viernes, 2 de diciembre de 2022

Carta a Gerardo Blyde sobre la negociación con Maduro

 

 


CARTA A GERARDO BLYDE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON NICOLÁS MADURO

 

Apreciado Sr. Blyde:

Le dirijo esta carta en su condición de jefe del equipo negociador designado por la llamada Plataforma Unitaria, integrada por varios partidos políticos venezolanos, para negociar con el régimen de Nicolás Maduro posibles soluciones de naturaleza política y humanitaria a la trágica crisis que atraviesa Venezuela desde el inicio de este siglo XXI, desde la llegada al poder de Hugo Chávez y sus seguidores.

Lo hago porque su entrevista radial del 28-11-2022, dada a Román Lozinsky, representa – que yo conozca -  la más clara exposición de la postura del grupo político arriba nombrado sobre su intento de resolver la crisis venezolana, verla en: Blyde: condiciones electorales DD.HH. próximos temas en México (mundour.com).

 

Su presentación tiene la virtud de la claridad y ello facilita su análisis.

 

Comienza usted por preguntarse y preguntarnos si existe en Venezuela una crisis humanitaria, sí o no, y responde que sí, basando su respuesta en una enumeración parcial pero dramática de las tragedias que el régimen chavista ha generado en Venezuela: el caos educativo, el desastre de la salud, el colapso de los servicios públicos, la degradación ambiental. Ha podido añadir, por supuesto, la inmensa corrupción y prostitución de las instituciones del estado y el  éxodo de millones de venezolanos causado por la crueldad de las condiciones de vida en el país. Pero ha dicho suficiente, concuerdo que existe una profunda crisis humanitaria.

Mi primera diferencia de perspectiva es sobre lo que usted dice de seguidas: la existencia de la crisis humanitaria nos lleva a la única salida posible, la negociación, el diálogo. En el curso de la entrevista usted repite varias veces que esta es la única salida y dice que las sanciones externas no han funcionado.  Le pregunta usted a los oyentes que, si avizoran otra salida posible, que la planteen, en lugar de criticar y hasta tratar de destruir las que ustedes plantean.

Con mucho respeto, hago las siguientes reflexiones. Creo que una crisis humanitaria no es solamente la que atañe a nuestras condiciones materiales de vida. No solo las privaciones del cuerpo, el hambre o la enfermedad, generan la crisis humanitaria, sino que también la generan la carencia de libertad, la humillación constante, la supresión de la capacidad de auto-realización, la cesación de nuestros sueños de superación y la muerte de la esperanza.

 Las privaciones materiales tienden a ser de naturaleza temporal mientras que las privaciones espirituales tienen un impacto de largo plazo, desmoralizador, el cual va minando la capacidad de todo un pueblo de mantener su dignidad y de sentirse orgulloso de su gentilicio. Tengo la impresión de que hay en ustedes un comprensible énfasis para tratar de atender los componentes materiales de la crisis pero una insuficiente atención de sus componentes espirituales, lo cual los lleva a pensar que hay que negociar como única alternativa.

No estoy de acuerdo.  Hay al menos otra alternativa que  parece haberse abandonado en la mente del liderazgo político venezolano, con algunas excepciones. Me refiero a una combinación de rebelión ciudadana en el plano doméstico, incluyendo la desobediencia civil y de sanciones externas como las que se han venido aplicando por Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, las cuales han debilitado significativamente al régimen. Ustedes dicen que las sanciones han fracasado porque el régimen aún no ha caído, pero lo correcto sería decir que – hasta ahora -  han sido insuficientes para lograr su salida, al no ser complementadas por la rebelión a nivel doméstico.

Quienes creemos que la crisis humanitaria tiene un decisivo componente espiritual vemos la negociación para resolver lo material al costo de lo espiritual como una rendición. No es que el alivio de las carencias materiales no tengan un efecto positivo sobre la población sino que ello será, como usted mismo acepta, de naturaleza paliativa, comparada con la magnitud de la crisis. Para lograrlo, estaremos pagando el altísimo precio de tragarnos todos los sapos imaginables y de sentarnos con los narcos, los asesinos, los ladrones, los lavadores de dinero, para tratar de lograr alguna mejora temporal para una modesta parte de nuestro pueblo.

