lunes, 31 de octubre de 2011

Las tres caras de Hugo Chávez

Como lo ve usted? Aquí le doy tres alternativas


Existen, al menos, tres maneras de caracterizar el comportamiento de Hugo Chávez, antes y durante el ejercicio de la presidencia de Venezuela. Estas tres maneras de verlo son como tres peldaños en la escalera moral y se pueden describir como sigue:

1. El Idealista, el peldaño más alto.

En este escenario Hugo Chávez puede ser visto como un idealista angustiado por la pobreza de su pueblo y convencido de que la situación de minusvalía del venezolano pobre debe cambiar. Para remediarlo decide embarcarse, primero en un golpe militar que le daría la total autoridad para poder corregir esta injusticia.Sin embargo, al fracasar este golpe y ayudado por el perdón de Rafaél Caldera, Chávez ganó las elecciones y comenzó su gestión presidencial. Dijo que debía resolver primero el problema político y ese mensaje tuvo aceptación. Pero, pasaron los años y los problemas políticos no solo no desaparecieron sino que se han ido agravando. Al mismo tiempo, los problemas económicos y sociales del país (no solamente los de las clases populares) se han multiplicado, están practicamente fuera de control. El idealista trató de resolver el problema de la pobreza echando mano a la limosna, la dádiva y el subsidio. Unos cien mil millones de dólares han sido repartidos directamente a los sectores pobres de la población venezolana durante la presidencia de Chávez. Ello ha comprado temporalmente una ilusión de bienestar entre grandes porciones de la población, pero no ha podido eliminar las causas de la pobreza. La eliminación de la pobreza solo puede ocurrir a través de la conversión de un habitante dependiente del estado benefactor en ciudadano capaz de generar sus propias soluciones. Y ello requiere un proceso de formación ciudadana que no existe en la Venezuela de Hugo Chávez. Bajo esta manera de ver a Chávez no se niega que la buena intención no haya existido, sino que lo que se ha tratado de hacer ha sido contra producente. Hoy, después de 13 años, hay millones de pobres venezolanos quienes no solo son tan pobres como antes sino que son más dependientes del estado controlado por Hugo Chávez. El idealista Chávez ha fracasado.

2. El Populista, un peldaño más abajo.

Bajo esta definición puede decirse que Hugo Chávez llegó al poder de una manera indeseable para sus habilidades. Chávez no tenía la capacidad para ser un buen gobernante democrático. Su llegada a la presidencia por la vía electoral lo obligó a desmontar progresivamente los sistemas democráticos de pesos y contrapesos institucionales, dentro de los cuales no podía tener el control absoluto del poder. Asesorado por Fidel Castro llevó a cabo desde el principio una política basada en las promesas. La combinación de promesas por parte de un gobernante carismático y de una masa ignorante es fatal para un país. Le asegura la continuidad en el poder al gobernante, porque un pueblo ignorante nunca podrá salir adelante por si mismo, siempre dependerá de lo que el Estado pueda hacer por ellos. Hemos tenido trece años de promesas, casi todas incumplidas, pero que siguen cautivando a quienes no tienen otra alternativa que creer. Lentamente la dura realidad ha ido desencantando a muchos, a los menos ignorantes. Pero todavía quedan millones de venezolanos presos de las promesas y ello le ha permitido a Chávez seguir aferrado al poder.

3. El Mojón, el peldaño más bajo.

En base a esta caracterización Hugo Chávez ha sido, desde el principio, un déspota. Todo lo que ha hecho obedece a torvos designios de control absoluto. A medida que ha pasado el tiempo, y con los bolsillos llenos de dinero, se ha aferrado al poder en Venezuela y ha tratado de crear un imperio ideológico en torno a un arroz con mango llamado Socialismo del Sglo XXI, el cual combina marxismo con socialismo, militarismo fascista y primitivismo religioso. Para lograr sus fines personalistas y mezquinos no ha vacilado en sumir al país en el peor caos económico, político y social que recuerde nuestra historia, al menos desde la Guerra Federal. Ha tratado de influir en otros países de la región, se ha alineado con el terrorismo internacional (FARC, ETA, HIZBOLLAH, Irán) y ha dividido profundamente al país, todo para consolidar su posición política. Por la mitad de los trece años que tiene al mando logró muchos de sus fines. Sin embargo, durante la segunda mitad su influencia regional y su aureóla de invencibilidad en el país se han diluído. Hoy aparece, a los ojos de la región y del mundo, como un patético caudillo venido a menos, como un payaso. Su dimensión de líder se ha reducido dramaticamente, pasando de ser una excéntrica figura mundial, a lo Gadaffi, a ser un patético mercader de la lástima y de las supersticiones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cómo lo veo: es un mojón, un auténtico mojón que, para lograr ssu fines de perpetuarse en el poder se ha valido del populismo como instrumento de control social de los más pobres, racionalizando todo en nombre de un idealismo altruista

elmo tagua dijo...

Cualquier semejanza NO es casualidad

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=c-urqE97zyU