sábado, 6 de junio de 2020

Jorge Luis Borges vive en Virginia





En mi adolescencia, junto a miles de jóvenes latinoamericanos, leí a ARIEL de José Enrique Rodó y absorbí su prédica en contra del materialismo estadounidense, lo que él llamó la “Nordomanía”. En mis ensayos juveniles yo escribía sobre lo mucho que nosotros nos ocupábamos de los norteamericanos y lo poco que ellos se ocupaban de nosotros, de como ellos usaban el cerebro mientras nosotros preferíamos usar el corazón. Repetía a carcajadas el viejo chiste del estadounidense que, al saber que éramos de Venezuela, nos daban una carta para entregar en Buenos Aires.
Ese estereotipo ha sido difícil de matar, sobre todo porque el estadounidense de clase media sigue dando muestras de ignorancia sobre nuestros países y porque el latinoamericano de clase media sigue admirando y desconfiando del “coloso” del Norte.
Hace tiempo que me he convencido que catalogar a los estadounidenses como despreocupados de nosotros es una injusta  exageración. Existe, por ejemplo, una Asociación de Estudios Latinoamericanos en los Estados Unidos que tiene unos 13000 miembros. Hay unos 400 colegios y universidades estadounidenses  que ofrecen estudios y carreras dedicadas exclusivamente a América Latina, en todas sus fases políticas, sociales y culturales. Cada año se gradúan en los Estados Unidos centenares de expertos en Latinoamérica. Hay docenas de Centros de reflexión (think tanks)  que incluyen de manera sistemática el análisis de los asuntos latinoamericanos en sus deliberaciones y publicaciones. Donde vivo, en la zona de Washington DC, no hay semana que estos centros de reflexión no ofrezcan charlas sobre la región latinoamericana.  

                            Dibujo hecho por Borges para ilustrar una de sus obras

Un ejemplo extraordinario de este interés norteamericano por la región latinoamericana es que la segunda colección más importante del mundo de manuscritos, ediciones y documentos sobre Jorge Luis Borges, solo superada por la existente en la Fundación San Telmo de Buenos Aires, se encuentra a apenas una hora de viaje por buena carretera de donde vivo. Está en Charlottesville, Virginia, en la biblioteca de la Universidad de Virginia, la institución fundada por Thomas Jefferson.
La historia de cómo se ha logrado esta demostración de amor por Borges comenzó en 1967, cuando el escritor fue invitado por la universidad para dar una charla sobre Edgar Allan Poe, quien había estudiado en la universidad en 1826.  En la audiencia estuvo el joven bibliotecólogo de la universidad Jared Loewenstein, quien escuchó a Borges definir a Jefferson no solo como el arquitecto de la democracia sino como un demócrata de la arquitectura, refiriéndose a los edificios universitarios diseñados por él. Este fue el inicio de una maravillosa relación entre el joven, nacido en un pequeño pueblo de Virginia famoso por su caverna (Luray) y el gran escritor bonaerense. En 1976, después de haber visitado Buenos Aires en búsqueda de material sobre Borges, Loewenstein recibió una oferta de venta de 400 documentos  que incluían cartas, manuscritos y primeras ediciones de libros de Borges, propiedad de un cercano amigo del escritor  llamado Lisandro Galtier. Esta adquisición marcó el inicio de la colección, la cual tiene hoy más de 3000 documentos, adquiridos, dijo Loewenstein, uno por uno. Loewennstein también publicó un libro describiendo todos los documentos del catálogo, ver: https://vimeo.com/239252200 y https://www.amazon.com/Descriptive-Catalogue-Borges-Collection-University/dp/0813913330. La colección incluye todas las primeras ediciones de todos los libros publicados por Borges, incluyendo su primera obra: “FERVOR DE BUENOS AIRES”, 1923, además de numerosas traducciones de obras de Borges  en francés y en alemán.  Contiene también traducciones hechas por Borges de La Metamorfosis de Franz Kafka y de obras de William Faulkner y Walt Whitman. 
El impacto cultural de esta colección ha sido muy grande, ya que ha creado toda una escuela de seguidores y estudiosos de Borges en la universidad y en la región. Me llamó mucho la atención la bella historia de esta joven, ver: https://blog.bookstellyouwhy.com/collecting-jorge-luis-borges-at-the-university-of-virginia, quien se ha convertido en una coleccionista de Borges de primer orden y está íntimamente asociada con la universidad en el mejoramiento de la colección y de su difusión entre el alumnado.
Soy un admirador de Jorge Luis Borges y de lo que fue su incansable búsqueda de la razón de nuestra presencia en el Cosmos, si es que existe alguna. Pocos como él han tratado de levantar esos velos que nos separan del gran misterio. Fracasó, por supuesto, porque nadie podrá entenderlo jamás, al menos en esta etapa de nuestra evolución como Homo sapiens, pero le llegó bastante cerca, gracias a sus  inmensos saltos intuitivos. Admiro también la elegancia de sus metáforas, la profunda melancolía de sus versos,  solo comparable a los mejores tangos y su veneración por los Borges y Acevedos quienes lo precedieron.  
Fue tan argentino Borges que ello lo hizo universal. Gracias a sus obras y al tesón de un joven salido de un pequeño pueblo de Virginia hoy vive cerca de nosotros, en Charlottesville, Virginia, a corta distancia de mi apartamento. Allá podré ir de nuevo a visitarlo, tan pronto haya pasado esta emergencia mundial de la salud.

jueves, 4 de junio de 2020

UNA ZARZUELA EN CARDÓN



UNA CARTA AL LLAMADO ESTADO MAYOR DEL CONSEJO PRODUCTIVO DE TRABAJADORES DE LAS REFINERÍAS AMUAY-CARDON.

