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sábado, 31 de marzo de 2018

Panamá actúa contra la pandilla Maduro, Parte II



*** Investigación hecha por venezolanos destapa la corrupción galopante de la familia de Cilia Flores y Nicolás Maduro.

****DEBEN SER ENVIADOS A LA CÁRCEL YA

LEER HISTORIA COMPLETA EN:
Dice la información, entre otras cosas:
Pero son las identidades de sus presidentes, gerentes o administradores lo que ha impactado, sobre todo porque mencionan principalmente a Carlos Erick Malpica Flores, sobrino de la Primera Dama de la República y quien además desempeñó funciones como Tesorero de la nación. 

Se trata de 16 sociedades creadas y registradas en Panamá entre 2014 y 2015 durante el mandato del presidente Juan Carlos Varela, según la investigación de los periodistas venezolanos, en la que también participan como parte de la junta directiva los padres de Malpica Flores,  Carlos Malpica Torrealba y Eloísa Flores, y su tía Evelyn Malpica Torrealba.

Según la investigación del medio El Pitazo, en todas esas empresas participan la hermana de Carlos Erik, Iriamni Malpica; la tía paterna, Evelyn Milagros Malpica; y el padre, Carlos Evelio, con cargos de presidente, director, suscriptor y tesorero.

Estas compañías habrían llegado a Panamá con la intención de entrar en el mercado inmobiliario, contratación de servicios de personal y transporte- terrestre, aéreo y marítimo- exportaciones, importación y participar en licitaciones públicas y privadas.

Por eso es que Panamá está actuando en contra de esta pandilla de facinerosos.
Esta tragedia venezolana no se arregla por las buenas ni tratando de persuadir a estos bandidos a rectificar sus desmanes.
¡ Duro con ellos!


Nicolas Maduro y sus 54 ladrones, según Panamá

Estos son los 55 ladrones sancionados por Panamá. Ya la lista pasa de cien bandidos del chavismo sancionados por USA, Canadá, Panamá y la Unión Europea. La sanción moral internacional  precede a la prisión. Mientras tanto, grupos de venezolanos que se dicen de oposición todavía coquetean, hablan con,  y acompañan a los bandidos en sus diligencias destinadas a salvar el pellejo. Los nombres de estos venezolanos tendrán que agregarse a estas listas de sancionados chavistas, dada su conchupancia.



1. ALBISINNI SERRANO, Rocco
2. AMELIACH ORTA, Francisco José
3. BENAVIDES TORRES, Antonio José
4. BERNAL MARTINEZ, Manuel Gregorio
5. BERNAL ROSALES, Freddy Alirio
6. CABELLO RONDON, Diosdado
7. CHAVEZ FRIAS, Adán Coromoto
8. CONTRERAS, Willian Antonio
9. D’AMELIO CARDIET, Tania
10. DAMIANI BUSTILLOS, Luis Fernando
11. DELGADO ROSALES, Arcadio de Jesús
12. ESCARRA MALAVE, Hermann Eduardo
13. FARIAS PEÑA, Erika del Valle
14. FERNANDEZ MELENDEZ, Manuel Angel
15. FLEMING CABRERA, Alejandro Antonio
16. GARCIA DUQUE, Franklin Horacio
17. GONZALES LOPEZ, Gustavo Enrique
18. GUTIERREZ ALVARADO, Gladys Maria
19. HARINGHTON PADRON, Katherine Nayarith
20. HERNANDEZ DE HERNANDEZ, Socorro Elizabeth
21. HIDROBO AMOROSO, Elvis Eduardo
22. IZQUIERDO TORRES, Gerardo José
23. JAUA MILANO, Elías José
24. LEPAJE SALAZAR, Nelson Reinaldo
25. LUCENA RAMIREZ, Tibisay
26. LUGO ARMAS, Bladimir Humberto
27. MADURO MOROS, Nicolás
28. MALPICA FLORES, Carlos Erik
29. MARCO TORRES, Rodolfo Clemente
30. MARQUEZ MONSALVE, Jorge Elieser
31. MATA GARCIA, Américo Alex
32. MELENDEZ RIVAS, Carmen Teresa
33. MENDOZA JOVER, Juan José
34. MORENO PEREZ, Maikel José
35. NOGUERA PIETRI, Justo José
36. OBLITAS RUZZA, Sandra
37. ORTEGA RIOS, Calixto Antonio
38. OSORIO ZAMBRANO, Carlos Alberto
39. PEREZ AMPUEDA, Carlos Alfredo
40. PEREZ URDANETA, Manuel Eduardo
41. QUINTERO CUEVAS, Carlos Enrique
42. RANGEL GOMEZ, Francisco José
43. REVEROL TORRES, Néstor Luis
44. RIVERO MARCANO, Sergio José
45. RODRIGUEZ DIAZ, Julian Isaías
46. ROTONDARO COVA, Carlos Alberto
47. SAAB HALABI, Tarek William
48. SUAREZ ANDERSON, Lourdes Benicia
49. SUAREZ CHOURIO, Jesús Rafael
50. VARELA RANGEL, Maria Iris
51. VILLEGAS POLJAK, Ernesto Emilio
52. VIVAS VELASCO, Ramon Darío
53. ZAVARSE PABON, Fabio Enrique
54. ZERPA DELGADO, Simón Alejandro
55. ZULETA DE MERCHAN, Carmen Auxiliadora

viernes, 30 de marzo de 2018

Llegó la primavera 2018




Ayer, 29 de marzo, llegó la primavera a McLean, Virginia. Salí a caminar y vi a todo el mundo al aire libre: niños jugando, jóvenes trotando, ancianos en silla de ruedas o en andaderas, tomando el sol. Una señora en andaderas iba a cuatro pasos por hora y cuando la pasé, raudo, a unos dos kilómetros por hora, me dio las buenas tardes. Su voz me sonó como el  trinar de un pajarillo.
Los narcisos estaban florecidos. Uno que otro Dogwood (Cornus florida), el árbol del estado de Virginia, ya mostraba sus bellas flores blancas.  Hasta un cerezo pionero mostraba sus delicadas flores de rosado pálido. Un conejillo pasó raudo ante mis ojos.
Pero, para que no quedara lugar a dudas, ayer se inauguró la temporada de béisbol de grandes ligas.
Eso selló la llegada de la primavera, la época en la cual renacemos después de un largo y cruel invierno.


