lunes, 28 de diciembre de 2015

Falleció Gonzalo Gamero: los geólogos estamos de luto



Me informan que ayer falleció en Caracas Gonzalo Gamero, geólogo venezolano, de quien fui estrecho amigo durante muchos años. Gonzalo trabajó durante casi toda su carrera con la empresa Shell/Maraven, como parte de un grupo de destacados profesionales jóvenes. Aunque mayor que la mayoría de ellos, tuve el honor de trabajar en su compañía por mucho tiempo y llegué a tener una bella amistad con todo el  grupo: Tito Boesi, Ovidio Suárez, Vladimir Gamboa, Aura Neuman, José Matos, Miguel Fraino, José Méndez, Gustavo Feo Codecido, Luis Rodríguez Salazar, Héctor Ross, Pablito Stredel y otros quienes se me escapan de la memoria. Gonzalo se casó con una notable profesional de la paleontología, María Lourdes Díaz de Gamero. Juntos formaron un bello matrimonio y juntos tuvieron años de lucha en contra de la cruel aflicción de Gonzalo. Gonzalo fue un atleta, un maratonista, lo cual hizo doblemente dolorosa su enfermedad.
Gonzalo era especial. Vestía de manera impecable, por lo cual era conocido cariñosamente por nosotros  como el Pavo. Su don de gentes y contagioso optimismo permitieron que se llenase de amigos, no solo en nuestro círculo geológico sino en toda la compañía. Era geólogo, sí, pero con cualidades aún más especiales para las relaciones humanas que para el estudio de rocas y fósiles en un laboratorio.
Mis andanzas con el Pavo Gamero incluyeron una aventura en el Llano, cuyos detalles, narrados por mí,  hicieron las delicias de Gonzalo por mucho tiempo. Se trató de una invitación que nos hiciera Gonzalo para un Hato propiedad de un amigo, situado en una parte del Llano de cuyo nombre no quiero acordarme. Yo me fui con toda la familia, Marianela – mi esposa- y los tres hijos pequeños. Durante la tarde todo anduvo bien, excepto por la caída del caballo de una de mis hijas con sus correspondientes chichones. Cenamos y cada quien se dispuso a dormir. Armamos nuestras hamacas y nos acostamos. Como a medianoche sentí un chorro que me inundaba la hamaca, acompañado de un olor espantoso. Se trataba de un mapurite, quien me había seleccionado para hacer su gracia. Condené mi hamaca y me tendí en un rincón del gran caney donde estábamos todos. Una hora después, ya roncando, fuimos despertados por una algarabía de unos jóvenes echando tiros al aire, persiguiendo a alguna que otra damisela de incierta reputación (o muy cierta). Se trataba del hijo del dueño del hato y de sus amigos, en plena farra.
Eso fue suficiente para mí. Recogí hamacas, hijos y esposa, me monté en el auto y salí disparado hacia Caracas, a esa hora, bajo una torrencial lluvia. Al llegar a la carretera asfaltada, como no, crucé hacia el Sur, no hacia el Norte por lo cual, mientras más rápido iba, más me alejaba de Caracas. Finalmente me di cuenta de mi error (los geólogos también se pierden) y viré hacia Caracas, donde finalmente llegamos ya a media mañana, destrozados físicamente.
Gonzalo durmió toda la noche y solo se dio cuenta en la mañana de nuestra fuga. Nunca pudo dejar de reírse del asunto del mapurite y siempre me pidió que lo escribiese, como cuento. Nunca tuve oportunidad de hacerlo.
En otra ocasión, Gonzalo y yo estábamos conversando en mi oficina, después del horario de trabajo. Mientras hablábamos yo jugaba con una engrapadora cuando… zúas… me engrapé el dedo gordo de la mano izquierda. Algo tan ridículo como doloroso. Gonzalo de inmediato me montó en su auto y nos dimos a la búsqueda de una clínica. La que encontramos, en la Avenida Principal de Las Mercedes, fue la Clínica de Emergencias del Niño. Me senté en la recepción junto a dos casos de tosferina, tres diarreicos, un dolor de oídos y… yo, con el dedo gordo más gordo. Por supuesto, todos los angustiados padres de los niños nos veían a Gonzalo y a mí con cierta extrañeza.
En fin, el médico finalmente me atendió y me quitó la grapa, no sin sonreír muy levemente y de aconsejarme que no jugara con las engrapadoras, consejo que he seguido fielmente. Gonzalo mantuvo un total silencio sobre este hecho, afortunadamente para mi prestigio en la oficina.