En base a lo que digo arriba, acepto que la negociación dará algunos frutos, pero ellos vendrán a cambio de las indebidas concesiones que ustedes tendrán que hacerle al régimen criminal, concesiones que intensificarán nuestra crisis humanitaria en su componente espiritual. No solo de pan vive el hombre sino que es necesaria la salvaguarda de nuestra dignidad y del orgullo de ser quienes queremos y debemos ser como país.  

En este punto de mis comentarios deseo enfatizar que reconozco lo difícil del dilema venezolano, el cual debe elegir entre atender las carencias inmediatas (ganar el hoy) y evitar el deterioro de los valores y principios que deberían garantizar la sobrevivencia del alma nacional (ganar el mañana). Cuando me inclino por lo segundo no es por dureza de corazón sino por creer sinceramente que no debemos comprar un cierto bienestar presente a expensas del futuro.

 

Además de este comentario de fondo, tengo comentarios de forma sobre el proceso que ustedes adelantan. No dudo que han estado trabajando intensamente, pero creo que el país debería tener mejor información sobre el proceso, aunque ello no sea fácil, por la necesidad de mantener cierta confidencialidad. Me refiero a la ausencia de información a los venezolanos sobre los detalles del plan, los cuales parecen figurar en anexos que no son accesibles al público. ¿Qué obras, que acciones se irían a acometer?  Recordemos que el sector eléctrico fue objeto, hace varios años, de una inmensa inversión, la cual fue desastrosa y solo sirvió para enriquecer a los bolichicos y a sus cómplices del régimen chavista. ¿Qué podrá hacerse ahora que no sea un paño caliente? Recordemos también que la crisis humanitaria de la educación tiene que ver más con la indoctrinación de nuestros niños y jóvenes que con la pintura de las escuelas y la compra de pupitres (sin negar que esto sea también importante). La raíz de la crisis educativa es la intención que ha tenido el régimen de crear un venezolano “nuevo”,  esclavo del castrismo, abrumados por los mismos complejos de inferioridad que aquejan a los analfabetas que nos gobiernan.

Sr. Blyde: aprecio su empeño y respeto su posición,

Gustavo Coronel  


miércoles, 30 de noviembre de 2022

MI REGRESO AL ANCHO MUNDO DEL NEW YORK TIMES

 



    Advertencia: no tengo ni he tenido jamás relación comercial alguna con el New York Times.

La llegada de la pandemia y, sobre todo, mi diagnóstico de cáncer que me llevó eventualmente a perder un riñón, etc., me hizo pensar que ya no valía la pena que siguiese recibiendo la prensa. Cancelé mis suscripciones, válidas para un largo plazo que probablemente ya no podría disfrutar.

Al paso de los meses pude ver como las vías de comunicación con el mundo exterior se me iban  cerrando, debido a que todos los periódicos que consultaba por internet exigían una suscripción para permitir mi acceso a su contenido.

Y esto se fue convirtiendo en una fuente de gran frustración para mí. 

Hace un mes decidí reanudar mi suscripción al New York Times y he regresado a ese ancho y maravilloso mundo, apostando que viviré lo suficiente para utilizar plenamente mi nueva suscripción. 

Y hasta ahora voy bien y he podido re-entrar a un mundo de increíble diversidad, porque no solo es que el New York Times informa, sino que interpreta la noticia y le da profundidad ensayística. Al regresar a sus páginas, me he dado cuenta de que había estado viviendo en un mundo cada vez más pequeño, contentándome con lo que me proporcionaba una TV insípida y sesgada y con los frívolos agregados de noticias, los cuales contienen mucha basura sobre las Kardashian, Kanye West, Jennifer López y los problemas psico-vaginales de Shakira.

Ahora, todas las mañanas, a las 5 a.m., abro mi puerta y encuentro allí, esperándome, una bolsa azul plástica con la edición del NYT del día. De los lunes a los jueves las secciones son de modesto grosor pero el viernes, sábado y, especialmente, el domingo, se tornan rollizas, con una gran cantidad de información sobre todos los temas imaginables, desde las recetas para preparar un pavo hasta los pormenores de la guerra desatada por Rusia contra Ucrania y las tribulaciones en China o los almuerzos de Trump.  

