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domingo, 22 de mayo de 2022

LA RENDICIÓN DE LA VENEZUELA INVERTEBRADA

Mi artículo en El Nacional de hoy, domingo 22 de mayo, 2022



La mayoría de las víctimas y observadores de la tragedia venezolana del siglo XXI centran su asombro e indignación en torno al desastre material que ha sido casi total. Aunque ello es comprensible, olvidan una tragedia subyacente aún peor, aunque no sea mensurable en barriles de petróleo diarios o en tasas de cambio del bolívar. Me refiero a la destrucción del alma nacional. La conciencia de esta tragedia anda por dentro de cada uno de nosotros, haciéndonos menos orgullosos del gentilicio, preguntándonos qué sangre corre por algunas venas o adónde fueron a parar los hermosos preceptos éticos aprendidos en nuestro hogar y nuestra escuela. Al final del día, la tragedia material podrá irse minimizando, pero esta tragedia del alma nacional, de no reaccionar para revertir su insidioso progreso, terminará por destruir la nación venezolana. Lamentablemente, hoy día está en marcha una ignominiosa rendición de la Venezuela invertebrada.

Y ha tomado poco tiempo. Tomemos, como ejemplo, algunas de las groseras estrategias utilizadas por Nicolás Maduro y su equipo cubano-venezolano. Maduro va a la TV y dice que, como el país está cambiando, ha decidido comenzar a ofrecer participación privada en las empresas del Estado: Cantv, las empresas de Guayana, empresas petroleras mixtas y algunas otras. La participación privada sería del 5% al 10% y está orientada, dice Maduro sin pudor, a obtener algún dinero para el régimen. En sus conversaciones Maduro y su equipo se ríen internamente de nosotros, comentando que el sector privado no puede mostrar interés alguno por adquirir esa baja participación en empresas que están en la ruina. Claro, todos deberíamos saber que ese no es el real objetivo de la oferta, sino el de mostrar al mundo una intención de regresar el país a una economía abierta, el intento de crear una nueva imagen que permita la suavización de las sanciones que tanto daño le hacen al régimen.

¿Cómo reacciona la Venezuela invertebrada? En lugar de denunciar vigorosamente estos intentos como vulgares maniobras que no deberían engañar a nadie, reaccionan con aprobación y hasta entusiasmo por esta burda iniciativa. Y así el presidente de la Bolsa de Caracas, Gustavo Pulido, anuncia que Maduro está enviando un mensaje diferente al país abriendo las empresas del Estado a la propiedad privada. Y añade que el régimen se beneficiará políticamente de esta iniciativa al acercarse a sectores que hasta ahora no le han apoyado. Ver: https://www.bloomberglinea.com/2022/05/17/bolsa-de-valores-de-caracas-maduro-quiere-enviar-otro-mensaje-sobre-la-politica-economica/. Juega ya para el equipo de Maduro.

Por su parte, los diversos expresidentes de Fedecámaras, como Jorge Botti, Ricardo Cussano y Jorge Roig, han opinado que “los gremios empresariales venezolanos, además de buscar una alianza con sus colegas norteamericanos para garantizar la flexibilización de las sanciones, tienen que entender que esas libertades para sus negocios deben venir acompañadas por elementos de negociación para la reinstitucionalización de Venezuela y la reinserción en mercados internacionales”, es decir, hay que transarse con los criminales a fin de “agarrar aunque sea fallo”.

El actual presidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, ha declarado: “La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras Nacional) celebra la decisión gubernamental de ofertar el 5%-10% de las acciones de empresas públicas dentro de las que destacan las industrias canibalizadas de Guayana, petroquímicas y servicios como Cantv y Movilnet…. Saludamos con beneplácito esa decisión e insistimos en su profundización”.

Sectores relacionados con el mundo de las encuestas, liderados por Luis Vicente León y José Antonio Gil Yépez, han tomado la iniciativa de pedir abiertamente el cese de las sanciones contra el régimen venezolano. Según Gil Yépez, por ejemplo, el retorno del Sambil de Chacao a sus dueños después de años de arbitraria confiscación, sin explicación alguna, es una muestra de la capacidad de rectificación del régimen. Añade: “En días recientes he enviado por las redes sociales mensajes que reportan la recuperación económica que está ocurriendo desde principios de 2019… los resultados de las Encuestas Ómnibus Nacional de Datanálisis muestran mejoras en la percepción de la Situación País, aunque siga en negativo. La Situación Personal mantiene un balance positivo, entre 52% y 58%, desde hace casi un año. Lo mismo ha pasado con la evaluación de gestión de NM, la cual sigue muy baja, pero ha subido de 12% a 20% en un año, pasando del sexto lugar en el orden de aprobación de los líderes políticos nacionales (gobierno y oposición) a ser el menos mal evaluado de todos ellos”.

