lunes, 10 de julio de 2023

1963-2023: de la Nación con Betancourt a la tribu con Chávez

  LOS INVITO A VER MI NUEVO SITIO WEB : WWW.GUSTAVOCORONEL.NET 


De la Nación con Betancourt a la tribu con Chávez  



El 14 de septiembre de 1963 se realizaron elecciones presidenciales en Venezuela, resultando electo Raúl Leoni como nuevo presidente del país. Meses después, el 10 de marzo de 1964, el presidente en ejercicio  Rómulo Betancourt entregó la presidencia a su sucesor y, casi de inmediato, tomó un avión y se ausentó de Venezuela, residenciándose en Nápoles y en Berna durante los próximos ocho años.

En esa etapa de su vida dijo: “voy retirándome de la política como me retiré de la candidatura a la Presidencia de la República, porque creo que los organismos colectivos deben renovarse con el aporte de las nuevas generaciones”.  

Rómulo Betancourt fue un gran ciudadano y un estadista, quien concibió su tarea en la presidencia de Venezuela como la de administrar la nación y promover su  integración y consolidación a través de la educación ciudadana. Vio con claridad que la mejor forma de educar la ciudadanía era a través del ejemplo y a ello obedeció su decisión de ausentarse del país después de terminar su mandato presidencial. Enviaba una clara señal de que no trataría de “mandar” por persona interpuesta, como había sido frecuente en la historia política venezolana entre quienes habían llegado antes al poder. Quería enseñar.  

ADMINISTRAR LA NACIÓN

Betancourt compartía mucho del  diagnóstico de los intelectuales venezolanos más destacados del siglo XX, esencialmente Arturo Uslar Pietri, Mariano Picón Salas y Mario Briceño Iragorry, quienes  - cada quien con su particular énfasis en diversas razones – se referían en sus ensayos a la pobre integración de Venezuela como nación. No solo este trío insigne de pensadores ofrecía una visión “pesimista” de la nación venezolana (aunque prefiero definirlos, usando la frase atribuida  a varios escritores, como optimistas bien informados), sino que también lo hacían  historiadores como Germán Carrera Damas y Francisco Herrera Luque. El genio que fue José Ignacio Cabrujas definía a Venezuela como un país provisional, como  un campamento, ver excelente entrevista en  https://prodavinci.com/el-estado-del-disimulo-la-entrevista-a-cabrujas-1/ .  

 Betancourt fue un líder didáctico quien no se limitó a compartir la visión sobre Venezuela arriba mencionada sino que se propuso actuar para modificarla. Sus presidencias fueron dirigidas a  esfuerzos de integración nacional, los cuales ya habían comenzado con López Contreras y Medina Angarita y fueron posteriormente compartidos por otros líderes como Leoni, Caldera I y, parcialmente, CAP 1.    

Betancourt llegó a la presidencia de Venezuela para administrar el proceso de integración nacional. Dio énfasis a la educación ciudadana a través del ejemplo, “machacando”- era  su término favorito – la necesidad de adoptar actitudes civilistas, de pureza administrativa y de sentido de comunidad. 

ESTA LOABLE TAREA DE ADMINISTRAR LA NACIÓN INVOLUCIONÓ HACIA LA ADMINISTRACIÓN DEL PODER

El sentido de grandeza ciudadana mostrado por nuestros líderes políticos llevó a Venezuela a ser un país próximo al despegue, término utilizado para hablar de la transición entre país en desarrollo y país desarrollado. Venezuela era, junto a Chile, símbolo de una América Latina líder en rápida modernización política y en ejemplo de ejercicio democrático.

A partir de la presidencia de  Luis Herrera Campins la calidad de la democracia venezolana, medida en términos de progreso ciudadano, comenzó a declinar. La calidad del liderazgo entró en descenso. Del liderazgo de los mejores el país entró a estar en manos del liderazgo de aquellos a quienes, democráticamente,  les llegaba “su turno”.

No es que los nuevos líderes se diferenciaran  ideológicamente de Betancourt, Leoni o Caldera 1. Es que, aun conservando similares  buenos propósitos a los de aquellos líderes, comenzaron a ver su misión en términos de administrar el poder a fin de conservarlo para su bandera, con todo lo perverso que ello implica para una sociedad que todavía requería más consolidación y menos demagogia. La sucesión de presidencias de esta fisonomía, desde la de Luis Herrera Campins hasta la de Rafael Caldera 2 condujo a un deterioro de la democracia venezolana que hizo al país desear un cambio radical (como si un cambio radical no pudiese ser para peor).

