DIARIO DE VIERNES
MARCO RUBIO: CUANDO LA AMBICION ASFIXIA A LOS PRINCIPIOS
*** SE HA CONVERTIDO EN UN COMPLICE DE DONALD TRUMP EN SU TUTELAJE SOBRE VENEZUELA
Hubo una época, no
muy lejana, en la cual el senador Marco Rubio defendía el derecho de los
venezolanos a tener un gobierno legítimo y representativo de la voluntad
popular. Así como hablaba a favor de la lideresa María Corina Machado y luchaba
para desalojar al castrismo de Cuba, así mismo consideraba a Donald Trump como
un mentiroso patológico, una amenaza para la democracia.
Hoy día, Rubio es un
empleado de Trump, el miembro más adulante de Trump en su gabinete, un grupo
que no abre la boca sino para elogiar al narcisista (quien no lo haga, sale)
La sumisa postura de
Marco Rubio, con abandono de sus ideales democráticos del pasado, se explica
por su deseo de ser el candidato presidencial del partido republicano para 2018
o, si no lo ve oportuno, para la etapa subsiguiente. Sabe que la vía para
llegar allí pasa por Trump y por hacer lo que Trump le dicte, no importa que
ello vaya en sentido opuesto a sus convicciones pasadas.
Esta decisión triste
de Rubio explica su posición en relación con Venezuela. Rubio se ha convertido
en el eje de la política de Trump en Venezuela, una política basada en el
concepto de control sobre el curso de los acontecimientos venezolanos y sobre
la extracción de sus recursos minerales para el beneficio de los Estados
Unidos, todo ello claramente estipulado en el documento de estrategia de
Seguridad Nacional de los Estados Unidos que hemos reproducido en este blog en
el pasado. En este documento se menciona como prioridad para los Estados Unidos
garantizar el control político y financiero estadounidense sobre cada país
latinoamericano, no importa cuál sea el signo ideológico de su gobierno. La promoción
de la democracia no es ya una prioridad para este gobierno de Donald Trump,
borrando así una de las razones por las cuales el país ha sido universalmente
admirado.
Al decidir ser brazo
ejecutor de esta política rapaz y de baja calidad ética Rubio ha tenido que abjurar
sustancialmente de sus ideales democráticos. Hoy, nombrado por Trump, es el virrey
de Venezuela (alternando con Wright, secretario de energía) instalando allí a gente de su confianza, de dudosas
cualidades de transparencia e integridad y dictando el ritmo de lo que el mismo
ha llamado las tres etapas de transición para Venezuela. El objetivo que
subyace esta política de “transición” en Venezuela es demorar la instalación en
el país de un gobierno realmente representativo y soberano, manteniendo en el poder
a una pandilla de criminales, a pesar de que ello significa convertirse en cómplices
directos de prisiones, torturas, robos, corrupción generalizada y violaciones
diarias de los derechos humanos. Peor aún, sospecho que la lideresa de esa
pandilla, Delcy Rodríguez, podría ser la candidata de Trump para gobernar a
Venezuela cuando ya sea politicamente inevitable ir a elecciones.
El idioma que habla
Rubio cuando se refiere a Venezuela no deja lugar a dudas. Relega a la máxima representante
de la voluntad popular, María Corina Machado, y promueve una negociación con la
pandilla, para lo cual nombran como líder a una persona, Dinorah Figuera, contra
quien no hay ninguna objeción, excepto que no es vista por el país como la líder genuina
para encabezar un verdadero proceso de transición. Rubio promueve un dialogo más
con la pandilla criminal, a sabiendas de que tal diálogo solo servirá para
demorar la plena democratización de Venezuela y, como resultado, demorará la solución
de sus urgentes problemas.
De vez en cuando
Rubio dice algo amable sobre María Corina Machado, pero, en el día a día,
trabaja para demorar su presencia en Venezuela, la cual es hoy más necesaria
que nunca. Guarda silencio cuando su jefe Trump anuncia la permanencia
indefinida del tutelaje estadounidense en Venezuela o, peor, cuando habla de
anexarse al país, usando un lenguaje de patán inaceptable.
Yo tenía simpatía por
Rubio hasta hace algunos meses. Hoy lo veo como alguien sin principios sólidos,
sus ideales del pasado remplazados por el deseo de poder y figuración.
