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domingo, 31 de enero de 2021

Si yo fuera Joseph Biden



Aunque la sobria ceremonia de inauguración del nuevo presidente fue bien recibida y su discurso apropiado a la situación de máxima tensión existente en la nación, los problemas fundamentales de los Estados Unidos no parecen haber tomado aún el camino de su solución. Este camino permanece difuso ante los ciudadanos. Se requiere un acto de liderazgo del nuevo presidente que hable a la Nación, quizás en sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso, para delinear  su visión de donde estamos, cuales son los principales problemas que nos aquejan y hacia dónde se dirige su administración, a fin de definir el rumbo de la nación con claridad ante los 350 millones de ciudadanos.

Si yo fuera Joseph Biden seleccionaría no más de cinco asuntos fundamentales que merecen atención inmediata por su gravedad. Hablar de más asuntos diluiría el impacto que pudiera tener el discurso. Cuales serían estos cinco tópicos (el equipo presidencial los deberá seleccionar en base a un cuidadosos análisis). Yo pensaría en los siguientes:

1.    LA ANIMOSIDAD SUICIDA EXISTENTE ENTRE LOS DOS PARTIDOS DEL SISTEMA Y LA NECESIDAD IMPERIOSA DE ESTABLECER UN NIVEL BÁSICO DE CIVILIDAD EN EL DISCURSO POLÍTICO

2.    LA CUESTION INMIGRATORIA

3.    LA POSICIÓN DE LA NACION FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

4.    LA ECONOMÍA DE LA NACIÓN Y EL PAPEL DEL ESTADO

5.    LA GRAN BATALLA CONTRA LA PANDEMIA

De estos cinco asuntos que creo fundamentales, hay uno, el de la batalla contra la pandemia, que no es necesariamente recurrente, que no es parte estructural de la textura nacional, como son los otros cuatro, pero que – dada su intensidad – es probablemente el que  requiere de un inmediato esfuerzo nacional mejor coordinado entre estados y el gobierno federal. Ese es en este momento el enemigo a vencer, ya que las vacunas existentes no se están aplicando con la eficiencia necesaria para permitir un pronto regreso a la normalidad sanitaria.

Sería presuntuoso de mi parte pretender sugerir el contenido de los mensajes de Biden para los cinco grandes asuntos que le importan a la Nación. El equipo del nuevo presidente debe tener todos los elementos que necesita para armarlos. Lo que será indispensable es el tono y la calidad del mensaje. El país está deshilachado, confuso. El clima es de agresividad, de apego a teorías conspirativas, de resentimiento y renovados viejos odios. Es preciso hablarle al país con la verdad por delante.

En lo relacionado con la extrema animosidad existente Biden deberá poner la responsabilidad sobre todos quienes la tienen, no solamente sobre un sector. El presidente deberá inspirar a la Nación a ser grande, a darse cuenta de  que solamente en armonía puede encontrar el camino  que la llevará fuera del actual laberinto.

En la cuestión inmigratoria Biden deberá convencer a los estadounidenses que la respuesta a la presión de movimientos humanos, de sitios donde no pueden obtener lo esencial para sobrevivir a sitios de mayor estabilidad social, va más allá de lo puramente político y que una pared entre países no es la solución. La solución requerirá un conjunto de medidas tomadas simultáneamente que ataquen las razones por las cuales la gente emigra de los países de origen y racionalicen el influjo de inmigrantes al territorio estadounidense, incluyendo la posible creación de una faja fronteriza administrada por los Estados Unidos, que sirva de amortiguador a la presión sobre las fronteras estadounidenses. Esta idea de un territorio intermedio que pueda ser administrado conjuntamente entre USA y México amerita ser elaborada en detalle y nunca la he visto esbozada.

La posición de los Estados Unidos frente al cambio climático debe estar de acuerdo con lo que la inmensa mayoría de los científicos han postulado. Es un problema real, no hay una solución única, es imposible cruzarse de brazos frente al fenómeno o pretender que es una mentira urdida por sociedades secretas que buscan dominar al mundo.

La economía de la nación y las políticas públicas del estado deberán ser planteadas con total sinceridad por el nuevo presidente. El Presidente Trump basó su campaña de reelección en la prédica de que Biden era “comunista”, que entregaría el país a esa ideología.  Biden debe poner en claro su postura, ya que entre un papel moderado del estado en materia de asistencia social y la conversión de los Estados Unidos en un país “comunista” ciertamente hay un largo trecho.

El país necesita que el nuevo presidente le ilumine el camino a transitar, que plantee con candor y coraje las soluciones que tiene en mente, que se le diga al país donde estamos, a fin de que todos podamos aportar esfuerzos para superar las grandes crisis, respetando diferencias de opinión,  rechazando nuestra conversión en miembros de tribus salvajes que solo buscan la destrucción del “enemigo”.

En 1971 el caricaturista Walt Kelly, el creador de POGO, publicó la caricatura que ilustra esta nota: HEMOS ENCONTRADO AL ENEMIGO Y SOMOS NOSOTROS. No permitamos que sean nuestros rencores, nuestros prejuicios, nuestros odios tribales, nuestras mezquindades, lo que se conviertan en herramientas de destrucción de la civilización.

Homo sapiens, si merece este calificativo, debe ser capaz de actuar por encima de esas debilidades.


viernes, 29 de enero de 2021

ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA CONTROVERSIA TERRITORIAL CON GUYANA

 


Estoy consciente de que, nacido en Venezuela, la sociedad espera que yo esté a favor de Venezuela en su larga disputa con Gran Bretaña y Guyana sobre el territorio Esequibo. Si hubiese nacido en Guyana, la sociedad de ese país esperaría que yo apoyase a ese país en la disputa. Este es uno de los componentes, casi imperativos, del patriotismo, tal y como se ejercita en la mayoría de los países, es decir, un sentimiento compartido, esencialmente basado en la emoción y la presión social. En Venezuela nadie osa dudar públicamente de nuestros legítimos títulos a ese territorio o de sugerir que la historia misma del diferendo, las realidades geopolíticas hoy existentes y la misma situación actual de nuestro país, podrían estar en contra nuestra.