Abrir las páginas de la edición del día es re- entrar al mundo, salir de nuestro estrecho territorio de la tercera (o es ya cuarta?) edad, para saber que hay gente (no solamente los políticos) que no pueden vivir sin mentir; que en Haití el gobierno ha sido prácticamente avasallado por bandas de delincuentes; que en Ucrania los rusos pierden la guerra pero, vengativos y cobardes, desean destruir el mundo civil; que en Nueva York las óperas y los conciertos y las galerías de arte continúan su presencia avasallante; que en Catar la política y el futbol se enfrentan en la cancha o que Elon Musk, nuevo dueño de Twitter, ahora busca una pelea con Apple.   

 Leemos allí sobre el colapso del Bitcoin, sobre Olivia Butler y sus obras de ciencia-ficción y sobre tantas maravillosas vidas que se han extinguido y que nosotros nunca pudimos compartir. Vemos que los fallecidos en New York City, en su gran mayoría, pasan de 90 años y que algunos ya rozaban la centuria. Y, entonces nos preguntamos, ¿es que, acaso,  la Gran Manzana será tan malsana como la pintan?  

La sección dominical sobre libros es una de mis favoritas. Allí se habla de los viejos y consagrados autores pero, también, de los nuevos. Se habla de poesía que jamás habíamos escuchado, de ciencia ficción que rivaliza con los viejos maestros como Jack Vance, de biografías de hombres y mujeres a quienes nunca habíamos oído nombrar pero quienes tienen mucho que enseñarnos sobre cómo vivir con  dignidad y belleza.

Y leemos sobre los vinos de Portugal que no desmerecen frente a los del Río Ródano francés, o sobre los whiskys japoneses o las arepas venezolanas, las cuales poco a poco conquistan el mundo montadas sobre los hombros de una juventud a la cual no le importa que sus camisas se llenen de grasa y mantequilla derretida.

    El NYT es un banquete.

 Claro, no es el único periódico maravilloso que existe en el mundo. El Washington Post, el Boston Globe, el Guardián de U.K., El País de España, El Nacional de Venezuela, La Nación de Buenos Aires, El Corriere della Sera de Italia, De Telegraaf de Ámsterdam, etc.etc. etc. (como decía Yul Briner en “The King and I”), también son grandes diarios. Todos ellos nos mantienen viviendo en el ancho mundo. Su existencia es fundamental porque nos recuerdan, cada día, que el ser humano comparte los mismos anhelos en todos los rincones del planeta y que el único camino para la salvación de nuestra especie será aceptarnos los unos a los otros, con nuestras  similitudes y diferencias.

Mañana el NYT estará en mi puerta y podré entrar, como todos los días, en su inmenso mundo.

Hasta el día que el NYT se acumule, poco a poco, en mi puerta. Ese día, espero, que mi vecino pueda seguirlo aprovechando.

lunes, 28 de noviembre de 2022

INCOHERENTE POLÍTICA ESTADOUNIDENSE FRENTE AL NARCOESTADO ECOCIDA VENEZOLANO

 





**** Los Estados  Unidos actúa de espaldas a sus principios en su relación con el régimen chavista

En las últimas semanas el gobierno de los Estados Unidos ha mostrado una intolerable suavidad frente al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, el cual es uno de los narco estados ecocidas más peligrosos del hemisferio, generando un éxodo masivo de unos siete millones de personas, quienes representan un problema humanitario de primer orden para todos los países de la región, especialmente para los Estados Unidos.

El régimen de Nicolás Maduro muestra tres características claramente contrarias a las políticas que dice sustentar el gobierno estadounidense. Estas características son:

1.    El régimen es un narco estado, el cual no solo se ha convertido en la ruta preferida para la llegada a Estados Unidos y a Europa de la mayor parte de la coca que se produce en Colombia, Perú y Bolivia sino que se está convirtiendo en un importante productor de coca, actividad amparada por el régimen de Maduro. Ver noticia en Efecto Naím:  https://www.youtube.com/watch?v=pYOVj2yoIqA&t=506s. La información que presenta Efecto Naím está basada en un estudio hecho por Insight Crime, ver: https://es.insightcrime.org/noticias/la-revolucion-de-la-cocaina-en-venezuela-un-panel-de-insight-crime/ . Los cultivos de coca en Venezuela ya se encuentran en cuatro estados del país: Zulia, Apure, Táchira y Amazonas y la actividad está controlada por el régimen de Maduro, especialmente por el ministro de la Defensa Vladimir Padrino López y por Diosdado Cabello, con el visto bueno de Nicolás Maduro y su entorno.