Y León nos dice: “La carta (a Biden, pidiendo el cese de sanciones) defiende la necesidad de negociar, hay que negociar con (Nicolás) Maduro, quien controla el territorio nacional, y con Biden, por eso la carta va dirigida hacia él (…)”.

En Estados Unidos los demócratas “progresistas”, es decir, la extrema izquierda y sectores académicos del país, como es el caso de Michael Penfold en el Wilson Center y David Smilde en WOLA cabildean intensamente para levantar las sanciones contra el régimen de Maduro.

Hay ya innumerables ejemplos de toda una campaña organizada para “negociar” con Maduro. Esta campaña ha ganado terreno en el exterior porque otros países no están emocionalmente comprometidos con la tragedia venezolana y solo ven los aspectos brutalmente pragmáticos de ir a un toma y dame con los criminales que pueda beneficiar sus intereses. Lo que Eisenhower se negó a hacer con Hitler (negociar), lo hace ahora Biden con Maduro, pensando que el rango geopolítico del evento es mucho menor, aunque tenga la misma intensidad de rendición moral.

Hay una entrega de la Venezuela invertebrada a Maduro y su pandilla de criminales, una aceptación abierta por parte de esos venezolanos que Maduro predominó sobre la Venezuela digna. La Venezuela invertebrada está más interesada en obtener porciones del escaso botín remanente de los recursos de la nación que sostener una postura a leal los principios que aprendieron en la escuela.

El precio que la Venezuela del futuro deberá pagar por esta rendición será inmenso, en términos de desmoralización y anomia.

domingo, 15 de mayo de 2022

EL SUBMUNDO NEANDERTAL QUE NOS RODEA

 


                                    Cráneo Homo sapiens, izq; cráneo Homo neanderthalensis, der.  

Abro la computadora, veo la TV o leo el periódico y encuentro allí noticias como las siguientes, unas más importantes que otras, pero todas reveladoras de una gigantesca descomposición social y política a nivel mundial:

·      El hijo de Ferdinand e Isolda Marcos gana la presidencia de Filipinas con su compañera de fórmula, quien es la hija del actual presidente y rival electoral, Rodrigo Duterte. Es decir, después que la pareja Marcos saqueara a Filipinas, el hijo, quien también es amigo de lo ajeno, es favorecido por el amplio voto de los filipinos. Y, para rematar, la compañera de campaña es la hija del impresentable asesino Rodrigo Duterte. Las familias Marcos-Duterte se metieron a Filipinas en el bolsillo

·      Lula da Silva es favorito para ganar las elecciones presidenciales en Brasil. Después de haber sido comprobada su participación en el escándalo de Odebrecht, el populista Lula será favorecido con el voto de los brasileños. Se podría argumentar que el ladrón Lula es preferible al destructor de la Amazonia, Jair Bolsonaro, pero es difícil aceptar que en los 215 millones de habitantes que tiene Brasil no exista un líder honesto y de visión, al menos alguien que no sea ladrón o bruto.

·      Gustavo Petro es favorito para ganar la presidencia de Colombia. Este candidato tiene un pasado guerrillero, ya que fue miembro del M-19, es aliado de Maduro en Venezuela y promete transitar por el mismo camino que ha destruido a su vecina Venezuela. Sin embargo, lidera la intención de voto en un país que ha tenido una larga tradición democrática pero que parece estar imbuido de un deseo de muerte

·      Pedro Castillo, plagiario en su tesis de grado, es el presidente del Perú. Muy ignorante, ridículo, con un sombrero gigante que lo hace lucir grotesco, no sería ni portero de ministerio en un país de gente responsable

·      La esposa de José M.  Zelaya es la nueva presidenta de Honduras. Se recordará que Zelaya fue destituido por el Congreso por haber tratado de eternizarse en el poder y la mujer ahora presidente es su títere

·      Daniel Ortega y su esposa,  presidente y vicepresidenta de Nicaragua, pedófilos quienes manejan al país como su negocio particular, encarcelando a sus opositores

·      Putin desencadenó una invasión a Ucrania, causando destrucción y muerte y ahora amenaza a Finlandia con invasión si este país ingreesa a OTAN

·      López Obrador, presidente de México, lleno de complejos de inferioridad, condecorado por Cuba,  toma partido por Putin y amenaza con no asistir a la cumbre presidencial de las Américas si no se invita a los dictadores Maduro (Venezuela), Ortega (Nicaragua) y Díaz Canel (Cuba)

·      57 congresistas republicanos de Estados Unidos votan en contra de ayuda financiera para Ucrania, una muestra de cómo la ideologización ha llegado a niveles absurdos en la política estadounidense

·      20 congresistas demócratas “progresistas” estadounidenses piden levantar sanciones a Nicolás Maduro, otra muestra de lo dicho arriba, esta vez en un grupo de la tendencia opuesta. Tanto la extrema izquierda como la extrema derecha en los Estados Unidos están empeñados en destruir al país, aliándose con líderes forajidos, la derecha con Putin, la izquierda con Maduro.

