DIARIO DE VIERNES
ANIVERSARIOS DE INDEPENDENCIA: VENEZUELA Y
USA.
DE CRISTOBAL MENDOZA A DELCY
RODRIGUEZ.
DE GEORGE WASHINGTON A DONALD
J TRUMP
Esta
nota ofrece una breve reflexión sobre la calidad del liderazgo en ambos países,
el que existió al inicio del camino y el que existe hoy.
El
primer presidente de los Estados Unidos fue George Washington. En muchos
sentidos fue un hombre de su época, tenedor de esclavos. Sufrió importantes derrotas militares, pero aprendió
de ellas y logró obtener importantes victorias que lo consolidaron como líder. Combinó
ambición con humildad y se negó a perpetuarse en el poder. Al renunciar a su condición
de comandante del ejército continental estableció el principio de supremacía civil
sobre el sector militar. Al terminar su período presidencial se negó a seguir mandando,
demostrando que el verdadero liderazgo tiene más que ver con el ejemplo
ciudadano que con la acumulación de poder. Su actitud de servicio a la nación
fue más importante que sus ambiciones personales, lo cual sirvió de inspiración
y ejemplo a los lideres que le siguieron. Washington demostró que el verdadero
liderazgo no se basa en la autoridad sino en el apego al deber y a un código ético
basado en principios morales universales, de sagrado cumplimiento. Muchos de
sus sucesores, como Jefferson, Lincoln, Franklin Roosevelt, Eisenhower, se
inspiraron en el ejemplo de George Washington para ejercer la presidencia
apegados al deber, a la honestidad, fieles al servicio de la nación, no
interesados en la acumulación de riquezas y honores
Hoy
el presidente es Donald J Trump. Muestra un carácter muy diferente al de George
Washington. Ha dicho, desafiante, que el límite de su poder es su propio criterio.
Afligido por un narcisismo patológico busca su engrandecimiento a expensas del bienestar
colectivo y en constante riesgo de hacer el ridículo. Es un delincuente
convicto de abuso sexual y de fraudes financieros. Se ha enriquecido de manera
obscena en el ejercicio de su presidencia. Su ambición de poder y su codicia
representan la antítesis del carácter de George Washington.
Por supuesto, no puede decirse que estos dos
extremos reflejan una continua pérdida de calidad moral en la presidencia de
los Estados Unidos, porque la nación ha tenido extraordinarios presidentes
entre Washington y Trump. Sin embargo, la llegada a la presidencia de los Estados
Unidos de una persona de la deplorable calidad ética del presiente actual
revela una apreciable pérdida de calidad de la democracia estadounidense, un debilitamiento
significativo de los estándares morales que deberían existir para ocupar la
primera magistratura de la nación. Y ello podría señalar el final de lo que se
ha llamado la excepcionalidad estadounidense.
Como
miembro de un triunvirato elegido en 1811, Cristóbal Mendoza fue nombrado primer
presidente de Venezuela, 1811 a 1812. Fue un hombre de leyes. Se unió a la
lucha por la independencia de Venezuela en 1810 y fue redactor, junto con Juan German
Roscio, de la primera constitución del país. Ayudó a establecer las bases
legales de la nueva república e inició la estructuración de su sistema
administrativo.
Mendoza
fue un defensor de los indígenas y de las clases necesitadas del país y se caracterizó
por una gran honestidad en el ejercicio de su profesion y de las funciones públicas
que se le encomendaron. Al consolidarse la independencia de Venezuela, Mendoza
se dedicó a la docencia, ayudando a formar lo que puede denominarse una primera
generación de abogados de la nueva república. Como uno de los padres de esta
primera república Mandoza fue pionero en la estructuración de sus leyes fundamentales.
Fue un modelo de integridad profesional y ciudadana.
Hoy
Venezuela tiene una presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien ha remplazado a
un presidente ilegitimo de origen, Nicolas Maduro, por lo cual ella también es
ilegitima, aunque haya sido reconocida como presidenta por el gobierno de los
estados Unidos, el cual la apoya y ha presionado para que sea reconocida por
otros países. Rodríguez es abogada de profesión, aunque ese es su único punto
en común con Cristóbal Mendoza. A diferencia de Mendoza, Rodríguez es una
criminal, una de las cómplices principales de Hugo Chavez y de Nicolas Maduro
en el proceso de destrucción nacional que estos falsos lideres llevaron a cabo.
Desde 2006 Rodríguez ha ocupado cargos
altos en los regímenes criminales de Chavez y Maduro. Su complicidad con los crímenes
de estos déspotas ha sido abundantemente documentada. A esa carrera criminal
ahora se le agrega su condición traidora a la pandilla de la cual formó parte.
Como títere del gobierno de Donald Trump, Rodríguez se ha encargado de ir desmontando
el parapete que ella contribuyó a construir, a fin de permitirle al gobierno estadounidense
consolidar su control sobre Venezuela.