jueves, 29 de marzo de 2018

Requiem en memoria de Petróleos de Venezuela




These our actors,
As I foretold you, were all spirits and
Are melted into air, into thin air;
And, like the baseless fabric of this vision,
The cloud-capp'd towers, the gorgeous palaces,
The solemn temples, the great globe itself,
Yea, all which it inherit, shall dissolve,
And, like this insubstantial pageant faded,
Leave not a rack behind. We are such stuff 
As dreams are made on…..
Prospero, THE TEMPEST, Act 4, Scene I, William Shakespeare

Mi traducción:
Estos actores nuestros, te lo dije, eran todos espíritus convertidos en aire,
 Solo en aire sutil
Y, como la materia sin sustento de esta visión, las torres en las nubes, los Hermosos palacios, Los solemnes templos y el mismo globo,
Todo lo que heredamos se evaporará
Sin dejar el más pequeño rastro.
Somos apenas el material del cual se hacen los sueños….

Próspero, Acto IV, Escena I. LA TEMPESTAD, William Shakespeare

Para concebir la nacionalización de la industria petrolera se arroparon con la bandera nacional. Fue un acto de machismo. Se preguntaban: ¿Si otros países tienen una empresa petrolera nacional, por qué nosotros no? Podrían haber estado hablando de una línea aérea bandera (VIASA), de una flota de barcos (CVN), ambas creadas por la misma razón patriota o patriotera, ambas fallecidas hace tiempo. El mundo político dijo: Un país petrolero debe tener una empresa petrolera y ella debe ser la única que maneje el tesoro. El petróleo es nuestro, era el grito unánime. De nada valió que algunos dijéramos, en su momento,  que para ejercer efectivo control no era necesario tener empresa propia o  el monopolio de la actividad.  Lo más que se logró fue un artículo, el vituperado Artículo Quinto,  que abría una pequeña puerta de asociación con empresas extranjeras, el cual fue definido como traición a la patria por mucho del mundo político. Por haberse incluido este artículo  la “nacionalización” fue definida como chucuta. El tiempo se encargó de poner las cosas en su sitio y mostró que estas asociaciones eran el pan nuestro de cada día en una actividad internacional. Hasta los más rábidos ultra patriotas las han utilizado, aunque el chavismo las ha tenido solo para tratar de sacarles dinero a los Rusos y a los Chinos, sin que conduzcan a un desarrollo petrolero real.  
De nada valió que en el momento en el cual se tomó la decisión  ya el estado capturaba un 85% de los ingresos, sin que él tuviese que invertir en el negocio, por lo cual lo que se terminó “nacionalizando” fue el riesgo.
Ello le fue advertido a quienes tomaron la decisión, pero la nacionalización petrolera no fue una decisión basada en cálculos económicos sino políticos.  Fue un asunto de soberanía, entendida como “lo mío lo manejo yo y nadie más que yo”.
 Y así fue. Durante unos 5 a 6  años  se dio el milagro de que el mundo político dejase a Petróleos de Venezuela hacer su trabajo sin interferencias. Fue un milagro hecho posible por el inmenso prestigio de Rafael Alfonzo Ravard, unos de los escasos mandarines que ha tenido nuestra función pública. Su presencia en PDVSA creó, por cierto número de años, el dique que contenía las apetencias del sector político sobre la industria que generaba dinero, es decir, poder.   En la década de 1980 se comenzaron a ver las fisuras, se terminó la luna de miel entre PDVSA y el país político. El éxito de la empresa pareció indicarles a los miembros del mundo político que eso de producir y vender petróleo no era asunto tan complicado. Hubo quienes dijeron que “el petróleo se vendía solo”. A medida que le empezaron a perder el temor reverencial al General Alfonzo Ravard y a los tecnócratas  los políticos más osados comenzaron a criticar a PDVSA: “Esos gerentes ganan mucho dinero”, decían algunos copeyanos. “Toman champaña a  bordo de sus aviones”, decían algunos adecos. “Los gerentes petroleros son apátridas”, acusaban los ñángaras. Comenzó una actividad de penetración política en PDVSA que culminó, durante la presidencia de Luis Herrera Campins,  con la confiscación del Fondo de Inversión que PDVSA requería para sus inversiones de capital y mantenimiento. La politización de PDVSA fue un proceso insidioso, persistente, sin vuelta atrás. El sueño de los gerentes y técnicos petroleros de lograr que la administración pública venezolana se contagiara con los buenos hábitos de PDVSA se revirtió y PDVSA se fue contagiando con los malos hábitos de la administración Pública. No era lógico esperar que el pez chico se comiera al pez grande. A pesar de la importancia de PDVSA para la economía del país, PDVSA era una empresa de un relativamente bajo número de empleados, mientras que la Administración pública era un gigante desordenado que engullía todo lo que encontraba a su paso.     
Una temprana muestra de lo absurdo de tener una empresa petrolera estatal de naturaleza global se refería a los salarios. Mientras los gerentes de PDVSA ganaban $2500 o $3000 al mes, sus contrapartes de Shell o Exxon ganaban $15-20000 al mes, más bonos y participaciones accionarias. Sin embargo, estos gerentes de PDVSA eran criticados por gente tan influyente como Gonzalo Barrios  por ganar “obscenas” cantidades, mientras sus contrapartes en el Ministerio apenas ganaban unos $600 al mes. En este drama nadie realmente tenía la culpa pero nadie era justamente tratado. “¿Cómo podía un gerente petrolero ganar más que un ministro?, se preguntaban los políticos. El desequilibrio era un producto del absurdo de tener una empresa del Estado compitiendo en la arena internacional pero sujeta a los reglamentos de una mediocre y politizada administración pública.
