martes, 21 de julio de 2015
La polémica entrevista al Provincial de la Compañía de Jesús
**** Mientras el chavismo no se reinvente y la oposición no se baje del
Falke, seguirá creciendo la anarquía y el sin sentido, dice el Padre Arturo Peraza
S.J.
¿Que significará “bajarse del Falke”?
¿Terminar con el idealismo, dejar de insurgir contra las tiranías, matar
las ilusiones y eliminar los grandes gestos? Al final de la entrevista él trata
de explicar que quiere decir con esto.
La entrevista al Padre Arturo Peraza, ver: http://contrapunto.com/noticia/arturo-peraza-el-pais-esta-buscando-una-nueva-legitimidad/ es una entrevista rara, porque parece hasta dirigida
por las preguntas que hace el entrevistador. Comienza así
–Hay toda una generación,
como la suya, que nace al calor del 27 de Febrero de 1989 (El Caracazo) y del papel que jugaron los
jesuitas entonces”.
Y la respuesta:
–En aquel momento estaba en el centro de la discusión, y del aporte que la
Compañía quería hacer, un modelo de país comprometido con las situaciones de
exclusión y en cómo salir de ellas. Creo que el Centro Gumilla fue la única
institución que logró procesar lo que ocurrió. Fue la única instancia de
pensamiento, desde una perspectiva de confesión de fe, que intentó darle una
interpretación al 27 de febrero que no ha cambiado sustancialmente. No he visto
ninguna otra que realmente sea más profunda y amplia. Es un momento estelar
para la Compañía, que mostró su capacidad para estar cerca del mundo popular:
entenderlo, interpretarlo y expresarlo, en términos de un lenguaje que pudiera
ser comprendido por los sectores intelectuales del país. Yo creo que ese es el
trabajo, en lo fundamental, del Centro Gumilla”.
Esta es una respuesta arrogante, porque
da por sentado de que la Interpretación dada al Caracazo por el Centro Gumilla
fue la única, la mejor, la verdadera. Existen otros análisis que, inclusive,
ven al Caracazo como el producto de una rebelión organizada y promovida por la
extrema izquierda, en la cual hubo participación cubana. Esa variante, que
sepamos, no es examinada en el análisis del Centro Gumilla.
El Padre Peraza dice, al hablar de los
pobres:
“–Digamos que es un lugar
donde Dios se puede revelar. En términos de la teología de la
liberación, esto sería: en el
mundo de los pobres, Dios se revela. Y para mí, desde luego, ese es un
lugar de revelación. Claro, tú puedes tener posiciones más extremas, como por
ejemplo decir: es el lugar de la
revelación.
Esto podría llevarnos a una deificación
de la pobreza. La pobreza pasa de ser una aflicción social, a ser un estado de
gracia. ¿Es entonces la pobreza un estado
deseable porque es el que permite la relación con Dios? Peraza admite que en su grupo hay posiciones aún
más extremas que argumentan que la pobreza es el lugar de la revelación, ni siquiera uno de los lugares. La
pobreza no debe ser vista como una condición inmutable sino como una situación
temporal de la cual es obligatorio escaparse a través de la educación y del
aprovechamiento de las oportunidades. Convertirla en una especie de sindicato,
fortalecerla en la búsqueda de poder como clase, parecería promover su permanencia más que su
desaparición.
Prosigue el Padre Peraza:
“La Compañía se comprometió -el Centro Gumilla, fundamentalmente- con la
educación de los pobres en la consecución del fortalecimiento del poder
popular, de la autonomía de las organizaciones, de las dinámicas cooperativas,
cosa con la cual veníamos trabajando desde hace tiempo…. “.
Es decir, no se trataría solo de ayudar
a los pobres a salir de la pobreza. Se trataría de convertirlos en poder
popular, con todas sus inevitables ramificaciones políticas.
El entrevistador pregunta:
“–¿Y qué tipo de diálogo estableció la compañía con el
proceso bolivariano?
Y Peraza responde:
“–Al principio hubo la aceptación de un número bastante
importante de jesuitas a las propuestas que Chávez promovió. Se compartía la
democracia participativa. Eso estuvo en el discurso de Chávez entre 1999 y
2005, aproximadamente. Eso no indica que gente connotada, como Luis Ugalde,
expresara desde el principio su rechazo al modelo, especialmente por el
elemento del autoritarismo. Esto va a marcar mucho el rechazo progresivo que la
Compañía va a expresar hacia Hugo Chávez. Ciertamente se rechazó el proceso
político y se rechazó por autoritario. La expresión del poder centralizado en
el presidente, y especialmente el personalismo como modelo político, generó
alarmas inmediatas porque, evidentemente, no es un modelo democrático. Es un
modelo republicano populista o popular, pero no un modelo democrático”.
A pesar de decir esto, Peraza agrega:
“La Compañía estaba bastante dividida en ese momento. Dependía de qué
valoraras: hay mucha gente que valoró el elemento de lo social como fundamental
y por tanto apostó a Chávez desde esa perspectiva, minimizando los vectores
autoritarios, que no podían negarse pero les parecía, en todo caso, que podían
ser un mal necesario o un mal menor en el proceso de transformación
sociopolítica… –Tienes una persona como
Luis Ugalde, tienes una persona como Mikel de Viana, un personaje de gran
participación y que tuvo un manifiesto y frontal rechazo hacia Hugo Chávez,
desde la lectura del autoritarismo. Pero tenías personas que avalaban el
proceso, José Virtuoso, por ejemplo, era cercano. No es que no ventilaran los
problemas, pero creían que los elementos más positivos del proceso estaban
dados. Tenías una persona como Miguel Matos, que quizás durante toda la vida
fue cercano a Chávez”.
En la percepción del país, y así lo
admite Peraza, el Centro Gumilla siempre
tuvo considerable simpatía por el chavismo, debido a lo que ellos percibieron
como la sensibilidad social de su programa. Pero engañarse así era
injustificable. Chávez nunca quiso transformar la pobreza sino consolidarse en
el poder. Y eso
lo confirma Peraza cuando dice:
“–Creo que durante mucho tiempo no logramos conseguir un discurso que
pudiera ser verdaderamente del mundo de los pobres, que hablara desde los
sectores más populares sin sonar chavista, pero tampoco de oposición. Y ese es
quizás el problema: ser capaces de tener una posición alterna. Tratamos de
buscar, tratamos de llegar a un punto medio. Creo que nos llevó mucho tiempo el
ejercicio de responder a la pregunta “qué significa estar en una posición alternativa
y propia”. No logramos ubicarla. Y eso nos agotó durante largo tiempo”. Y duda, con candor: “¿La hemos recuperado?
Peraza continua:
“Creo que en los últimos años, dos o tres,
el discurso de la Compañía en los medios de comunicación está volviendo a ser
escuchado como un discurso capaz de interpelar a los dos sectores, que aparecen
como sectores enfrentados u opuestos en la política venezolana…. Creo que lo hemos ido buscando y creo que
hemos ido encontrando un camino.