Nuestro querido Gonzalo Gamero ha fallecido. Que el señor de los geólogos lo tenga en su seno y le dé la tranquilidad que le quitó la dura enfermedad. Para María Lourdes, nuestra colega, abnegada esposa y sus hijos, va mi abrazo de solidaridad y de tristeza compartida. 
No lo olvidaremos nunca. 

El último artículo de Alberto Quirós Corradi: Sus pronósticos para 2015


En memoria de mi amigo Alberto Quirós Corradi, quien “en su último día se mantuvo calmado y sereno. Luchó hasta el final”.

Alberto Quirós Corradi falleció el 14 de Enero de este año a los 83 años, a escasos días de escribir su último artículo. Alberto tenía ya varios años en diálisis, tres veces a la semana, en sesiones de hasta cuatro horas cada vez. Durante esos años de dura batalla por su vida estudió y se graduó de Master en Bioética en la Universidad Central de Venezuela, escribió centenares de extraordinarios artículos descriptivos de la trágica realidad venezolana y promovió valiosas iniciativas ciudadanas de diferente índole, las cuales le merecieron honores tales como el premio Gumersindo Torres, de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo. Ejerció hasta el último día de su vida la condición de líder ciudadano y dejó una legión de jóvenes alumnos, influenciados por su actitud positiva y racional ante la vida. Estos jóvenes se referían a él como el Sensei.
Al leer su último artículo puede verse que Alberto pronosticaba un cambio dramático en la ecuación de poder político venezolano para el 2015. Habló específicamente de “un cambio político” y añadió que sería probablemente generado por un sector del mismo régimen. En efecto, las incoherencias, ineptitud y corrupción de Maduro y su gabinete llevaron a la dramática derrota del régimen el 6D.

Si Alberto estuviese vivo hoy pudiera escribir sus predicciones para 2016. Él prefería crear escenarios probables, algo que aprendió durante su ilustre carrera con Shell y, luego, con PDVSA. Pero hacía una excepción una vez al año para escribir su provocativa Bola de Cristal para el año siguiente. Ello le daba la oportunidad de poner en el papel sus propias ideas sobre lo que debería hacerse en Venezuela pero  no se hacía. Estimulaba a los lectores hacer sus propias predicciones. Y predicaba las actitudes correctas para nuestro liderazgo.  

