domingo, 31 de agosto de 2014

Carta a Jorge Arreaza


Trata usted de justificar su presencia en la vicepresidencia del país, una posición a la cual tuvo acceso debido a su condición de yerno del difunto, haciendo declaraciones sobre los más diversos temas, ninguna de ellas sustantiva. La última que hace, sobre la pulcritud moral del difunto, debe ser rebatida vigorosamente. Dice usted : “tenemos que ser, como dice Fidel, el ejemplo, lo dijo el Che también; el ejemplo por sobre todas las cosas es la mayor enseñanza para los cuadros revolucionarios. ¿Cuál fue el ejemplo más ejemplar que hemos tenido nosotros? ¿Qué herencia material dejó el comandante, que se los digo yo? Ninguna. Bueno, sus libros, sus fotos, sus condecoraciones”. 
Olvidemos esta obsesión de los revolucionarios de pacotilla venezolanos, como usted, de citar a Fidel y al Ché Guevara para todo, lo cual revela  una naturaleza servil, de esclavos. Veamos lo que dice sobre el difunto sátrapa: “Chávez no dejó herencia material, solo libros, fotos, etc”. Se atreve usted decir que el difunto paracaidista fué un hombre tan honesto que no dejó ninguna posesión a su muerte.
Déjeme decirle lo siguiente: Su suegro, el difunto, fué un gran corrupto,  un criminal y un cobarde. Déjeme darle algunos ejemplos que ya son ampliamente conocidos en el país y en el mundo:
·        En 1992 insurgió militarmente  contra un gobierno democrático engañando a los soldados que iban con él y tratando de asesinar al presidente del momento. Como líder de esa insurgencia armada su suegro fué responsable por la muerte de unos 200 venezolanos, responsabilidad de la cual él se ufanaba. A pesar de liderar el golpe cometió un acto de cobardía al no actuar y quedarse en un refugio, sacrificando así a sus soldados. De allí que Manuel Caballero lo bautizara como “el héroe del Museo Militar". 
·        Como candidato presidencial recibió ayuda financiera de un banco español, el Bilbao Vizcaya. No solo como candidato sino después de ser presidente recibió dinero de ese banco, un acto de abierta corrupción por el cual el presidente del banco fué juzgado, no así su suegro
·        Ordenó la compra del avión airbus para su uso, sin tener dinero en el presupuesto nacional, obligando al ministro de finanzas a buscar el dinero donde lo encontrara, violando las leyes del país
·        Al llegar a la presidencia hizo mucho énfasis en “donar” su sueldo a los pobres y en la maldad de la riqueza pero comenzó a utilizar los recursos de la nación como si fueran propios. En esto imitó a su ídolo Fidel Castro, otro notorio peculador de uso.
·        Su suegro se vestía con los mejores sastres, andaba en autos lujosos que no eran de su propiedad (donde estará el Bentley?), disponía a su antojo de los  aviones de PDVSA  para transportar a sus amigos y amigas, en violación de todas las reglas y leyes del país.
·        Su colección de relojes era grotesca por lo grosera y lujosa. Con que dinero se compraría esos relojes de miles de dólares y donde están ahora? Se los llevó a la tumba? Y donde está la tumba?
·        Sus viajes eran pomposos y ridículos, con centenares de acompañantes, incluyendo cocineros, guardaespaldas, secretarias, familiares y toda clase de parásitos, llegando siempre a los mejores hoteles del planeta, donde se alquilaban pisos enteros para la inmensa comitiva, algo totalmente en conflicto con el país pequeño y pobre que él pretendía representar
·        Al enfermarse se fué a Cuba, a ponerse en manos de los médicos quienes finalmente lo remataron. Fueron meses en los cuales el país estuvo a la deriva, mientras todos ustedes mentían descaradamente acerca de su salud. Las reuniones del gabinete ejecutivo se celebraban en La Habana , para lo cual era necesario transportar un gentío para Cuba, en una demostración de desprecio por nuestras leyes y de servilismo hacia los Castro. El régimen venezolano es hoy un satélite político de los hermanos Castro y ello se debe a la extraña relación de dependencia del ya difunto con el eterno aspirante a difunto, algo que pertenece a las páginas de textos sobre sadomasoquismo y representa un acto de traición a la patria.  
·        Los inmensos costos relacionados con su enfermedad, “tratamiento”, operaciones, viajes de los acólitos a La Habana, propaganda política para engañar al país acerca de su enfermedad y muerte, salieron todos de nuestros bolsillos, mientras millones de venezolanos carecían de la atención médica más elemental que no fuera la de los pseudo médicos cubanos de Barrio Adentro
·        Mientras el país estaba a la deriva (ahora está enrumbado firmemente hacia el barranco) la familia del difunto se enriquecía, algo que ha sido ampliamente analizado en los medios independientes venezolanos y del exterior. La Casona se haría la vivienda exclusiva de sus hijas, aun después de su muerte. Eso se llama peculado de uso, algo que el difunto permitió a su familia y hasta promovió.

        El difunto regaló dinero nuestro como si fuera de él. En Televisión le dió $30 millones de dólares a Evo Morales. Y, que respondió Morales, con una amplia sonrisa de cínico? : “Esto va a ser mensual, presidente”? El monto de lo regalado por el difunto a sus amigotes y cómplices de la región y del planeta ronda los $50.000 millones, dinero que le ha sido sustraído al país de manera criminal
·        Su suegro se alineó con los dictadores más despreciables del mundo: Gadaffi, Asad, Lukashenko, Mugabe, Putin y Castro, y con parásitos como Morales, Ortega y Correa, derrochando dinero de la nación para comprar armas, contratar casas, importar toda clase de quincallería  para satisfacer los deseos de su pandilla militar y civil
·        Su suegro se alineó con las FARC, con la ETA, con Hamas y otros grupos terroristas del planeta, dándoles dinero que era nuestro y otros recursos
·        Su suegro impuso a un analfabeta como presidente y ya estamos pagando un horrible precio por esa imposición
Pero lo peor que hizo su difunto suegro fué prostituír a los venezolanos pobres, haciéndolos totalmente dependientes de la dádiva, de la limosna, del estado, a cambio de obtener su sumisión . Llevó a cabo una compra de conciencias al por mayor, en una escala nunca vista en el país. Con el dinero nuestro su suegro compró no solo a los pobres sino a los boliburgueses, una nueva clase de millonarios surgida en base a los contratos con el régimen: Fernández  Berrueco, Ruperti,  los bolichicos,  Chacón, Carreño, los banqueros, los ministros como Nóbrega y El Aissami, toda una fauna de saqueadores del erario público. Por eso el humor venezolano dice que su suegro nos dejó un inmenso vacío: el vacío en los estantes de los supermercados.
La impunidad de la cual gozó su suegro para cometer estos crímenes y desmanes ya es suficientemente grave pero el cinismo que usted muestra al tratar de presentarlo como un dechado de virtudes es intolerable. Su suegro dejó un país en ruinas, algo que ya el mundo conoce y que ustedes aún luchan por esconder con un culto a la personalidad tan costoso como cursi.


No abra la boca, amigo. Siga el consejo de Mark Twain: mantenga calladamente esa apariencia bobalicona, no la compruebe al hablar.