DIARIO DE VIERNES
UNA HISTORIA POLITICA DEL PETROLEO EN
VENEZUELA,
DIEGO BAUTISTA URBANEJA
Gracias a la gran generosidad de mI joven amigo Sebastián Navarro recibo este nuevo libro de Diego Bautista Urbaneja. Hace casi exactamente un año, ver: https://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2025/09/diario-de-viernes.html, tuvimos la oportunidad de comentar su libro: Venezuela, Siglo XX. Allí decíamos sobre su prosa:
“Una de las
características de la prosa de Urbaneja es su venezolanidad… nos parece estar comiendo un postre criollo.
Es por su sencillez y deseo recalcar que esta sencillez, esta campechanía, este
uso de lo coloquial venezolano, es uno de los aspectos más atractivos del
libro, nos ayuda a entender procesos históricos que los historiadores suelen adornar
con complicadas explicaciones y abundantes citas, utilizando el idioma
politológico, frecuentemente desesperante por su densidad y ambigüedad”.
Este nuevo libro de
Urbaneja es otra buena muestra de una prosa sencilla, desprovista de la
ampulosidad académica, quizás hasta demasiado ausente de citas formales de sus
fuentes. Urbaneja nos echa un nuevo cuento, esta vez el referido a la historia
del petróleo como historia política y al nacionalismo petrolero, tema principal
de sus reflexiones.
El nuevo libro es
también breve, unas 140 páginas. Urbaneja se monta en su helicóptero y emprende
un vuelo sobre un territorio que nos es familiar, el de la industria petrolera
venezolana desde sus inicios bajo la dictadura gomecista hasta la debacle de
Nicolas Maduro. No es un vuelo lineal sino en círculos, ya que regresa una y
otra vez a los mismos conceptos, haciendo reflexiones sobre ellos desde
diversos ángulos, de la misma manera que un rio retrabaja incesantemente los
sedimentos que encuentra en su lecho.
Urbaneja advierte que
contara su historia de una cierta manera y no de diversas maneras posibles. En
efecto, desde el principio establece que la historia política del petróleo es
la historia del desarrollo del nacionalismo petrolero, el cual define como la
incesante pugna entre el estado y la industria petrolera por captar la mayor
porción posible de la renta. Al decir esto utiliza una porción de su escrito
para definir el concepto de renta, si es capital, si es tierra, discusión que
para mi gusto de lector parece excesiva para su importancia, al menos en mi
entendimiento. En los inicios del libro encuentro párrafos excelentes, como,
por ejemplo, el dedicado a distinguir entre la economía petrolera y la economía
no petrolera, la primera dedicada a generar renta, la segunda el objetivo de
diversificación deseado por pensadores como Uslar Pietri, Adriani y Pérez
Alfonzo (y muchos otros). Los párrafos dedicados a la Ley de Hidrocarburos de
1943 son excelentes y enfatizan la naturaleza progresiva de la pugna por la
renta, una acción sin violencias, sin mayores conflictos, al menos durante la
etapa concesionaria.
El libro, repito, se
concentra en el tema del nacionalismo petrolero visto como esa acción de los diferentes
gobiernos para captar cada vez mayor renta y esta idea es trabajada
constantemente a través de las páginas del libro. En un intento didáctico,
Urbaneja es un profesor nato, Urbaneja propone definir el nacionalismo
petrolero en función de la naturaleza del estilo de gobernanza que prevaleció
en cada etapa. Asi habla de: nacionalismo petrolero autocrático (Gómez),
tutelar (López/Medina), democrático (AD/COPEI), autoritario (Pérez Jiménez) y mesiánico
(Chávez), una clasificación lógica pero solo una de varias posibles. Hay otra
manera de hacerlo, por ejemplo, basada en el grado de control operativo
deseado, el cual ha sido de gran importancia para explicar el colapso de la
industria durante la etapa de Chávez y Maduro.