Cundo Hugo Chávez llegó a la presidencia ya PDVSA mostraba claras señales de deterioro. Tenía más empleados de los necesarios, sus directivas eran seleccionadas con criterios predominantemente políticos. Aunque la meritocracia no había fallecido del todo,  ya los niveles altos de la gerencia eran ocupados preferentemente por los gerentes simpatizantes del partido de turno.  El presidente de PDVSA se perfilaba como candidato a la presidencia del país, lo cual era clara señal de que algo no andaba  bien.
Sin embargo, nadie imaginaba lo que se le vendría encima a PDVSA. Chávez necesitaba el dinero petrolero para “hacer” su revolución, no para desarrollar al país. Dijo: “Primero atiendo lo político, después lo económico”. Para ello requería del control sobre PDVSA y ni Giusti ni Mandini se lo iban a permitir. Por ello montó allí a un bate quebrado llamado Ciavaldini. Lo remplazó al poco tiempo por un militar, Lameda, quien resultó ser institucionalista, no un títere de Chávez. Y por ello fue despedido. Entonces llegó la debacle con Gastón Parra, un profesor marxista quien nunca había visto un taladro, excepto en fotos. La reacción de los gerentes petroleros no se hizo esperar. Su protesta se convirtió en un masivo movimiento cívico que obligó a Chávez a pedir la represión a sus jefes militares, quienes rehusaron y lo sacaron del poder. Un general, hoy embajador en Portugal, le pidió la renuncia, “la cual aceptó”. Después de su retorno, apuntalado por el general Baduel, regresó decidido a vengarse de los tecnócratas petroleros y a saquear a PDVSA. El y su mensajero, Maduro, nombraron la macabra línea de presidentes que la destruiría: Ali Rodríguez Araque, Rafael Ramírez, Eulogio del Pino, Nelson Martínez, Manuel Quevedo, gente deshonesta e incompetente.
Ellos, sobre todo los tres primeros, promovieron una corrupción nunca vista en Venezuela. Desviaron los ingresos de PDVSA hacia fondos paralelos sin transparencia, importaron comida podrida a groseros sobreprecios, alquilaron gabarras inservibles para ganar obscenas comisiones, contrataron con familiares y amigos, convirtieron a PDVSA en una empresa lavadora de dinero, permitieron que los sectores militares se apoderaran – a través de sus empresas fantasmas -  de una buena parte del mundo de las contrataciones petroleras a fin de repartirse a PDVSA entre el chavismo y la Fuerza Armada. Hicieron de PDVSA un refugio de reposeros y enchufados que ha llegado a tener cinco veces más empleados de los que necesita, dedicaron la empresa a criar cerdos, a sembrar sorgo, a hacer casas mal hechas, a vender pollos, todo lo cual la desnaturalizó como empresa petrolera.
El resultado no se hizo esperar. Especialmente desde 2007 en adelante la empresa se vino abajo, aún en momentos en los cuales el barril de petróleo había llegado a altísimos niveles. Nada era suficiente para la codicia de la obtusa nómina gerencial petrolera y los sátrapas en el poder político. Destruyeron la empresa, la quebraron financieramente llevando su deuda a unos $80.000 millones, la llevaron a producir la mitad de lo que producía al llegar Chávez al poder, arruinaron sus refinerías, ordenaron barcos que nunca llegaron a navegar, permitieron miles de derrames petroleros en toda la geografía venezolana, se aliaron con empresas de medio pelo para “desarrollar” la Faja del Orinoco, barrieron el piso con el nombre de la empresa en el mundo petrolero y la hicieron sinónimo de mediocridad y carencia de honorabilidad en sus negocios.
Así como prostituyeron el nombre de Bolívar apropiándoselo para su “revolución” y destruyeron al Bolívar, la moneda, así corrompieron de tal manera el nombre de PDVSA que ese nombre rueda hoy por los pantanos más pestilentes del mundo financiero y petrolero.  
Petróleos de Venezuela no es recuperable. Es un nombre destruido, sin “good will” en el mundo petrolero. Una nueva Venezuela debe implantar un nuevo modelo de gestión petrolera, después de haber aprendido amargas lecciones. Una, que el patrioterismo lleva al desastre. Dos, que el Estado casi nunca es apto para la actividad económica. Que los venezolanos que clamaban con estridencia por la “nacionalización” petrolera fueron de los primeros en saquearla, en ver su tragedia con indiferencia y en  guardar silencio cómplice ante el desastre. Tres, que Venezuela requiere un estado pequeño, eficiente en su supervisión de actividad privada pero no empresario.
PDVSA debe ser enterrada junto con los mitos del estatismo, de la soberanía mal entendida, del patrioterismo, del orgullo desbocado, de la arrogancia de los líderes mediocres, del culto a la personalidad, del caudillismo incompetente y bocón.
Y, para la PDVSA que se creó con loables propósitos y que luego fue martirizada y asesinada por una horda salvaje, le pedimos al piadoso señor:
Pie Iesu Domine, dona eis requiem
Dona eis requiem sempiternam

martes, 27 de marzo de 2018

PETRÓLEOS DE VENEZUELA: LA VERGUENZA ANTE EL MUNDO


**** La destrución de Petróleos de Venezuela es el símbolo de la degradación venezolana
**** El país que se llenaba la boca hablando de Bolívar hoy da lástima en el mundo entero