Y así llegó Hugo Chávez al poder.

  VISIÓN MESIÁNICA DE LO VENEZOLANO

Con Hugo Chávez llegó al poder una visión muy diferente  sobre la tarea que era necesaria en la nación, ciertamente diferente a la que habían cultivado Betancourt, Leoni y Caldera 1. Al ganar las elecciones juró, en 1999, que terminaría con la “agonizante” constitución existente, blasfemia aceptada con la cabeza gacha y en silencio por el presidente saliente, Rafael Caldera 2 y por las instituciones democráticas de entonces, muchas de las cuales le firmaron cheques políticos en blanco al nuevo presidente. La educación por el ejemplo, característica de los primeros líderes de la etapa democrática, fue remplazada por un populismo exacerbado, dirigido a rebajar a los venezolanos al nivel de lo que se creía popular y no a tratar de elevar el nivel educativo y ciudadano de los venezolanos. Se promovió la nivelación hacia abajo. El lenguaje presidencial se tornó escatológico. Se fue entregando el país a la Cuba castrista, una “castración” literal.

Desde el inicio de su mandato Chávez predicó que lo  importante era tener “patria” y hacer la revolución,  aunque estuviésemos desnudos y pasando hambre. Robar era permisible, ser rico era malo. El gobierno era revolucionario y pacífico pero armado. La clase media no era de confiar. La alianza cívico-militar le garantizaba a la revolución y a él, personalmente, una permanencia indefinida en el poder.

Y así hubiera sido si no se hubiese muerto en La Habana, por decisión estratégica de sus tutores cubanos. Es necesario estar claros: Chávez murió en Cuba, en manos de los cubanos y los venezolanos no sabemos los detalles de sus horas finales.

Con la muerte de Chávez llegó al poder Nicolás Maduro, quien había sido entrenado en Cuba por el castrismo, elegido por Castro como el remplazo ideal de un Chávez enfermo e inútil para los fines de la revolución (cubana). Con Maduro llegó al poder la expresión más cursi e ignorante que pueda exhibir un gobierno. Durante su permanencia en el poder de diez años Venezuela ha tenido uno de los gobiernos más corruptos del mundo, una economía con la mayor inflación del mundo y ha sufrido una de las diásporas más numerosas del mundo, después de haber sido un país líder en  lo político y lo  económico en Latinoamérica. De una sociedad con una vigorosa clase media Venezuela se encuentra hoy en una fase terminal de desintegración nacional que exigirá medidas heroicas para ser superada.

                                 LA VENEZUELA VERGONZOSA

Quien haya visto el desfile militar del cinco de julio de 2023 habrá podido constatar la magnitud del abismo en el cual ha caído Venezuela. Un desfile ausente de pueblo y lleno de payasos traidores, brincando y cantando: “Somos socialistas, anti-imperialistas y también chavistas”. Ver video: https://m.youtube.com/watch?v=bkZsH8oEn0Y  También habrán oído al “ministro de la Defensa”, Vladimir Padrino López, explicando las razones de la caída del avión Sukhoi, diciendo que ello fue debido a una “ingesta de aves”.

Manejada por esta gentuza “cívico-militar” Venezuela está condenada a la mediocridad.  Y contra de esto debemos rebelarnos.

EL ASUNTO VENEZOLANO ES DE PRINCIPIOS, NO DE MATICES DE OPINIÓN

Lo que hemos dicho arriba nos lleva a examinar la brecha entre  la actitud que muchos líderes políticos venezolanos exhiben y la que debería exhibir en relación a la sub-especie que llegó con Chávez y que permanece en el poder con Maduro.

Estos líderes promueven un diálogo con la tribu en el poder y para ello han contado con el respaldo de países que no sufren en carne propia las humillaciones y tragedias que han sufrido los venezolanos y pueden por tanto proponer que la vía para resolver los problemas de la nación venezolana lleve a una eventual transacción con quienes están en el poder, la cual incluiría garantías de que no serán perseguidos o castigados por los inmensos crímenes cometidos durante los últimos 23 años.

