miércoles, 2 de junio de 2021

LOS MALOS CONSEJOS DE ALBERTO BARRERA SOBRE EL DIÁLOGO VENEZOLANO

 

  MALOS CONSEJOS SOBRE EL DIÁLOGO VENEZOLANO, LOS  DE ALBERTO

                                BARRERA EN EL NEW YORK TIMES

 VER SU ARTÍCULO EN:

https://www.nytimes.com/es/2021/05/30/espanol/opinion/venezuela-maduro-oposicion.html?smid=em-share

El destacado escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka, quien tiene la dicha de ver sus artículos publicados por el New York Times, se manifiesta en su más reciente escrito a favor del diálogo entre la oposición y el régimen criminal de Nicolás Maduro. Me parece muy peligroso, tanto por lo que promueve como por la manera de promoverlo. Barrera es un autor  prestigioso y el diario tiene muchos lectores.

¿Qué nos dice Barrera Tyszka?  

1.    Una de las consecuencias más peligrosas y nefastas de la polarización política es el purismo moral: el proceso que sacraliza la propia opción política convirtiendo cualquier postura diferente en una suerte de pecado ético, de enfermedad social. Tanto el chavismo como la oposición hablan desde el “lado correcto de la historia”, se proclaman y declaran como estandartes de verdades inamovibles, como destinos religiosos. Desde estas perspectivas, obviamente, cualquier tipo de acuerdo con un adversario solo es una forma de traición.

 

Mi comentario: Sugerir que hacer énfasis en la inmoralidad el diálogo con asesinos y narcotraficantes es “nefasto y peligroso” indica la magnitud del ablandamiento que ha sufrido la sociedad venezolana. El uso que Barrera le da al  término “purismo moral” es peyorativo, parece pensar que oponerse al diálogo sobre bases éticas es negativo. Hay muchos venezolanos, yo entre ellos, quienes mantienen que cualquiera negociación con el régimen de Nicolás Maduro representa una entrega de principios y de valores que deberían ser defendidos a toda costa. ¿Desde cuándo las posiciones principistas representan un peligro? Yo pensaría que hay más peligro en el purismo pragmático que en el purismo moral.  

 

2.    Agrega Barrera: Pensar que la única negociación posible implica la salida de Nicolás Maduro de la presidencia y la renuncia del chavismo a todas sus cuotas de poder es tan ingenuo e irreal como, del otro lado, proponer como condiciones para la negociación el levantamiento inmediato de las sanciones sobre Venezuela y el reconocimiento internacional de los poderes ilegalmente constituidos. Hay que comenzar por cambiar el punto de partida.

Mi comentario: Este párrafo es de igual gravedad. Llamar ingenua la pretensión de salir del régimen de Maduro y de exigir la salida urgente del chavismo de la escena nacional refleja una actitud que tenderá a promover la permanencia del régimen en el poder. Esta actitud contribuye a debilitar el componente ético que debe prevalecer en nuestra postura frente al régimen. Los conceptos que maneja Barrera son complacientes con el régimen.  

 

3.     Dice Barrera: “Todavía ninguna de las partes quiere terminar de aceptar que la negociación no es una opción sino que es la única opción verdadera”, ha dicho el experto en políticas públicas Michael Penfold”.

Mi comentario: Esta rotunda aseveración parece no permitir ninguna otra opción a la de sentarse a negociar con la pandilla de criminales y narcotraficantes. Las transacciones con esta pandilla  conducen a una sociedad de esclavos. Si Chamberlain hubiera prevalecido un nieto de Hitler pudiera ser hoy   primer ministro en Inglaterra.

 Hubo venezolanos quienes trataron de persuadir a Bolívar de no ir a Carabobo? Ver: https://resistenciavenezuelasite.wordpress.com/2017/05/23/la-noche-anterior-a-la-batalla-de-carabobo/

 

4.    Dice Barrera: La designación de las nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral, aun teniendo una mayoría chavista, abre la posibilidad de garantizar unas elecciones más equilibradas y transparentes, confiables, con observación internacional; permite retomar el camino de la política y del voto. También vuelve a abrir un viejo dilema: La negociación con el chavismo y la participación de la oposición en un proceso electoral ¿legitiman la dictadura? Sí, probablemente. Pero también permiten conquistar otros espacios, crear y establecer otras relaciones, interactuar de otra manera con la sociedad civil organizada, generar una comunicación distinta y directa con la población.

Mi Comentario: Barrera admite que negociar legitima la dictadura pero piensa que ello nos permitiría “conquistar espacios”. ¿Qué significa conquistar espacios? Participar conjuntamente con el régimen en el manejo de cosa pública, es decir, coexistir con el régimen. Tener algunos gobernadores y alcaldes quienes deberán interactuar con el régimen para poder hacer algún trabajo. “Pasa adelante”, le dijo la araña a la mosca, recibiéndola en su red.