La última noticia sobre Petróleos de Venezuela es que pueden cerrarse tres de las refinerías del país: Cardón, El Palito y Puerto La Cruz. ¿Hasta dónde llegará esta destrucción sin que la Fuerza Armada proceda a retirarle su vergonzoso apoyo al  narco-régimen?
Parece ser que el  General Manuel Quevedo, alias El Breve, está de salida de PDVSA para ser remplazado por un ladrón más, Ysmel Serrano.  Eulogio del Pino está preso (donde?);  Nelson Martínez está preso (donde?); Rafael Ramírez está prófugo (donde?). Ali Rodríguez está en La Habana, una bazofia humana aferrado a sus ahorros , el protegido de  Raúl Castro. Desfile de bandidos.
Desde hace  años PDVSA ha estado en manos de estos ladrones y/o ineptos. La tragedia de PDVSA desafía toda imaginación. Una empresa petrolera que no explora, que no produce, que no refina, que regala petróleo a sus amigotes, que tiene cinco veces más empleados de los que necesita. Todo esto es documentable ante los ojos de venezolanos y extranjeros.
¡Y no hay una rebelión abierta en el país!
Los tanqueros de PDVSA navegan perseguidos por los acreedores, las refinerías están paradas, la Faja del Orinoco “Hugo Chávez Frías” está en ruinas, una cloaca de corrupción. Un payaso, Quevedo, está a cargo de una actividad que desconoce. Los empleados de la sede de “La Campiña” están en rebelión, no tanto por principios sino por falta de pago.
¿Y esta vergüenza es permitida por el país? ¿Y no hay una protesta masiva que barra con esta podredumbre? ¿Y todavía existen quienes hablan de negociar con estos mal nacidos? ¿Y todavía el traidor Vladimir Padrino López habla de apoyar al narco-régimen?  ¿Y no hay nadie con poder de fuego que diga basta? ¿Y no hay nadie en las filas del liderazgo político venezolano que llame a una huelga general indefinida hasta que se vayan estos criminales?
Recuerdo al sátrapa fallecido hablando alegremente sobre el colapso del viaducto de la autopista Carcas-La Guaira. Recuerdo cuando hablaba del hundimiento de la gabarra Aban Pearl y decía: “No hubo víctimas, gracias a la actuación de nuestros expertos petroleros”. Lo recuerdo hablando del gasoducto a Argentina. Lo recuerdo diciendo, después del desastre de Amuay: “El show debe continuar”. Y la gente callaba.
Venezuela ha llegado, en su embrutecimiento colectivo, donde nadie se imaginó que pudiera llegar.  Pero el silencio, la componenda, la cobardía de mucho de su liderazgo civil y militar aún mantienen a la población con la cabeza gacha. Por eso el país paga un alto precio en términos de sufrimiento y da lástima en el mundo.
 ¡Qué vergüenza!