Los hechos esenciales son los siguientes, ver excelente resumen de la Corte Internacional de Justicia, en:   https://www.icj-cij.org/public/files/case-related/171/171-20201218-JUD-01-00-EN.pdf :

1.    El diferendo fue sometido a arbitraje y los árbitros decidieron a favor de Gran Bretaña de manera unánime. Venezuela estuvo representada, con su consentimiento, por dos jueces de nacionalidad estadounidense. En 1905 ambos países aceptaron los límites establecidos en base al veredicto

2.    Muchos años después, en 1962, el gobierno de Venezuela repudió el Convenio, sobre la base de un Memo de uno de los abogados de Venezuela, hacho público solo después de  su muerte. En ese memo se sugería que el veredicto había sido el resultado de “una transacción política a espaldas de Venezuela y en sacrificio de sus derechos”.  

3.    Debido a esto los gobiernos de Venezuela y Gran Bretaña decidieron en 1966 someter el diferendo al estudio de una Comisión Conjunta (Convenio de Ginebra). En este mismo año Guyana obtuvo su independencia de Gran Bretaña.

4.    4. En 1970 un Protocolo firmado en Puerto España estableció un moratorio en estas discusiones por un período de 12 años

5.    La labor de la Comisión mixta se re-inició en 1981 y, en 1982, se decidió remitir el diferendo a la jurisdicción del Secretario General de las Naciones Unidas

6.    En 2014-2015, sin haberse llegado a una solución,  el Secretario General decidió remitir el diferendo a la consideración de la Corte Internacional de justicia, ya que estaba empoderado para hacerlo

7.    Es aquí donde el diferendo se encuentra actualmente. Venezuela ha rechazado esta decisión del Secretario General de la ONU, alegando que la CIJ carece de jurisdicción para resolver el diferendo. En Diciembre 2020 la Corte decidió que si tenía jurisdicción, por lo cual está actuando como árbitro, sin que Venezuela haya consentido en participar en las discusiones.

Esta es una disputa que ya dura 120 años. La posición venezolana se ha hecho vulnerable por el largo tiempo ocurrido entre su aceptación inicial del arbitraje en 1905 y su rechazo en 1962, un período de 57 años. Este rechazo está basado en un Memorándum personal de uno de los abogados de Venezuela,  sin que sea posible probar su exactitud. Aun así, los dos países convinieron en reabrir el caso y examinarlo conjuntamente. Esto ha tomado otros 60 años de discusiones, comisionados, intervención de ONU y, ahora, del CIJ, sin que se vislumbre alternativa alguna para la solución del impasse.

Que sepamos, solo existe una alternativa, propuesta por el Dr. Francisco Kerdel Vegas, quien fuera embajador de Venezuela en Londres, para resolver el diferendo. Esta alternativa es descrita por Pompeyo Márquez en: http://institutodeestudiosfronterizos1.blogspot.com/2008/06/. Allí dice Pompeyo Márquez lo siguiente: Soy testigo de que se estaba cerca de una solución práctica y pacífica cuando Carlos Andrés Pérez. Entonces ello fue frustrado por tesis extremas. Existe una propuesta del embajador Francisco Kerdel Vegas consistente en construir un Parque de la Paz entre Venezuela y Guyana en esa zona fronteriza. Este Parque estaría en manos de Naciones Unidas y aumentaría pulmones vegetales para la humanidad. Esta tesis ha sido recogida por la doctora María E. Rodríguez Febres Cordero en su tesis de grado bajo la tutoría de la doctora Angelina Jaffé Carbonell y con el título de "La Reclamación del Territorio Esequibo: Una Propuesta Ambiental". Veamos la conclusión: "Debido a este rediseño del enfoque y en aras de buscar soluciones pacíficas y satisfactorias para ambas partes, así como la necesidad de impulsar la integración latinoamericana es que se puede afirmar que una Propuesta de Negociación Ambiental que incorpore un esquema de integración ecológico en el Territorio Esequibo podría ser viable, dado no solamente la experiencia de Guyana con la creación del Centro Internacional Iwokrama, sino la creciente preocupación de Venezuela".
La idea central del embajador Kerdel Vegas la desarrolla la tesista en esta forma: "Aplazaría indefinidamente su reclamación territorial con Guyana, siempre y cuando se rectifique la parte final de la frontera, la cual representaría una adquisición territorial pequeña para Venezuela, pero de importancia desde el punto de vista de la plataforma continental, la desembocadura en el Océano Atlántico del Río Orinoco". Y agrega Rodríguez Febres: "En el caso de esta investigación, las ventajas más relevantes serían: El compromiso de crear un Parque Natural Universal en la Zona en Reclamación, negociando con Guyana la ubicación y dimensión del mismo; la creación del Parque Natural Universal ofrece ventajas ya que las cabeceras, la cuenca y la navegabilidad del Río Cuyuní quedarían resguardados y asegurados para el futuro. Asimismo, se evitarían problemas de indocumentados, contrabando, tráfico de drogas, entre otros; el mantenimiento y preservación de dicho Parque estaría a cargo de un Organismo Internacional como las Naciones Unidas; el financiamiento del Parque Natural Universal estaría integrado no solamente por las Partes, sino por las contribuciones que realice la Comunidad Internacional mediante aportes, donaciones y otros modos de financiamiento".
Es una idea – concluía Pompeyo Márquez -  que tiene simpatías en algunos sectores y vale la pena explorarla.