 

5.     Finaliza Barrera diciendo: No hay otra manera de hacer política que la impureza. La única forma de intervenir en la historia es contaminándose con ella. No existe otra alternativa”.

Mi Comentario. ¡Que frase tan derrotista, tan resignada! Ya presupone la derrota de los principios. No es posible hacer política de una manera pura, honesta, digna. Se hace historia, dice Barrera, solo al contaminarse con ella.  

Que tristeza.

Barrera es mejor que esto. Hasta los mejores toreros tienen una mala tarde.

domingo, 30 de mayo de 2021

Monólogo sobre el Diálogo


Sentado a la sombra de un bosquecillo del complejo donde vivo, pienso en el diálogo régimen-oposición que se cocina en Venezuela y en como buena parte de la oposición (no necesariamente la parte buena) parece haberlo adoptado como la mejor ruta para Venezuela.

 Me digo:

Gustavo, creo que debes ser más cuidadoso con tu condena tan categórica a los llamados de diálogo con el régimen de Nicolás Maduro que hace una parte de la oposición venezolana. En especial, ten cuidado al llamar colaboracionistas a quienes abogan por esta alternativa. Recuerda lo que te han dicho buenos amigos, gente honesta y de probada condición democrática, que  una cosa es ser colaborador y otra cosa es ser colaboracionista. Te dicen que hay gente abogando por el diálogo de buena fe y no para ayudar al régimen a mantenerse en el poder. Te dicen que la negociación es la única alternativa razonable que nos queda en Venezuela, porque nadie está dispuesto a invadirnos desde el exterior y nadie parece tener el ánimo de rebelarse a nivel doméstico. Son varios los politólogos, en Venezuela, la Unión Europea y Washington, que favorecen el diálogo y que  recomiendan tener paciencia y aprender de los ejemplos de otros países como África del Sur, Chile, España, etc., en los cuales hubo que comer muchos sapos para facilitar una transición a la democracia. Desde Washington nos lo dicen Smilde y Lowenthal, para no hablar de chavistas declarados como Tinker Salas o Weisbrot. En Venezuela nos lo dicen encuestadores como Schemel, Seguías, León, Gil Yépez, veteranos líderes políticos como Claudio Fermín, Felipe Mujica, Enrique Ochoa Antich,  viudas del chavismo como Henri Falcón, íconos de la izquierda como Américo Martín o de la derecha como Eduardo Fernández, líderes centristas como Henrique Capriles y Stalin González, economistas  destacados como Francisco Rodríguez, en fin, toda una constelación de venezolanos y extranjeros quienes abogan por un arreglo amistoso de esta tragedia venezolana, algunos animados de la buena intención de parar el sufrimiento de los venezolanos y otros animados del deseo de retornar a la primera fila de la escena pública.

A este mensaje cerebral mi zona límbica, responde:

Caramba, una negociación que conduciría a meses largos de discusiones, de propuestas, concesiones, negativas, paradas de mesa, regresos, presiones externas, toda esa clase de fenómenos asociados inevitablemente con una negociación, extendería el dominio político de la pandilla de Maduro en el tiempo. De manera que, al involucrarse en esta demora, los colaboradores le hacen el juego al régimen y ello los convierte, intencionalmente o no, en colaboracionistas. Ya tenemos 21 años golpeados y humillados por la gente ignorante y vestida de liquilique marrón de  Chávez y Maduro, bajo la bota represiva del Alto Mando Militar. Durante esta macabra etapa de nuestra historia han muerto centenares de miles de venezolanos de manera violenta, por causas directamente atribuibles a la llamada “revolución bolivariana”. Esta tragedia configura un verdadero genocidio. ¿Y nos vamos a sentar en una mesa con esos criminales, quienes carecen de la moral más elemental y nos engañan y humillan a diario, mientras nosotros contemplamos el diálogo con ellos?

Dejarse engañar una vez, es perdonable. Pero ser engañados una y otra vez no lo es.

Negociar lleva, casi inevitablemente, a hacer concesiones con el objetivo de recibir concesiones. Negociar es un intercambio de concesiones, mediante el cual uno obtendría parte de lo que desea al precio de darle al interlocutor una parte de lo que desea. Una negociación de la oposición con el régimen estaría destinada o al fracaso o al abandono de los principios,  porque lo que desea la pandilla de Maduro es, por definición, incompatible con lo que el país exige. Para Maduro y su pandilla hay dos objetivos fundamentales: permanencia total o parcial en el poder e inmunidad frente a sus crímenes. Lo que el país requiere es la salida de Maduro y su pandilla chavista del poder y la  aplicación de la justicia a quienes han llevado a la nación venezolana a la ruina material y espiritual. La aplicación de la justicia a los responsables por este horrendo crimen de ese crimen no debe ser negociable por quienes posean dignidad y honestidad.

