domingo, 7 de abril de 2013

Masoquistas de Venezuela con Nicolás



Como se goza sufriendo.... lema del masoquismo con Nicolás

Por qué deseará alguien ganar la presidencia de un país embruteciendo y abaratando los sentimientos del pueblo? Por qué aspira alguien a liderar un país utilizando un lenguaje procaz, exhibiendo una profunda ignorancia, promoviendo la superstición y la vulgaridad? Que clase de persona es esta que apela a los sentimientos más primitivos de los venezolanos para tratar de hacerse de la silla presidencial? 

Muy mala opinión de los venezolanos debe tener ese candidato que depende del chiste soez,  el gesto grotesco y el acento cubanoide, para tratar de cautivar a  sus audiencias. Nunca nos imaginamos que un candidato presidencial llevaría a sus mitines, como apoyo, a un pobre diablo disfrazado de Chapulín Colorado.  Quien hubiera pensado en oir a un candidato decirle a grupos indígenas que quien no vote por él recibirá la maldición de Maracapana?

Valdrá la pena ganar la presidencia prostituyendo nuestras instituciones, asesinando la majestad presidencial, envileciendo lo que debería ser un digno diálogo entre un  líder y su pueblo?

Quien tenga pretensiones de ser presidente debe luchar para elevar intelectual y espiritualmente a sus compatriotas, para sembrar en ellos el deseo de trabajar, de educarse y de progresar en base al esfuerzo propio. No tratar de seducirlos con la limosna que humilla u ofrecerles la compra de su voto,  unos más baratos, los de la gente más necesitada que se vende por un saco de comida de Mercal, o algunos más costosos, los de la gente de uniforme que presta sus armas a cambio de automoviles.

Ganar la presidencia destruyendo valores y principios sería ganar una escaramuza pero perder la guerra, porque lo realmente importante para un presidente no debería ser el poder sino la oportunidad de contribuír a engrandecer a su pueblo. Bastante daño hizo el difunto para que su amanuense venga a magnificar el desastre.

La  tarea de un presidente es unir a su pueblo e inspirarlo a que logre mayores niveles de progreso  a través del trabajo, de la solidaridad y el respeto hacia todos sus compatriotas. Cuando comparamos esta tarea con lo que ofrece el candidato que se hace llamar el hijo del dfiunto es evidente que la brecha es abismal. Este personaje es como un Churchill al revés que solo viene a ofrecernos patanería, cursilería y corrupción.   

Nicolás es el candidato del masoquismo venezolano, quienes se regocijan con la tragedia del país porque ella terminaría con sus enemigos, quienes “les quitaron lo que era de ellos”. Sienten un perverso placer cuando se cae un Puente porque fue construído por los escuálidos.     

Los masoquistas rezan esta letanía:

Ya se desplomó SIDOR:   felicito  a  Nicolás

PDVSA va hacia atrás, doy mi voto a Nicolás

Explotan refinerías?, pues, pálante Nicolás

Conversa con pajaritos: que brillante es  Nicolás

Petróleo para los Castro: muchas gracias Nicolás

El disco del comandante: lo repite Nicolás

Se irán para La Casona, la Cilia y el Nicolás

Diosdado se contonea, baila mejor Nicolás

Olvídemos al difunto, tenemos a  Nicolás

Plátano entero maduro, nos promete Nicolás

El autobús va sin frenos, lo maneja Nicolás

Guaicaipuro y Maria Lionza protegen a Nicolás

Abarata y embrutece, así quiero a Nicolás!