En 2003, recuerdo, escribí un artículo en www.VHeadlines.com , el cual ya desapareció de Internet, en el cual abogaba por una solución similar de un gran Parque nacional, sin conocer, en aquel momento, la propuesta del insigne venezolano Kerdel Vegas.

¿QUE HACER?

Cuando se contempla el cuadro geopolítico existente observamos los siguientes factores:

1.    El territorio en disputa representa mas del 40% del territorio de la república de Guyana

2.    La república de Guyana tiene el apoyo prácticamente unánime de CARICOM, la organización de países angloparlantes del Caribe

3.    La república de Guyana tiene el apoyo político de Cuba, país que a su vez es tutor político del régimen venezolano que ya tiene 20 años en el poder.

4.    Las Naciones Unidas ya ha determinado que la Corte Internacional de Justicia podrá tomar una decisión en el caso del diferendo y la ausencia de Venezuela hace pensar que la decisión no le será positiva, en cuyo caso parecería no existir alternativa remanente a una solución al diferendo que pueda favorecer a Venezuela

5.    Los Estados Unidos y China, los dos grandes poderes con influencia geopolítica en la región son socios comerciales de la república de Guyana en el área petrolera y no se puede esperar que tengan una posición favorable a la reclamación venezolana. En general los países de Unión Europea o los miembros de la OEA no parecen dispuestos a apoyar a Venezuela, aunque no conocemos las posiciones oficiales en este sentido

Pero, más allá del cuadro geopolítico, el cual es una realidad externa, existe en Venezuela una realidad interna que es importante evaluar. Para comenzar cualquiera posición formal con respecto al diferendo con Guyana solo existirá cuando el régimen actual se haya ido del poder. Este régimen actual no representa a Venezuela, por lo cual sus decisiones - cualesquiera que sean  - serán inválidas ante los ojos de los venezolanos y de la mayoría de los países libres del planeta. Por ello, cualquier postura con respecto al diferendo debería ser adoptada por el gobierno interino de Juan Guaidó y/ o por la oposición que no siente representada ni por el régimen ni por Guaidó. Se trataría – en todo caso – de una postura no oficial, la cual tendría que ser refrendada por un gobierno derivado de elecciones libres y transparentes, las cuales no se ven el horizonte.

 

 

¿CUAL PODRIA SER ESTA POSTURA?

 A riego de ser catalogado como antipatriota, pienso que Venezuela debe renunciar a su pretensión territorial sobre el territorio Esequibo y dar término a esta disputa de manera unilateral, tan pronto exista en nuestro país un gobierno realmente representativo. Haciendo un esfuerzo de objetividad y tratando de ejercitar un patriotismo verdadero, es decir, la defensa de lo que es realmente el mejor interés de la Nación y no su aparente mejor interés, creo que Venezuela debe hacer el gran gesto de renunciar a su pretensión, en un momento en el cual:

·      su territorio se encuentra seriamente comprometido y debe ser recuperado de las bandas domésticas, de los narcos y de los ladrones chavistas. Venezuela es hoy día una Nación con soberanía territorial muy disminuída;

·      La nación está en ruina material y espiritual, lo cual va a requerir de un enorme esfuerzo de reconstrucción de lo que ya es nuestro, sin pensar en tratar de digerir un nuevo territorio que será muy difícil de digerir, si no imposible, dada la realidad geopolítica existente;

·      La tendencia energética mundial apunta a un remplazo de los combustibles fósiles por energías menos contaminantes. Pretender ponerle la mano a las posibles reservas petrolíferas del territorio en disputa es aumentar la magnitud de la brecha entre lo que ya tenemos y su insuficiente desarrollo. La anexión del Esequibo requeriría enormes capitales para su desarrollo y sería un dolor de cabeza logístico, más que una bonanza;

·      Los venezolanos no siempre tenemos la razón ni siempre tenemos porque actuar como si tuviéramos que combatir contra el mundo. Hay veces que la razón nos asiste y debemos aferrarnos a ella, hay veces que la razón nos asiste y podemos hacer el gran gesto de abandonar nuestra posición original, hay veces que se nos ha machacado la idea de que la razón nos asiste, sin que ello sea realmente cierto y hay veces que creemos tener la razón sin tenerla. De todo esto tenemos y hemos tenido.

Por esto pienso que Venezuela ya tiene todo el territorio que necesita para ser un país próspero y feliz. En lugar de buscar tener más, debemos cuidar mejor lo que ya tenemos y recuperar lo que hemos destruido debido a nuestras ignorancias, nuestros odios tribales y nuestro síndrome de grandeza basado erróneamente en la obsesiva memoria de un libertador, quien – por cierto – nunca anexó territorios sino que los liberó.  

Busquemos nuestra propia grandeza sin aferrarnos al pasado.   

Apéndice: Decisión de la Corte Internacional de justicia sobre Jurisdicción:

135. The Court therefore concludes that Guyana’s claims concerning the validity of the 1899 Award about the frontier between British Guiana and Venezuela and the related question of the definitive settlement of the land boundary dispute between Guyana and Venezuela fall within the subject-matter of the controversy that the Parties agreed to settle through the mechanism set out in Articles I to IV of the Geneva Agreement, in particular Article IV, paragraph 2, thereof, and that, as a consequence, the Court has jurisdiction ratione materiae to entertain these claims.

Finds that it has jurisdiction to entertain the Application filed by the Co-operative Republic of Guyana on 29 March 2018 in so far as it concerns the validity of the Arbitral Award of 3 October 1899 and the related question of the definitive settlement of the land boundary dispute between the Co-operative Republic of Guyana and the Bolivarian Republic of Venezuela

martes, 26 de enero de 2021

PIE DE MANZANA: UN PEDIDO IMPOSIBLE DE SATISFACER

Hace unos días, en medio de mi forzado aislamiento post-quirúrgico/corona virus, le pedí a mis hijos que me trajeran, cuando vinieran a verme, un pie de manzana (Apple Pie). Sus intentos por satisfacer mi pedido fueron punto menos que heroicos, pero ninguna de las dos versiones que me trajeron tuvo el éxito deseado. Sin amilanarse mi hijo me dijo que él me traería otra versión… y otra, hasta que encontrara la que yo quería.

