Rumbo a Isla de Aves, creo que a finales de los años 60. Andy, de anteojos oscuros, segundo de derecha a izquierda, de brazos cruzados, yo ultimo a la izquierda
Acaba de fallecer en Caracas mi inolvidable amigo Andrés
Duarte, Andy. Nos unió una profesión común, la de geólogo e hicimos una
estrecha amistad de largos años, a pesar de pasar mucho tiempo sin vernos
debido a las trágicas circunstancias por las cuales ha atravesado nuestro país.
Graduado de geólogo en los Estados Unidos Andy comenzó su labor profesional en
1969 con el gobierno venezolano, pero pronto diversificó sus intereses, al
entrar al campo de la construcción. En 1975 creó su empresa consultora en la
cual hizo una extraordinaria carrera, marcada por el entusiasmo y la creatividad.
En paralelo con sus exitosas actividades comerciales Andy llevó a cabo una
intensa labor comunitaria en Venezuela. Miembro de la Cámara de Comercio, de la
Cámara Petrolera, de la junta directiva de la escuela británica en Caracas, entre
muchas otras actividades, Andy siempre estuvo en la primera línea de las más loables
iniciativas comunitarias.
En el campo de la geología Andy hizo una contribución
que considero de nivel excepcional. Junto con su colaborador Héctor Pérez
Marchelli (QEPD) llevo a cabo la traducción y publicación de un bellísimo volumen
de la obra clásica de Ralph Arnold sobre la geología petrolera venezolana: THE
GREAT OIL HUNT. La extraordinaria versión en español de esta obra: VENEZUELA,
LOS PRIMEROS PASOS, fue publicada por Andy en 2009, una joya bibliográfica que
atesoro y la cual consulto con frecuencia, tanto para recordar a los grandes
pioneros de la búsqueda por petróleo en Venezuela como para recordar a Andy.
Ver: https://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2009/05/la-sorpresa-de-andres-duarte-vivas.html
Siempre con la sonrisa fácil, de hablar vivaz, en constante animación, Andy emprendió las más difíciles actividades comerciales en una Venezuela llena de obstáculos burocráticos con una perseverancia férrea, con un contagioso optimismo. Quizás fue ayudado en su actitud por la perspectiva de largo plazo que suele ser característica de los geólogos, para quienes el tiempo se mide de manera diferente.
A pesar de la distancia permanecimos en contacto por
medio del internet hasta que sus problemas de salud lo permitieron. Diez años
mayor que Andy siempre lo vi con el afecto especial que un hermano mayor sentiría
por su hermano menor. Menor en edad, sí, pero de intelecto superior y hecho con
el material de la grandeza.
Un abrazo, querido Andy.
1 comentario:
Andy Duarte, qué buena persona. Junto al profesor Pérez Marchelli, como Usted apunta, nos dejó ese volumen en español del libro histórico de 1960, "Venezuela: The First Oil Big Hunt". Con el profesor Duarte existió una muy buena relación porque nos gustaba conversar de los años en los que todo estaba por hacer.
Sé que su hija Emiliana es una muy activa venezolana en cosas relativas a los Derechos Humanos y a la libre expresión a través de los medios que coordina. Será ella la persona que lleve el testigo de su papá ante los retos que imponen los nuevos tiempos.
En buenas manos queda tu obra, querido Andy.
Sebastián.
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