Veamos cuál es ese camino. Peraza nos
dice:
“El Centro Gumilla, entre los años 2007-2010, entra en un proceso de
diálogo con las organizaciones populares, incluso chavistas –consejos
comunales- ahí empiezan a aparecer un conjunto de informaciones que tienen que
ver con estudios estadísticos que vamos haciendo. Pero también hay un trabajo
de fondo. ¿Cuáles eran las necesidades de participación? ¿Qué elementos
positivos se estaban dando dentro de eso que se llama consejos comunales?
Empezamos a crear cursos de formación que le daban herramientas para la
planificación, la supervisión de planes y para contactarse entre ellos. Todo
eso con la estructura del Centro Gumilla….
Iniciamos un proceso progresivo-alternativo ¿Por qué? Porque aceptábamos los
elementos de la democracia participativa, que estaban dándose dentro del
chavismo, aun conociendo sus falencias o críticas, pero tratando de fortalecer
aquellas dimensiones que efectivamente daban de sí como democracia
participativa
Es revelador este párrafo, ya que
indica que el Centro Gumilla prestó su apoyo a un componente fundamental de la
ideología del régimen, los Consejos Comunales, una quincalla palabrera y
aviesa, violatoria de la Constitución. El Estado Comunal es un postulado
chavista que sirve de base a la consolidación de la llamada “revolución
bolivariana” y al difuso Socialismo del Siglo XXI. Ha sido definido en los
documentos del régimen como una prioridad estratégica para consolidar el modelo
socialista y bolivariano, bastante a la usanza del modelo cubano. Y el apoyo a
este mamotreto ideológico es lo que el Padre Peraza define como el aporte
independiente del Centro Gumilla. Ello no es una posición alterna, es una
posición chavista.
Cuando actúa así el Centro Gumilla? Pregunta
el entrevistador.
El Padre Peraza responde:
“–En los últimos dos años. Hay todo un reconocimiento de lo que el centro
ha venido construyendo. Es un proceso que tuvo que ver con lo que acabo de
decir: buscar una posición alternativa, que partiera del hecho de que no nos
gusta el chavismo, pero tampoco la oposición. Para nosotros ha sido un proceso
doloroso, difícil, complicado, discutido, que se centraba en buscar la
respuesta de “dónde está el pueblo en nuestra alternativa”. Una posición en la
que no aceptamos ciertos elementos del chavismo, pero donde sí le reconocemos
aportes al proceso político. Y, por otro lado, nosotros rechazamos un simple
regreso al pasado. Digamos que en el planteamiento que hace la oposición, hay
mucho de regreso al pasado”.
Bonita manera de ser “equidistantes”
tiene el Centro Gumilla. Como le ven aspectos positivos al chavismo deciden
apoyar una de sus bases ideológicas más importantes: los Consejos Comunales.
Peraza hablar de no volver al pasado, es decir, a los años Pre-Chávez/Maduro.
Pero, esa es una absurda generalización. El pasado, ahora lo ve así la mayoría del
país, no fue nunca tan horrendo como el presente. Sería interesante pedirle a
Peraza que nos dé un ejemplo del pasado al cual él no quisiera regresar, uno
solo. ¿La corrupción? , ¿La mentira? ¿El abuso de poder? ¿La utilización de la
pobreza para fines políticos? Eso no es el pasado tanto como el presente, amigo
Peraza.
Después de consideraciones críticas al
gobierno sobre la manera como han tratado de controlar políticamente a los
pobres, Peraza dice esto sobre la oposición:
“no hay ningún planteamiento alternativo de la oposición que signifique
reconocer los elementos de justicia social y participación política de la
población. No es un elemento nuclear en su discurso. Y siento que desde allí
hay un sesgo de apartamiento, porque para nosotros esos elementos son
importantes, al momento de poder identificar el lugar desde donde nosotros
vemos el camino”
A quien se le ocurre decir esto? La oposición ha hecho innumerables
manifestaciones sobre los temas que menciona Peraza. Lo que probablemente
sucede es que las ha hecho desde una perspectiva democrática liberal, no del
agrado del Centro Gumilla.
El Padre Peraza nos “aclara” a lo que
se refiere con lo del “retorno al pasado”.
Voy a dejar claro lo del no retorno al pasado. En la historia de Venezuela
aparece la generación del 28. Y sucede que poco después, Román Delgado Chalbaud
viene montado en el Falke a tratar de hacer lo que se hizo durante todo el
siglo XIX: tomar una playa con un grupo armado, que después vence al ejército
del gobierno hasta llegar a Caracas y entronizarse en el poder. Así fue la
Guerra Federal. O si quieres hablamos de lo que hizo Bolívar o Cipriano Castro.
¿Qué sucede, en concreto, en esta historia? Iban a buscar, en La Blanquilla, a
Rómulo Betancourt, a Jóvito Villalba y creo que también estaba Raúl Leoni. Por
mera casualidad, no llegaron a encontrarse. Cuando estos jóvenes se aparecen en
el puerto, ya el Falke había zarpado. La historia es conocida: una historia
romántica y hermosa. Muere Delgado Chalbaud, envuelto en la bandera nacional,
delante de las fuerzas del gomecismo, que son las fuerzas del siglo XX. En
definitiva, no se podía pelear contra el gomecismo ni contra su
institucionalidad con las mismas armas del siglo pasado. Tenías que asumir esa
realidad o superarla, pero no podías volver atrás. … La pregunta es: ¿La
oposición se está subiendo al Falke o va a generar una alternativa? ¿Por qué yo
hablo de la oposición en estos términos? Porque estamos aún en el escenario del
Falke. Estamos en el escenario de la vuelta atrás. Estamos en el escenario de
que podemos regresar al pacto de caudillos.
Que reflexión tan absurda. ¡Qué difícil
de comprender! ¿Cómo se le ocurre a Peraza decir que los tripulantes del Falke,
que venían a combatir una dictadura, iban – de ser exitosos - a entronizarse en el poder, como nuevos dictadores? Ello pretende restar todo mérito a lo que fue
un intento hermoso de luchar contra un dictador. ¿Es que Peraza viene a
decirnos que, hoy en día, cualquiera acción destinada a combatir la dictadura
es apenas otro Falke? Que desafortunada reflexión. Y ¿cuál es, entonces, la
alternativa, Peraza?
Peraza trata de clarificar sus ideas
sobre lo que hay que hacer, cuando dice:
“–La sociedad venezolana cambió, se complejizó. Se ha vuelto políticamente
más adulta. Por tanto, a mí no me parece viable o posible un regreso a los
modelos institucionales anteriores. Se tiene que elaborar un proyecto mucho más
complejo e incluyente. Eso es lo que yo quisiera apostar con la gente pobre…. El
problema fundamental del país, si tuviera que hacer la fotografía, es que no
tenemos aún el modelo alternativo construido. Tuvimos solo un periodo de
transición: el chavismo se constituye en una transición de salida del modelo
democrático representativo”.