Estimados compatriotas:

Quien escribe esta carta fue gerente general de la refinería de Cardón en los primeros años de la estatificación de la industria petrolera, específicamente durante 1977- 1978, tarea que alternaba con mi condición de miembro de la primera junta directiva de Petróleos de Venezuela. Les digo esto para hacerles saber que no hablo sin conocimiento de causa. Además de esto, tengo ya suficiente edad, casi 87 años, para poder hablarles como un abuelo les hablaría a nietos que han perdido la brújula, con la verdad por delante.
 Veo en la publicación oficial de PDVSA (lo que queda de ella),  link:
http://www.pdvsa.com/index.php?option=com_content&view=article&id=9535:juramentado-estado-mayor-del-consejo-productivo-de-trabajadores-en-el-crp&catid=10:noticias&Itemid=5&lang=es , que ustedes se han reunido en las oficinas de la refinería de Cardón para integrar el Estado Mayor (término bélico) de una entidad llamada Consejo Productivo de Trabajadores de las Refinerías Amuay-Cardón. Los asistentes a esta reunión fueron representantes de todas  “las fuerzas políticas” que hacen vida en el complejo refinador, tales como la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros, FUTPV; la universidad Bolivariana de los trabajadores “Jesús Rivero”; El cuerpo combatiente de milicia CRP; la Juventud Petrolera y Petro Mujer, quienes procedieron a integrar el llamado Estado Mayor arriba nombrado.
¿Con que propósito? Dice la noticia: “Con el compromiso patrio como estandarte y el objetivo de impulsar las transformaciones necesarias en la industria petrolera”.
El líder sindical José Uray fue nombrado jefe del Estado Mayor y  pronunció las siguientes emocionadas palabras: “Con la fuerza del amor, de la unión de voluntades entre los trabajadores y las trabajadoras de este complejo refinador, libramos una batalla de dignidad, con el orgullo de reconocernos defensores de la soberanía, cada uno desde nuestra responsabilidad en la Industria, aportando ideas y victorias hacia el reimpulso de la producción de combustibles para el pueblo venezolano”. Es de hacer notar que el Sr. Uray tiene años como trabajador del complejo refinador, ya que en 2012 apareció en televisión diciendo que el incendio estaba controlado y en 2016 declaró que ya las refinerías habían regresado a su normalidad. Ver:   
El Sr. Uray es simplemente un operador político del régimen.
Sus palabras, muy cursis por cierto, hablan del amor, de las voluntades, de la dignidad, de las victorias y el orgullo, pero la realidad es que, en la situación de estas refinerías, ninguna de estas altisonantes palabras encaja. El complejo refinador Paraguaná en manos del régimen Chávez/Maduro se ha venido derrumbando progresivamente debido a la corrupción e ineptitud de los regímenes chavistas de los últimos 20 años. Hoy en día las plantas están prácticamente cerradas y el Sr. Uray ha sido testigo presencial, cómplice por omisión o comisión, de este derrumbe. Sin embargo, lo que sigue diciendo es que todo está normal.
                                    EL SR. URAY, AL CENTRO, CELEBRANDO LA "VICTORIA" 

Por ejemplo, acaba de recibir uno de los barcos iraníes, como si la llegada de la gasolina iraní fuera una victoria para Venezuela y no la prueba de una humillante y vergonzosa derrota causada por la ineptitud y corrupción del régimen del “presidente obrero” y del paracaidista fallecido. 
Ver tweet:  "Ya el Forest en el Muelle Verde del CRP Cardón con 275.000 Barriles de gasolina, recibido por los Camaradas José Uray, Francisco García y Ramón Zarraga".

Además del Sr. Uray hablaron dos otros miembros del Estado Mayor. Francisco García, otro de quienes recibieron alborozados a los “victoriosos barcos iraníes” dijo que: “es de gran importancia la organización de la clase trabajadora en aras de garantizar la buena marcha de la Industria Petrolera, una empresa forjada en las luchas que la reivindicaron como una Corporación al servicio de la Patria, hija del Comandante Hugo Chávez y hoy guiada por el Presidente Obrero, Nicolás Maduro y un equipo de líderes que dirigen su camino hacia su fortalecimiento”. Como miembro del CPT, la trabajadora Linda Márquez “aseguró que el empoderamiento de la clase obrera en los procesos de la Industria resulta vital para concretar las transformaciones necesarias, con la finalidad de sumar voluntades, apoyando a los líderes con una visión profundamente revolucionaria de los procesos”. Estas palabras no tienen nada que ver con refinación sino con ignorancia y servilismo.
Además del Estado Mayor designado asistieron al acto el gerente del centro refinador agonizante, un miembro de la ilegítima asamblea nacional constituyente y otros políticos del régimen.
Señores y Señoras del Estado Mayor: les digo lo siguiente y lamento tener que hablarles de esta manera:
Las refinerías, como toda planta industrial, requieren de cinco componentes básicos para operar normalmente y con eficiencia: Tecnología de punta, capital suficiente para reinversión y mantenimiento, gerencia profesional de alta calidad, ingenieros y otros técnicos y un cuerpo de trabajadores responsables y dedicados a sus tareas, no a la politiquería. En Paraguaná casi no quedan rastros de ninguno de estos componentes: no hay tecnología de punta, no hay capital para inversión y mantenimiento, no hay gerencia profesional, hay pocos ingenieros y otros técnicos suficientes para manejar las plantas y los trabajadores han sido capturados – como estamos reseñando -  por los politiqueros de oficio como el Sr. Uray y pretenden que ellos solos pueden recuperar lo que se ha perdido por la negligencia de una empresa mal gerenciada desde hace muchos años.
Lo que ustedes están haciendo con este llamado Estado Mayor es una zarzuela, un sainete de mal gusto, un espectáculo cursi y patriotero.
Al actuar de esta manera ustedes se convierten en cómplices del gran crimen que el chavismo/madurismo comete contra el país.
Compatriota,
Gustavo Coronel