NUEVOS CAMINOS POR RECORRER: LA INTELIGENCIA
ARTIFICIAL
A mi edad, el mes próximo cumpliré 93 años, me estoy quedando atrás en muchos aspectos de la vida moderna. Uno de ellos es el de la inteligencia artificial. Sin embargo, estoy tratando de, al menos, arañar un poco su superficie, a fin de saber de qué se trata y si puedo utilizar algunas de sus herramientas para mejorar mi propia educación. La educación de un ser humano solo termina con su muerte.
UN MAPA DEL NUEVO TERRITORIO
A fin de guiarme en mis primeras incursiones por
este nuevo territorio estoy utilizando el libro recién publicado: “THE AI
ANTHOLOGY”, Amazon books,
https://www.amazon.com/dp/B0GX3154H2?lv=shuf&channelId=500&plpRedirect=mhFallback , Kindle $2.99.
Este libro contiene ensayos de 21 pensadores sobre
el tema, los cuales cubren los diversos aspectos técnicos y filosóficos de un
tema que parece ser un hito excepcional en el campo del desarrollo de la
sociedad humana.
En esta nota comentare brevemente el primer capitulo
del libro, llamado: FROM SIMULATION TO SUBSTANCE, es decir, “De la Simulación a
la Substancia”, escrito por el filosofo y arquitecto de soluciones Fernando
Castro. En notas posteriores podre referirme a otros segmentos del libro,
escrito por este grupo que hace un año termino su Programa para Ejecutivos en Inteligencia Artificial en MIT, la prestigiosa universidad ubicada en Cambridge,
Massachusetts.
Castro nos dice que estamos presenciando como una
máquina escribe una novela que gana un premio u otra lleva a cabo un
diagnóstico médico que varios especialistas en ese campo no habían podido
identificar. Hoy en día existen sistemas que están haciendo tareas que
pensábamos nosotros requerían no solamente destreza sino comprensión. Y,
sin embargo, al examinar esos procesos en detalle encontramos que no están
basados en esa capacidad de comprensión, como si el piso de arriba estuviese
desocupado.
Fernando Castro nos explica que lo que vemos en
accion no son maquinas que comprenden sino modelos que poseen procesos de
interpretación estadística cuyas tareas asemejan poseer una capacidad de
comprender. La brecha entre lo que estos sistemas hacen y lo que estos sistemas
son es lo que se puede llamar Inteligencia Aparente, la simulación de una
genuina comprensión como la ontogénica, una ilusión cognitiva que hace que
algunos se refieran a estas máquinas y sistemas como pensantes.
Y nos dice Fernando que ya existen modelos como GPT
5.4; Claude; Gemini, que pueden completar exámenes de graduación universitaria,
escribir poemas que ganan premios, generar documentos legales, etc. Sin
embargo, agrega el autor, estos sistemas simplemente enlazan palabras de manera
probabilística y elaboran párrafos enteros sin poder evaluar si lo que producen
es cierto o falso, si ayuda o daña. Este desconocimiento es lo que lo que se
llama en este campo el loro estocástico. Es decir, el loro no sabe que es un
loro.
Por supuesto, en muchos casos esta brecha entre lo
meramente probabilístico y la comprensión no importa, ya que se refiere a
procesos que no involucran riesgos para los humanos, mucho menos vida o muerte.
Pero cuando ellos tienen que ver con dictámenes médicos, o la decisión sobre
disputas legales, o la ruta que debe tomar una nave espacial, entonces la
ausencia de comprensión que caracteriza estos procesos se convierte en un
riesgo muy real para la humanidad.
La limitación que tienen los actuales procesos de la
Inteligencia Artificial se basa, dice Fernando Castro, en lo que decía Chomsky,
que el dominio del lenguaje no es sinónimo de pensamiento. Aunque nosotros
hablamos de modelos que piensan, comprenden, en la realidad lo que ellos hacen
es manejar distribuciones estadísticas en secuencias establecidas.
Hasta hoy, dice Fernando, el progreso de la
inteligencia Artificial se ha basado en el crecimiento en su capacidad de
análisis estadístico, mientras mayor mejor. Se piensa que ese crecimiento
permitirá en algún momento la transición de la simple maquina a ser pensante.
