martes, 15 de septiembre de 2015

Venezuela inundada en pus: la historia de Susana Barrientos


El video cuyo link se muestra abajo narra parte de la sórdida historia de la juez provisional Susana Barreiro, la mujercita que ya todos conocemos, gracias a su fusilamiento de Leopoldo López.
Esta mujer, narra Patricia Poleo en el video,  era secretaria de un tribunal y, estando de guardia, fue asaltada por guardias nacionales, quienes la violaron. Al conocerse esta sórdida historia Susana fue visitada por un jefe, quien le ofreció la titularidad de un tribunal a cambio de su silencio. Ella aceptó y por ello calló frente al peor ultraje que puede recibir un ser humano, una violación. Sería innecesario decir que una vez que el ultrajado acepta callar por una remuneración, su condición de víctima desaparece y se convierte en algo igualmente despreciable al violador.
Pero esto es solo parte del tumor purulento que ha generado la gente que integra el régimen chavista. El tribunal al cual fue promovida (provisionalmente) la silenciosa jueza fue el dejado vacante por la Jueza Afiuni, puesta en prisión por orden de Hugo Chávez y luego sometida a violaciones que Afiuni si denunció ante el mundo. La prisión de la jueza Afiuni no fue el producto de una acción del sistema de justicia en su contra, fue un acto de venganza personal del sátrapa fallecido. El preso liberado por la jueza Afiuni, el banquero Eligio Cedeño, habría incurrido en la cólera de Hugo Chávez actuando como padre agraviado. No se trató de un asunto de ética financiera sino de fustanes alegres.
Esto configura una telenovela macabra, llena de gente indigna, con heroínas como la jueza Afiuni y basuras como los magistrados chavistas, en especial la callada Susana.
Ahora se dice que Susana fue pagada con muchos dólares y  un consulado en Chile por su condena a Leopoldo. También se dice que la sociedad civil de Chile no la aceptará, como no se acepta a una víbora.
¿Dónde irá Susana si no va a Chile?  Cuba, Nicaragua, Zimbabue, Siria,  Corea del Norte son sus mejores alternativas. De país en país, objeto del desprecio universal, comiéndose los dólares recibidos, temerosa de ser reconocida en algún sitio público.
¿Se atreverá a tener hijos? ¿Qué les podrá contar la abuela a sus nietos? Nada de salvar vidas, nada de hacer el bien. Tendrá que callar o urdir historias falsas. Pero los niños saben distinguir lo verdadero de lo falso. Ellos se darán cuenta de que su abuelita no era lo que pretendía ser.  Algún día sabrán la verdad sobre la abuelita. Sabrán que fue  una mujer que compró una posición burocrática con su cuerpo y, peor aún, sabrán que vendió lo que quedaba de su conciencia al alto precio del bienestar de gente inocente.  
Y entonces, sucederá lo peor que puede suceder a un ser humano. Que sus nietos digan: no conocí a mi abuela. Que se avergüencen de ella. Que el olvido sea su muerte definitiva.

Lo perdido por Susana vale muchísimo más que $400.000, la suma que se dice fue suficiente para comprarla. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Carta a mi ex alumna Susana Barreiros

Susana Virginia Barreiros Rodríguez, a pesar de que para la mayoría del país eras una perfecta desconocida, ya que nunca habían escuchado antes tu nombre, debido a tu falta de trayectoria profesional, hoy en día te convertiste en una de las personas más conocidas, pero a la vez más odiada y repudiada por toda la sociedad, motivado a tu infame sentencia sin fundamentación jurídica que condenó a un hombre inocente a casi 14 años de cárcel, y todo en acatamiento de las directrices que te dieron desde Miraflores y la Asamblea Nacional.


Te recuerdo perfectamente de cuando eras una estudiante de Derecho en la Universidad Bicentenaria de Aragua, Núcleo San Antonio de los Altos y aparentabas ser una buena estudiante, seria y responsable, incapaz de romper un plato. Fuiste mi alumna en las cátedras de Derecho Administrativo IV y Contencioso Administrativo. Nunca me imaginé que en el corazón de esa muchacha tranquila y amable, se iba a albergar tanta maldad y tanta crueldad, y que fueras capaz de condenar a una persona a sabiendas que es inocente.

Nunca pensé que ibas a ser capaz de amañar un juicio y sentenciar a un hombre sin pruebas y sin darle el derecho a la defensa.

Por mi parte, salvo mi responsabilidad en tu formación, ya que me esmero en inculcarles a mis alumnos buenos principios éticos y el respeto por los Derechos Humanos y la Constitución. Yo no te enseñé a violar las leyes, y estoy seguro que ningún otro profesor tampoco lo hizo.

Me pregunto qué te hizo convertirte en el ser perverso que eres hoy en día. Cuando vendiste tus principios y tu ética? Cómo te puedes arrastrar ante un régimen narcoterrorista que destruye a Venezuela? No te da remordimiento al ver el sufrimiento de los pequeños hijos de Leopoldo López?

Déjame decirte que me siento muy avergonzado de tu conducta y de tu proceder durante el injusto juicio y siento pena por tu criminal conducta.

Como profesor que fui tuyo te digo que con esa sentencia, más te has condenado a ti misma que al propio Leopoldo. Te has condenado al repudio de toda una sociedad que te mira con rabia e indignación. Te has condenado tu futuro profesional, porque cuando el régimen caiga, todos te tendrán como la juez violadora de Derechos Humanos y no podrás conseguir empleo más nuca en tu vida.

Pronto te darás cuenta que cometiste el peor error de tu vida y que tu conciencia no te dejará dormir en paz más nunca.

Susana, que Dios te perdone por todo el daño que has causado con tu aberrante sentencia. Pero en la tierra, tarde o temprano, tú vas a ser juzgada y condenada y sufrirás en carne propia lo que sufre y padece Leopoldo López.

Me despido, decepcionado de ti

Dr. Álvaro F. Albornoz P.

Andrés Valencia dijo...

Violada por Guardias Nacionales chavistas, comprada por el gobierno chavista, sale a vengarse de un opositor muy querido por Venezuela (y cobra de nuevo). Que asco!

Anónimo dijo...

Triste ver de como esta joven dama se transformo luego de la supuesta violacion de su cuerpo..........que llevo a la violacion de su alma..........Sera que podra vivir tranquila? lo dudo.