lunes, 26 de mayo de 2014

Chavistas de Antímano piden eliminación de la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB



es una trágica muestra del desastre nacional. Un grupo de habitantes de Antímano, desde el más exaltado camarada hasta el joven más moderado, piden la eliminación de la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB, y su conversión en universidad “bolivariana”. Hablan un exaltado chavista, miembro del PSUV, una ama de casa, varias otras personas. Piden la eliminación de lo que ellos llaman un antro de malandros, de la derecha podrida. En algunos hay quejas genuinas contra lo que ellos perciben como una violación de su tranquilidad, en otros hay odio contra grupos estudiantiles a quienes ven como seres privilegidos y malcriados.
Lo cierto es que entre esos estudiantes de la UCAB hay jovenes de todos los estratos sociales, no representan una clase privilegiada. Su denominador común es un deseo de progresar socialmente a través de la educación. En su postura política actual pueden haber excesos, pero la motivación que los lleva a la calle es noble, es la protesta contra un régimen de pesadilla que atenta hasta contra los vecinos que dicen ser sus seguidores. La sociedad venezolana de hoy es una sociedad envilecida, mediocrizada, empobrecida, muchos de sus segmentos más pobres reducidos a una infamante condición de limosneros del estado inepto y corrupto.  La figura del presidente, Nicolás Maduro, es representativa de esa sociedad. Maduro es un analfabeta funcional, lleno de complejos y de odios, totalmente incapaz de manejar un país y de unirlo para el progreso. Al contrario, todos los días se encarga, con sus rebuznos, de ahondar las brechas entre su pandilla y el país, entre la clase media que resiente y la clase pobre, a la cual incita al odio.

Al ver este video es facil comprender la inmensa magnitud de nuestra tragedia. La gente sin educación arremete contra la educación, ya no la reconoce como un instrumento de superación. Para ellos la universidad es  apenas un nido de malandros que debe ser eliminado o, al menos, comvertido en una universidad “bolivariana”, lo que ellos visualizan como la verdadera universidad, ese centro de adoctrinamiento, de pseudo-estudios, esa fábrica de mediocres en la cual la excelencia académica es vista tan anti-revolucionaria como bañarse todos los días.