miércoles, 27 de noviembre de 2013

La primera Junta Directiva de PDVSA, 1976-1979



**** Escribo este post respondiendo a un pedido de un  lector de mi blog.

Una vez decidida la “nacionalizacion” de la industria petrolera , la cual, en realidad, fue una estatización ya que se expropiaron tres pequeñas empresas nacionales y se excluyó la participación del  sector privado excepto en casos especiales, se procedió a nombrar la primera Junta Directiva de la empresa. El criterio que adoptó el gobierno fué el de nombrar miembros  de esta primera junta a quienes no fuesen ni del sector politico como tal, ni estuviesen activos en las empresas concesionarias. En esto hubo dos excepciones, las cuales comentaremos en cada oportunidad.

La Junta directiva estuvo conformada por Rafaél Alfonzo Ravard, presidente; Julio César Arreaza, vice-presidente; Julio Sosa Rodríguez, Carlos Guillermo Rangel, Alirio Parra, Benito Raul Losada, Edgar Leal y José Domingo Casanova como directores principales; Manuel Peñalver como Director representante de los trabajadores y Luis Plaz Bruual, José Martorano y  Gustavo Coronel, como directores suplentes con plena participación en las deliberaciones, aunque sin voto.

Esta fué una junta directiva que tuvo aceptación por parte de la opinión pública, especialmente por la designación del general Rafaél Alfonzo Ravard como presidente.  Quienes eran estos directores?

Rafaél Alfonzo Ravard, el presidente, era ya casi legendario cuando llegó a la presidencia de  PDVSA. Su labor en la Corporación Venezolana de Guayana había echado las bases de aquella corporación y del plan urbano de Ciudad Guayana, una ciudad modelo, al menos por mucho tiempo después de su fundación.  RAR tuvo la vision de lo que podría ser la Corporación Venezolana de  Guayana y la capacidad gerencial para echarla a andar. A su llegada a PDVSA elaboró rapidamente un plan de cinco puntos para la empresa, el cual se mantuvo durante su presidencia y solo se resquebrajó al llegar la primera oleada de politicización, lo cual ocurrió poco antes de su salida. Estos puntos eran: (1), normalidad operativa; (2), autosuficiencia financiera; (3),  gerencia profesional; (4), meritocracia; y, (5), apoliticismo de sus cuadros.  El General Alfonzo Ravard fué un hombre muy culto, de mucha “autoritas”, un gerente público de excepción y duró dos períodos en la presidencia, siendo reemplazado por un presidente designado por filiación política, lo cual marcó el inicio de la politización de PDVSA. Hacia el final de su segundo periodo el gobierno de Luis Herrera le quitó a PDVSA el Fondo para sus inversiones.    

Julio César Arreaza, el vicepresidente, era una de las excepciones al apoliticismo de la Junta, ya que era un miembro del partido de gobierno, Acción Democrática y debía ser visto, para todo efecto práctico, como los ojos y oídos del sector politico. Sin embargo, Arreaza era un abogado muy serio, muy ecuánime, eminentemente conciliador y su labor, desde el principio, fue muy constructiva.  Arreaza nunca hizo de su condición política un instrumento de poder o de influencia dentro de la empresa. Esa actitud le ganó algunas críticas dentro de su propio partido, pero le ganó el reconocimiento del país. Yo nunca lo ví adoptar una posición política en la Junta Directiva.

Julio Sosa Rodríguez, uno de los empresarios venezolanos más prestigiosos del siglo XX. Ingeniero de Petróleos graduado en Oklahoma, derivó hacia el servicio público, siendo ministro de Hacienda y embajador. Cuando llegó a la Junta Directiva, pude notar que Julio era el único miembro que tuteaba al General Afonzo Ravard y que, además, se atrevía a discrepar de sus opiniones. ”Mira, Rafaél, creo que estás equivocado”, eran palabras que solo le oí a Julio Sosa en nuestras reuniones, pero siempre de manera cordial. Era muy respetado por todos nosotros. Estaba muy interesado en la Faja del Orinoco y batalló porque PDVSA fuera la que la manejara, no el ministerio.

Carlos Guillermo Rangel, lo recuerdo como un gran caballero, de extrema cultura. Era de profesión abogado, hijo de uno de los más notables venezolanos de la primera mitad del siglo XX, Amenodoro Rangel Lamus. En la Junta  Directiva mostró un espíritu sereno y  un sentido británico del humor. Rangel era un experto en asuntos tributarios y formó parte de la Comisión de Reforma Tributaria. Fué presidente de Fedecámaras y ministro de estado durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez.  En el directorio de PDVSA la actuación de Rangel fué  discreta,  de mucho apoyo al presidente Alfonzo Ravard.  