Peraza habla como si la sociedad
venezolana fuese la única existente en el planeta. Estamos rodeados de ejemplos
a seguir. Chile, Costa Rica, Uruguay, Canadá, los países Escandinavos, Estados
Unidos, tienen modelos alternativos a la dictadura chavista que podemos
asimilar. Decir que el chavismo representa la transición de salida del modelo
democrático representativo es absurdo. El chavismo es un verdadero salto atrás.
Nunca ha sido participativo en lo absoluto. A lo sumo es participatorio, como
cuando Chávez le decía a las masas: “les
participo que a partir de mañana tendremos un control de cambios” o alguna
otra barrabasada similar.
Al definir el actual
régimen como ilegítimo Peraza nos explica por qué lo dice:
“–Siento que no están logrando representar el sueño que
Hugo Chávez le dejó a la población. Bueno o malo, no estoy calificándolo. Lo
más importante para el ser humano es conseguir un proyecto que le dé sentido y
consistencia a su existencia. Especialmente, en términos de política, cuando se
trata de actuar colectivamente…. [la narrativa chavista] Le dio consistencia social a los
individuos que se inscribieron en esa narración. El chavismo era una versión
donde tú te veías como un sujeto ideal, hijo de gente valiente, que estaba
llamado a una misión que tiene sentido y que tiene horizonte y un camino hacia
la felicidad”.
Pero, al definir este régimen como
ilegítimo porque “no representa el sueño que Hugo Chávez le dejó a la
población”, ¿no está Peraza acaso legitimando aquél sueño? A pesar de su
advertencia de que no lo está calificando, parece evidente que Peraza le ve
aspectos positivos: “le dio consistencia social a los individuos que se
inscribieron…”. Esa narrativa era una gran mentira, ya lo hemos comprobado pero
esto era también evidente desde el principio. Era perversamente excluyente,
porque se hacía a expensas de la clase media y esto nunca lo ocultó Chávez.
La estrategia chavista debería ser objeto de fuertes críticas por parte de Peraza,
no de admiración.
Peraza hace una explicación sobre el
Estado de Bienestar chavista:
“El
problema fundamental del Estado de Bienestar montado por el chavismo es que no
es capaz de reproducirse a sí mismo y, por tanto, es inviable. Ese es su
problema. Está atado, lamentablemente, al ciclo del petróleo, que tiene ciclos
de alta y de baja”.
Esta observación es correcta, pero al
decir “está atado, lamentablemente al
ciclo del petróleo…” parecería estar diciendo que, si no fuera por ese
ciclo, si lográramos tener ingresos cuantiosos permanentes, entonces podríamos
mantener el Estado de Bienestar indefinidamente. Lo que hubiera esperado de
Peraza era atacar vigorosamente el Estado de Bienestar basado en la dádiva, por
ser criminal y promotor de la dependencia del pobre en el Estado. Lo que Giordani
nos dijo, cínicamente, que era la estrategia usada por el chavismo para
mantenerse en el poder.
Más adelante Peraza hace algunas
sorprendentes afirmaciones:
“–Debo decir que cuando te refieres a Chávez en sentido de potencia
colectiva y auto-orgullo, eso efectivamente existió. La política consiste en
eso: puedes sublimar todas tus necesidades y dolores actuales en función de un
futuro en el que ves sentido y proyecto. Y, por tanto, de alguna u otra manera,
puedes encausar las energías colectivas en función de un fin, perseguido por la
gente común. Eso, para el ser humano, es fundamental. Por eso yo no critico en
absoluto lo que Hugo Chávez hizo. Ahora, que me parezca mejor o peor el
planteamiento, eso es harina de otro costal”.
Peraza parece pensar que los únicos
venezolanos que existían durante el chavismo eran los pobres a quienes Chávez
les dio, junto con las dádivas y limosnas, una esperanza de futuro. Mientras
esto ocurría Chávez estaba destruyendo el futuro de otros millones de
venezolanos, los de la clase media. ¿Cómo es posible decir que “no critico en
absoluto lo que Chávez hizo”? Peraza parece padecer de un profundo astigmatismo
ideológico, el cual solo le permite ver a los pobres como objeto de su interés.
Los demás que se frieguen.
Al reflexionar sobre el futuro, Peraza
nos dice:
Peraza no dice lo correcto, cuando
afirma que los sectores populares no acompañaron el descontento popular que
llevó a miles de venezolanos a la calle. Las fotos tomadas en la calle dicen lo
contrario. Ese argumento de Peraza es el mismo que usa el criptochavismo para
perpetuar la creencia de que verdadero el “pueblo” está con Chávez y/o con
Maduro. La clase media también es pueblo y está menos dependiente del Estado
paternalista, lo cual le permite tener un perfil opositor más osado y más público.
Nadie puede dudar de que el régimen tiene hoy pocos adeptos pero todavía los
más pobres vacilarían en irse a la calle, porque lo que aún reciben les llega
del Estado paternalista.
Peraza añade algo que confirma lo que decimos
arriba:
“Tú
vas en un carrito, de pronto sale alguien que protesta en voz alta y no hay
nadie del chavismo que diga nada. Silencio. Antes, eso no era así. El chavista
ya no se siente orgulloso ni de su gobierno, ni de lo que es él. Seguirá siendo
chavista porque le parece que es la mejor alternativa o por lealtad, que es un
valor importante en la gente que está más comprometida. Pero eso no significa
que se sienta orgulloso de su movimiento. Cada vez siento que esto los golpea
más. Y el chavismo no logra levantar. Pero la oposición tampoco lo termina de
aprovechar, porque no son una alternativa”.
Peraza admite que ya el chavista no
defiende al régimen, no se siente orgulloso de él. No protesta en la calle pero
guarda silencio, el cual representa el límite de su protesta. Ello es así
porque sigue recibiendo pequeñas dádivas del régimen agonizante.
Peraza tiene algunas palabras para
quienes se van del país. A una pregunta del entrevistador:
“Pero por ahí es el camino de salida del país. Hay gente
que no está dispuesta a acompañar esta gestación, entiendo que se vaya. ¿Qué es
lo que yo creo que tendría que decirle a esa gente? Mire, sí. Construir este
país nos va a llevar un largo trecho, pero tenemos la posibilidad de
reconstruir, desde las bases, esta sociedad. Efectivamente, hay condiciones,
porque hemos tocado fondo en las heridas del civilismo y el militarismo, en los
temas del rentismo petrolero, del autoritarismo. Incluso en los temas de
familia, en términos de educación. Siento que esto es muy propicio para
levantar el proyecto que necesitamos en este siglo. Y quienes se embarquen en
él, probablemente, tendrán posibilidades de ver los frutos: el de un proyecto
futuro con sentido para el país”.
