1. Teorías conspirativas del Trumpismo
La escena política estadounidense
registra el afloramiento de una serie de absurdas teorías conspirativas que
desafían la inteligencia de los ciudadanos normales y que están orientadas a
hacernos creer que existen macabros proyectos de dominación, pedofilia y
satanismo en plena acción contra los Estados Unidos y que el único “muro de
contención” que salvaría a este país y a la humanidad de estas horribles
conspiraciones se llama Donald Trump. Se trata de una nueva y torva manera de
hacer política, verdaderos insultos a la inteligencia, indignos del país de Lincoln, Washington y
Martín Luther King, un país que ha sido faro de libertad y democracia para
muchos países del planeta y para
millones de inmigrantes que lo han adoptado como suyo.
Estas teorías conspirativas son parte
de una guerra de desinformación verdaderamente rayana en la locura. Me he
tomado algún tiempo para constatar que términos como “Nuevo Orden Mundial” y “Estado
Profundo” han sido tergiversados de manera premeditada por grupos extremistas
de derecha, lamentablemente con apoyo explícito o implícito del presidente
Donald Trump.
En el pasado han existido tretas tendientes
a desinformar, algunas risibles. Por ejemplo, cuando Adlai Stevenson fue
candidato presidencial por el partido Demócrata, en la década de los 50, yo estudiaba en la Universidad de Tulsa y un
par de señoras llamó a mi puerta para decirme, pensando que yo votaba, que
tuviera mucho cuidado con el candidato Stevenson, quien practicaba el celibato. Y, añadieron: “Sabemos que su
hermana también lo practica”. Por supuesto, para muchos sencillos
ciudadanos esto sonaba a incesto, o algo peor. Solamente quienes conocían el inocente
significado de la palabra podían desechar la treta con una sonrisa.
Pero la aparición de estas teorías y
de grupos extremistas como Q Anón es algo realmente grave. Q Anón es un grupo
muy activo en los medios virtuales que predica la existencia de una agrupación
satánica de pedófilos que pretenden controlar el mundo y que cuentan con la colaboración de medios, líderes
políticos y millonarios. Es una variante aún más extrema de la teoría del Nuevo
Orden Mundial. Estos pedófilos y
conspiradores tenebrosos integran lo que los extremistas denominan el “Estado Profundo”,
el cual ya estaba a punto de tomar el control de los Estados
Unidos (y del planeta) cuando, “gracias a Dios”, Donald Trump llegó a la
presidencia de los estados Unidos y lo impidió.
Según Q Anón los miembros de esta
conspiración incluirían prominentes actores
de Hollywood, los esposos Clinton, Barack Obama y, por supuesto, el infaltable George
Soros, ver también: : https://www.pbs.org/newshour/show/what-is-qanon-how-the-conspiracy-theory-gained-traction-in-2020-campaign
En esta etapa de la campaña
presidencial estadounidense el
presidente Donald Trump ha comenzado a reproducir las prédicas de esta teoría
conspirativa en sus tuits. Ello le ha dado al grupo un piso político que casi
seguramente lo llevará al Congreso de los Estados Unidos. Así lo reporta el New
York Times, cuando dice que en Georgia una seguidora de Q Anón, Marjorie Taylor
Green, tiene una excelente oportunidad
de ser elegida al Congreso, ver: https://www.nytimes.com/2020/08/13/briefing/qanon-kamala-harris-coronavirus-your-thursday-briefing.html.
Donald Trump la ha
elogiado en sus tuits, diciendo que: “es una futura estrella del partido republicano”.
Los signos de QAnón han
comenzado a aparecer en las reuniones organizadas por Trump, quien reproduce en
sus tuits los mensajes de la organización.
¿Qué aseveran los miembros de este grupo? Entre otras cosas:
·
Que
los medios reciben cada mañana a la 4 a.m. de manos del “Estado Profundo” la
información que deben transmitir contra el presidente Trump,
·
Que
habrá un evento “tormentoso” que hará posible la eliminación de unos 100.000 miembros del “Estado Profundo” después
de lo cual reinará la armonía en la tierra,
El término “Estado Profundo” es el
utilizado por seguidores del presidente para designar el misterioso grupo de
funcionarios públicos y de grandes magnates de los negocios y actores de
Hollywood que pretenden gobernar a los Estados Unidos contra los deseos de los
ciudadanos.
El término fue utilizado en este sentido,
por primera vez, por Steve Bannon, jefe de campaña de Trump, para desprestigiar
a sus oponentes, ver: https://www.govexec.com/feature/gov-exec-deconstructing-deep-state/
En febrero de este año Mick Mulvaney, nada
menos que Jefe del Staff de la Casa Blanca afirmó que era 100% seguro que
existía un “Estado Profundo” actuando contra Trump. Ello ha llevado a Trump a desprestigiar
a organizaciones del Poder Ejecutivo como el FBI y el del Poder legislativo. Es
como si el piloto de un avión dijera a los
pasajeros que el aparato no es confiable.
En 2018 Trump describió al “Estado Profundo”
como la burocracia enquistada en Washington, incluyendo el Departamento de Justicia
y sugirió que este “Estado Profundo” estaría liderado por Barack Obama.
Más recientemente el
término ha sido utilizado para atacar al Dr. Fauci, el respetado asesor médico
del gobierno a quien Trump ahora acusa de deslealtad por emitir opiniones
médicas contrarias a lo que él desea
escuchar. Se acusa al buen médico de ser parte del “Estado Profundo”.
2.
La irresponsabilidad
de la izquierda radical y la trágica violencia de la
protesta social
En el otro extremo de la extrema derecha de Trump se
coloca la extrema izquierda de Sanders, la cual aceleraría la quiebra del país
debido a la carga sobre el estado que le impondrían los programas gratuitos que
propone, sin haberse tomado el trabajo de calcular el imposible costo de esos
programas. Igualmente rechazable es la violencia que se ha apoderado de las
calles de muchas ciudades de los estados Unidos, no ya en genuina representación
de intereses populares genuinos sino como estrategias de grupos extremistas que
buscan desestabilizar la sociedad estadunidense. Del concepto válido de Black
Lives Matter algunos grupos y líderes de este movimiento se han acercado más a
la violencia de las Panteras Negras y a los grupos de supremacistas negros que a
las prédicas humanistas de Martin Luther King, lo cual debe ser rechazado por
quienes realmente desean ver un tratamiento justo para todos los ciudadanos del
país, no importa su color, ver: https://en.wikipedia.org/wiki/Black_supremacy.
Dos de las líderes de BLM
han sido promotoras de las dictaduras cubanas y venezolanas, ver: https://elcandil.home.blog/2020/06/21/black-lives-matter-ideas-nobles-ensuciadas-por-complicidad-con-dictaduras-brutales/
La violencia es compartida por la extrema derecha, la de
los supremacistas blancos, el llamado “Bugaloo” y los restos del patético Ku
Klu Klan.
El país busca su verdadero
camino entre estos dos extremos. La candidatura de Joseph Biden y de Kamala Harris
parece darles una esperanza de que la moderación, la sensatez, el sentido común,
características que han hecho a los Estados Unidos el gran país que es, puedan
colocarlo de nuevo en el camino correcto. El país necesita a alguien quien
forme un equipo, no a un narcisista quien crea que él es omnipotente y experto
único en todo o a quienes piensen que el estado debe ser quien provea a los
ciudadanos de todo lo necesario.
Entre la calvicie de Sanders y las dos pelucas
de Trump, me quedo con Biden.