Debido a esta actividad el gobierno de los Estados Unidos anunció, en marzo 2020, que pondría una recompensa de $15 millones sobre la cabeza de Nicolás Maduro, citando como razón fundamental la lucha contra el narcoterrorismo. Esta recompensa está vigente.

2.    El régimen de Nicolás Maduro es ecocida. La destrucción que ha generado en el sur de Venezuela, en la región de Guayana limítrofe con Brasil, Guyana y Colombia, ha sido trágica. Allí el ejército venezolano, los garimpeiros brasileños y los guerrilleros colombianos se disputan la explotación ilegal y caótica de los minerales existentes. Esta agresión a la ecología de esa frágil zona ha sido denunciada por las organizaciones ambientalistas que estudian la situación, en especial por SOS Orinoco, ver: https://sosorinoco.org/es/ . No solo esta zona al sur de Venezuela ha sido profundamente degradada, sino que los lagos de Maracaibo y de Valencia, los principales cuerpos lacustres del país han sido probablemente contaminados más allá del punto de no retorno.

3.    El régimen de Nicolás Maduro ha generado el éxodo de unos siete millones de venezolanos, principalmente hacia los países del hemisferio. Toda la región latinoamericana y los Estados Unidos se enfrentan a un grave problema social y económico derivado de ese éxodo, el cual solo terminará cuando el régimen de Nicolás Maduro deje de existir. El drama social venezolano se ha extendido por todo el hemisferio y ya no es solamente un problema fronterizo.   

Estas tres tragedias venezolanas coliden frontalmente con las políticas estadounidenses sobre narcotráfico, ambiente e inmigración. Este último problema no puede solucionarse con muros o expulsiones masivas sino con la eliminación de la causa.

Las políticas anti drogas, de protección ecológica y de control migratorio de los Estados Unidos no están siendo aplicadas a Venezuela. Las sanciones contra el régimen venezolano se están suavizando y vemos como el narco dictador y ecocida Nicolás Maduro viaja tranquilamente a la conferencia ambiental en Egipto, sin ser molestado por quienes han puesto precio a su cabeza. Vemos como el gobierno estadounidense promueve un diálogo de las víctimas venezolanas con sus victimarios, lo cual oxigena a Maduro de manera inmoral y representa la negación de las políticas de defensa de la libertad y la democracia que USA dice mantener.

Las razones que mueven a los Estados Unidos para abandonar sus principios en su relación con el régimen venezolano parecen ser de naturaleza económica, relacionadas con el petróleo, además del deseo cortoplacista de mantener una cierta “estabilidad” política en  Venezuela, aunque ello conduzca a consolidar al execrable régimen actual en el poder.    

Debido a esta incoherencia por parte del gobierno de los Estados Unidos, Venezuela podría ingresar permanentemente en la categoría de estado forajido, como resultado de la indiferencia del hemisferio, la sumisión de la población y, debo reiterar,  la mediocridad de su liderazgo político.

domingo, 27 de noviembre de 2022

100 AÑOS DE PETRÓLEO VENEZOLANO: DEL GRAN REGALO A LA TRISTE LIMOSNA

 



Dentro de dos semanas se cumplirán 100 años del reventón del pozo Los Barrosos 2, el cual ocurrió el 14 de diciembre de 1922. Junto con nuestra independencia, sellada en 1821 en Carabobo y la llegada a la presidencia del primer venezolano elegido por votación universal, directa y secreta, Rómulo Gallegos en 1947, este evento forma una de las trilogías más importantes de nuestra historia.  

La aparición del petróleo en la vida venezolana fue un gran regalo que la naturaleza le hizo al país Venezuela y representó una formidable herramienta puesta en nuestras manos para construir una nación de primera clase, para lograr la integración de una población pobre y desvalida, víctima de violencias y atrasos, en una nación de ciudadanos. Cien años más tarde, la nación venezolana está – puede decirse sin exagerar – en un peor sitio del que ocupaba en 1920. Aquella Venezuela de 1920 veía llegar el petróleo como una vía posible para su armoniosa integración en nación. Hoy en día es un pobre país que ha utilizado el petróleo para crear lo que Uslar Pietri llamó una Venezuela fingida. Desde hace 22 años el país está sentado sobre una inmensa riqueza petrolera, viendo en silencio como la ventana de oportunidad para su desarrollo se va cerrando debido a las tendencias energéticas mundiales.  