Esta respuesta tiene matices injustos.
Dice que la gente se va porque no está dispuesta a acompañar la gestación de un
nuevo país. Y yo le digo: para muchos venezolanos irse constituye una parte
importante de esa gestación. Es mantener dignidad y decoro, no desear
embrutecerse o animalizarse en la Venezuela que vemos hoy, no participar
(término que le gusta a Peraza) en ese torneo de deterioro y degradación que se
juega hoy en Venezuela. Algunos regresarán y podrán ser más efectivos en la
gestación que si se hubieran quedado expuestos a la vida zoológica de la
Venezuela chavista. No todos quienes se quedan poseen el mismo empeño en la
reconstrucción espiritual del país que quienes se van. No es un secreto que miles de venezolanos no
chavistas están hoy disfrutando del clima de corrupción que existe en el país
para enriquecerse de manera rápida. Las listas de grandes depositantes en los
bancos extranjeros no siempre incluyen a chavistas sino que también incluyen a
contratistas y bolichicos quienes harían negocios con el diablo. Juzgar a
quienes se van de manera tan severa como lo hace Peraza no es justo.
Peraza es un activista social, tiene
las mejores intenciones, pero tiene que tener más cuidado de con quien anda.
lunes, 20 de julio de 2015
Una FEDECAMARAS mediocre, arrodillada frente a la dictadura
Una organización desdibujada
Las propuestas de FEDECAMARAS para “reactivar al país” no
pueden ser más mediocres y descoloridas. Le hacen “peticiones” al régimen, como
si este régimen estuviese en la onda de recibir peticiones y de incorporar
sugerencias y recomendaciones al caos nacional. FEDECAMARAS se dirige al
régimen como si este fuese un gobierno respetuoso de la sociedad venezolana. No
solo esta postura de FEDECAMARAS es invertebrada y sumisa sino que la calidad
misma de las propuestas es de una vergonzosa pobreza. Han sido elaboradas por un
comité de Perogrullos.
Dice FEDECAMARAS
que esperan “iniciar un proceso de discusión con el gobierno para que conduzca a acuerdos sustantivos y
tangibles para la superación de las dificultades actuales con sentido de
compromiso y urgencia”. Para ello presenta diez propuestas. Fuente http://www.fedecamaras.org.ve/detalle.php?id=2654
.
1.
Aumentar la producción: “Queremos un país de
empresas que abran y crezcan, no de plantas que se paralicen y cierren”.
Mi comentario: Aumentar la producción,
así, a secas, no es una propuesta, es un deseo. Además, es un deseo de
imposible realización. El país está postrado.
2.
Cambio del modelo económico: “La crisis
económica actual es la consecuencia de imponer medidas que en la práctica
generan obstáculos para la producción”.
Mi comentario. Otra perogrullada. Cambiar
el modelo económico significa cambiar al régimen, señores. Ese modelo económico
existente es esencial para que el régimen conserve su identidad. Lo que ustedes
le están pidiendo, de manera timorata, es que renuncien y se vayan. Por qué no
lo dicen abiertamente?
3.
Invertir
20 % del PIB para crecer al 7 % u 8 % al año y así duplicar el tamaño de la
economía en 10 años.
Mi comentario. Esta es una total
necedad. Si el régimen está endeudándose y al borde de una cesación de pagos,
si su expectativa de vida no sobrepasa los meses, si las finanzas públicas
están en caos, esta propuesta es similar a programar actividades a largo plazo para
los pasajeros del Titanic
4.
Políticas macroeconómicas claras y
compartidas: Aplicación de medidas
fiscales, monetarias y cambiarias que busquen equilibrio económico.
Mi comentario. Como diría Darío Vivas:
no le pidan peras al horno.
5.
Alianzas entre sectores: “Si trabajamos
unidos sector público y privado podremos recobrar el bienestar”
Mi comentario. De nuevo, este es un
deseo de increíble ingenuidad. Pensar que el régimen dejará de ser régimen. Que
mañana amanecerán llamando a FEDECAMARAS para caminar juntos, de la mano. Los
van a enterrar en urna blanca.
6.
Confianza:
“Todos los actores deben contar con reglas claras y estables que sean aplicadas
con justicia y responsabilidad”.
Mi comentario. Ya esto es risible. Esto
no es una propuesta sino algo que parece sacado de un libro de texto sobre Moral
Pública. A quien se le pide esto? A Maduro
y su pandilla!. Después de 16 año de abusos, crímenes, peculado, ventajismo y
mentiras. Esto es de una risible ingenuidad.
7.
Recuperación de servicios públicos: Piden
prioridad de la inversión pública en la recuperación de los servicios básicos
que garantice la producción.
Mi comentario. Qué inversión pública,
señores? Que recuperación? Que servicios?
No se dan cuenta de que el país está en ruinas y de que el régimen nunca
ha tenido una política de inversión en infraestructura? Ahora, a las puertas del infierno, habrá una
milagrosa decisión de comenzar a hacerlo?
8.
Crear
empleo decente: “Las regulaciones laborales deben proteger a los trabajadores
sin sacrificar la productividad de las empresas y su posibilidad de crear
nuevos empleos”.
Mi comentario. En un país que tiene
años con inamovilidad laboral y en un proceso continuo de expropiación de
empresas, sin la debida y oportuna compensación, en pleno caos laboral, este pedido/ruego
es totalmente extemporáneo. Acaso las hienas se sientan a comer con cubiertos y
mantel?
9.
Independencia
del petróleo: “Esta industria genera 96% de las divisas que ingresan al país,
por lo que se ha profundizado el rentismo”.
Mi comentario. Aquí se le fundió el
cerebro a Perogrullo. Esta es una cita de Arturo Uslar Pietri, de 1936. No es
la que se le hace a un régimen agonizante que ha convertido al petróleo en una
actividad subordinada a PDVAL, la siembra de yuca y la fábrica de adoboncitos. A un régimen que
se acaba en cualquier momento no se le puede pedir una política de largo plazo.
10. Incrementar la seguridad: Las cifras de
hechos delictivos perjudican oportunidades de emprendimiento en la actividad
económica. Particularmente, los sectores agropecuarios, turismo, recreación y
esparcimiento.
Mi comentario. Otro hallazgo
prodigioso. Los crímenes son negativos para la actividad económica! Quien lo
hubiera pensado.
******
Siento ser tan duro en mis
comentarios, pero estoy indignado, no, entristecido, por la mediocridad de un
organismo que debería marcar el camino hacia un país civilizado pero que se
contenta con coexistir de manera servil con un regimen corrupto y abusivo. Al
hacerlo se coloca en el mismo nivel inferior del régimen.
