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jueves, 28 de julio de 2022

EL MATRIMONIO DE VEPICA Y MADURO EN LUXEMBURGO

 


Vemos un anuncio: http://petroleumag.com/pegasi-fondo-de-inversion-privado/ de formación de un Fondo de Inversión Privado llamado PEGASI, a ser incorporado en Luxemburgo, con dos socios: el gobierno de Nicolás Maduro y la empresa de origen ingeniería VEPICA. El anuncio es muy escueto y viene acompañado de un video, verlo aquí:  https://secureservercdn.net/198.71.233.168/1fe.48f.myftpupload.com/wp-content/uploads/2022/07/VIDEO-2022-07-23-20-58-35.mp4?_=1 , el cual ofrece una brevísima explicación del objetivo y la estructura de tal fondo de inversión privado.

¿Qué es un fondo de inversión privado? 

Busco la definición en Internet y obtengo lo siguiente: Es una empresa de inversión entre dos o más socios que no solicita capital  del  público en general. Los miembros de este fondo generalmente conocen el negocio que desean emprender y no requieren inversionistas de afuera.

Sin embargo, cuando veo y escucho el video que se ofrece como información para el nuevo Fondo, creo entender que el fondo se está formando en Luxemburgo para reanimar la economía venezolana y especifica cinco proyectos orientados a hacer esto posible, para lo cual requerirían de un capital de 1300 millones de euros. De acuerdo a lo allí expuesto, buscarían inversionistas que puedan aportar sumas para este financiamiento, particularidad que difiere de la definición citada arriba.

 Debo decir que el video es de muy baja categoría profesional. La narradora habla atropellando las palabras, como si estuviera urgida de ir al baño, lo cual nos parece contraproducente si se desea crear interés por el proyectado fondo.

El video no dice si el gobierno de Maduro va a hacer aporte alguno en dinero al fondo ni tampoco dice cuanto aportaría VEPICA.  Se habla de una Junta Directiva a ser instalada en Luxemburgo pero no se menciona a nadie. Esta carencia de información es un error, puesto que cualquier inversionista en potencia presta primordial atención a los nombres con quienes deberá interactuar.

La estructura financiera del proyectado fondo es un misterio. La sede Luxemburgo está bien seleccionada, porque se trata de un destino altamente calificado para este tipo de operaciones, pero en Luxemburgo la transparencia será fundamental. No se podrá  manejar un proyecto de alta finanzas en la penumbra.  Hago énfasis en  esto porque en internet no he logrado encontrar ninguna referencia a este fondo PEGASI. Cuando se busca información utilizando el nombre, lo que encuentro es una firma de Manejo de Capitales Privados basada en Toronto, sin aparente relación alguna con esta promoción de VEPICA y Maduro, ver: https://pegasiprivatewealth.ca/ ; un Fondo de Inversión llamado  PEGASUS,  de buena reputación en América Latina y algo sobre una fábrica de anteojos, pero nada sobre la promoción que nos ocupa.

También busqué información vía VEPICA, empresa conocida y de cuyo fundador  Miguel Bocco, ya fallecido, fui amigo, pero tampoco tuve mucho  éxito. Parece ser que el Chairman de la empresa es o era  Miguel Bocco hijo pero no he logrado encontrar nada al día sobre su estructura jerárquica, ya que aún aparece Derek Wood como CEO, aun cuando hay información según la cual el Sr. Wood ya no está con la empresa.

En todo caso, creemos que no es deseable  emprender un proyecto de esta magnitud  de manera tan poco profesional.  La transparencia es necesaria en todo caso y más importante aún si involucra a la nación venezolana y da origen a compromisos financieros por parte de la nación.

El video describe brevemente los cinco proyectos que se piensan desarrollar pero no pretendo analizar sus méritos  ya que carezco de la indispensable información. Son los siguientes:

1.      Llevar al campo CHIMIRE, en el oriente de Venezuela, a producir 30.000 b/d con una inversión de 500 millones de euros,  para lo cual requerirían generar 17.400 nuevos empleos. Esta reactivación daría ingresos a la nación en 10 años de unos 2500 millones de euros.

¿Y cuánto esperarían obtener  los inversionistas?

 No hay detalles sobre las premisas en la cuales se basa el proyecto.  En su momento de empresa eficiente, pre-Chávez, PDVSA producía  3.2 millones de b/d con unos 40.000 empleados, pero este proyecto habla de desarrollar 30.000 b/d de producción en Chimire empleando unas 17.000 personas, lo cual no parece razonable. La inversión requerida por barril diario producido también parece alta. 

