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domingo, 29 de septiembre de 2019

EN NOMBRE DE LA JUSTICIA, DE LA COMPASIÓN Y DE LA DIGNIDAD EXIJO INTERVENCIÓN


El Canciller de España saluda a su amigo el corrupto Canciller de Maduro, Jorge Arreaza

·      Una mujer está siendo asesinada por un criminal drogado en plena luz pública
·      Un niño está siendo azotado por un padre borracho ante los estudiantes y maestros de su escuela
·      Una joven menor de edad está siendo violada por un sádico en un parque público, ante la mirada de los transeúntes
·      Un preso es torturado con conocimiento de las organizaciones de derechos humanos
·      Una madre da a luz al lado de un basurero en una esquina de la ciudad
·      Un anciano muere de hambre, semi-desnudo, frente a un edificio del gobierno
·      Un paciente se asfixia en un pasillo de un hospital que carece de medicinas y de oxígeno para salvar su vida
 Tragedias como estas suceden a diario en Venezuela, ante los ojos del mundo. Y no desde ayer sino desde hace años, de forma progresiva, desde que el régimen chavista está en el poder. Y nadie interviene, por indiferencia, temor o complicidad.   
Pero esto no es todo.
El régimen forajido maneja mucho del tránsito y envío de drogas al mundo desde Venezuela. Esto es conocido.
El régimen forajido documenta terroristas para que entren a los países de la región con la misión de subvertir a sus gobiernos legítimos. Y ello es documentable y ha sido documentado
El régimen forajido ha financiado por años una pandilla kleptocrática regional compuesta por similares gobiernos como los de Cuba Nicaragua, Bolivia y, en ocasiones, Argentina bajo Kirchner o Brasil bajo Lula, para tratar de implantar en la región latinoamericana una ideología fracasada en el resto del planeta. Y ello es harto conocido
El régimen forajido apoya, patrocina y permite a las guerrillas terroristas colombianas hacer vida en territorio venezolano, hasta el punto de que ya existen áreas de ese territorio bajo control de fuerzas irregulares extranjeras
El régimen forajido ha creado y sigue creando un caos ambiental en la zona Sur de Venezuela, la cual forma parte del escudo de Guayana y de la Amazonia,
El régimen forjado le quita el pan de la boca a los venezolanos para dárselo a los castristas cubanos, en forma de regalos petroleros y transferencias financieras, mientras permite al castrismo cubano el control de las decisiones de política venezolana, todo lo cual está perfectamente documentado.
Todo este inmenso cuadro de miserias y tragedias, de atentados contra la población y el medio físico venezolano y latinoamericano está en marcha sin que alguien intervenga. Esta destrucción masiva, la cual ya desborda las fronteras de Venezuela y surge como un torrente hacia el sur, hacia Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y llega a Chile y Argentina y se derrama hacia todos los demás continentes aumenta cada día, mientras  burócratas internacionales dan discursos llenos de clichés sobre Venezuela  y luego se van a almorzar, pensando que han cumplido con su deber.
La muerte de Venezuela está siendo vista en vivo y en directo por el resto del planeta. Como sucede con los transeúntes cobardes los gobiernos cierran los ojos y pasan en silencio, sin intentar salvarle la vida a la nación moribunda. Esto ya ha sucedido antes en la historia de la humanidad: masacres, genocidios, abusos gigantescos de poder han ocurrido ante los ojos de un mundo egoísta, siempre atento a sus propios intereses. La pasividad es promovida por cómplices del régimen forajido, tanto en el exterior, a lo Zapatero y Federica Mogherini, como en el país, a lo Timoteo y la legión de castrados morales que continúan oxigenando al régimen.
Como venezolano y ciudadano de un planeta Tierra, tan deteriorado y amenazado por la cobardía y el egoísmo, exijo a la región, en nombre de la justicia, de la compasión y de la dignidad, que acuda en urgente auxilio de Venezuela antes de que el país se convierta en un cementerio sin flores.
Quienes piensen, desesperados, en ir a prenderse fuego frente a la OEA, frente a la Unión Europea o frente a la ONU, a fin de mover esas organizaciones a la acción, deben pensarlo dos veces. Porque sus sacrificios individuales serían inútiles si quienes los ven desde sus ventanas son gente como Federica Mogherini, Josep Borrell o Tabaré Vásquez.
  Un ejército integrado por miembros de los países de la región no sería un ejército invasor, sería un ejército de liberación

martes, 24 de septiembre de 2019

Trump and Biden in Ukraine/ Trump y Biden en Ucrania



Trump and Biden in Ukraine: navigating the murky waters of the illegal and the unethical.
(versión en español más abajo)
The latest political drama being played in Washington DC concerns Joseph Biden, Donald Trump and the Ukraine. From what we have been reading, it has to do (1), with the business links of Joe Biden’s youngest son, Hunter Biden, to a Ukrainian oil and gas company called BURISMA when Biden was vice-president of the U.S.  and, (2), with the pressure applied by President Trump to the Ukrainian president to investigate the Biden’s “corrupt” deals in that country, threatening to stop U.S. foreign aid to the country if he did not. As the new drama unfolds the reaction of the country suggests that while illegal activities should not be permitted, and clearly represent a crime, especially at the level of the presidency of the United States, few eyebrows are being raised due to the unethical, but not illegal, behavior of public officials and their families. While President Trump’s actions, if true, are being defined as a probable cause for impeachment, and justly so, the Biden’s business deals in Ukraine are not being seen as out of the ordinary, even by the political adversaries of the Biden candidacy. Fox News, for example, a great ally of President Trump has said that while there are no proofs of the Biden’s family doing anything illegal or, even, inelegant, both  Shep Smith and Joe Napolitano, two of its best known figures agree that President Trump now face imminent peril of impeachment for his actions, see:  https://www.huffpost.com/entry/shep-smith-donald-trump-ukraine_n_5d89a441e4b0c2a85cb01f27
And yet, there is very little moral difference between Biden’s and Trump’s attitudes in their dealings with Ukraine. Biden’s son, who knows little or nothing about oil and gas, was given a place in the board by  BURISMA Oil company, which paid him $50,000 a month for doing nothing much, other than being there as the son of the then vice-president of the United States. It seemed a clear case of Influence Peddling. Trump, using the country’s money and political representation as president tried to pressure the Ukrainian government into acting against what he called Biden’s corruption, seemingly in order to eliminate a political competitor, a clear case of Graft.  
In the case of Hunter Biden his appointment to the Board of BURISMA has been considered by analyst M. Hemingway as an attempt by the oil company to curry favor with the U.S. government at a time in which Biden’s father was vice-president of the United States and in charge of dealings with Ukraine. In its website the company says, rather candidly, that “their relationship network creates opportunities for our portfolio companies which then compound to greater outcomes for all parties”, see:  https://www.bbc.com/news/blogs-echochambers-27403003. In the case of President Trump he has already admitted calling the Ukrainian president regarding Biden while instructing his subordinates to delay U.S. foreign aid to Ukraine while he asked that country to act against Biden.
If findings corroborate the allegations being made in both cases these two political figures, Biden and Trump would be equally undeserving of the national trust, whether their cases are illegal or “simply” unethical. After all, ethics should be the very foundation of the law.    