Mi cerebro insiste: Pero, fíjate Gustavo,  no negociar con ellos significaría alargar el sufrimiento venezolano porque ya sabemos que no hay alternativas. Ni USA, ni el Grupo de Lima, ni la OEA, ni la Unión Europea, ni Borrell, ni el departamento de estado estadounidense, ni el mismo Almagro (tan consecuente) creen ya  que el país Venezuela pueda quitarse este monstruo de encima sin tener que negociar con él. Hasta Guaidó, quien tan frontal en contra del régimen, ha tenido que plantear un Acuerdo de Salvación Nacional, lo cual tendrá que pasar por una negociación.

Y responde: Existen alternativas dignas como la rebelión civil, la organización de  una masiva desobediencia civil, pero no parecen existir líderes capaces de organizarlas e impulsarlas. No es tanto que los líderes carecen de pueblo sino que el pueblo carece de líderes. El líder es solo alguien del pueblo que da un paso adelante.   

Una negociación en las actuales circunstancias de Venezuela representa una capitulación por parte de la oposición, un acto de rendición, orientado a salvar lo salvable. Lo triste es que esa negociación va a sentar alrededor de la mesa a dos actores casi igualmente débiles, especie de dos boxeadores exhaustos que se abrazan en el ring. Uno, el chavista, quien se encuentra consumido por el miedo a su futuro., Otro, el de la democracia, agotado por las privaciones que ha experimentado en el pasado y sigue experimentando en el presente. El chavismo simula fortalezas que ya no tiene, mientras la oposición se deja engañar por esa simulación. La negociación abriría el camino de escape del chavismo/madurismo hacia Moscú, Beijing, Andorra, Teherán, Abu Dabi, Lago Como, La Habana o Estambul, algunos de los sitios donde los criminales esconden sus dineros mal habidos.

Me dice el cerebro: Es necesario ser realistas, Gustavo. No vivimos en un mundo ideal sino en un mundo posible. Y, francamente, ese mundo posible necesitará transacciones, negociaciones, acomodos y ajustes. Será necesario hacernos de la vista gorda sobre lo que nos enseñaron en la escuela, en el hogar, lo que aprendimos en nuestra infancia,  los ejemplos de nuestros padres. El mundo real es un mundo de sobrevivencia, no de ideales.    

Y responde: Creo que no lo voy a aceptar así. Ello posiblemente me llevará a ser visto como alguien desconectado de la realidad. Allí va Gustavo, pensarán mis amigos, totalmente iluso. O, allá va el loquito, pensarán, quienes – con “madurez y sentido de la realidad” -  abogan por un mundo negociado.

Bueno, así será. Estoy acercándome lentamente a los 90 años (voy por 88). No podré alegar – en mi defensa ante el pelotón de fusilamiento intelectual  -  que mi postura es un producto de la inmadurez. Es una postura fiel a los principios y valores que he mantenido durante toda mi vida. En una época ya lejana esta era la única postura digna  pero hoy – en el mallugado entorno moral de la revolución bolivariana -  es tomada como  “radical” y poco realista.

Salvando las distancias con Martín Lutero, pero en el mismo espíritu de desafío basado en la ética y la moral digo:

             Hier stehe ich, ich kann nichts anderes tun, also hilf mir, Gott

         Aquí me planto, no hay nada más que pueda hacer, que Dios me ayude

 

 

 

 

martes, 25 de mayo de 2021

Una idea para bajar la presión de la inmigración ilegal hacia los Estados Unidos

 



*** ¿Utopía o solución posible?

*** He consultado esta idea con dos amigos: uno me dijo que era totalmente impráctica. El otro guardó silencio. Ello me lleva a creer que es posible.

El Principio de Bernoulli se deriva de la segunda Ley del Movimiento de Isaac Newton. Trata de flujos de una región de alta presión hacia una región de menor presión, proceso inevitable ya que hay más presión empujando el movimiento que tratando de detenerlo.  Si las condiciones persisten el flujo aumenta su tasa de aceleración.

                                     

                                     El Muro es como una gran falla geológica 

Esto es exactamente lo que sucede, en el plano humano, con los fenómenos de migración. Los seres humanos migrarán inevitablemente de una zona de alta presión (hambre, desempleo, inseguridad, dictaduras) a una zona de menor presión (empleo, alimentación, mayor seguridad personal, libertad). Ello explica por qué Inglaterra está hoy llena de nativos de países del “Commonwealth”, porque Alemania está llena de inmigrantes del Medio Oriente y porque los Estados Unidos se encuentran  bajo constante presión de la migración ilegal desde Centro América y México. En este último caso, el fenómeno es realmente uno solo, porque quienes llegan a las fronteras con USA desde Centro América deben hacerlo a través de México. Este es un fenómeno que obedece a una ley social muy similar a las leyes de la física. La gente se desplaza de regiones donde las condiciones de vida son precarias hacia las regiones que ofrecen mejor calidad de vida.