sábado, 24 de marzo de 2018

Carta abierta a Eduardo Fernández sobre su posición




Estos comentarios que hago a la posición de Eduardo Fernández y de su hijo son también extensivos a quienes se han adherido a la candidatura de Henri Falcón. Tienen como propósito tratar de deslindar posiciones ante la tragedia venezolana.
Eduardo Fernández ha sido una persona de mi aprecio por muchos años. Recuerdo que, cada vez que nos encontrábamos el siglo pasado, me decía: Coronel, cuando yo sea presidente, lo voy a ascender a General. Lamentablemente, él no llegó a la presidencia y, afortunadamente, yo nunca llegué a ser general, título hoy caído en el más triste desprestigio a pesar de los muchos honorables que hemos tenido.
En particular, la digna actitud de Fernández durante la fracasada y cruenta asonada militar de Hugo Chávez, en 1992, le ganó el reconocimiento de muchos venezolanos quienes condenamos aquella trágica aventura. Por ello es que le dirijo esta carta. Si fuera un Darío Vivas o un Pedro Carreño cualquiera no perdería tiempo en hacerlo.
Eduardo Fernández se ha manifestado a favor de ir a votar en las elecciones de Mayo de este año, unas elecciones convocadas por una Asamblea Nacional Constituyente rechazada por millones de venezolanos y por la mayoría de los países democráticos de la región y de la Unión Europea. Los venezolanos estamos conscientes de que el sistema electoral venezolano está permeado de corrupción y no puede llevar a cabo elecciones transparentes y de resultados confiables. En las últimas elecciones el narco-presidente, Nicolás Maduro, ganó con votos fraudulentos, según declaraciones de la misma empresa, Smartmatic, que había manejado los aspectos técnicos de la votación. La convocatoria a elecciones para Abril, primero, luego para Mayo de este año ha sido totalmente arbitraria y acompañada de una ilegal inhabilitación de personas y partidos políticos. Cualquier venezolano que sea fiel a sus principios democráticos debería rechazar acudir a elecciones bajo las absurdas condiciones impuestas por el narco-régimen.  Pero no es este el caso de Eduardo Fernández y de un grupo que está actualmente en proceso de goteo a favor de la votación y de la candidatura de Henri Falcón. Todos los días aparece uno que otro venezolano de actuación política destacada en el pasado llamando a  votar por Henri Falcón el próximo Mayo: Claudio Fermín, Francisco Rodríguez, Enrique Ochoa Antich, Nicmer Evans, Mario Villegas, etc.
Rechazo vigorosamente esta posición de Eduardo Fernández y del grupo que lo acompaña y lo hago en dos sentidos.
PRIMER SENTIDO
 En el primero de ellos asumo que todos quienes proponen ir a votar en Mayo 2018 por Henri Falcón son venezolanos intachables, llenos de amor por el país, sin que prive en ellos interés personal alguno. Haciendo un muy elástico ejercicio de imaginación, extendería esta premisa a Eduardo Semtei. En este sentido debo decirle al grupo que, si verdaderamente desean salir del régimen nocivo que ha destruido a Venezuela, están cometiendo un grave error de estrategia, al acudir a estas elecciones rechazadas por tantos millones de venezolanos, manejando la tesis de una transición negociada, una transición que no representaría un claro deslinde con el narco-régimen actual sino una especie de mezcla que conservaría muchas de las características del pasado que el país desea eliminar.  Para todo efecto práctico han activado ustedes un tercer grupo que se diferencia políticamente del régimen, por un lado, y mucho más de la oposición verdaderamente democrática por el otro. Integran ustedes una especie de “tercera vía” venezolana, un “arroz con mango”, caracterizado por el exagerado pragmatismo. Ya han aparecido ustedes  acompañando al régimen en diligencias en el exterior, como lo acaba de hacer el candidato de “oposición”, Henri Falcón, acompañado del embajador de Maduro, Samuel Moncada,  y de Pedro Pablo Fernández, a fin de darle un barniz de respetabilidad a las elecciones de Mayo. 


Un ominoso indicio del camino que pretenderían ustedes transitar es el anuncio de una tarjeta  para – de ganar -  entregar dinero efectivo a cada venezolano, un subsidio directo de dinero que  representaría desembolsos de unos U.S. $500 millones al mes para un país en quiebra, dedicados a una dádiva populista e irresponsable.  
                               


No será posible salir del chavismo, Dr. Fernández,  incorporando sus políticas y a algunos de sus miembros a una transición que representaría poco más que barrer la basura debajo de la alfombra. Votar en Mayo no es la única forma de salir del chavismo, ya que existe la alternativa de la protesta ciudadana masiva, a la cual usted nunca ha dado indicios de sumarse.  
Además, hay un asunto de fondo aún más grave en esta decisión. Se refiere a la lealtad que debemos a los venezolanos. Al ustedes decidir validar al narco-régimen, al ir a votar bajo sus reglas, acompañándolos en sus diligencias propagandísticas, ustedes han cometido un grave acto de deslealtad con los venezolanos principistas, quienes piensan que solo un corte radical y diáfano con el narco-régimen puede ser aceptable para la Venezuela destruida por ese bandidaje. Un mal vino no se convierte en un buen vino mezclándolo con caldos mejores. Al contrario, el mal vino contamina a los mejores vinos que se usen en la mezcla. Al ir a votar en Mayo y al adherirse a una candidatura que ha violado los deseos de la inmensa mayoría de los venezolanos, ustedes cometen, en mi opinión, un acto de deslealtad con los venezolanos y consigo mismos. La correcta conducta cívica impone un corte tajante con las dictaduras, con la corrupción, con el bandidaje político, no importa cuán difícil sea la situación o cuanta sea la desesperanza. Precisamente es el líder el llamado a inspirar al pueblo entero a la rebeldía, al ejercicio de la dignidad.  En estos momentos  usted, Dr. Fernández, es visto en acercamientos y acomodos con un régimen execrable. El país anda sin rumbo y el verdadero liderazgo debe ser el llamado a llevarlo por el rumbo correcto, no por atajos que lleven a caminos complacientes y populistas  ya transitados. 
  
