miércoles, 18 de diciembre de 2019

¿TENDREMOS UNA FELIZ NAVIDAD? CISNEROS Y BETANCOURT LÓPEZ ACUDEN AL RESCATE DE LA FAJA DEL ORINOCO



                                             VOX CLAMANTIS IN DESERTO
El General Manuel Quevedo, ministro de Energía y Petróleo y  Presidente de PDVSA, el líder de la industria petrolera venezolana, se ha dado cuenta de que la Faja del Orinoco está en crisis. De una producción cercana a 1.3 millones de barriles diarios en 1998 los reportes actuales de producción revelan que el nivel de producción en la Faja ha caído a unos 250.000 barriles diarios, es decir, la quinta parte de lo que producía antes de la llegada de Hugo Chávez al poder. Ver revista especializada ARGUS: https://www.argusmedia.com/en/news/1987478-venezuelas-crude-output-sinks-to-650000-bd-in-sept.
Justamente alarmado el General ha ordenado un inmediato plan de recuperación del colapso de la  producción. Entre los componentes más importantes de este plan está la obtención de nuevos socios que remplacen a las empresas contratistas, algunas de China, que se han ausentado porque PDVSA no aporta su cuota accionaria en las empresas mixtas. De allí que, según la publicación especializada ARGUS, ver: https://www.argusmedia.com/en/news/2036017-pdv-promising-to-revive-moribund-joint-ventures?backToResults=true  se estén suscribiendo dos importantes contratos con nuevas empresas que se considerarían expertas en el  negocio de producir petróleo pesado. Según reporta ARGUS las dos nuevas empresas que acuden hoy al rescate de la Faja del Orinoco y de PDVSA son CT ENERGY e  INVERSIONES IBEROAMERICANAS. Al frente de estas empresas están los experimentados hombres de negocios Oswaldo Cisneros (CT ENERGY)  y Alejandro Betancourt López (INVERSIONES IBEROAMERICANAS).
LA EMPRESA CT ENERGY
Esta es, esencialmente,  una empresa holding financiera, la cual compró en 2015 las acciones de Harvest International. La transacción entre CT ENERGY y Harvest fue posible porque el gobierno de Nicolás Maduro le había negado a Harvest vender sus acciones por $755 millones  a dos grandes empresas petroleras internacionales. En desesperación, ello llevó a Harvest a venderle sus acciones y su participación en la Faja al Sr. Oswaldo Cisneros por $255 millones, esta vez con la aprobación del régimen. Esa era  una suma muy inferior a la que pudiera haber obtenido de las empresas petroleras anteriores. Que suerte, la del Sr. Cisneros, haber comprado los derechos a producir  una gran cantidad de petróleo a precios irrisorios.
 Debido a este descalabro la empresa Harvest Internacional  demandó a Rafael Ramírez, ex-presidente de PDVSA, por extorsión, por la suma de $400 millones y ganó la demanda. Luego, esta suma fue triplicada a $1420 millones por decisión del tribunal. No sabemos si el Sr. Ramírez ya pagó esta suma o si ha logrado transarse fuera del tribunal con Harvest.   
En todo caso, CT ENERGY es ahora la dueña del nuevo contrato con PDVSA y dice estar dispuesta a dar un bono de $400 millones a esa empresa como parte del convenio. ¿Cómo operará esta empresa en la Faja? No lo sabemos. Para ello solo cuenta con la experiencia petrolera de  Oswaldo Cisneros. Por cierto, ARGUS reporta que el Sr. Franco D’Agostino es socio del Sr. Cisneros en esta empresa pero en documento presentado a la Security Exchange Commision en 2016, el Sr. Cisneros dice que él es el único accionista de la empresa y que Franco D’Agostino y Alessandro Barzonni, quienes aparecían ligados a la empresa en 2015,  nunca lo fueron. No sabemos cuál es la verdadera situación, ver:  https://www.streetinsider.com/SEC+Filings/Form+SC+13DA+HARVEST+NATURAL+RESOURCE+Filed+by%3A+CT+Energy+Holding+SRL/11409204.html, donde se dice textualmente:  “b) - (c). CT Energy Holding is a Barbados Society with Restricted Liability, the principal purpose of which is to hold shares of the common stock, $0.01 par value, of the Issuer. The sole member of CT Energy Holding is Mr. Cisneros Fajardo, who owns 100% of CT Energy Holding’s equity interests. Mr. Cisneros Fajardo serves as a member of the board of directors of the Issuer.
Según información del periodista Casto Ocando, ver: http://eltiempolatino.com/news/2019/feb/03/vitol-la-empresa-con-oscuros-manejos-que-opera-en-/  han existido  “un conjunto de demandas que cursan en cortes federales de los Estados Unidos, así como en Inglaterra y Suiza, que implican a Francisco D’Agostino, Alessandro Bazzoni y Oswaldo Cisneros, socios en diversos proyectos petroleros en Venezuela. También implican a varias firmas establecidas en Venezuela y en Estados Unidos, y mencionan a media docena de individuos que participaron en presuntas irregularidades”.
Agrega la nota que “Al menos cuatro procedimientos legales fueron iniciados… por las firmas Chemplast Steel Industries Metals Ltd y Southern Procurement Services (SPS) en tribunales de Nueva York, Miami, Londres y Ginebra contra las firmas Elemento Ltd, registrada en Inglaterra y sedes en Londres y la Isla de Malta; y Castleton Commodities International (CCI), con sede en Stanford, Connecticut. Las acciones legales también incluyen a los socios de Elemento Ltd Alessandro Bazzoni y Francisco D’Agostino y Carlos Galindo; y a Oswaldo Cisneros, que aparece asociado a D’Agostino y Bazzoni en la empresa mixta venezolana Petrodelta S.A., y a la firma DP Delta Finance B.V.”
 Sería importante investigar estos informes, a fin de evaluar la conveniencia de suscribir un contrato petrolero con esta empresa del Sr. Cisneros, si es que ha tenido o tiene problemas legales como los reportados.
En todo caso, este es un perfil de empresas que no vemos como el apropiado para entrar a un programa de desarrollo intenso de la faja, lo cual requiere tecnologías, gerencia y capacidad operativa que no le vemos a CT Energy Holding por ninguna parte.
PETROSUR E INVERSIONES IBEROAMERICANAS
La otra empresa contratista nueva sería  PetroSur, en la que CVP, filial de Pdvsa, se asociará con Inversiones Petroleras Iberoamericanas (IPI), con sede en Chipre (antes en Madrid), para desarrollar el bloque Junín 10 en la Faja del Orinoco, el cual posee reservas de crudo extra pesado estimadas en 1.030 millones de barriles. El Tribunal Supremo (TSJ) controlado por el gobierno de Nicolás Maduro ratificó la empresa el 12 de diciembre de este año.
Según la publicación ARGUS “Los socios principales de Inversiones Iberoamericanas incluyen al ex presidente y director ejecutivo de Repsol, Alfonso Cortina, el ex asesor de asuntos legales de Repsol, Ramón Blanco Balin, y el inversionista venezolano Alejandro Betancourt, el socio principal de Derwick Associates, según documentos legales venezolanos, españoles, holandeses y chipriotas e informes internos de Pdvsa y correspondencia obtenida por Argus”.
La contratista controlada por Betancourt López  realizaría un pago inicial de USD  400 millones a Pdvsa por los derechos de desarrollo de Junín 10”. Es decir, estaría comprando barriles de petróleo en el subsuelo por alrededor de cuarenta centavos de dólar. ¿De dónde provienen estos millones?  De los beneficios de los contratos de Derwick Associates con PDVSA, sobre cuya transparencia hay algunas dudas ya publicadas.  
El Sr. Betancourt López tiene una historia de demandas en su contra, como principal accionista de Derwick Associates, por lo cual la nación venezolana debería revisar cuidadosamente sus credenciales para ver si es conveniente que PDVSA lo tenga como socio.

