martes, 2 de julio de 2013

Un párrafo de Ricardo Combellas


 

En artículo publicado hoy en El Universal Ricardo Combellas incluye el siguiente párrafo:

La Constitución de 1999 recoge la idealidad de los sentimientos y anhelos más profundos del pueblo venezolano en ese singular momento. No es lo más relevante el hecho de que sea larga, excesiva en la plasmación reiterativa de valores y principios, muy ambiciosa en sus propósitos, todas ellas manifestaciones que enervan la exquisitez formalista de los cultores del constitucionalismo. Su prueba de fuego está en su puesta en práctica, su cumplimiento, su fuerza normativa, y allí el régimen no ha estado a la altura del compromiso. He llegado a la conclusión de que vivimos una esquizofrenia constitucional; pues por un lado tenemos la Constitución normativizada en el texto de 1999, y por el otro una Constitución sociológica, vinculada a los objetivos de poder del régimen, reñida con aquella”.

Es un párrafo singular, en el cual el autor toma posiciones inesperadas. Veamos:

1.      “La Constitución de 1999 recoge la idealidad de los sentimientos y anhelos más profundos del pueblo venezolano en ese singular momento”. Discrepo profundamente. Esta fue una constitución impuesta por un nuevo régimen de naturaleza muy populista, en cuya redacción el pueblo venezolano no tuvo participación alguna. Lejos de ser ideal, el documento es un mamotreto de 350 artículos, imposible de ser acatada por establecer condiciones imposibles de  y dar garantías irrealizables.  

2.      “No es lo más relevante el hecho de que sea larga, excesiva en la plasmación reiterativa de valores y principios, muy ambiciosa en sus propósitos, todas ellas manifestaciones que enervan la exquisitez formalista de los cultores del constitucionalismo”. Si su desmesurada extensión, su naturaleza excesivamente prescriptiva, su atención a la coyuntura y no a lo estructural, sus promesas irrealizables son apenas minucias que “enervan la exquisitez formalista” de algunos, entonces, no hay más que hablar. Es como decir, es tuerta, coja, y tiene una sola oreja pero eso no debería preocupar al jurado de Miss Venezuela.

3.      “Su prueba de fuego está en su puesta en práctica, su cumplimiento, su fuerza normativa, y allí el régimen no ha estado a la altura del compromiso”. Por supuesto que no ha sido cumplida sino violada groseramente. Decir que al gobierno no ha estado a la altura del compromiso sugeriría que ha tratado sin lograrlo. La verdad es que se la ha pasado por el fundillo.

4.      “He llegado a la conclusión de que vivimos una esquizofrenia constitucional; pues por un lado tenemos la Constitución normativizada en el texto de 1999, y por el otro una Constitución sociológica, vinculada a los objetivos de poder del régimen, reñida con aquella”. Esto no lo entiendo bien pero es culpa mía, no del autor. Pero esa esquizofrenia, de existir, no sería razón suficiente para cambiar ese mamotreto? Concuerdo con Combellas en que el documento no es el culpable sino su perversa utilización. Pero es que un mamotreto de 350 artículos se presta para todo!

Sobre el tema de fondo, si es o no necesaria una nueva constituyente, no me pronuncio aquí, aunque me aterra pensar en repetir la farsa de 1999.