·      Régimen de Nicolás Maduro proyecta vender acciones de las empresas del estado en la bolsa de valores. Se mencionan la CANTV, Guayana y algunas empresas petroleras. Esta idea de vendernos empresas colapsadas es un atraco a mano armada y  representa un nuevo insulto a una sociedad que ya parece aceptar cualquiera humillación sin chistar. 

¿Es esto que vemos posible en un mundo de homo sapiens? ¿No será que estamos rodeados de seres que parecen Homo sapiens pero son, en realidad, alguna variedad inferior que ha tomado un desvío en el camino y no nos hemos dado cuenta?

Esto es antropológicamente posible ya que, según lo establecido recientemente por investigadores de la Universidad de Alcalá, en España,  no solo el Homo sapiens sino especies de menor desarrollo como el Homo neandertalensis y el Homo erectus poseían la facultad del lenguaje. 

Por esto, en mis momentos de sombrías reflexiones o malos sueños imagino que grandes sectores de la población humana podrían, realmente, ser miembros de una especie inferior a la del Homo sapiens. De otra manera, ¿cómo podríamos explicar el abismo entre Arturo Uslar Pietri y Pedro Carreño? ¿O el contraste entre los poemas de Rafael Cadenas y los de Tareck Willkiam Saab? ¿Creen ustedes posible que Nicolás Maduro, Hugo Chávez, Pedro Castillo y Cristina Fernández pertenezcan a la misma especie que Fernando Henrique Cardoso o Rómulo Betancourt? ¿No será porque lo tiene muy alargado que Piedad Córdoba siempre tiene el cráneo tapado?

Mi hipótesis de trabajo, la cual merecería ser investigada a fondo por los expertos, es que parte apreciable del mundo de hoy está en manos de una sub-especie mucho más cercana al Homo neandertalensis que al Homo sapiens. Solo eso podría explicar la inmensa tragedia que estamos presenciando.  


martes, 10 de mayo de 2022

En el día de las madres: la niña es madre del hombre

 


Un bello poema de William Wordsworth dice, mi traducción:

Mi corazón se eleva cuando veo

Un arco iris en el cielo

Así era, cuando yo nací

Así es, como lo veo de adulto

Y así será cuando será cuando lo vea de anciano…

… El niño es el padre del hombre

 Deseo que todos mis días estén

Enlazados entre sí por la ternura

 

El domingo estuve en el cementerio MEMORIAL de Fairfax, estado de Virginia, en USA,  estado de USA donde Marianela y yo vivimos 20 maravillosos y felices años, antes de su inesperada partida hace dos años. Fui a visitarla en el día de las madres, un día  muy frio pero con un cielo intensamente azul que hacía juego con el verde de las grama y de los árboles y  la multitud de flores.

Cada día de las madres en este bello sitio liberan al vuelo centenares de mariposas que simbolizan los espíritu de los seres ausentes. Cada persona libera su mariposa pensando que lo hace en honor de su ser querido, siempre a su lado.   

Son momentos de los más encontrados sentimientos: paz, amor, compasión, infinita nostalgia, pérdida. No hay otro camino que el llanto, silencioso en lo posible, porque no somos los únicos que hemos perdido parte de nuestro ser y que transitamos ese puente mencionado por Thornton Wilder, que existe entre la vida y la muerte, el puente del amor y del recuerdo. Nos sentimos rodeados de espíritus que vuelan entre nosotros y  nos acarician disfrazados de brisa.

Lloro en silencio frente a mi Marianela y, de repente, siento que alguien me toma de la mano. Abro los ojos y veo que es una niña de unos seis a siete años, a quien nunca he visto. Pasaba por allí junto a sus padres y me  vio llorar y acudió, presurosa, a consolarme. Me dijo: “no llores, todo está bien”, algo que seguramente ella ha escuchado de sus padres en sus propios momentos de tristeza.

Y es que, como nos decía el poeta, la niña es la madre del hombre. Su instinto maternal no tiene edad y nos trae el consuelo en nuestra soledad.

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miércoles, 4 de mayo de 2022

MI VIAJE DE IDA Y VUELTA SHELL-CVP-SHELL

         Duodécimo viaje a Serendipia

MI VIAJE DE IDA Y VUELTA SHELL-CVP-SHELL



Cuando regresé de mi asignación en Indonesia, en 1965, mi futuro en SHELL estaba esencialmente asegurado. Me había comportado bien y, en general, la actuación de  los miembros del grupo que había ido a mantener en operación al campo de Tandjung y la refinería de Balikpapan había excedido tanto las mejores expectativas de la empresa que nos habíamos convertido en casi una leyenda.

Regresé a Lagunillas trabajar en geología de producción y, en una de mis visitas a Maracaibo,  me encontré en el hotel del Lago a Fernando Delón, a quien había conocido en la universidad de Tulsa y por quien tenía mucho aprecio. Delón me dijo que era el director de Exploración y Producción de la empresa del estado venezolano, CVP y que le gustaría que yo los visitara en algún momento.