Otro concepto que
trabaja Urbaneja en este libro es el de ciudadano petrolero y, de nuevo,
selecciona una faceta particular de las varias que podrían estudiarse. Para
Urbaneja el ciudadano petrolero es uno quien, debido al ingreso petrolero, a la
renta generada por el petróleo, no tiene por qué pagar impuestos, lo cual lo inhabilita
para reclamar la óptima utilización de esa renta, la cual es generada por la acción
del estado, sin la participación ciudadana. De nuevo, esta es una explicación
parcial que no entra a considerar los aspectos sociológicos y éticos de la
relación entre ciudadano y estado, limitándose a reflexionar sobre la manera
como el ciudadano ha abdicado de su derecho a reclamar porque, no solo no paga impuesto,
sino porque se ha convertido en parásito del estado.
La relación
Estado-PDVSA, de la tecnocracia petrolera con el sector político es tratada en el libro de manera un tanto superficial pero bastante objetiva, a pesar
de que el autor, con excepción de una breve referencia a Ramon Espinasa,
destacado economista de PDVSA no parece utilizar fuentes de lo que pudiéramos
llamar la tecnocracia petrolera, la que vivió la relación desde la perspectiva
de la empresa. Utiliza más para su análisis a fuentes relativamente externas
como son Bernard Mommer y Juan Carlos Boue, académicos financiados por el
gobierno chavista en su momento, Mommer el peor. Un tema que la tecnocracia
petrolera trato en cierta profundidad fue el de la confusión existente en
Venezuela entre Estado y Nación y como esa confusión ha influido en la
utilización de la renta.
Otra ausencia que nos
parece importante es la definición de nacionalismo
petrolero como sentimiento, como fenómeno
psicológico del venezolano, con todo lo que ha tenido de bueno y de malo. Este
sentimiento ha sido vigoroso y ha sido parte importante de la historia de nuestra
política petrolera. De nuevo, respetamos la decisión del autor, ya que uno de
sus objetivos al escribir el libro ha sido el de la brevedad.
Esta nueva obra de
Urbaneja no pretende ser un tratado sino un breve y valioso recuento, en prosa original,
atractiva y sencilla, sobre algunos aspectos fundamentales de la historia
petrolera de Venezueka y de sus principales protagonistas, con certeros atisbos
y también con algunas inevitables lagunas producto de su brevedad y, me
atrevería a decir, de manera cordial, de un ligero sesgo ideológico por parte
del autor.
PROPONE INICIATIVAS Y CORRECCIONES QUE DEBEN EMPRENDERSE A LA BREVEDAD POSIBLE
Un reportaje
sobre la educación venezolana aparecido en El Nacional el pasado 28 de agosto,
elaborado por Erika Hernández, se basa en el estudio llevado a cabo por tres
destacados docentes venezolanos, Emiliana Vegas, Benjamín Scharifker y Tulio
Ramírez. Este estudio muestra el colapso del sistema educativo venezolano y
apunta a las áreas que deben recibir atención prioritaria de futuros gobiernos
democráticos para recuperar en lo posible el maltrecho sistema.
Los autores
hablan de temas que producen angustia: una deserción docente del 80%, más de un
millón de niños excluidos del sistema educativo, una crisis de valores
ciudadanos y un déficit de 18000 centros educativos adicionales, los cuales
requerirían cerca de 195000 nuevos docentes para su manejo.
Las acciones
inmediatas requeridas para detener el deterioro y comenzar la recuperación del sistema
incluyen:
· Mejores condiciones económicas para los
docentes
· El rediseño de la profesión docente, su
dignificación
· Despolitización de la carrera docente
· Enseñanza al nivel adecuado
· Recuperación del programa de alimentación
escolar (PAE)
· Actualización del currículo con prioridad en
habilidades fundamentales como el pensamiento crítico y la capacidad de
investigación, las matemáticas básicas y, luego, ciudadanía y habilidades
tecnológicas
· Educación técnica y cursos cortos
· Retorno a una educación universal e incluyente,
sin adoctrinamiento ideológico
· Inversión anual entre $6-13000 millones
· Abandonar ficción de educación superior
gratuita
El estudio
afirma que Venezuela está a punto de perder toda una generación, con lo que
ello significa en términos de futura productividad laboral, de innovación o desarrollo
nacional. El costo de no actuar para evitar esta pérdida será mayor que
cualquiera inversión urgente que podamos hacer en materia de educación.