miércoles, 3 de junio de 2020

EL FANATISMO: LA PANDEMIA MÁS TERRIBLE



En la Venezuela amable del siglo XX hablábamos de un fanático como aquél quien decía que Luis Beltrán Prieto era buenmozo. Del vecino decíamos: Es buena gente pero es un fanático del Caracas. No teníamos temor de confesar que éramos fanáticos del helado de fresas.
El término había perdido mucho de su carga siniestra, después de la muerte de quienes fueron fanáticos del poder y de la crueldad, Adolfo Hitler y José Stalin. Hoy día, el término regresa a jugar un papel de protagonista en el planeta. Existe una pandemia de fanatismo que le da la vuelta al mundo y que inyecta millones de corazones de rencor, odio y desprecio por la realidad. El mundo vive presa de una pandemia de fanatismo en el cual la primera víctima ha sido la racionalidad.
Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de fanatismo? La siguiente pudiera ser una razonable descripción de un fanático: una persona que exhibe un entusiasmo excesivo y una devoción acrítica hacia alguna persona o asunto controversial, el cual requeriría de una verificación objetiva a la cual el fanático se resiste. En esta definición se destacan algunos conceptos claves: el de anormal entusiasmo y adhesión; el de devoción acrítica, lo cual significa que el fanático no ve nada criticable en la persona o asunto al cual se adhiere y que rehúsa oír argumentos contrarios y los desecha a priori, hasta llegando, si es necesario, a la descalificación del disidente.
Santayana, autor de algunas frases célebres, decía que “un fanático es aquel quien redobla sus esfuerzos cuando ya ha olvidado sus objetivos”, lo cual me suena muy apropiado cuando hablamos del fanatismo chavista, una de las grandes tragedias de nuestra Venezuela.
Existen varis tipos de fanatismo: el racial, el patriótico, el político o ideológico, el religioso y hasta el fanatismo deportivo, como el que exhiben los brutales machistas ingleses llamados “hooligans”.
Sectores académicos que estudian este fenómeno han llegado a creer que existe hoy en el mundo un peligroso incremento del fanatismo político, el cual se expresa a través de la llegada al poder de líderes polarizantes, al estilo de Bolsonaro en Brasil, Chávez en Venezuela, Erdogan en Turquía o Trump en los Estados Unidos. A pesar de que estos líderes pueden ser de signos ideológicos opuestos, coinciden en asumir actitudes narcisistas, autoritarias y mesiánicas, con lemas como “O están conmigo o contra mí”, “Solo yo puedo gobernar este país”,  “No hay nadie que sepa más de esto que yo” y otras consignas por el estilo. Repito, la ideología puede ser de un extremo o del otro pero ambos polos muestran el mismo desprecio por la razón.
El estilo de liderazgo autoritario y arrogante, ajeno a intentos de unificación, deseoso de confrontación, ha encontrado insospechada aceptación entre quienes encuentran en esa actitud oportunidades para compensar sus fracasos personales y para el logro de desquites y venganzas contra ofensas y humillaciones reales o imaginarias. Ellos son especialmente receptivos al mensaje de los fuertes y prefieren las promesas a las realidades, como nos decía Olga Guillot: “Miénteme más que me hace tu maldad feliz”. Estos seguidores fanáticos de un mesías carecen de la capacidad de ver, entender y mucho menos aceptar la relevancia de argumentos que puedan contradecir sus dogmas. Lo que distingue al fanático es tanto su total adhesión a sus creencias, no importa evidencia en contrario, como la negación  agresiva de otros puntos de vista. La información es asfixiada por la emoción.  
Esta pandemia del fanatismo es muy grave porque quienes la sufren  tienen una particularidad fatal: no saben que están enfermos y, por lo tanto, se niegan a ser tratados. Más aun, creen que los enfermos son quienes tratan de hacerles ver razones.  
  EJEMPLO QUE ILUSTRA EL TEMA: MUERTE DE GEORGE FLOYD
Situación: muerte de George Floyd, persona de color, a manos de un policía, de color blanco. Autopsias indican que se trató de un homicidio. Existe un video que muestra como ocurrió la muerte del Sr. Floyd
Reacción inmediata: Protestas populares en diferentes estados del país y en otros países del mundo, generada por las razones siguientes: una, la muerte violenta del Sr. Floyd. Dos, la historia revela que muertes similares en el pasado, de ciudadanos negros a manos de policías blancos, no han sido castigadas de manera justa. La protesta es presión para que se aplique la justicia como es debido.
¿Cómo ve las protestas la gente razonable? : Consideran que la gente que protesta lo hace para exigir justicia. La comprenden y piden que se aplique la justicia y que cesen los crímenes de la policía contra ciudadanos indefensos.
¿Cómo ven la protesta los fanáticos?  Los fanáticos de derecha la ven como un intento de desestabilizar al gobierno.  La protesta, dicen, es un ataque al gobierno por parte del comunismo. Los fanáticos de la izquierda la ven como una oportunidad para culpar a los fascistas y blancos supremacistas de los abusos de poder a manos de los blancos.  
Distorsión de la protesta: Las protestas en varios sitios se han tornado violentas, convirtiéndose en saqueos, pillaje y destrucción de propiedad privada.
¿Cómo ven la violencia en la protesta los fanáticos de ambos signos?
Los fanáticos de la derecha dicen que quienes alimentan la violencia son los miembros del ANTIFA, la cual definen como una organización de extrema izquierda financiada por el comunismo y por los demócratas, la cual será declarada como “terrorista”  por el Presidente Trump. El presidente, añaden los fanáticos de la derecha,  actúa bien al decir, como ha dicho: “a quienes saquean hay que echarles plomo”. Los fanáticos de la izquierda dicen que la violencia es causada por los blancos supremacistas haciéndose pasar por miembros del ANTIFA y que el Presidente Trump es el principal generador de la violencia por su lenguaje agresivo y desafiante.
¿Cómo ve la violencia en la protesta la gente razonable?
Como algo censurable, que debe ser investigada de manera profesional por las autoridades y castigados sus responsables, de la ideología que sean. La violencia, dicen, daña los verdaderos esfuerzos por que se aplique la justicia al policía que mató al Sr. Floyd y porque se resuelva el problema subyacente de discriminación racial que existe en los Estados Unidos. Debe cesar en el país la odiosa discriminación racial, el doble estándar en la aplicación de la justicia. Los fanáticos que predican la violencia, de lado y lado, son culpables de desestabilizar al país, ya estén a favor o en contra del Presidente. No debe politizarse la protesta.
 ¿Quién podrá fabricar una vacuna contra esta pandemia?  Pasará a la historia como héroe insigne.

lunes, 1 de junio de 2020

La tragedia americana de George Floyd, the American tragedy of George Floyd

In English/ En Español

THE AMERICAN DREAM IS DYING WITH GEORGE FLOYD
The brutal murder of George Floyd, a black citizen, at the hands of a white policeman reveals, once more, the progressive deterioration of what has been an exceptional society, aptly characterized as the Great Melting Pot, a society that for almost 200 years has attracted millions of human beings wishing to live in freedom, in democracy and in a just society full of opportunities.
George Floyd is not the only victim, just the most recent one, at the hands of members of an institution that exists to protect citizens, not to abusively judge and execute them. 
The murder of George Floyd has revealed, once more, the existence of a deep-seated racial problem in the United States.   In the land of equality, justice is not being applied fairly to citizens of different skin color. We are not saying that there are no acute problems of criminality in the country or that the police should not have the right to defend themselves against attacks. We are saying there is a tragic police bias in the manner they treat black citizens, characterized by the use of excessive force, one that could almost receive the absurd name of “preventive murder”. The murder of George Floyd at the hands of a white sociopath in police uniform is proof of this.
Equally tragic is what has been taking place after George Floyd’s murder. His death has generated a wave of indignation, not only in the U.S. but also in other countries and this indignation is based upon two powerful reasons: one, the death of a person at the hands of the police and the inhuman manner in which it took place, as witnessed by millions across the globe, and, two, the belief, based in previous, similar cases, that the white murderer would not be justly punished.
These two reasons have produced a massive protest against police brutality. What has taken place later is that the just protest has turned violent, threatening the property and safety of citizens who are not responsible for the tragedy. The protest has become politicized and this is also criminal.  As the protest turns violent due to the presence of groups that are trying to convert it into a political demonstration, the ideological opposition calls for repression (“When the looting starts shooting starts”) . As a result the central problem, the murder of George Floyd, is being diffused and transformed in yet another episode of an unhealthy struggle between extremely polarized groups of American society. The central tragedy of a man’s death is lost in the noise made by extremism and in the explosion of sub-human standards.  The death of George Floyd is becoming just one more chapter of the senseless struggle between “progressive” Democrats and “supremacist” Republicans, between those who believe in global warming and those who call it a fraud and so on and on…  
The political leadership that could show society the path to reason and to the resolution of these tragedies is not only not working  to do so but is an integral part of the problem, as it fuels dissent and resentment with their silences or their tweets.
The old Greeks used to say that when the Gods wanted to destroy humans, they first drove them mad. We are currently living in the stage of madness that precedes destruction, brought about not by Gods but by mediocre leaders.  