                                          SPANISH VERSION
Trump y Biden en Ucrania: navegando las turbias aguas de lo ilegal y de lo carente de ética
El más reciente drama político en Washington DC está relacionado con Joseph Biden, Donald Trump y Ucrania. Por lo que sabemos tiene que ver con (1), la relación de negocios entre el hijo menor de Biden, Hunter Biden, y una compañía de petróleo ucraniana llamada BUURISMA, cuando Biden era vice-presidente de los Estados Unidos y, (2), con la presión aparentemente aplicada por el Presidente Trump al presidente de Ucrania para investigar los negocios “corruptos” de los Biden en ese país, amenazando con detener la ayuda financiera a ese país si no lo hacían.
La reacción del país frente a este nuevo drama sugiere que si bien la actividad ilegal no debe ser permitida y claramente representa un crimen, especialmente al nivel de la presidencia de los estados unidos, poca alarma parece merecer la actitud carente de ética, si no ilegal, de funcionarios públicos y sus familiares.
Mientras que las acciones del Presidente Trump , si son confirmadas, se definirían como probable causa de destitución, lo cual sería correcto, los negocios de Biden en Ucrania no se ven como algo fuera de lo normal, aún por los adversarios políticos de Biden.  Por ejemplo, Fox News, un gran aliado del Presidente Trump, ha dicho por boca de dos de sus más prestigiosos comentaristas, Shep Smith y Joe Napolitano, que no hay pruebas de que los Biden hayan hecho algo ilegal o inelegante pero convienen en que el Presidente Trump enfrenta un inminente peligro de destitución por sus acciones, ver: https://www.huffpost.com/entry/shep-smith-donald-trump-ukraine_n_5d89a441e4b0c2a85cb01f27
Sin embargo, hay poca diferencias éticas entre las actitudes de Biden y de Trump en sus relaciones con Ucrania. El hijo de Biden, quien sabe poco o nada sobre petróleo, fue nombrado Director de BURISMA, con una remuneración de $50.000 al mes sin tener que hacer nada que no fuese aparecer allí, como hijo del entonces vice-presidente de los estados Unidos, lo cual parece ser un claro caso de tráfico de influencias. Trump, mediante el uso del dinero y el poder político del país trató aparentemente de presionar al gobierno de Ucrania para que actuara en contra de lo que llamó la corrupción de Biden, aparentemente a fin de eliminar un competidor político. Ello parecería un claro caso de corrupción política al más alto nivel.
La presencia de Hunter Biden en la directiva de BURISMA ha sido considerada por la analista M. Hemingway como un intento por parte de la empresa de obtener favores del gobierno de los estados Unidos en momentos en que el padre era vice-presidente del país y manejaba la relación con Ucrania, ver:  https://www.bbc.com/news/blogs-echochambers-27403003. En su sitio virtual la empresa escribió, con candidez, que “sus relaciones crean oportunidades para las empresas del grupo y ello redunda en beneficio de todos”. En el caso del Presidente Trump él ya admitió que llamó al presidente de Ucrania sobre Biden mientras instruía a sus subordinados a demorar la ayuda de los Estados Unidos a ese país mientras le pedía investigar a Biden.
Si las investigaciones corroboran las denuncias que han sido hechas en estos casos, tanto Trump como Biden deberían perder toda credibilidad frente al país, ya sean sus casos ilegales o “simplemente” carentes de ética. Después de todo la ética debe ser la fundación de la ley.



lunes, 23 de septiembre de 2019

MEMO A EDGAR ZAMBRANO



Asunto:  DIEZ  COMENTARIOS SOBRE SU PENOSA ENTREVISTA EN NTN24
Sr. Zambrano:
Me refiero a su entrevista:
1.   Me apresuro a expresarle mi alegría por el fin de la prisión y las torturas a las cuales usted fue sometido durante varios meses por la dictadura de Nicolás Maduro.
2.   Sin embargo debo decirle que ver su entrevista en NTN24 me ha producido una profunda sensación de pena ajena y de tristeza. De pena ajena porque pocas veces he visto y oído tanta incoherencia conceptual y tanto divorcio de los principios por parte de un representante de la oposición venezolana. De tristeza y compasión por nuestro pueblo, por tener que cifrar sus esperanzas de un mejor futuro en líderes débiles y mediocres como usted.
3.   No tengo nada personal en su contra, Sr. Zambrano. Creo advertir que es usted un buen padre de familia, un hombre de su casa. Pero no es a esa faceta de su persona de la que difiero sino la de su condición de político a tiempo completo, como usted mismo se ha definido en la entrevista, profesión de la cual se siente usted orgulloso. La ejerce usted apegado a algunas malas costumbres tradicionales en la política venezolana, caracterizadas por solidaridades automáticas que con frecuencia chocan con los más elementales principios éticos. En la entrevista muestra usted un vigoroso sentido de clan con sus compañeros políticos de la falsa oposición, quienes han decidido instalar sus tiendas bajo la sombra de la dictadura.
4.   Al iniciar su entrevista, sin esperar la pregunta inicial de la periodista, usted se lanzó con un extenso discurso sobre las acciones y esfuerzos de amigos de “toda la policromía política” y familiares “rodando por todas las partes del mundo” para lograr su libertad. Habló y habló hasta que la periodista tuvo que interrumpirlo para poder hacerle su primera pregunta. Parece evidente que ese discurso inicial, bastante rebuscado y de excesiva cursilería, fue planificado por usted a fin de restarle importancia a lo que parece ser evidente, que usted fue un peón entregable en el indigno ajedrez jugado entre Maduro y los  buscadores de notoriedad quienes se arrodillaron frente a la dictadura.  
5.   La excelente periodista le hizo notar que no podía ocultarse la estrecha relación  entre el acto de su liberación y la lastimosa iniciativa de Zambrano, Mujica, Fermín y de sus acompañantes. En respuesta a la pregunta directa de la periodista usted se refirió a ese grupo como sus  “compañeros de partido’, como  miembros de una familia política venezolana que ha estado junta por mucho tiempo.
6.   Habló usted en un idioma político barato, el cual debería desaparecer de nuestra escena política pero mucho me temo que no continuará presente.   Al ser preguntado si estaba de acuerdo con la iniciativa de quienes se arrodillaron frente a Maduro dijo usted que si bien la acción había sido “unilateral” estaba destinada a buscar una solución no violenta. En lugar de censurarla usted nos recomendó esperar el desarrollo de los acontecimientos. Validó usted la presencia en el poder que ejerce Maduro apoyado por la fuerza bruta y habló de la rendición de Zambrano y Compañía como una acción política aceptable, tendiente a modificar el cuadro político venezolano. Al hablar de esta forma, sin referirse jamás a la inmoralidad de tal evento, usted reconoció a Maduro como interlocutor legítimo, lo cual va de frente contra lo que sostiene la oposición de la cual usted forma (ba) parte. Usted decidió chapotear en el pantano que une a Maduro con la falsa oposición. Dijo usted, abandonando su derecho y deber de rebelarse en nombre de la justicia y de la ética,  estar  obligado “por la fuerza de los hechos” a concederle un espacio  a la iniciativa traidora de Timoteo Zambrano y Compañía. Añadió usted que, si esos compañeros “hablan con nosotros, entonces podremos lograr una dirección unidimensional, monolítica”. En otras palabras, usted abrió las puertas para una negociación con ese grupo.  Dijo usted: “No somos tontos, somos políticos de oficio y estamos obligados a tener calma, a no ser inmediatistas, no ser extremistas, no ser radicales”, como si el ser digno y el rechazar componendas con la dictadura fuese extremismo.
7.   Cuando le preguntaron si usted creía en la buena voluntad de los secuestradores usted dijo que eso había que preguntarlo a Mandela, refiriéndose a eventos en otro país y otras circunstancias que no vienen al caso. Habló usted de las experiencias de Chile y de África del Sur a fin de justificar su sumisión y su entrega de principios dando por sentado equivalencias entre los eventos de esos dos países con la tragedia venezolana, lo cual es mentira. Tenemos que “valorar la historia”, dijo usted,  “porque somos políticos a tiempo completo”. Por algo la llaman – cuando se ejerce como la ejerce usted -  la segunda profesión más antigua del mundo.
8.   Su posición blandengue ante la dictadura no es nueva. Siempre me llamó la atención que usted siempre le pedía “audiencias” a Chávez para hablar de los presos políticos, utilizando un término típico de la Colonia, ciertamente impropio para enfrentarse a un déspota.
9.   Como vicepresidente de la Asamblea Nacional usted ha debido adoptar una postura más decidida en contra de la corrupta, cruel, inepta y narco-dictadura y rechazar la acción sumisa de sus “compañeros”. Al contrario, declaró estar dispuesto a reunirse con el “compañero” Timoteo Zambrano.
10.                   Su postura en esta entrevista debe llevar a la renuncia a su posición en la Asamblea Nacional, a fin de preservar la credibilidad del gobierno interino de Juan Guaidó, el cual se ve hoy seriamente comprometido por sus declaraciones. 



