domingo, 10 de enero de 2016

Cuatro burradas petroleras de Luis Britto García


*** Luis Britto García, y que experto petrolero!
Leer su  :“El Motor del Mundo”
Allí dice:
“….Ello explica en parte las actuales dificultades económicas en Venezuela y en los países productores de energía. ¿Durarán para siempre? La transitoria reducción del consumo acarrea reducción de las inversiones en la producción de combustible fósil, y esta traerá a corto plazo una escasez que disparará de nuevo los precios. Sobrepasamos el llamado pico de Hubbert: hemos consumido más de la mitad de todas las reservas de hidrocarburos del planeta. En Venezuela está la quinta parte lo que resta de ellas. En otras palabras, somos dueños del futuro. La actual arremetida política de la derecha no tiene otra meta que quitarle al pueblo el control de esas inmensas reservas energéticas y transferírselo a las transnacionales. No nos las dejemos quitar de las manos.
Que sepamos, esta es la primera vez que Britto García incursiona en el área petrolera. Lo hace echando mano de cronistas obsoletos. Dice cuatro burradas:
1a. Burrada. La baja inversión en combustibles fósiles traerá una escasez que disparará nuevamente los precios. Esta es realmente una semi-burrada, porque así siempre había sucedido en los últimos 50 años. Lo que Britto o su asesor no entienden es que este no es un ciclo más, no estamos ante un episodio más de subidas y bajadas y subidas de precios. Ahora estamos ante una demanda que no crece, ante una verdadera inundación de petróleo en el mercado y ante un escenario ambiental global en el cual el petróleo y el carbón inician su salida progresiva del escenario energético mundial.
2a. Burrada. “Sobrepasamos el Pico de Hubbert”. Apuesto a que Britto, en el momento en que escribió esto, no tenía la más … idea de quien fue Hubbert. Lo cierto es que el Pico de Hubbert no ha sido rebasado porque los recursos de hidrocarburos que se han sumado a los tradicionales en los últimos 5 años dan al traste con su Pico. Según Hubbert ya habríamos pasado del punto medio de todos los recursos de hidrocarburos  existentes en el planeta, pero esto ha dejado de ser cierto debido al petróleo y al gas de lutitas que se encuentran en USA, México, Argentina, China, Polonia y otros países.
3a. Burrada. “En Venezuela está la quinta parte de los recursos remanentes de petróleo, por lo cual somos los dueños del futuro”. Esto es mentira desde todo punto de vista. Mentira en términos cuantitativos, ya que al sumar los recursos de Gas y petróleo de lutitas a los recursos tradicionales de Canadá, Arabia Saudita, Rusia, Irán y otros países, los recursos de la faja no son los mayores del planeta. Tampoco lo son desde el punto de vista técnico, ya que las reservas “probadas” de petróleo en la Faja del Orinoco, “certificadas” por Chávez, son un fraude. Y así lo decimos los petroleros que conocemos la definición internacional de “reservas probadas”. Tampoco lo son desde el punto de vista cualitativo, porque – desafortunadamente – el petróleo de la Faja es de baja calidad y requiere mejoras para su comercialización que los ineptos y corruptos de PDVSA no han hecho. No solo no somos dueños del futuro sino que, si nos dormimos en los laureles de Britto García, tampoco vamos a tener mucho presente en la Faja. Recuerden al poema de Andrés Eloy Blanco: “Florinda en Invierno”!
4a. Burrada. Creer que la “derecha” pretende quitarle las reservas de la faja al chavismo para transferirlas a las transnacionales. Si este bolsa cree que esa es la jugada, está perdido. Estamos ante la disyuntiva de desarrollar la Faja ya,  o quedarnos con ella para siempre como reliquia en el subsuelo. Quienes sepan leer habrán visto que en París se firmó un convenio que condena al petróleo (sobre todo al de baja calidad) a un progresivo desplazamiento por fuentes menos contaminantes. Entre esas fuentes está la Faja del Orinoco.

Vamos a seguirle creyendo a estos imbéciles como Britto García? Venezuela necesita estructurar planes sensatos para diversificar su economía. Britto García anda todavía enredado en los clichés.