EL SUEÑO AMERICANO SE ESTÁ MURIENDO CON GEORGE FLOYD
El brutal asesinato de George Floyd, de piel negra, a manos de un policía blanco es una evidencia más del progresivo derrumbe de lo que ha sido una sociedad excepcional, también llamada El Gran Crisol, una sociedad que ha atraído por casi dos siglos a millones de seres humanos deseosos de oportunidades,  libertad, democracia y justicia. George Floyd no es el único, sino el más reciente de los muertos a manos de miembros de una institución creada  para proteger a los ciudadanos, no para juzgar y ejecutar de manera abusiva a ciudadanos.  El asesinato de George Floyd ha revelado que en nuestra sociedad estadounidense existe un problema humano de raíz en la relación de razas, entre la policía blanca y los ciudadanos negros y que la justicia no se aplica de manera  equitativa a miembros quienes poseen diferentes color de piel. No estamos diciendo que no existen graves problemas de criminalidad en el país ni estamos diciendo que la policía no tiene el derecho a defenderse de ataques en contra de su integridad física. Estamos diciendo que existe una trágica predisposición de la policía blanca para tratar a la población de color con excesiva fuerza, hasta llegar a lo que – de manera absurda -  casi podría llamarse el asesinato “preventivo”. Es a esto que nos referimos. El asesinato de George Floyd a manos de un sociópata uniformado de policía es una prueba de esto. 
Igualmente trágico ha sido lo que ha sucedido después. La muerte de Floyd ha causado una ola de indignación no solo en los Estados Unidos sino en otros países del mundo y esta ola de indignación está basada en dos razones poderosas: una, el asesinato como tal y su callosidad, vista por millones de personas en todo el globo; dos, la creencia, basada en situaciones similares anteriores, que el asesino blanco no sería justamente castigado. Estas dos razones han generado una protesta masiva en contra de la brutalidad policial. Lo que ha sucedido después y está sucediendo en este momento es que esta protesta justa está siendo expresada de manera violenta, atentando contra la propiedad y seguridad de ciudadanos que no tienen la culpa de lo que ha sucedido. La protesta se ha politizado y ello ciertamente es censurable.
Al tornarse violenta la protesta, debido a la presencia de grupos que aprovechan la situación para convertirla en una herramienta política, ella es ahora objeto de la condena de  grupos ideológicamente opuestos, los cuales piden represión. Como resultado, la muerte de George Floyd, el cual es el problema central, es transformada en una lucha entre los polos políticos que existen en la sociedad estadounidense. La muerte de un ciudadano a manos de otro ciudadano se convierte en un campo de batalla entre quienes poseen una visión polarizada de la vida en sociedad. La muerte de Floyd se convierte en apenas un capítulo más de la pugna entre Demócratas “progresistas” vs Republicanos “supremacistas”,  o quienes creen en el calentamiento global  vs. aquellos que lo ven como un fraude, etc. etc.  
El liderazgo político y social que podría conducir a la resolución de esta tragedia no solo no actúa de manera constructiva sino  que, por el  contrario, es parte del problema, al exacerbar los ánimos de la gente con sus declaraciones polarizantes, o con sus silencios o con sus tweets.  
Decían los antiguos griegos que cuando los Dioses quieren destruirnos,  primero nos enloquecen. Vivimos hoy la etapa de locura que podría conducirnos a nuestra destrucción, una etapa generada no por dioses sino por líderes mediocres.

viernes, 29 de mayo de 2020

Un aporte a la historia de la prospectiva en Venezuela



  Para José Alvarez-Cornett, estudioso del futuro

En la década de 1950 la Corporación RAND y el Instituto Hudson, liderados por Herman Kahn, comenzaron a desarrollar técnicas de anticipación del futuro diferente a los pronósticos y predicciones que se utilizaban hasta entonces. Se trataba, decía Kahn, de pensar en lo impensable, en esbozar futuros probables y posibles, más que tratar de ver en la bola de cristal. Los primeros estudios de este tipo fueron pedidos por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos y fueron denominados ESCENARIOS, término acuñado por el novelista y sociólogo estadounidense Leo Rosten, quien colaboraba con RAND.

TED NEWLAND Y CONTACTOS CON SHELL VENEZUELA
En la década de 1960 el grupo SHELL encomendó a Ted Newland, un funcionario argentino-inglés quien había trabajado en el Departamento de Exploración y Producción de SHELL Venezuela y regresado a la oficina de Londres, un informe sobre lo que podía pasar en el Oriente medio durante esa década y el impacto que esos acontecimientos pudieran tener en los negocios globales del grupo. En lugar de desarrollar un simple pronóstico Newland se puso en contacto con Herman Kahn y decidió esbozar tres escenarios posibles sobre lo que podría suceder en materia de geopolítica petrolera, precios y producción en la región y en otras partes del mundo, a fin de evaluar el impacto de estos escenarios para SHELL. Para recaudar datos Newland debió hacer contacto con las empresas SHELL en todo el mundo, en particular con la filial en Venezuela, la cual había sido por mucho tiempo la más importante de las filiales del grupo y tenía jurisdicción sobre otras empresas SHELL en la región latinoamericana. En SHELL Venezuela el trabajo de enlace con Newland le fue esencialmente encomendado al Gerente de Intercambio Comercial (Trade Relations) quien trabajaba bajo la supervisión de Alberto Quirós Corradi. Yo asumí esta posición a inicios de la década de 1970.
Con la colaboración de Pierre Wack, de SHELL Francia, Ted Newland le dio un vuelco al trabajo de futurología en la empresa, el cual había dependido de un sistema llamado UPM, Sistema Unificado de Planificación, de naturaleza más lineal y  sin  la suficiente flexibilidad para enfrentar los acelerados cambios del entorno. En 1973 SHELL generó sus primeros escenarios formales, basando en ellos sus ejercicios presupuestarios y su ciclo de planificación estratégica. El sistema de planificación por escenarios sería la norma de esta empresa de allí en adelante.