A los pocos días recibí una invitación formal para la visita y para un almuerzo con el Director General de la empresa, Rubén Sáder Pérez. Esta reunión fue una agradable sorpresa para mí porque, además de reunirme con Delón, por quien tenía mucho respeto profesional, conocí a Sáder Pérez y conversé largamente con él. Sáder Pérez resultó ser un hombre extremadamente inteligente, con un agudo sentido del humor y con excelentes conocimientos de gerencia. Su visión de la CVP estaba adornada de un entusiasmo contagioso. Hacia el final de la reunión me dijo;  “Coronel. Nosotros lo necesitamos aquí. Fernando y yo desearíamos que fuese nuestro Gerente de Exploración”.

Regresé a Lagunillas seducido por la idea de ser útil a la pequeña empresa venezolana y poder trabajar con hombres como estos. Colocado frente a una nueva encrucijada tomé, de nuevo, lo que Robert Frost llamó el camino menos transitado.

'Seguramente esto lo diré entre suspiros
en algún momento dentro de años y años
dos caminos se abrían en un bosque, elegí…
elegí el menos transitado de ambos,
Y ello hizo toda la diferencia'

 Decidí abandonar a SHELL, donde mi carrera ascendente estaba firmemente asegurada, para irme a trabajar con una empresa de pequeño tamaño, seguramente aquejada por los problemas propios de las empresas del estado.  

Lógicamente mi decisión cayó muy mal en SHELL, empresa que ya me había identificado como un empleado en camino hacia niveles superiores de su pirámide gerencial. En particular, yo había sido “adoptado” por C.C. Pocock, quien ya era presidente de SHELL Venezuela y llegaría a ser, algunos años después, el Jefe mundial del grupo SHELL. Cuando yo hice conocer mi renuncia a SHELL para irme a CVP, me pidieron ir a Caracas a hablar con él y, en esa reunión, él me dijo que se sentía personalmente traicionado, ya que él había trazado personalmente mi trayectoria futura dentro de la empresa. Esta fue una difícil reunión para mí, porque yo no tenía sino motivos de agradecimiento para Shell y para Pocock  y entendía bien su posición. En la reunión Pocock fue bastante duro. Me dijo: “Espero que sepas lo que haces, abandonar un futuro en nuestra empresa por un futuro incierto”. Y agregó algo terrible: “Debes entender que cuando salgas de SHELL estas puertas estarán cerradas siempre para ti. No habrá regreso”, palabras que eran el producto de su gran decepción.

No recuerdo exactamente cuales fueron mis palabras pero sentí la necesidad de explicarle a Pocock las razones de mi decisión. Recuerdo su esencia así:

“SHELL es una gran y generosa empresa, a la cual le debo hoy todo lo que he podido aprender y todo lo que tengo. Es una empresa en la cual yo soy un gerente joven más,  como los hay otros, quienes forman parte del reservorio de jóvenes  que garantiza sus procesos de renovación gerencial. Un aspecto importante de la política de SHELL en Venezuela ha sido la de entrenar venezolanos para el eventual remplazo de los técnicos y gerentes extranjeros. Creo que ir a ayudar a CVP en este momento está en línea con esa política. Yo pienso que en SHELL, una gran empresa, soy una cifra más pero en CVP, aún en formación, mi aporte pudiera tener un mayor impacto”. Y, al final, dije algo que, no lo sé,  era posiblemente una estupidez: “Uno se debe a quien más lo necesite”.  

Me fui a CVP y estuve allí más de dos años, batallando para hacer crecer una empresa pequeña que nunca logró ir más allá de ser un sueño nacionalista. Allí trabajábamos 20 horas diarias, con gran mística, pero nunca pudimos crecer satisfactoriamente, aún con ciertas políticas de protección por parte del estado. La empresa nunca produjo más de un  3 -4% de la producción petrolera total  del país. Tuvimos algunos éxitos de exploración, mantuvimos una pequeña refinería en Morón y una  presencia en el mercado interno, además de presentarnos ante el país como la empresa petrolera venezolana, un símbolo de nacionalismo petrolero.

Un día rompí con CVP porque se me pidió que perforase de inmediato un pozo exploratorio en el Lago de Maracaibo, a fin de mostrar la actividad de la empresa. Era un pedimento del ministro del sector del momento, José A. Mayobre. Yo argumenté que sería necesario seleccionar una localización y ello tomaría unos tres a cuatro meses de estudio. Sin embargo, se me enfatizó que debía comenzar a perforar en dos semanas. Respondí de mal talante: “Entonces, vamos al lago y arrojemos un sombrero al agua. Donde caiga, allí perforaremos”. Ya Delón no estaba allí, por lo cual no tenía un interlocutor conocedor de la materia. Mi posición fue considerada como una insubordinación y terminó con mi permanencia en la empresa.   