Sin embargo, me he dado cuenta de que mi pedido es imposible de cumplir. Cuando yo les pedí un Pie de Manzana estaba pensando en el Pie de Manzana que yo solía comer durante mis años en la Universidad de Tulsa, en Oklahoma, en la década de 1950, con grandes trozos de manzana envueltos en una capa delgada y croquante de harina, seguramente hecho con CRISCO, hoy bajo sospecha de ser muy perjudicial para la salud. Este postre era parte de mi banquete mensual de celebración de la llegada de mi cheque de becario, el cual tenía lugar en un pequeño establecimiento cercano a la universidad y consistía en un bistec de hamburguesa (Hamburger Steak) con papas fritas y grandes anillos de cebolla morada, todo ello seguido de un trozo generoso del pie. No solo que la comida y su aroma eran excelentes sino que todo me sabía a gloria, después de varios días de anticipación en mi mente, esa anticipación que me hacía pensar “cuando llegue el cheque, me voy a comer….”.

Como se comprenderá este pie de Manzana que yo estaba pidiendo a mis hijos en 2021 había dejado de existir hace muchos años. No solo porque ya el pie no se hacía así, de esa manera, ni podía saber de aquella manera, sino porque el Gustavo modelo 1953-1954, quien se lo comía con tanto gusto, también había dejado de existir. No solo mis circunstancias eran ahora muy diferentes sino yo también era otra persona.

Lo que me trajeron mis hijos fueron excelentes tartaletas de manzana o pies de manzana en una versión moderna, con componentes ligeramente diferentes, para el consumo de un Gustavo, modelo 2021, bastante diferente al de la década de 1950. Yo les había pedido, de manera irrazonable, hacer un viaje en el tiempo para buscarme aquel Pie de Manzana de mis años de estudiante, el cual era consumido por un joven de 20 años que era dueño del futuro y para quien aquel Pie de Manzana o aquel steak de hamburguesa representaban el placer supremo. El Gustavo de hoy no es dueño del futuro sino de su pasado.

Lo mismo me sucedió hace unos diez años, cuando le dije a Marianela que fuésemos de nuevo a Holanda, a La Haya, donde habíamos vivido un año que fue como una larga luna de miel, un par de enamorados jóvenes venezolanos sueltos en Europa a principios de la década de 1960. “Vayamos a visitar todos aquellos sitios donde fuimos tan felices”, le dije a mi querida esposa.

Y nos fuimos. Excepto que La Haya de 2008 no era La Haya de 1960. El hotelito donde habíamos llegado como recién casados ya no existía. El restaurant “Tempat Senang” donde descubrimos el “Rijstaffel jang Besar”, “el Nasi Goreng” y el “Gado Gado” todavía estaba allí y lo disfrutamos, aun cuando notamos su menor esplendor  (¿o sería, realmente, nuestro menor esplendor?) . Nuestro gran amigo el jefe de mesoneros había fallecido. En general, la ciudad había crecido de tal manera que los viejos sitios donde habíamos tenido momentos de especial felicidad ya no existían. Todavía existía mi sitio favorito, el Maurithaus, el museo de pequeño tamaño en el centro de la ciudad, el cual aloja a los gigantes de la pintura flamenca, desde Rembrandt y Vermeer hasta Frans Hals y Fabritius.

Regresamos de Holanda, país que amamos con pasión, aprendiendo que el pasado no se puede recapturar, que  al día siguiente ya no somos la misma persona del día anterior, que el paisaje físico y humano cambia con gran celeridad y que la felicidad surge en el  presente y ya no existe. Nuestros intentos de reconstruirla son fútiles y no es posible reconstruirla, solo es posible crear nuevas felicidades.  

Por ello le he dicho a mis hijos, no más Pie de Manzana. Ahora será mi objetivo buscar y encontrar lo que nos da felicidad en esta época, en nuestro estado de ánimo, en nuestra circunstancia.

No es posible recapturar la magia de los momentos idos. Tratar de crear el pasado es un ejercicio en melancolía.  


sábado, 23 de enero de 2021

ESTADÍSTICAS INTERESANTES SOBRE MIGUEL CABRERA Y LA ECONOMIA ESTADOUNIDENSE

 

 


¿Dónde se encuentra Miguel Cabrera en su carrera de grandes ligas? ¿Adónde podrá llegar?

¿Cómo ha evolucionado la situación económica de los Estados Unidos durante las tres últimas presidencias de Bush, Obama y Trump?

Son dos asuntos de muy diferente naturaleza y rango pero nos dan una buena idea de hacia dónde va Cabrera y sobre  lo que ha ocurrido en la economía y la política estadounidense durante los últimos 12 años.

                                 MIGUEL CABRERA.

 A Cabrera le faltan tres años de cumplir su contrato con los Tigres de Detroit, cuando él cumplirá 40 años y se encontrará cerca del momento de su retiro.  Para este momento ha conectado 2866 hits y, si se extrapolan sus actuaciones de las dos últimas temporadas, se espera que llegue a los 3000 hits en la temporada de 2022.  Se proyecta que Cabrera terminará su carrera con 3198 hits, por encima de Cal Ripken, en el número 15 en la historia de las grandes ligas.

En este momento Cabrera ha conectado  487 jonrones y, aunque su poder ha disminuido, podría llegar a los 500 jonrones en la temporada que viene. La proyección de su total de jonrones es de 524, lo cual lo pondría por encima de Lou Gherig, Ted Williams y Frank Thomas, como el número 20 de los mejores jonroneros de la historia.