Esta tendencia hacia una transacción con los criminales representan lo opuesto a lo que Betancourt, Leoni y Caldera 1 trataron de hacer en Venezuela, hacer de los venezolanos ciudadanos responsables y no simplemente habitantes dependientes del estado benefactor.  Lo que nos tratan de vender los líderes de hoy es sentarnos con los criminales a comer sapos. Esto lograría, quizás, una precaria e incierta estabilidad a corto plazo, al inaceptable costo de vender la dignidad de la nación, de la cual sus futuros ciudadanos puedan sentirse orgullosos.  

Los venezolanos honestos deben rechazar pagar ese precio, el cual   nos condenaría a permanecer como país mediocre, arrodillado ante la mediocridad, la cursilería y la traición.   

viernes, 7 de julio de 2023

MI NUEVO SITIO VIRTUAL

Apreciados Amigos:

Tengo placer en avisarles que ya se encuentra en internet mi sitio virtual, el cual contiene mucha de la información existente sobre mi vida, actividades y publicaciones. Lo hago este año, cuando entro a la novena década de vida, como especie de Informe a Mis Accionistas, es decir, todos mis familiares, amigos y personas que puedan estar interesadas en saber un poco más acerca del tiempo que me ha tocado vivir. El sitio contiene al final una sección para comentarios, los cuales serán bienvenidos, positivos o no, sugerencias y recomendaciones.

El enlace para abrirlo es:  www.gustavocoronel.net

Con mis mejores saludos,




sábado, 1 de julio de 2023

NO SOLO IR HASTA EL FINAL, SINO ACELERAR EL FINAL

 



 

                          Sácala por 15 años, Meneses             De inmediato, mi presidente        

Tengo más de 15 años diciendo que Venezuela no se arregla “por las buenas”, que la vía pacífica, constitucional y electoral que siguen vendiendo los invertebrados juega a favor del régimen que ha arruinado a este país. Una cosa es que el régimen trate de esclavizar a los venezolanos, otra cosa que los venezolanos se comporten como esclavos. Es deprimente observar como un narcisista ignorante, primero y un analfabeta cruel, después, han logrado ponerle la bota al pueblo, imponiéndole humillación tras humillación, reduciéndolo a pedir limosnas, sustrayendo los recursos de la nación impunemente y obligando a casi un tercio de la población a abandonar su tierra. Y que mientras esto ocurre el llamado liderazgo de oposición se mantiene llamando a la concordia, al diálogo, a la negociación. Es preciso comer sapos, repiten los invertebrados, no podemos matarnos entre hermanos, como si el chavismo que ha generado hambre, miseria, prisiones, asesinatos y torturas y ha llenado los bancos de Andorra, España, Suiza y Rusia con los dineros que han debido ser de la nación y que ellos y ellas, civiles y militares, se han robado, pudiesen ser definidos como nuestros hermanos.   ¿Cómo es posible que todavía haya venezolanos que sigan hablando de no excluir a nadie, de coexistir pacíficamente con quienes los han arruinado materialmente y prostituido moralmente?

Me pregunto, ¿qué independencia celebrará Venezuela el próximo 5 de Julio, si Venezuela es hoy es una colonia, tutelada por Cuba, sumisamente colocada bajo el ala protectora de Lula en Brasil, cómplice de Ortega, aliado del carnicero Putin, con una industria petrolera bajo la asistencia técnica iraní, con un presidente cuya cabeza está puesta a precio en el mundo civilizado y una fuerza armada, cómplice del desastre, que desfila en Julio de cada año exhibiendo su deshonor?

Para quienes aún mantengan en alto principios y valores que la nación tuvo alguna vez, la única vía que la redimirá en su dignidad es la vía de la rebelión ciudadana. No solo ir hasta el final como lo dice la gran ciudadana María Corina Machado, sino acelerar el final.

lunes, 26 de junio de 2023

DOS LIBROS SOBRE LA BELLA HISTORIA DEL HUMANISMO

 

 


ESTE ES EL LIBRO DE ERICH KAHLER


ESTE ES LIBRO DE SARAH BAKEWELL

Un libro que adquirí por primera vez en la década de 1950 aún me acompaña fielmente, tanto en su edición de 1956 en inglés como en su edición de 1988 en español. En inglés se titula “Man the Measure”, magistralmente traducido al español y publicado por el Fondo de Cultura Económica con el bello título de “Historia Universal del Hombre”. El autor de esta extraordinaria obra fue Erich Kahler, escritor judío nacido en Viena, inmigrante a los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial y profesor por muchos años en Princeton, donde formó un círculo de intelectuales integrado, entre otros, por su íntimo amigo Thomas Mann y, ocasionalmente, por Albert Einstein.

