DIARIO DE VIERNES
EN
MAGISTRAL DISCURSO LA ASTRONAUTA CRISTINA KOCH NOS DA UNA LECCION DE CLARIDAD Y
GRANDEZA DE PROPOSITOS
https://www.google.com/search?q=speech+by+christine+koch+astronaut&sca_esv=1ad31557ded088d8&sxsrf=ANbL-n7wb5h-IF3nSyS4PAok3gIpdLQN4g%3A1777032593393&source=hp&ei=kV3racKTFoOhiLMPu-mKqAg&iflsig=AFdpzrgAAAAAaetroSyg-Z9VlEyYbg45r4KUEIwSbwuG&oq=Speech+by+Christine+Koch&gs_lp=Egdnd3Mtd2l6IhhTcGVlY2ggYnkgQ2hyaXN0aW5lIEtvY2gqAggAMgUQIRigATIFECEYoAEyBRAhGKABMgUQIRigATIFECEYoAFIqVpQAFj9O3AAeACQAQCYAVmgAd0MqgECMjS4AQHIAQD4AQGYAhigAs4NwgIKECMY8AUYngYYJ8ICDRAjGPAFGIAEGIoFGCfCAgcQIxjwBRgnwgILEC4YgAQYigUYkQLCAgoQABiABBiKBRhDwgIKEC4YgAQYigUYQ8ICFBAuGIMBGMcBGLEDGNEDGIAEGIoFwgIOEC4YgAQYigUYsQMYgwHCAhEQLhiABBixAxiDARjHARjRA8ICBBAjGCfCAgsQABiABBiKBRiRAsICFBAuGIAEGIoFGLEDGIMBGMcBGNEDwgILEAAYgAQYsQMYgwHCAhAQABiABBiKBRhDGLEDGIMBwgINEAAYgAQYigUYQxixA8ICEBAuGIAEGIoFGEMYsQMYgwHCAg4QABiABBiKBRiRAhixA8ICDhAuGIAEGLEDGMcBGNEDwgIQEAAYgAQYigUYQxixAxjJA8ICCBAuGIAEGLEDwgIIEAAYgAQYsQPCAgUQABiABMICBRAuGIAEwgIGEAAYFhgewgILEAAYgAQYigUYhgPCAgUQABjvBcICCBAAGIAEGKIEwgIIEAAYiQUYogTCAgUQIRirApgDAJIHAjI0oAf4nQGyBwIyNLgHzg3CBwcwLjE0LjEwyAdBgAgB&sclient=gws-wiz#fpstate=ive&vld=cid:552dff89,vid:WOTj6LOvmUA,st:0
A su regreso del viaje alrededor de la Luna la astronauta
Cristina Koch ofreció unas breves palabras sobre sus impresiones producto de su
viaje que me han conmovido profundamente. Ella misma, en un momento de sus
palabras, se conmovió tanto que tuvo que parar por uno o dos minutos. Fueron
unas palabras muy sencillas, con esa sencillez que es típica de la grandeza,
como las palabras de Lincoln en Gettysburg. Ella habló de las lecciones que el
viaje le había dejado y mencionó una en especial, la de haber estado flotando
en el espacio, muy oscuro todo a su alrededor y ver enfrente la Tierra como un punto
de luz, como un pequeño y bello bote salvavidas, donde todos estamos viviendo, quizás
como excepción en lo que parece ser un infinito y solitario cosmos. En ese
momento ella comprendió que, en similitud al concepto de equipo que ella había experimentado
con sus compañeros de viaje, todos los habitantes de ese bello y frágil planeta
azul, Debian ser;
Un equipo.
El poder de esas sencillas palabras me llegó a los más
profundo y reafirmó mi convicción de que si el hombre no actúa como equipo para
mantener a la Tierra sana, ese bello bote salvavidas se convertirá, como Marte
o la misma Luna, en un planeta desolado, tumba de la inconciencia y de la
codicia estúpida de una especie suicida.
ADOLESCENCIA EN
LOS TEQUES
La llegada de la
adolescencia suele definirse como un proceso de transición que genera cambios importantes
de naturaleza física, cognitiva y social en la persona, cambios que parecerían
ocurrir de manera abrupta, aunque en realidad tienden a ser poco advertidos
hasta que se revelan completos. Así debió ser también en mi caso, aunque yo
siempre he tenido la sensación de haber comenzado a ser un adolescente sin haber
abandonado a la niñez, sin haberme despojado de características propias de esa
primera etapa de la vida.