LA SEMILLA GERMINÓ RAPIDAMENTE EN VENEZUELA

                                          Hans Neumann
En Venezuela estas nuevas ideas prendieron rápidamente en el seno de  la filial SHELL y fueron promovidos  - en paralelo -  por algunos empresarios como  Hans Neumann y sus colaboradores, los geólogos  Víctor Petzall y Andy Duarte.  Esta modalidad de planificación estratégica por escenarios coincidió, en Venezuela, con el inicio de un intenso debate sobre la nacionalización petrolera, ampliamente reseñado por la prensa, en especial por la revista RESUMEN. Desde 1974 en adelante yo comencé a escribir para esta revista una serie de artículos petroleros, alrededor de 60-70, incluyendo algunos sobre la planificación estratégica por escenario. La revista también publicó los artículos de otros técnicos y gerentes petroleros, esfuerzo que influyó significativamente sobre las decisiones que se tomaron a nivel político sobre la nacionalización.

LA CONFLUENCIA DE LA GENTE SHELL/MARAVEN, DEL GRUPO DE HANS NEUMANN, LA REVISTA RESUMEN Y LA VISITA DE DESTACADOS FUTURÓLOGOS PIONEROS A VENEZUELA.
Durante la década de 1970 Venezuela se convirtió en un foco importante de estudio y debate sobre el método de planificación por escenarios, proceso promovido por actores como los arriba mencionados, la gente de SHELL Venezuela, los empresarios del grupo liderado por Hans Neumann y los esfuerzos visionarios de Jorge Olavarría desde la revista RESUMEN. En especial, el entusiasta Hans Neumann promovió la visita a Venezuela de tres pioneros fundamentales de la futurología: el profesor israelí Yehezkel Dror, los líderes del Club de Roma, AurelioPeccei y Dennis Meadows y el gran gurú de la RAND Corporación y del Hudson Institute, Herman Kahn.
El Dr. Dror, aún vivo, por cierto y activo, a sus 93 años, nos visitó en varias  ocasiones en la etapa 1974-1981. Decía Dror que la capacidad de predecir en las ciencias gerenciales se dificultaba por la abundancia de alternativas. Dror hablaba de una incertidumbre primaria, la cual podía minimizarse con ayuda de técnicas como DELPHI, el cual  era un método de visualizar el futuro más probable en base a cuestionarios sobre el tema enviados a un grupo de expertos en el tema ser analizado, el cual SHELL utilizó a principios de la década de 1960 para la evaluación petrolífera de las diferentes cuencas sedimentarias del planeta, ejercicio en el cual participé en La Haya, Holanda.

                                  Yehezkel Dror
Aurelio Peccei y Dennis Meadows, del Club de Roma,  nos visitaron en varias ocasiones, ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2017/10/recuerdos-de-la-decada-de-1970.html y hasta celebraron su conferencia mundial de 1981 en Caracas, en la cual se  presentaron trabajos de Peccei, Helio Jaiguaribe, Víctor Urquidi, Yeheskel Dror, Juan Rada, Estelio Breto Flores, Eduardo Frei, Sofía Imber, José Curiel, Rafael Caldera y otros, los cuales fueron finalmente publicados en 2010, casi 30 años después. La reunión contó con la activa participación del grupo Orinoquia A.C., cuyo presidente, José Curiel, presentó un documentado trabajo sobre la Interconexión Fluvial de América Latina. Caracas fue escenario de intensos debates entre quienes pensaban, como el Club de Roma, que los recursos del planeta eran finitos y debían ser cuidadosamente administrados y las tesis de Herman Kahn, quien hablaba en sus libros de recursos prácticamente infinitos, dada la creatividad del ser humano.

Peccei, Kahn, Pérez Alfonzo
Herman Kahn nos visitó en varias oportunidades y nos habló en las oficinas de Hans Neumann.  Su conversación con Juan Pablo Pérez Alfonzo y un grupo de unos 20 asistentes, entre quienes estábamos Alberto Quirós, Alberto Vollmer, Juan Socías, Estelio Breto Flores, Andy Duarte, Hans Neumann, Mauricio García Araujo, Sofía Ímber, José Antonio Olavarría, Carlos Rangel y el suscrito en La Guayabita del Perú, la casa de Jorge Olavarría, en Julio 1977, fue de antología. Esta conversación fue  recogida íntegramente en la edición # 194 de RESUMEN, del 24 de Julio de 1977. El desayuno fue de chorizos, perico, arepas, hallaquitas, jugo de lechosa y café y la conversación giró en torno al libro de Kahn: “El año 2000”, una visión muy optimista de lo que sería el planeta a principios del siglo XXI.  Fue un debate, a veces caluroso,  entre la visión optimista y desarrollista de Kahn y la visión cautelosa Pérez Alfonzo, con intentos de varios asistentes de conciliar los extremos. Yo estuve más inclinado hacia la posición de Pérez Alfonzo, que era – en esencia – la posición del Club de Roma, a cuyo capítulo venezolano pertenecí posteriormente por varios años,  cuando nos reuníamos en  la bella casa de María Ramírez Ribes.

LAS IDEAS SOBRE LA PLANIFICACIÓN POR ESCENARIOS DE LA CORPORACION RAND ADOPTADAS POR SHELL FUERON UTILIZADAS POR LA GENTE DEL PETRÓLEO (AGROPET) PARA INTERVENIR EN EL DEBATE SOBRE LA NACIONALIZACIÓN PETROLERA EN VENEZUELA