¿QUE PIENSAN USTEDES? ¿SALVARÁN A PDVSA ESTAS DOS EMPRESAS NUEVAS?
Realmente no sabemos ya a quien acudir para lograr alguna reacción de los venezolanos civiles o militares, en Venezuela o en el exterior, contra el imparable desastre de PDVSA, la incompetencia de Manuel Quevedo y los intentos de PDVSA de seguir haciendo negocios de pacotilla y de poca transparencia con empresas o empresarios que no tienen experiencia alguna en el sector petróleo y que, además, presentan señales de tener problemas legales.
La cobardía y la indiferencia han destruido a Venezuela. Es increíble ver como la están saqueando con entera impunidad.  Solo nos está quedando la opción de los bonzos que se prenden fuego para protestar con su muerte los atropellos y la corrupción de los quevedos y maduros de nuestro país.
Aunque este ya no parece ser ni el país ni el pueblo que comprendería ese tipo de sacrificio.   

martes, 17 de diciembre de 2019

Memo a Carlos Mendoza Potellá

Sr. Carlos Mendoza Potellá:
En su más reciente escrito para APORREA, la publicación predilecta del chavismo, usted dice lo siguiente, reiterando su actitud irrespetuosa hacia los gerentes petroleros venezolanos de la PDVSA pre-chavista,  expresada en múltiples oportunidades año tras año, ver: https://www.aporrea.org/energia/a285364.html
“Esa S.A. anexa al nombre legítimo de Petróleos de Venezuela fue el resultado de una "nacionalización" propuesta, impuesta y diseñada por los propios consorcios concesionarios extranjeros, para mantener y extender su participación en los negocios petroleros venezolanos. Sus gerentes "nativos" cambiaron de camiseta Exxon, Gulf, Shell, Texaco, Chevrón al amanecer del 1° de Enero de 1976, cuando asumieron las juntas directivas de las 13 "operadoras nacionalizadas", creadas e integradas por ellos mismos en agosto de 1975, y llevándose en los cachos a la única empresa auténticamente nacional, la CVP, a la cual terminaron por integrar a las culturas corporativas Mobil y Gulf, en "Corpoven".
Me siento aludido porque yo fui uno de esos gerentes que usted define como “nativos”, entre comillas  término despectivo que significa que los gerentes petroleros que manejaron la industria petrolera nacionalizada en 1976 no eran  realmente venezolanos sino de alma extranjera, vendidos a los invasores capitalistas, haciendo el trabajo que le convenía a los extranjeros y no al país.
Bien sé que usted representa una posición ideológica muy diferente a la manera de ver y de actuar de los gerentes petroleros venezolanos que usted ofende, pero esa diferencia de perspectiva no justifica sus insultos, sobre todo a la luz de los resultados que la industria petrolera nacionalizada tuvo en manos de esos gerentes en comparación con los resultados que ha tenido desde que ha sido tomada por los miembros del sector ideológico al cual usted pertenece.  Los hechos y las cifras petroleras  de 1976 a 1999 y de 1999-2019  son incontrovertibles, a prueba de las contorsiones estadísticas y clichés marxistoides que usted y miembros de su grupo han utilizado para tratar de engañar al país.
Más allá de las cifras y los resultados de la industria petrolera pre-chavista y de la industria petrolera chavista  que están a la vista de todos, venezolanos y extranjeros, está la actitud con el país que han tenido esos gerentes que usted ofende, comparada con la actitud que la gente suya ha tenido. Los casos de mala conducta profesional o de corrupción en el ejercicio de sus labores entre los gerentes de la PDVSA  que usted ofende pueden contarse con los dedos de una mano y lo desafío a usted a negarlo, si tiene la información contraria. Al contrario yo sí puedo decirle con los documentos en la mano que una inmensa porción de los gerentes petroleros de la etapa chavista, en la cual usted ha participado por años trabajando para Chávez y Maduro,  han sido no solo ineptos sino muy corruptos, algo que está plenamente documentado en los medios de comunicación y en libros enteros y trabajos de investigadores venezolanos y extranjeros. Los gerentes petroleros venezolanos que usted ofende han sido abrumadoramente buenos ciudadanos y hoy están retirados de manera honesta, cuando no despedidos por la furia acomplejada de Hugo Chávez, muchos ganándose hoy la vida como pueden por haber sido despojados de buena parte de sus indemnizaciones laborales y hasta de los dineros de sus fondos de ahorros, sustraídos por PDVSA para sus gastos turbios.  