Este fue el último artículo de Alberto:
La bola de cristal 2015

28 DE DICIEMBRE 2014 
Por mucho tiempo publiqué mis predicciones para el año próximo donde analizaba lo que sucedería en varios sectores del país. La crisis por la que atraviesa Venezuela me obliga a retomar el tema para anticipar lo qué sucederá en el 2015.
Economía. Todos coinciden en que será un año de alta inflación, desabastecimiento, escasez de divisas, bajos precios del petróleo, corrupción, gerencia pública deficiente, baja productividad, desempleo creciente, aumento del sector informal, más pobreza, clase media castigada, etc. Sobre esto los economistas serios, puntos más, puntos menos, están de acuerdo. Muy pocos creen que el régimen tomará las medidas necesarias para enfrentar el desastre económico y aunque lo hiciera y procediera inteligentemente a desmontar los controles de precios y de cambios, unificar el dólar, reducir el gasto público, dejar de imprimir dinero inorgánico, acabar con la corrupción y el contrabando, 2015 será un año muy difícil de administrar. Hágase lo que se haga la inflación será alta y habrá desabastecimiento por la sencilla razón de que el país no podrá, en un año, aumentar, adecuadamente, la generación de bienes de consumo ni la productividad, ya que no habrán divisas para importar lo suficiente para inundar el mercado y hacer que la oferta sea superior a la demanda. Además, habrá que devaluar bajo cualquier escenario. El dólar a 6,30 bolívares ya es un chiste malo. Lo trágico de 2015 es que no importa lo que el régimen haga, afectará negativamente a todos los ciudadanos: a los pobres, la clase media, los empresarios, los trabajadores, los informales, los desempleados, los pensionados y jubilados, los niños y adolescentes. Las consecuencias de las medidas que tome el gobierno se verá en 2016 cuando podría empezar la recuperación económica del país, de haberse tomado las medidas correctas en 2015 y resistir sus negativos efectos.
Política. La gran pregunta es si el régimen aguantará el año 2015, que independientemente de lo que haga será, en términos sociales, inmanejable. Y que nadie se alegre por los problemas que tendrá que enfrentar el gobierno. Son los mismos que le dificultará gobernar a cualquiera que se siente en Miraflores. Los corruptos e ineptos de hoy nos han llevado a una situación bajo la cual no hay recuperación posible sin pasar antes por peores momentos donde los ajustes del gasto público que habrá que realizar, por mucho empeño que se ponga, afectará a todos, en especial a los que menos tienen y a la clase media baja. Todo lo anterior apunta a que en 2015 habrá un cambio político en Venezuela que, probablemente, será provocado por algún sector del mismo régimen. Maduro, como ya hemos observado, no tiene la menor posibilidad de un 2015 exitoso. ¿El sector político, la ciudadanía y la Fuerza Armada, le concederá otro año de aparente fracaso? Por donde se le mire suenan truenos inconstitucionales.

Inseguridad. El crimen mayor de este régimen ha sido corromper a la sociedad, no solo en el latrocinio, sino, peor aún, en la destrucción de valores. La vida no vale nada, se mata por un par de zapatos y a veces por el aparente gusto de terminar una vida. Se irrespeta y se hace burla del talento y del conocimiento. Se acusa y se descalifica al ciudadano sin pruebas y luego se encarcela. Como los líderes oficialistas son visiblemente corruptos, el mal ejemplo los ha convertido en una sociedad de pillos. Ese desbalance moral y ético será lo más difícil de rescatar. El dinero, por los precios del petróleo y por nuevas inversiones, podrá reconstruir la planta física del país, pero ¿cómo hacer para que el ciudadano prefiera el trabajo a la dádiva, el ingreso honesto a la corrupción, el respeto a la idea de otros? Entender que el funcionario público es un servidor de los ciudadanos, en otras palabras, el mandatario no es mandante y que la vida y la libertad son más fuertes que cualquier poder.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Minas Musicales



Uno puede pasar la vida explotando minas musicales de diferentes compositores: Rachmaninov, Brahms, Rimsky Korsakov y sus cuatro colegas de la Kuchka. Algunas minas son casi inexhaustibles, como la de Tchaikovsky. Otras son más pequeñas pero de una rara y sublime belleza, como la de Elgar. Lo maravilloso es que uno puede cambiar de una a otra, según se lo dicte su modo del momento. Así decimos: Es tiempo para Elgar, o para Wagner o para Gershwin.
Uno de los adelantos que han hecho posible el fácil acceso a esta diversidad de minas musicales es YOUTUBE. Uno pone allí: Evencio Castellanos, Arthur Honegger o Gabriel Fauré y aparece la mina respectiva. Son yacimientos melódicos de gran riqueza, como las minas de esmeraldas, de diamantes y de turquesas. Y cada descubrimiento puede ser espectacular.
Yo tengo algunos años explotando la mina de Erich Korngold, un compositor austríaco quien emigró a los Estados Unidos y se convirtió, de músico clásico, en compositor de música para películas. Excepto que, al hacerlo, siguió siendo clásico, tanto por la estructura de sus partituras como por la belleza infinita de sus melodías. Pocos como Korngold han podido combinar el vigor con la ternura, la marcialidad con la elegancia, la alegría con la nostalgia. No trataré de recomendarles nada en especial porque cada quien busca su camino. Pero yo comencé con el “Sea Hawk”, el Halcón del Mar y, luego,  seguí explotando esa extraordinaria cantera: “Servidumbre Humana”; “La Vida privada de Isabel y Essex”: “Kings Row”;  “Anthony Adverse”; “La Ninfa Constante”. Y sigue… sigue. Melodías maravillosas. Korngold era un mago de la melodía. Y, sobre esa mina de música para las películas pudo superponer  su extraordinariamente bello concierto para violín y orquesta, les recomiendo sobre todo la interpretación de Hillary Hahn, quien es casi tan bella como el concierto.  
La mina de Korngold nos ha llevado a otras minas espectaculares de Hollywood: Víctor Young y su “’Shane”;  Alfred Newman, Miklos Rozsa, Dmitri Tiomkin, Jerome Moross y su música para “The Big Country” ;  “The Magnificent Seven” de Elmer Bernstein.  
Sería necesario vivir eternamente para poder disfrutarlo todo. Yo no tengo apuro.
No digan que no se los dije