Renuncié pues a SHELL para ir a CVP y renuncié a CVP. Además, nunca más podría regresar a SHELL. ¿Adónde iría? Sintiéndome derrotado, fui empleado por una empresa petrolera de USA en Venezuela pero fui enviado al Golfo de México, como ingeniero de producción, otro retroceso serio en mi carrera. Y allí estuve un año, cuando un día recibí una llamada de Venezuela,  ofreciéndome estar al frente de una campaña exploratoria en el Lago de Maracaibo, no ya como gerente sino Director de Exploración de la empresa. ¿Quién me llamó? José Rafael Domínguez, presidente de:      ¡SHELL SUR DEL LAGO!

Regresé a SHELL en Venezuela, donde continué mi carrera y allí me encontraba cuando fui nombrado, de manera totalmente inesperada para todos y también para mí,  miembro de la primera junta directiva de Petróleos de Venezuela.

A pesar de lo que Pocock me había dicho SHELL si me llamó de nuevo. Algún tiempo después, como director de PDVSA, formé parte del grupo que agasajó a C.C. Pocock en su visita a Venezuela, en su condición de nuevo chairman de SHELL a nivel mundial. Al verme, vino a mí, me abrazó y me dijo: “Gustavo, creo que tu tenías razón al atender el llamado de tu país”. Y agregó, sonriendo: “Todo nos salió bien, a ti y a mí”.

Tristemente, Pocock fallecería en posición de máximo líder de SHELL, aún muy joven, ver:   https://www.nytimes.com/1979/10/13/archives/carmichael-charles-pocock-59-head-of-dutchshell-since-1977-question.html. Su esposa, la bella Nina, fallecería años después en Inglaterra. Una pareja de mi especial afecto.

Nota adicional.

C.C. Pocock fue miembro fundador del IESA.  

viernes, 29 de abril de 2022

VIAJE AL CORAZÓN DE LA LIBERTAD

Hoy, martes 26 de abril, estoy en Filadelfia y he pasado todo el día caminando dentro del corazón de la libertad. Para todos quienes la amamos, caminar por el centro de Filadelfia produce igual emoción que la de un  hadji en La Meca,  un católico en la plaza de San Pedro o  un melómano frente a la tumba de Sergio Rachmaninnov. Son unas 10 manzanas en el centro de Filadelfia que se caminan con reverencia y asombro ciudadano, reviviendo la historia de como una nación se hizo libre, cuanto sacrificio individual lo hizo posible y cuanta dedicación y generosidad pública o anónima contribuyó a forjarla.

La historia que se va revelando ante nuestros ojos al ver los sitios y objetos hoy sagrados, al leer sobre las gestas individuales, es una de generoso y desinteresado esfuerzo. Vemos honrados en bronce nombres que nunca habíamos escuchado antes, pilares fundamentales del esfuerzo. Por  ejemplo, Robert Morris, 1734-1806, de quien nunca había oído hablar y quien fue el financista de la revolución, por lo cual  terminó arruinado. Su  estatua está hoy en el centro de la ciudad. Benjamín Franklin está en todas partes, en los museos, en las tiendas de “souvenirs”, dando nombre a esquinas, museos e institutos.

En el edicicio del centro de la independencia un  niño de hoy y también un anciano, pueden sentarse en una silla, copia exacta de la silla utilizada por los firmantes originales, para “estampar” su firma en la declaración de la independencia.





 El empleado pulcramente uniformado que hace guardia al lado de la campana de la libertad nos cuenta la historia con  ojos humedecidos. No hay nada más contagioso que las lágrimas cuando hablamos de libertad.  





Camino por la calle Walnut hacia el oeste y encuentro el Museo de la revolución Americana y el museo Franklin a mi izquierda y, a mi derecha,  el museo de la Libertad. Al llegar a la intersección con la calle 5 veo un  jardín, florecido y adornado de “dogwoods”. allí está situado el Hall de la Independencia. En la calle 6, cruzo a mi derecha para llegar al edificio de cristal que aloja la campana. Al lado de este edificio  hay un pequeño lote de unos 200 metros cuadrados que marca el sitio de la primera casa de los presidentes, donde George Washington y luego John Adams vivieron durante sus presidencias.

Al cruzar la calle Market entro al  Centro de Visitantes, un primoroso edificio que contiene servicios de información, centro de ventas de souvenirs, un café y el baño público más pulcro que he visto en mi vida. Además veo numerosos panfletos turísticos sobre visitas cercanas, incluyendo la zona de los Amish. Hay un pueblo allí llamado INTERCOURSE, que me parece un destino atractivo, aunque quizás de difícil acceso para mí.  