Mas aun, ni con la
llegada de la vida adulta, he sentido la ausencia de, al menos algunos de los
ingredientes que suelen caracterizar la niñez. Por ejemplo, la insaciable curiosidad
y la creencia de que la vida posee elementos mágicos, que la naturaleza está
viva y en continua comunicación con quienes la escuchamos.
También, el tiempo
como aliado, no como amenaza, a preferencia por la sencillez en la comunicación,
sin los rodeos impuestos por la adultez. El uso de la intuición. Y, muy importante,
una confianza en los demás que sobrevive a las decepciones.
A los nueve o diez años
gozaba de considerable libertad para
andar por Los Teques y conocía a numerosas familias, principalmente las que
moraban en la mitad este donde estaba mi casa, llamada El Pueblo, para
distinguirla de su mitad oeste, llamada EL Llano, mitades que eran como un
trilobite unido por un segmento intermedio llamado El Guarataro.
Con algunos centavos en los bolsillos compraba
golosinas a un señor que llamaban Primavera, quien empujaba un carro lleno de
coquitos amarillos y translucientes, jaleas espolvoreadas con azúcar, gofios y
melcochas, las cuales ayudaba a digerir con un carato de maíz contenido en una
botella de gaseosas reciclada con una tapa de hojita de naranja. Debido a mi combinación
de flacura y vivacidad y a mi asociación con la botica me colocaron
el apodo de Vitamina, el uso del cual le aceptaba a algunos o lo consideraba
casi como ofensa en algunas otras bocas. Me gustaba mucho ir a la barbería de
Gumersindo León, un bondadoso anciano donde
aprendí a jugar domino, disfrutando del chasquido muy particular de los dominós
hechos de hueso sobre una mesa de mármol, sonido que siempre he considerado sumamente
atractivo.
Por la Calle
Guaicaipuro, equivalente de la Vía Veneto en aquella Los Teques, desfilaban
personajes de acentuada personalidad y colorido. Un sacerdote muy delgado, el
padre Romero, con una sombrilla en mano, quien amenazaba con enganchar a los niños
por el pescuezo con el mango de la sombrilla, por lo cual todos corríamos
despavoridos al verlo llegar. Morocho,
el campanero de la Iglesia San Felipe Neri, quien no estaba enteramente en sus
cabales, por haberse caído del campanario, con una extraña obsesión por examinarle
los codos a las personas que encontraba a su paso. Leoncio, un buen poeta,
quien era llamado el mejor torero del mundo, por su afición alcohólica, que lo hacía
regresar cada tarde a casa en hombros de sus amigos. Dos locas, Victoria y la
Viejurria, la primera llena de peroles que arrastraba a su paso, la otra de
risas incesantes, quien un día apareció embarazada. También recuerdo a una señora
con barba, siempre sentada en la ventana, viendo pasar a los transeúntes y a
otra señora siempre vestida de negro, con un velo negro que le cubría toda la
cara, aparentemente por ser muy sensible al sol.
Me fui integrando a
un pequeño club que se reunía en la plaza Bolivar, a conversar, cambiar
opiniones sobre algún libro, escuchar a poetas como Ruben Ángel Hurtado, Carlos
Gottbergh o, en ocasiones, al visitante Aquiles Nazoa recitar algunas de sus producciones,
a escuchar las retretas de la banda del estado, dirigida por el maestro Adelo
Aleman y, a caminar en la noche, por un circuito de unos cuatro kilómetros, por
horas, casi siempre envueltos en la bruma propia del pueblo de montaña.
Este grupo de
unas ocho personas, en ocasiones de una docena,
estaba integrado por gente como Julio
Barroeta Lara, Federico Escobar (El Negro Federico), el Chino Landaeta , Luis
Ayesta Córdova, algunas veces Elio Mujica, German Luna, en ocasiones algunos de
los hermanos Henríquez, José Balbino León y yo, con uno que otro miembro más ocasional,
hablaba mucho de literatura y música clásica, pues sus miembros nos veíamos como
intelectuales, en contraste con quienes solo pensaban en fiestas y muchachas y discutían
sobre los méritos de la Billo’s vs los de Luis Alfonzo Larrain. En realidad, muchos de nosotros hubiéramos
cambiado de buena gana todos nuestros desplantes intelectuales por bailar con
una bella muchacha, que las había en Los Teques con cierta abundancia. Éramos un
club de tímidos, introvertidos,
que escondían
su timidez detrás de una fachada intelectual, de lecturas y discusiones sobre Mozart, Stravinski, Herman Hesse y
Thomas Mann.