FEDECAMARAS es otra institución
venezolana que se arrodilló frente a la barbarie. En lugar de tomar el liderato
marcha en el montón. Con ella no hay que contar.
domingo, 19 de julio de 2015
Diego Arria tiene razón
Arria nos dice:
"Desde la
oposición se escuchan voces que dicen que con un cambio en las reglas del juego
económico, Venezuela abandonaría la crisis que la afecta”
Diego Arria dice que esto no es cierto. Y agrega: “Desgraciadamente conceptos como estos, que formulan
dirigentes de la oposición oficial, no solo no son verdad, sino que facilitan
el encubrir la verdadera realidad -que no quieren reconocer o enfrentar.
Parecen olvidar que estamos ante una dictadura; y en consecuencia, sin un
cambio de modelo político -un cambio de régimen- nada importante es posible. A
una dictadura no se le presentan propuestas, y menos aún de carácter económico,
cuando la prioridad es el rescate de la libertad y de los derechos de todos. En
ese sentido, la libertad de los presos políticos y el fin a la persecución de
dirigentes son elementos indispensables. Las sugerencias, preñadas de buenas
intenciones, por una parte no las atienden quienes están en el ejercicio del
poder, y por otra se da la impresión al mundo –y a muchos conciudadanos- de
estar interactuando con un gobierno democrático que escucha las denuncias
de los ciudadanos; cuando sabemos que esto un régimen tiránico y brutal,
reconocido crecientemente así en el mundo.
Para Diego Arria este tipo de afirmaciones contribuye a
legitimar el régimen. Por qué, pregunta, “Dan esa imagen de cohabitación, en la cual
las diferencias que nos separarían son de naturaleza económica, como si el
cambio político no fuera lo fundamental?”
Para Diego Arria lo esencial es enfrentar y combatir las
dictaduras.
¿Cómo? : “Apelando a todos los cauces que nos
permite la Constitución. Hay que recordar siempre que esta Constitución tiene
350 artículos, no solo tres o cuatro, que son los que siempre se utilizan para
llamar radicales a quienes la han leído un poco más. Esos cauces, descritos en
la Constitución, hay que usarlos con firmeza y contundencia”. Arria
agrega: “Las propuestas deben ser para
los ciudadanos, que incluyen –por supuesto- a las Fuerzas Armadas. Las
propuestas son para convocarlos, para ejercer en plenitud los derechos
constitucionales. Para dejar de estar humillados, vejados y abusados por las
pandillas del régimen, por su elenco de torturadores en el poder judicial, por
la comisión repetida y continuada del fraude y del abuso electoral, por la
corrupción y el saqueo del patrimonio nacional, por su asociación a las peores
causas de la humanidad -entre ellas la del narcotráfico. Las propuestas son
para dejar de ser todo lo que nos conforma hoy como un estado forajido y a
punto de ser fallido”.
Diego Arria tiene razón. No es posible combatir la
dictadura desde una perspectiva de naturaleza conciliadora. Hay que combatirla
de frente. Es verdad que los hampones del régimen, Maduro, sus secuaces y sus
consejeros Cubanos, violan todos los días las leyes del país buscando
desesperadamente una reacción violenta de la oposición para suspender
elecciones. Es verdad. Pero, al mismo tiempo, es necesario establecer los
límites de tolerancia de la oposición democrática. Es necesario denunciar ante
el mundo los abusos que los hampones del chavismo llevan a cambio en Venezuela.
Y, si eso no funciona, será necesario insurgir con todos los hierros en contra
de estos bárbaros. Estamos al borde de
una elección que los hampones del chavismo quieren cancelar a toda costa. Y por
ello las jineteras del CEN establecen reglas a posteriori y los hampones de la
Contraloría inhabilitan a los candidatos de oposición. No es fácil decidir cuál
es el momento de asaltar a Miraflores para sacar al payaso a las patadas.
Pero la dignidad del pueblo venezolano no se puede
estirar indefinidamente, como si fuera un chicle.
Arria tiene razón. Hay que enfrentar a esa gentuza
corrupta e inepta. No es posible coexistir pacíficamente con ellos.
Extraordinaria entrevista a Moisés Naím: El Gobierno no quiere a los Venezolanos
Esta entrevista dará mucho que hablar. Es extraordinariamente lúcida y cubre un amplio terreno político, social y estratégico sobre la crisis venezolana. De indispensable lectura,
Gustavo
PATRICIA SPADARO G. PSPADARO@EL-NACIONAL.COM19 DE JULIO 2015 - 01:10 AM
El fin del poder seleccionado como mejor libro del año por el Washington Post y el Financial Times, que lo incluyó entre los mejores de la década no deja de darle sorpresas. Una de ellas ocurrió a principios de 2015, cuando por un movimiento poco usual en su cuenta de Twitter se enteró de que Mark Zuckerberg la había escogido para bautizar el club de lectores de Facebook.
Considerado como uno de los intelectuales más influyentes del mundo, ha hablado frente a líderes de la OTAN, del Pentágono o el Vaticano; juntas directivas de empresas como Google y Facebook, o instituciones académicas, en las que ha explicado cómo el ejercicio del poder está poniendo en aprietos a los líderes mundiales. "El poder es hoy más fácil de obtener, más difícil de mantener y más fácil de perder", sostiene, aunque se apura en aclarar: "Sigue habiendo muchísima gente e instituciones con un inmenso poder, eso no ha cambiado, lo que lo ha hecho es la forma de obtenerlo, utilizarlo y mantenerlo".
--En su libro analiza la influencia de los micropoderes. El surgimiento de Hugo Chávez representó en su momento la irrupción de un micropoder, ¿qué pasa cuando los micropoderes llegan al poder y no están preparados, o que una vez instalados copian las conductas de sus antecesores? --La historia de Venezuela de los últimos 16 años es una perfecta evidencia de la tesis central de El fin del poder. Aparece alguien improbable que viene de un mundo diferente al de la política tradicional y se enfrenta exitosamente con los megajugadores de siempre: AD, Copei y las élites tradicionales. Este micropoder los desplaza y se vuelve un poder que crece y después se pierde. No hay duda de que Chávez en sus últimos años, independientemente de su enfermedad, había perdido poder: tenía menos opciones, menos apoyo internacional, menos simpatía, menos dinero, menos influencia geopolítica. Y luego le pasa el poder a Maduro, que tiene menos poder que Chávez, pero también menos del que tenía el propio Maduro al principio.
Claro que tiene poder, todos los días manda gente a la cárcel, regala dinero de los venezolanos, reprime a estudiantes ¿pero alguien duda que Maduro tiene menos poder? --Usted habla de los escudos del poder, ¿cuáles tiene todavía el gobierno? --Ya están apareciendo dentro del régimen, del chavismo y del PSUV lo que se pronostica en El fin del poder: la fragmentación. Hay diferentes facciones que rivalizan y aunque tratan de mantener una imagen de coherencia, cohesión y solidaridad, sabemos que tienen peleas internas muy fuertes. Quién duda de que Ramírez y Cabello tienen diferencias, o que Ramírez es hoy menos poderoso de cuando era zar del petróleo. Lo que vemos es que para la gente que obtuvo el poder fue fácil de obtener, muy difícil de usar y hoy es más efímero.