Erich Kahler  - quien falleció en 1970 y a quién nunca logré conocer, - se convirtió, por virtud de ese libro en uno de mis mentores, ayudándome a comprender el sentido de la vida desde una perspectiva humanista y estimulando mi afición por la belleza, tanto la existente en la naturaleza como la creada por el hombre.

El concepto clave en el libro de Kahler, el cuál  -por cierto –todavía puede obtenerse en Amazon (la edición en español cuesta $35), es la definición que hace de lo esencial humano, es decir, su capacidad de trascender, de separarse de los límites de su “yo” para ser capaz de sentimientos vicarios, incluyendo la empatía. Esa facultad de trascender que Kahler define como lo tipicamente humano lo lleva a analizar sus tres manifestaciones: una es la existencia, la segunda es la historia, la tercera es la actitud propiamente dicha de ser humano. Esto último, nos advierte Kahler, puede sonar redundante pero no lo es, ya que, a pesar de ser una característica típicamente humana, dista de estar presente en todos los miembros de nuestra especie.  Todos quienes la muestran son humanos pero no todos los humanos la muestran.  

Al estar consciente de su individualidad y de un mundo que lo rodea,  el hombre desarrolla inevitablemente nociones del tiempo pasado y del tiempo por venir, de historia. Su conciencia de ser humano lo lleva a ser capaz de ponerse en los zapatos ajenos y establecer relaciones  de amistad, compasión y  respeto por la dignidad del ser humano.

He procurado transitar por este camino toda mi vida y ello me ha proporcionado la felicidad, la cual se refuerza cada día con mi disfrute de la belleza que me rodea y con lecturas de autores geniales, capaces de explicarnos asuntos bien complicados en términos sencillos. En este momento estoy leyendo una de esas obras. Se llama “Humanly Possible”, (algo así como “Lo humanamente Posible”), escrita por una filósofa inglesa llamada Sarah Bakewell. Y la verdad es que la señora le hace honor a su nombre. Ha “horneado” una atractiva historia sobre los últimos 700 años de pensadores humanistas, sus investigaciones y esperanzas.

¿Por qué 700 años?

La autora decidió asignar el término humanista a aquellos quienes se especializaron en estudios de lo humano, siguiendo los pasos  de Protágoras para quien “el hombre es la medida de todas las cosas”  y de Publio Terencio: “Soy Humano y nada de lo humano me es extraño”.

Según la Señora Bakewell el gran movimiento humanista comenzó con los esfuerzos llevados a cabo por Petrarca, nacido en 1304 en Arezzo, dirigidos a coleccionar libros, copiar obras de los autores griegos y romanos y a formar un círculo de amigos que se dedicaron a copiar manuscritos laboriosamente, textos en peligro de extinción, como los de Cicerón. Uno de sus amigos, Bocacio, se convirtió en su gran aliado en la tarea de descubrir y preservar las obras de la literatura de civilizaciones anteriores.

Otro pionero del humanismo, el emperador Carlomagno, ordenó a los monjes de su imperio trabajar duro para recuperar mucho de la literatura extraviada, quienes lograron desarrollar un tipo de escritura, la minúscula carolingia, que les permitió hacer su trabajo con mucha mayor eficiencia.

A mediados del siglo XV hizo su aparición la imprenta, descubrimiento que dio gran impulso a la causa del humanismo, no sin tener que vencer gran oposición de quienes pensaban que ello era un atentado contra el “superior” manuscrito de pergamino (así como hoy muchos rechazan  el e-book).

Hacia finales del siglo XV y mediados del siglo XVI la tendencia humanista invadió las ciencias naturales, zoología, botánica, hasta  la medicina, cuando algunos poetas como Girolamo Fracastoro escribieron poemas que versaban sobre la dietética, recomendando no comer  cerdo,  pepinos o alcachofas por ser muy difíciles de digerir. Fracastoro recomendaba el guayacol para la sífilis (inútil, en Los Teques lo utilizábamos para el dolor de muelas).