sábado, 21 de septiembre de 2019

PEMEX CONTINUA SU RUTA AL DESASTRE, AHORA BAJO AML

PEMEX, la empresa petrolera de México enfrenta su peor crisis de producción en los últimos 40 años. 81 años después que Lázaro Cárdenas nacionalizara el petróleo en México el balance de aquella decisión evidencia su fracaso, tanto por el pobre comportamiento productivo de la empresa como por haber llegado a representar el mayor centro de corrupción del país, una dudosa distinción que la ha acompañado desde el inicio de su historia, cuando el líder sindical La Quina vendía los puestos en la empresa. En 2019 su producción ha caído a unos 1,6 millones de barriles diarios, el volumen más bajo de los últimos 40 años.

Este colapso es, en gran medida, el resultado en la baja de las actividades de exploración, las cuales han declinado de unos 1200 pozos exploratorios y semi-exploratorios en 2012 a menos de 80 en 2017. Por ello la empresa no ha podido compensar por la declinación en la producción del campo Cantarell, el más importante de México.
El Plan de rescate de PEMEX anunciado por el presidente de México, Andrés López Obrador, AMLO, es desconcertante y podría poner en grave riesgo el resto de las finanzas públicas mexicanas. Está basado en la inyección de dinero público a PEMEX y en una reducción de su carga fiscal, lo cual representa un significativo subsidio del Estado mexicano a la empresa. López Obrador ha decidido que PEMEX no tendrá por qué ir a los mercados financieros internacionales a endeudarse porque será el Estado el que le inyecte el dinero necesario. Ha dicho: “Vamos a rescatar de nuevo a la industria petrolera nacional. Estamos ante el inicio de un nuevo paradigma. Vamos a transformar Pemex y a transformar México”. Por ello le ha inyectado a PEMEX este año unos 3600 millones de dólares del erario público, lo cual ha obligado a recortar las inversiones en otras áreas. El plan de López Obrador contempla la rehabilitación de seis refinerías y la construcción de una nueva refinería, a fin de que el país deje de importar gasolinas, así como incrementar la perforación de pozos exploratorios y de desarrollo.
Este plan invierte la filosofía financiera que debe animar a todo país que tenga una empresa petrolera, es decir, que la empresa le de beneficios al Estado. Ahora PEMEX se ha convertido en una carga muy pesada para el Estado. Enfrentada con una reducción en su evaluación financiera internacional, la cual podría llevarla a  colocarse por debajo del nivel del grado de inversión, ello obligaría a los tenedores de sus bonos a venderlos masivamente, haciéndolos perder valor y agravando aún más la situación de la empresa.  López Obrador ha decidido comprometer la solidez de las finanzas nacionales a fin de apuntalar  a PEMEX.
Esto podría resultar si PEMEX experimentara una rápida recuperación en su producción y en su eficiencia operacional, pero esto es lo que no se ve en el horizonte. La antipatía de López Obrador por la empresa privada le cierra a PEMEX la posibilidad de apoyarse en la inversión petrolera que pudiera llegar de ese sector. El sesgo estatista que México le imprime hoy a su industria petrolera hará estos aportes difíciles si no imposibles.
Esta decisión de AMLO sobre PEMEX y los pobres resultados que  la empresa ha mostrado bajo su administración hasta ahora han tenido un impacto en sus niveles de aceptación entre los mexicanos. Aunque su nivel de aceptación continúa siendo alto, ya se acerca a los índices de aceptación de presidentes previos, de quienes él se trata de diferenciar. Por ejemplo, para este mismo momento de su presidencia (tercer trimestre), tanto Felipe Calderón como Carlos Salinas y Vicente Fox tenían igual o mayor aceptación que la que muestra hoy AMLO, ver:    https://www.as-coa.org/articles/approval-tracker-mexicos-president-amlo.

La obsesión estatista de los líderes políticos de izquierda en América Latina continúa representando uno de los principales culpables del atraso económico y social en la región.  

viernes, 20 de septiembre de 2019

SILENCIOS, COBARDÍAS Y ENTREGAS: ¿PODREMOS CAMBIAR?



