DIARIO DE VIERNES
PRIMEROS DIAS DE MI ABUELO RAFAEL EN LOS TEQUES
Ver también: CUANDO MI ABUELO RAFAEL LLEGO A LOS
TEQUES, en https://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2026/02/
Iglesia de Los Teques, 1900
Mi abuelo entro a Los Teques desde San Pedro por el
sitio llamado Punta Brava, camino muy transitado por arrieros que iban o venían
de Los Teques, después de dejar en el pueblo sus mercancías. En camino entablo conversación
con un arriero que trabajaba para Lorenzo Guevara, quien también era dueño de
una de las tres posadas del pueblo. El
arriero le dijo que su cliente mayor en Los Teques era Don Saverio Russo,
propietario del mayor almacén del pueblo, donde se compraba mucho del café que
se producía en la zona de San Pedro.
Rafael decidió llegar a la posada de Lorenzo
Guevara, en Punta Brava. Un cronista de la época la describió así en detalle:
Casi al entrar estaba la oscura cocina y, al lado, la mesa de comer. Al atravesarla
se encontraba el corredor, con los cuartos a cada lado, cada uno con su aguamanil,
su catre y pencas de zabila colgando de las paredes para alejar a los murciélagos.
Era un sitio lleno de actividad y de los más variados olores, a sudor de
bestias, café, flores y la comida que se procesaba en la cocina.
Generalmente estaba muy concurrida, por su posición
a la entrada del pueblo. La gente se
paraba del catre o del chinchorro muy temprano, los arrieros a darle de comer a
sus bestias de carga, mientras comenzaban a sorber el primer café del día. Un vocerío
rompía el silencio de la madrugada, cada arriero despidiéndose de sus amigos.
Rafael no tenía apuro y decidió esperar que
estuviesen listas las arepas, las cuales ya se tostaban en el budare.
Lorenzo Guevara se le acerco a Rafael y lo saludo, dándole
la bienvenida al pueblo. Le comento: “Este es un pueblo que data del siglo 16,
cuando apenas era una serie de vecindarios dispersos que comenzaron a
consolidarse después de la visita que le hiciera a la región el obispo Mariano
Marti, hacia 1776 y dio los primeros pasos para crear el curato de Los Teques.
En esa ocasión se comenzaron a registrar los primeros nacimientos y matrimonios
en la parroquia. Los primeros moradores, es decir, los tequeños originales, incluían
las familias Morante, Reveron, Perdomo, Pacheco, Crespo, Baez, Yanes. Ahora –
continuo Guevara - todos ellos ya tienen hijos y nietos tequeños”. Y agregó: “mi
familia llego un poco después, buscando el clima de montaña que atrae a tanta
gente”. Algunas de estas familias llegaron a Los teques con sus esclavos.
Después de un buen desayuno Rafael se puso un abrigo
corto y una bufanda para protegerse del ligero viento frio de la mañana y salió
a caminar por el pueblo. La calle de entrada era de tierra, pero al cabo de dos
cuadras era empedrada. Las casas eran pequeñas y modestas, de bahareque y
tejas, casi todas con ventanas a la calle. Tres cuadras más y se encontró con
la iglesia, de una sola nave. Rafael había obtenido los nombres de algunos de
los moradores en esa calle y decidió visitar a uno de ellos, no hay constancia
de su nombre. ¿Tocó el aldabón de la puerta oyó una voz que preguntaba en la
lejanía “Quien es”? Respondiendo “Gente
de Paz”. Una voz respondió “Perdone por hoy”, pensando que mi abuelo iba a
pedir limosna, pero eventualmente se abrió la puerta y Rafael se encontró en un
corredor de entrada o zaguán con macetas de helechos colgados a ambos lados y
con la cara sonriente del dueño de la casa. Al entrar a la casa vio que el
corredor daba a un patio de naranjos y a su alrededor estaban las habitaciones.
El dueño de la casa, a enterarse de que era un nuevo habitante del pueblo, le
trato con esmerada cortesía.