Secretario privado de Nicolás Maduro envuelto en narcotráfico




EXTRA

Con información del Diario de las Américas y del Miami Herald

Los lazos del narcotráfico con Nicolás Maduro se estrechan cada vez más. Los investigados ya  incluyen a tres sobrinos y un hermano de la primera combatiente y al Secretario Privado de Maduro, William Amaro Sánchez.
La información sobre Amaro comienza en El Diario de las Américas, en el cual se informa que un yate  de 47 pies fue incendiado en Puerto La Cruz la noche del 23 de diciembre. La información añade que el yate estaba adscrito al secretario privado de Nicolás Maduro, William Amaro Sánchez. Le había sido “cedido” por la Oficina Nacional Antidrogas.
En paralelo el diario Miami Herald ha revelado que un grupo de policías corruptos de Bal Harbour se dedicaba a lavar dinero, beneficiando, entre otros, al Sr. William Amaro Sánchez, quien recibió hasta $211.000 de ellos. Según los policías se trataba de un “Sting operation”, una operación diseñada para lograr que los narcos revelasen sus conexiones. Ver:  Ver: http://www.miamiherald.com/news/local/community/miami-dade/miami-beach/article51698275.html#storylink=cpy . Muy rara esta operaciíon, ya que en ese momento el gobierno federal estadounidense estaba investigando a funcionarios venezolanos.
Este pajarraco, Amaro, es un sindicalista íntimo amigo de Maduro, su sargento en la Cancillería, encargado de los asuntos sucios, tal y como atacar con grupos armados a las Asambleas de sindicalistas que protestaban en contra de Maduro.
Ya son tres sobrinos y un hermano de Cilia, junto con el Secretario Privado Amaro, los investigados por lazos con el narcotráfico y/o lavado de dinero.  Nos dice Ibsen Martínez sobre Cilia Flores, a quien llama la “Mamá Grande”: “la Primera Combatiente se convirtió en la Mamá Grande de lo que un antropólogo llamaría una “familia extendida”: una vasta red de parentesco consanguíneo cuyos tentáculos se tienden hasta muy lejos de la pareja presidencial. La empresa familiar es el saqueo de los bienes públicos, el narcotráfico y el lavado de dólares. El avilantado nepotismo de Cilia la llevó a designar a su propia hermana, Numidia, en el cargo de Recursos Humanos de la Asamblea Nacional, de la que Flores fue presidenta, entre 2006 y 2011. En ese lapso pasaron ¡de 16 a 47! los parientes consanguíneos que la Flores hizo “enchufar” en la nómina del Parlamento chavista”.
Ibsen menciona a su sobrino favorito, Carlos Erick Malpica Flores, así: “Se trata del más arrebolado y consentido de los sobrinos de Cilia y quien más lejos ha llegado: Carlos Erik Malpica Flores es, al mismo tiempo, flamante Tesorero de la República Bolivariana y jefe de las finanzas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa)”.