Usted tendría graves problemas si tratara de mencionar con nombre y apellido a gente como los gerentes que manejaron la industria desde 1976 hasta 1999 como ladrones y/o ineptos mientras que  yo no tendría ningún problema en mencionar con nombre y apellido a muchos de quienes tomaron a la gerencia de  PDVSA por asalto (en realidad, ya lo he hecho. Desde Héctor Ciavaldini y Ali Rodríguez, pasando muy brevemente  por Gastón Parra, quien luego iría al Banco Central de Chávez, pasando por el nefasto  Rafael Ramírez, por Eulogio del Pino hasta llegar a Manuel Quevedo, la gerencia de esa PDVSA ha sido ignorante y/o corrupta. No puedo decir que todos hayan robado pero muchos de ellos sí lo hicieron y están identificados y hasta algunos en prisión o buscados por la justicia internacional.  Hablo de corrupción en lato sensu, no solamente  refiriéndome al robo y lavado de dinero, que de eso ha habido mucho y  en grado monstruoso,  sino de venezolanos que como Ali Rodríguez, Gastón Parra, Héctor Ciavaldini y Manuel Quevedo, por mencionar cuatro ejemplos, no calzaban, ni remotamente, los puntos necesarios para gerenciar una empresa petrolera como PDVSA.
Corrupto es también quien acepta una posición que le queda grande.
 Pasé 26 años en la industria petrolera venezolana, en las etapas concesionaria y nacionalizada, desde 1955 hasta 1981 y siempre trabajé en ella como técnico petrolero o como gerente petrolero, los primeros tres años en el monte, conociendo de manera íntima al país y a su gente, no encerrado en una aula universitaria. He combatido los regímenes de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, dictadores ineptos y corruptos  de extrema izquierda. Conocí todos los aspectos de la industria petrolera, desde la exploración hasta la gerencia del más alto nivel. Lo único que no hice fue navegar en un tanquero. No sé si usted ha trabajado para alguna empresa petrolera alguna vez, en algo que no sean asesorías puntuales durante el periodo chavista.  Usted ha sido un  economista estudioso del petróleo  desde el punto de vista marxista, miembro de un grupo que ha poseído una visión política e  ideológicamente sesgada del negocio petrolero y  un docente universitario, actividades ciertamente lícitas pero insuficientes para permitirle un íntimo conocimiento de la industria petrolera. Ello lo ha llevado a construir un modelo mental petrolero de pronunciado astigmatismo marxista, aunque debo reconocer  que usted, por haber estado activo durante más años,  ha adoptado últimamente una visión más amplia sobre el petróleo venezolano y ha sido menos parroquial en su perspectiva que colegas como Mieres, Losada Aldana, Parra y otros quienes nunca quisieron aprender mucho sobre la naturaleza internacional del negocio petrolero ni quisieron salir nunca de su carapacho marxista. He tratado de conocer más sobre usted pero en Internet no he logrado encontrar más que una escueta semblanza profesional y biográfica suya, incluyendo su breve pasantía como Director de PDVSA  (2002?),  sus etapas como embajador de Chávez en Rusia y Arabia Saudita y su asesoría económica durante 15 años,  desde 2004,  en el corrupto y servil Banco Central de Venezuela. Ha estado usted allí como partícipe  del colapso de su autonomía y transformación  en organismo cómplice de las marramucias y bellaquerías financieras de las dictaduras.  
Mientras los gerentes que usted ofende han sido victimizados por  las dictaduras  corruptas de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, ambas entregadas de manera desvergonzada a la tutela cubana, usted no solo las ha aceptado en silencio sino que ha sido remunerado por ellas en su trabajo profesional y las ha apoyado en buen grado. Su identidad personal y profesional es inconfundiblemente chavista, lo cual muchos venezolanos  víctimas de esas dictaduras ven como un estigma. Por ello le digo que su tratamiento de los gerentes petroleros pre-chavistas no solo es injustificado sino que carece de la autoridad moral que pudiera haber tenido si fuera documentado y si usted fuera un genuino portavoz de la democracia, de  la transparencia y el patriotismo. Este no parece ser el caso sino, más bien, el de miembro del chavismo depredador,  colaborador de la opacidad gerencial  con la cual se han manejado los asuntos financieros del Banco Central de Venezuela durante este siglo y de venezolano a quien, dado su silencio sobre este tema,  la tutela cubana sobre Venezuela no parece haberle molestado.

