos Paparoni,  Miguel Pizarro, Tomás Guanipa, analistas políticos y activistas sociales como Carolina Jaimes Branger, Ismael Pérez Vigil, Luis Salamanca, Michael Penfold y muchos otros.  ¿Cuantos venezolanos apoyan esta postura? Difícil saberlo, pero forman un sector apreciable de la población venezolana. No ha sido nunca mi intención meterlos en el mismo saco de los colaboracionistas, excepto cuando percibo que pasan a serlo.  

Hay casos especiales, como el de Eduardo Fernández, un demócrata por muchos años, quien, en ocasiones,  ha mostrado tendencia a pasar del grupo (2) al grupo (3).

 

(3), LOS COLABORACIONISTAS

En este grupo figuran esencialmente venezolanos y algunos extranjeros quienes desean obtener posiciones relevantes en el quehacer nacional, bien por motivos de prestigio personal o de aprovechamiento material y político, así como empresarios y otros actores en la sociedad que aspiran a recibir parte del menguante botín de la hacienda pública. Algunos tienen como impulso principal el resentimiento. Muchos de ellos comenzaron como miembros del grupo (1), pasaron en algún momento al Grupo (2) y han terminado desplazándose hacia el Grupo (3), ansiosos de recuperar vigencia política o de recibir alguna cuota de poder real o imaginario.

Los miembros de este grupo generalmente piensan que es estratégicamente deseable coexistir pacíficamente con los villanos. Su lema parecería ser: “Agarrando aunque sea fallo”.

Entre los miembros de este grupo veo a Timoteo Zambrano, Claudio Fermín, Felipe Mujica, Henri Falcón y sus seguidores a lo Eduardo Semtei, a Manuel Rosales, Enrique Ochoa Antich y  José Bernabé Gutiérrez. Encuestadores como Oscar Schemel, ahora vendido totalmente al régimen y otros que aún navegan entre dos mares, como Jesús Seguías y Luis Vicente León.

 

        PERMEABILIDAD ENTRE LOS GRUPOS (2) y (3)

Creo que  entre el primer grupo y los otros dos existe poca o nula permeabilidad. Los miembros del primer grupo se aferran a sus principios, no aflojan su brújula. Entre los otros dos grupos – (2)y (3) - hay mayor permeabilidad e intuyo que están ocurriendo movimientos frecuentes del segundo hacia el tercer grupo, motivados por las circunstancias políticas cambiantes. Cuando la situación personal o política se le hace insostenible a un miembro del grupo (2), aumenta su propensión a emigrar hacia el grupo (3).

Creo que en este momento hay una fuerte tendencia de los pragmáticos a emigrar hacia el grupo colaboracionista, ninguna tendencia al movimiento contrario.    

 

CONCLUSIÓN

Estas ideas preliminares sobre la tipología de la oposición venezolana tienen como objetivo hacer un aporte al debate sobre lo que podría denominarse el dilema actitudinal del venezolano.

¿Cuál será la actitud que le dé a la sociedad venezolana las mejores posibilidades de redención, de regresar a ser una sociedad civilizada y digna? ¿Es deseable hacer concesiones que violenten los principios para resolver problemas de coyuntura? ¿Existe un punto en el cual es más ético actuar de manera pragmática que aferrarse a los principios?

Estas y otras similares interrogantes son difíciles de responder con certeza. Lo único que podemos hacer es actuar con entera sincera y honestidad intelectual, sin pensar en lo que sería más cómodo o beneficioso para nosotros a título individual.  

 

 


jueves, 2 de septiembre de 2021

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS CHAVISTA

 

     **** UN AIDE MEMOIRE PARA QUIENES NEGOCIAN CON EL CHAVISMO



La destrucción de Venezuela ha venido enredada en las crines  de cuatro jinetes  diabólicos: la cursilería, la ignorancia, el sadismo y la corrupción.

LA CURSILERÍA

Aunque este jinete parezca de naturaleza anecdótica en la tragedia venezolana creo que tiene tanta importancia como los otros tres. La ausencia del sentido del ridículo es un agente muy eficiente de destrucción de la dignidad y el decoro de una sociedad. Tener que asistir a, y aceptar el espectáculo de, una pandilla profundamente cursi ha llevado a la sociedad venezolana a ser objeto de burlas y mofas por parte del resto del planeta y lesionado seriamente la auto-estima de los venezolanos.

¿Han visto ustedes los desfiles militares de la llamada Fuerza Armada revolucionaria? ¿Generales barrigones con docenas de medallas que no significan nada guindando del pecho? ¿Algunos demasiado obesos para poder entrar o salir de un tanque? ¿Otros pintoreteados con ínfulas de guerreros quienes han probado ser impotentes frente a las guerrillas colombianas? ¿Ancianos de caras “feroces” que integran la llamada milicia?