Ciertamente
Venezuela se ha ido a menos desde sus primeros días como nación independiente
hasta hoy. En realidad, la Venezuela de hoy no puede llamarse nación independiente,
pues es un país satélite de los Estados Unidos, con un régimen títere, liderado
por una pandillera de la peor especie. Una gran caída, desde los días en los
cuales venezolanos honestos y dedicados como Cristobal Mendoza, y Juan Germán Roscio
ayudaban a estructura la naciente república.
Tanto
los Estados Unidos como Venezuela celebran hoy su aniversario de independencia inmersos
en una profunda crisis moral que ha convertido a Venezuela en un estado fallido
y amenaza con convertir a los Estados Unidos, de la casa reluciente en la
colina que mencionaba orgulloso Ronald Reagan, en estado forajido, objeto del
terror mezclado con hilaridad de buena parte del planeta.
EL HELICOIDE ES NUESTRA BASTILLA
Venezuela esta destruida a todos
los niveles de su gobierno, del estado y del alma. El gobierno ha colapsado,
claramente incapaz de liderar las tareas del día a día. El estado ya no existe
en la práctica, sin capacidad alguna de planificación y de administración
financiera. Lo más lamentable es la ruina del alma, originada por la pérdida de
la brújula ética, no solo entre los miembros de la pandilla chavista que ha
oprimido al país sino también entre numerosos miembros de nuestra sociedad
civil, resignados a vivir en sumisión.
Los ciudadanos dignos de Venezuela
se enfrentan a una situación de ruina nacional de tal magnitud que les resulta
muy difícil visualizar el camino hacia la redención.
En la búsqueda de ese camino
existe el peligro, la tendencia humana natural, a pensar en soluciones mágicas,
o en soluciones parciales y a contentarse con lo posible, en lugar de tratar de
hacer lo realmente necesario.
Esa tendencia a “agarrar, aunque
sea fallo”, aun cuando sea ejercida por gente con las mejores intenciones, es –
en gran medida - un acto de cobardía cívica. Se ajusta a la definición de la
política como “el arte de lo posible”, la cual es incompleta e insatisfactoria.
De acuerdo con esta definición el ejercicio de la política puede llegar a ser
totalmente pragmática, abandonando su indispensable componente ético. La
definición de la política debería leer: “el arte de lo posible, siempre con
respeto a los principios”.
En la Venezuela de hoy cuatro
actores principales se disputan el poder de decisión: la pandilla
chavista/madurista que lideran Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado
Cabello; el gobierno estadounidense de Donald J Trump; la oposición democrática
que lidera María Corina Machado y el grupo de agentes libres
venezolanos, esencialmente oportunista, listo para prestar su concurso a quien
le ofrezca mejores posibilidades de figuración, riqueza o poder.
Los habitantes del país y la diáspora asisten
a esa pugna de manera esencialmente pasiva, sufriendo las acciones del gobierno
ineficiente y abusador y las pretensiones del gobierno estadounidense de
controlar al país para satisfacer sus intereses, mientras en su inmensa mayoría apoya los esfuerzos de la
oposición democrática de devolverle la legitimidad al gobierno y el rumbo
correcto al país.
La situación actual del país puede
visualizarse como un drama que se desarrolla en un gran teatro, en el cual los
cuatro grupos mencionados pugnan en el escenario, mientras el gran público,
cuya suerte depende de lo que suceda en escena, contempla el drama en silencio.
La gente es espectadora de su propio destino.
El drama venezolano se desarrolla
de manera tal que solo uno de estos cuatro grupos que hemos mencionado está
trabajando por la verdadera solución para el país. Me refiero a la oposición
democrática que lidera María Corina Machado. Los otros tres están trabajando
para que Venezuela se mantenga bajo modalidades de gobernanza que sirva sus
intereses. Son esos grupos los que piden que haya una gran negociación, que el
destino de Venezuela se resuelva en una mesa alrededor de la cual se sienten
las víctimas y los victimarios, los lobos y las ovejas, la gente honesta y los
mercaderes de la política. Todos los días vemos como el régimen chavista en el
poder habla de su disposición a
conversar “civilizadamente”, como el gobierno de Trump envía emisarios a
Venezuela para conversar con la pandilla criminal y, al mismo tiempo,
obstaculiza la presencia en el país de la lideresa de la oposición democrática
que busca un país libre e independiente. Todos los días observamos como el
grupo de los oportunistas e invertebrados morales procura dividir la oposición
democrática para servir sus mezquinos intereses.
La presión contra la verdadera
oposición democrática es muy grande. Los Estados Unidos no permite el regreso
al país de María Corina Machado, por la sencilla razón de que su presencia
aceleraría el proceso de democratización del país, algo que va contra sus
intereses, centrados en el control de los recursos petroleros y mineros del
país, un control ejercido de manera totalmente inmoral a través del régimen
títere de Delcy Rodríguez. Por su parte, la pandilla criminal de Delcy
Rodríguez, la cual cumplen a medias lo que le dicta Trump, ve en María Corina
Machado su principal enemigo y procura mantenerla fuera del país. El grupo de oportunistas,
de variados colores y sabores, ve en María Corina Machado el liderazgo integro
y honesto que se opondría a que en Venezuela todo siga igual y, por ello, le
hacen una guerra declarada.