                          Gustavo Coronel
P.D. En relación a su comentario sobre la CVP deseo añadir lo siguiente: Fui gerente de exploración de CVP, 1965-1967,  la conocí bien por dentro y me consta que, aunque muy empeñosa, particularmente bajo Rubén Sáder Pérez, nunca tuvo los recursos técnicos, financieros o gerenciales que hubiesen sido necesarios para tomar un efectivo control de la empresa petrolera nacionalizada. Pretenderlo fue una aspiración política minoritaria durante los años del debate pre-nacionalización y expresión de un deseo nacionalista más sentimental que sensato. Me tocó coordinar en PDVSA el proceso de racionalización que llevó las empresas pre-nacionalización a cuatro empresas integradas (posteriormente a tres) y puedo aseverar que el análisis que se hizo de cada empresa no dejó lugar a dudas de que CVP no podía ser la gran empresa sombrilla de la industria nacionalizada. Por ella fue integrada en CORPOVEN, empresa que hizo una excelente labor como filial de la empresa matriz.     

sábado, 14 de diciembre de 2019

POSTAL DESDE LA SEGUNDA FILA

General Rafael Alfonzo Ravard, presidente de PDVSA,  con sus colaboradores, visita a Cardón, 1977. Estoy  a su derecha, Alberto Quirós a su izquierda. 



