martes, 8 de agosto de 2017

Canciller Chileno oxigena al narco-régimen venezolano

Pobrecita Venezuela.... me duele mucho, pero no podemos tomar partido

El canciller chileno, Heraldo Muñoz, afirmó ayer que Chile se opone a “golpes o autogolpes”, o a cualquier solución que no pase por un diálogo entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición, para restituir la plena democracia en Venezuela.
No se trata de alguien desinformado. Ya toda la región latinoamericana y hasta el mundo entero sabe lo que pasa en Venezuela. Hasta en un diario de Arabia Saudita hemos visto una caricatura en donde el narco-presidente Maduro firma una nueva constitución con un cañón de tanque como mano. Estamos frente a una postura hipócrita, desconsiderada, del gobierno de Chile, la cual insiste en un diálogo entre el pueblo inerme y los tanques. Este canciller de la indignidad sabe que en Venezuela no hay dos partes en busca de una solución sino una dictadura feroz y criminal, por un lado, y un pueblo desarmado pero en plena rebeldía por el otro. Su llamado a un diálogo es un insulto para los venezolanos. Mejor haría en callar, si de sus labios no sale otra cosa que la melosidad hipócrita de quien se dice demócrata, pero quien resulta ser un miembro más de la cofradía de invertebrados que asiste indiferente a  la tragedia venezolana.
Este lamentable canciller sabe de las muertes, de las prisiones y de las torturas. Sabe que cada día un nuevo alcalde electo por el pueblo es enviado a prisión por el narco-régimen. Sabe que la “Constituyente” es un fraude, sabe que en Venezuela el presidente, el vicepresidente, ministros y generales son narcotraficantes, ladrones o violadores de derechos humanos. Sin embargo, insiste en pedir en nombre de su país un diálogo entre las víctimas y los victimarios. Es como si alguien en 1940 hubiese pedido un diálogo entre Hitler y el pueblo judío. Seguramente hubo hipócritas y cobardes que así lo hicieran pero sus nombres no han quedado para la historia. Lo que sí sabemos es que cada día que el mundo libre deshojó la margarita en contra de Hitler significó la muerte y el sufrimiento de miles, millones de víctimas de su barbarie en toda Europa. El canciller chileno es  uno más de esos tristes pequeños actores de la tragedia venezolana  quienes compartirán responsabilidad por la inacción de varios de los gobiernos democráticos de América en contra de la barbarie chavista.
Así como nunca olvidaremos a quienes han actuado con dignidad, tampoco olvidaremos a quienes le han dado la espalda al pueblo venezolano.
  


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una protesta frente a la embajada o los consulados de chile es necesaria para protestar la posicion pusilanime de el gobierno chileno........que bolas tienen. Mas guabinosos no pueden ser.

Ubaldo dijo...

Es lamentable la posición del gobierno chileno, más hipócritas y cobardes no pueden ser. Tampoco olvidaremos a República Dominicana y Haití, gobiernos lamesuelas y cobardes.