En carreras empujadas lleva actualmente 1729 y llegaría a un total de 1893 carreras empujadas al final de su carrera, por encima de inmortales como Carl Yastrzemski y Ted Williams, muy cerca de Willie Mays. Ocuparía el lugar 12 en la historia del béisbol de grandes ligas.

En dobletes Cabrera finalizará con unos 624, empatado con Hank Aaron.

 

Miguel Cabrera projections

                                

Sin duda alguna Miguel Cabrera ingresará al Hall de la Fama en su primer año de elegibilidad.


 ESTADÍSTICAS IMPORTANTES DURANTE LAS ÚLTIMAS TRES PRESIDENCIAS DE USA.



VERLAS AQUÍ: https://qz.com/1907578/us-president-donald-trumps-economic-record-in-13-charts/  

PRODUCTO INTERNO BRUTO

La curva muestra como el PIB real arranca en 2003 con unos 12 trillones de dólares ($12.000.000.000. 000) durante la presidencia de Bush y llega a unos 15 trillones de dólares al final de su presidencia  en 2007, baja en 2008 debido a una recesión, comienza a subir de nuevo durante la etapa de Obama y termina cercano a los $17 trillones al final de la presidencia de Obama. El PIB siguió ascendiendo durante la etapa de Trump hasta llegar a más de $18 trillones, antes de sufrir un bajón debido a la epidemia de corona virus.

DESEMPLEO

La tasa de desempleo era de un 5% al inicio de la presidencia de Bush, terminando en un nivel similar, después de haber subido y bajado ligeramente durante su presidencia. Después de la depresión del 2008 llegó al 10% en la presidencia de Obama y comienza a descender hasta llegar al 5-6% al final de su presidencia. Durante la presidencia de Trump el desempleo continúa descendiendo hasta llegar a un 3-4%, cuando sufre un ascenso abrupto debido a la pandemia en el inicio de 2020.

POBREZA

Los niveles de pobreza fueron de un 11% al inicio de la presidencia de Bush para terminar en un 13% al final de su presidencia. Durante la depresión de 2008 sube a un 14%, al inicio de la presidencia de Obama y termina en un 12% al final de su presidencia. Baja durante la presidencia de Trump hasta un 10%, con una sostenida tendencia hacia la baja al final de su presidencia.

PRODUCCION INDUSTRIAL

El índice de producción industrial comenzó en 90 al inicio de la presidencia de Bush y terminó en plano ascendente, casi en 105, al final de su presidencia. Después de la súbita caída durante 2008 el índice comenzó a subir sostenidamente, de 87 al inicio de la presidencia de Obama hasta 102 al final de  su presidencia en 2016, después de haber llegado a un pico de 106 en 2015. Durante la presidencia de Trump se llevó a cabo un sostenido ascenso, desde 101 hasta llegar a un pico de 110 hacia fines de 2018 y terminar en 109, antes de sufrir un colapso en 2020 debido a la pandemia.

GANANCIAS CORPORATIVAS

Al inicio de la presidencia de Bush las ganancias corporativas se colocaron en unos $0.4 trillones para terminar en $1.3 trillones al final de su presidencia. Durante la presidencia de Obama subieron de  $1.3 trillones a $1.8 trillones. Durante la presidencia de Trump estos niveles  se mantuvieron con ligeras fluctuaciones, hasta llegar al colapso inducido por la pandemia en 2020.

BALANZA COMERCIAL

Durante la presidencia de Bush el intercambio comercial del país fluctuó desde el – 2% del PIB hasta el – 4% del PIB. Durante las presidencias de Obama y de Trump se ha mantenido muy estable, alrededor del – 3% del PIB.

BOLSA (WALL STREET)

El índice SP 500 ha subido de manera sostenida, con algunas fluctuaciones y bajones durante la depresión de 2008, comenzando en 1000 hasta 1500 durante la presidencia de Bush, ascendiendo de 900 después de la depresión hasta unos 2000 al final de la presidencia de Obama y desde ese punto hasta unos 3600 al final de la presidencia de Trump, con varios récords y significativa volatilidad. En este momento se encuentra en unos 3800, después de la inauguración de Biden.

SALARIOS (WAGES)

Han tenido una tendencia ascendente desde Bush, $20 la hora, Obama $25 la hora y Trump $27 la hora, en promedio, llegando a $30 la hora actualmente.

PRESUPUESTO FEDERAL

Ha permanecido deficitario durante las tres presidencias, el menor déficit durante la etapa Bush. Se ha incrementado durante la presidencia de  Trump debido a la rebaja en impuestos.

DEUDA PÚBLICA

Durante la presidencia de Bush representaba un 55-60% del PIB. Durante la presidencia de Obama un 80-100% del PIB. Durante la presidencia de Trump ha tendido a subir, colocándose en un 125% del PIB en 2020.

COMENTARIO SOBRE LOS INDICES DE TRUMP

     Parece evidente que Donald Trump no perdió la presidencia por el comportamiento económico de la nación durante su presidencia, el cual fue bueno. Tampoco la perdió  por la aparición de la pandemia, ya que todos los habitantes comprendían que esta era un acto fortuito, no previsible, destinado a dañar todas las economías mundiales. Lo que perjudicó a Trump en su deseo de reelección fue su actitud frente a la pandemia. Él pensó que el colapso de la economía lo dañaría electoralmente y decidió tratar de evitarlo manteniendo la actividad económica lo más abierta posible, a pesar de los peligros que ello generaría. Trató de minimizar la gravedad de la situación sanitaria para crear la idea de que todo se resolvería rápidamente. Ello perjudicó mucho su imagen de líder.

