jueves, 17 de septiembre de 2015

EL GRAN FRENTE DEMOCRÁTICO NACIONAL YA EXISTE. LA NACIÓN ESTÁ DE PIE

Para mi amigo, JBE, por sus buenas ideas.

En las últimas semanas los venezolanos hemos tenido que estirar hasta el infinito nuestra capacidad de asombro, al ver como el régimen de Nicolás Maduro cancela plácets de diplomáticos guyaneses, decreta estados de excepción a lo largo de nuestras fronteras, provoca hasta lo indecible al gobierno de Colombia con incursiones aéreas e insultos de la procaz Delcy Rodríguez, agrede al gobierno de Chile, regaña al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, y – lo más  trágico – prostituye aún más al sistema judicial, al utilizar una jinetera moral llamada Susana Barreiros para que dicte una sentencia cruel y absurda  en contra del líder opositor Leopoldo López.
Este tenebroso panorama se combina con un estado de quiebra financiera técnica del país, el cual ya ha incurrido en cesación de pagos con sus acreedores privados y con una oleada de protestas y recriminaciones en contra del régimen de Nicolás Maduro por parte de organizaciones internacionales y personalidades democráticas de todo el planeta.
Este es el cuadro existente en Venezuela. Parte de este cuadro es la elección legislativa del  6D. Sobre este evento hay, como en ocasiones pasadas, diferencias de opinión por parte de quienes adversan el régimen: votar o no votar. Quienes opinan que no debemos ir a votar se apoyan en conocidas lacras del sistema electoral venezolano, controlado por mujerzuelas sin conciencia como Tibisay Lucena, quienes cada día urden nuevas tretas para descorazonar a los votantes, apoyándose para ello en una Fuerza Armada podrida hasta la raíz y negando la observación internacional que daría credibilidad al evento. En base a estas lacras e indignidades bien conocidas, muchos venezolanos piensan que no debemos avalar esta tragicomedia con nuestro voto. Esa es una opinión que encuentra hogar en un pedazo de mi alma. Pero tengo una convicción que ocupa un pedazo aún mayor de mi alma: creo en el voto como arma ciudadana, una de las pocas armas, no importa cuán imperfecta, que tenemos quienes deseamos un cambio de régimen.
El voto  no excluye ninguna otra alternativa. Pero pregunto:  Hay alguna alternativa que podamos esgrimir antes del 6D para expulsar este régimen maldito? Si la hay, me anoto. Si no la hay, debemos ir a votar masivamente el 6D.

Para apuntalar mi opinión digo que hoy un cambio fundamental en el ambiente político venezolano, un cambio sutil pero poderosísimo cuya presencia ya se siente en todos los rincones de nuestro país y en muchos lugares del mundo civilizado. Este es un cambio generado por el gran ejemplo de coraje moral que nos ha dado Leopoldo López y, al mismo tiempo, generado por la estupidez y perversidad de Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y su mensajera, Susana Barreiros. Al condenar a Leopoldo López de manera tan cínica y abusiva el régimen ha contribuido poderosamente a generar un estado de indignación nacional que ahora encuentra eco en países y líderes políticos en todo el planeta.
Este cambio en el escenario político puede ser expresado así: el 6D no es ya una simple confrontación entre el régimen y la MUD. Será una confrontación entre el régimen y la Nación venezolana, la nación que no ha muerto, que ha sido puesta de pie por las afrentas del régimen, que despierta de su lasitud para ponerle fin a los abusos de la pandilla.  Ayudada por la presión internacional sobre el régimen, por el desprecio que este régimen ha generado entre los demócratas de todo el mundo, por la carga de indignación que busca una vía de expresión, la Nación venezolana irá el 6D a darle una solemne patada por el fundillo a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello.
Por los últimos tres años he estado, infructuosamente, tratando de interesar a venezolanos con influencia en el sector de la oposición a convocar  e integrar un Gran Frente Nacional para enfrentar el régimen, un frente que agrupase efectivamente a lo que se puede llamar la Gran Sociedad Civil. Ello, porque sabemos que la MUD es parte importante pero no el todo de lo que ese frente debe ser. He aquí que los acontecimientos de las últimas semanas, en especial el juicio a Leopoldo López, se han encargado de crear ese frente de manera espontánea, sin que haya habido una convocatoria formal o expresa.

                                                EL FRENTE EXISTE. LA NACIÓN ESTÁ DE PIÉ