Éramos un grupo de
aldeanos, algunos adolescentes, con vocación universal, ya interesados por
alguna razón en el sentido de la vida. La obra de autores de solemnes interrogantes
sobre la vida, como Hesse y Mann, eran de peculiar atractivo para quienes estábamos
en la edad de establecer identidades, de descubrirnos, asomándonos a las grandes
interrogantes sobre quienes éramos y sobre la vida sexual, atraídos por el
lenguaje superior y por el tono profundo y misterioso que poseían los escritos
de estos dos autores. Así como otros
grupos se dividían entre Magallaneros y Caraquistas, nosotros nos dividíamos
entre Hesse y Mann, para lo cual debíamos leer a ambos. En el plano musical existía
división entre quienes disfrutaban a Mozart y quienes preferían a los románticos
rusos.
Al llegar a la adultez
casi todos los miembros de este grupo se convirtieron en viajeros por todo el mundo
y adquirieron una fisonomía de ciudadanos del mundo, para distinguirlos de
quienes se quedaron en el pueblo, prefiriendo fronteras intelectuales más
modestas, aunque igualmente respetables y, no tengo por qué dudarlo, bendecidos
con una similar carga de felicidad en sus vidas.
Yo me decidí muy
pronto por Thomas Mann y por los románticos rusos, aunque ello no significaba
un claro rechazo a Hesse y a Mozart. Pero Mann, en especial su “Montana Magica”
y los románticos rusos, el grupo de los cinco (Cui, Balakirev, Borodin,
Mussorsgky y Rimsky Korsakov), Tchaikovsky y, luego, Rachmaninov, me han acompañado
toda la vida. Están siempre a la mano y al oído.
Mi maleta intelectual
que ya contenía a Verne y Dumas añadió a Mann y a músicos como los ya
mencionados y, sobre esa base fundamental, creció rápidamente para agregar a
autores como Cronin, Zola, Tolstoi, Gallegos, Kahler (Historia Universal del
Hombre), Jack Vance, así como a músicos demasiado numerosos para enumerarlos en
esta nota.
Armado con ese
importante arsenal intelectual, el cual ha tenido una influencia determinante
en mi manera de ver el mundo, entré a bachillerato, en el Liceo San José de Los
Teques, una nueva y maravillosa aventura.
POR
FIN!
UN IMPORTANTE DOCUMENTO SOBRE ESTIMULOS
ETICOS PARA LA SOLUCION DE LA CRISIS AMBIENTAL
El prestigioso Carnegie Council for Ethical Affairs
acaba de publicar un informe, ver enlace arriba, en el cual se afirma que la es
respuestas al problema del cambio ambiental no son solamente de naturaleza técnica,
económica o política sino, en esencia, de tipo esencialmente humano, es decir,
aquellos cambios actitudinales, de conducta colectiva y sociales que pueden ser
muy efectivos para reducir los gases de invernadero en viviendas, transporte y
alimentos hasta en un 70%. El informe agrega que el uso de la Ética, es decir,
la aplicación práctica de razones morales puede identificar caminos nuevos para
la solución de este grave problema.
A pesar de la resistencia irracional en contra de
medidas de protección ambiental que llevan a cabo algunos lideres políticos
mundiales, el peligro del cambio ambiental se hace cada vez más evidente. Sin
embargo, a pesar del consenso casi unánime obtenido a partir del convenio de
Paris hace diez años, el esfuerzo concreto es aún mucho menor al necesario.
Si queremos acelerar el proceso debemos
involucrarnos a niveles más profundos de la conciencia humana., el territorio
de la ética. No una ética teórica, dice el informe, sino una ética aplicada que
permita comprender los motivos que guían a parte del liderazgo mundial para la
inactividad criminal en torno a este problema fundamental.
La ética es el campo de estudio de las regalas,
papeles y relaciones entre grupos y sociedades. A nivel de las Naciones Unidas
estas reglas se han codificado en diversos convenios como lo son el Tratado de
Rio de 1992 y la declaración de Principios Éticos sobre Cambio Climático de la
UNESCO en 2017, aprobada por 195 estados y todas las principales religiones del
mundo.