SEGUNDO SENTIDO
Supongamos, en este segundo sentido, que no todos quienes manifiestan su intención de votar y de votar por Henri Falcón son químicamente puros, sino que esta votación responde, en algunos, a un interés personal. Quienes tengan tal agenda personal estarán tentados a  coexistir pacíficamente con los miembros del narco-régimen a fin de lograr sus objetivos. Al decir esto no lo estoy acusando a usted, Dr. Fernández, de ser uno de ellos, sino simplemente estoy presumiendo que no todos quienes lo rodean tienen las mismas nobles motivaciones que le animan a usted. Si ese fuere el caso y, creo, que hay posibilidades de que ello sea así, usted estaría siendo utilizado. Veo que alrededor de la decisión de ir a votar y de votar por Falcón se agrupa un nuevo “chiripero”, término al cual usted fue adverso en su momento. Algunos de los integrantes de ese “chiripero” fueron o son aún chavistas, colaboraron con el narco-régimen y se separaron por razones menores,  esencialmente estratégicas. Este es el caso, en mi opinión,  de Henri Falcón y de algunos de sus cercanos colaboradores, quienes siguen mostrando en su retórica el lenguaje del chavismo destructor.
Algunos de quienes comienzan a aglutinarse en torno a esa candidatura son chavistas anti-maduristas, a lo Nícmer Evans o aquellos Ni-Nis que nunca pudieron figurar prominentemente en democracia o en dictadura y que ahora ven una esperanza de poder o de notoriedad atándose al carromato de Falcón. Gente como usted pudiera ser utilizada como instrumento para vestir de prestigio a una maniobra de poca monta, llena de promesas demagógicas, no muy diferente a la que utilizó Hugo Chávez para montarse en el poder. Yo he esbozado un escenario para Mayo de este año al cual le he dado el nombre de CABALLO DE TROYA, según el cual a Henri Falcón le sería traspasada la presidencia por Maduro, en una maniobra típica del ingenio castrista, a cambio de un tratamiento “bondadoso” para quienes salgan del gobierno. Se trataría de una especie de borrón y cuenta nueva, mediante el cual habría amnistías y olvido de los peores crímenes que se hayan jamás cometido en contra de esta infortunada nación. A ese escenario le doy un 25% de probabilidades, no creo que sea el más probable, pero su sola existencia debe aterrorizar a  todos los venezolanos. La fundamentación para este escenario es que el régimen de Maduro es ya inviable, que va camino a una implosión inevitable y que será reo de  crímenes de lesa humanidad. Ese régimen busca una salida impune y ella estaría facilitada por una presidencia de Falcón, maniobra que sería fácil de arreglar por Tibisay y Padrino López, quienes tienen amplias razones para tratar de salir con sus pellejos intactos del  fatal desenlace que se les viene encima.
¿Delirio de mi parte? Ojalá, Dr. Fernández, pero ¿qué pasa si no estuviere equivocado? ¿Cómo quedaría usted ante la historia, al haberse prestado a semejante maniobra?

SU ARTÍCULO EN NOTICIERO DIGITAL DEL 23 DE MARZO
En artículo aparecido el 23 de este mes en Noticiero Digital, “Mi Posición”, dice usted lo siguiente, ver: http://www.noticierodigital.com/2018/03/eduardo-fernandez-posicion/ :
1.      Yo quiero salir del gobierno de Maduro, a más tardar este año, que por cierto es año de elecciones presidenciales por mandato de la constitución.
A esto le respondo: Elecciones constitucionales, por supuesto. Elecciones libres y transparentes. Sin duda.  Pero no esa podredumbre que le están ofreciendo al país, Dr. Fernández y que usted está aceptando. Esas elecciones no deberían ser aceptables para una persona con sus antecedentes ciudadanos.
2.     Yo quisiera salir del gobierno de la manera menos traumática posible. Por eso no me gusta la idea de una invasión extranjera o un golpe militar. Quiero salir del gobierno de Maduro con votos y no con balas.
Le comento: Un  hombre de su talento debería poder distinguir entre golpe militar y el cumplimiento del deber militar. Golpe militar es precisamente lo que Padrino López ha venido llevando a cabo, al apoyar a la pandilla chavista y al participar con su gente armada en el saqueo del país. Un pronunciamiento de la Fuerza Armada en apoyo de la Constitución no puede ser definido como golpe militar sino como un acto eminentemente constitucional. Mencionar la intervención extranjera como el “coco” que ciertamente fue en años pasados no es digno de usted. En este caso actual, una intervención militar multilateral, dadas las trágicas condiciones por las cuales atraviesa el país, sería un acto de liberación. Sería, tristemente, generada por la inacción de líderes venezolanos quienes no estuvieron a la altura de las circunstancias y dejaron que la situación llegara hasta el extremo de convertir la intervención en necesaria.  

3. Dice usted: Podría ser que las condiciones satisfactorias [para votar] probablemente no las tengamos nunca. Lo que quiere decir que tendremos que resignarnos a seguir con el mismo gobierno o propiciar el golpe militar o la invasión extranjera.
Le digo: ni tener que aceptar el mismo gobierno ni golpe militar ni  intervención militar serían las únicas alternativas en Venezuela si los líderes del país como usted se ponen en pie para insurgir en contra de esta dictadura. Cuando Leopoldo López, cuando María Corina, cuando Ledezma, cuando los estudiantes salieron al frente, casi toda la gente que hoy aboga por ir a votar permaneció en silencio.
4.    Dice usted: “De todos los numerosos precandidatos de la oposición el único que se atrevió a postularse fue Henri Falcón. Por eso declaré recientemente que si todos nos unimos y votamos por Falcón le daremos una derrota contundente al gobierno y, en el peor de los casos, lo obligaríamos a producir un fraude escandaloso que lo hundiría todavía más en la opinión nacional y en la opinión internacional.
Le respondo: ¿no hubiera sido más honorable, en lugar de aferrarse a esa candidatura, solo porque fue “la única que salió a la palestra”,  que usted se hubiera puesto al frente de un amplio movimiento de protesta nacional en contra de la dictadura, como el que sectores de la vida nacional pretenden hoy estructurar, el Frente de la Sociedad Civil? ¿Por qué no se unió usted a ellos? Ya el mundo exterior ha rechazado esa elección de Mayo. La opinión que el mundo externo tiene de ustedes, quienes van a votar,  no es favorable, la historia se los reclamará.  
5.    Agrega usted: Me resisto a creer que con esa correlación de fuerzas en las encuestas, nos resignemos a esperar por unas condiciones que probablemente nunca se darán.
Le comento: Precisamente porque las condiciones para el voto transparente podrían no darse nunca es que se requiere pelear abiertamente en contra del narco-régimen. La componenda, el acomodo, la negociación, la transacción, todas estas vías son maneras “elegantes” de llevar a cabo entregas. En una mezcla de lo malo y lo bueno no hay redención.  
Un saludo,
Gustavo Coronel

jueves, 22 de marzo de 2018

Venezuela: una Roxana sin Cyrano




Dios bajó ayer a Virginia, donde vivo, en la forma de una gran nevada, esa versión meteorológica del Cordero de Dios, la cual borra todas las imperfecciones del paisaje. 
                                            