Filadelfia es una ciudad interesante pero ha sido muy golpeada por la pandemia. Muchas de sus atracciones y restaurantes de nombres atractivos están cerrados y algunos se muestran señales de deterioro irrecuperable. Sus museos son extraordinarios pero, lamentablemente encontré cerrado la joya de la ciudad, el museo Barnes. Visité el Instituto Franklin de ciencias, sitio donde fui uno de los pocos adultos, lugar lleno de niños bulliciosos interactuando con los diversos puntos de exhibición,  donde uno puede verse todos los detalles acerca de su cerebro,  caminar dentro de un corazón o visitar a Harry Potter.

Estuve en el muy recomendado Mercado Terminal Reading, el cual es muy grande, con unos 80 sitios individuales de venta de todo tipo de comida, flores, frutas y vegetales, al estilo del mercado de las Ramblas de Barcelona o el de Madrid, pero no a la altura de estos. Allí me desayuné con un gumbo de camarones y unas  salchichas de cocodrilo en un sitio de comida “cajun”, no muy limpio. La señora vendedora no cesó de decirme “Darling”, muy a la “Gone with the Wind”. 

Cerca del mercado se encuentra el Barrio Chino, copia al carbón de los diversos barrios chinos de las ciudades estadounidenses (excepto el notable de San Francisco), con pequeñas cuevas oscuras donde se comen extraordinarios patos laqueados y maravillosos puestos de frutas (creo que los chinos acaparan las frutas más hermosas del mercado para venderlas en su barrio).

Comí en dos restaurantes que me llamaron la atención, ambos muy buenos: el MALBEC ARGENTINA, en la calle 2,  pequeño pero con unas carnes extraordinarias. Llegué a la hora del “happy hour” y comí brochetas con chimichurri y salchichas muy buenas y tomé malbec muy agradable, todo por $44.

Al día siguiente fui al “OLD BOOKBINDER”, en la calle Walnut, y comí media docena de ostras, una excelente ensalada de salmón y torta de chocolate, todo  con un aceptable “Chardonnay” de la casa, por $45, también por estar dentro del “happy hour”.  



Durante mi estadía de 2 ½ días en Filadelfia caminé 14 millas, según mi celular. Creo que demasiado para mi edad, mi talón derecho me lo está reclamando, pero si uno desea conocer una ciudad hay que caminarla.  Sobreviví en razonable forma.

Regreso a mi casa satisfecho de haber estado en el corazón de los acontecimientos que dieron origen a esta gran nación. La emoción que despierta la libertad no tiene fronteras ni nacionalidad. Al contrario, tiene un ingrediente contagioso. Salí de allí con las pilas recargadas en mi deseo y propósito de ver a Venezuela libre de tanta alimaña ignorante, cursi y corrupta, deseoso de seguir luchando no solo contra los criminales sino contra quienes le hacen la corte, esas versiones criollas de Patricia Hearst.  


domingo, 24 de abril de 2022

AMERICA LATINA: ESCLAVA DE LA MEDIOCRIDAD ¿PODREMOS LIBERARNOS?

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                               "No sabemos lo que nos pasa y esto es, precisamente, lo que nos pasa". 
                                                                             José Ortega y Gasset

                                         Citado por Moisés Naím en su libro: "La Revancha de los Poderosos" 

A pesar de estar caracterizada por un mestizaje indígena-europeo- africano en variados porcentajes pero de razonable homogeneidad, casi con un idioma común, viviendo bajo climas tropicales y subtropicales benignos, la población de América Latina se encuentra social, económica y políticamente estancada, sin visible progreso, esencialmente sumisa bajo la autoridad de líderes políticos generalmente ignorantes, de escasa visión y frecuentemente muy corruptos. Ese triste liderazgo, sin embargo, es el que los pueblos de la región toleran o, peor aún, eligen con entusiasmo, con resultados que llenan de indignación y de  vergüenza a los ciudadanos dignos que no se resignan a ser comparsa de los grandes desastres.

Leer sobre quienes gobiernan la mayor parte de los 670 millones de seres que habitan América Latina es  un ejercicio melancólico. La lista incluye a Nicolás y Cilia, los payasos danzantes de Venezuela; Pedro Castillo, el ignorante peruano de grotesco sombrero; Jair Bolsonaro, el pomposo y arrogante destructor de la Amazonia en el Brasil, a ser remplazado próximamente por el demagogo y deshonesto Lula; los rapaces y cursis Kirchner-Fernández de Argentina; la parasitaria familia Zelaya en Honduras; la macabra pareja pedófila nicaragüense, Daniel Ortega y Rosario Murillo; la podrida oligarquía  de los Castro en Cuba; el  cocalero retozón Evo Morales en Bolivia;  el obispo gozón Fernando Lugo del Paraguay; el amigo de lo ajeno, Rafael Correa de Ecuador; el autócrata populista Nayib Bukele de El Salvador. Y, por supuesto, el paracaidista de indigestas lecturas, el narcisista Hugo Chávez, de Venezuela, quien, armado de miles de millones de dólares derivados del petróleo, irrumpió como elefante en una cristalería en la escena política mundial, dejando a su muerte una destrucción material y espiritual gigantesca en Venezuela.