Estos principios éticos acordados pueden aplicarse
utilizando, en muchos casos, la fuerza legal, con demandas basadas en
principios éticos. También pueden ser utilizados en los campos financieros, diplomáticos
y de propaganda sistemática. Todos estos esfuerzos estarían dirigidos a construir
una cultura de legitimidad sobre la acción protectora del ambiente, reducir la oposición
a la acción protectora del ambiente entre gente de diferentes ideologías políticas
o religiosas y reforzar legislación protectora del ambiente.
Aunque estas líneas de acción lucen abstractas han
sido aplicadas ya en programas de modificación actitudinal parciales, con mucho
éxito. Toman algún tiempo, pero son sumamente efectivas en lograr favorables
cambios permanentes de conducta, al usarse en combinación con otros métodos más
directos, sobre todo en las clases dirigentes.
SINFONIA #2, ANTAR, NIKOLAI RIMSKY
KORSAKOV
https://www.youtube.com/watch?v=NiTInQcjy4o
EL
SECTOR DE ASISTENCIA FINANCIERA MULTILATERAL SE DISPONE A AYUDAR AL CONCUBINATO
RODIGUEZ-TRUMP
Por siete años
las relaciones entre el sector financiero internacional multilateral y
Venezuela habían estado suspendidas, debido al desconocimiento del régimen político
venezolano por parte de esos organismos. En este momento las tres principales
instituciones de este tipo: El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial
y el Banco Interamericano de Desarrollo han anunciado casi simultáneamente la reanudación
de esas relaciones y se declaran listos para ayudar al gobierno venezolano en
su crítica situación financiera actual, la cual ya tiene años de duración
debido a la corrupción y abusos del régimen político que ha tenido control del país.
Para que
estas relaciones hayan podido reanudarse es necesario que los países miembros
de esos organismos hayan decidido reconocer al gobierno de Venezuela como
legitimo. Esto tiene que haber sucedido en el seno de tales instituciones para
que el anuncio fuera posible.
Y uno se
pregunta: ¿Es que el régimen político venezolano ha cambiado? ¿Es hoy legítimo,
cuando ayer no lo era? Y es necesario responder que no. El régimen sigue siendo
ilegitimo. Quien está en la cabeza del gobierno es ilegitima, como resultado de
un fraude electoral evidente. Por algo menos obvio, ya estos mismos países miembros
le habían retirado su reconocimiento al régimen venezolano.
En este
momento la misma pandilla asesina, ladrona, torturadora, represiva, autora de
la tragedia más horrorosa de la historia venezolana, probablemente de America Latina,
permanece en el poder, esencialmente intacta, tomando decisiones que continúan
siendo arbitrarias e ilegales, no solo por ser generadas por un gobierno ilegitimo
sino porque son abusivas en su esencia. Tanto el ejecutivo, como la Asamblea Nacional,
como el llamado Tribunal Supremo de Justicia y los antros de corrupción llamados
defensoría del pueblo y fiscalía general, siguen al servicio de una causa destructora.
Lo que ha pasado
para que se realice este cambio de actitud, del rechazo a la aceptación, es que
el país que es el principal contribuyente a esos organismos está convalidando
este abuso. No solo convalidando sino elogiándolo, promoviéndolo. Y su peso en
el seno de esos organismos los ha hecho aceptar algo que viola el espíritu, el
fundamento ético que debería prevalecer en esos organismos.
Se dirá que
el país necesita urgentemente esa ayuda, lo cual es verdad. Y que esta declaración
de intención es apenas el inicio de un largo proceso de estudios y análisis que
deben hacerse previos a cualquier decisión concreta de ayuda, lo cual es también
cierto. Sin embargo, tal decisión tiende a consolidar el concubinato actual
contra natura que existe en Venezuela, el de una pandilla criminal y de la
democracia más poderosa del mundo, hoy en manos poco escrupulosas. Y, al
hacerlo coloca a estos organismos en el papel de agentes de erosión de la democracia
y el estado de derecho en Venezuela. Envía un mensaje funesto, que el régimen político
ilegitimo no es un obstáculo para que estos organismos civilizados actúen en su
ayuda.
Esta decisión
puede verse como un triunfo más de un nuevo orden en las relaciones entre
naciones basada en la fuerza bruta del dinero y el poder militar, mediante las cuales
cual todos los principios y valores que se habían aceptado siempre como característicos
de nuestra civilización, valores que aún se aceptan como válidos y se predican en
las escuelas, las iglesias y los hogares, están siendo barridos debajo de la alfombra por macabros
lideres políticos al mando de las grandes potencias.
Se cumple lo
que decía Tucídides en el Dialogo de los Melios: “Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren
lo que deben".
.png)