No he podido encontrar la producción acumulada de petróleo en Venezuela durante este siglo, pero estimo, muy a groso modo, que supera cifras del orden de los 80.000 millones de barriles, un tesoro de inmensa magnitud. En sus etapas de mayor concentración de ingresos petroleros, la primera presidencia de CAP y los 20 años del chavismo, el país se las ingenió para sufrir los mayores descalabros para nuestro país, terminando en ambas ocasiones fuertemente endeudado por no haber sabido administrar la abundancia con elemental sensatez y honestidad. 

La historia del petróleo en Venezuela puede resumirse en una frase: lo que se recibió como inmenso regalo de la naturaleza es hoy buscado sumisamente como limosna por quienes tratan de sobrevivir, una sobrevivencia a corto plazo que paradójicamente conlleva, a largo plazo, el envilecimiento moral de la nación.   

La reciente componenda entre el criminal régimen chavista y una oposición híper-pragmática dice estar basada en el deseo de aliviar la suerte de los venezolanos. Para llevar esto a cabo han decidido liberar $3000 millones de los fondos que se hallan congelados en el exterior a fin de que ambas partes puedan utilizar el dinero para fines humanitarios o para inversiones que irían a mejorar la suerte de la población. Esta decisión no es solo moralmente errada sino estratégicamente equivocada. Moralmente errada porque la negociación entre víctimas y victimarios atenta contra la integridad de la nación, la cual no es solo un territorio lleno de gente sino una unidad cultural que debe tener un alma, una conciencia y una historia que salvaguardar a toda costa. Si bien es cierto que algunas ventajas temporales pudiesen obtenerse de esta decisión política, también es cierto que ello se estará comprando al alto precio de debilitar las bases más fundamentales de una nación que son su dignidad y su lealtad a los principios que la sustentan. Por ello en Inglaterra se rechazó el intento de apaciguamiento de Chamberlain a Hitler y en Francia se rechazó el gobierno cómplice de Laval y Pétain con los nazis. Quienes en Venezuela argumentan que no es posible rebelarse contra las fuerzas traidoras de las armas como justificación para transarse con los criminales olvidan que ello ha sucedido una y otra vez en naciones que se negaron a ponerse de rodillas ante las dictaduras.  

Y es una decisión estratégicamente equivocada porque equivale a suspender las sesiones de quimioterapia para un paciente gravemente aquejado de cáncer. Ya deberíamos saber que este régimen no tiene capacidad ni para administrar una bodega pueblerina, mucho menos para invertir sensatamente $3000 millones de dólares que le entren a corto plazo. Peor aún, ya deberíamos saber que este régimen no desea utilizar ese dinero en mejorar condiciones de vida de una población a la cual ha despreciado y humillado sistemáticamente, sino que desea consolidarse en el poder, para lo cual tomar control de ese dinero es indispensable.  

Los poderes geopolíticos (Estados Unidos) han abierto esa puerta, porque tienen intereses que asfixian toda consideración ética. Ello le permitirá a la empresa Chevron tratar de producir un poco más de petróleo venezolano para aliviar la crisis temporal de suministro generado por la invasión rusa a Ucrania y el oportunismo árabe. Chevron es una empresa que ha apoyado al régimen chavista por años. Le prestó a Chávez $2000 millones bajo el disfraz de inyectarle esa suma al campo de Boscán, lo cual nadie que supiera sobre petróleo podía creer. Ese dinero desapareció en las arenas movedizas del narco-régimen, como desaparecerán los $3000 millones de ahora. 

Para el país llamado Venezuela los 200.000 barriles diarios de petróleo adicional que logre producir Chevron en los próximos meses serán una triste limosna. Para la nación venezolana, la del alma y la conciencia, ello representa una palada más de tierra sobre el ataúd.   

viernes, 25 de noviembre de 2022

Pablo Milanés: una vida que elegí no compartir

 

                                 

                                  https://www.youtube.com/watch?v=ruKLb7Hax6A 

El planeta se formó hace 14000 millones de años, la vida apareció hace unos 4000 millones de años (primero en los mares) y el ser humano surgió hace unos 200.000 años. Es decir, somos los recién llegados. Unas 10.000 generaciones han pasado por el escenario de la Tierra, vivido y desaparecido. Millones de personas han nacido  y vivido sin conocer más que una ínfima parte de ese escenario. Aun en la época de la TV y el Internet, cuando tenemos acceso teórico a todos los rincones y culturas del planeta, nunca nos enteramos o nos enteramos muy tarde de algunas vidas que hubiese valido la pena compartir. Leo, por ejemplo, los obituarios del New York Times y me entero allí, muy tarde, de maravillosas vidas vividas sin que nosotros las hubiésemos conocido.