En esta etapa  se comenzaron a reproducir los trabajos de Galeno y apareció la figura extraordinaria de Andreas Vesalius, nacido en Bruselas en 1514, quién publicó en 1543 su obra magna: “De Humani Corporis Fabrica”, la anatomía del cuerpo humano. En este siglo también floreció el excepcional humanismo de Erasmo de Rotterdam, quien como Petrarca creó un círculo de amigos que lo apoyaron en su obra orientada a la educación.  Hoy día Europa mantiene un programa para financiar viajes y estudios de jóvenes en todos los países de la Unión cuyo  nombre es, precisamente,  ERASMUS.

Mientras Erasmo moría, nacía en Francia Michel Montaigne, quien – en sus Ensayos – definió el humanismo así : “Amo la vida y la cultivo, doy gracias a la naturaleza y me siento orgulloso de lo que hago. …. No hay nada más bello que desempeñar bien nuestro papel de hombres, vivir bien la vida y apreciar nuestra condición humana”.

Los  siglos XVII y XVIII  vieron  llegar a los enciclopedistas como Diderot, a Tomás Payne, a Goethe. Payne escribió “La Edad de la Razón” y en “CANDIDE”, Voltaire hizo un llamado a hacer lo que se puede. Esa obra termina con la frase: “Nuestro deber es cultivar nuestro jardín”).

 Este amable libro indica que el humanismo descansa sobre cuatro   principios fundamentales:

  • Nada humano me es ajeno
  • Todos somos humanos pero podemos ser y somos diferentes, condicionados por la cultura local y nuestra historia
  • Nada debe ser aceptado por venir de una autoridad, todo debe estar sujeto a comprobación
  • La vida buena debe ser la vida moral

 

APÉNDICE

RESUMEN DE LA DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL DE HUMANISTAS, GLASGOW, 2022

Los cuatro elementos fundamentales de la filosofía humanista de la vida, con los cuales concuerdo, aunque tengo total respeto hacia quienes pudieran no pensar de igual manera:

    1. Los humanistas se esfuerzan en ser éticos, ya que la moral debe ser inseparable de la condición humana
    2. Los humanistas se esfuerzan en ser racionales.
    3. Los humanistas se esfuerzan por vivir plenamente, apoyados en la belleza de la naturaleza y de la obra humana
    4. En el humanismo podemos encontrar una razón y un sentido para la vida


viernes, 23 de junio de 2023

EL SEGUNDO GRAN CRIMEN COMETIDO POR HUGO CHÁVEZ CONTRA VENEZUELA

 

EL DESLAVE DE VARGAS

EL PRIMERO FUE EL GOLPE DE 1992

El año próximo, 2024, se cumplirán 25 años de la tragedia de Vargas, el terrible deslave que llevó toneladas de rocas desde las alturas del Ávila hacia la costa, destruyendo todo lo que encontraba a su paso: casas, edificios, carreteras y, lo más doloroso, vidas. Aunque nunca se sabrá cuantas fueron las  vidas que se perdieron en ese terrible instante - las estimaciones van de 1000 a 30000 - fueron muchas más las  vidas desplazadas de sus hogares, vidas para siempre traumatizadas y rotas.

El crimen no fue cometido por la naturaleza. La naturaleza no es benevolente ni trágica, se comporta en base a leyes que algunos llaman divinas, otros llaman científicas. El crimen de Vargas fue cometido por un demente, ignorante, narcisista, llamado Hugo Chávez, quien durante su primer año de gobierno intentaba remplazar la democracia que le había permitido llegar al poder por una autocracia que lo llevaría, esperaba él,  a disfrutar para siempre del poder.

Para lograr su propósito Hugo Chávez obtuvo aprobación para llevar a cabo una consulta popular  sobre el proyecto de  constitución elaborada por una asamblea constituyente integrada casi exclusivamente por sus cómplices, un mamotreto de 350 artículos que le daría control casi absoluto del poder. Para ello necesitaba obtener la aprobación del pueblo venezolano. A ello dirigió todos sus esfuerzos y puso en movimiento todos los resortes y abusos del poder. La consulta se realizaría el 15 de diciembre de 1999 y, a fin de lograr su aprobación, Chávez ordenó a todos los funcionarios públicos que concentrasen sus esfuerzos en lograrlo, llevando a los venezolanos a votar.