Por esta razón las ideas que apuntan a una solución consistente en barreras físicas, como el muro que parcialmente construyó el ex- Presidente Trump, no tienen muchas posibilidades de éxito. No solo representan medidas costosas sino que promueven sentimientos de xenofobia que terminan por agudizar el problema,  

Por otro lado, lo que parecería la solución obvia, esa de mejorar las condiciones de vida en los países de origen de los emigrantes, está muy lejos de llevarse a cabo. Aunque los Estados Unidos ha tratado de hacerlo mediante programas de ayuda económica que han sido, en ocasiones, masivos, tales como el de la Alianza para el Progreso, de la administración Kennedy, en el cual se destinaron $20.000 millones para la región, ellos no han logrado una mejora significativa en las condiciones de vida de la región. El problema con estas ayudas es que han sido motorizadas, en gran medida, por estrategias de hegemonía política, frecuentemente destinadas a  poner coto a lo que se percibía como amenazas del comunismo en la región. Mucha de la ayuda económica se quedó en los bolsillos de los “aliados” ideológicos de los Estados Unidos. Algunas administraciones han utilizado la amenaza de eliminar ayudas económicas si los países recipientes no cumplían con sus deseos en lo político.  

Entre 1946 y 1980, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua recibieron importantes aportes de la “Alianza para el Progreso”, iniciada en 1961. Ver: La ayuda norteamericana en Centroamérica, 1980- 1992 (ucm.es). Según este documento, entre 1980 y 1990  Estados Unidos canalizó hacia Centroamérica, a través de diversas fuentes oficiales, 8.446 millones de dólares en ayuda bilateral. Algunos países del área, como El Salvador, llegaron a recibir en los años centrales de la década, hasta 1.5 millones de dólares diarios. En 1989-1990 cuatro países centroamericanos se encontraban entre los once primeros receptores de ayuda de Estados Unidos. El Salvador había llegado a ser el cuarto receptor mundial en términos absolutos y se encontraba por delante de Filipinas, Bangladesh y la India.

Estas sumas de dinero han sido muy importantes pero, ¿adónde han ido a parar? Mucho del dinero fue destinado a gastos de naturaleza militar y política, orientado a combatir grupos políticos de izquierda y hasta a promover remplazos violentos del máximo liderazgo en países no alineados con los Estados Unidos. Las cantidades de dinero orientadas a mejorar la calidad de vida de los habitantes y a la creación de fuentes de trabajo local fueron menores. Durante la década de 1980 el PBI de Nicaragua descendió en un 41%, el de Guatemala y Honduras un 15-18%, el de Costa Rica un 5%. La pobreza aumentó hasta afectar, a mediados de esa década, al 72% de la población de esos países. El documento arriba citado dice: “El endeudamiento externo centroamericano llegó a ser de 8.500 millones de dólares al principio de la década, y continuó aumentando hasta alcanzar unos 22.000 millones de dólares en 1990, lo que significó entre el 75 y el 80% del PIB total de la región. Entre 1984 y 1988, el servicio de la deuda representó la mitad de las exportaciones del istmo. Centroamérica se encontró, por todo ello, en una crónica crisis de insolvencia”.

La moral de esta historia parece ser que, sin un alivio de la presión migratoria de los países de Centro América y México hacia los Estados Unidos, no valen muros, amenazas de corte de ayuda o ayudas atadas a condiciones de naturaleza política.  

Entonces, ¿qué hacer?

Hay enfermedades que son incurables y este fenómeno de la migración podría ser una de ellas. Sin embargo, podría ser posible pensar “out of the box” y  combinar diferentes soluciones parciales que pudiesen bajar la presión en la frontera entre México y USA. Dos que podrían tratarse en paralelo serían:

Una,  programas enfocados con precisión quirúrgica a aliviar el desempleo en regiones especialmente afectadas por este problema en Centro América y México. Estos programas serían manejados por empresas mixtas entre los Estados Unidos y los países donde los programas se lleven a cabo y podrían combinarse con educación ciudadana que enseñase a los habitantes a ser emprendedores.  

Dos, Algo inédito, nunca puesto en práctica, sería establecer una zona o zonas  de amortiguación (Buffer Zones) entre la frontera de los Estados Unidos y México, en la cual se establezcan territorios intermedios entre USA y sus vecinos al sur. Se trataría de una o más franjas de territorio mexicano, a ser administradas de manera conjunta  entre las dos naciones. En esos territorios que pudieran llamarse PROGRAMA MEXAMERICA   o algún nombre convenido entre las partes:

·       Se estructurarían zonas de administración conjunta USA-México, en la cual la moneda que circule sea esencialmente el dólar

·       Sus habitantes tendrían  la categoría de residentes MEXAMERICANOS, la cual les permitiría trabajar en ese territorio, ganar en la moneda del territorio y disfrutar de las condiciones de vida que ese territorio les ofrezca, las cuales serían fundamentales afines a las ofrecidas en territorio estadounidense. No estarían en México pero tampoco estarían en los estados Unidos.   