“Déjeme enseñarle la casa, Rafael”. Le dijo. Y lo llevó
a una de las habitaciones cerrada a la vista por una cortina de lágrimas de San
Pedro. “Esta es la habitación que reservamos para familiares que nos visitan
ocasionalmente desde Paracotos o Antímano. La habitación tenía una cama de
mediano tamaño, un escaparate de amplias dimensiones, una mesa con una ponchera,
una jarra para el agua y, al lado, una panela de jabón. Al salir de la habitación
se llegaba por el corredor al comedor y un poco más allá, a la cocina, la cual
incluia un budare. Al fondo la batea y más allá el corral lleno de matas de
guayaba y de limón, con algunas gallinas picoteando. Rafael encontraría que,
con algunas variantes de poca magnitud, la mayoría de las casas de Los Teques tenían
esta disposición. En casi todas las casas abundaban las flores, los helechos y
los árboles frutales.
Cuando Rafael llegó a Los Teques la carretera entre
Caracas y La Victoria ya estaba en operación. Esta carretera tenía muchos años en construcción
y uno de los mejores cronistas de Los teques, el sacerdote Lucas Guillermo Castillo
Lara, menciona en su exquisito libro “UNA TIERRA LLAMADA GUAICAIPURO” que la tardanza
en terminar la carretera era debida a las frecuentes guerras y cambios de gobierno
experimentados en esos años. Se comenzaba el viaje temprano en la mañana de
Caracas y al final del día, ya casi a oscuras se llegaba a La Victoria.
“Se acaba de completar el ferrocarril”, le dijo el nuevo
amigo a Rafael, el cual se había inaugurado un poco antes de la llegada de
Rafael al pueblo. El tren salía de Caño Amarillo, en Catia. Pasaba por el túnel
de El Calvario, llegaba a Palo Grande y continuaba su camino a Antímano,
Caricuao y Las Adjuntas, donde comenzaba su ascenso hacia Los Teques, atravesando
una topografía impresionante esculpida en los granitos y gneises del Cretácico
metamorfizado, pasando por el sitio llamado Sebastopol, luego El Tambor y
finalmente la estación de Los Teques.
El tren se convirtió
rápidamente en el modo de transporte preferido por los caraqueños que iban a
“temperar” a Los Teques, pueblo que era una especie de Davos Platz tropical,
por su clima favorable para el tratamiento de la tuberculosis. Thomas Mann hubiera
podido escribir su novela “La Montana Mágica” en Los Teques.
El nuevo amigo de mi abuelo le comentó que después
de la inauguración del ferrocarril el gerente de la construcción, el ingeniero
Gustavo Knoop, consideró deseable llevar a cabo un plan de reforestación y recuperación
de las áreas vegetales afectadas por la construcción. Con su ayudante, Marcos Minghetti,
elaboro un plan que los llevo a sembrar
unos 500.000 árboles y miles de plantas ornamentales, plan que dio origen a los
parques de Los Teques y de El Encanto. El parque de Los Teques llevaría después
el nombre de Knoop, aunque la gente le dio el nombre de Parque de Los Coquitos.
Un médico tequeño,
Manuel Henríquez Ledezma, ha publicado un bello libro sobre la historia de este
parque.
El año que Rafael llego a Los Teques la población
era de unos 3300 habitantes, más una población flotante de temporadistas que
iban y venían continuamente desde otros sitios del país.
A medida que pasaron los días Rafael pudo conocer a más
personas y transitar por el pueblo, el cual constaba de tres segmentos, el
Pueblo, El Guarataro y El llano de Miquilen. Rafael se enteraba de más detalles sobre el pueblo.
Por ejemplo, en la Iglesia llamada San Felipe Neri existia un fragmento del esternón
del santo, traído desde Roma. También se enteró que el general Cipriano Castro,
en un momento difícil de su mandato, se había ido a vivir a Los Teques, hasta
que fue llamado de nuevo al poder, en lo que se conoció como LA ACLAMACION, uno
de esos frecuentes episodios de ópera de la política venezolana.