                                                                                                       archivo

El bello manto blanco le restituyó, al menos por un tiempo, su virginal apariencia.  Por feliz coincidencia encontré en la televisión al film “Cyrano de Bergerac”, la obra teatral de Edmund Rostand, llevada a la pantalla con José Ferrer. No pude  dejar de verla de nuevo, disfrutando de sus hermosos  diálogos y  su alto nivel poético. Cyrano representa  las cualidades divinas de sacrificio, amor y nobleza, cualidades que lo hacen trascender de su modesta condición humana. 
La historia es clásica: dos hombres, uno físicamente atractivo, Cristián,  pero sin atractivo intelectual y otro  de brillante intelecto y maravillosos sentimientos, Cyrano, pero desfigurado por una larguísima nariz, ambos enamorados de una bella y dulce mujer, Roxana.
Roxana ve al bello Cristián y oye la voz  del escondido Cyrano, una voz que le dice bellas palabras que le llegan al corazón, que la enamoran. Enamorada de la belleza física de Cristián y de la personalidad oculta de Cyrano, Roxana se casa con Cristián, a quién considera la combinación perfecta de belleza exterior e interior. Ambos  se van a la guerra y, durante  la ausencia, Cyrano le escribe a Roxana cartas diarias llenas de hermosas y tiernas frases, lo cual consolida su amor.
Cristián muere en combate y, a su regreso, Cyrano sigue amando a Roxana en silencio y  se convierte, por años en fiel visitante de la inconsolable viuda,  quien se ha retirado a un convento. En su vida pública Cyrano se gana enemigos por su vigorosa actitud en contra de los corruptos miembros de la sociedad de la época. Esos enemigos le hieren en una emboscada y, gravemente herido, Cyrano va a hacerle a Roxana su visita prometida , que resulta ser la última y durante la cual ella descubre que Cyrano era quien le hablaba, de quien ella se había realmente enamorado, quien verdaderamente la había conquistado con su belleza interior.
Es una conmovedora historia, una alegoría que puede prestarse a múltiples interpretaciones. Pienso en la sufrida Venezuela y me la imagino como una desconsolada Roxana, seducida por el populismo, el equivalente político de atractivo físico pero desprovisto de nobleza y de calidad intelectual . Como Roxana, quizás nuestra Venezuela  solo encontrará a Cyrano, su verdadero amor, demasiado tarde.  Como Roxana, Venezuela se ha dejado llevar por las apariencias, olvidando – una y otra vez -  a quien le hablaba con nobleza, a quien  la hubiera tratado con desprendimiento y animado de un verdadero espíritu de sacrificio.
Por ello, corre un gran riesgo de morir compadecida pero abandonada.