--Señala que cuando las personas tienen vidas más plenas son más difíciles de controlar. ¿Son entonces más fáciles de controlar cuando centran toda su energía en resolver problemas básicos y cotidianos? ¿Es una herramienta de control social? --La respuesta es doble. Por supuesto que una población que depende de los favores, dádivas y protecciones del Estado es más fácil de controlar que una que no necesita de él para sobrevivir. Hay millones de venezolanos cuya vida cotidiana depende de que le lleguen regalos del gobierno.
--Pero ese control no sólo ocurre con los más pobres...
--Correcto. Por un lado tienes las clases más pobres que el gobierno controla porque dependen de él, y está el otro control que es tener a la población distraída buscando comida para la cena, medicinas, repuestos para los carros o leche para los niños.
Cuando tienes a toda la población concentrada en eso, tienes una manera de controlarla.
--¿Cuánto tiempo puede beneficiarse el gobierno de esta dinámica? --Nadie puede creer que el gobierno puede mantener a una población hambreada, desabastecida y reprimida por mucho tiempo. Lo hace porque no hay que olvidar que ha importado las mejores tecnologías del Estado policial cubano, que sabe cómo se reprime y se mantiene a una población en pasividad.
Esa tecnología está siendo operada en Venezuela por agentes cubanos desde La Habana.
--Según estadísticas que recoge en el libro, la década de 2000 a 2010 fue la mejor para la humanidad. Ese período coincide con la era chavista.
¿Rescata algo de estos años o fue una década perdida para el país? --No hay dudas de que millones de venezolanos tuvieron más acceso al consumo gracias a los masivos subsidios del gobierno. Y también que se puso a los pobres y a la desigualdad en el centro de la conversación y como prioridad de las políticas públicas. A todo eso hay que darle la bienvenida y reconocérselo a Chávez. Pero hay que reconocer también que nada de eso fue sostenible y que dependía de los altos precios del petróleo. Hoy hay más pobreza, más enfermedades, aumentó la mortalidad infantil. A un país desabastecido donde los niños no toman leche lo condenas a unas taras perpetuas. Lo que vemos es que mientras el mundo tuvo un extraordinario progreso social, tecnológico y conquistas de todo tipo, Venezuela lo único que tiene que mostrar es una década en la cual a muchos venezolanos el gobierno les regaló la posibilidad de sobrevivir sin trabajar.
--¿Venezuela va a contravía de las tendencias mundiales? --Sí, pero aclaro: no fue Venezuela, sino el gobierno de Chávez el que fue a contravía, porque a pesar de la masiva llegada del dinero del petróleo y del endeudamiento, no logró progresos extraordinarios como Perú, Colombia, Chile o República Dominicana sin tener esos recursos.
--Afirma que nunca ha habido una población tan joven en el mundo, tan bien educada y con buenos ingresos. En Venezuela cada vez son más los jóvenes que optan por irse ¿Qué pierde un país cuando se produce una fuga masiva de talentos? --Yo soy optimista porque creo que en Venezuela ha habido una fuga de capital financiero y humano que en algún momento va a estar disponible para reconstruir el país.
--¿Usted confía en que regresarán? --Soy invitado frecuente de grupos de venezolanos alrededor del mundo y en todos lados veo venezolanos talentosos que están pensando en cómo volver y qué van a hacer cuando lo hagan. El país no tendrá la capacidad de atraerlos a todos, pero todavía en Venezuela hay mucho talento que no quiere vivir de esta manera y quiere un país mejor. Por supuesto, que el país se está descapitalizando de gente y de dinero. Y hay que decir que es imposible en estos momentos tener grandes capitales si no se está asociado o se es cómplice del régimen, de los militares o sus familiares. Son ellos los que están sacando cantidades masivas de dinero, los principales fugadores de capital.
--Confía en el potencial de Venezuela para salir de la crisis.
--Absolutamente. Como digo en el libro, es muy difícil mantener una situación como esta.
Yo no pongo fecha, no tengo el pronóstico de cuándo ocurrirá, pero de lo que estoy plenamente convencido es que la situación actual no es sostenible.
--¿Y un país que pierde el paso, qué tan rápido puede reinsertarse en las tendencias mundiales? --Algunos con enorme velocidad. Hemos visto países que han dado la vuelta muy rápidamente.
Tailandia e Indonesia, sacudidos por la crisis económica asiática, se recuperaron. Lo vimos en Irlanda o en Colombia, que estaba camino de ser un país fallido y pudo darse la vuelta.
No hay fórmulas mágicas, y depende de mil cosas, pero sobre todo del liderazgo del país y de la capacidad de la población para reconciliarse. Hasta que eso no ocurra será muy difícil que Venezuela avance. Sé que suena más bonito y fácil de lo que es porque la reconciliación significa hacer las paces con quienes han cometido abusos inenarrables contra el país y los ciudadanos, pero sin ella no habrá paz y sin paz no hay prosperidad.
--¿Qué pasos deberían darse para que eso ocurra? --Entre los representantes del régimen y sus simpatizantes tiene que haber conciencia de que lo que está pasando es una catástrofe que los afecta a ellos, a su familia, al futuro y a sus hijos. Con ellos hay que empezar a conversar sobre cómo reconstruir el país. El país no se va a reconstruir dividido.
--¿El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos abre una ventana? --Absolutamente. Es un ejemplo del tipo de cosas que hay que ver. Hago notar que esa negociación ocurrió a espaldas del gobierno de Venezuela. La semana que se anunció el acuerdo para normalizar las relaciones entre Washington y La Habana en Venezuela el gobierno estaba organizando marchas y protestas contra Obama. Eso da mucha información.
--¿Cuál es la estrategia de Cuba hacia Venezuela? --Continuar extrayendo la máxima cantidad de recursos en el menor tiempo posible. Los cubanos están saqueando a Venezuela junto a los chavistas y eso va a continuar. Es perfectamente consistente y racional negociar con Estados Unidos y seguir saqueando a Venezuela tanto como se deje y se pueda.
Una de las razones por las que Cuba negoció es porque al ser los mejores informados sobre la verdadera situación de Venezuela, se dieron cuenta de que no podían seguir contando con el país por mucho tiempo por el caos y colapso económico.
Ellos son sumamente pragmáticos, la ideología es solamente un discurso que sirve para proteger los privilegios de la casta familiar que controla la isla. Lo mismo ocurre en Venezuela, donde la ideología y los discursos sirven a una pequeña casta de militares, líderes chavistas y sus familiares que está expoliando al país.
--Afirma que no hay democracia sin partidos sólidos.
En Venezuela siguen percibiéndose como los responsables de lo que tenemos hoy.