Es muy duro enfrentarse a las razones por las cuales Venezuela se ha desintegrado como sociedad en los últimos 20 años,  el escenario de masivos silencios, cobardías y entregas, de sumisión ante un régimen mediocre pero armado. Aunque el país ha tenido ciudadanos heroicos en su lucha contra la dictadura, parece claro que el grueso del país ha preferido dejarlos solos. La masa crítica social ha preferido ver los toros desde la barrera, “no meterse en líos”. Si hubiera actuado con más decisión para apoyar a sus héroes otra hubiese sido nuestra historia en el siglo XXI. ¿Qué nos ha sucedido?
Una sociedad con un desarrollado sentido de identidad,  con una fusión de sus miembros alrededor de principios y valores comunes  producirá una masa crítica decidida a hacer los mayores sacrificios para lograr su objetivo. Que esa masa crítica no se haya logrado en Venezuela es el producto, nos decía Arturo Uslar Pietri, de nuestra carencia de historia.  AUP nos hablaba de la necesidad de "una historia que fuese, a la vez, el reflejo y la explicación del quehacer humano en todas sus dimensiones y variedades, donde junto a la fuerza del hecho económico esté el poder de la creencia, donde junto a la acción del héroe esté la del medio, donde junto a las técnicas del trabajo estén las obras del pensamiento; donde junto a la estructura social esté la concepción cultural; una historia de los trabajos, de las acciones, de los pensamientos y de las creaciones; una historia de los grandes hechos y de las diarias tareas, una historia en que esté lo universal junto a lo peculiar de cada pueblo. Una historia del hombre entero para la comprensión completa del hombre." (Uslar Pietri, 1988, 314 y 315). Lamentablemente, Uslar veía solo tres tiempos en la historia venezolana: "un borroso arranque, una culminación breve y fulgurante y una interminable decadencia". Sus palabras no fueron atendidas por ser consideradas demasiado pesimistas y quizás por venir de un venezolano de perfil antropológico diferente a la normal venezolana, no reconocido por el grueso de la población como uno de ellos.
La fusión, la identidad de propósitos, la conciencia de pertenecer a un grupo con el cual compartimos nuestros principios, valores, sueños, deseos y ambiciones de progreso es la clave para explicar la acción o la inacción de una sociedad frente a sus oportunidades o amenazas. Una sociedad venezolana reblandecida por décadas de ingreso petrolero que no requería mucho esfuerzo, que literalmente manaba y era manejado por unos 30.000 venezolanos, una pequeña parte de la población, generó actitudes y aspiraciones bastante alejadas del sacrificio, orientadas al disfrute de un regalo que Dios le hacía a sus hijos favoritos. Se creó la imagen de que éramos una sociedad rica, chévere, “la mejor del mundo”. Nuestro verdadero nombre, se pensaba, no era Venezuela sino Tierra de Gracia. La adhesión a  esta mitología criolla consolidó una sociedad identificada con la idea del disfrute, dispuesta a hacer todo lo que fuese necesario para conservarla. Los ideales del venezolano fueron y siguen siendo esencialmente materiales, anhelos de gran bienestar y  vida muelle, más que de educación o del cultivo de ideas abstractas de progreso y mejoras colectivas. De allí que sacrificio no sea un concepto que figure en lugar destacado de nuestro imaginario social. Quienes lo han practicado, venezolanos de excepción, la mayoría muertos o en prisión o el exilio, han sido calificados con frecuencia de idiotas, mientras que quienes han violado las leyes de la decencia y del honor han recibido admiración.
De allí tanto silencio,  cobardía ciudadana y entregas que han apuntalado la sobrevivencia de un régimen mediocre, cruel e inepto, lleno de vulgaridad y pudrición moral. En la mente colectiva del venezolano sigue predominando la idea de que “mientras yo esté bien, no hay problemas” o el de “hasta ahora a mí no me han tocado”, la cual asfixia toda idea de solidaridad real o, menos aún, la de sacrificio por un objetivo colectivo.
Por supuesto, este tipo de reflexiones no es popular, no suena bien a nuestros oídos venezolanos, siempre dispuestos a preservar el mito de nuestra condición de pueblo elegido. Hemos aplazado para un mañana indefinido un encuentro con nuestra realidad, el cual debería ser inaplazable. No se trata de llamar, por capricho, a un ejercicio colectivo de auto-flagelación sino de enfrentar con los ojos abiertos nuestras limitaciones y los errores derivados de nuestra admiración por los hombres de a caballo o por demagogos pródigos en promesas incumplibles. Como cantaba Olga Guillot, hemos preferido el “Miénteme más, porque me hace tu maldad feliz”.  
El precio pagado por esta carencia de identidad nacional,  por los  silencios, cobardías y entregas ha sido horroroso. Salir del foso económico, social, político y, sobre todo, moral en el cual estamos  atascados no será tanto  asunto de fondos monetarios o acciones diplomáticas sino de crecer como pueblo. Y eso no se logra con un liderazgo que aún pretende construir una Venezuela futura sobre las ruinas, mitos y engaños que nos llevaron al fracaso. 
Los cuatro pasos que se requieren para un cambio radical en el país son la insurgencia (con ayuda externa) para expulsar al régimen miserable del poder, un gran debate nacional sobre lo que deberá ser Venezuela, la aparición de un nuevo liderazgo con verdadera visión de futuro, el cual hable claro, tenga coraje y se aferre a los principios y un Programa Nacional de largo plazo de Educación Ciudadana, diseñado para remplazar al gentío con ciudadanos.
Solo así, luchando con denuedo y algún día, podremos tener una nación de la cual sentirnos justamente orgullosos.  


jueves, 19 de septiembre de 2019

Alguien está loco en Venezuela. ¿Seré yo?



Edgar Zambrano,  recién liberado por el régimen de Nicolás Maduro, después– según reportan sus familiares y amigos- de ser sometido a torturas físicas y mentales, acaba de declarar que se reunirá “con su amigo Timoteo”.  Ver: http://www.noticierodigital.com/2019/09/edgar-zambrano-me-reunire-con-timoteo-a-ver-si-se-puede-restablecer-oslo/.
Y ¿quien es su amigo Timoteo? Es el cómplice de quienes apresaron y torturaron a Edgar. Timoteo es quizás el más desvergonzado de los miembros de la tribu de parásitos que hoy se agrupan bajo la sombrilla protectora y oportunista del régimen más cruel, inepto y corrupto que ha conocido Venezuela.
Leo esto y todavía no logro comprenderlo. Porque, para mí,  representa un acto de desmesurado masoquismo o de total descaro, no se cual. No es posible que en Venezuela esta gente que se autodefine como  líderes políticos puedan haber llegado a coexistir pacíficamente con quienes exhiben poca o ninguna textura moral, a nadar en el mismo pantano, pretendiendo que defienden la democracia, la honestidad, la libertad, el decoro. El liderazgo tiene como misión principal mostrar el camino a sus seguidores. ¿Es este el camino que se cree deseable para Venezuela? ¿Un camino de amancebamientos, de descomunal pragmatismo, de gelatinosos principios, de indiferencia al ejemplo que el verdadero liderazgo debería dar?
Que los Zambrano actúen como actúan, creyendo que su ejemplo inspirará a los venezolanos a ser mejores, a ser más íntegros, a ser más dignos, revela que estos grupos que se llaman líderes han botado su brújula moral, si es que alguna vez la tuvieron. Ello los incapacita para ser líderes.
Es verdad que lo que digo en esta nota y en mi artículo anterior: “Están botando el alma de Venezuela en la basura”, ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/ es muy duro, muy ofensivo, quizás hasta impropio de una persona que pretende ser civilizada y humanista.  Así no debería hablarse de nadie. ¿No es verdad? A lo mejor estoy loco y me he dejado llevar por la indignación. Si es así, lo siento. Pero no estamos en academia ni en círculos de reposada intelectualidad. Estamos frente a una tragedia indecente, la cual llama a nuestros más primitivos instintos de sobrevivencia.   
Las cosas en Venezuela han llegado al extremo de que el no hablar con tanta crudeza de lo que nos está sucediendo comienza a ser complicidad. El discurso etéreo e impersonal destinado para ser leído entre líneas puede que no comprometa pero tampoco  funciona.
El silencio ante nuestro desastre moral es lo más ofensivo, lo más impropio, lo más incivilizado que pueda existir en la Venezuela de hoy.