Durante mucha de mi carrera profesional, tanto en la parte técnica como en  la parte gerencial, fui  lo que puede llamarse un número dos. Como geólogo fui alumno  de ilustres geólogos a quienes siempre reconocí como superiores en conocimiento, como Otto Renz y Konrad Habicht, grandes maestros de la estratigrafía y de la geología estructural o fui colega de geólogos quienes poseían mayores aptitudes que las mías para la profesión como el legendario Harold Reading, Amos Salvador, Gustavo Feo Codecido o el brillante Jacques Follot, muerto prematuramente en Argelia. Luego, en Indonesia fui número dos del inolvidable amigo Francisco (Frank) Rubio.  En el campo gerencial tuve la suerte de ser allegado colaborador de grandes gerentes como Alberto Quirós en Shell y Maravén, Rafael Alfonzo Ravard en PDVSA y Alfredo Gruber en CVG. Hago la salvedad de que no fui necesariamente número dos de estos gerentes en el aspecto jerárquico sino en mi relación de confianza y en mi capacidad de hacer aportes a sus tareas más importantes. Solamente en la CVG pude decir que fui número dos en el aspecto jerárquico. Durante mis años en Virginia, USA, he aprendido mucho colaborando con Moisés Naím.
Ello me hace recordar una frase que se le atribuye a Somerset Maugham: “Creo haber estado en las primeras sillas de la segunda fila”.
De esas experiencias como número dos en los campos técnico y gerencial he podido derivar grandes lecciones y grandes satisfacciones.  En el campo técnico pasé la mayor parte del tiempo aprendiendo de los maestros, tanto los colocados jerárquicamente arriba como los colocados jerárquicamente a mi lado. En el campo gerencial pasé años muy fructíferos como asistente, colaborador, consejero o amigo  de los números uno arriba mencionados. Nunca como simple eco o amanuense, sino como soporte, generador de ideas,  a veces critico cuando era necesario.
Esa experiencia me ha permitido pensar que el valor del número dos consiste especialmente en mantener al número uno anclado a la tierra. El buen número uno no solamente posee un sólido intelecto sino que sabe utilizar el talento de sus subordinados y les da cancha suficiente para que lo pongan en práctica. Mal número uno es quien se cree dueño del universo después de escuchar halagos y aplausos, o, en el caso de líderes políticos, palabras melosas de embajadores de otros países quienes lo mencionan en el mismo párrafo en el cual mencionan a Bolívar, como fue el triste caso de Hugo Chávez. Tanto el general Alfonzo Ravard como Alberto Quirós, con quienes trabajé estrechamente, estaban muy conscientes de sus habilidades pero siempre conservaron el sentido de la realidad. Rafael Alfonzo Ravard fue un aristócrata, lo que llamarían en Francia, un mandarín, es decir, un gerente público de excepción, empeñado en civilizar a su país a fin de cumplir con su misión. Alberto Quirós  fue un hombre salido de abajo,  dotado de una gran visión y capacidad analítica, lo cual le permitió llegar muy lejos en su carrera profesional. Alberto no quiso pagar el precio político que se le exigía para llegar al tope de su carrera, la presidencia de PVSA a la cual tenía claro derecho meritocrático.
Sobre Alfredo Gruber, todavía muy activo y haciendo valiosos aportes al país, puedo decir que era y es un venezolano íntegro y competente, quien puede sentirse orgulloso del trabajo profesional que hizo en PDVSA y en la presidencia de la CVG, trabajo del cual  fui testigo directo  como su número dos.
 ¿Cuáles son las características que debe tener un buen número dos?   Pienso que el buen número dos no está allí para decirle al número uno que es la última coca cola del desierto sino para decirle, con entera sinceridad, lo que – en su opinión -  debe o no debe hacerse, así ello contraríe la natural inclinación del número uno a actuar diferente. Sus argumentos, eso sí, deben ser lógicos y no basados en prejuicios de naturaleza ideológica. El número dos, por estar exento de la presión que generalmente se ejerce intensamente sobre el número uno desde los centros de poder, puede evaluar los pros y contras de una situación dada con mayor tranquilidad. Como decía la psicóloga Karen Horney al hablar de Freud: al montarme sobre sus hombros pude ver  un poco más lejos.
Lo fundamental en el éxito de la relación entre el número uno y el número dos es que la base existente de confianza elimina mucho de los obstáculos que el principio de autoridad generalmente impone al proceso de toma de decisiones. El buen número dos no se siente obligado a cumplir órdenes en silencio sino que puede debatirlas en igualdad de condiciones intelectuales con el número uno. Más que un alter ego el número dos tiene la posibilidad de aproximarse a ser la voz interior del número uno. Tuve la buena suerte de que el general Alfonzo Ravard me diese mucha latitud para expresar mis opiniones y me permitiera incluir en sus discursos ideas generadas por los gerentes y técnicos venezolanos sobre el correcto manejo de la industria petrolera.  
En estas relaciones, por supuesto, hay siempre un buen substrato de lealtad pero no lealtad incondicional sino vigilante, así como de  afecto personal. El proceso de utilización de un número dos por el número uno requiere una suficiente dosis de confianza en la integridad y buen criterio del número dos por parte de su jefe.
 No siempre es así. Sobre todo en el sector político, el número dos es frecuentemente seleccionado por razones de estrategia política. Cuando esto sucede el número dos suele transformarse en un rival del número uno, no ya en su colaborador. Kennedy no confiaba en Lyndon Johnson y llegó a temer que pudiera remplazarlo.  Hay casos en los cuales el número dos es una amenaza, más que un efectivo colaborador.   
La  experiencia obtenida como número dos en mi carrera profesional me sirvió de mucho para mejorar mi comportamiento cuando me ha tocado ser número uno en algunas iniciativas ciudadanas. Allí he tenido colaboradores insignes, extraordinarios números dos, quienes han llegado a tener tanta influencia como la mía en los procesos de toma de decisiones. He llegado a comprender que uno puede tener la idea, la visión, pero con frecuencia la concreción de esa visión es solo hecha posible por quienes tienen un sentido más acentuado más realista o son mejores estrategas. Así me sucedió en AGROPET, la iniciativa gerencial petrolera de la etapa pre nacionalización que tuvo tanta influencia benéfica sobre el curso de la nacionalización, cuyos resultados le deben mucho a Marcos Marín Marcano y Odoardo León Ponte y, luego, en Pro Calidad de Vida, la organización no-gubernamental que presidí por diez años, donde los aportes de Alejandro Fernández, Marcos Marín Marcano, Elita Graterol y Mélida Colmenares fueron decisivos para el éxito de algunos de los  proyectos.  Es interesante constatar que algunos de mis más efectivos colaboradores en esas organizaciones fueron mis superiores en mi carrera profesional, como Quirós y Gruber. Esto ilustra como algunas veces somos líderes, otras veces somos seguidores, los papeles pueden cambiar, como sucede con el vuelo de los gansos. Todo ello ocurre de manera natural, cuando todos perseguimos un objetivo común.   
He disfrutado plenamente de mi carrera como número dos. He sido partícipe de triunfos y contratiempos, desde mi posición de segunda fila, una de las caras detrás de las caras detrás de las caras, como los personajes en los grandes lienzos de Fran Hals. Estuve presente en la toma de importantes decisiones para las cuales hice aportes de alguna significación. Si bien no estaré en las páginas de la historia, me consuelo pensando que es preferible un anonimato que no causó daños, a la notoriedad destructiva de los Chávez y de los Maduros quienes tendrán un macabro lugar en nuestra historia. 

jueves, 12 de diciembre de 2019

No comprendo que es lo que Luis Vicente León no comprende sobre el rechazo al proyecto eléctrico “humanitario” del Zulia



 Leemos en  APORREA unas declaraciones de Luis Vicente León desde su Twitter, las cuales dicen:




https://pbs.twimg.com/profile_images/736306322296164353/bQnY4Tv4_normal.jpg


Decirle al Zulia que no aprobarás un proyecto eléctrico que le ayude a mejorar parcialmente su vida, porque no estás dispuesto a reconocer que Maduro controla el país (una vaina obvia que no puedes cambiar en breve) te ubica, sin anestesia, en el plano de enemigo.

https://pbs.twimg.com/profile_images/736306322296164353/bQnY4Tv4_normal.jpg


Me rindo. Definitivamente no logro entender la lógica racional de muchos de mis amigos que controlan la oposición.

