miércoles, 17 de diciembre de 2014

El canal de Nicaragua: un mega-fraude en ciernes?




Nadie en su sano juicio pudiera pensar que un proyecto gigantesco, de $50.000 millones, pudiera llevarse a cabo sin un estudio previo de impacto ambiental, ejecutado por una empresa semi-fantasma que nunca ha hecho nada remotamente similar, envuelto en un manto de opacidad, con retiro de empresas que habían manejado las primeras etapas del proyectos sin que se den razones para esos retiros y sin financiamiento visible y formal. El vocero de la empresa china que maneja el proyecto, Ronald MacLean Abaroa, tuvo mucho prestigio como antiguo Alcalde de La Paz, Bolivia, donde llevó a cabo un exitoso programa anti-corrupción, en el cual la transparencia fue su mejor aliado. Pero ahora sus comentarios sobre el proyecto carecen de esa transparencia que tanto promovió en La Paz.  Cuando se dice que la Comisión del Canal tendrá poderes extraordinarios que van más allá de las leyes nicaraguenses, MacLean Abaroa asume una actitud complaciente y dice: “Los ténicos de la compañía no tendrán una actitud “beligerante” contra la gente a ser expropiada”, a pesar de que andarán armados. “No habrá abusos… al menos por nuestra parte”, agregó. Ver: http://nicaraguadispatch.com/2014/09/hknd-nicaragua-is-not-a-very-tranquil-country/ . En el mismo informe MacLean Abaroa agrega: “ el proyecto se estima en unos $50.000 millones, todavía no tenemos una cifra final. Pero eso no es importante porque no necesitamos el dinero de inmediato”. Ahora MacLean Abaroa dice que el proyecto tendrá financiamiento del gobierno chino, cuando hace un año había dicho exactamente lo contrario, que el proyecto sería totalmente financiado por el sector privado.


Lo cierto es que el proyecto incluye una telaraña compleja de 15 o más empresas, lo cual se presta para la dilución de responsabilidades. En ellas figuran prominentemente el multimillonario chino Wang Jin y la familia Ortega. Según el Dr. Evan Ellis, prestigioso experto en la relación entre China y América Latina,  ver: http://www.confidencial.com.ni/articulo/20434/los-negocios-detras-del-canal, estos personajes pueden beneficiarse de millones de dólares en comisiones, y trabajos parciales en el “proyecto”, aunque al final todo el castillo de naipes se venga abajo. Mucha de la tierra donde se llevará a cabo el proyecto es propiedad de la familita Ortega.
En su detallado escrito el Dr. Ellis  alega que el principal socio constructor del proyecto, la empresa China Railway Road, carece de la experiencia hidrológica requerida para excavar un canal de esta magnitud. Menciona, además,  la falta de transparencia en el proceso.
La firma basada en Washington, McLarty Associates, se ha retirado del proyecto sin decir las razones y la firma española Environmental Resources Management, ERM, está comprometida en un estudio ambiental que no ha sido completado, como debia haberse hecho, antes del inicio de  los trabajos, lo cuales se anuncian para el 22 de este mes. En su escrito, el Dr. Ellis agrega que McKinsey, firma consultora muy prestigiosa, estaría negociando su entrada al proyecto en calidad de supervisora de la gerencia.
El Dr. Ellis apunta que un proyecto de esta magnitud, manejado con tan poca transparencia, puede terminar en un gran conflicto legal.

En Nicaragua, la gente deconfía cada vez más de este negocio de la familia Ortega y se han llevado a cabo marchas en su contra.