La PDVSA roja nos tiene acostumbrados a los grandes guisos desde que Rafael Ramírez estuviera al frente de esa corporación. Pero Manuel Quevedo no quiere quedarse atrás en su afán de arruinar y saquear lo que queda de la empresa petrolera. Dio a los militares la facultad de firmar toda clase de contratos para ganar comisiones. Ahora, acaba de firmar un contrato por 25 años con una empresa de origen nigeriano, creada en 2018, sin experiencia alguna, para manejar y vender la producción de los campos de Tía Juana, Lago de Maracaibo y Ayacucho 5, en la Faja.
La
empresa de maletín se llama EREPLA y, según dicen ellos mismos:
fue establecida en 2018, como una compañía de responsabilidad limitada incorporada bajo las leyes de Delaware para promover proyectos de exploración y desarrollo de petróleo en los mercados de energía emergentes y de transición. Es la entidad operativa con sede en los EE. UU. de una sociedad de cartera propiedad de Eroton Exploration and Production. Company Ltd. en Nigeria ("Eroton"), una compañía nigeriana, y Amicitia, una compañía de inversiones propiedad en parte de Harry Sargeant III, Harry Sargeant IV, Paul Okoloko y Ali Rahman, respectivamente, todos ellos ciudadanos de los Estados Unidos.
fue establecida en 2018, como una compañía de responsabilidad limitada incorporada bajo las leyes de Delaware para promover proyectos de exploración y desarrollo de petróleo en los mercados de energía emergentes y de transición. Es la entidad operativa con sede en los EE. UU. de una sociedad de cartera propiedad de Eroton Exploration and Production. Company Ltd. en Nigeria ("Eroton"), una compañía nigeriana, y Amicitia, una compañía de inversiones propiedad en parte de Harry Sargeant III, Harry Sargeant IV, Paul Okoloko y Ali Rahman, respectivamente, todos ellos ciudadanos de los Estados Unidos.
Según
este contrato-guiso firmado entre los nigerianos, los inversionistas estadounidenses
y PDQuevedoSA la empresa fantasma suministraría taladros y personal para “aumentar”
la producción en estos campos a cambio de la mitad de la producción, la cual
sería comercializada por su cuenta. El contrato será por 25 años, con
posibilidad de ampliarlo por 15 años más. Según la empresa fantasma este contrato les
dará gran autoridad para manejar la operación sin interferencia de PDVSA.
La empresa dice ser de USA pero, como ha averiguado Alek
Boyd, ver: http://infodio.com/040119/pdvsa/erepla/services/ofac,
la tal empresa fue incorporada en Malta un día antes de serlo en Delaware, en
Noviembre de 2018. ¿Cómo puede una empresa que tiene menos de dos meses de
creada firmar un contrato de producción petrolera con PDVSA por 25 años? Esto
parece de locos pero es de Okolokos (el nombre del presidente de la empresita
de Nigeria).
Este guiso es un insulto a los venezolanos. Es otro guiso
más en la línea de CAMIMPEG, la empresa fantasma de los militares, de Southern
Procurement Services, de Horizontal Well Drillers y otras ficciones de la
imaginación de Manuel Quevedo, el aprendiz de brujo que maneja los restos de
PDVSA como si fuera una fábrica de adoboncitos en Tocuyito.
En estos momentos EREPLA está gestionando un permiso en
Estados Unidos para operar en Venezuela, dada su “condición” de empresa
estadounidense. Sin embargo, eso aún está por verse, ya que USA ha establecido
sanciones que impiden a empresas de ese país hacer negocios con PDVSA. La
Asamblea Nacional de Venezuela debe denunciar y rechazar vigorosamente este
nuevo intento de guiso que Quevedo y su pandilla tratan de llevar a cabo, a fin
de saquear los escombros de una PDVSA que ya no existe como empresa.
Harry Sargeant III, el dueño de la mayoría de las
acciones de la empresa fantasma, es un multimillonario republicano, nombrado “Chairman”
del Comité de Finanzas del Partido Republicano en Florida. EROTON, la socia
nigeriana, es una modesta empresa de 200 empleados, ver: http://erotonep.com/Assets.html,
sin mayor proyección internacional. La
empresa está dirigida por los hermanos Okoloko.
Debemos recordar
que el Sr. Quevedo es ahora, por rotación, el nuevo presidente de la OPEP. ¿Y
quién es el Secretario General de la OPEP? Mohammed Barkindo, de Nigeria.
¡Qué manera de manejar una empresa petrolera!
Este guiso debe ser investigado a fondo.