León se muestra molesto y no comprende a sus “amigos” de la oposición quienes han mostrado su rechazo al proyecto de nuevo endeudamiento de Venezuela con la CAF por $350 millones para “solucionar la emergencia eléctrica” del Estado Zulia y áreas adyacentes. Este proyecto está promovido por una organización llamada grupo de Boston, la cual ha estado desde su creación en 2002 bastante cerca del régimen chavista/madurista y por el partido UN NUEVO TIEMPO, en especial por sus representantes Manuel Rosales y  Enrique Márquez. Según León la oposición rechaza este proyecto “humanitario” porque su aprobación significaría el reconocimiento de que Maduro controla el país, lo cual – dice León – es “una vaina obvia”. Es decir, hay que aceptar tal hecho, validándolo desde la oposición, la cual ha dicho en todos los idiomas que Nicolás Maduro es un gobernante ilegítimo y un usurpador.
Quisiéramos explicarle a León las razones por las cuales hay oposición a este proyecto “humanitario”, no solamente la razón política que el menciona y trata un tanto deportivamente de rebatir.

RAZONES HISTÓRICAS PARA RECHAZAR EL PROYECTO
¿Por qué hay rechazo a comprometer una nueva deuda con la CAF para el sector eléctrico? Porque desde 2010 hasta hoy la CAF y el BID le han inyectado a Corpoelec y PDVSA más de $6000 millones al sector eléctrico y el resultado, como puede verse, ha sido catastrófico. Hoy en día el sector eléctrico es un caos ya que Corpoelec y PDVSA han sido manejados por una pandilla de incompetentes y ladrones. Solamente para la represa de Tacoma se han dado a estos delincuentes unos $3000 millones. Esa represa debería  haber estado lista en 2011 pero todavía no lo está y su costo es ya de unos $6000 millones, según nos informa Víctor Poleo. Agrega Poleo que el costo de oportunidad, debido al retraso de ocho años, ya va por los $16000 millones. Un escándalo. Los contratistas de esa obra, Odebrecht y Pescarmona se encuentran en la cárcel o bajo juicio en sus respectivos países.
Sr. León: la primera vez que usted es engañado la culpa es de quien lo engaña. La segunda, tercera y cuarta vez la culpa es suya.

RAZONES GERENCIALES PARA RECHAZAR EL PROYECTO
Los promotores del proyecto argumentan que esta vez el proyecto será manejado por entes externos, PNUD y CAF. Eso no es cierto. Es imposible, como bien apunta en https://elpitazo.net/opinion/una-mirada-tecnica-al-credito-caf-pnud/ el economista Omar Zambrano, que Corpoelec no esté íntimamente involucrado en la ejecución de este proyecto. Dice Zambrano textualmente: “El Pnud, y muchas de las agencias de la ONU, con frecuencia actúan como órganos alternos de administración de proyectos en países en desarrollo. Su rol es, fundamentalmente, “prestar” sus sistemas y reglamentos para hacer una adecuada administración de contratos de compras de bienes, servicios y suministros. Es decir, la agencia de Naciones Unidas “presta” sus sistemas y sus estándares para que actúen como un cerco fiduciario para la adquisición de bienes, consultorías, licitaciones de obras, compras de maquinaria. Pero, ojo, esto no quiere decir que el Pnud será quién ejecute ese gasto, el ejecutor será el Gobierno venezolano a través de sus autoridades eléctricas. Es decir, el gasto se hará con estándares de una agencia internacional, lo cual es positivo, pero quien decide en qué gastar será el Estado venezolano. El Pnud no se convertirá, ni tiene por qué hacerlo, en un ente sustituto de las autoridades eléctricas venezolanas”. Por lo que se refiere a la supervisión financiera, ¿que podemos esperar de una futura supervisión cuando los préstamos anteriores supervisados  por la CAF han tenido tan pobre calidad de ejecución, sin que el organismo haya perdido su apetito por seguir prestándole dinero a Corpoelec/Chávez/Maduro?
Permitir que Corpoelec siga manejando dinero, equipos, instalación y operaciones es suicida. De nuevo, la primera vez somos engañados, las siguientes veces nos quereos engañar a nosotros mismos, Einstein nos lo advirtió: La locura es querer hacer lo mismo una y otra vez esperando resultados diferentes.