La evidencia se acumula para documentar el régimen de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello como un narcoestado. Los culpables pudieran ser apresados y enviados a prisión en los Estados Unidos. Pero ello tendría que hacerse en operaciones al estilo de la que llevó a Manuel Noriega a la cárcel o a Rodrigo Granda de regreso a Colombia. Ello es así porque Venezuela prohíbe la extradición de sus naturales.  
La revolución tendrá un triste final. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

El legado petrolero de mi generación



No por tener un talento especial César Cui se convirtió en albacea de aquel extraordinario grupo musical Ruso llamado “Moguchaya Kuchka”, el Gran Grupito. De sus integrantes: Musorgsky, Rimsky Korsakov, Borodin, Balakirev y él, era quizás el de menor talento musical pero, al fallecer sus compañeros, se propuso divulgar sus logros. Así lo dijo: “Soy el último del grupo y deseo ser el albacea de lo que se ha llamado la Nueva Escuela Musical”.
Aunque no soy el último del grupo - hay otros quienes están muy activos -  me atrevo a tomarme la atribución de ser uno de los albaceas del testamento que mi generación de petroleros ha dejado al país, un testamento cuyos componentes pocos venezolanos realmente conocen, poco estudiado, frecuentemente incomprendido por nuestros líderes y no pocas veces estigmatizado pero, en última instancia, eminentemente válido cuando lo juzgamos en base a la historia de los últimos 50 años.  
Mi generación petrolera es esa que tuvo su mayor actividad e influencia en la industria petrolera venezolana en las décadas de 1950 a 1980. Casi todos sus principales actores han fallecido: Guillermo Rodríguez Eraso, Alberto Quirós Corradi, Ernesto Sugar, Jack Tarbes, Carlos Castillo, Samuel Wilhem, Julio César Arreaza, Alirio Bellizia, Arévalo Guzmán Reyes, Efraín Barberii, Juan Chacín, Gustavo Aristeguieta, José Rafael Domínguez, Luis Plaz Bruzual, José Martorano, Humberto Peñaloza, Pancho Moreno Pancho Gutiérrez y tantos otros. Algunos se fueron prematuramente como Jorge Zemella, Julio Trinkunas y Claus Graf.  Ilustres venezolanos no petroleros hicieron notables aportes a la industria petrolera de esas décadas: Rafael Alfonzo Ravard, Julio Sosa Rodríguez, Andrés Aguilar, Valentín Hernández, entre otros.  Hay algunos notables actores afortunadamente vivos, tales como Pablo Reimpell, Ramón Cornieles, Rubén Caro, Rafael Pardo Ponte, Arnaldo Salazar, Juan Roger,  Alirio Parra, Aníbal Martínez, Marcos Marín Marcano, Odoardo León Ponte, Alfredo Gruber, Carlos Rengifo, Roberto Mandini, Frank Alcock, Lindolfo León, Alberto Barnola y jóvenes como Arnold Volkenborn, Simón Antúnez y Hans Krause, entre muchos otros de gran calidad profesional y humana. Todavía después de nosotros llegó una excelente generación de profesionales igualmente valiosos, quienes están aún en condiciones de retomar los hilos de la actividad petrolera cuando vengan mejores tiempos.     
Mi generación de petroleros estuvo integrada por  centenares de profesionales venezolanos de calidad y mística, muchos de quienes están hoy vivos y atentos a lo que sucede en la industria petrolera. Algunos se reúnen en Maracaibo todas las semanas, incluyendo a mi querido Diógenes Madrid, en sus vigorosos 90 años y sus colegas del cafecito semanal. Son demasiados para nombrarlos pero todos contribuyeron a consolidar una industria petrolera que fue orgullo de Venezuela por mucho tiempo.
Esta generación tuvo sus dudas sobre la sostenibilidad de una industria petrolera en manos del Estado y tendría posteriormente la tristeza de verla convertida en un horror, pero -  en el momento en el cual el país decidió hacerlo – respetó la decisión y  puso su mayor empeño en que fuese bien hecha, logrando mantenerla en buena forma por algunos años, antes de que el comején político, tan ambicioso como corrupto, hiciera presa en ella.   
En todo caso, lo importante es establecer, una vez más, los componentes fundamentales de ese testamento que nos dejó esta generación.  Lo haremos a título enunciativo, ya que discutirlos en detalle será tarea para futuras entregas. Me he tomado algunas libertades pero creo interpretar en gran medida lo que mi generación pensaba que debía hacerse en el sector petrolero.
