viernes, 20 de julio de 2012

El poder moral vendido a la dictadura



La noticia es esta:

Como insolente, irrespetuoso e inaceptable para todos los venezolanos consideró la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, el informe de la organización no gubernamental con sede en Washington, Estados Unidos, Human Rights Watch (HRW), que señala que los derechos humanos y la libertad de expresión en Venezuela "han empeorado por una concentración y abuso de poder".



La Fiscal venezolana dice que "esa organización no se ocupa de ……los atropellos que ocurren a diario contra los ciudadanos norteamericanos que han salido pacíficamente a protestar por el deterioro permanente de sus condiciones de vida".



La fiscal general de la República destacó que el informe de HRW viola la autodeterminación de los pueblos, consagrado en la Constitución de la República.



Lo que es cierto es que la Fiscal ha debido leer cuidadosamente ese informe y ha debido verificar su exactitud de manera independiente. Lo que ha hecho, el mismo dia de haber sido obtenido, es descartarlo y definirlo como una fabricación imperialista.Su afirmación que tal informe “viola la autodeterminación de los pueblos” es una estupidez de marca mayor.

Esta conducta rastrera e indecorosa de Luisa Ortega Díaz es consistente con la  que siguen todos los tarifados del régimen, desde José Vicente Rangel, pasando por el difunto Clodosbaldo Rusián, la mal llamada Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez y el vergonzoso ex-fiscal Isaías Rodríguez. No hay informe independiente que venga del exterior que no sea considerado como “un ataque del imperialismo a la revolución”. Cada vez que Transparencia Internacional publica su informe sobre 153 países, en el cual la Venezuela de Chávez aparece entre los diez países más corruptos del planeta, Rangel y el difunto salían a decir que esta organización era pagada por el imperio, pero nunca se preocuparon por establecer la veracidad de esas afirmaciones. Ha sido típico de estos hampones actuar de manera cómplice con el desastroso líder, en clara violación de sus deberes cívicos.

Por ello es que deberá existir un juicio contra esta gentuza. No se trata de pedir venganza, se trata de pedir justicia.