2.     Recolección de gas de venteo y su transporte y venta a Trinidad. Se habla de unos 600 mmpcd de gas que se ventean. La inversión requerida para esto sería de unos 530 millones de euros. Y requeriría de 15.600 nuevos trabajadores, así como lo oyen, generando unos 5000 millones de euros para el estado en 10 años. De nuevo, la cantidad de empleos generados parece muy alta. Tampoco hay cifras de ingresos esperados para los inversionistas.

3.     Proyecto de producción de 14500 toneladas al año de níquel de LOMA DE NIQUEL, con una inversión de 300 millones de euros y una generación de 15.600 empleos. Se trata de áreas mineras que fueron expropiadas por Chávez a la empresa Anglo-American y sus socios, no sabemos si con indemnización o no. VEPICA debería pensar bien en entrar a explotar una área que fue arrebatada a sus antiguos concesionarios porque le podría pasar lo mismo, tan pronto la mina comience a dar frutos.

4.    Nueva línea de pellas, SIDOR, para producir 3 millones de toneladas al año con una inversión de 70 millones de euros, generando 24.000 empleos. Este objetivo sería del orden del doble de producción de la producción más alta alcanzada por las plantas actuales. De nuevo, llama la atención la cantidad de nuevos empleos, considerando que toda la empresa SIDOR parece tener unos 8000 empleados, ver: https://correodelcaroni.com/laboral-economia/los-8-mil-trabajadores-de-sidor-siguen-sin-ser-reintegrados/

5.     Nueva Colada continua de Sidor, con una inversión de 40 millones de euros y una generación de 8400 empleos.

Hay demasiadas incógnitas de orden financiero y organizacional en este  conjunto de proyectos que necesitarían de un cuidadoso análisis.  

 ¿Qué decir de este matrimonio en el plano de la ética corporativa?

Al mismo tiempo que veo este video recibo un informe de Transparencia Venezuela, ver: https://transparencia.org.ve/economias-ilicitas/wp-content/uploads/2022/06/Economia-Ilicitas.pdf  en el cual se podrá ver  la inmensa magnitud de la podredumbre administrativa que ha sido característica del régimen Chávez/Maduro. En su introducción el informe dice así: “En las últimas dos décadas, los sistemas de control y los órganos de justicia en Venezuela permitieron que se produjeran cientos de casos de gran corrupción que implicaron un desfalco sin precedentes en la nación, provocando graves violaciones de derechos humanos. Aunque no existen cifras oficiales del expolio sufrido por el patrimonio público venezolano, dada la misma impunidad y la alta opacidad, investigaciones de Transparencia Venezuela revelan que tribunales de más de 22 países han abierto 116 causas vinculadas con la corrupción venezolana que involucran más de 64.000 millones de dólares. De la sistematización de los datos realizada por la organización, se desprende que la mayoría de los casos de corrupción tuvo su origen en la estatal Petróleos de Venezuela, Pdvsa, fuente de más de 90% de los ingresos en divisas del país hasta hace seis años”.

Por supuesto, esta es una tragedia ampliamente conocida y documentada y su magnitud es mucho mayor que la reportada por el informe arriba citado, el cual es conservador. Las empresas que hagan negocios con el régimen deben saber que están entrando en sociedad con asesinos, lavadores de dinero y contrabandistas.

Por ello la decisión de VEPICA de casarse con Maduro nos parece lamentable.  

Con perdón de la cacofonía habrá que esperar a ver si PEGASI pega.

 


martes, 26 de julio de 2022

Una Sugerencia politicamente incorrecta sobre el Esequibo

 También en El Nacional de hoy, martes 26 de julio, 2022




A la memoria del ilustre venezolano Francisco Kerdel Vegas

Cuando a Nikita Krushev le hablaban del Berlín Occidental, respondía que ese “era un hueso atravesado en su garganta”. Lo mismo sucede a los venezolanos cuando se habla de la región del Esequibo, la cual fue objeto de una decisión arbitral adversa que la llevó a ser dada a Inglaterra. La disputa sobre esta decisión ya dura unos 120 años y sigue firmemente arraigada en el subconsciente venezolano, aunque relegada a un segundo plano durante los últimos 20 años por la inacción del régimen chavista. Chávez prefirió abandonar ese reclamo a fin de seducir a los países caribeños para sus propósitos de instalar el llamado socialismo del siglo XXI en toda la región latinoamericana. Nadie, sin embargo, ha llamado a Chávez traidor por eso, ya que la sensibilidad patriótica de los venezolanos se orienta esencialmente a protestar contra quienes piensan que la pretensión venezolana sobre este territorio debe ser modificada y abordada de manera creativa, “fuera de la caja”,  tomando en cuenta la realidad geopolítica actual.

