Nuestra generación del 28 leía a Plejanov, fue obligada a contruir las carreteras de Gómez y llegó a pensar que Stalin era un amante de la libertad! La longevidad de ese sesgo izquierdizante abrió, años después, la vía hacia las dictaduras de Fidel Castro y Hugo Chávez.
Entre los abajo firmantes hay mucha gente buena, debe haber alguno que otro arrepentido, hay varios fallecidos, varios granujas, adulantes, ladrones, uno que otro loco y hasta psiquiatras. Que cada quien identifique a las diferentes categorías desde su perspectiva personal. Para mí, lo importante como reflexión al ver el documento que reproduzco abajo es el peso que ha tenido en nuestro país, en nuestra política, el estúpido síndrome de la izquierda brillante, el cuál ha acogotado a la sociedad venezolana desde que la generación del 28 se alzara contra Gómez leyendo a Plejanov y a Lenin, pensando que la revolución Rusa respondía a un genuino deseo de justicia y que José Stalin era un campeón de la libertad y no un carnicero. Desde esos años hasta hoy son miles los intelectuales e “intelectuales” venezolanos que han sucumbido al estúpido síndrome de esa izquierda talentosa pero esencialmente incestuosa y cobardona. No pertenecer a ella, en la Venezuela del Siglo XX, era impensable para quienes quisieran ser “alguien” en el mundo intelectual. Nuestros poetas, humoristas, pintores y caricaturistas, escritores, políticos, casi todos, le han rendido cobarde pleitesía al estúpido síndrome de la izquierda brillante, muchos de ellos pagando el alto precio de su honestidad intelectual para poder ingresar al selecto club de los “chéveres”. Quienes no lo hicieron, así se llamaran Briceño Iragorry, Picón Salas o Uslar Pietri, fueron vistos con la compasión reservada para quienes no “pertenecían” al club. Quienes no eran de izquierda en la Venezuela del Siglo XX no eran brillantes, eran pintados por los ingeniosos caricaturistas del club como cocodrilos con levita, con el rabo largo afuera. Entre quienes se desvivían por entrar al club se pensaba que solo el izquierdismo era progresista, inteligente, idealista, bondadoso, ingenioso y creativo, que el izquierdista y la caña andaban felizmente juntos, que la mujer del amigo era cacería porque los revolucionarios no eran gazmoños ni puritanos y que había que ser tremendista, anticlerical, o más elegantemente aún, ateo.
De allí que la visita del dictador y asesino Fidel Castro en 1989, después de 30 años de opresión a su pueblo, despertara entre los intelectuales venezolanos el deseo irresistible de recibirlo como un héroe y dedicarle las bellas palabras que figuran abajo. Nadie que se preciara de intelectual de valía podía dejar de firmar esta carta. Podían, quizás, tener algunas dudas, hubiesen quizás preferido que algunas expresiones demasiado melosas hubiesen sido sacadas de la carta, pero Fidel era Fidel y quien no firmara la carta iba a ser visto como pupú de perro. Nadie quería ser excluído del club.
Me perdonan los abajo firmantes que son buena gente, gente honesta, inclusive alineados hoy frente a la dictadura ignorante del Gorila sabanetensis (en especial Manuél Caballero, Alexis Márquez Rodríguez, Heinz Sontag y Pedro Luis Zapata), pero eso de ser selectivos frente a las dictaduras, eso de pasarle el rabo a las dictaduras de izquierda mientras se oponían a las dictaduras de derecha, fueron actos de profunda cobardía intelectual, los cuáles abonaron el terreno para que años después se nos montara en Miraflores este payaso ignorante llamado Hugo Chávez, a quien Fidel Castro le acaba de clavar su bandera en pleno Panteón Nacional, para humillación de todos quienes amamos la democracia y la libertad.
Abajo transcribo la carta y una selección de los más de novecientos firmantes que tuvo la carta:
“Nosotros, intelectuales y artistas venezolanos, al saludar su visita a nuestro país, queremos expresarle públicamente nuestro profundo respeto hacia lo que usted, como conductor fundamental de la Revolución Cubana, ha logrado a favor de la dignidad de su pueblo y, en consecuencia, de toda América Latina”. También señalaban que “Hace 30 años vino usted a Venezuela, inmediatamente después de la victoria ejemplar sobre la tiranía, la corrupción y el vasallaje. Entonces fue recibido por nuestro pueblo como sólo se agasaja a un héroe que encarna y simboliza el ideal colectivo. Hoy, desde el seno de ese mismo pueblo, afirmamos que Fidel Castro, en medio de los terribles avatares que ha enfrentado la transformación social por él liderizada (sic, lo correcto: liderada) y de los nuevos desafíos que implica su propio avance colectivo, continúa siendo una entrañable referencia en lo hondo de nuestra esperanza, la de construir una América Latina justa, independiente y solidaria”.
Algunas de las personalidades firmantes:
María Teresa Castillo, Pedro León Zapata, Jorge Giordani, Manuel Caballero, Manuel Espinoza, Milagros Socorro, Edmundo Chirinos, Alberto Jordán, Elías Pino Iturrieta, Juan Barreto, Valentina Quintero, Luis Fuenmayor Toro, Alcides Villalba, Elba Escobar, Desireé Santos Amaral, Elizabeth Fuentes, Earle Herrera, Marcelino Bisbal, Luis Brito García, Arturo Sosa, Juan Vives Suriá, Inés Quintero, Jesús Gazo, Rodolfo Santana, Alberto Barrera, Gustavo Díaz Solís, Trino Alcides Díaz, Igor Delgado Senior, José Balza, Elizabeth Araujo, Francisco Herrera Luque, Gilberto Alcalá, Claudio Cedeño, Augusto Hernández, Rodolfo Izaguirre, Freddy Carquez, Gonzalo García Bustillos, Ocarina Castillo, Alfredo Armas Alfonso, Solveig Hoogsteijn, Alberto Arvelo Ramos, Alexis Márquez Rodríguez, Carlos Márquez, Esperanza Márquez, Aquilino José Mata, Domingo Maza Zavala, Humberto Mendoza, Alfonso Molina, Juan José Monsant, Esteban Emilio Monsonti, Aníbal Nazoa, Claudia Nazoa, Carlos Ortega (el periodista), Alejandro Otero, Caupolicán Ovalles, Abilio Padrón, Juan Páez Ávila, Lucila Palacios, Horacio Peterson, Rafael Pizani, Luis Beltrán Prieto, Manuel Quijada, Víctor Rago, María Elena Ramos, Domingo Alberto Rangel, Pedro Rincón Gutiérrez, Manuel Alfredo Rodríguez, Denzil Romero, Bernardo Rotundo, Roberto Ruiz, Simón Sáez Mérida, Oscar Sambrano Urdaneta, Ana María San Juan, Antolín Sánchez, Heinz Sontag Cecilia Todd, Roberto Todd, Jesús Torrealba, Ugo Ulive, Ludmila Vinogradoff, Fruto Vivas, Héctor Malavé Mata, Carlos Azpúrua, Aquiles Báez, Elías Eljuri, Jesús María Cadenas, Mario Villegas, Yoyana Ahumada, Ida Gramcko, Luis Bigott, María Helena Ascanio, Oswaldo Barreto, Laura Antillano, Sergio Antillano, Ignacio Luis Arcaya, Oscar Bastidas, Oscar Battaglini, Roberto Briceño León, Gonzalo González, Cristóbal Guerra, Rafael Iribarren, Maryann Hanson, Rosita Caldera……….