¿Han visto ustedes a Hugo Chávez primero, a Nicolás Maduro después con liquiliques color marrón o, peor, aún, con una especie de uniforme militar a la cubana, elaborados para disfrazarlos de “comandantes”?

¿Y qué decir de los bailoteos de Maduro y Cilia Flores? ¿O aquellos de la Dra. Urbaneja en la etapa de Chávez?  ¿Y los desplantes de Chávez en sus viajes al exterior, hablando mal de sus anfitriones, palmoteando a la reina de Inglaterra, mandado a callar por el rey de España?  

Los documentos oficiales de la “revolución” son de “coger palco”. ¿Han leído ustedes el Plan de la Patria?  El prólogo define este plan como “una fotografía en la que los pueblos del mundo se miran y ven el coraje de los bolivarianos. Y eso asusta al Imperio porque tras nuestra victoria estará la fuerza inspiradora de millones. Nuestro trofeo –leales a Chávez– será la sonrisa de los niños y niñas, la felicidad de nuestro Pueblo”. ¿Se imaginan ustedes a los pueblos del mundo asombrados ante la maravillosa fuerza de esta revolución? ¿Al imperio aterrado? ¿Dónde está la sonrisa de los niños (y niñas) y la felicidad de nuestro pueblo? Este mamotreto dice: “La defensa de la soberanía es el gran logro histórico de la revolución”. ¿Qué soberanía? ¿Es el tutelaje cubano soberanía política, es depender de la gasolina importada de Irán soberanía energética? ¿Es comer el triste contenido de una caja venida de México soberanía alimentaria? ¿Es asistir a una dolarización de facto soberanía financiera? ¿Es tener que comprar a la guerrilla colombiana la libertad de  los soldaditos presos  soberanía militar?

LA IGNORANCIA

1.    Oír hablar al Nicolás Maduro es soportar una intensa pena ajena. El sujeto es esencialmente analfabeta. Al hablar de Bolívar nos dice: “«Así como fue a los tres años huérfano de padre, a los nueve huérfano de madre, apenas a los 17, 18 años fue huérfano de esposa”,

·       ¿Y qué les parece: “Se descubrió una aguja en un panal”? “.

·       O sus consejos sobre gobernar: “¿ustedes saben cómo duermen los delfines? Los delfines cuando duermen, la mitad del cerebro está despierta, con todas sus funciones, para no hundirse, no ahogarse. Y la otra mitad, descansa. Así debemos hacer nosotros. Un ojo abierto y otro también”.

·       Veamos sus reflexiones sobre economía: “Viene el presidente de Fedecámaras y dice: Maduro aumentó el salario, va a aumentar la inflación’. Entonces, ¿si bajo el salario va a bajar la inflación?

·       Sus expresiones de lealtad: “Cuando conocí al presidente Chávez no dudé ni un milímetro de segundo para estar a su lado”

·       Sus hallazgos personales: “A veces me doy cuenta que soy yo mismo cuando me miro al espejo”.

·       Su sensualidad: “Mujeeeeeer, déjate quereeer. Como yo te estoy querieeendoooo’. Esa canción la canto a Cilia todas las noches antes de acostarnos a dormir”.

·       Sobre educación: “Todos los territorios del Alba son libres de alfabetismo”.

La ministra de educación nos dice: “Maturín es el país petrolero más importante de Venezuela”. Aristóbulo nos decía: “Si eliminamos el control de cambio todo el mundo se lleva su dinero pá fuera”.

¿Y qué puede decirse de las matemáticas de Jorge Rodríguez? : ver https://www.youtube.com/watch?v=tSUtuQYU7jI

Hugo Chávez era pródigo en la falacia por ignorancia. Como cuando dice: “Ser rico es malo, es inhumano”. O al hablar de George Bush, presidente de los Estados Unidos, país que es su principal socio comercial: “Eres un ignorante míster Danger, eres un burro, o para decírtelo en mi mal inglés, en mi bad English: you are a donkey Mr. Danger (...) Cobarde, asesino, genocida, eres un alcohólico”. O cuando exhibe sus conocimientos de historia: “Israel critica mucho a Hitler, nosotros también, pero ellos han hecho algo parecido, qué sé yo si peor a lo que hacían los nazis”. Exhibe un idioma de estadista: “Váyanse al carajo yanquis de mierda que aquí hay un pueblo digno. Váyanse al carajo cien veces. Aquí estamos los hijos de Bolívar, los hijos de Guaicaipuro, los hijos de Túpac Amaru y estamos resueltos a ser libres”.  O, “esta victorias de ustedes es de mieeeerda”. Y se ve rodeado de guarda espaldas cubanos o de militares payasos, al decir esto.