En el
estudio hay una referencia breve a la educación en valores, al decirse que la
educación tiene un papel estratégico que jugar, no solo como instrumento de
desarrollo sino como base para la construcción de ciudadanía: Deben formarse ciudadanos capaces de sostener
y defender las instituciones.
Es nuestra esperanza
que quienes planifiquen el future de Venezuela incrementen la prioridad de la
educación en valores, a fin de convertirla en uno de los pilares fundamentales
de la reconstrucción material y espiritual del país.
En 1971 y 1972 Jack
Vance publicó los dos primeros libros de su trilogía de DURDANE, los llamados
EL ANOME Y LOS BRAVOS HOMBRES LIBRES. En esas dos entregas Vance Narra la
invasión sufrida por el planeta Durdane, habitados por seres humanos que habían
llegado desde la Tierra, por una raza inteligente llamada los ASUTRA, quienes
eran parásitos, especie de escarabajos que llevaban a cabo sus objetivos
utilizando un ejército de ogros llamados los Rogushkoi o introduciéndose y
asentándose en el cerebro de algunos de los seres humanos de Durdane, sin que
estos se dieran cuenta y, desde allí, como pequeños jinetes sobre un caballo,
le dictaban lo que debían hacer. De esta manera, pudieron introducir uno de
ellos por la vía de la nuca, en el cerebro del llamado Anome, el dictador de
Durdane, y comenzaron a dictarle lo que ellos deseaban que este hiciera,
comenzar a darle órdenes que iban contra los intereses de Durdane. Como nadie
sabía lo que le sucedía al Anome, que le habían implantado un Asutra en el
cerebro, quien era el que daba ordenes, los habitantes de Durdane seguían
pensando que estas eran decisiones libres del Anome, cuando en realidad eran
las órdenes del Asutra que llevaba adentro.
Unos 56 años después de
la publicación de estas novelas de Jack Vance ha aparecido en los Estados
Unidos un presidente que va camino de destruir no solo al país sino a la
humanidad entera, en base a decisiones generalmente absurdas, contrarias al
bienestar de la gente y del planeta Tierra. Aunque la mayoría de los habitantes
del planeta se han dado cuenta de que este personaje nos lleva a gran velocidad
hacia el desastre, prevalece todavía, sobre todo en los Estados Unidos, un
arraigado sentido de acatamiento a sus locuras, debido a la larga tradición de
respeto a las instituciones que existe en el país. Hay rechazo, hay rumores,
hay insatisfacción y hasta terror de sus acciones abusivas y destructivas, pero
existe una gran inercia derivada del peso de la historia que inhibe cualquiera
acción que implique la expulsión del personaje de su posición de máxima
autoridad. La gente habla cada día más de su incapacidad mental y sabe que
existen medios legales para inhabilitarlo, pero estos medios legales están en
manos de gente que está obteniendo beneficios personales de las acciones del
desequilibrado, por lo cual no tienen deseo alguno de intervenirlo. El
resultado neto de eta situación es que el personaje continúa su labor de
destrucción del país y del planeta, sembrando discordia universal, agrediendo
países, creando enemistades donde antes había aliados, contaminando el planeta
para hacerlo progresivamente inhabitable por los humanos.
Tengo algún tiempo
pensando que lo que podría estar sucediendo en la Tierra hoy es algo similar a
lo que Jack Vance imaginó para el planeta Durdane hace 56 años. Una
civilización inteligente podría estar invadiendo la Tierra, tal como los Asutra
invadieron Durdane en las novelas de Vance, logrando capturar la mente del lider más poderoso del plantea,
instalándole un miembro de su especie, quizás similar a la familia de los coleópteros, en la mente, lo
cual le permite darle ordenes orientadas a destruir la civilización de Homo
sapiens sin que estos se den exacta
cuenta, pensando que solo se trata de la locura y anormalidad de uno de
su propia especie.