·       Existiría un sistema de administración comercial y financiero en línea con las normas y costumbres (filosofía gerencial) existentes en los Estados Unidos, con disposiciones especiales para promover la instalación de factorías de la más diversa naturaleza, a fin de estimular la inversión industrial en cada zona de amortiguación. Las garantías sociales y los deberes predominantes para los habitantes serían los existentes en USA para sus ciudadanos,

Se trataría de territorios en el cual los habitantes pudieran sentirse en un nuevo ambiente social y económico, pudieran sentirse escapados del foso del atraso, la miseria y la inseguridad, para sentirse miembros de una sociedad nueva que les permite su libre desarrollo. Se sentirían en los Estados Unidos sin haberse ido de México.

¿Cuán grandes serían estas zonas de amortiguación? Pueden ser  pequeñas al principio y, a medida que se van estableciendo industrias, en esa misma medida pueden extenderse. Al principio pueden ser territorios pilotos, de digamos, no más de unos 200 a 1500 kilómetros cuadrados, el cual es el tamaño de Rhode Island, estado de un millón de habitantes. Dependiendo de su éxito, pudiesen llegar  a ser de unos 40.000 kilómetros cuadrados, con una densidad de población de unos 300 habitantes por kilómetros cuadrado, similar a estados de mediana densidad de población en USA,  albergando a unos 12 millones de habitantes.

Los residentes de estas zonas de amortiguación serían seleccionados en base a sus habilidades para el trabajo y sus antecedentes ciudadanos. Sus administradores pagarían a México un arrendamiento por el territorio, a ser convenido entre las partes y los accionistas de la empresa administradora serían los gobiernos de ambos países. La población de este nuevo territorio sería, idealmente, un 50% mexicana de origen y el otro 50% originario de los países centroamericanos, en proporción a sus habitantes.

Por supuesto, un proyecto de esta naturaleza está lleno de obstáculos de todo tipo, político, social, económico, legal. Quizás la idea, al examinarse en profundidad, no sea factible, ya que simplemente trasladaría el problema de un sitio a otro, dejando intacta su raíz, el cual tiene que ver con la capacidad de los gobiernos de proveer las condiciones adecuadas para que sus habitantes tengan una vida digna. Pero es el tipo de alternativa digna de pensarse,  si existe la voluntad de superar obstáculos.

 Estas zonas podrían representar un efectivo alivio de la presión inmigratoria  sobre los Estados Unidos, fuente de considerable tirantez política doméstica,  y, al mismo tiempo, una alternativa para miles de seres humanos quienes buscan con ansiedad una mejora de sus condiciones de vida. De tener éxito, se convertirían en demostración de lo que puede hacerse, de lograr nuevas formas de vivir,  a fin de ser imitados en otras partes de región y del mundo.

No faltará quien diga que tal zona de amortiguación representa una especie de purgatorio, antes de la entrada al cielo. Llámese como se llame, la esencia del proyecto sería hacer de ese “purgatorio” algo mucho más cerca del cielo y lo más alejado posible del infierno.


martes, 18 de mayo de 2021

Serendipia y Educación Ciudadana

 

      

                                    Los tres Príncipes de Serendip

Nota: Mi proyecto FÁBRICA DE CIUDADANOS ha recibido ya el apoyo de COENER, del Grupo de amigos de Houston, del Grupo de amigos de Washington DC, del Grupo ULISES y del Foro Hatillano. Esta nota toca uno de los temas que se desarrollarán en el proyecto   

****  La casualidad no existe para quien está atento al hallazgo

****  La curiosidad lleva al descubrimiento

 

Hace casi 600 años, en 1557, Cristóforo Armeno  publicó un pequeño volumen llamado, “Peregrinajio di  tre Giovanni Figliuoli del re di Saerendippo”. El libro es una colección de historias cortas traducidas del idioma persa, la historia de los tres príncipes de Serendip, los hijos del rey  de la comarca que luego se llamaría Ceilán y hoy se llama Sri Lanka, quienes fueron enviados por el padre a viajar para educarse.  En sus viajes hacen hallazgos y descubrimientos que parecen producto del azar pero que son producto de su sagacidad y poderes de observación. Estos hallazgos, generalmente provechosos, son los que Horace Walpole, en 1722, dio en llamar “serendipity”, una nueva palabra que él definió como la habilidad de hacer descubrimientos felices de una manera inesperada.

Realmente, los descubrimientos y hallazgos de los tres príncipes, más que inesperados, estaban relacionados con su gran capacidad de observación, su insaciable curiosidad y la emoción que sentían de observar y aprender del entorno. Los príncipes “encontraban”, no gracias al azar sino porque siempre andaban buscando.