La moraleja parece ser: Para un líder político la mejor actitud, quizás la única, debe ser ir siempre con la verdad por delante.


miércoles, 20 de enero de 2021

CADA CUATRO AÑOS, DESDE 1789

 


****Una reseña de la inauguración del nuevo presidente de los estados Unidos, Joseph Biden, escrita de memoria

**** un discurso sencillo y amable de 21 minutos, de un abuelo a sus nietos, de un padre a sus hijos, de un pastor a sus feligreses, de un líder bondadoso a una nación duramente golpeada

La ceremonia que acabamos de ver se ha repetido cuarenta y seis veces, de manera ininterrumpida, en la historia de la democracia estadounidense, orgullo del mundo. Ha resistido guerras, plagas, crisis financieras y sociales. Se lleva a cabo cada cuatro años y es conmovedora en su sencillez y hasta en su frecuente carencia de “glamour”. Sus momentos artísticos nos traen a Yo Yo Ma y a Gabriela Montero un año (Obama)  o a Lady Gaga y Jennifer López otro (Biden), dependiendo del estilo de cada nuevo presidente. Es un espectáculo que ha sido definido como rutinario y milagroso, porque no deja de ocurrir a pesar de tener que superar gravísimos conflictos, como el que acaba de superar.

La ceremonia se inició con una oración: “venimos a pedirte, señor, fortaleza para hacer lo que debemos hacer. Seamos una luz para el mundo. Apoyémonos en el amor. Soñemos juntos porque al soñar solos podemos encontrarnos con espejismos”.  

Luego de la presentación de las banderas Lady Gaga interpretó el himno nacional, vestida con un peculiar estilo, muy…. Lady Gaga. Su versión del himno me pareció excelente, mostrando una voz cristalina, dando algunas notas audaces, a un lento ritmo de balada que me gustó mucho.

La juramentación de la vicepresidenta Kamala Harris fue conducida por la magistrada de la Corte Suprema Sonia Sotomayor. Este fue un acto lleno de simbolismo, ya que Sotomayor es la primera magistrada de la Corte Suprema de origen latino y Harris la primera vicepresidente de color. El acto estuvo claramente dominado por las minorías y el multiculturalismo. A continuación Jennifer López, mejor vestida,  cantó dos canciones patrióticas, ambas muy bellas. La primera de ellas tuvo un verso en español, de tono agresivo, pidiendo justicia social, quizás la única señal de activismo que noté en toda la ceremonia.

La juramentación de Joseph Biden estuvo a cargo de John Roberts, presidente de la Corte Suprema.

EL DISCURSO DEL NUEVO PRESIDENTE

Biden comenzó a hablar a las 11:52 a.m. y terminó a las 12:13 p.m. Una extensión de 21 minutos. El texto del discurso no mencionó a su predecesor, no hizo mención alguna de la política en desarrollo y se refirió a los eventos del congreso de unos días anteriores como una crisis que había sido superada por la democracia. “Celebremos la victoria de la democracia. El pueblo ha sido escuchado, obedecido y hoy canta victoria”. (Esta no es una versión literal sino como yo recuerdo sus palabras)

El discurso se centró en hablarnos del clima ciudadano imperante y de la necesidad de cambiarlo, a fin de hacer que prevaleciese la unidad, el optimismo, el bipartidismo, la mutua dependencia entre ciudadanos,. Dijo que los grandes enemigos eran el odio racial y la pandemia y que ambos serían derrotados. “Mi alma” dijo, “está comprometida totalmente con la unidad y hago un llamado a cada ciudadano a que se una a esta causa”. Habló de la necesidad de regresar a colocar a América como faro y ejemplo para el mundo. Dejemos que nuestros ángeles prevalezcan., el respeto por los demás. No permitamos que la política se torne en un incendio voraz.

Ensalzó a las mujeres y habló de los progresos que han hecho desde que habían conquistado el sufragio y repitió que él sería un presidente para todos los estadounidenses. Su discurso no contuvo grandes frases citables, ni revelaciones espectaculares, sino que fue como un sermón en una pequeña iglesia, en una pequeña aldea de la nación, en lenguaje sencillo y sincero para gente sencilla y en necesidad de oír palabras amables.

“Somos una nación y saldremos juntos de nuestros problemas”. En breve y única referencia a la política internacional dijo que “los Estados Unidos reparará sus relaciones con sus aliados internacionales”.

Condujo una oración silente para quienes habían sucumbido al Cotrona virus.

En su discurso Biden rehusó referirse a los duros meses de crisis política o a las medidas que tomará en sus primeros cien días en la presidencia. Hizo un pedido a la nación para que sacara a flote sus mejores cualidades ciudadanas y de empatía para salir adelante unida.

Quizás, para el momento, fue el mejor discurso posible. Y fue dicho con un vigoroso sentido de compromiso.


lunes, 18 de enero de 2021

UNA DURA BATALLA MÉDICA, CON AUXILIO DE ROBOTS


                                Un quirófano como sacado de la Guerra de las Galaxias

                                                                  foto de archivo

El pasado lunes 11 entré al hospital INOVA Fairfax, donde he sido voluntario por más de diez años (con 2300 horas acumuladas), pero esta vez como paciente para una nefroctomia-uretertomía radical, es decir la remoción de mi uréter y riñón izquierdos.  Esta cirugía de bastante extensión se hacía necesaria por la presencia de una lesión cancerosa en la mitad inferior del uréter, la cual obstruía el paso de la orina proveniente del riñón, el cual se encontraba parcialmente lleno de líquido y sin poder hacer su función normal. Ya no era dable esperar más, so pena de muerte a corto plazo. Mi decisión de operarme no fue enteramente fácil. La muerte de mi esposa Marianela, en Julio 2020, me había robado de mucho incentivo para seguir viviendo. Me parecía sin sentido seguir el viaje solo, sin poderlo compartir con mi compañera de 63 años. A los 87 años cumplidos me parecía lógico sentarme a esperar la muerte, por abandono, como dicen en los deportes marciales. Además, la situación del mundo no era como para aferrarse a la vida. La pesadilla del corona virus había destruido mucha de nuestra calidad de vida. Éramos rehenes en nuestros propios hogares, temerosos de salir a la calle, con máscaras y distancias que eran necesarias pero que impedían hacer contactos sociales hasta con nuestros propios familiares. Asistíamos a diario a una tragedia universal, reportada “ad nauseam” por prensa, radio y televisión, mientras proliferaban las teorías conspirativas más absurdas que retrasaban la batalla contra el virus.  