RAZONES FINANCIERAS PARA RECHAZAR EL PROYECTO
No importa cómo se trate de vender este proyecto la nueva deuda de $350 millones caerá en cabeza de una Venezuela en ruinas. Resultaría insensato aprobar un nuevo endeudamiento que tendría que ser pagado por un país arruinado para atender una emergencia que podría ser solucionada de otra manera menos onerosa, si la empresa operadora Corpoelec fuese mejor gerenciada y no fuera corrupta, como lo es. Tradicionalmente el endeudamiento ha sido utilizado por Chávez y Maduro para robarse parte del dinero, a ser repartido entre los civiles y militares involucrados con el régimen. Esta atmósfera de corrupción es hoy más fuerte que nunca, por lo cual no puede existir la base de confianza que sería indispensable para aprobar tal nuevo endeudamiento. El economista Zambrano nos dice, en su escrito arriba citado: “Un préstamo con garantía soberana puede ser solicitado por el único con capacidad para solicitarlo: El Ministerio de Finanzas de la República Bolivariana de Venezuela. Esto no es una operación solicitada por el Grupo de Boston, ni la AN, es una operación del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela… la naturaleza de esta operación es la de crédito multilateral con todas las de la Ley, es decir, un préstamo cobrado a las tasas y plazos de los préstamos con garantía soberana de CAF, cuyos compromisos de pago de principal e intereses deberán ser asumidos por la República. Justo es decir que no hay nada particularmente “humanitario” en las condiciones del préstamo, como veladamente se ha querido transmitir. Que Venezuela, una nación en default financiero, con un problema extremo de sobreendeudamiento, contrate más deuda es, por decir lo menos, problemático.... sorprende que se quiera discutir sin tener la más mínima información sobre el impacto de esta deuda en la sostenibilidad fiscal futura” En otras palabras, este es un préstamo con todas las cargas financieras y compromisos de un préstamo, no es una operación “humanitaria”, como tratan de venderla sus promotores.

RAZONES TÉCNICAS PARA RECHAZAR EL PROYECTO
En esta materia diversos expertos del sector eléctrico como Miguel Lara, Víctor Poleo y José Aguilar han expresado dudas sobre si la adquisición de nuevas plantas generadoras representa la mejor solución técnica, habida cuenta de la gran cantidad de equipos ya existentes en la zona que podrían ser reparados y puestos en servicio a un costo mucho menor. La Memoria Descriptiva del proyecto fue presentada por Manuel Rosales en Octubre de este año, ver:  https://www.slideshare.net/anmon12/sistema-electrico-del-estado-zulia-emergencia-humanitaria-vf-copy, en el cual se dice: “Se propone instalar 500 MW aproximadamente para lograr la estabilización del sistema eléctrico del estado Zulia. Para ello se presenta la instalación en la bahía de Planta Ramón Laguna una Planta de Generación Eléctrica Flotante con capacidad de Generación de 250 MW ISO. Y 06 Unidades de Generación Eléctrica de Respuesta Rápida de 42 MW ISO. Para un total de 500 MW. Esta propuesta viene presentada (sic) con la ubicación de los equipos de generación eléctrica en Planta Ramón Laguna y en Planta Rafael Urdaneta”.
En esa misma Memoria se enumeran los requerimientos de gas natural y diésel para alimentar las plantas, lo cual es la responsabilidad de PDVSA. ¿Tiene esta empresa, en su situación operacional y financiera actual los recursos para garantizar la operación?

RAZONES POLÍTICAS PARA RECHAZAR EL PROYECTO
León menciona un aspecto de las razones políticas que ha utilizado la oposición para adversar el proyecto y, a fin de desvirtuarlas, dice que es necesario aceptar que Maduro es quien tiene el gobierno en sus manos. Este es un hecho cierto en gran medida  pero toda la razón de ser de la oposición se basa en el desconocimiento de ese gobierno, por su ilegitimidad de origen y de comportamiento. Que Maduro tenga el apoyo de los traidores de la Fuerza Armada y que usurpe la presidencia del país no puede ser la razón para que la oposición se baje los pantalones, como recomienda León, y reconozca a Maduro como el verdadero gobierno, a fin de colaborar con ese régimen dictatorial, corrupto y cruel, ya que eso es lo que resultaríade la aprobación de este proyecto. Esta tesis de León es la misma de Claudio Fermín, Henri Falcón, Timoteo Zambrano, Enrique Ochoa Antich y otros venezolanos, así como de José Luis Rodríguez Zapatero. Fue la misma tesis que hizo posible el gobierno de Vichy, en Francia, durante la segunda guerra mundial.
Por lo tanto, no comprendo la razón por la cual León no comprende el rechazo de la oposición genuina al proyecto “humanitario” promovido por cierta oposición no tan genuina.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Reflexiones sobre la inmortalidad




**** O, toma el café y sigue viendo la película

Cuando era niño y estaba sentado en mi casa, con la mirada ausente, sin hacer nada, mi mamá me preguntaba: ¿“Estás pensando en la inmortalidad del cangrejo”?
Debido a las advertencias de mi mamá eso de pensar en la inmortalidad del cangrejo se me hizo sinónimo de estar perdiendo el tiempo. Algún tiempo después leí un poema de Miguel de Unamuno que decía:
“El más profundo problema:
el de la inmortalidad
del cangrejo, que tiene alma,
Una almita de verdad
Que si el cangrejo se muere
todo en su totalidad
con él nos morimos todos
por toda la eternidad”