En 1897 llego a Los Teques el pintor Arturo
Michelena y se alojó en la casa número 23 de la calle Ayacucho. Estaba muy
enfermo de tuberculosis. Mi abuelo pudo prestarle auxilio, en especial oxígeno
y diversas medicinas, sin cobrarle, dada su condición de carabobeños amigos. En
agradecimiento Michelena lo pinto, un pequeño cuadro de cuerpo entero, quizás
la única miniatura conocida de Michelena. En Los Teques Michelena pintó el
Milagro de los Panes y dejo inconclusa La Ultima Cena, ya que debió irse a Caracas,
donde falleció en julio de 1898.
No sé exactamente cuando mi abuelo formalizo la compra
de su botica en Los Teques. Él llegó a tener dos boticas, una en el Pueblo, la
Botica Camposano, otra en El Llano, la Botica San Antonio.
Ya para la primera década de 1900 Rafael era un
tequeño más. Se había casado de nuevo y tendría cinco hijos tequeños, ya que mi
padre nació en Nirgua.
VENEZUELA NO ES UN PROTECTORADO, ES UN PAIS VASALLO
SECRETARIO DE ENERGIA DE USA Y LA TITERE
Un protectorado es un estado subordinado a un poder político superior, condición que generalmente es el resultado de un tratado o de una negociación internacional que le da al estado protector autoridad sobre los asuntos de defensa y de relaciones exteriores del país protegido. Al mismo tiempo este arreglo mantiene la autonomía del gobierno local en todo lo referente a la toma de decisiones sobre asuntos domésticos. Bajo un protectorado el país protegido retiene su posición en la comunidad de naciones y su condición soberana, mientras que bajo el vasallaje pierde esta condición. Mientras que un protectorado es el resultado de una negociación formal, un estado de vasallaje es el resultado de un acto de fuerza, de un acto de conquista. Mientras en un protectorado el país protector habla por el país protegido en el plano internacional, en un estado de vasallaje el país vasallo es controlado en su formulación de políticas tanto externas como internas.En un protectorado la razón fundamental de la
protección es defender al país protegido de sus enemigos externos y de
fortalecer su gobierno propio internamente, mientras que en un vasallaje una
razón importante es frecuentemente la explotación de los recursos del país
vasallo por el país que lo ha capturado.
La situación actual de Venezuela y su relación con
los Estados Unidos no puede, por tanto, definirse como un protectorado, ya que
el gobierno de Delcy Rodríguez es un gobierno títere, cuyas acciones son
dirigidas, ordenadas por el país que domina, los Estados Unidos. La situación
de predominio político, financiero y militar estadounidense sobre Venezuela es
total y esta abiertamente dirigida a server sus intereses estratégicos y
financieros, aun cuando ellos colidan con los intereses nacionales de
Venezuela.
La captura de Nicolas Maduro por parte de los
Estados Unidos y su remplazo por una presidenta encargada que obedece las
órdenes del gobierno de Trump ha introducido una nueva versión de dependencia
entre dos estados miembros de la organización de Estados Americanos, la cual
suponemos nosotros rompe con los principios fundamentales que deben regir la
relaciones entre los países miembros. Como resultado de su acción militar en
Venezuela los Estados Unidos ha quedado como equivalente moderno de un señor
feudal mientras que Venezuela se ha visto reducida a la categoría de país
vasallo.
Bajo esta nueva relación, mucho más dependiente que
la de un protectorado, Venezuela tiene un presidente encargado que ha sido
aprobado por los Estados Unidos. No hubiera podido acceder a esa posición sin
el consentimiento de los Estados Unidos y solo podría permanecer en esta
posición si hace lo que los Estados Unidos le ordene hacer. La presidenta
vasalla debe someter sus gastos mensuales a la consideración del gobierno
estadounidense, quien le asigna los recursos. Es decir, le dan una mesada, como
a los niños de la familia. Piensan que si no la controlan se roba los reales.
Los ingresos petroleros y, ahora, los de la venta del oro se repartirán entre
USA y Venezuela, es decir, los Estados Unidos ya explota los recursos
venezolanos para su beneficio parcial, cobrando lo que podría llamarse gastos
de administración.