--Yo soy tan crítico como los demás. Creo que fueron irresponsables y la lista de acusaciones contra ellos es fácil de hacer. Pero hay que tener mucho cuidado porque esa lista fue la que permitió que llegara el chavismo. Yo no le perdono a AD, Copei y el MAS que hayan mal manejado la democracia al punto de que la gente quisiera cualquier cosa, menos a ellos. Los veo muy débiles y poco atractivos.
Hay que renovarlos, traer nuevas caras o crear unos nuevos. En todo el mundo los partidos han dejado de ser la casa de los idealistas y se han convertido en el hogar de los oportunistas. Hasta que no vuelvan a ser el lugar natural de los que quieren cambiar su país, no va a pasar nada. Pero no hay tal cosa como una democracia sin partidos.
--¿Qué importancia le otorga a las parlamentarias del 6-D y qué narrativa deberían tener los partidos? --Esas elecciones son claves.
Yo soy un radical y estridente fanático de la importancia de votar, aun sabiendo que el gobierno va a hacer todas las trampas posibles y a usar los ventajismos. Esa película la hemos visto, pero creo que cabe la esperanza de que la oposición tenga un desempeño enorme. El mensaje es que esta es la alternativa, no hay otra. Rescato que la oposición ha sido admirablemente democrática, no violenta, no terrorista, y participativa.
Aquí la violencia ha venido de un solo lado, del que tiene las armas: los cuerpos de seguridad, las milicias armadas, los colectivos.
--¿Qué papel le toca a los medios de comunicación? --Simplemente decir la verdad, investigar y revelar lo que está pasando. Este es un gobierno que se caracteriza por mentir, inventar situaciones, utilizar estadísticas falseadas.
Es importantísimo que los medios de comunicación y ciudadanos periodistas desenmascaren las mentiras.
--¿Si lo nombraran jefe del gabinete económico, qué medidas tomaría? --Mientras en Venezuela no haya seguridad, y la gente no pueda salir a la calle sin que su vida corra peligro, es inútil hablar de economía.
--¿Qué frase retrata hoy al país? --En la Venezuela de hoy hay un gobierno que no quiere a los venezolanos.
Gustavo
PATRICIA SPADARO G. PSPADARO@EL-NACIONAL.COM19 DE JULIO 2015 - 01:10 AM
Son las tres de la tarde en Washington cuando Moisés Naím toma la llamada de El Nacional para esta entrevista. No es la primera que concede en el día. Desde que en 2013 publicó El fin del poder su agenda está llena de peticiones. El domingo pasado la obra traducida a 22 idiomas fue best seller en 10 países. No es su primer éxito de ventas. Ilícito, publicado hace 7 años, salió de las librerías y fue llevado a la pantalla por National Geographic.
Considerado como uno de los intelectuales más influyentes del mundo, ha hablado frente a líderes de la OTAN, del Pentágono o el Vaticano; juntas directivas de empresas como Google y Facebook, o instituciones académicas, en las que ha explicado cómo el ejercicio del poder está poniendo en aprietos a los líderes mundiales. "El poder es hoy más fácil de obtener, más difícil de mantener y más fácil de perder", sostiene, aunque se apura en aclarar: "Sigue habiendo muchísima gente e instituciones con un inmenso poder, eso no ha cambiado, lo que lo ha hecho es la forma de obtenerlo, utilizarlo y mantenerlo".
--En su libro analiza la influencia de los micropoderes. El surgimiento de Hugo Chávez representó en su momento la irrupción de un micropoder, ¿qué pasa cuando los micropoderes llegan al poder y no están preparados, o que una vez instalados copian las conductas de sus antecesores? --La historia de Venezuela de los últimos 16 años es una perfecta evidencia de la tesis central de El fin del poder. Aparece alguien improbable que viene de un mundo diferente al de la política tradicional y se enfrenta exitosamente con los megajugadores de siempre: AD, Copei y las élites tradicionales. Este micropoder los desplaza y se vuelve un poder que crece y después se pierde. No hay duda de que Chávez en sus últimos años, independientemente de su enfermedad, había perdido poder: tenía menos opciones, menos apoyo internacional, menos simpatía, menos dinero, menos influencia geopolítica. Y luego le pasa el poder a Maduro, que tiene menos poder que Chávez, pero también menos del que tenía el propio Maduro al principio.
Claro que tiene poder, todos los días manda gente a la cárcel, regala dinero de los venezolanos, reprime a estudiantes ¿pero alguien duda que Maduro tiene menos poder? --Usted habla de los escudos del poder, ¿cuáles tiene todavía el gobierno? --Ya están apareciendo dentro del régimen, del chavismo y del PSUV lo que se pronostica en El fin del poder: la fragmentación. Hay diferentes facciones que rivalizan y aunque tratan de mantener una imagen de coherencia, cohesión y solidaridad, sabemos que tienen peleas internas muy fuertes. Quién duda de que Ramírez y Cabello tienen diferencias, o que Ramírez es hoy menos poderoso de cuando era zar del petróleo. Lo que vemos es que para la gente que obtuvo el poder fue fácil de obtener, muy difícil de usar y hoy es más efímero.
--Señala que cuando las personas tienen vidas más plenas son más difíciles de controlar. ¿Son entonces más fáciles de controlar cuando centran toda su energía en resolver problemas básicos y cotidianos? ¿Es una herramienta de control social? --La respuesta es doble. Por supuesto que una población que depende de los favores, dádivas y protecciones del Estado es más fácil de controlar que una que no necesita de él para sobrevivir. Hay millones de venezolanos cuya vida cotidiana depende de que le lleguen regalos del gobierno.
--Pero ese control no sólo ocurre con los más pobres...
--Correcto. Por un lado tienes las clases más pobres que el gobierno controla porque dependen de él, y está el otro control que es tener a la población distraída buscando comida para la cena, medicinas, repuestos para los carros o leche para los niños.
Cuando tienes a toda la población concentrada en eso, tienes una manera de controlarla.
--¿Cuánto tiempo puede beneficiarse el gobierno de esta dinámica? --Nadie puede creer que el gobierno puede mantener a una población hambreada, desabastecida y reprimida por mucho tiempo. Lo hace porque no hay que olvidar que ha importado las mejores tecnologías del Estado policial cubano, que sabe cómo se reprime y se mantiene a una población en pasividad.
Esa tecnología está siendo operada en Venezuela por agentes cubanos desde La Habana.
--Según estadísticas que recoge en el libro, la década de 2000 a 2010 fue la mejor para la humanidad. Ese período coincide con la era chavista.
