jueves, 30 de mayo de 2013

La telenovela colombo-venezolana


 
 
*** Una reacción capachera,  de niños malcriados

La visita de Henrique Capriles al presidente de Colombia Juan Manuél Santos ha generado una insólita reacción por parte del régimen venezolano. Jaua habla del “descarrilamiento de las relaciones con Colombia” y amenaza con el retiro del país de las conversaciones con las FARC que se llevan a cabo en Cuba. Esta reacción es propia de niños malcriados, de ineptos quienes piensan que tienen poder para intervenir en los asuntos internos de los demás países pero no aceptan que nadie los contrarie. Henrique Capriles es un venezolano destacado, candidato presidencial que obtuvo el voto de la mitad o de más de la mitad de los electores venezolanos y gobernador de un importante estado del país. Por qué no puede Capriles visitar a Santos? Simplemente porque ello le disgusta al ridículo régimen venezolano?

Esa capachería heredada del difunto revela ignorancia de la conducta civilizada que debe prevalecer entre países. El hamponato que maneja el poder politico en Venezuela piensa que América Latina es de su propiedad. Ciertamente muchos de sus líderes han sido comprados con el dinero petrolero: Kirchner, Ortega, Correa, Morales, Mujica, son parásitos que han chupado mucho dinero venezolano y, por ello, fingen obedecer a los bertoldos y bertoldinos de la “revolución. “

Santos había tenido una conducta blandengue con Chávez, primero, y luego con Maduro, al reconocerlo como presidente, sabiendo que la elección del 14 de Abril fue fraudulenta. Mientras se humilló frente al analfabeta de Miraflores todo iba bien. Al recibir a Capriles se ha convertido, abruptamente, en  enemigo mortal de la camarilla castro-chavista. Si el difunto estuviera vivo mandaría al ejército a la frontera, tal como trató de hacerlo en una pasada occasion, con la mala (o buena) suerte que los tanques no funcionaron. Pero los payasos que sobreviven al difunto ya no tienen ejército que les haga caso y  solo pueden armar algarabía y amenazar. Pero,  perro que ladra no muerde, dirán en Colombia. La verdad es que Venezuela necesita más de Colombia que Colombia de Venezuela, sobre todo en lo referente a papel tualé.

 Veremos como se desarrolla esta nueva telenovela.