Como hemos visto arriba, la década de 1970 fue de gran actividad intelectual en Venezuela en lo relacionado con la futurología. En esta década también se llevó a cabo en Venezuela el gran debate sobre la nacionalización/estatificación de la industria petrolera y aquellos quienes estábamos activos en planificar por  escenarios escenarios en SHELL/ MARAVEN, grupo que incluía a Alberto Quirós, Carlos Castillo, Moisés Lapco, Pedro Aranguren, Caricio Anzola, Mariela Ruiz y el suscrito, grupo  reforzado durante la etapa MARAVEN con dos brillantes recién graduados de MIT, Moisés Naím y Raúl Arriaga, llevamos al debate y a las estrategias de los primeros años de la industria petrolera nacionalizada algunos de los conceptos  generados por los pioneros arriba nombrados. Entre estos conceptos se incluían el de prepararnos para futuros posibles y  plausibles, en no asumir que el futuro es una simple extrapolación del pasado y que, mediante el uso de escenarios, era posible tratar de lograr que se concretara el más deseable para el país y para la empresa. El uso de escenarios en el caso de la nacionalización petrolera venezolana llegó a ser de  fundamental utilidad para definir el modelo de administración que debería tener la industria petrolera nacionalizada. El ejemplo más dramático de la diferencia entre nuestra actitud y la actitud predominante en el sector político fue el relacionado con el Artículo Quinto de la ley, el cual permitía a la Nación, de ser deseable en el futuro, celebrar contratos de asociación con el sector privado. El mundo político armó un gran escándalo sobre este artículo, argumentando que desnaturalizaba el acto de nacionalización. Entre las muchas expresiones cursis de patrioterismo que se oyeron sobre este asunto podemos mencionar lo dicho por José Vicente Rangel en Panorama el 4 de Junio de 1975: “la mitificación del aspecto técnico de la nacionalización forma parte del mensaje colonizador”. Y agregaba el 12 de junio del mismo año, en El Mundo: “Una nacionalización chucuta entraña una defensa nacional chucuta. Se le ha perdido opinión a las Fuerzas Armadas sobre esta asunto decisivo”. Rangel pedía la intervención de la Fuerza Armada. Siuberto Martínez decía en “Ultimas Noticias” el 4 de Junio de 1975: “el artículo quinto es como si mi mujer pudiera salir con otro hombre de Viernes a Domingo”. Eduardo Fernández argumentaba el 6 de Junio en El Universal: “Con el artículo quinto le estaremos concediendo a los socios extranjeros de nuevo el lomito”. Godofredo González decía el 4 de Junio en El nacional: “Aunque tengamos el 99% de control el 1% en manos particulares niega la nacionalización”. Ver más declaraciones de este tipo recogidas en la edición de RESUMEN del 3 de Agosto de 1975.
En contraste, los técnicos petroleros pensaban que el artículo quinto era simplemente una herramienta que podría utilizarse si era necesaria, era algo que meter en la alforja de viaje, en lo que los llaneros llaman el “porsiacaso”. El futuro, por cierto, nos daría la razón de manera  contundente.  
El 12 de Enero de 1974 se llevó a cabo una reunión de 400 técnicos y gerentes petroleros organizados en AGROPET con Carlos Andrés Pérez y  su  gabinete en pleno en el Palacio de Miraflores. Allí, las exposiciones de la gente del petróleo incluyeron “El Concepto de Futuros Probables como base de una estrategia petrolera a largo plazo”, trabajo realizado por Nelson Vásquez y Ramón Mantellini, en el cual se manejó el concepto de escenarios. Una síntesis de esta exposición fue publicada en RESUMEN, en Enero o febrero de 1974. Este evento probó ser fundamental para moldear las ideas del gobierno sobre la naturaleza del acto nacionalizador.  
Una historia de la prospectiva y de las técnicas de planificación por escenarios en la industria petrolera mostrará que Venezuela estuvo en la vanguardia de ese proceso, casi desde su nacimiento.


martes, 26 de mayo de 2020

SUEÑOS DE LIBERTAD, DESPERTARES DE ESCLAVITUD


Anoche soñé que el Presidente Juan Guaidó había constituido un gobierno en el exilio, desde el cual había notificado a los venezolanos que se iniciaba la estructuración de un ejército de liberación integrado por voluntarios venezolanos y de extranjeros que se quisiesen sumar a ese cuerpo. Esta decisión, nos decía el presidente legítimo de Venezuela, había sido tomada porque el régimen se negaba a irse del poder y continuaba oprimiendo al pueblo. La situación de los venezolanos había llegado a ser insostenible y se habían perdido las esperanzas de una transición pacífica. Los cubanos – decía Guaidó -  no le permitían al régimen de Maduro abandonar el poder porque ello sería de consecuencias muy graves para el gobierno castrista. Maduro y su pandilla eran títeres del castrismo, nos decía Guaidó.
En cada país que apoyaba a Guaidó, que eran la inmensa mayoría, se habían establecido centros de registro y de entrenamiento militar básico. En cuatro meses el número de voluntarios ya sobrepasaba los doscientos mil hombres y mujeres, de todas las edades. Yo había acudido al centro de Virginia, USA, donde había sido aceptado – a pesar de mi edad -  como miembro del grupo que desembarcaría en la zona central del país. Los países democráticos de las Américas se habían comprometido a equipar al ejército de voluntarios y se había comenzado a planificar la logística de lo  que sería un desembarco por varios sitios simultáneos. Excepto por los detalles técnicos y militares la noticia de lo que se proyectaba no  se había mantenido en secreto. Primero, porque era imposible, segundo, porque era innecesario. Más aún, saber lo que estaba gestando había hecho que la población venezolana recuperara su entusiasmo y comenzara  a organizarse en centros de resistencia que actuarían en apoyo al ejército de liberación. En los cuarteles pululaban toda clase de rumores. Soplaban los vientos de fronda. Algunos miembros del régimen se habían ausentado “de vacaciones” hacia Cuba y Nicaragua, otros hacia Rusia o Zimbabue. La Carlota experimentaba una inusitada actividad.  El yate de Aristóbulo había zozobrado en su intento de llegar a Cuba, por llevar sobrepeso en lingotes y la marea había llevado hasta la playa en espectáculo deprimente -  el cuerpo, en bikini,  de una funcionaria del régimen de alto nivel.  
Nicolás Maduro había convocado a líderes de la  oposición “sensata”  y había incorporado a Henri Falcón, Claudio Fermín, Enrique Ochoa Antich y a Juan Barreto a un gabinete  que lucía de amplias dimensiones. Padrino López se dirigía incesantemente al país con arengas en contra de la presencia  “de botas extranjeras tratan de hollar el sagrado suelo de la patria”. El titular del nuevo Ministerio Popular para la  Paz y la Felicidad, MINPOPUPAFEL, Claudio  Fermín, hablaba de la necesidad de evitar el derramamiento de sangre y de vivir en paz, entre hermanos. Aunque en el sueño yo sabía que era Fermín, su figura era la de un zorro entrado en años, una de esas cosas absurdas que tienen los sueños.
Un fraile muy parecido al Tigre predicaba en la esquina de Pajaritos sobre la necesidad de  tener paciencia.  ¿“Y es que 20 años de paciencia no bastan?” le respondía una joven indignada por la mansedumbre del predicador.
Inmensos barcos de crucero se habían habilitado para transportar el ejército de liberación, escoltados por barcos de guerra de varios países de América. La operación se iniciaría con un ataque aéreo contra Fuerte Tiuna, símbolo del entreguismo chavista.   
Me desperté cuando me encontraba esperando mi turno para entrar a la nave que me llevaría a Venezuela. En las inmensas filas de voluntarios me encontré con muchos amigos vivos  y otros  ya fallecidos en la realidad, todos quienes irían a luchar por la libertad del país. Íbamos a librar  una segunda guerra de independencia para Venezuela. Como la primera, esta también tendría que ser – lamentablemente -  una guerra civil, ya que con Bolívar combatieron muchos españoles y extranjeros voluntarios, mientras que con Boves y Morales lucharon muchos nativos de Venezuela. Ahora los venezolanos deseosos de libertad, democracia y justicia se verían las caras con venezolanos traidores a su país, muñecos de trapo bajo las órdenes de la Cuba castrista, gente con y sin uniforme que vendió su alma al narcotráfico y al contrabando.  
En este punto de mi sueño me desperté y debí regresar, con reticencia, a la realidad.  Leo las últimas declaraciones de algunos líderes políticos, politólogos y expertos que siguen recomendando negociar con Maduro y darle garantías a él y a su círculo de pandilleros que no serán perseguidos. Esa es la pesadilla llena de indignidades a la cual despertamos. Por cansancio espiritual, porque han perdido la voluntad de resistir, porque están exhaustos o porque ven que ello les daría beneficios personales, estos venezolanos (y algunos extranjeros)  nos recomiendan entregar  las banderas que un país debe mantener en alto si aspira a ser digno y decente.    
Estoy impaciente por ver transcurrir el día y  llegue, de nuevo,  la hora de soñar. Solo  en sueños somos libres los venezolanos de hoy.
Al despertar se regresa a la condición de  esclavos aletargados, unos presos de una profunda angustia por la inacción que nos rodea, algunos por el entreguismo disfrazado de pragmatismo y aún otros por el descarado abandono que han hecho de sus principios y valores.

