viernes, 26 de abril de 2013

La estupidez de Nicolás genera crisis nacional


Julián Isaías Rodriguez anda con retrato de Maduro y la bandera cubana en Roma. Sinverguenza.......
 
No vengo a decir que el ejército está por alzarse. No tengo idea y, francamente lo dudo, por lo que veo de su actuación durante estos 15 años. Si hubiera suficiente gente digna y honesta allí, ya hubiera dado un paso al frente.

No vengo  decir que el chavismo está colapsando internamente, porque no tengo idea de lo que está sucediendo entre ellos. Lo que si puedo decir es que si hubiera gente honesta en ese nido de víboras ya la disensión hubiera aparecido. Si aparece algun día, será por razones de quien le quitó la comision a quién. 

Lo que si vengo a decir es que no hace falta ser un experto en ciencias políticas o sociales para darse cuenta que Venezuela está ya en el medio de una profunda crisis social, política y, sobre todo,  económica.  Las tres crisis, por supuesto, se interconectan, son en realidad una sola gran crisis. Y es evidente que ya no hay solución pacífica en Venezuela. Esto no se arregla “por las buenas”.

Cual es el origen reciente de esta crisis? El punto inicial de esta crisis, que creo definitive,  fue la decisión monárquica del difunto de imponer a Nicolás Maduro como su sucesor. Para comenzar, esta fue una decisión profundamente anti-democrática, pués Chávez sabía que su  “deseo” sería ley para millones de pobres quienes habían sido temporalmente favorecidos con sus dádivas.  La manera como se llevó a cabo este proceso violó los principios más elementales de la decencia y la legalidad. Maduro se convirtió en un presidente ilegítimo, apoyado por instituciones prostituídas.

Además, la decisión de Chávez de imponer a Maduro como su sucesor fue no solament anti-democrática sino equivocada,  puesto que Nicolás Maduro, oígase bien, es un analfabeta funcional, totalmente incapaz de gobernar un país, especialmente en las condiciones deplorables en las cuales ha sido dejado por el difunto.Venezuela requiere de un presidente que armonize a los venezolanos y los inspire a trabajar juntos. Pero ese no es Maduro, un patán quien no abre la boca sino para insultar y decir babiecadas. Además de su cortedad de entendimiento y su nula educación Maduro es un traidor, un títere de los hermanos Castro.

La precaria situación venezolana requería un equipo de gobierno donde cada quien fuera conocedor de su area respectiva de actividad. En su lugar tenemos un equipo de ignorantes, familiares, cómplices  y corruptos, quienes no tienen la menor posibilidad de echar adelante al país. Ramírez ha destruído a PDVSA, Chacón no sabe de electricidad, Iris Varela es un mal chiste en prisiones, Molero es una grotesca caricatura de militar y, además, usa corset.  Maduro ha nombrado 33 ministros, seis vicepresidentes, cuatro coordinadores regionales y dos gobernadores de ciudad. Como si esta obesidad burocrática no fuese suficiente, acaba de nombrar tres Comisionados Presidenciales. La repartición de cambures es interminable pero no hay señal alguna de que haya gobierno en el país. Ya han transcurrido cuatro meses del 2013 y el país está totalmente paralizado.

Y cuando tratan de hacer algo mejor es que no trataran.  Hay que ver las soluciones que presentan. Maduro acaba de decir que, a fin de ahorrar energía eléctrica piensa reducir la jornada laboral!!.  Jesse Chacón, el “zar” eléctrico,  le pide a los maracuchos que no usen tanto el aire acondicionado!!!  A este ritmo Venezuela se convertirá en una nación de reposeros sudorosos.

Pero la incompetencia es apenas uno de los varios problemas que presentan. Son corruptos y piensan que la riqueza petrolera es eterna. No se dan cuenta de que el petróleo hay que producirlo, refinarlo y venderlo eficientemente. No, lo regalan miserablemente. Y están importando gasolina de los Estados Unidos cuando antes éramos nosotros quienes exportábamos gasolina a los Estados Unidos. Importan la gasolina a precios internacionales para regalarla, porque no tienen el coraje de hablarle claro al país.

La crisis está en pleno desarrollo. Vendrá una impugnación de las elecciones,  Maduro no encontrará mejor idea que la de perseguir y, quizás,  encarcelar a miembros de la oposición, la comida seguirá escaseando, las deudas aumentarán, la opinión pública internacional presionará por un cambio y, en cualquier momento,  surgirá una situación que terminará de descarrilar al régimen. La revolución mál llamada bolivariana es ya un cadaver insepulto.  

Maduro llegó al poder para asistir a la desintegración final de lo que ha sido una pesadilla de abuso de poder. No tendrá donde esconderse.   

2 comentarios:

Germán Rodríguez C dijo...

En Mayo de 2012 le escribí a mis amigos que solo con la participación activa de los militares disidentes (que existen y padecen al igual que el resto de la población), Capriles, la oposición o quien se lo proponga seriamente, serán capaces de revertir el proceso de deterioro de estos quince años. Como se dice en este artículo, también creo que la entropía del"chavismo" está a punto de llegar a su climax. Esperemos y observemos lo que ha de ocurrir

Jose Ricardo Thomas dijo...

Estamos en una "Crisis de fondo deslizante" Una crisis que en lo político aparenta ser terminal, pero no lo es del todo. Ya que, una vez que tocas fondo te mueves y el fondo se hunde un poco más, y así sucesivamente.