miércoles, 18 de septiembre de 2019


  ESTÁN BOTANDO EL ALMA DE VENEZUELA A LA BASURA
Durante los últimos 20 años un número creciente de venezolanos civiles y militares ha venido botando el alma de Venezuela a la basura. Son los integrantes de tres tribus bien diferenciadas: la tribu chavista, la tribu madurista y la tribu formada por quienes fueron alguna vez miembros de la Venezuela democrática y hoy se han transformado en parásitos de las dos primeras tribus. La acción conjunta de esos tres grupos criminales ha destruido una buena parte del alma de Venezuela y la ha enviado al tarro de la basura. No hablo de la ruina material, la cual es evidente. No me refiero a la destrucción de las instituciones, lo cual está a la vista o al espectáculo de miles de venezolanos muriendo de hambre o por falta de atención médica. Todo ello es cierto y ha sido, esencialmente, la obra maldita de las dos primeras tribus arriba mencionadas. Me refiero, esta vez,  a la traición de  los principios y valores que sustentan una sociedad democrática y libre, traición llevada a cabo por los chavistas y los maduristas, sí, pero también – de manera particularmente dolorosa – por una tercera tribu de invertebrados morales que fue creciendo durante estos 20 años, integrada por venezolanos quienes pertenecieron alguna vez a la Venezuela digna y democrática y quienes hoy se han convertido en simples parásitos de los criminales en el poder.
La tribu chavista tuvo sus principales cabecillas en Hugo Chávez y su familia; Diosdado Cabello y su familia; Nelson Merentes, Jorge Giordani, Rafael Ramírez y el Generalato que los acompañó durante la etapa de 1999 hasta la muerte del sátrapa, además de una cohorte de contratistas, banqueros y compañeros de viaje moralmente podridos, hoy multimillonarios y sueltos por todo el planeta. La tribu madurista tiene sus principales cabecillas en Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López, Diosdado Cabello, Tareck El Aisami, Tareck Saab, los hermanos Rodríguez (Bonnie and Clyde) y en esa vergonzosa mafia de uniforme disfrazada de Fuerza Armada Venezolana, acompañada de un nutrido lumpen de banqueros y contratistas ladrones cuyos nombres son bien conocidos y se encuentran debidamente identificados por las policías internacionales y en la documentación preparada por investigadores venezolanos y extranjeros.
La tercera tribu, quizás la más detestable, porque está formada por gente que se definió alguna vez como demócrata, ha ido creciendo en número y en notoriedad.  Sus miembros comenzaron por llamar al país a la concordia, a la reconciliación, esgrimieron la bandera de la solución pacífica, democrática y electoral y levantaron la bandera del “o dialogamos o nos matamos”. Quienes se atrevían a disentir de esta postura gelatinosa fueron llamados radicales, sedientos de sangre, se les descalificaba y se les descalifica por estar fuera del país o por ser “partidarios de la violencia”. Buena parte de la buena e ingenua Venezuela defendió (y hasta defiende todavía)  a los miembros de esta nueva tribu  en nombre de la Unidad, término que se fue confundiendo en el tiempo con complicidad y acomodo.
Aparecieron en nuestra escena pública, portando diversas máscaras, los Timoteo Zambrano, los Henri Falcón, los Manuel Rosales, los Eduardo Semtei, los Carlos Raúl Hernández, los Felipe Mujica, presentándose como portaestandartes de la paz y de la reconciliación. Algunos encuestadores, a lo Schemel,  pasaron de ser “civilizados conciliadores” a ser miembros activos de la pandilla madurista, al no poder aguantar un cañonazo de un millón de dólares. Otros encuestadores, más discretos pero muy bien conocidos, han permanecido hábilmente en la frontera entre la moderación y la complicidad, pero no pierden oportunidad alguna para llamar a la calma, a la paciencia, es decir, juegan a la permanencia del régimen maldito en el poder, una postura con la cual han logrado grandes oportunidades de enriquecimiento personal. En una segunda etapa del deshonor emergieron grupos que abogaban por una aparente tercera vía, simples pantallas para la colaboración con el régimen, aparentes ni-nis que no lo eran en la realidad, liderados por gente como Enrique Ochoa Antich o surgieron, a título individual, antiguos miembros de la tribu chavista como Felipe Pérez Martí, Francisco Rodríguez o los ex-ministros chavistas Navarro, Giordani y Osorio, quienes aún pretenden tener figuración política en una futura Venezuela de medio pelo.
Hoy la desvergüenza, la traición y la deshonra inundan como mala yerba a Venezuela. Eduardo Fernández y su hijo Pedro Pablo, Claudio Fermín, Felipe Mujica y otros miembros de la tercera tribu que he mencionado arriba llevan a cabo un pacto con Maduro, a fin de trabajar juntos en una especie de gobierno de “transición”, de duración indefinida, respetando la permanencia de la maloliente Asamblea Nacional Constituyente y validando de manera sumisa un régimen ladrón, asesino, torturador, inepto, corrupto y mentiroso. Nadie que pacte con este régimen puede evitar ser contaminado de estas lacras arriba enumeradas. La aceptación de su validez hace cómplice, a quien lo acepta, de la mayor tragedia que ha sufrido nuestro país en toda su historia.
Esta acción descarada tiene, al menos, la ventaja de que termina con las apariencias. Ahora cada quien deberá responder por su traición o mostrar, con orgullo, su honestidad.
La ruina material del país generada por estas tribus es un crimen horroroso por el cual los chavistas y maduristas deberán pagar, pero hay algo peor. Malos venezolanos han estado botando nuestra alma, la cual, en cualquier sociedad es la depositaria de las virtudes, valores y principios que son de absoluta necesidad para sustentar una existencia armoniosa y digna.  
En la Venezuela de hoy se ha hecho difícil saber quiénes son los ciudadanos que no han vendido su alma al diablo. Si la sociedad venezolana no es capaz de mantener una masa crítica de gente digna y honesta vamos  directo a la ruina. Ya el país ha avanzado en ese camino.
Hoy oímos hablar de objetivos como la recuperación petrolera económica y política pero poco se está hablando sobre la pérdida de nuestra alma y  su urgente recuperación. Ello es ominoso porque sugiere que hay muchos, quizás ya demasiados, venezolanos que no se dan cuenta exacta de lo que nos está ocurriendo.     
Es necesaria la denuncia abierta en contra de la inmoralidad de sectores del  liderazgo político, económico y social venezolano. Será necesaria una reacción moral de gran intensidad, a fin de limpiar al país de tanta basura como la que nos inunda hoy.
Será necesario aplicar una dura e implacable justicia, si no deseamos promover la venganza. Será preciso arrancar de raíz la mediocridad  que nos está hundiendo en el más profundo de los abismos y que nos hace hoy un país que provoca lástima y desdén.  
El infortunado Carlos Andrés Pérez nos dijo: “Hubiera preferido otra muerte”. Yo digo que Venezuela preferiría otra muerte, si es que la muerte debe llegarle. Una muerte con sus buenos ciudadanos de pie, enarbolando las banderas de la dignidad, de la honestidad, de la justicia, así las banderas estén teñidas de sangre. Lo que no es aceptable es la  muerte moral, sumisa, la de la gente arrodillada frente a la mediocridad y el crimen, mostrándose inferiores a los inferiores, la muerte de quienes se colocan al mismo nivel moral de Pedro Carreño e Iris Varela.  
Es necesario y urgente repudiar al liderazgo invertebrado. Se acaba el tiempo para rescatar el alma de Venezuela.  

