martes, 30 de diciembre de 2014

Nicolás Maduro amenaza con tomar personalmente las riendas de la economía venezolana



****  Terrible amenaza proferida por Maduro ayer

Los venezolanos amanecieron hoy aún más aterrorizados, después de escuchar al máximo conductor del país afirmar que “está listo para ponerse al frente del estado mayor para la economía”. Y agregó una brillante frase: “Se están alineando los astros, como diría un astrólogo”, una frase que sonó  más a: “Se están alineando las vacas en el matadero, como diría un carnicero”.
Porque lo que se nos viene encima es el remate final de la masacre efectuada en contra de  la  economía venezolana, ya  moribunda. Con un Zar de la economía como Nicolás Maduro, lo que queda de país no tiene salvación.
Señores, el zar de la economía es un chofer de autobús, por Dios!. Es cierto que el ascenso de Maduro a la estratosfera de la política ha servido para que ahora la gente llegue más rápido de Chacaíto a Santa Paula, pero este modesto logro ha sido posible al costo del asesinato de la gobernabilidad venezolana.
Nos dice Maduro, con irrebatible lógica, que “los errores de las empresas del estado han agravado la guerra económica”. Insiste sobre una guerra económica librada por factores de oposición contra el régimen, cuando está admitiendo que ha sido el desastre de sus empresas lo que ha causado el colapso económico del país. Y es que Maduro, para parecerse a aquél quien acaba de nacer, habla en parábolas aunque ya nadie le pare bolas.
Afirma nuestro Pastor Maldonado de la política que el año 2015 deberá ser “el año del gran cambio de la conciencia y del modelo económico venezolano”. Agregó que el estado Mayor de la economía operará desde “el ala izquierda” de Miraflores, como debe ser en una revolución de los pobres. Sospechamos que el ala que realmente usarán será el “ala mierda”.
Maduro terminó de sembrar el terror de quienes lo escuchaban, afortunadamente muy pocos, cuando dijo que pronto hará anuncios claves sobre un programa económico que llamó “de recuperación”. Que recuperación puede ser posible, animalito del monte, cuando el precio del único producto de exportación venezolano está ya por la mitad de lo que era hace seis meses? El chofer dijo, con cierto orgullo nacionalista, que “nuestro petróleo amaneció hoy a $48 el barril”, sonando como si eso fuera un triunfo. Y se prepara para manipular, una vez más, el sistema de control de divisas. Como un control genera inevitablemente otros controles, Maduro tendrá que meterle mano a los controles de precio y crear un par de nuevos ministerios que regulen las regulaciones impuestas a los límites de los niveles establecidos.  
Algunos de quienes escucharon a Maduro echaron a llorar cuando dijo que “el Gobierno trabaja para contener las arremetidas internacionales que quieren declarar un default o impago de la deuda en Venezuela”. Lloraron porque eso significa la raspada de la olla, la venta de CITGO, la venta del oro, nuevas deudas con los chinos y hasta -   lo impensable -  el posible retorno al Ministerio de Finanzas de Jorge Giordani, asistido en sus sesiones de espiritismo por Felipe Pérez Martí.  
Terminó Maduro su aterrador discurso diciendo: "Un default mental es el que tiene la derecha mundial".

Uuumm. De quién será el default mental?