El petróleo está totalmente controlado por los
estados Unidos, con una repartición de ingresos entre Venezuela y USA, en
porcentajes no conocidos.
Esta situación de abierta explotación de los
recursos venezolanos por parte de los estados Unidos es típica de los
vasallajes, no de los protectorados y mucho menos de las relaciones que
deberían prevalecer si los Estados Unidos realmente tuviera la democracia
venezolana como primera prioridad.
Esto no es el caso y así lo declara Trump
abiertamente y lo confirma el documento de Estrategia de Seguridad Nacional
recientemente publicado por los Estados Unidos, en el cual se dice que lo que
le importa a los Estados Unidos es que sus intereses sean beneficiados, no la
ideología del régimen imperante en el otro país sea o no democrático. Este
documento es una reiteración amplificada de la doctrina Monroe, el cual postula
no solo la dominación política exclusiva de los Estados Unidos en la región
sino añade el uso exclusivo de los recursos de la región para el beneficio de
los estados Unidos.
Argumentando que conservar la pandilla criminal chavista
en el poder era necesario para garantizar la estabilidad política en el país y
evitar derramamiento de sangre, el cual es un argumento que considero errado y
utilizado para justificar su concubinato con el chavismo, el gobierno de Trump
ha relegado el establecimiento de un gobierno democrático y representativo en
Venezuela a un future indefinido, argumentando que el país no puede hacerlo en
este momento y que la principal líder política venezolana, María Corina
Machado, no gozaba del respeto de la población, argumento absurdo e ignorante utilizado
por Trump. A pesar de todos los esfuerzos de MCM de llevar una relación
armoniosa con Trump este parece decidido a marginarla, a no dejarla llegar a la
presidencia, aparentemente favoreciendo a alguien que sea más definitivamente
trompista, que sea un simple títere de su gobierno.
Lo que ha sucedido en Venezuela después de la
captura de Nicolas Maduro, lo cual era un buen comienzo, ha sido decepcionante
para los venezolanos que amamos la Libertad y la democracia y que creíamos que
los Estados Unidos actuaria decorosamente en Venezuela, promoviendo el retorno
de la legitimidad democrática en el país de manera prioritaria. Pero lo que ha
sucedido es que Venezuela esta siendo utilizada como simple fuente de recursos
a los cuales los Estados Unidos puede echar mano de manera abusiva, dejando a
un lado los legítimos deseos y derechos de los venezolanos de recuperar su
normalidad democrática.
A pesar de esta condición de vasallaje el gobierno títere se las arregla para engañar al señor feudal, entretenido en otras aventuras imperiales. El informe reciente de PROVEA dice:
Misión
de la ONU sobre Venezuela denuncia que la maquinaria represiva sigue intacta y
no hay garantías para elecciones libres y democráticas en el país: “No existen
indicadores sobre cambios o reformas estructurales. Funcionarios de alto nivel
responsables de crímenes de lesa humanidad continúan ejerciendo altos cargos en
el ejecutivo y en las fuerzas de seguridad” Advierten que tras el 3 de enero
han documentado al menos 87 detenciones en el país: “Entre las personas
detenidas, 14 periodistas y trabajadores de medios fueron apresados
temporalmente mientras cubrían la juramentación de Delcy Rodríguez el 5 de
enero. Al menos 27 personas fueron detenidas por presuntamente celebrar la
captura de Nicolás Maduro, incluidos 15 niños. Alrededor de 30 funcionarios del
CICPC y sus familiares fueron detenidos luego de que presuntamente se negaran a
falsear la evidencia relacionada con el ataque militar del 3 de enero.” La
Misión señala que los grupos armados de civiles pro-gobierno denominados
“colectivos” continúan operando, con un espacio cívico y democrático
restringido: “Organizaciones de la sociedad civil, medios independientes,
académicos, estudiantes y personas con actividad política son objeto de
ataques, hostigamiento e intimidación. Las perspectivas de garantías plenas
para la celebración de elecciones libres y democráticas siguen siendo remotas”
SUITE DE LA
OPERA EUGENE O NEGIN, PETER TCHAIKOVSKY
https://www.youtube.com/watch?v=gsbk78ytpy4&list=RDgsbk78ytpy4&start_radio=1
La magia del trombón.