Así las cosas, le toca al pueblo
espectador pararse de sus sillas, bajar de las gradas al ruedo, subir al
proscenio, a convertirse realmente en protagonista de su propia historia y
actuar masivamente en apoyo a quienes realmente desean ver la democracia de
regreso en el país. Rara vez un pueblo ha encontrado su verdadero camino
delegando su suerte a grupos que no representan sus verdaderos intereses. La
Venezuela digna, civilizada, no logrará su redención sentada en una mesa con
quienes la victimizan. En el mejor de los casos, negociar con el régimen
criminal permitiría a Venezuela convertirse en una democracia mediatizada, con
grupos criminales y oportunistas conservando algunas posiciones de poder. Se
puede barrer la basura debajo de la alfombra y pretender que el país está
limpio, pero ello sería engañarnos. En enero de 1958 se pretendió una maniobra
que dejaba en la junta de gobierno que remplazaría a Pérez Jiménez a dos
elementos representativos de la dictadura (Romero y Casanova). El pueblo no lo
permitió. Impidió que la garrapata dejara dos patas dentro del cuerpo de la
nación. Hoy en día, la garrapata maniobra para quedarse chupando sangre. A la
garrapata venezolana se le suma ahora la garrapata Trump, la cual representa un
nuevo tutelaje, disfrazado de libertador.
Yo no digo que es fácil lograr la
plena incorporación del pueblo a la toma de decisiones sobre su destino, solo
digo que ello será necesario.
Los Rodríguez, los Cabello y sus pandilleros
deberán ser objeto de la aplicación de la justicia, no salir hacia países donde
tienen sus dineros mal habidos con pasaporte expedido por el nuevo gobierno
democrático. En este nuevo gobierno el embajador de los Estados Unidos será
tratado respetuosamente, como aliado, no se le harán genuflexiones.
CONCIERTO PARA PIANO Y ORQUESTA EN LA MENOR, ROBERT SCHUMANN
https://www.youtube.com/watch?v=qL4-b3pRfZs&list=RDqL4-b3pRfZs&start_radio=1
CALOR EXTREMO, SEQUIAS, TERREMOTOS, INUNDACIONES: TODAVIA HAY LIDERES IRRESPONSABLES QUE PROMUEVEN EL DESASTRE AMBIENTAL EN EL PLANETA
En
estos días unos 250 millones de personas están expuestas a temperaturas del
orden de los 40 grados centígrados, es decir, el planeta tiene fiebre alta.
En
países de Europa como Alemania, Francia Inglaterra, Suiza, Hungría, las
temperaturas en el mes de junio han sido las más altas jamás registradas. En
Portugal se han registrado temperaturas de hasta 44 grados centígrados. Se estiman
en más de 1100 las muertes causadas por este intenso calor, el cual está
aumentando los casos de incendios forestales.
En
los Estados Unidos la costa este del país muestra temperaturas de 40 grados centígrados.,
agravadas por la alta humedad. Se estima que las temperaturas en algunos sitios
han llegado hasta los 115 grados Fahrenheit, es decir, 46 grados centígrados. A
esta temperatura la vida humana no es posible. Alguien sometido a esta temperatura
solo podrá vivir por pocas horas, ya que el aire se hace mucho más caliente que
la temperatura del cuerpo, lo cual conduce al colapso. Anoche, después de la caída
del sol, la temperatura donde vivo estaba aún cercana a los cien grados Fahrenheit.
En
Asia, China, Japón y Corea están sufriendo extremas temperaturas, llegando a registrarse
45 a 48 grados centígrados (¡) en la India.
Los
océanos están experimentando un calentamiento nunca visto antes. En las regiones
polares se miden los niveles de temperatura marina más altos de la historia, lo
cual está alterando los ecosistemas marinos en todo el planeta.
Un
reciente estudio realizado por la Universidad de Columbia, ver: https://news.climate.columbia.edu/2024/12/06/high-heat-is-preferentially-killing-the-young-not-the-old-new-research-finds/
revela que el calor excesivo está matando más gente joven que gente de edad
avanzada. El estudio fue efectuado en Mexico y muestra que un 75% de las
muertes relacionadas con el calor ocurren en gente de edades comprendidas entre
18 y 35 años. La razón de esta sorprendente situación no es aún conocida.
Se
piensa que, de continuar esta tendencia, la humanidad estaría obligada a vivir
en áreas confinadas, enfriadas artificialmente. Un escenario distópico.
EN
ESTA SITUACION DE CRISIS CLIMATICA SOLO HAY UN PAIS QUE SE NIEGA A COMBATIR EL
CALENTAMIENTO GLOBAL: LOS ESTADOS UNIDOS.
La
tragedia de esa ignorancia es que no solo Trump sino quienes si ven la seriedad
del problema serán igualmente afectados por la negación de lo obvio que
mantiene el narcisista que destruye la Casa Blanca.
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