miércoles, 21 de marzo de 2018

CUATRO ESCENARIOS POLÍTICOS PARA EL MAYO VENEZOLANO




El próximo mes de Mayo Venezuela se enfrenta a otra encrucijada en su proceso político. Unas elecciones presidenciales han sido convocadas por una Asamblea nacional Constituyente ilegal y rechazada por la inmensa mayoría de los venezolanos y por la mayoría de los países de la región y de la Unión Europea. ¿Cómo reaccionará el pueblo de Venezuela y la comunidad internacional en ese momento?  Hasta ahora, la reacción externa de rechazo es mayor a la reacción interna. Hay quienes  abogan activamente por ir a un proceso electoral bajo reglas fraudulentas, supervisado por organismos sin credibilidad y expertos en el arte del engaño. Encuestadoras de gente que baila al son del régimen, como Hinterlaces, anuncian importantes intenciones de votar. Aun entre quienes se oponen al anunciado fraude hay pasividad. No hay planes conocidos para un rechazo activo y rebelde frente al crimen que se prepara. ¿Qué pasará?. Existen, al menos, cuatro escenarios más probables, los cuales podríamos llamar: (1), Hambre sin luz;  (2), Caballo de Troya;  (3), Rebeldía Ciudadana activa y  (4), el Día del Gorila. 
HAMBRE SIN LUZ, 50% de Probabilidad
En este escenario se llevan a cabo las elecciones bajo un clima de gran pasividad popular. El narco-régimen “gana” las elecciones y Maduro es declarado vencedor y presidente por seis años más por ese naufragio moral que representa Tibisay Lucena al mando del CNE. El Alto Mando Militar y los narco-miembros de la Fuerza Armada apoyan públicamente al nuevo gobierno, el cual – dicen – traerá prosperidad económica y felicidad al pueblo. Y habrá quienes lo crean. La incompetencia y la corrupción de la pandilla chavista continuará su curso y el país sufrirá hambre en la oscuridad, debido a los crecientes apagones. En este escenario de progresiva ruina el nuevo gobierno duraría, a lo sumo, un año más, debido a su total ineptitud, al colapso financiero y a la creciente presión internacional. Sería, como en el caso de la re-elección de Chávez en 2012, una victoria pírrica, seguida de destrucción, implosión del régimen y enjuiciamiento  (nacional o internacional) de los principales criminales, miembros o amigos de la pandilla chavista. 
CABALLO DE TROYA, 25% de probabilidad
En este escenario se concreta un arreglo tras de bastidores entre el chavismo que desea irse sin ser castigado penalmente y el candidato de “oposición”, Henri Falcón, quien desea subir al poder y, para hacerlo, estaría dispuesto a ofrecer un borrón y cuenta nueva al chavismo culpable, a cambio de la victoria electoral en mayo. Un gobierno de Falcón sería de “transición”, no ya rojo oscuro como el cabernet sauvignon sino rosado intenso, a lo pinot noir. Veríamos una  mezcla de chavismo “democrático”, a lo Nicmer Evans, de chavistas perdonados como Jorge Giordani y Héctor Navarro, de antiguos políticos resucitados, a lo Eduardo Fernández y Claudio Fermín y de indecorosos oportunistas como Eduardo Semtei. Este nuevo gobierno de “transición” equivaldría a barrer la basura debajo de la alfombra, ya que cultivaría muchos de los mitos y prejuicios de la izquierda ñángara” tradicional, en especial el funesto estatismo y el populismo. Para comenzar, acaban de ofrecer, si ganan, una tarjeta para cada venezolano adulto con $25 al mes ($10 para cada niño), una limosna para que la gasten en lo que quieran.  
REBELDÍA CIUDADANA ACTIVA, 15% de probabilidad
En este escenario las elecciones fraudulentas serían el detonante que impulsaría una rebelión ciudadana,  llevada a cabo por una Alianza Nacional lo suficientemente amplia para abarcar la mayor parte de la sociedad civil. Esta Alianza Nacional llevaría a cabo protestas masivas, incluyendo una huelga general indefinida. Este movimiento ciudadano obtendría el respaldo de sectores de la Fuerza Armada y de la inmensa mayoría de los países de la región y de la Unión Europea. Se cancelarían las elecciones fraudulentas y se llamaría a elecciones libres y transparentes para finales del año, en las cuales compitan los venezolanos que realmente tengan credenciales para sacar al país adelante. La participación militar sería una reafirmación de su misión de defensora de la Constitución.
EL DÍA DEL GORILA, 10% de probabilidad
En este escenario y, con el pretexto de “salvar” la república, un grupo de gorilas al mando de Diosdado Cabello y sus partidarios dentro de la Fuerza Armada llevarían a cabo un golpe militar, entendido no como una manifestación de lealtad a la Constitución sino como un zarpazo al derecho de los venezolanos de restaurar la democracia. Ese golpe pretendería mantener en el poder a la mafia narcotraficante que coordina Cabello.  Tendría el apoyo de aquellos sectores de la Fuerza Armada que se han enriquecido con el narcotráfico, sirviendo de contratistas fantasmas a las empresas del estado y utilizando para sus fines  el contrabando de hidrocarburos y el manejo de alimentos. Aunque pudiera tener éxito inicial, este escenario no podría durar más que días o semanas, ya que justificaría una intervención inmediata por parte de los países de la región. Cabello y sus cómplices saldrían, como Manuel Noriega, a vestir trajes de rayas en las prisiones estadounidenses. Esta última posibilidad está abierta ya, para él y para El Aissami,  según dice el senador de USA, Marco Rubio.   

PROBABILIDADES Y PRONÓSTICO PARA LOS PRÓXIMOS 12 MESES
El único escenario que respondería a una respuesta ciudadana digna es el de la rebeldía ciudadana pero, en mi opinión, solo cuenta con un 15% de probabilidades de concretarse, al menos en este momento. El país está en una lamentable situación de anomia, de carencia de liderazgo, por lo cual no parece muy probable que se pueda estructurar una verdadera Alianza Nacional combativa, a pesar de los modestos intentos que se están llevando a cabo. Todo dependerá de que se presente un líder que pueda impulsar al país a la acción. Los otros tres escenarios apuntarían a una continuada situación, en mayor o menor grado, de tragedia nacional. Una “victoria” de Maduro cuenta hoy con un 50% de probabilidades, ya que el pomposo sátrapa controla los organismos electorales y otras fuentes de poder. Sin embargo, ese control es cada día más precario, debido  a su ineptitud y a la crisis social y financiera que se agrava al galope. La implosión de este régimen es inevitable pero debe acelerarse mediante la presión internacional, ya que la presión doméstica ha desaparecido casi completamente debido a la debilidad del liderazgo opositor. Una “victoria” de Falcón tendría, en mi opinión, un 25% de probabilidades de concretarse, fundamentalmente sobre la base de un arreglo inmoral entre los dos bandos, el chavista y el pseudo-chavista, representados por Maduro y Falcón. Tendría algún apoyo de venezolanos quienes nunca aprenden de los fracasos y decepciones y siempre están dispuestos a creer en las promesas incumplibles de los irresponsables y hasta de algunos países de la región que considerarían muy pragmático el arreglo.  Desde el punto de vista ético, esta “victoria” tendría el mismo estigma que acompaña al chavismo, ya que se fundamentaría en un bochornoso acomodo y apenas mejoraría marginalmente la situación material del país, manteniendo el mismo clima de descomposición moral.
El Día del Gorila tiene escasas probabilidades de concretarse ya que carece por completo de apoyo en el país o fuera del país.
En resumen, tres de los cuatro escenarios planteados arriba serían, esencialmente, más de lo mismo para un país en quiebra material y espiritual, Cualquier gobierno que pudiere resultar de esos tres escenarios implosionaría en los 12 meses posteriores a Mayo. Solo la rebelión ciudadana puede restituirle a Venezuela su dignidad, su lugar entre las naciones civilizadas del planeta. Luchamos por ella, sin muchas esperanzas de que se pueda concretar, porque hay que ser consecuentes con los valores y los principios hasta el final. Dar esta batalla es la única forma de serle fiel al país.