Hay otras vidas que hemos excluido de la nuestra, de manera consciente, por razones de naturaleza ideológica o de antipatías instintivas. La vida del cantante Pablo Milanés ha sido una de ellas. Acabo de leer la noticia de su muerte y la registré como la muerte de un cantante quien había puesto  su talento al servicio de la dictadura de Fidel Castro, razón por la cual lo excluí completamente de mi vida. Desconocía que este cantante había roto con el castrismo, por lo que lo borré de mi atención desde el principio y nunca escuché sus canciones.

Al leer un escrito sobre su muerte he escuchado una de sus canciones y debo decir que me ha gustado mucho. Se trata de  una canción  llamada “El Breve Espacio….”. Me ha parecido una bella canción, cantada con  una bella voz. Al leer más sobre su vida veo que no haberlo incluido en la mía me privó de conocer su valiosa  obra musical. Elegí excluirlo de mi vida y creo que ello me privó de enriquecer la mía con el disfrute de sus canciones.   

Este es uno de los riesgos que corremos al tomar posiciones rígidas en la vida. El riesgo, por ejemplo,  de no leer sino lo “estrictamente necesario” de García Márquez, por rechazo a su conducta complaciente, hasta cómplice, con Fidel Castro. Aunque ya es tarde para rectificar plenamente, debo confesar que mi postura me ha privado en algunas ocasiones de compartir más plenamente algunas  vidas que me hubiesen proporcionado enriquecimiento estético y espiritual.  

 Margaret Atwood, la novelista, decía algo hilarante: Querer conocer al autor porque nos gusta su obra es como querer conocer al pato porque nos gusta el paté.  Esta es una frase afortunada pero controversial, ya que obra y autor parecerían inseparables.

En el caso del cantante fallecido, parece evidente que sus acciones fueron producto de una actitud honesta. Quienes somos anti-castristas diremos que se equivocó al principio y luego rectificó. Los castristas dirán que, al principio, estuvo en lo correcto y luego olvidó sus principios.  

Queda casi intacto su legado musical.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

La postura del Vaticano sobre Maduro

 



Monseñor Edgar Peña Parra, alto funcionario del Vaticano y natural de Maracaibo, acaba de reunirse con el dictador Nicolás Maduro. Fue entrevistado por la Voz de América y creemos importante comentar la entrevista,  porque se trata de la postura oficial de la iglesia católica sobre Venezuela, verla completa en: https://www.costadelsolfm.org/2022/11/21/monsenor-edgar-pena-parra-hablo-sobre-la-reunion-que-sostuvo-con-nicolas-maduro/

Lo primero que uno se pregunta es si el Vaticano debe reunirse con el dictador Nicolás Maduro, uno de los gobernantes más crueles y destructivos del planeta, quien ha generado la ruina de su país y condenado a sus habitantes a una vida azarosa, llena de miseria y represión. La desastrosa actuación de Maduro y su pandilla de narcos ha sido causante de la fuga de unos siete millones de venezolanos del país, en búsqueda de comida y libertad. Mi criterio es que tal reunión  indica debilidad por parte de la representación oficial de la iglesia católica mundial y envía una señal negativa acerca del liderazgo moral que el Vaticano debería representar. Quisiéramos pensar que esta reunión ha sido motorizada por la  buena fe, con la intención de aliviar en algo el sufrimiento de los venezolanos, pero existe el peligro que haya sido un resultado de una postura más bien política por parte del Vaticano, en lugar de la postura ética que está obligada a mantener en todo momento. El Vaticano es una fuerza moral más que un estado con intereses geopolíticos y es un error grave olvidarlo.

Monseñor Peña Parra ha debido pasar amargos momentos durante esta reunión y, luego, al tratar de justificarla. Ello se deja ver en la ambigüedad de sus respuestas al entrevistador de la Voz de América. Dice que “la iglesia católica espera que Venezuela tenga un diálogo sostenible y productivo….”. Sugiere que “algo positivo está sucediendo y puede suceder”, sugerencia que no puede menos que oxigenar al dictador.  “Algo se mueve en positivo”, agrega, aun cuando no sabe “cuan profundo sea lo positivo. Que algo positivo está ocurriendo, dice es mi impresión… basada en la gente que pasa por Roma”, aunque – agrega – que “ personas serias me hablan de un 85% de pobreza’.  