Por esta razón son pocos quienes han adoptado esta última postura. Hace algunos años el ilustre venezolano Francisco Kerdel Vegas sugirió que Venezuela podría acordar con Guyana una novedosa solución binacional. Esta propuesta fue  someramente descrita así por Pompeyo Márquez, ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2021/01/algunas-reflexiones-sobre-la.html  y el artículo:  http://institutodeestudiosfronterizos1.blogspot.com/2008/06/:    Soy testigo de que se estaba cerca de una solución práctica y pacífica [para el Esequibo, durante la presidencia de] Carlos Andrés Pérez. Entonces ello fue frustrado por tesis extremas. Existe una propuesta del embajador Francisco Kerdel Vegas consistente en construir un Parque de la Paz entre Venezuela y Guyana en esa zona fronteriza. Este Parque estaría en manos de Naciones Unidas y aumentaría pulmones vegetales para la humanidad. Esta tesis ha sido recogida por la doctora María E. Rodríguez Febres Cordero en su tesis de grado bajo la tutoría de la doctora Angelina Jaffé Carbonell y con el título de "La Reclamación del Territorio Esequibo: Una Propuesta Ambiental".

En 2003 escribí un artículo en www.VHeadlines.com , publicación desaparecida, en el cual abogaba por una solución similar de un gran Parque Binacional, sin conocer, en aquel momento, la propuesta del insigne venezolano Kerdel Vegas.

Con todo respeto por quienes piensan diferente y sin pronunciarme sobre la validez o no de nuestro reclamo histórico, pienso que esta es una idea que debe ser seriamente considerada por los venezolanos, por las siguientes razones:

1.   Ya la zona en disputa no es de Inglaterra sino que forma parte de una nación independiente, Guyana. Más aún, la zona en reclamación sería equivalente a casi la mitad del territorio guyanés, algo que sería inaceptable para Guyana y visto como virtualmente imposible desde la óptica geopolítica actual

2.   Actualmente y por el futuro previsible Guyana tiene el completo apoyo de toda la región en este diferendo. Ni Cuba, la tutora del régimen chavista, está a favor de la posición venezolana. Los países miembros de PetroCaribe, los cuales han recibido dádivas cuantiosas del régimen chavista y son esencialmente leales a ese régimen en el seno de la OEA tampoco apoyan la posición de Venezuela

3.   Los intereses de las dos grandes potencias mundiales, Estados Unidos y China, están firmemente enlazados con Guyana en razón del desarrollo petrolero que se lleva a cabo allí, en el cual ambas potencias están involucradas.

4.   La tendencia mundial, probablemente irreversible, es hacia una mayor  conservación de las áreas forestales que han sido objeto de depredación y explotación irracional en el pasado. La idea de una extensa zona forestal protegida para el bienestar de la humanidad sería sumamente atractiva para todos los países del planeta

5.    El territorio actual de Venezuela está en estado caótico, el cual requerirá de gigantescos esfuerzos de recuperación por parte de futuros gobiernos democráticos, honestos y realmente venezolanistas, es decir, lo diametralmente opuesto a la tragedia venezolana actual. Nuestro país no necesita más territorio sino  cuidar mejor el territorio que ya posee. ¿Para qué más,  si hemos destruido lo que tenemos? Arreglemos nuestro hogar antes de pensar en añadirle habitaciones

En general creo probable que Venezuela pudiera obtener algunas concesiones en materia de desarrollo petrolero conjunto  en algunas áreas costa afuera, como parte de una propuesta de solución binacional o, inclusive, multinacional, sobre el territorio en disputa, designándolo como gran Zona Protegida para la Humanidad, con un plan de protección ecológica y de desarrollo forestal o minero muy controlado, manejado por una Comisión Internacional, aunque no creo que esto deba ser un punto de honor para nuestro país, cuyos inmensos recursos de hidrocarburos probablemente nunca serán plenamente desarrollados.   