domingo, 15 de septiembre de 2019

VIAJE DE ENCUENTROS Y DESPEDIDAS

En el barco Veendam, Septiembre 2019

                  

En la Rúa da Alfandega, Lisboa

Acabo de regresar a casa con Marianela, después de un viaje de tres semanas, en el cual utilizamos avión, trenes, buses y barco. Anduvimos unas 4500 millas, comenzando con un vuelo de Washington DC. a Lisboa, Portugal. Una vez en Portugal, fuimos a Évora, a Oporto, a Coímbra y regresamos a Lisboa. Luego, cruzamos el Atlántico en un barco de Holland-America, , con paradas en Ponta Delgada, en las Islas Azores, St. Johns, Sídney y Halifax en Nueva Escocia, Bar Harbor en Maine y arribamos a  Boston, Massachusetts. Estuvimos de visita en   Providence, Rhode Island, para finalmente regresar a Washington DC.
Se trató de una sucesión de encuentros maravillosos y de despedidas, porque nunca veremos de nuevo la mayoría de estos destinos.  En el puerto de Halifax, viendo la maniobra de partida de nuestro barco, mi mirada se cruzó con la de una niña de unos diez años, quien junto a sus padres agitaba su mano en despedida. Sentí una fuerte sensación de pérdida, al pensar que esta niña vivirá su vida en un mundo nuevo, tratando de imaginar que será de ella y si recordaría por más de algunos minutos al anciano que le decía adiós.  
Descubrimos en nuestro viaje que el mundo es otro y que, en muchos sentidos, ha dejado de ser el nuestro. Maneras, costumbres y actitudes han cambiado, el ritmo de vida se ha acelerado y nos llama la atención la pérdida de la elegancia que solía acompañar a los viajeros. Descubrimos, con Dorotea,  que somos extranjeros en  Oz. 

VUELO A LISBOA.
Volamos a Portugal en un vuelo de TAP Portugal, directo desde Washington DC a Lisboa. Tres meses antes yo había pagado $86 extra por persona para reservar los asientos al lado de la salida de emergencia, los cuales tienen más espacio. Al llegar al aeropuerto me expidieron los respectivos pases de abordaje pero, al tratar de entrar al avión, me detuvieron porque “el sistema” no me permitía viajar en esos asientos por razones de edad. La representante de la aerolínea me dijo que ya estaba muy viejo para viajar en esos asientos. Todavía estoy tratando de recuperar el dinero que pagué, ya que el sistema existente en la aerolínea parece estar diseñado para descorazonar los reembolsos. Nos enviaron a unos asientos hacia el final del avión, bastante estrechos.     

 EN LISBOA

Tuvimos un excelente vuelo, con algunos bamboleos sobre las Azores, como decía el protagonista de la novela de John Le Carré, “El Espía que llegó del Frío”. En menos de seis horas cambiamos radicalmente de paisaje urbano, de una Washington D.C. muy moderna a una Lisboa significativamente anclada en el pasado, con sus lentos tranvías, iglesias centenarias y estrechas y laberínticas calles. Nuestra selección de hotel resultó muy afortunada, el Hotel “Mundial”, situado en la plaza Martím Moñiz, con habitaciones enormes, techos altos y hasta con balcones sobre la plaza adyacente. El personal era muy atento y disfrutamos de un gran desayuno incluido en el precio de la habitación. Sin haberlo planificado arribamos a la zona de Lisboa donde el poeta Fernando Pessoa había vivido por muchos años, en la zona de Baixa Chiado, en el centro viejo de la ciudad y sentí que las calles que el transitó incesantemente guardaban todavía sus huellas.
Salimos del hotel de inmediato, a caminar, almorzando en un restaurant espectacular de comida de mar llamado Solar 31, situado en una estrecha calle muy cerca del hotel. Allí comimos sardinas y bacalao, pescados muy gustosos a los cuales me dediqué casi exclusivamente mientras estuve en Portugal. Nuestra primera caminata en Lisboa cubrió los predios de Pessoa, los cuales van desde la Plaza de Restauradores a la plaza Martim  Moñiz , bajando por la Plaza da Figueira, y la plaza Pedro IV. Pessoa vivió y trabajó como modesto contabilista en la Rúa dos Douradores y solía caminar hasta la imponente Plaza del Comercio, uno de los varios corazones de la Lisboa antigua. Sus avenidas desde la Rúa de Ouro hasta la Rúa Madalena están llenas de restaurantes y pequeñas tiendas. Mucha gente en las calles, una mayoría de turistas fácilmente reconocibles por sus atuendos. Hacía calor y se veían los tocados más estrambóticos. Los nativos visten con sencillez y no se ven tan elegantes como, por ejemplo, los madrileños de la Calle Serrano. Nos llamó la atención la cantidad de ventas de dulces, especialmente las natillas, las cuales son una de las especialidades del país. Hay una bella escultura del poeta, situada frente a un café en la Rúa Garret, la cual incluye un asiento que nos permitió colocarnos a su lado a tomarnos un café. 
Ese primer día caminamos unas seis millas, cada vuelta de la esquina un sitio nuevo a descubrir. No tuvimos ni rastros de jet lag. Lo que si es cierto es que, al final de ese primer día, caímos en estado semi-catatónico en nuestra cama y nos despertamos 10 horas después.