1.      La industria petrolera venezolana es una actividad de naturaleza internacional, de carácter comercial, diseñada para proporcionar a la Nación óptimos ingresos, a fin de que el Estado administre esos ingresos en pro del bienestar y de la prosperidad de todos los venezolanos
2.       La industria petrolera venezolana no es una religión, es un negocio muy importante y debe ser manejado sin rigideces ideológicas o patrioteras
3.      La industria petrolera venezolana debe llevar a cabo sus actividades medulares de explorar, producir, refinar, transportar y comercializar petróleo, gas y sus derivados, sin mezclar esta actividad con ninguna otra que no sean  las arriba nombradas. Debe ser socialmente responsable pero no debe convertirse jamás en una empresa dedicada a la actividad social, lo cual es tan absurdo como pretender que el ministerio de la Salud se dedique a producir petróleo
4.      La industria petrolera venezolana debe estar manejada por gerentes profesionales, apolíticos, bien remunerados, quienes tengan el éxito operacional de la empresa como primera prioridad
5.       La gerencia de la industria petrolera venezolana debe ser meritocrática, honesta, y debe ser evaluada cada año en base a sus logros
6.      La industria petrolera venezolana debe estar al servicio de la Nación, no del gobierno
7.      La industria petrolera venezolana debe seleccionar el modelo de gerencia y administración que mejor le convenga a la Nación. Este modelo debe asegurar el control por la Nación pero no requiere propiedad accionaria absoluta de las empresas que puedan estar activas en esa industria. Lo realmente importante es que la Nación se asegure de que el comportamiento de la industria se lleva a cabo en línea con los intereses de la Nación
8.      En línea con lo arriba expresado la industria petrolera venezolana debe permitir la más amplia participación del capital privado nacional e internacional y evitar una híper-estatización que ha llegado a ser dañina a los intereses verdaderos de la Nación, favoreciendo indebidamente a los gobiernos de turno, los cuales se la han adueñado del ingreso petrolero para el beneficio de sectores de la población, no para toda la población
9.      El petróleo venezolano no se regala ni se utiliza para consolidar regímenes en el poder, cualquiera sea su tendencia ideológica. No se cambia por pantalones, ni yuca ni caraotas negras. No se utiliza para afianzar ideologías políticas en la región latinoamericana ni para beneficiar a regímenes de cualquiera región del planeta. Se utiliza única y exclusivamente para el beneficio de la nación
10.   La Faja del Orinoco debe ser desarrollada por empresas de reconocida competencia tecnológica, sin permitir que sea utilizada como herramienta geopolítica prisionera de ideologías de cualquier tipo. Esta utilización la llevaría al fracaso
11.   El gas natural debe ser objeto de la más alta prioridad, en especial los yacimientos no asociados con el petróleo que puedan ser utilizados para el mercado doméstico y para la exportación  
12.   La industria petrolera venezolana debe operar dentro de un ambiente de total transparencia, llevando a cabo sus actividades en base a licitaciones verificables y abiertas, con exclusión de la práctica de contratación a dedo, dado a amigos y familiares de los gerentes o funcionarios del régimen
13.   La industria petrolera venezolana debe ser investigable e investigada por los representantes del pueblo. Los gerentes y contratistas incursos en corrupción deben ir a prisión y sus bienes confiscados por la Nación. El buen nombre nacional e internacional de la industria petrolera venezolana deberá ser restituida por la acción de la justicia
14.   El modelo de gerencia de la industria petrolera venezolana deberá estar estructurado con miras a los mejores intereses de la Nación, no en base a los intereses del gobierno de turno. No debemos ser engañados por prédicas patrioteras de quienes desean controlar la industria para su beneficio


Pronto el país estará en necesidad de debatir este legado de mi generación. Quienes aún podamos hacerlo estaremos dispuestos a ir a ese debate, honrando la memoria de quienes ya no están con nosotros.