viernes, 10 de octubre de 2014

Memo #277: MIENTES, RAMÍREZ




Rafaél Ramírez,  has cocinado en tu cerebrito una fábula según la cual el eterno comandante y tu “nacionalizaron” la faja del Orinoco, cuando decidieron tomar el 61% del control accionario de las empresas mixtas que debían reemplazar a los contratos de operación existentes hasta ese momento en la región. Que nacionalización puede ser esa que le da a las empresas extranjeras en propiedad el 40% de los hidrocarburos producidos, que le da autorización para establecer fideicomisos donde su dinero pueda ser controlado por ellos, que les da autorización para comprar sus materiales y equipos de manera independiente y que les concede contractualmente la vía del arbitraje en el exterior cuando haya diferencias de opinión? Es eso lo que llamas “nacionalizar”? Es eso lo que defines como “soberanía”?  
Hoy en día, sin que haya aumento alguno de producción en la faja, ustedes se han endeudado hasta los interiores, pidiendo dinero a China, a Japón, a ENI, a Chevron, a fin de pagar el 60% del capital requerido para las inversiones en la Faja. Para obtener ese dinero han hipotecado el petróleo que saldrá de la Faja, un proceso claramente desnacionalizador, ya que implica perder el control sobre la producción futura. Mayor crimen aun ha sido destinar el dinero así  obtenido para financiar la campaña presidencial de un muerto en vida, como fue el caso de la campaña presidencial del agonizante, ya en conocimiento de que no iba pá el baile. Ese fraude al dinero de los venezolanos es uno de los grandes crímenes por los cuales ustedes son responsables, como lo confesó el corrupto caído en desgracia, Jorge Giordani.
Insistes en que el fallo del arbitraje Exxon Mobil contra Venezuela ha sido una “victoria’ del régimen. Esta interpretación es cínica. Define como victoria haber tenido que pagar menos dinero de lo temido. “Ganamos!”, dices, porque en lugar de pagar $5000 millones solo pagaremos $1500 millones! Este canto de victoria olvida los peores costos de la decisión que hizo que Exxon Mobil se fuera del país. Entre los costos intangibles está el hecho de que la empresa ya no está en Venezuela, que esa fuente de  inversión ya no existe y ha sido reemplazada por la actividad de empresas de mediocres credenciales provenientes de China, Rusia, Cuba y hasta Uruguay o Bielorrusia. Con esas empresas en la región, actuando de manera caótica y sin un plan estratégico coherente, ya ustedes han tenido que pensar en importar petróleo liviano para mezclar con el petróleo pesado del Orinoco, porque las plantas de mejoramiento que operaban Exxon y Conoco ya no están operando bien y ustedes han sido incapaces de construír plantas nuevas.
Esa es parte de la verdadera pérdida de Venezuela. La otra pérdida importante de Venezuela es la de credibilidad y prestigio del país. Quien querrá venir a invertir en Venezuela sabiendo que ustedes actúan de manera impredecible, basándose en sus necesidades de plata? El negocio petrolero no puede manejarse así, como una bodega de pueblo.  

Lo que dices convencerá a los “analistas” de aporrea y a quienes esperan a diario las limosnas del régimen pero no a la gente libre y educada de Venezuela.