Desde la epopeya  continental del ejército libertador, hasta nuestro liderazgo en la construcción de naciones y nuestras ayudas a la solución de conflictos agudos en la región latinoamericana, Venezuela ha tenido relevancia  mundial cuando ha tomado generosas iniciativas de gran aliento, más allá de sus fronteras físicas o políticas. Una iniciativa venezolana para resolver el conflicto sobre el Esequibo de esta manera  nos pondría a la cabeza del movimiento conservacionista mundial, nos daría el prestigio moral que Venezuela como sociedad  ha ido perdiendo a manos del régimen chavista/madurista y estaría más en línea con las tendencias que se acentúan hoy para preservar la vida humana en un planeta acosado por un deterioro generado por la insensatez.

Nuestra nación necesita ser llamada de nuevo a la grandeza, ciertamente no a la categoría de potencia, como pretende el grotesco Plan de la Patria,  sino al liderazgo moral. Esa es la verdadera grandeza.     


domingo, 24 de julio de 2022

UN TRIANGULO AMOROSO EN EL SANATORIO INTERNACIONAL BERGHOF

 



Escribo esto, pidiendo excusas a los lectores, porque no solo de petróleo vive el hombre

Uno pasa por la vida amando, un sentimiento en ocasiones difícil de definir pero que siempre muestra ingredientes tales como la ternura, la compasión o  la total necesidad de compañía de la persona amada, así como admiración y reverencia por la mujer como ser humano excepcional, orgullo, cuidado y  atención hacia los hijos, constantes deseos de compartir con los amigos y hasta dulces recuerdos del perro que tuvimos. Amamos la naturaleza y una humanidad que sufre agobios y angustias. Podemos  - en fin – hablar de amor por la vida, aunque quizás esto último tenga un componente demasiado poderoso de instinto para hacerlo digno de figurar junto a aquellos otros tipos de sentimientos amorosos.

En uno de los dos o tres libros que siempre he tenido a mi lado, “La Montaña Mágica”, de Thomas Mann, puede leerse sobre un triángulo amoroso, expuesto de una manera – digamos – muy alemana – por el autor. Se trata del formado por el protagonista de la novela, Hans Castorp,  su amada Claudia Chauchat y el no tan joven holandés Pieter Peeperkorn. Uno se imagina que un escritor latino hubiera podido abordar este caso de una manera bastante diferente, típicamente pasional, hasta con uso de un puñal. Pero Mann  decide crear una trama cautivante, alternativamente trágica y cómica  pero siempre didáctica sobre las frecuentemente elusivas facetas del amor.

“La Montaña Mágica” es  una obra de unas 700 páginas, ocasionalmente difíciles, llenas de caminos que se apartan y se entrecruzan, escrita durante los años inmediatamente anteriores a la primera guerra mundial, repleta de reflexiones sobre el tiempo, la muerte, el sentido de la vida, el heroísmo y otras  facetas del ser humano. Quien tenga 15 años y decida ir a su encuentro, le aseguro que ella lo acompañará el resto de su vida.  

Yo así lo hice y la he leído muchas veces por más de 70 años, con frecuencia abriendo sus páginas al azar a fin de reencontrarme con los viejos amigos del Sanatorio Internacional Berghof. Al hacerlo siempre he podido ver facetas nuevas en la obra, las cuales me han servido de inmenso disfrute intelectual, catalizadoras de mis propios sentimientos, mostrando siempre novedosos atisbos que me han sido de utilidad para marcar mi rumbo.   

En estos meses de pandemia he regresado a leerla, una vez más. Estos han sido largos meses  en los cuales hemos estado reducidos a la amable prisión de nuestro hogar. Durante esta larga etapa  mis días – como estoy seguro que les ha sucedido también a ustedes -  han comenzado a lucir idénticos, repetitivos, de forma tal que parecen transcurrir con gran rapidez. Como debo tomar una pastilla para el corazón cada doce horas ello me permite utilizarlas como medida de mis días. Cada caja de pastillas me dura un mes y veo, hasta con terror, como  desaparecen con cada mayor velocidad.    

En mi más reciente lectura de “La Montaña Mágica” he logrado una mejor apreciación sobre aspectos  previamente pasados de largo, en especial los relacionados con ese triángulo amoroso de Castorp, Chauchat y Pepeerkorn.   