sábado, 23 de mayo de 2020

Venezuela: el derrumbe de sus paradigmas



La sociedad venezolana se ha manejado por largas décadas en base a algunos paradigmas fundamentales, la mayoría de los cuales están hoy muertos o agonizantes debido a la corrupción del liderazgo político y al bajo nivel de ciudadanía existente. ¿Cuáles son algunos de estos paradigmas?:
·        Nuestra izquierda política es idealista y pura,
·        el presidencialismo providencial,
·       la gratuidad de la educación superior
·       la Fuerza Armada como ejército de libertades y defensora de la Nación,
·       la PDVSA como símbolo de soberanía,
·        la CVG como modelo de desarrollo regional y,
·        los puertos y aeropuertos como funciones estratégicas en manos del estado.
 Cada uno de estos paradigmas se encuentra hoy en crisis, en estado de acentuada ruina material o espiritual y, por lo tanto, deben ser profundamente cuestionados y revisados críticamente, cuando no desechados de raíz, si deseamos ver una Venezuela futura libre de pesados fardos que le dificulten el camino a su cabal realización. Aunque la aparición de estos paradigmas ha sido explicable en casi todos los casos, su consolidación ha probado ser fatal para el país ya que han ido configurando una filosofía estatista de nuestra gobernabilidad y el  abandono del fundamental concepto de sociedad civil.
NUESTRA IZQUIERDA POLÍTICA ES IDEALISTA Y PURA. Este paradigma nace con la generación del 28, de una raíz de verdadero idealismo y pureza de intenciones. Los jóvenes estudiantes se rebelaron en contra del dictador Juan Vicente Gómez,  símbolo de autoritarismo primitivismo. Así lo plasma Rómulo Gallegos en sus novelas, particularmente en “Doña Bárbara” y  “Reinaldo Solar”. Los estudiantes se nutrieron de literatura marxista utópica, lo cual llevó al incipiente sector político a la infortunada desviación de apoyar  la tiranía cruel de José Stalin y el comunismo soviético. A partir de esa desviación el izquierdismo venezolano se ha identificado de manera acrítica con las tiranías de izquierda, excusándoles sus peores abusos y crueldades: Stalin, Castro, Chávez. Ahora, frente a la horrorosa mediocridad de Maduro, la izquierda política venezolana se encuentra en franca crisis y requiere con urgencia una profunda revisión. Su alta calidad intelectual era su mayor fortaleza, cuando Otero Silva, Petkoff, Zapata o Cabrujas eran la izquierda. Hoy está representada por  la cursilería y servilismo de un  Lanz, un Izarra o un Isaías Rodríguez y por la procacidad de un SantRoz.     
EL PRESIDENCIALISMO PROVIDENCIAL. Este paradigma también tiene una razón explicable, ya que después de la larga dictadura de Gómez  el país necesitaba un  liderazgo político democrático de carisma. Surgió Rómulo Betancourt, con grandeza de miras, vocación didáctica, deseos genuinos de elevar el nivel ciudadano de su pueblo pero, después de él, fueron llegando líderes de menor dimensión que introdujeron progresivamente rasgos de populismo y/o de una democracia rutinaria e indiferente, a lo Herrera o Lusinchi. El genuino  intento de Pérez II de ser estadista le costó una rebelión popular por parte de quienes ya preferían las promesas a las realidades.
LA GRATUIDAD DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR. El deseo de la nueva democracia post-gomecista fue el de crear a corto plazo una sociedad de alto nivel educativo, por lo cual se consagró al nivel político y hasta constitucional  la gratuidad de la educación superior. La universidad se abría para todos. Se permitía la permanencia casi indefinida del estudiante en la universidad. La matrícula era gratis y hasta la comida comenzó a subsidiarse desde 1944, considerada como  “un servicio que responde a un derecho social, el cual podía extenderse a otros grupos relacionados, personal, familiares”. La politización del presupuesto universitario, la baja e irregular asignación salarial a los profesores, la gratuidad total de estudios y alimentación, el relajamiento de los procesos de evaluación, han sido los principales enemigos de la excelencia universitaria, hasta llegarse al desastre chavista a partir de 2000. La lección que debería haber aprendido el país es que no hay nada más costoso que lo gratis.
LA FUERZA ARMADA COMO DEFENSORA DE LIBERTADES Y DEFENSORA DE LA NACIÓN. La consolidación de la Fuerza Armada venezolana como cuerpo pretoriano, con vocación de poder político, probablemente tuvo sus semillas en el caudillismo regional y  las montoneras del siglo XIX. Durante la primera mitad del siglo XX fue poco más que un órgano protector de la dictadura, primero de Gómez, luego de Pérez Jiménez. Por algún tiempo, la democracia pareció haberla convertido en una organización profesional y apolítica, gracias a la tarea que debió acometer para combatir la guerrilla izquierdista. Una vez pacificado el país el cuerpo armado se fue burocratizando y mezclándose con el sector político, convirtiéndose en un organismo esencialmente desocupado, lo cual lo llevó progresivamente a convertirse en una especie de sindicato armado, exigiendo beneficios materiales y cuotas de poder político. Esto llegó a su máxima expresión a la llegada de Chávez al poder, ya que Chávez – siguiendo las recomendaciones de Norberto  Ceresole – introdujo el concepto de alianza cívico-militar, el cual llevó a la Fuerza Armada a desempeñar el papel de socia de la llamada revolución. Hoy en día la Fuerza Armada venezolana es una institución traidora a su misión y muchos de sus miembros de alto rango se han transformado en vulgares delincuentes, contrabandistas, lavadores de dinero, ladrones del erario público, abusadores de su poder armado, represores de la ciudadanía, en fin, una lista macabra de violaciones a la honestidad personal, a  los derechos humanos de sus compatriotas y a sus deberes como defensores de la Constitución y las leyes.  Representan  hoy un lastre insoportable para el país.
