lunes, 12 de agosto de 2013

Ernesto Villegas y autoridad moral: incompatibles


El rugido del ratón

Hablando sobre su candidatura a alcalde de un sector de Caracas nos dice el ahora furibundo chavista, Ernesto Villegas:  No vamos a rescatar las competencias sino la autoridad moral.

Extrañas palabras viniendo de un tránsfuga del periodismo, quien ha sufrido una impresionante transformación, de periodista discreto desde las páginas de El Universal, pasando por  su comportamiento a lo ministro de información de Sadam Hussein en los últimos meses, hasta llegar al mini-comecandela de hoy. Su postura como ministro de información durante los últimos días de vida del sátrapa fue astutamente conciliatoria, tratando de sonar razonable rodeado de ese zoológico que es la oligarquía chavista. Pero, después de la muerte de Chávez, ahora bajo un jefe de muy escasas facultades intelectuales, a Villegitas se le ha destapado una ambición de poder que no le cabe en su frágil humanidad y ha comenzado a hablar con ese tono insultante que él intuye necesario para convertirse en líder de la chusma.

Claro que Villegitas tiene derecho a aspirar a nadar en el pantano. En el grupo de cacasenos y bertoldinos que lo rodea, tiene probabilidades de “surgir”. Pero lo que si no puede hacer es atribuírse una autoridad moral que perdió hace ya algun tiempo, cuando decidió convertirse en una ficha más de la pandilla que ha destruído el país. Hoy leí un artículo de su hermano, Mario, quien dice que no votará por él para alcalde sino por su rival, Antonio Ledezma. Mario dice que lo quiere, como hermano, pero rechaza lo que él representa hoy : la pandilla de ladrones, facinerosos e ineptos que se ha encargado de llevarnos a la ruina.