DOMINGO EN ÉVORA
El Bus que nos llevó

Comiendo en Évora, al aire libre

Después de acompañar a Marianela a la misa de las 9 a.m. en la Iglesia de Santo Domingo, una de las más antiguas de Lisboa, nos fuimos al pueblo de Évora en autobús, el cual sale del terminal de Buses de Sete Ríos, al cual llegamos por un Metro de primera clase. El Terminal es bastante caótico, de tercer mundo, con un gentío de muy descuidado aspecto, casi todos turistas llenos de bojotes, esperando por los diversos buses. Sin embargo, el tercer mundo del terminal fue remplazado por el primer mundo de los buses, muy nuevos y bruñidos, impecablemente limpios. El viaje a Évora toma unos 90 minutos, por buena carretera, a una velocidad constante de unos 80 kilómetros por hora.  Al salir de Lisboa, por el este de la ciudad atravesamos una zona de feísimos bloques de apartamentos. AL dejarlos atrás entramos en unos valles áridos, sin mayor relieve, aunque poco a poco fueron apareciendo olivares y árboles que parecían ser de corcho, así como una creciente población de lustrosos caballos y vacas de próspero aspecto. El paisaje se tornó más fértil, adornado por suaves colinas.  Llegamos a Évora pero no había gente en las calles. La pequeña ciudad es primorosa, toda blanca, de una limpieza absoluta pero desierta por ser domingo. Caminamos por sus calles admirando las casas de techos rojos hasta el centro donde encontramos algunos restaurantes abiertos. Regresamos a Lisboa al caer la tarde, admirados de la belleza de Évora, pensando que ese es un sitio donde no nos hubiera importado vivir.

EN LISBOA, EN LA ALFAMA
Entrando en el laberinto

Al día siguiente caminamos hasta la Rúa da Alfandegas y la seguimos hacia el este, hasta el Museo del Fado. Por esa pequeña plazoleta  entramos a la Alfama y comenzamos a caminar por ese verdadero laberinto que es el antiguo barrio que ha albergado a romanos, moros, judíos  y marineros por centurias. La entrada que utilizamos es la de la antigua Judería, en la cual existe una sinagoga que data del año 1373.  En las calles pueden verse los tendidos de ropa, los minúsculos balcones y predomina  el olor a pescado. El laberinto es interrumpido de repente por pequeñas plazas llenas de flores. Es un barrio de una bella fealdad, un palimpsesto sociológico al cual se le agrega hoy un estrato bohemio.  

OPORTO
Vista de Oporto, desde la ribera Sur. 
De Lisboa tomamos el tren para visitar Oporto, la segunda ciudad en importancia de Portugal y, en cierto sentido, de mayor importancia comercial, por su pujante industria vinícola. Abordamos el tren ALFA, muy bello, en un vagón que lucía nuevo, con asientos numerados reservados, con una gran suavidad de marcha que aventaja en mucho a los trenes estadounidenses. El viaje de Lisboa a Oporto en este tren dura un poco menos de tres horas, con breves paradas en varias ciudades y pueblos del centro y norte del país. La estación de ferrocarril de Lisboa, Santa Apolonia., es muy limpia y muy bonita. A diferencia de los trenes estadounidenses, los cuales anuncian su llegada al andén apenas con diez minutos de anticipación y obligan a los pasajeros a salir corriendo a ver si pueden abordar  a tiempo, las pantallas electrónicas en el terminal anuncian el número del andén en pantalla con mucha anticipación, lo cual elimina las angustias de los pasajeros, sobre todo los inválidos y los de mayor edad.  
En contraste con la estación de ferrocarril de Santa Apolonia, en Lisboa, la estación Campanha, de Oporto, es sucia y fea. Salir del tren a la calle es complicado y, al salir, la competencia por un taxi es dura. Nuestra primera impresión es la de haber llegado a Puerto Cabello en plena era de Rafael Lacava. Nuestro hotel estaba situado en la zona de Masarelos, lo cual significa que el taxi debe atravesar el  centro de la ciudad de este a oeste. El viaje es de unos 5 kilómetros pero dura casi una hora por la congestión de autos a esa hora del mediodía. A nuestra izquierda fluía el río Duero.
 Llegamos al hotel Villa Gale Porto Ribeira, el cual resultó ser pequeño, muy moderno y agradable, fuertemente orientado hacia el arte pictórico. Nuestra habitación estaba decorada con excelentes reproducciones de  Rembrandt y en las áreas comunes abundaban las obras de pintores portugueses. Las alternativas para ir de nuestro hotel al centro de Oporto eran caminar o tomar un tranvía. La distancia no era muy grande , un par de kilómetros, pero la vía no era la mejor, con unas aceras muy estrechas, hechas de piedras, las cuales hacían del caminar una experiencia hasta dolorosa. La otra alternativa era mejor, si se podía lograr entrar al tranvía, el cual siempre pasaba por nuestro hotel lleno de turistas apretujados y sudorosos, tomando fotos a diestra y siniestra. El tranvía ejerce una gran fascinación para los turistas porque es una artefacto antiguo, parte de una cultura que ya no existe en la mayoría de los demás países. Por ello los ocupan a toda hora,  lo cual indigna a los nativos, quienes lo requieren para ir y venir del trabajo.
Caminamos, pues, hacia el centro de Oporto, donde el puente de Dom Luis I conecta las dos riberas del Duero, la de Oporto propiamente y la de Vila Nova de Gaia, en la cual se encuentran las grandes casas productoras del vino que ha hecho famoso a la ciudad. Nuestro encuentro con el corazón de Oporto, la zona comprendida entre la Iglesia de San Francisco al oeste, el puente de Dom Luis I al este y la Catedral al norte fue bastante decepcionante. Por la calle cercana al río, la  Cais da Ribeira, una zona de restaurantes y tabernas, transitaba una muchedumbre de desaliñado aspecto, mucha gente joven con “back packs”, mucha gente greñuda, con aspecto de no haberse bañado en mucho tiempo, una población de turistas chancletudos. Nunca encontraríamos a Carolina Herrera caminando por estas calles de Oporto, quizás a Mick Jagger. La otra ribera se veía mejor, más refinada, por lo cual cruzamos el Puente, el cual tiene unos 150 años de construido (y se nota), desde donde algunos adolescentes se lanzaban desde el puente hacia el río a fin de recolectar algún dinero de los turistas. De ese otro lado las avenidas eran más amplias y hay mayores señales de prosperidad. Las empresas productoras del vino oporto ofrecen recorridos por sus instalaciones y degustación de sus vinos.
Al regresar a la ribera norte visitamos la catedral de Oporto, magnífica y una pequeña estación de ferrocarril, San Benito, donde hay azulejos bellísimos,  una zona de Oporto  mucho más agradable.
Logramos tomar un Tranvía que va hacia el oeste, hasta un bello parque, en la zona de Foz do Douro, llamado Jarim do Passelo Alegre, rodeado de bellos edificios de apartamentos de corte antiguo.   
En descargo de Oporto es necesario decir que lo que le daba peor aspecto era la masa de turistas, más que su propia fisonomía. Es probable que la mejor época para época para verla no sea el verano.    
Marianela espera por el tranvía
Esta fue nuestra habitación en Oporto, bajo la vigilancia de un caballero de la época de Rembrandt.     
   
