miércoles, 28 de mayo de 2014

Caribbean International University: discurso de graduación de Caralampio Niguín



Con los aportes de Rafaél  Guinand y de Aquiles Nazoa

- Señores:
Debo comenzar  felicitando  a los colegas graduandos, especialmente a mi compañero de angustias intelectuales, Dr. Pedro Carreño, Ch.Cum.L., quien con su característica generosidad ha financiado este acto.
Señores:
No nos engañemos. La ciencia del derecho es una gran confabulación narvática que no puede vituperarse por el simple achatamiento de las ideas.
 Los graduandos aquí presentes no se opondrán a que el cardomomo de mis ideas pueda universalizarse, lo cual me permite realizar de ese modo una vacuidad anodina que indudablemente tenderá a producir un berenjenal.
No es con monosílabos escuálidos con los que se alcanza la maceración senil. Es también con música, como la de la divina Sorda, aquella novia de Tristán o como la del gran tímido de Chubert que dejaba el acto inconcluso. Por ello preferimos al audaz del pájaro de fuego en lugar del apátrida masca nueces.  
El Derecho, señores, nace gerúndico. Los bolondrones del pecado lo estigmatizan, pero ahí está el nuevo hombre socialista, teretere angular de todos los tiempos, para sacarlo a flote con su pragmatismo ectoplásmico y su caducidad tetánica.

¿¡Cómo podemos permitir que se malogren los atavismos balúndicos? ¡¡No, no y mil veces no. Debemos extrapolarnos sobre las cabañuelas del pasado, influir en las cavilaciones tiroideas. No dejar que el autismo mesentérico se adueñe de nosotros, porque eso sería descender a las profundidades caóticas de un carburismo sensual.
Así pues, señores, unámonos todos en este gran desrengamiento pletórico, bauticemos las grandes chamagüinas del pasado, no permitamos la desviación modernizante, alcémonos como un solo hombre contra las peguijeras tulénicas, demos la espalda a las traumatizaciones del dolor.
De tumbo en tumbo, pero con paso firme y político, habremos llevado al Derecho a una altura berrúgica.
Graduandos: desde las playas de Aruba las generaciones del tá barato/dáme dos os contemplan!