jueves, 26 de septiembre de 2013

Venezuela: de petroestado fallido a narcoestado emergente


Un país que obtiene todos sus ingresos de divisas de una sola actividad, el petróleo, y cuyo régimen gasta todo y más de lo que le ingresa, enfrenta graves problemas cuando los ingresos petroleros merman. Debe entonces echar mano del endeudamiento. Tal es el caso de Venezuela en este momento. Con la producción petrolera declinando, el régimen ha recurrido  a los préstamos. Ha emitido bonos, le pide dinero a las empresas petroleras foráneas y, sobre todo, le pide dinero a China. El monto de las deudas de la nación es hoy del órden de los $180.000 millones y crece a diario. Un gravísimo crímen que se comete contra el país.

Pero lo que es aun más trágico es que el ingreso petrolero más las deudas todavía no son suficientes para satisfacer las necesidades y la codicia del  inepto y corrupto régimen que acogota al país. Enormes fortunas se han creado como producto de la orgía de latrocinio y podredumbre llevada a cabo por la llamada boliburguesía,  en conchupancia con los miembros del régimen castrista-chavista-madurista.  Desde hace algunos años, por lo tanto, el régimen ha comenzado a buscar dinero en otras actividades, entre ellas, el narcotráfico.

Los indicios ya son demasiado abundantes sobre una Venezuela que se está convirtiendo en un narcoestado. A medida que el ingreso petrolero baja,  el dinero generado por la distribución de la droga ha comenzado a reemplazarlo.  La caja negra que es PDVSA pudiera, y digo pudiera, porque no tengo pruebas, estar compensando parte de  la baja en la producción petrolera con la actividad de la droga. Es algo que debería investigarse, excepto que no hay en Venezuela quien esté dispuesto a hacerlo.

El gobierno de los Estados Unidos ha señalado a una media docena de altos funcionarios del régimen como colaboradores en el tráfico de drogas. Y el reciente alijo de más de una tonelada de droga que fue colocado en un avión de Air  France en Caracas ha sido como la gota que rebasó el vaso de nuestra sospecha. En ese suceso hay militares de alta jerarquía involucrados, no solamente  dos sargentos y un teniente. Este es un alijo monumental que debe ser el producto de una red de narcotraficantes, no de unos pececillos aislados. Y todo apunta hacia el régimen.  Lo peor de esto es que el tradicional árbitro de la política venezolana, la fuerza armada, es hoy una institución desprestigiada, con altos oficiales señalados como participantes en el crimen de la droga. Circulan por Internet  cuatro nombres de generales de la Guardia Nacional quienes pudiesn ser los principales involucrados en el caso del avión de Air France, lo cual apunta hacia ramificaciones en lo más alto de la administración pública venezolana.

Un Informe del congreso  estadounidense, ver http://fpc.state.gov/documents/organization/142364.pdf  ya señalaba en 2010 la creciente mportancia de Venezuela en la distribución de droga a USA y Europa y catalogaba a Venezuela y a Bolivia como países que no colaboran en la lucha contra esta distribución. La razón parece ser que la Guardia Nacional, organización que debería ocuparse de ello es, precisamente, la que está más involucrada en la criminal operación. Y un cuerpo armado no puede estar involucrado sin que lo sepan los otros cuerpos de la fuerza armada y el régimen que hoy tiene el poder en Venezuela.

Hasta donde llega la podredumbre?