PDVSA COMO SÍMBOLO DE SOBERANÍA. La politiquería, las ideologías extremas, los complejos colectivos  de inferioridad, la misma riqueza petrolera concentrada en manos de gobiernos populistas y los resentimientos de clases ha llevado a una noción estatista y autoritaria de la gobernanza. El estado manda, el estado da, el estado quita. Los venezolanos ven el estado como proveedor de recompensas a quienes son leales a la autoridad o como agente de castigo para los disidentes. Los conceptos de sociedad civil, de iniciativa privada y ciudadana, los derechos y deberes que el individuo posee en sociedades avanzadas, todo ello se ha mantenido en el enanismo. Y como el estado ha sido generalmente el gobierno y el gobierno el líder providencial, ello ha conducido a una sociedad dependiente de una figura paternal, el cual – para empeorar las cosas – ha estado frecuentemente ausente del hogar, tanto literal como figurativamente. Ello ha llevado a identificar soberanía con estatismo.  Por ello se estatificó la industria petrolera, la cual ha llegado a ser  una herramienta para el beneficio de una oligarquía del poder político, con exclusión del resto de la nación. El resultado del saqueo está hoy a la vista,  una industria en ruinas, con sus fragmentos en manos de chinos, rusos, iraníes, militares corruptores, chavistas lavadores de dinero, es decir, la antítesis de lo que debe ser la verdadera soberanía. No hay soberanía petrolera,   somos hoy un país vasallo e indefenso.   
LA CVG COMO SÍMBOLO DE DESARROLLO REGIONAL. La CVG es (realmente, fue) una empresa que nació con un claro mandato de planificadora del desarrollo regional y que se fue convirtiendo, debido a la corrupción del liderazgo político y a la codicia de las “fuerzas vivas” de la región, en un monstruo de dos cabezas, una de hasta 40  empresas en su mayoría improductivas, otra de servicios públicos altamente subsidiados o de  distribuidora de energía y productos terminados a otras dependencias del estado que no le pagaban. Un sueño bien llevado por algún tiempo se convirtió  luego en vaca lechera para nutrir al sector político y a las clases poderosas de Guayana,  en  pesadilla burocrática pasto de la codicia de militares, sindicaleros y empresarios regionales.
La CVG  ya no existe. Ninguna planta funciona normalmente, la mayoría de ellas está  cerrada. El modelo fue pasto de la corrupción y de la cobardía, proceso que comenzó bastante antes de la llegada a Guayana del chavismo pero que se exacerbó a esa llegada. Lo que debía ser una corporación que diera recursos al resto del país se transformó en una corporación que vivía del resto del país. De agente contributivo a la Nación se convirtió  en parásito en necesidad de constantes inyecciones de dinero.  Como en las caimaneras beisboleras de antaño, cuando ya le derrota se tornaba avasallante, hoy es preciso gritar: “Otra partíaaaaa!”.  Debe surgir un nuevo paradigma de desarrollo regional, aunque sin honestidad y sin verdadero compromiso ciudadano cualquier modelo futuro estará condenado al fracaso. 
PUERTOS Y AEROPUERTOS EN MANOS DEL ESTADO. El Puerto de Puerto Cabello siempre ha sido el más importante del país. Hoy está en la bancarrota. Su historia ha sido siempre tenebrosa. En manos del gobierno central, durante buena parte del siglo XX, llegó tener unos 3000 empleados, muchos de ellos reposeros. Gracias a la descentralización su funcionamiento fue asignado a la gobernación del estado Carabobo, en manos de Henrique Salas Romer y de 3000 empleados pasó a tener unos 200 empleados, ya que mucha de su actividad se contrataba con terceros. Aunque nunca exento de corrupción debido a la presencia obligada de otros sectores del gobierno, tales como la Guardia Nacional y  el Ministerio de Hacienda, el Puerto se convirtió en una formidable fuente de ingresos para el estado Carabobo. Esto desapareció al llegar Chávez al poder, quien devolvió el puerto al gobierno central para ponerlo en manos de una empresa cubana castrista. Esto fue aprovechado por otras dos instituciones parasitarias del gobierno, DIANCA y OCAMAR, para erosionar la actividad del puerto. Hoy en día el puerto de Puerto Cabello está en ruinas después de que en 2001, bajo la gerencia del Estado Carabobo, figurara como el tercer puerto más importante  de América Latina.
   ESTÁ LEJANA LA REDENCIÓN DE VENEZUELA
El cambio de paradigmas que será necesario será, en el mejor de los casos, una tarea de décadas. Es evidente que la Venezuela de hoy no es factible.  Si no altera radicalmente los paradigmas que la han  manejado por casi 100 años corre el peligro de  desaparecer como país independiente.
¿UN ESCENARIO DE LARGO PLAZO: LA GRAN COLOMBIA?   
Es posible que, en el largo plazo, hacia fines de este siglo, Venezuela pase a ser parte de un país de mayor tamaño, un  bloque andino-amazónico en el cual nuestras prioridades como país deban ser modificadas en base a prioridades regionales de mayor rango. A pesar de las explosiones de ultranacionalismo parroquial a lo Bolsonaro, a lo Trump o a lo Brexit que existen hoy, el planeta Tierra se mueve de manera lenta pero inevitable hacia un proceso de integración como fórmula última de sobrevivencia.