Una de las historias se refiere a un camello perdido. El dueño les pide ayuda a los príncipes quienes le preguntan:

¿Es el camello tuerto del ojo derecho?

¿Le falta un diente?

¿Cojea? 

¿Carga mantequilla y miel?

¿Lo cabalga una mujer embarazada?

Y le dijeron al dueño: Su camello debe andar a unos pocos kilómetros por delante de nosotros.

El dueño respondió afirmativamente a todas las  preguntas y pudo encontrar  el  camello de acuerdo con lo que los príncipes le habían dicho. Ellos habían deducido que el camello era tuerto del ojo derecho porque la grama del camino había sido comida solamente del lado izquierdo. Los trozos de grama remanentes eran de una forma tal que indicaban que al camello le faltaba un diente.  El contorno de sus  huellas mostraba que arrastraba una pata. El cargamento se identificaba por la presencia en el camino de hormigas y moscas que perseguían la miel y la mantequilla. La mujer estaba embarazada porque existían huellas de sus manos en la arena, la manera como la mujer embarazada se levantaba del suelo después de descansar.

Hallazgos similares serían hechos mucho después por Sherlock Holmes (Conan Doyle) o el Padre Brown (Chesterton), aquellos maestros de la deducción.  

Hoy en día estamos aprendiendo que estos hallazgos no son enteramente casuales sino el producto de procesos cerebrales que generan la observación y el conocimiento. Más que serendipia se trata de la existencia de ventanas cerebrales que permiten a las neuronas entrelazarse por medio de las sinapsis, poniendo en movimiento procesos que conducen al pensamiento crítico, a la deducción y a la lógica. En los últimos 30 años hemos asistido al florecimiento de una nueva ciencia, la neuroeducación, la cual se encuentra en la intersección de disciplinas pre- existentes tales como la psicología, la sociología y la medicina. Esta nueva ciencia utiliza el conocimiento del cerebro humano y de su funcionamiento para optimizar los procesos de aprendizaje. Aunque sus posibilidades son extraordinarias no ha pasado todavía del terreno de las hipótesis y de las teorías y aún no representa una ciencia aplicable de manera confiable a las estrategias de educación en el aula. Lo que ya se conoce, sin embargo, es suficiente para comprender que la educación de calidad debe ser impartida por maestros quienes estén al día con los progresos de la neuroeducación y que ellos mismos hayan sido entrenados poniendo los conocimientos de esa nueva ciencia  en práctica.

Entre los campos de la educación que pueden beneficiarse de estos nuevos conocimientos se encuentra la educación en valores, aspecto de la educación del ser humano especialmente importante para la existencia de sociedades civilizadas y armoniosas. Sin una masa crítica de buenos ciudadanos activos no puede existir una sociedad que camine hacia el progreso. Venezuela es un ejemplo dramático de esta aseveración. Un país con riquezas minerales considerables se encuentra hoy reducido a la miseria más espantosa, debido a la carencia de responsabilidad ciudadana por parte de sus líderes y, también, a la indiferencia y lasitud de muchos de sus habitantes, quienes se acostumbraron a depender del estado paternalista, el cual es hoy un estado forajido y fallido.

En el proyecto FÁBRICA DE CIUDADANOS que estamos desarrollando, la neuroeducación deberá jugar un papel importante, no solo para optimizar la manera y oportunidad de llevar a cabo el proceso de aprendizaje sino para la formación de los maestros o tutores quienes llevarán a cabo la tarea de la enseñanza. Ya se sabe que la educación en valores debe comenzar a los tres años, mantenerse durante toda la pubertad y continuarla hasta el  nivel universitario, ya que el neurocientífico Francisco Mora nos dice en su libro “Neuroeducación” que hasta unos 26 años de edad “los circuitos y redes neuronales de la corteza prefrontal del cerebro humano aún representan  los sustratos neurobiológicos de los valores”.

¿Cuáles son los valores básicos que pueden enseñarse, según el neurocientífico Francisco Mora?:

Puntualidad, responsabilidad ante los compromisos, autosuficiencia, autocontrol, dominio emocional del lenguaje, ética, respeto por el espacio ajeno, la libertad, la dignidad, la igualdad, la nobleza, la justicia, la verdad, la belleza, la felicidad.

A ellos agregaríamos la tolerancia, el uso racional del tiempo y del dinero y la elaboración de un proyecto de vida. 

Pensemos en lo importante que sería el poder contar con ciudadanos venezolanos que puedan desarrollar algunas o todas  estas cualidades como una segunda naturaleza.

                                   Queridos amigos:

Educar es mucho más que instruir. Educar es atender a la formación integral de un ser humano responsable, socialmente contributivo, abierto a la apreciación y defensa de la belleza y la naturaleza, alguien que sea realmente digno de su nombre Homo sapiens. Sin suficiente gente como esta Venezuela jamás podrá ser una nación civilizada. En este momento nos encontramos al nivel de los países más atrasados del planeta, después de muchos años de darle a nuestra gente una pésima educación ciudadana.  