Al reabrir el libro en las páginas en las cuales el maravilloso primo de Castorp, también  paciente del sanatorio, Joachim Ziemsen acaba de fallecer y cuando ya  los densos diálogos entre Ludovico Settembrini, el humanista, y Naphta, el insoportablemente lógico jesuita, han comenzado a ser fatigantes me encuentro  con una nueva historia dentro de la historia, la cual consiste en la llegada al sanatorio internacional Berghof del holandés Pieter Peeperkorn, ya no muy joven, de unos 60 años, acompañado - nada menos – que de Claudia Chauchat, el gran amor por cuyo regreso Hans Castorp había esperado por largo tiempo, después de haber tenido con ella una “relación” que se concretaría en una alocada noche de carnaval. Sin embargo, ahora la ve llegar acompañada de un extraño ser que parece mezcla de padre y amante.    

Cuando ya la novela mostraba algunas señales de languidez, repito, se presenta en el sanatorio del Dr. Behrens este holandés, de aspecto y personalidad que hacen un inmediato impacto entre los pacientes. Llega acompañado de la mujer amada de Castorp y esta presencia le da a la novela un segundo aire, el cual me permite apreciar una nueva arista de la personalidad del autor, no ya como el gran alemán cerebral que fue sino como un ser humano dotado de una gran sensibilidad y capaz de advertir componentes extremadamente sutiles del amor, similar a los que mostraría  en su novela  “Muerte en Venecia”.  

 Mynheer (Señor) Pieter Peeperkorn es un personaje espectacular, e irrumpe en la novela como  una inmensa ráfaga de aire fresco e irreverente en un sitio dominado por una rígida formalidad en la cual los pacientes sometidos a una dictatorial rutina de curación. Este hombre que llega al sanatorio es un enfermo, sí, pero – al mismo tiempo- un hombre enamorado de la vida,  lleno de vigor mental, amante de la comida y de la bebida, majestuoso en todos sus gestos, adinerado, y – por todo esto -  capaz de tomar por asalto el establecimiento, lo cual lleva a cabo desde el primer día de su llegada. No solo esto, sino que trae como “compañera de viaje” a Claudia Chauchat, la fascinante mujer que había tenido con Castorp una única noche de locura carnavalesca, la cual convertiría a nuestro joven amigo, para siempre, en su  esclavo sentimental. El proceso por el cual Castorp le llega a Chauchat es, en sí, una pequeña obra maestra de la seducción. Desde el primer momento Castorp tutea a Claudia pues le dice que la formalidad es un rasgo de pedantería. Después de larga reticencia ella termina por consentir al decirle: “solicitas de manera galante, sabes seducir de una manera muy profunda, a la alemana”.  

Pero, ahora el escenario ha cambiado, Peeperkorn y Chauchat llegan juntos y toda la dinámica del establecimiento cambia drásticamente. Castorp está conmocionado al ver a su Claudia en compañía de otro hombre, quien – además – podría ser su padre. Sin embargo, su  arquitectura emocional muy alemana no es la del puñal  o de los alaridos. Comienza a tratar a la pareja de manera impersonal y respetuosa, iniciando diálogos con Peeperkorn que llevan a este a tomarlo en cuenta. Peeperkhorn nota de inmediato la exagerada formalidad con la cual Castorp trata a Claudia en su presencia, lo cual le hace pensar que allí hay algo escondido.

Ello lleva a Claudia a hablar con Castorp y a sincerar la relación  que alguna vez tuvo con él. Castorp le reprocha haber llegado acompañada y Claudia responde que Peeperkhorn la ama. Pero Castorp se pregunta si ello es suficiente, si el amor de un hombre lleva a la mujer a corresponderlo.  Se pregunta ¿Es amor o ternura y compasión lo que Claudia siente por él? Y,  ¿cuál es la diferencia, a fin de cuentas,  entre los dos sentimientos?

Por su parte  Claudia le critica a Castorp  su admiración y reverencia por el holandés y Castorp le responde que Pepperkhorn es  “una personalidad” por quien es imposible no sentir respeto. Es fascinante constatar que Claudia siente celos por la atención que Castorp le dedica a Peeperkorn

En este diálogo entre los dos amantes Thomas Mann enfatiza la ambigua naturaleza del amor, su dualidad entre la santidad y la pasión. Mann nos dice que es curioso que la palabra amor pueda representar, con igual veracidad, la más elevada santidad o el más carnal deseo. Mann nos lleva a pensar que el amor es como una  coraza de protección que nos ha sido dada a los  humanos para aliviar en lo posible la terrible tragedia que es la vida.