¿Rescata algo de estos años o fue una década perdida para el país? --No hay dudas de que millones de venezolanos tuvieron más acceso al consumo gracias a los masivos subsidios del gobierno. Y también que se puso a los pobres y a la desigualdad en el centro de la conversación y como prioridad de las políticas públicas. A todo eso hay que darle la bienvenida y reconocérselo a Chávez. Pero hay que reconocer también que nada de eso fue sostenible y que dependía de los altos precios del petróleo. Hoy hay más pobreza, más enfermedades, aumentó la mortalidad infantil. A un país desabastecido donde los niños no toman leche lo condenas a unas taras perpetuas. Lo que vemos es que mientras el mundo tuvo un extraordinario progreso social, tecnológico y conquistas de todo tipo, Venezuela lo único que tiene que mostrar es una década en la cual a muchos venezolanos el gobierno les regaló la posibilidad de sobrevivir sin trabajar.
--¿Venezuela va a contravía de las tendencias mundiales? --Sí, pero aclaro: no fue Venezuela, sino el gobierno de Chávez el que fue a contravía, porque a pesar de la masiva llegada del dinero del petróleo y del endeudamiento, no logró progresos extraordinarios como Perú, Colombia, Chile o República Dominicana sin tener esos recursos.
--Afirma que nunca ha habido una población tan joven en el mundo, tan bien educada y con buenos ingresos. En Venezuela cada vez son más los jóvenes que optan por irse ¿Qué pierde un país cuando se produce una fuga masiva de talentos? --Yo soy optimista porque creo que en Venezuela ha habido una fuga de capital financiero y humano que en algún momento va a estar disponible para reconstruir el país.
--¿Usted confía en que regresarán? --Soy invitado frecuente de grupos de venezolanos alrededor del mundo y en todos lados veo venezolanos talentosos que están pensando en cómo volver y qué van a hacer cuando lo hagan. El país no tendrá la capacidad de atraerlos a todos, pero todavía en Venezuela hay mucho talento que no quiere vivir de esta manera y quiere un país mejor. Por supuesto, que el país se está descapitalizando de gente y de dinero. Y hay que decir que es imposible en estos momentos tener grandes capitales si no se está asociado o se es cómplice del régimen, de los militares o sus familiares. Son ellos los que están sacando cantidades masivas de dinero, los principales fugadores de capital.
--Confía en el potencial de Venezuela para salir de la crisis.
--Absolutamente. Como digo en el libro, es muy difícil mantener una situación como esta.
Yo no pongo fecha, no tengo el pronóstico de cuándo ocurrirá, pero de lo que estoy plenamente convencido es que la situación actual no es sostenible.
--¿Y un país que pierde el paso, qué tan rápido puede reinsertarse en las tendencias mundiales? --Algunos con enorme velocidad. Hemos visto países que han dado la vuelta muy rápidamente.
Tailandia e Indonesia, sacudidos por la crisis económica asiática, se recuperaron. Lo vimos en Irlanda o en Colombia, que estaba camino de ser un país fallido y pudo darse la vuelta.
No hay fórmulas mágicas, y depende de mil cosas, pero sobre todo del liderazgo del país y de la capacidad de la población para reconciliarse. Hasta que eso no ocurra será muy difícil que Venezuela avance. Sé que suena más bonito y fácil de lo que es porque la reconciliación significa hacer las paces con quienes han cometido abusos inenarrables contra el país y los ciudadanos, pero sin ella no habrá paz y sin paz no hay prosperidad.
--¿Qué pasos deberían darse para que eso ocurra? --Entre los representantes del régimen y sus simpatizantes tiene que haber conciencia de que lo que está pasando es una catástrofe que los afecta a ellos, a su familia, al futuro y a sus hijos. Con ellos hay que empezar a conversar sobre cómo reconstruir el país. El país no se va a reconstruir dividido.
--¿El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos abre una ventana? --Absolutamente. Es un ejemplo del tipo de cosas que hay que ver. Hago notar que esa negociación ocurrió a espaldas del gobierno de Venezuela. La semana que se anunció el acuerdo para normalizar las relaciones entre Washington y La Habana en Venezuela el gobierno estaba organizando marchas y protestas contra Obama. Eso da mucha información.
--¿Cuál es la estrategia de Cuba hacia Venezuela? --Continuar extrayendo la máxima cantidad de recursos en el menor tiempo posible. Los cubanos están saqueando a Venezuela junto a los chavistas y eso va a continuar. Es perfectamente consistente y racional negociar con Estados Unidos y seguir saqueando a Venezuela tanto como se deje y se pueda.
Una de las razones por las que Cuba negoció es porque al ser los mejores informados sobre la verdadera situación de Venezuela, se dieron cuenta de que no podían seguir contando con el país por mucho tiempo por el caos y colapso económico.
Ellos son sumamente pragmáticos, la ideología es solamente un discurso que sirve para proteger los privilegios de la casta familiar que controla la isla. Lo mismo ocurre en Venezuela, donde la ideología y los discursos sirven a una pequeña casta de militares, líderes chavistas y sus familiares que está expoliando al país.
--Afirma que no hay democracia sin partidos sólidos.
En Venezuela siguen percibiéndose como los responsables de lo que tenemos hoy.
--Yo soy tan crítico como los demás. Creo que fueron irresponsables y la lista de acusaciones contra ellos es fácil de hacer. Pero hay que tener mucho cuidado porque esa lista fue la que permitió que llegara el chavismo. Yo no le perdono a AD, Copei y el MAS que hayan mal manejado la democracia al punto de que la gente quisiera cualquier cosa, menos a ellos. Los veo muy débiles y poco atractivos.
Hay que renovarlos, traer nuevas caras o crear unos nuevos. En todo el mundo los partidos han dejado de ser la casa de los idealistas y se han convertido en el hogar de los oportunistas. Hasta que no vuelvan a ser el lugar natural de los que quieren cambiar su país, no va a pasar nada. Pero no hay tal cosa como una democracia sin partidos.
--¿Qué importancia le otorga a las parlamentarias del 6-D y qué narrativa deberían tener los partidos? --Esas elecciones son claves.
Yo soy un radical y estridente fanático de la importancia de votar, aun sabiendo que el gobierno va a hacer todas las trampas posibles y a usar los ventajismos. Esa película la hemos visto, pero creo que cabe la esperanza de que la oposición tenga un desempeño enorme. El mensaje es que esta es la alternativa, no hay otra. Rescato que la oposición ha sido admirablemente democrática, no violenta, no terrorista, y participativa.
Aquí la violencia ha venido de un solo lado, del que tiene las armas: los cuerpos de seguridad, las milicias armadas, los colectivos.
--¿Qué papel le toca a los medios de comunicación? --Simplemente decir la verdad, investigar y revelar lo que está pasando. Este es un gobierno que se caracteriza por mentir, inventar situaciones, utilizar estadísticas falseadas.
Es importantísimo que los medios de comunicación y ciudadanos periodistas desenmascaren las mentiras.
--¿Si lo nombraran jefe del gabinete económico, qué medidas tomaría? --Mientras en Venezuela no haya seguridad, y la gente no pueda salir a la calle sin que su vida corra peligro, es inútil hablar de economía.
--¿Qué frase retrata hoy al país? --En la Venezuela de hoy hay un gobierno que no quiere a los venezolanos.
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