miércoles, 20 de febrero de 2013

Una cosa es Venezuela, otra Chávez.


*** Venezuela: Evita el síndrome de Evita

*** Nada de Broadway para este tipo

Una de las mayores ridiculeces del régimen es decir que quien lo acusa de ineptitud o corrupción o de mentir ataca a Venezuela. Cuando Transparencia Internacional coloca al régimen como uno de los más corruptos del planeta alguien dice, generalmente lo decía el finado Russián o lo repite año trás año  Rangel el palangrista que ello es un ataque contra la nación. Cuando los acusamos de ser unas marionetas del castrismo gritan de inmediato que estamos ofendiendo la dignidad nacional. Y así por lo consiguiente.
En realidad, es lo opuesto. Acusar al régimen chavista de corrupto, de inepto, de mentiroso, de ser títeres del castrismo, es defender a la nación en contra de esa pandilla de malandros. Es el chavismo con su indigno comportamiento y, particularmente, Hugo Chávez con su lenguaje cloacal, que ofenden el gentilicio venezolano. Nunca habíamos tenido en la presidencia patán tan grande, ni siquiera Cipriano Castro.  
Será tarea de nuestras jóvenes generaciones y de los maestros del futuro desmontar el mito del Chávez defensor de los pobres, del Chávez compasivo y desprendido. No queremos que Venezuela arrastre un mito embrutecedor, como el de los argentinos con Evita. Me preocupa pensar que en Broadway, algun dia, alguien estará cantando el equivalente chaburro de “Don’t cry for me, Argentina”, seguramente en alpargatas y con un plato de arañitas en el hombro.
La trágica realidad es que, debido al desastre castro- chavista hemos perdido no solamente 1,5 millones de millones de dólares que hubieran servido para sacar adelante al país sino  dos generaciones: la que se jodió con Chávez y la que tendrá que dedicarse a “deschavizar” al país, antes de poder avanzar. Para ese momento,2035, Chile y Costa Rica serán  países del pleno primer mundo, Cuba podría ser ellugar favorite para los vacacionistas de los Estados Unidos y nosotros aun estaremos, junto a Bolivia, Ecuador y Nicaragua recogiendo los vidrios llenos de mierda que dejó el chavismo.