De una colección de líderes como estos no fue posible, ni lo es, ni lo será, esperar que América Latina pueda abandonar el pantano de la mediocridad en el cual chapotea. Podremos, eso sí, disfrutar de grandes hazañas individuales de miembros de nuestras sociedades en los campos artísticos, deportivos o literarios, pero esos casos no harán más que acentuar la disparidad entre la brillantez individual de minorías y la ignorancia del liderazgo combinada con la mansedumbre de las masas, las cuales se muestran resignadas o hasta orgullosas de formar parte de sociedades de medio pelo (en Los Teques usábamos mucho el término “simiricuire”).    

Frente a esta realidad histórica uno corre el riesgo de pensar que ello se debe a una inferioridad congénita, pensamiento que no solo es sacrílego (políticamente incorrecto) sino probablemente equivocado. Hay tantos casos de brillantez y dignidad individuales en nuestra región que ello parecería demostrar que nuestros genes o cromosomas no son inherentemente inferiores sino que la razón de la mediocridad mayoritaria es otra. Parecería más probable que esta mediocridad que satura la geografía latinoamericana sea más bien un fenómeno cultural, el producto de una cierta manera de ver la vida, la cual ha transcurrido en un ambiente benigno que exige relativo poco esfuerzo.

Si ello fuera cierto, la solución del problema no sería mucho más sencilla que si el asunto fuera genético, puesto que una cultura progresivamente cementada durante más de 500 años ya ha adquirido el poder de una segunda naturaleza. Por decirlo así, el guante sería parte casi indivisible de la mano.

En la década de 1990, creo recordar, nos visitó en Venezuela un premio Nobel de economía, Douglass North. En una entrevista dada a un periódico local, respondiendo a una pregunta sobre nuestros problemas sociales y políticos, dijo: “Hay una tendencia a pensar que la solución a esos problemas reside en cambiar la constitución, enunciar nuevas leyes o reglamentos. Eso no es cierto.  Lo que se requiere es un profundo cambio actitudinal”.

 Ya De Tocqueville lo había advertido así en su visita a Estados Unidos, cuando dijo que el éxito de esa sociedad no se debía a sus leyes sino a las costumbres de sus habitantes, a lo que él bellamente denominó como los “hábitos del corazón”.

Esto no es nada fácil de lograr y no podría ser logrado por gobernante alguno en el término de su gobierno, no importa cuán brillante, visionario y eficiente pueda ser. Y la razón es muy sencilla: ello tendrá que ser un proceso social de naturaleza generacional, no podrá ser llevado a cabo en un ciclo normal de gobernanza democrática sino en el curso de dos o más generaciones. Para lograrlo se requiere un plan que sea adoptado como política de estado por sucesivas administraciones democráticas del país.

Este es el tema que desarrollo, haciendo énfasis en el caso venezolano, en un relativamente breve libro de unas 35-40000 palabras que está listo para ser editado, el cual podrá leerse en copia dura o como libro electrónico. Los mantendré informado porque lo considero importante de transmitir. Ha sido el tema principal de mis reflexiones por los últimos 30 años.  


viernes, 22 de abril de 2022

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Gustavo



UNDÉCIMO VIAJE A SERENDIPIA

 

   CUANDO EL CORONEL SOEHARJO ME DEVOLVIÓ MIS COROTOS

 

1964. Mi esposa Marianela, segunda de la izquierda, de pelo negro, vestida con traje del país. Este era un grupo de las esposas de los empleados extranjeros de SHELL. La señora a la izquierda, Min, era indonesia. A la extrema derecha, Olga, la esposa de Frank Rubio. 

Cuando llegué a Balikpapan, Indonesia, a trabajar con SHELL para mantener la producción y refinación del petróleo del campo de Tandjung, me impresionó el gran tamaño de la aldea de unos 100.000 habitantes, de viviendas precarias habitadas por dayaks (los isleños) y por “navegaos”, muchos chinos que controlaban el comercio de la aldea y una minoría proveniente de Java, Sumatra y otras islas del archipiélago. Estaba militarizada debido a la situación de guerra inminente entre el gobierno de Sukarno y la Malasia. Al ser empleados extranjeros de SHELL nos encontramos prácticamente en situación de prisioneros en nuestras casas. Podíamos ir de allí a la oficina pero para ir a cualquier otro lugar debíamos pedir un permiso a la policía, inclusive si queríamos visitar la casa de otro extranjero de nuestro propio grupo. En la casa que me fue asignada encontré una pareja indonesia, ambos muy jóvenes, ella cocinaba y él limpiaba la casa y lavaba la ropa. Aún entonces prevalecía una cultura basada en la sumisión colonial (las islas fueron colonias de Portugal primero y de Holanda después).  Estos jóvenes se me acercaban sumisamente porque sus cabezas “no debían estar nunca por encima de la mía”, algo que fui cuidadosamente cambiando.