Pero esa creencia, agrega el autor, probablemente no es correcta. No importa
cuánto crezca la capacidad del modelo para elaborar sus tareas las llamadas
alucinaciones, es decir, los errores que comete continuarían existiendo. Y ello
se debe a que la alucinación no es simplemente un error en el proceso sino una
parte inevitable del proceso, ya que el modelo no sabe lo que es verdadero o es
falso. El modelo solo sabe lo que suena verdadero pero esta limitación es muy
peligrosa y puede llevar a la catástrofe, sobre todo cuando se utiliza para
decisiones de vida o muerte.
A pesar de
advertir sobre estas limitaciones, Fernando Castro nos dice que el progreso de
los modelos ha sido extraordinario. Sistemas como Claude Opus 4.6 pueden ahora
llevar a cabo secuencias muy sofisticadas de ingeniería de manera autónoma, es
decir, sin participación humana. Ya existe capacidad de trabajo autónomo a
nivel de los modelos en muchas actividades, lo cual hubiera parecido un asunto
de ciencia ficción hace apenas tres o cuatro años.
Este
incremento en la culpabilidad de los modelos es verdadero y está doblando o
hasta triplicando la productividad en algunas tareas. Ya hay compañías elaborando
productos con una mínima participación del ser humano. Sin embargo, estos
adelantos realmente representan una magnificación de la inteligencia aparente,
no una transición real de los sistemas hacia una verdadera capacidad de
comprensión. Cuando la inteligencia agentica, así se llama la acción autónoma
del modelo, se pone en movimiento, todavía no es capaz de saber si es lo mejor
que puede hacer. Lo hace porque esta seleccionando la tarea que ve como
poseedora de la mayor probabilidad. Esta distinción es muy importante, nos dice
Fernando, porque un agente que alucina en una etapa inicial del proceso puede
conducir a aun mayores alucinaciones en etapas más avanzadas del proceso. Un
agente que comete un error puede construir sobre la base de ese error y llevar
a cabo una solución elegante, “perfecta” entre comillas, pero completamente
errónea.
Cuando nosotros confundimos lo que es una simulación
por verdadera comprensión, nos dice Castro, podríamos introducir errores
monumentales en la textura social. La Inteligencia Aparente, acepta el autor,
ofrece gran atractivo porque, por ejemplo, en el campo legal, entre muchos
otros campos, procesa documentos mucho más rápido que un equipo de abogados de
carne y hueso. Pero tiene riesgos inmensos de aplicación deficiente de la
justicia. Ya hay casos de este fenómeno.
¿Como podemos
minimizar los riesgos de estas debilidades de la IA a fin de aprovechar
plenamente su promesa maravillosa de acelerar el progreso? Para eso Fernando
tiene ideas que podremos mencionar en como resultado de futuras conversaciones
con él y con ustedes. El habla de “educar” a las maquinas como niños, a fin de
que puedan desarrollar capacidades típicamente humanas de percepción, de sentido
común, que son muy difíciles de asimilar para ellas. Esto suena a ciencia
ficción, pero es algo que ya se está comenzando a poner en movimiento.
EL NIÑO DE FLORIDA QUE LEE HISTORIAS A SUS AMIGOS
https://people.com/11-year-old-boy-brings-storytime-to-shelter-animals-12022648
Un niño de
11 años de Jacksonville, en Florida, acaba de terminar sus primeras cien horas
de lectura a sus amigos. Con la ayuda de su abuela, Nehemias Turner ha pasado
dos años involucrado en un programa de lecturas para los perros que aguardan
adopción en Jacksonville.
Las
lecturas, dice el niño, los tranquiliza, los reconforta. “Al comenzar a leer
cesan de ladrar y se acercan a mí”. Agrega Turner que su deseo es que quienes
escuchan sus lecturas encuentren un hogar estable lo antes posible.
No importa
cuánto hayamos vivido siempre nos sorprendemos del caudal de bondad y ternura
que hay en el mundo. Podemos pasar la mayor parte de nuestras vidas pensando
que un perro es solo un perro, pero, de repente, recibimos una lección, según
la cual un perro, un árbol, un pajarillo adquieren ante nuestros ojos una
dimensión que se acerca a lo humano, gracias a la especial sensibilidad de un
niño.
La vejez nos
ayuda a comenzar a comprender que los seres vivos y aun los inanimados que
comparten con nosotros la naturaleza son personas de diferentes
especies, el Homo sapiens solamente una de ellas y que todas merecen respeto y
aprecio. Lo maravilloso es que esa enseñanza nos pueda llegar, en ocasiones,
por la vía de un niño de once años.
