miércoles, 26 de diciembre de 2012

Nicolás Maduro abre fuego contra Cabello desde Coro


 

Ya comenzó la guerra entre el ex-chofer de autobús y el gran boliburgués. Ayer, en Coro, el  vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, pidió consolidar la unidad revolucionaria. En el marco de la juramentación de la nueva gobernadora del estado Falcón, Stella Lugo, dijo que "hay que sacar de raíz el divisionismo". Y agregó:
"Nadie puede abrogarse por ninguna razón pretender dividir en las bases las fuerzas revolucionarias, cuando hay una línea central, justa, validada por el comandante de la revolución", manifestó…..”Siempre los divisionistas son contrarrevolucionarios".

Esa andanada de Maduro no puede sino estar dirigida a quien ha comenzado a retar la sucesión impuesta por el sátrapa. Con una sociedad dominada por una gran y criminal indiferencia, el chofer y el teniente comienzan la pugna por el poder en una Venezuela retrotraída al siglo XIX. Quien iba a pensar que íbamos a caer tan bajo como país? Si estos son los dos aspirantes serios al poder, un ex-chofer de autobús y un teniente corrupto, ello quiere decir que el país que era Venezuela se fué a la mierda.

Nadie en Venezuela parece estar en este momento a la altura del país que fuímos. No oigo muchas voces pidiendo la insurgencia contra la haitinización/africanización/cubanización de Venezuela. Existen, pero son escasas y desoídas, es que la masa los ahoga. Esta masa es un lumpen  compuesto por pobres, ricos, empleados del régimen, contratistas, corruptos, vividores civiles y militares que se ha adueñado del poder ante la cobardía de quienes debían levantarse en protesta.

Esas voces dignas deben alzarse en estos momentos. Hay que dar la batalla. La historia será implacable en contra de estos invertebrados y en contra de la masa corrupta, la complicidad que ha llevado al país al foso.  

   




2 comentarios:

Anónimo dijo...

La tesis magistral (testamento) que propuso el ilustre furriel-cantinero héroe del museo militar, no es otra cosa que la continuación ad infinitum de la lacerante realidad actual, es decir, el reparto de las migajas del “festín patrio” entre sus tuteladas y amadas huestes de malvivientes, saqueadores, invasores, ocupas, refugiados permanentes y mendigantes profesionales, esclavizados todos ellos a la “benefactora voluntad castro-cubana".

Y desde su tumba el comandante del supremo dedo designador cínicamente recordará el refrán que dice: ya vendrá quien bueno me hará...

¿Solución? que se seque hasta el último pozo petrolero

Venezuela pobre país ...

LGS

Anónimo dijo...

PONTE A CREER

JG