La misma epidemia había ido aplazando mi decisión, ya que el riesgo de contagio en el hospital  se me antojaba tan grande o hasta más grande que mi aflicción urológica. Pero, de repente, tomé la decisión de llamar al médico y operarme. Decidí que no iba a esperar la muerte sino que debía salir a su encuentro, quizás con tan pocas posibilidades de ganar el encuentro como las tuvo Alonso Andrea  de Ledezma frente a las huestes del pirata Amias Preston en 1609, a las puertas de Caracas.

Como apareció la enfermedad

En el verano de 2019 Marianela y to decidimos hacer lo que sería nuestro último viaje. Elegimos volar a Portugal y pasar unas dos semanas en ese país, por el cual nos sentíamos atraídos. Pensábamos pasar la frontera norte con España y llegar hasta Santiago de Compostela, ciudad que no habíamos conocido. Ese viaje está reportado en este blog y otros sitios, verlo en :  https://pararescatarelporvenir.wordpress.com/2019/09/15/gustavo-coronel-viaje-de-encuentros-y-despedidas/. Fue un viaje esplendoroso en un país amable, de grandes poetas, monasterios, gente sencilla, buen pescado y excelentes vinos tinto. Caminábamos 6-8 kilómetros diarios sin darnos cuenta, visitando toda clase de sitios sagrados y profanos, desde los primorosos expendios de latas de sardinas hasta los museos de azulejos. Luego, regresamos a casa en un barco de Holland America que navegó por el norte canadiense, bajando hasta Nueva Inglaterra, hasta llegar a Boston. Todavía tuvimos una “ñapa” de tres maravillosos días en Barrington, Rhode Island, en la casa de mi hija menor y su esposo, antes de llegar a Virginia.

En octubre 2019 tuve una primera señal de alerta, una fuerte hematuria (sangre en la orina)  que me duró tres días. MI médico me ordenó ir al hospital, entrar por emergencia y hacerme una Resonancia Magnética (CAT SCAN). La ausencia de dolor era una mala señal porque la causa de la hematuria no parecía ser de un cálculo. La resonancia, en efecto, indicó la presencia de una zona afectada por un crecimiento de células irregulares, posiblemente cancerosas.

El siguiente paso fue conseguir un urólogo de calidad, lo cual hice en el mismo sistema del hospital INOVA donde era voluntario. Localizado el médico, este me indicó que debía someterme a una ureteroscopia, procedimiento que se lleva a cabo con anestesia total y que consiste en introducir un instrumento iluminado por el uréter, a fin de examinar la lesión y tomar una muestra del tejido afectado, a fin de hacerle una biopsia. Esto se llevó a cabo y después de una espera de muchos días el resultado fue inconcluso, ya que el material recolectado fue muy escaso y no permitió una identificación cierta. Se llevó a cabo un segundo procedimiento y se envió el material a dos anatomopatólogos en paralelo, uno en INOVA, el otro en Johns Hopkins en Baltimore. El resultado dado por Johns Hopkins determinó la presencia de un cáncer de bajo grado, con potencial de alto grado. Establecimos una fecha, en aquel momento, para la operación, para marzo 2020 pero esa fecha no pudo concretarse debido a la súbita presencia de la pandemia, la cual aplazó planes de cirugías que no fuesen urgentes.

Por largos meses me tuve que debatir entre la amenaza del virus y la amenaza del cáncer, el cual – sin embargo - mostraba pocos síntomas, realmente ninguno. Yo seguía viviendo una vida “normal”.   Sin embargo, la súbita muerte de Marianela en Julio y una segunda y copiosa hematuria en Septiembre me decidieron a tomar una decisión definitiva. Pensando que la incidencia del virus amainaría hacia fines del año fijamos la operación para enero 2021.

Dos semanas antes de la operación recibí instrucciones sobre lo que debía hacer previamente:

·      Debía eliminar el uso de cualquier calmante tipo Ibuprofeno o acetaminofén o aspirina.

·      Debía suspender el uso de cualquier medicamento para fluidificar la sangre ( blood thinners)

·      Debía seguir tomando mis medicinas antihipertensivas, excepto el losartan el día de la operación

·      Debía suspender el uso del viagra (esto fue sencillo porque nunca la había utilizado)

·      Tres días antes de la operación debía hacerme el test del coronavirus y, al regresar a casa, no tener contacto con nadie hasta el día de la operación. Además, celebrar una entrevista con el anestesista, debido a que tengo algunos problemas cardíacos. Un nivel de hemoglobina un tanto bajo sugirió que podría requerir transfusiones de sangre durante la operación.

·      La noche anterior y la mañana de la operación debía bañarme, enjabonarme bien, usar el champú acostumbrado, enjuagar y luego cubrirme todo el cuerpo con una solución antiséptica llamada Hibiclens, dejarla allí por unos tres minutos y finalmente bañarme otra vez, todo esto para lograr eliminar todas las bacterias posible. Vestirme de limpio y llegar al hospital dos horas antes de la hora fijada para la operación.