En especial, en el maravilloso vals.
** lo que nos dice un original filósofo francés
sobre la nueva cultura del conocimiento
El filósofo francés Michel Serres, 1930-2019,
escribió un breve libro llamado THUMBELINA, sobre las nuevas generaciones, las
del milenio y sobre cómo la cultura y la manera de pensar de estas generaciones
ha sido cambiada por la llegada del internet. Menciona Serres que en la leyenda
sobre San Dionisio este santo es llevado por soldados a una montaña para ser
decapitado y, cansados de trepar, lo decapitan a mitad de camino. El santo se
levantó, recogió su cabeza y continuo cerro arriba. Después que narra esta
historia Serres habla de las nuevas generaciones abriendo sus computadoras y
nos dice que lo que hacen es tomar su cabeza en las manos, como San Dionisio.
La tienen en sus manos y allí está contenido el conocimiento que antaño estaba
contenida en la cabeza de la persona.
¿Ha sido
realmente decapitada la nueva persona, se pregunta?
Y responde que hoy todos estamos como San Dionisio,
con la cabeza en las manos. Nuestra cabeza llena de inteligencia esta hoy fuera
de nuestro sistema neuronal, ya que la caja que es la computadora contiene todo
lo que llamábamos nuestro conocimiento, nuestra memoria, miles d veces más
poderosa que la que solíamos tener en la cabeza.
¿Después de ser decapitados que nos queda sobre
nuestros hombros? Serres dice que lo que nos queda no es el vacío sino una
capacidad de intuición que no poseíamos antes. Una vez que la información está
fuera de nuestra cabeza nos queda la capacidad inventiva, creativa. En suma,
nos dice Serres, la decapitación que hemos experimentado nos está obligando a
ser inteligentes.
Me recuerda este atisbo de Serres el poema de T S
Eliot, The Rock, 1934:
All our knowledge brings us nearer to our ignorance,
All our ignorance brings us nearer to death,
But nearness to death no nearer to GOD.
Where is the Life we have lost in living?
Where is the wisdom we have lost in knowledge?
Where is the knowledge we have lost in information?
The cycles of Heaven in twenty centuries
Bring us farther from GOD and nearer to the Dust.
Allí Eliot se pregunta:
¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido con la
información?
Serres nos dice que la imprenta nos había semi
liberado ya, al trasladar a libros mucho del conocimiento que teníamos
almacenado en nuestras cabezas, pero todavía era necesario ir a la biblioteca a
buscar el sitio físico donde estaba la información. Antes de Gutenberg era
necesario que tuviésemos en la cabeza a Tucídides y a Tácito, pero después de
Gutenberg podíamos ir a buscar en la biblioteca lo dicho por ellos. Hoy
las nuevas generaciones tienen a Tucídides y a Tácito al alcance de su dedo, ya
coleccionados, editados, conectados, accesibles en todo momento. En cierta
manera THUMBELINA está contemplando el final del conocimiento como bagaje
propio, a ser remplazado por la inteligencia creativa.
Serres nos dice que somos los hijos del libro y los
nietos de la escritura. Podríamos agregar que somos los padres de la
inteligencia creativa, al tener en internet todo lo que antes debíamos tener en
la cabeza. ¡Y ahora con la IA!
Al mismo tiempo esta revolución está terminando con
el salón de clases, ya que no es necesario ir a clases a escuchar al profesor,
dado que ya no es el profesor quien tiene el monopolio del conocimiento.
Ir a clases era como entrar en un autobús, como
pasajero, a escuchar al profesor, quien era el único conductor, el chofer. Hoy
todos somos choferes.
Ya no hay predicadores, todo somos predicadores. Ya
no hay profesores, todos somos profesores.
Por lo menos Michel Serres nos pone a pensar
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