COIMBRA
De Oporto tomamos el tren para Coímbra, ciudad que fue la primera capital de Portugal y asiento de su reinado. Coímbra también tiene su río, el Mondego, con una ribera sur relativamente plana mientras su ribera norte es empinada. Es una ciudad universitaria y su universidad es una de las más antiguas de Europa, establecida en 1290. La universidad es como una pequeña ciudad dentro de la ciudad y hay que caminar cerro arriba o tomar un ascensor para visitarla. Nosotros optamos por esta segunda alternativa, ya que nuestras seis millas diarias de caminatas no nos permitían excesos. Eso sí, bajamos caminando, lo cual puede ser tan o más duro para nuestras rodillas como subir. La universidad inspira respeto,  enlazada con el pasado más remoto y parcialmente asentada en viejos monasterios, representativa de la más antigua historia ibérica.
La ciudad , desde nuestra terraza. 

Coímbra puede caminarse con facilidad. Visitamos  conventos y logramos ver la antigua catedral, construida en el siglo 12 por el primer rey de Portugal, Alfonso Enriques. 
La tumba de Alfonso

También visitamos la iglesia de Santa Cruz, en la cual se encuentran las tumbas de los dos primeros reyes de Portugal, Alfonso y su hijo Juancho.  La joven señora que nos recibió en el pequeño museo de esta iglesia es de Venezuela. 
No soy creyente, pero me identifico con la figura de Jesús

 En Coímbra disfrutamos de nuestro mejor almuerzo en Portugal, el día de mi cumpleaños número 86. Fuimos al Solar do Bacalhau, muy cercano al modesto Hotel Oslo, donde estábamos hospedados. Allí me comí un soberano Bacalao a la Parrilla y disfrutamos de un excelente vino Borges Tinto del Duero. Lo único de lamentar fue que nos rechazaron todas nuestras tarjetas de crédito, AE, VISA y MasterCard y tuvimos que pagar en efectivo. Hasta ahora no sabemos la razón, pero creo que me confundieron con Tobías Nóbrega.  

DE REGRESO EN LISBOA. UN BREVE VIAJE AL CORAZÓN DE FERNANDO PESSOA.   

Un enigma al cual debo regresar

De regreso en Lisboa nos dedicamos a visitar las áreas de la ciudad que no habíamos visto en nuestros primeros días. Nos maravillamos con las ventas de vinos y de conservas, bellísimas latas de sardinas de variadas marcas que son verdaderas obras de arte. Probamos el excelente paté de sardinas y despachamos una botella de Oporto de 10 años. En una bella librería de la Rúa Garrett compré la memoria de Fernando Pessoa “El Libro del Desasosiego” (versión en Inglés) la cual vine leyendo en el barco hasta Boston.  A juzgar por lo que he leído en este libro Pessoa fue un hombre extraño, quizás poco feliz, obsesionado por el misterio de la vida y por nuestro lugar y propósito en el cosmos, si es que tenemos alguno.  Aunque hoy en día Pessoa es un héroe literario nacional, a su muerte él y su obra eran desconocidas. Sus poemas y sus memorias fueron encontradas en baúles después de su muerte. Vivió años como modesto empleado contabilista y traductor comercial, trabajando en una pequeña oficina de la zona central de Lisboa, hasta su muerte en 1935. Lo que leído en su libro, arriba mencionado, me ha dejado perplejo porque es un libro muy irregular, escrito por alguien que aparentemente no estaba en su sano juicio, obsesionado por la aparentemente inútil vida que llevaba, por sus angustias sobre el significado de esa vida, mortificado por su insignificancia. Algunos de sus textos parecen escritos en medio de alucinaciones o en estados de ebriedad o bajo el efecto de alguna droga. Algunos pasajes son de una extrema belleza, otros contienen atisbos que casi logran levantar por breves instantes el velo del misterio de la vida y muchos son simplemente incoherentes. Por ejemplo (traduzco del inglés al español), escribe: “Me imagino frases que jamás escribiré y  paisajes que nunca podré describir y lo hago con mucha claridad, al meditar reclinado en mi silla. [Sentado] en ella tengo solo la más remota atadura con la vida, construyo frases enteras, dramas completos en mi mente, los grandes componentes de grandes poemas… pero si me muevo un paso de esa silla en la cual nutro estos sentimientos y trato de sentarme en la mesa para escribirlos, las palabras huyen, los dramas mueren, y todo lo que queda de ese nexo vital que ataba los murmullos se convierte en un deseo lejano, en el viento acariciando las ramas en los bordes del desierto….”.      
Pessoa tiene momentos de gran inspiración que no logra poner en el papel. Nos dice: “He llevado a cabo todo proyecto posible. La Ilíada que compuse tiene una coherencia orgánica que Homero jamás logró. La perfección de los versos que nunca fueron escritos hace lucir a Virgilio descuidado y a Milton débil. La exactitud simbólica de mis sátiras alegóricas excede todo lo que Swift produjo. Y he sido tantos Verlaines!. …. He sido más un genio en sueños que en la vida. Esa es mi tragedia. He sido un corredor  que cayó en  la línea de llegada después de haber estado al frente”.  
Pessoa creaba personajes a quienes daba la paternidad de sus obras.  Decía: ‘Constantemente he creado varias personas dentro de mí. Cada sueño es dado de inmediato a una de esas personas, quien sigue soñando en mi lugar. A fin de crear me he destruido”.   
Pessoa pasó por la vida sin amigos y sin amores. Dice: “nunca amé a nadieamigos, ninguno, sólo unos amigos que creen que simpatizan conmigo y tendrían tal vez pena si un tren me pasase por encima y el entierro fuese en día de lluvia”.   

Regreso de Portugal con la memoria llena de una gente trabajadora y amable. Melancólica como su música, extraña como su poeta Pessoa. En ocasiones cruel, frecuentemente modesta,  pero – como su historia lo demuestra – capaz de las más admirables aventuras allende los mares.  

También tocamos en Nova Scotia. Admirable región, agreste, dura, sombría, llena de gente estoica. Ya no tendremos tiempo de conocerla bien pero me impresionó la cordialidad de su gente y el duro ambiente en el cual deben vivir sus vidas. 

Estamos de regreso a nuestro hogar. Como ya lo sabemos,  nuestro destino es el punto de partida.