 

Día de la Operación

El lunes 11 mi hijo me llevó al hospital a las 8:30 de la mañana, al centro de Cirugía y me dejó allí. Al cabo de una corta espera, una enfermera vino a buscarme para llevarme a un cubículo preparatorio. Allí me dieron dos bolsas plásticas para meter mi ropa y mis zapatos y una túnica hospitalaria, de esas que nos obligan a mostrar el trasero y un gorro plástico para cubrir el pelo. Me acosté en la camilla y me comenzaron a poner antibióticos y suero intravenosos.

A la hora fijada para la operación apareció el cirujano y me dijo que la operación anterior a la mía estaba demorada y que ahora estimaba comenzar la nuestra a la 1:30 de la tarde. Como esa era la hora en la cual mis hijos estimaban que podría estar terminando, llamé a mi hijo y le dije: el vuelo a Londres tiene demora. No hemos abordado todavía. Veía mi operación como un vuelo desde Washington a Londres, en clase turista. Llamaríamos cuando hubiésemos aterrizado en Londres.

Eran casi las dos de la tarde cuando una enfermera llegó y me preguntó mi nombre, mi fecha de nacimiento y que tipo de operación  me iban a hacer. Cuando le di la información, me dio un lápiz para que pusiera mis iniciales en el lado izquierdo de mi abdomen, a fin de asegurarnos que no me quitarían el riñón equivocado.

Me dijo: “Vámonos”.

La camilla se desplazó por corredores del hospital que yo conocía bien, por haber transportado a muchos pacientes por ellos. Bajamos a otro nivel del edificio y nos fuimos a la zona de los quirófanos, donde se siente bastante frío.



Al llegar al quirófano asignado me maravillé del espectáculo tipo Guerra de las Galaxias. Una iluminación impecable, todo blanco. Tres personas alrededor de la mesa de operaciones. A la izquierda pude ver un inmenso aparato de color blanco con ojos color  rubí, o así lo recuerdo, y cinco o seis brazos que parecían terminar en un punzón. Aquello tenía todo el aspecto de un General en Jefe del ejército del Imperio.  Me colocaron en la cama y me extendieron los brazos, en posición de crucifixión. Y vi al inmenso Robot moverse lentamente hacía mi costado izquierdo, con sus ojos brillando. El anestesiólogo me colocó una mascarilla y me pidió inhalar profundamente, contando uno, dos, tres….

Hasta allí supe de mí. Por videos que había consultado previamente, tenía una noción de lo que iba a suceder. El robot, manejado por el cirujano o su asistente (en mi caso, una mujer muy distinguida), abriría cinco agujeros en diferentes sitios de mi abdomen y, por allí, entrarían los dedos del robot que procederían a poner las abrazaderas (clamps) en los sitios adecuados para controlar el paso de sangre y facilitar el corte de lo que debía ser cortado. Primero, el uréter, al nivel de la vejiga, luego, hacia arriba, la zona del riñón. Mientras tanto, se hacía una incisión vertical por debajo del obligo, para sacar por allí los órganos que se separaban del resto del sistema. Todo este proceso duró unas cuatro horas. Al finalizar la operación estuve una hora en recuperación, saliendo del efecto de la anestesia y, a las 7 pm., fui trasladado a la habitación. Ya para ese momento el cirujano había hablado por teléfono con mi hijo, quien había contactado familiares y amigos.

¿Sentía Dolor? Muy moderado, quizás 4 sobre 10 en la escala. Una sensación de estar herido en el abdomen, de anormal distensión abdominal, de un área sensible que me impedía moverme con libertad. Estaba conectado con una jungla de cables para electrocardiogramas y puertos intravenosos para suero y antibióticos. Este aparataje era lo que más me molestaba. Tenía un Televisor enfrente y lo puse a funcionar con el remoto. Comencé a recibir visitas de todo tipo de enfermeras, uno que otro médico, tomaban mi tensión a cada media hora, todos me preguntaban si tenía dolor o náuseas. Ni lo uno realmente, ni lo otro. A pesar de ello, me dieron otro remoto con un botón azul que, al oprimirlo, liberaba un calmante en el suero intravenoso, el cual yo podía accionar tantas veces como fuera necesario. Lo usé un par de veces y no lo usé más.

Durante una custro horas me quedé en somnolencia, entre al sueño y el ver un juego de fútbol en la TV. A la 1 de la madrugada, entró una enfermera a tomarme los signos vitales y le pedí que me ayudara a pararme, que iba a comenzar a caminar. Me paré y arrastré conmigo el poste  en el cual estaban conectados mis intravenosas, donde estaba el recipiente de la orina que salía por el catéter FOLEY y di mis primeros paso, con mucha cautela. Salimos al corredor y comencé a caminar, dándole una vuelta completa al piso, hasta regresar a la habitación. Después de esa primera caminata de unos 120 metros, fui incrementando el número de vueltas y, cuando salí del hospital el jueves ya daba unas doce vueltas, casi una milla, durante el día.

Al día siguiente me visitó el cirujano, me dijo que habían hecho todo lo que habían planificado hacer y que tendríamos que esperar las biopsias para saber si todo estaba limpio. El corazón, me dijo, funcionó de maravilla, la tensión permaneció en la zona de  125/60 durante todo el tiempo de mi estadía en hospital, lo cual me sorprendió.

Al dormir bajaba mi nivel de oxígeno, lo cual llevó a que me dieran oxígeno por largos trechos. Durante la operación colapsó un pulmón, lo cual parece ser un fenómeno frecuente. Me pusieron a ejercitarme la respiración con un espirómetro, lo cual continúo haciendo en casa.

El jueves a mediodía me dieron de alta. Estoy de regreso, muy bien asistido por mis hijos, quienes me traen lo necesario. Duermo bien, como poco pero mejorando cada día, la recuperación camina de manera satisfactoria.

Ahora, a seguir leyendo, escribiendo, caminando, buscando una causa.