lunes, 28 de diciembre de 2015

El último artículo de Alberto Quirós Corradi: Sus pronósticos para 2015


En memoria de mi amigo Alberto Quirós Corradi, quien “en su último día se mantuvo calmado y sereno. Luchó hasta el final”.

Alberto Quirós Corradi falleció el 14 de Enero de este año a los 83 años, a escasos días de escribir su último artículo. Alberto tenía ya varios años en diálisis, tres veces a la semana, en sesiones de hasta cuatro horas cada vez. Durante esos años de dura batalla por su vida estudió y se graduó de Master en Bioética en la Universidad Central de Venezuela, escribió centenares de extraordinarios artículos descriptivos de la trágica realidad venezolana y promovió valiosas iniciativas ciudadanas de diferente índole, las cuales le merecieron honores tales como el premio Gumersindo Torres, de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo. Ejerció hasta el último día de su vida la condición de líder ciudadano y dejó una legión de jóvenes alumnos, influenciados por su actitud positiva y racional ante la vida. Estos jóvenes se referían a él como el Sensei.
Al leer su último artículo puede verse que Alberto pronosticaba un cambio dramático en la ecuación de poder político venezolano para el 2015. Habló específicamente de “un cambio político” y añadió que sería probablemente generado por un sector del mismo régimen. En efecto, las incoherencias, ineptitud y corrupción de Maduro y su gabinete llevaron a la dramática derrota del régimen el 6D.

Si Alberto estuviese vivo hoy pudiera escribir sus predicciones para 2016. Él prefería crear escenarios probables, algo que aprendió durante su ilustre carrera con Shell y, luego, con PDVSA. Pero hacía una excepción una vez al año para escribir su provocativa Bola de Cristal para el año siguiente. Ello le daba la oportunidad de poner en el papel sus propias ideas sobre lo que debería hacerse en Venezuela pero  no se hacía. Estimulaba a los lectores hacer sus propias predicciones. Y predicaba las actitudes correctas para nuestro liderazgo.  

Este fue el último artículo de Alberto:
La bola de cristal 2015

28 DE DICIEMBRE 2014 
Por mucho tiempo publiqué mis predicciones para el año próximo donde analizaba lo que sucedería en varios sectores del país. La crisis por la que atraviesa Venezuela me obliga a retomar el tema para anticipar lo qué sucederá en el 2015.
Economía. Todos coinciden en que será un año de alta inflación, desabastecimiento, escasez de divisas, bajos precios del petróleo, corrupción, gerencia pública deficiente, baja productividad, desempleo creciente, aumento del sector informal, más pobreza, clase media castigada, etc. Sobre esto los economistas serios, puntos más, puntos menos, están de acuerdo. Muy pocos creen que el régimen tomará las medidas necesarias para enfrentar el desastre económico y aunque lo hiciera y procediera inteligentemente a desmontar los controles de precios y de cambios, unificar el dólar, reducir el gasto público, dejar de imprimir dinero inorgánico, acabar con la corrupción y el contrabando, 2015 será un año muy difícil de administrar. Hágase lo que se haga la inflación será alta y habrá desabastecimiento por la sencilla razón de que el país no podrá, en un año, aumentar, adecuadamente, la generación de bienes de consumo ni la productividad, ya que no habrán divisas para importar lo suficiente para inundar el mercado y hacer que la oferta sea superior a la demanda. Además, habrá que devaluar bajo cualquier escenario. El dólar a 6,30 bolívares ya es un chiste malo. Lo trágico de 2015 es que no importa lo que el régimen haga, afectará negativamente a todos los ciudadanos: a los pobres, la clase media, los empresarios, los trabajadores, los informales, los desempleados, los pensionados y jubilados, los niños y adolescentes. Las consecuencias de las medidas que tome el gobierno se verá en 2016 cuando podría empezar la recuperación económica del país, de haberse tomado las medidas correctas en 2015 y resistir sus negativos efectos.
Política. La gran pregunta es si el régimen aguantará el año 2015, que independientemente de lo que haga será, en términos sociales, inmanejable. Y que nadie se alegre por los problemas que tendrá que enfrentar el gobierno. Son los mismos que le dificultará gobernar a cualquiera que se siente en Miraflores. Los corruptos e ineptos de hoy nos han llevado a una situación bajo la cual no hay recuperación posible sin pasar antes por peores momentos donde los ajustes del gasto público que habrá que realizar, por mucho empeño que se ponga, afectará a todos, en especial a los que menos tienen y a la clase media baja. Todo lo anterior apunta a que en 2015 habrá un cambio político en Venezuela que, probablemente, será provocado por algún sector del mismo régimen. Maduro, como ya hemos observado, no tiene la menor posibilidad de un 2015 exitoso. ¿El sector político, la ciudadanía y la Fuerza Armada, le concederá otro año de aparente fracaso? Por donde se le mire suenan truenos inconstitucionales.

Inseguridad. El crimen mayor de este régimen ha sido corromper a la sociedad, no solo en el latrocinio, sino, peor aún, en la destrucción de valores. La vida no vale nada, se mata por un par de zapatos y a veces por el aparente gusto de terminar una vida. Se irrespeta y se hace burla del talento y del conocimiento. Se acusa y se descalifica al ciudadano sin pruebas y luego se encarcela. Como los líderes oficialistas son visiblemente corruptos, el mal ejemplo los ha convertido en una sociedad de pillos. Ese desbalance moral y ético será lo más difícil de rescatar. El dinero, por los precios del petróleo y por nuevas inversiones, podrá reconstruir la planta física del país, pero ¿cómo hacer para que el ciudadano prefiera el trabajo a la dádiva, el ingreso honesto a la corrupción, el respeto a la idea de otros? Entender que el funcionario público es un servidor de los ciudadanos, en otras palabras, el mandatario no es mandante y que la vida y la libertad son más fuertes que cualquier poder.