Al pasar por Hong Kong yo había hecho una compra de artículos comestibles y domésticos porque en Balikpapan no los encontraríamos. Pasé dos días, en aquel paraíso comercial que era Hong Kong, comprando jabones, cepillos, pasta de dientes, sopas, carnes y todo tipo de vegetales enlatados, leche en polvo,  linternas, baterías, almohadas, diversos medicamentos contra todas las aflicciones imaginables, vitaminas, pantalones y camisas para el trópico, sombrero contra el sol, la casi infinita diversidad de utensilios domésticos que podría necesitar. Y, por supuesto, grandes cantidades de papel higiénico (no era fácilmente obtenible en Indonesia) y varias docenas de botellas de vino rojo y bastante whisky. Estas cajas serían enviadas a Balikpapan después de mi llegada.

Llegué a Balikpapan y comencé a esperar las cajas y, mientras tanto,  comencé a vivir de lo que allí existía, esencialmente arroz blanco, pescado, vegetales diversos y  algunas carnes llamadas de res (daging sapi) o de puerco (babi), las cuales resultaron ser perros y gatos respectivamente. Los pollos (ajam) que lograba adquirir en la aldea (kampong), eran, como me lo había advertido un inglés en Hong Kong: “rather athletic”. Durante una crisis de escasez de papel higiénico logré mitigarla adquiriendo en la aldea la colección completa de escritos de Mao Tse Tung, que venía en un buen papel absorbente.

Al cabo de varias semanas comencé a preguntar en la empresa la razón por la tardanza en la llegada de mis cajas. Los funcionarios indonesios de la empresa encargados del trámite me dijeron que el obstáculo insalvable que habían encontrado era la actitud del Coronel Soeharjo, el jefe comunista del ejército en Kalimantan (la isla donde estaba situada Balikpapan). Este hombre, me dijeron, era el mayor rival de Sukarno por el poder en Indonesia y no estaba dispuesto a hacerle concesión alguna a las empresas extranjeras. Esto era un asunto de alta política, por lo cual debía tener mucha paciencia.

Después de dos semanas adicionales de espera mi paciencia se había agotado y mi olfato venezolano comenzó a decirme que debía tomar la  iniciativa, si quería ver a mis cajas algún día. En Venezuela yo había sido el “nativo” y  observaba como los empleados extranjeros se comportaban en mi país y como ese comportamiento les hacía posible o les impedía ser aceptados. Había extranjeros que se identificaban de inmediato con el país y quienes nunca lo hacían.

Por lo tanto, decidí actuar en Indonesia como yo deseaba que actuase un extranjero en mi país. Estuve dos o tres días ensayando un breve discurso en Bahasa Indonesia, el idioma del país, y pedí una entrevista con el Coronel Soeharjo.  

El día de la entrevista llegué en mi jeep y fui llevado al despacho del coronel, quien era de Java, de donde provienen muchos de los líderes militares y políticos de Indonesia, un poco como nuestros andinos.

Llegué frente  a él y le di los buenos días: “Selamat pagi, Panglima Soeharjo”, el título que se le daba al jefe militar de la isla. Y procedí a darle mi pequeño discurso. Como nunca he hablado indonesio de nuevo, desde hace casi 60 años, lo que aquí transcribo es mi lejano recuerdo, seguramente lleno de imperfecciones.

“Tuan Panglima. Nama saya gustavo Coronel dan saya datang dari Venezuela. Saya bekerja untuk Shell Indonesia. Beli tiga kotak makanan di Hong Kong yang ada di kantor ini.  Saya ingin menerima mereka, silakan”.

 

Después de mi breve “discurso” el Panglima sonrió y tocó un timbre, el cual hizo aparecer a un ayudante, a quien le dijo: “busque las cajas del Sr. Coronel y colóquelas en su jeep”.

Y me dijo, primero en indonesio y luego en excelente inglés: “Sr. Coronel. Usted es el primer extranjero que me habla a mí en mi idioma. Llévese sus cajas y dígale a sus compañeros que pueden venir a recoger las suyas”.

Al día siguiente llegué a la oficina de SHELL y hablé con los funcionarios que me habían dicho que recuperar las cajas era una tarea casi imposible. Hacerlo, les dije, me había tomado diez minutos.  

 

Meses después en Balikjpapan, después de haber librado algunas duras batallas con los sindicatos comunistas empeñados en tomar el control de la empresa (Ver mi novela “El petróleo viene de La Luna”)  y superados varios incidentes muy peligrosos, la situación llegó a ser de relativa normalidad y nuestras familias pudieron reunirse con nosotros. Nuestro bienestar en Indonesia durante el segundo año de estadía se facilitó grandemente porque tuvimos muy en cuenta lo que los “nativos” desean ver en los extranjeros como actitud: cordialidad, respeto por las diferencias sociales o religiosas y un genuino deseo de interesarse en la cultura del país.