domingo, 28 de abril de 2013

Se le enreda el papagayo al títere cubano


 

La detención del General Antonio Rivero, la detención de un joven cineasta estadounidense que tiene de golpista lo que yo tengo de monje budista, la negativa de la mujer Lucena a verificar los cuadernos de votación “por no estar contemplado juridicamente”, la órden que ha recibido el títere en Cuba de poner en prisión a  López y Capriles, la crisis alimentaria, el colapso de la economía, la imposibilidad que enfrenta el régimen de encontrar quien le preste más dinero, la corrupción galopante en PDVSA donde están saqueando al erario público a fuerza de contratos chimbos, el asalto a mano armada en Corpoelec,  todo ello lleva a Venezuela, al galope, hacia una crisis abierta que puede ser violenta. Los cubanos saben que Maduro no puede manejar el país y parecen decididos a darle un palo a la lámpara. Siempre podrán decir que la “revolución” fué  víctima de la CIA o  del Mossad.

Cuba ya  tiene su plan B, el acercamiento meloso a los Estados Unidos,  mientras que el infeliz de Maduro se balancea en el trapecio sin red,  porque ni China ni Rusia, mucho menos una Irán también en crisis, sacarán la cara por él.

Hay que estar alertas a los acontecimientos porque el títere está guindando de la brocha. La quincalla se viene abajo, con su milicia de mentiras, su ejército desmoralizado, las empresas del estado en quiebra y un creciente descontento popular. La implosión se ve llegar.