Monseñor Peña Parra dice que le transmitió a Maduro “el deseo de la santa sede que Venezuela tenga un diálogo constructivo… aprovechando las circunstancias que se han dado, como la guerra entre Rusia y Ucrania… , Venezuela es un país que tiene mucho que decir en el campo energético”. Monseñor Peña Parra parece decir que Venezuela debe aprovechar la crisis petrolera actual para ser de nuevo un país petrolero importante. De esta manera el representante del Vaticano parece apoyar un renacimiento petrolero venezolano, el cual no puede darse a menos que el dictador Maduro obtenga concesiones que son éticamente inaceptables.

Cundo habla de la aplicación de justicia Monseñor es cauteloso: “Cada proceso tiene su personalidad, pero procesos como el que hemos llevado nosotros requiere precisamente confrontarse con eso (la paz y la justicia). Quise subrayar en general de la paz, que, para lograrla, es necesaria la reconciliación y el perdón, pero al mismo tiempo es necesaria la justicia”.

En lo que nos dice Monseñor  queda abierta la interrogante sobre el balance entre justicia y “reconciliación”. Creo que el Vaticano debe ser más rotundo en recalcar que la justicia debe prevalecer, no dejar dudas sobre el camino preferido.

En lo que se refiere al éxodo de venezolanos, Monseñor no habla de los horrores relacionados con esta trágica diáspora y sobre lo que hemos visto en el cruce del estrecho del Darién, sino que dice: “En relación con la migración venezolana, no sé en este momento cuánto sea el flujo de gente que sale. Quizás todavía hay gente que quiere salir. Sé que hay un progresivo interés por volver a la nación de algunos. Se comienza a verificar que, ahora, que viene diciembre, muchos de los que podías venir, han venido”.

De nuevo, considero que esto es un intento de estar bien con Dios y con el diablo, lo cual es  -  en mi opinión -  una señal  que la política prevalece sobre la ética en la postura del Vaticano.

Monseñor tiene una impresión final: “Me llevo esta imagen de una Venezuela que da la impresión que, a todos los niveles, quiere seguir caminando, eso lo he notado, cada quien en la circunstancia en que está. Venezuela no se ha dejado…”>

Es decir, Venezuela lucha. Ese es un mensaje positivo. Pero está bastante lejos de ser el mensaje que el Vaticano debe dar sobre la tragedia venezolana.  ¿Si el portavoz  de Jesús en la Tierra no es capaz de enfrentarse abiertamente al dictador Maduro, a su crueldad y a su pandilla de narcos civiles y militares,

 ¿Si este es el mensaje del Vaticano, que podemos esperar de naciones que consideran normal no tener amigos sino intereses?  

 

 

 


sábado, 19 de noviembre de 2022

Los niños y niñas que atravesaron el Darién

 


  Leo en la prensa que ya son 16.000 los niños venezolanos quienes han atravesado el Darién, huyendo del horror cívico-militar chavista y ello me hace soñar:

 

          LOS NIÑOS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN

 

EN LA VENEZUELA DE 2060 YA LIBRE DE ALIMAÑAS

HABRÁ UN GOBIERNO DE GENTE HONESTA Y DEDICADA

INTEGRADO POR LOS NIÑOS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN

 

POR LOS LIMPIOS CORREDORES DE NUESTROS HOSPITALES

 CAMINARÁN MÉDICOS Y ENFERMNERAS, LOS HIJOS

DE LOS NIÑOS Y NIÑAS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN

 

EN NUESTROS TRIBUNALES DE JUSTICIA Y COMPASIÓN

LOS JUECES Y ABOGADOS SERÁN

LOS NIÑOS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN

 

EN LAS ESCUELAS Y UNIVERSIDADES LOS MAESTROS

GRADUARÁN DE GRANDES CIUDADANOS A LOS NIETOS

DE LOS NIÑOS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN

 

HABRÁ UNA NUEVA VENEZUELA

CEMENTADA CON EN EL CORAJE Y HEROÍSMO

DE LOS NIÑOS QUE ATRAVESARON EL DARIÉN


PORQUE TODOS LOS NIÑOS QUE CREZCAN

CON EL ANSIA DE LIBERTAD EN SUS ALMAS

HABRÁN ATRAVESADO EL DARIÉN