Coincidiendo con ese objetivo electoral, desde el  3 de diciembre de 1999, comenzó a llover intensamente en el litoral central venezolano. Por casi dos semanas las lluvias continuaron y se intensificaron hasta el punto que el 10 o 11 de diciembre se registraron las primeras víctimas de un deslave que sería gigantesco. Durante este período, sin embargo, las directrices del gobierno de Hugo Chávez eran las de priorizar la asistencia de la gente a los centros electorales, a fin de asegurar su triunfo político. De nada valieron las advertencias de grupos de la sociedad civil que veían llegar una catástrofe de grandes proporciones.

En un momento, el 12 o 13 de diciembre, inclusive, Chávez se refirió de manera arrogante a esas terribles amenazas de la naturaleza y exclamó: “Digo como Bolívar, si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella e haremos que nos obedezca”.  Ya en el litoral central se registraban muertes y el país entero estaba en emergencias. Ver video de Hugo Chávez en plan demagógico: https://www.google.com/search?q=Chavez+reta+a+la+naturaleza%2C+desl%3Bave+de+Vargas&rlz=1C1TSNO_enUS474US474&oq=Chavez+reta+a+la+naturaleza%2C+desl%3Bave+de+Vargas&aqs=chrome..69i57j33i10i160.427363073j0j15&sourceid=chrome&ie=UTF-8#fpstate=ive&vld=cid:75a4f8e7,vid:jbsFwFoiZGw

 

Por un día crítico Chávez se desapareció (corrió el rumor que se había ido a una fiesta en la Orchila) y, cuando reapareció, trató de minimizar la dimensión de la tragedia. “Hay unos 35 cadáveres y rezamos porque no hayan más víctimas”, dijo, pero terminó  llamando a la gente a votar por su “constitución”.

Toda Venezuela conoce el fin de esa trágica historia: miles de muertos, miles de gentes desplazadas, muchos de quienes nunca lograron encontrar de nuevo el rumbo. Gran corrupción en el manejo de los dineros  que trataron de llegar a resolver la tragedia. Lo peor, sin embargo, fue el inmenso crimen de Hugo Chávez de rechazar, por mezquindad y estúpidas razones ideológicas, la ayuda de USA a la tragedia de Vargas, la cual hubiera salvado muchas vidas. 

Las primeras ofertas de ayuda por parte del gobierno estadounidense, en diciembre 1999, incluían dos hospitales de campaña, 120 expertos en salvamentos y toneladas de alimentos, pero fueron rechazadas por Chávez. En enero 2000  Estados Unidos debió suspender el envío de 450 efectivos para asistencia y de maquinaria pesada para construir carreteras debido al persistente rechazo de Hugo Chávez de esa ayuda, la cual había sido expresamente pedida por el ministro de la Defensa de Venezuela.

El 15 de diciembre Chávez había desestimado el pedido de Defensa Civil de declarar una emergencia nacional, argumentando que no se justificaba. Todo el esfuerzo del gobierno se enfocaba en la consulta sobre la constitución y, pensaba Chávez, evacuar a la población del litoral significaba reducir la cantidad de votantes que le darían la “victoria”.

La historia de cómo se politizó la tragedia, como Chávez decidió llamar “dignificados” a los damnificados, de la corrupción desatada en relación con los trabajos de reubicación de estos compatriotas, es vergonzosa y revela la despreciable dimensión moral de quién ya se convertía, aceleradamente, en dictador corrupto.  

Luego vendrían en rápida sucesión otros grandes crímenes, tales como la entrega de petróleo gratis a los cubanos (una transferencia de dinero venezolano a Cuba que sobrepasaría los $50000 millones, la entrega de la soberanía nacional al Castrismo (literalmente, una castración de la dignidad venezolana), la corrupción creciente de la fuerza armada y sus bajísimos altos mando militares, la importación de comida podrida hecha por PDVAL, el masivo endeudamiento con China para financiar su campaña electoral, su morbosa insistencia de ser presidente aun agonizando, el colapso material y moral de la nación, su muerte en Cuba a manos de quien ya no lo veían útil y el traslado de su momia a un sitio triste llamado  “Cuartel de la Montaña” donde ya nadie lo visita, excepto – dicen – quienes van a asegurarse que no ha desaparecido.  

Y, un gran crimen aún después de su muerte, la permanencia en el poder de su remplazo elegido, ese supremo insulto llamado Nicolás Maduro, la herencia maldita.