GRAN LITERATURA, GRAN MUSICA, GRAN CINE, GRAN
FOTOGRAFIA
La sinfonía #5 de Gustavo Mahler colabora en esta obra de arte.
LA MUERTE EN VENECIA, FILM DE LUCINO VISCONTI,
BASADO EN LA NOVELA DE THOMAS MANN.
https://www.youtube.com/watch?v=ampu-e8A6Ls&t=11s
https://www.youtube.com/watch?v=iHB_YWIWkE8&list=RDiHB_YWIWkE8&start_radio=1
Una exquisita combinación de la tragedia escrita por
Mann con la música de Gustavo Mahler, el adagietto de su sinfonía #5, con la
fotografía de la película de Visconti y la extraordinaria actuación de Dick
Bogarde y del joven Björn Andrésen, objeto de su obsesión.
VENEZUELA REQUIERE CIUDADANOS QUE TRABAJEN PARA
CAMBIAR LAS REALIDADES INDESEABLES
El reino de los pájaros sentía lastima por el colibrí porque pretendía volar hacia atrás, cuando ello violaría las leyes conocidas de la aerodinámica. Así le decían una y otra vez al colibrí: lee los textos científicos para que veas que eso es imposible.
Y como el colibrí no sabe leer siguió tratando de
volar hacia atrás, hasta que lo logró y hoy es la única de las aves que puede hacerlo.
Veo en Venezuela una gran carencia de colibríes, una
gran resignación de las mayorías ciudadanas sobre la triste situación del país,
ayer tutelado por los Castro, hoy tutelado por los Trumps, desde principios de
siglo explotado y saqueado de manera inmisericorde por el chavismo, el
madurismo, el castrismo y el trumpismo. Como resultado de este saqueo sistemático
por parte de diferentes pandillas criminales el país está en ruinas.
Nuestros
compatriotas se refieren a esa ruina sin cesar. Sin embargo, hacen énfasis en
la ruina material y no lo suficiente sobre la ruina espiritual, el daño
profundo que estos años de sumisión le han hecho al alma del país. Aún peor que
la ruina de las carreteras, del sector eléctrico, de los hospitales y escuelas,
es la ruina de nuestra identidad nacional, el daño causado a la dignidad del país
llamado Venezuela. Cada día que pasa sin que los venezolanos actúen
vigorosamente para recuperar su libertad, su democracia y su fisonomía de país civilizado
erosiona más nuestra dignidad como nación.
La actitud de muchos parece ser que esa es nuestra
realidad, que debemos aceptarla y sobrevivir, ya que así somos nosotros.
Hay algunos que hasta piden ser anexados a los Estados Unidos de Trump, como un
nuevo Puerto Rico, ya que ello les daría un pasaporte para viajar y algunos dólares
en el bolsillo. Quienes así piensan han desahuciado a Venezuela, la consideran
incapaz de ser un país digno, soberano, civilizado, miembro de la comunidad de
naciones. Tienen en sus venas sangre de esclavos.
Venezuela puede y debe nacer de nuevo como país soberano,
entendiendo la soberanía como respeto dado a otros países y respeto recibido de
otros países, como vida digna en sociedad, donde la mayoría sea de ciudadanos
pro activos y no un gentío dependiente,
un país donde el liderazgo tenga altas miras y no sea ignorante y rapaz, como
lo fueron Chávez, Maduro y sus pandillas, disfrazados de revolucionarios y el
ejercito traidor e ignorante que se ha convertido en factor de destrucción, en
lugar de ejercer una labor protectora.
Oímos a gente repetir sin cesar que hay que tener paciencia,
que hay que negociar con los criminales, que hay que aceptar a Trump y a su
grupo de vampiros quienes saben más que nosotros, que viven una realidad de
vasallos. Demasiados venezolanos se resignan a recibir una caja de comida o
alguna otra pequeña limosna, sin hacer nada por cambiar la triste realidad y recuperar
la autoestima.
La realidad solo es inmutable para quienes se rinden
y deciden que no están hechos para ser libres, sino para estar bajo la bota de algún
ogro semi analfabeta, como han sido los que han arruinado a Venezuela en este
siglo o para arrodillarse frente a sátrapas extranjeros de diferentes signos
ideológicos, como Fidel Castro o Donald Trump.
Eso de la Real Politik me suena como la
excusa que ofrecen algunos para seguir siendo esclavos.
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