Venezuela precisa caminar hacia su redención rechazando los  atajos providenciales sugeridos por los falsos Mesías. Necesita emprender el largo, hermoso y luminoso camino que llevará a la transformación de nuestro gentío en una nación de buenos ciudadanos activos. Cuando un nuevo gobierno democrático tome las riendas del país le pondremos en sus manos un proyecto nacional que muestre ese camino.

 


viernes, 14 de mayo de 2021

MÁS SOBRE EL COLAPSO MORAL VENEZOLANO

 

ENRIQUE MÁRQUEZ Y EDUARDO FERNANDEZ: VÍCTIMAS DEL DAÑO ANTROPOLÓGICO

Nota Preliminar: No pienso que las dos personas a quienes aludo en esta entrega son malas. Creo – como lo digo en el título -  que son víctimas del fenómeno que ha capturado la voluntad de venezolanos de bien, poniéndolos, de manera inconsciente, al servicio de la cruel dictadura que azota a Venezuela.

¿Qué se entiende por daño antropológico? Paola Bautista de Alemán cita la siguiente definición en artículo publicado en Pro Da Vinci, ver: https://prodavinci.com/reflexiones-sobre-el-dano-antropologico-en-venezuela/: “el debilitamiento, la lesión o quebranto de lo esencial de la persona humana, de su estructura interna y de sus dimensiones cognitiva, emocional, volitiva, ética, social y espiritual, todas o en parte, según sea el grado de trastorno causado. El mismo ha surgido y se ha instaurado como consecuencia de vivir largos años bajo un régimen en el que el Estado, y más en concreto, un Partido único pretende encarnar al pueblo...  De esta forma subvierte la vida en la verdad, menoscaba su libertad, y vulnera los derechos y deberes cívicos, políticos, económicos, culturales y religiosos de las personas, lo que hiere profundamente su dignidad intrínseca, al mismo tiempo que provoca una adaptación pasiva del ciudadano al medio y una anomia social persistente”  

Esta definición ha sido hecha por un intelectual cubano para explicar la progresiva sumisión de su pueblo a la dictadura castrista, pero la autora del artículo reflexiona sobre su presencia en Venezuela. Algunos de los síntomas que acompañan el ablandamiento actitudinal de la persona incluyen un predominio del relativismo moral y el adormecimiento de la conciencia crítica. La autora del artículo agrega: “en Venezuela existe un entorno totalitario en donde se busca dominar la conciencia de los venezolanos y se afecta profundamente nuestra condición humana. Por tal motivo, no sorprende que los síntomas que enumeró Valdés a propósito del caso cubano nos resulten familiares”. 

ENCUENTRO DOS CASOS RECIENTES QUE ILUSTRAN ESTE FENOMENO.

En la Venezuela de hoy encuentro dos casos que, en mi opinión, ilustran este fenómeno: uno es el del recién nombrado director del CNE venezolano, Enrique Márquez. El otro es el del conocido político venezolano Eduardo Fernández. Veamos cual es la postura que ellos han adoptado sobre la situación política venezolana.

ENRIQUE MÁRQUEZ

Ver su entrevista para la Voz de América, en la cual establece su posición frente al régimen dictatorial venezolano: https://www.vozdeamerica.com/venezuela/vicepresidente-nuevo-cne-venezolano-no-existe-otra-alternativa-la-negocion.

En esta entrevista Márquez dice lo siguiente (con mi comentario sobre cada punto)

1.    “Mi nombramiento forma parte de un acuerdo con el Partido Socialista Unido de Venezuela, organización afín al gobierno de Nicolás Maduro”

Mi comentario: Márquez ha convenido en formar parte de un acuerdo con el régimen más corrupto, cruel, corrupto e ineficiente de la historia política venezolana. Esto constituye una entrega.

 2. “Tengo confianza en mis colegas rectores… Esto va a requerir de mucha madurez política entre nosotros y voy a apostar que eso pueda ser así. Pienso perseverar en esa lucha”

Mi comentario: Esto es un síntoma clásico del daño antropológico, eso de llegar a confiar en la buena fe del régimen y de los representantes de ese régimen en el organismo en donde él se encuentra en minoría. Estará convalidando decisiones con las cuales muy probablemente estará en desacuerdo.

3. “Apelo a la urgencia de entendimiento para destrabar el juego político en el país…. Es importante que los actores políticos tengan un punto de entendimiento”.

Mi comentario: el entendimiento puede ser posible entre partes que tengan diferencias profundas de perspectiva pero que sean moralmente equivalentes. No puede haber entendimiento entre partes que tienen una posición ética diametralmente opuesta.  Al convenir en entenderse con Maduro, Márquez se abre a hacer concesiones indebidas, a entregar valores y principios que deben defenderse a toda costa.