Según Hugo Chávez el hombre habría aparecido en el planeta “hace 2000 años”, eliminando de un golpe la historia de grandes civilizaciones. Y ¿quién no recuerda la explicación que diera el paracaidista, ayudado por el no menos brillante hermano Adán,  sobre el cambio de hora en Venezuela? https://youtu.be/2WoEzseuE9k

EL SADISMO

Leemos en la prensa que la “gloriosa” Guardia Nacional de Maduro impide el paso de alimentos y ayuda a las víctimas de las inundaciones ocurridas en los Andes. Estos malhechores han probado ser muy eficientes a la hora de despojar a los agricultores de sus productos en las alcabalas, de pasar gasolina de contrabando hacia Colombia por las fronteras del Zulia y del Táchira y de matraquear a los mineros legales o ilegales de Guayana. Han perdido todo pudor y sentido del honor, convirtiéndose en verdugos del pueblo que estaban obligados a defender.

En las cárceles, primero las de Chávez y luego las de Maduro, se tortura, se humilla a la gente que está privada de libertad por desear ver a su país libre y democrático. La crueldad se combina con el cinismo cuándo esta gentuza va a los organismos internacionales a negar la existencia de centenares de presos políticos.

En los 20 años de crueldad chavista no menos de 300.000 venezolanos han perecido violentamente, muchos de ellos a manos de los cuerpos represivos del régimen, mientras que más de 5 millones de habitantes nos hemos ausentado del horror que es Venezuela impulsados por el miedo, las privaciones o la indignación ciudadana.  

Frente a la gente que lo perdía todo con sus demostraciones de Calígula tropical, Hugo Chávez decía: “Ven a mí que tengo flor, ¿Que es aquél edificio que está allá en la esquina?    Expropieseeeese”.

Maduro cerca a la gente por hambre con su eficiente sistema del CLAP y del pernil navideño. Quien no le sea leal no come, quien no lo apoye no tendrá casa. Así lo decía abiertamente en TV: “Yo puedo hacerte las casas pero no te las voy a hacer porque no votaste por mí”.  

LA CORRUPCIÓN

El cuarto jinete del apocalipsis chavista galopa riéndose a carcajadas. Desperdiciar un ingreso de un millón de millones de dólares en 20 años no es pequeña hazaña, el equivalente de 80 veces el Plan Marshall, con el cual se reconstruyó Europa. Y, además, ingeniarse para montarle una deuda a la nación de unos $150.000 millones adicionales. Esto fue logrado por una pandilla de unos 800 miembros civiles y militares, expertos en sobreprecios, contratos fraudulentos, extracción ilegal de minerales, lavado de dinero por todo el planeta, adquisición de comida podrida y armamentos vencidos que no saben manejar, contrabando de gasolina y diésel y otros artilugios. Las bóvedas de los bancos suizos, portugueses, españoles, andorranos y los paraísos fiscales del Caribe y Panamá están repletos de millones de dólares pertenecientes a la nación venezolana, pero hoy en manos de esa marabunta chavista de banqueros, contratistas, vendedores de comida, una verdadera hez de la sociedad venezolana, algunos pertenecientes a familias de abolengo, otros salidos de los sectores más modestos de la población, pero todos hermanados en la tarea de arruinar a Venezuela para su provecho personal.  Ministros, presidentes y directores de empresas del estado, alto mando militar, contratistas amigos, banqueros melosos, encuestadores cómplices, magistrados del Tribunal de justicia, defensores del pueblo, árbitros electorales, oposicionistas disfrazados, diplomáticos complacientes y otros especímenes parecidos se han llevado parte del botín. Ejemplos: Alejandro Andrade, un vulgar asistente de Chávez que amasó mil millones de dólares; Tareck El Aisami y su red de empresas; Raúl Gorrín; Alex Saab, la familia Maduro-Flores, Rafael Ramírez Carreño y sus primos y otros familiares; los bolichicos de “buenas” familias, la familia Chávez; enfermeras de Chávez, narcotraficantes amigos, un desfile interminable de mega-rateros.  

Y pensar que, después de 20 años de galopar impunes por todos los rincones de Venezuela, estos macabros jinetes están a punto de continuar su galope impunes, con su botín esencialmente intacto, gracias a una negociación promovida por las grandes potencias del planeta entre el régimen y  representantes de las víctimas. Quienes se sientan en la mesa con los cuatro jinetes del apocalipsis chavista dicen que la aplicación de justicia es venganza, que defender la libertad a toda costa es incitar a la violencia y que, como no nadie está en plan de rebelión, es mejor rendirnos y “agarrar aunque sea fallo”.