Benito Raúl Losada, un hombre de finanzas, identificado con Acción Democrática,  aunque – si recuerdo bien -  no era miembro activo de esa organización. Losada fue ministro de Hacienda durante la presidencia de Raul Leoni y  presidente del Banco Central de Venezuela en tres ocasiones. Su actuación en el directorio no fué intensa, más bien en papel asesor en el campo financiero. Se interesó mucho por el plan de racionalización que llevó las 14 empresas operadoras a  cuatro empresas.

José Domingo Casanova, ingeniero petrolero. Casanova estaba retirado para la época de su nombramiento a la junta directiva de PDVSA. Se interesaba esencialmente por los aspectos operacionales de la industria,  más que consideraciones estratégicas, de planificación de la organización o de finanzas. Tomó parte muy activa en el plan de racionalización y era muy partidario de que CVP quedase como una de las cuatro empresas operadoras. Casanova había estado en Creole  hasta su retiro.

Edgar Leal, el miembro más jóven del primer directorio. Cuando Pérez lo saludó y le dijo: “Están cometiendo un infanticidio!”. Edgar parecía un veinteañero. De bajo perfil y hablar pausado Edgar era un consumado experto en materia financiera e hizo sus mayores aportes en este campo, ya que no era un experto petrolero. Lo he perdido de vista porque, cada vez que lo busco en Internet,  solo me sale un famoso chef del mismo nombre.   

Alirio Parra, un experto petrolero muy distinguido, de una extensa carrera profesional en el sector público.  Ha sido Ministro de Energía y Minas , representante de Venezuela en OPEP y fué presidente de la Asociación Internacional de Economistas del sector energético.  En esta primera junta directiva Alirio era uno de los miembros más experimentados en el campo internacional. Se mantiene activo como Consultor Internacional . Cené con él en Londres hace unos tres meses y me dijo que  al día siguiente debía ir al Medio Oriente  en asuntos profesionales.

Manuel Peñalver,  líder sindical de gran preparación intelectual. Fué un miembro muy valioso de la Junta Directiva. Aunque accion democratista, porque llegó a ser, año después,  Secretario General del partido en reemplazo de Jaime Lusinchi,  su representación en la junta directiva  era sindical, no política. Manuel era un caballero y su aporte en el mantenimiento de la armonía laboral en la industria fue invalorable.  

José Martorano, era el mayor del grupo. Un ingeniero petrolero graduado en Oklahoma. Tuvo una larga carrera en el sector público del país y era universalmente respetado. Salió de la Junta para presidir INTEVEP.

Luis Plaz Bruzual, ingeniero de petróleos, uno de los profesionales del Ministerio de Energía y Minas más queridos y  respetados. Un hombre de gran honestidad profesional y de total dedicación a la nación. Siempre me sentí muy honrado de sentarme a su lado en las reuniones de la Junta Directiva.  

Gustavo Coronel, geólogo petrolero graduado en Tulsa, Oklahoma y revalidado en la UCV. El día que nombraban la Junta Directiva me preparaba para irme a la playa cuando me llamaron de Miraflores para que estuviera presente en el acto. Fuí y resulté nombrado miembro de la Junta. Fué un deseo expreso del presidente, en contra de lo que se habia decidido, de no nombrar ningun miembro activo de la industria en la Junta. El Ministro Valentín Hernández se opuso ami nombramiento con toda razón. Yo era apenas un gerente medio de la industria y la razón de mi nombramiento fue mi actuación como presidente de AGROPET, la organización de técnicos de la industria. Tal como se llevó  cabo el nombramiento, de manera sorpresiva, yo no tuve oportunidad alguna de rehusar.

De los miembros de la primera Junta viven aun Arreaza, Leal, Losada, Parra y el suscrito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad no sabia que Alirio estaba activo todavia, bien por el, eso demuestra que la edad NO es una limitante para nada. Ahora te metes en la pagina de chorodsa y lo que parece es una junta de cuatreros. Lo que da es lastima. A lo mejor no sabes esta: Ramirez (el que tiene pasaporte monagesco) siempre fue menospreciado por su clara tendencia sexual (algo que no deberia ser razon para restarle merito a nadie), pero por esa razon actua con base en el resentimiento contra todo y contra todos los que lo jodian cuando era dibujante en chorodesa. Algo asi pasa con Masburro.

Gerd P dijo...

El chef Edgar Leal es el hijo del amigo Edgar Leal

Anónimo dijo...

Seguro? yo tengo entendido que el padre de Edgar era medico en Nueva York. No creo que sea la misma persona.