Pero, dirán ustedes,
¿qué locura es esta? A quien se le ocurre pensar que el sr. Trump pueda tener
un coleóptero, miembro de una civilización extraterrestre, instalado en su
lóbulo frontal, ¿desde el cual le ordena hacer lo que hace? Y yo tendría que aceptar que, en efecto, esto
que pienso parece una fantasía, algo demasiado improbable.
Sin embargo, hay
acciones del Sr. Trump que me hacen pensar que solo pueden ser dictadas por una
perversa inteligencia extraterrestre empeñada en nuestra destrucción. Por
ejemplo, cuando designó a Robert Kennedy Jr., secretario de estado para la
salud. O cuando designó a Kimberly Guylfoile embajadora en Grecia y a Mike
Huckabee embajador en Israel. O cuando dijo que iba a acabar con la
civilización persa. O cuando nombró a Elon Musk vicepresidente de facto. O, más
seriamente, cuando sacó a los Estados Unidos del Convenio de Paris sobre
Calentamiento Global, cuando se amancebó con Delcy Rodríguez o le escribe
carticas de amor a Kim Il-ung.
Si hay asambleas
anuales del club de LA TIERRA ES PLANA, a las cuales asisten centenares de
creyentes, creo que podríamos considerar posible esta hipótesis de trabajo. La
conducta de Trump solo parecería explicable por la acción de una malvada fuerza
invasora proveniente de un oscuro y malvado rincón del Cosmos.
SUITE DEL TENIENTE KIJE, SERGIO PROKOFIEV
https://www.youtube.com/watch?v=fr6eFP07uU0&list=RDfr6eFP07uU0&start_radio=1
Hace años que no me reencontraba con esta bella
suite de Prokofiev, teniente Kije.
Alegre y marcial. Escrita para el cine, para la película
del mismo nombre, en 1933. Una historia de la Rusia imperial.
fatidico trio de irresponsables
EL PENTAGONO
EN CAOS DEBIDO AL RARO SECRETARIO DE “GUERRA”, PETE HEGSETH
Mientras el vicepresidente
Vance dice esto el presidente Trump dice el mismo dia, en su pasquín Truth
Social: “Estamos ganando fácilmente esta guerra”.
Lo cierto es
que los Estados Unidos tienen 50000 hombres en la región, se han gastado más de
$30000 millones en la guerra, hay miles de muertos, entre ellos niños y las
bases militares estadounidenses en la región están severamente dañadas, algunas
ya inservibles. El general Barry McCaffrey, retirado, acaba de decir que los Estados
Unidos “ probablemente ya ha perdido acceso a 15 bases militares en el Golfo
Persico” y define lo ocurrido como un desastre estratégico para el país,
ver: https://upolitics.com/news/u-s-has-probably-permanently-lost-15-gulf-bases-in-trumps-iran-war-retired-general-warns-conflict-has-become-strategic-disaster/
COLAPSO DEL PENTAGON DEBIDO A LAS TORPEZAS Y
ESTUPIDECES DEL SECERATIO PETE HEGSETH
Durante la segunda presidencia de Trump al menos 20
generales, almirantes y funcionarios civiles de primer nivel del departamento
de la Defensa han sido despedidos o han renunciado, debido a las posturas racistas
y misóginas del secretario de Defensa, Pete Hegseth, cuya renuncia se está pidiendo
insistentemente , aun desde las filas del Partido Republicano, como lo hace el
senador Thom Tillis, ver: https://www.foxnews.com/politics/gop-sen-thom-tillis-urges-trump-replace-pete-hegseth-blasts-pentagon-leadership.Hegseth es un desastre como líder militar y como ser
humano y está tratando de mezclar la religión con la fuerza armada de manera
torpe, ver: https://apnews.com/article/us-military-religious-affiliations-pete-hegseth-christian-002a610344189f4f456291d76b910d52,
al mismo tiempo que despide a mujeres y personas de
color del departamento.
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