viernes, 26 de junio de 2015

Elizabeth Fuentes: entre la auto-censura y el terrorismo?


Apreciada Elizabeth: 
Acabas de decir lo siguiente:
 en twitter @fuenteseliz. 


“Opositor que critique públicamente a la oposición es, como mínimo, colaboracionista. Los días q corren no están para necedades”. 

Una mujer tan inteligente, Con quien siempre he estado de acuerdo, sale ahora con esto! 

 Puedo comprender tu estado de frustración.  Pero, obligar a los venezolanos a no decir lo que sienten y piensan sería actuar igual a los hampones que han tomado el gobierno por asalto.
Yo no quisiera disentir de miembros de la oposición porque debo asumir que, aunque piensen diferente, quieren salir cuanto antes - como yo -  de esta gran múcura “revolucionaria”.  Pero cuando uno lee las respuestas de  Henrique Capriles a una entrevista que le hicieron hace poco, uno tiene que contenerse para no decirle cuatro, cinco o seis cosas bien pesadas,  como mercurio. Ver entrevista en : http://nwnoticias.com/venezuela/#!/noticias/capriles-sabe-que-compite-contra-leopoldo  

Uno quisiera sentirse orgulloso de toda nuestra oposición, como nos sentimos orgullosos de Leopoldo, Ledezma y Ceballos, además de sus compañeros de protesta abierta desde la prisión. Pero es difícil hacerlo, al ver como otros  guardan inexcusable silencio frente a la arrogante grosería de la Tibisay y de Maduro, negando la observación electoral de gente de la Unión Europea y de la OEA y permitiendo solo la observación de los patriotas cooperantes de UNASUR. Sin hablar de la última estupidez y agresión de la jinetera moral, esa de decretar que el 40% de los postulados a la Asamblea nacional deban ser mujeres. De donde parte esta barrabasada? 

Uno debe morderse los labios para no criticar la indiferencia con la cual parte de la oposición contempla el desastre venezolano, la venta del país a China, la quema de los activos de PDVSA, la corrupción galopante, sin que parezcan afectados por este horroroso proceso que ameritaría una rebelión abierta. Esa lasitud, esa languidez, esa falta de punch, forman parte integral de la tragedia venezolana, Elizabeth.

 Por favor, no digas más cosas como esa que acabas de decir. Nadie te va a hacer caso, de todas formas. Porque es que los venezolanos estamos indignados, no solo contra el régimen sino contra quienes no se opongan al hamponato chavista con el suficiente vigor.
Elizabeth, confía en la fuerza de la democracia y de la libre expresión. No somos niños.