4. Márquez dice: “No percibo que exista otra alternativa al entendimiento, a la negociación. A pesar de todos los fracasos que ha podido haber, hay que perseverar en la negociación política” 

Mi comentario: Por supuesto que hay alternativas: la rebelión ciudadana, la desobediencia civil, la intervención regional en alianza con la sociedad civil venezolana. La negociación política es un acto de puro pragmatismo, carente de ética, como la fue – por ejemplo – la negociación con las FARC en Colombia, rechazada por el pueblo. Alguien quería ganarse el Premio Nobel de la Paz, a costa de vender sus principios.  

5. Márquez dice: “No hay forma de que un bando político aniquile al otro. Tenemos muchos años en ese error. Hay que buscar entendimiento”.

Mi comentario: esto representa, en blanco y negro, una capitulación. Es decir, como no podemos con ellos, nos unimos a ellos y tratamos de lograr algunas concesiones, para lo cual tendremos que estar preparados para hacer algunas concesiones. De eso se trata y eso es inmoral y le da un mensaje horrible al país: el crimen paga.  

6. Dice Márquez: “Tenemos que interactuar con el Poder Judicial para esos casos y con la Contraloría para el caso de los inhabilitados políticamente, cosa que haremos para propiciar que la participación sea política de Estado”

Mi comentario: esta posición consagra la cogestión entre el régimen y la “oposición” e incorpora esa falsa oposición a las tareas de gobierno con el régimen. Quien así habla ha sido capturado por el régimen.

7. Dice Márquez: Aparecerá la elección presidencial en su momento constitucional o en el momento que haya un acuerdo político”

Mi comentario: Es decir, para Márquez los tiempos válidos son los que dicta el régimen, no los urgentes para salir de la dictadura. Esto lo hace un colaboracionista puesto que le permite a Maduro permanencia en el poder. Márquez olvida que todo el tinglado de Maduro es ilegítimo de origen y de comportamiento y actúa como si estuviera dialogando con un gobierno democrático.  

 

EDUARDO FERNÁNDEZ

En artículo aparecido en Noticiero Digital, ver: https://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=177463 , Eduardo Fernández enumera ocho acciones que deben adelantarse en Venezuela a fin de “ganar el cambio político”. Estas acciones le darían oxígeno al régimen dictatorial de Nicolás  Maduro.

1.    Hay que llamar al electorado a votar/ Hay que renunciar a la abstención.

Mi comentario: estas dos recomendaciones son, en realidad, una sola. Según nos recomienda Fernández hay que ir a votar bajo los términos de una dictadura rapaz y corrupta, convocado el proceso por un CNE nombrado por una asamblea nacional ilegítima. Esto reconoce y valida la dictadura de Maduro y hace de Fernández un vocero consciente o inconsciente  de esa dictadura.

 

2.     Hay que regresar a la política democrática y electoral

Mi comentario: Fernández insiste en que puede existir un proceso electoral democrático bajo una dictadura como la que tiene Venezuela. Esta es una clara ilustración de relativismo moral, el cual olvida la naturaleza del régimen y lo considera un interlocutor y competidor legítimo.  

3.     Hay que renunciar a la idea de que esto lo arregla un golpe militar o una invasión extranjera.

Mi comentario: Fernández considera que un pronunciamiento militar en defensa de la constitución y de la democracia violada por Maduro sería un “golpe”. Un político experimentado como él desconoce que el verdadero golpe militar fue dado por el chavismo y que, por lo tanto, un pronunciamiento militar que expulsara a Maduro del poder no sería un golpe sino una restitución de la vigencia de la constitución. Fernández es una víctima del daño antropológico, de lo que también podría llamarse síndrome de Estocolmo. Hace algún tiempo felicitó al régimen, porque le había renovado su pasaporte en poco tiempo, un régimen que tiene 300 presos políticos y maneja un estado narco y ha arruinado al país.

 

Otros puntos de Fernández: presentar buenos candidatos, honorables y competentes. Presentar candidatos de unidad, etc.

Mi comentario: es decir, según Fernández estamos en un país donde es posible actuar como s estuviéramos en democracia, con sistemas transparentes. En Suiza, pues.

 

Estamos presenciando un espectáculo deprimente, el de venezolanos de extracción democrática espiritualmente agotados, exhaustos, víctimas del daño antropológico, capturados por el régimen asesino y corrupto de Nicolás Maduro. Hay un proceso de rendición colectiva en marcha que es necesario resistir. Si Neville Chamberlain hubiese dictado la política inglesa en los momentos críticos de la amenaza nazi, casi seguramente hoy se hablaría alemán en Londres.

No faltará quien diga, viendo a Boris Johnson en la TV: a lo mejor todo el mundo estaría feliz y contento.