Este poemita de Unamuno le restituyó jerarquía a eso de la inmortalidad del cangrejo, porque Unamuno era un ilustre angustiado sobre ese problema filosófico. A medida que he envejecido yo también le he dedicado más atención, por razones lógicas. Y he llegado a pensar que la mortalidad individual me parece un error de diseño del Creador, quien quiera que este sea. Por qué, si se nos dio la facultad  de imaginarnos el futuro, ¿por qué no nos fue igualmente dada la facultad de verificarlo?  Eso me parece totalmente injusto. Por supuesto, en un universo puramente accidental no cabría esperar justicia pero si el universo fuese un diseño divino la mortalidad parecería ilógica.
Pensando sobre este tema me he encontrado con un bellísimo ensayo de Jorge Luis Borges, llamado: “La Inmortalidad”. Borges es uno de los seres humanos que más cerca ha llegado a penetrar el  misterio de la razón de la existencia. Fracasó, por supuesto, ya que llegar a averiguarlo es imposible, pero fue lejos en su esfuerzo.  Para Borges, al contrario de Unamuno, la inmortalidad personal es algo de menor jerarquía que la inmortalidad más genérica. A Borges le resultaba insoportable seguir siendo Borges eternamente. En este ensayo que mencionamos dice: “Unamuno repite muchas veces que él quiere seguir siendo Unamuno. Aquí ya no lo entiendo, yo no quiero seguir siendo  Luis Borges… espero morir en cuerpo y alma”.
Después de decir esto, Borges procede a hablar del alma que conserva una memoria de lo que fue en la Tierra. Y dice, bellamente: “Pienso en Jesús, que se acuerda de la lluvia en Galilea, del aroma de la carpintería y de algo que nunca vio en el Cielo y de lo cual siente nostalgia: la bóveda estrellada”.
Y aquí Borges toca sobre uno de los problemas fundamentales relacionados con el tema de la inmortalidad, ¿es del alma solamente como ente abstracto o conserva su individualidad? Yo he sido tan  terriblemente feliz en esta vida que solo puedo concebir la inmortalidad como una continuación de mi felicidad mortal. No puedo concebir, como también decía Unamuno, algo diferente al  seguir siendo Gustavo y seguir teniendo a mi lado a mis amigos, mi entorno familiar y disfrutar de mis pequeños placeres cotidianos. Pero esto nadie me lo podría garantizar, ya que, aparentemente, no todos seríamos los elegidos para ir a un sitio de bienaventurados.
¿Por qué yo sí y no mi amigo? O, peor aún, ¿por qué mi amigo y no yo?
Para Borges ese problema no existe. Nos dice, hablando de la inmortalidad personal: “Yo no la deseo, ni la temo. Para mí sería espantoso saber que voy a continuar siendo Borges. Estoy harto de mí mismo”.
Siempre he tenido una debilidad fundamental por mis amigos. Creo, como decía Goethe, que “es horrible suponer que mi amigo haya muerto inexorablemente”. No acepto la idea, por ejemplo, de que Alberto Quirós, Antonio Pasquali, Pedro Pick, Ramón Rubio, Isaías Ojeda, Jorge Losch, entre otros muchos queridos muertos, hayan  desaparecido inexorablemente.  No puedo aceptar, en el plano emocional, que algunas “almas’ vivan eternamente y no otras, como nos dice Tácito.
Cuando hablo con mi esposa sobre esto y le comento que no podría aceptar estar en un lugar bienaventurado sin mis amigos, ella me responde, en su extraordinaria sabiduría, que yo los sentiría a mi lado, no importa donde estén realmente.
No creo en la inmortalidad personal y me parece muy hermoso lo que dice Borges sobre su  modalidad de inmortalidad: “Cada vez que alguien quiere a su enemigo”- escribe – “aparece la inmortalidad de Cristo. En ese momento él es Cristo. Cada vez que repetimos un verso de Shakespeare somos, de algún modo, aquel instante en que Shakespeare creó ese verso”.
En eso sí creo, aunque sea una creencia más poética que plausible.  Creo que cada vez que pensamos en un ser querido fallecido lo traemos a la vida, al menos  por un instante. Cada vez que pensamos en nuestro padre o en nuestra madre los traemos a la vida.  Creo que cada vez que pensamos en Bolívar en Carabobo o en Tomás Moro en el cadalso o en Lincoln en Gettysburg estamos recreando sus momentos.  
Esto podría ser hasta literalmente cierto, ya que el tiempo podría ser una correa sin fin, gracias a la cual todo el pasado y el futuro están vivos, actuando en paralelo cada instante.  En este momento Sócrates está tomando la cicuta. En este momento Carlos I está siendo decapitado por orden de Oliver Cromwell en Londres o un fortuito espermatozoide, uno de millones, encuentra el camino para gestar a Albert Einstein.
Muy probablemente esto no es así. Porque, si hemos de creerle a los geólogos ¿dónde estábamos en los 4000 millones de años en los cuales este planeta simplemente  no existía?  ¿Y en los 12000 millones de años en los cuales el Cosmos aún no existía? 
¿Dónde estábamos, cuando, como dice la Biblia, solo el espíritu de Dios flotaba sobre las aguas?
Pobrecitos nosotros los humanos, quienes hemos sido condenados a pensar en estas cosas, sin que se nos hayan dado las herramientas para responder a tan terribles preguntas.
Tómate el café y sigue viendo la película.