Como resultado de ese diálogo Castorp y Chauchat forman una alianza para proteger y cuidar al holandés, cuya salud es frágil, a pesar de su aparente indestructibilidad.  Castorp y Peeeperkorn también dialogan y el viejo holandés le pregunta a Castorp: “¿Usted ama a la señora, no es cierto”? Y Castorp, después de muchos intentos de evadir la pregunta, le habla de su relación con Claudia y de la alocada noche de carnaval, noche de máscaras y disfraces. Esa fue la noche antes de que ella se ausentara – le dice -  y desde entonces la había estado esperando de regreso, hasta el día que lo hizo…. “acompañada por usted”.

“¿Y usted todavía la ama”? Y Castorp le responde: “Lo siento, pero mis sentimientos de respeto y admiración por usted hacen inapropiado para mí hablar de mis sentimientos hacia su compañera de viaje”.

“¿Y ella le corresponde?”, insistió Peeperkhorn. Y Castorp le dice: “Es que yo no digo que ella me correspondió alguna vez. No hay mucho en mí que sea amable. No tengo su estatura. Una mujer puede ser atraída – en algún momento -  por el interés que le muestra un hombre”.

Como resultado de este diálogo Castorp y Peeperkhorn forman una amistad en la cual se comienzan a tutear como hermanos y comentan, sonriendo, que ello incomodará a Claudia, ya que hay pocas cosas que irriten más a una mujer que sus dos amantes se lleven bien.

Las cosas no terminan bien, lamentablemente. Peeperkorn se suicida, Claudia se va sola y Castorp queda en el sanatorio por algún tiempo hasta que se va a la guerra. La frase final que escribe Mann es: “De este festival de la muerte, de esta horrorosa fiebre que inflama la noche lluviosa a nuestro alrededor, ¿se elevará el amor algún día”?

Su última palabra es amor.

  Hemos asistido con el placer y la  vergüenza del voyeur a las peripecias de ese amor y “La Montaña Mágica” sigue en mi mesa de noche, como puerta al Sanatorio Internacional Berghof, la cual  abro  por ratos para  visitar a mis antiguos amigos, quienes – me reconforta saber -  ni envejecen ni mueren.  


jueves, 21 de julio de 2022

RAFAEL RAMÍREZ SE DESCRIBE COMO HÉROE

 

También en El Nacional de hoy, jueves 21 de julio, 2022

 

                                     JOËL SARTORENATIONAL GEOGRAPHIC PHOTO ARK


En un inmenso ladrillo de 3200 palabras publicado en APORREA, ver: https://www.aporrea.org/actualidad/a314014.html, Rafael Ramírez, el principal culpable del desastre de PDVSA, hace un intento de auto-retrato en el cual aparece como héroe.

Y, Venezuela se pregunta,  ¿héroe de qué? Bajo su funesta labor como ministro de energía y petróleo y presidente de PDVSA desde 2002 hasta 2014, la empresa petrolera que había sido una de las cinco principales del mundo, se convirtió en una quincalla importadora de pollos medio podridos, entre muchas otras tragedias.  

¿A quién engaña Ramírez Carreño?  ¿Qué está buscando? Es sencillo. Ayudado por un grupo de aliado$$$ trata de crear la imagen de un “chavista originario”  para aspirar a la presidencia de Venezuela. Pretende que haber sido lugarteniente de Hugo Chávez representa una credencial de buen venezolano, cuando es realmente la de un cómplice corrupto del  paracaidista que entregó Venezuela a los cubanos castristas.

En el ladrillo publicado por APORREA Ramírez Carreño hace una enumeración de sus actividades durante su mandato petrolero, bautizándolas como de gran contenido patriótico, cuando en efecto, llevaron a PDVSA a la ruina.

Veamos lo que dice:

·       Describe una pretendida victoria “popular” contra el paro nacional que expulsó a Chávez del poder. Chávez fue realmente reintegrado a la presidencia por Raúl Baduel, luego asesinado por el chavismo. La complicidad de las Fuerzas Armadas  sería premiada por Chávez con el manejo militar de múltiples gobernaciones y de más de 60 empresas del estado.

·       Al ser nombrado ministro y presidente, dice Ramírez en su  ladrillo, decidió “refundar” la industria, convertirla “en una empresa al servicio del pueblo”. Para eso no se le ocurrió nada mejor que transformar a PDVSA en una empresa repartidora de comida semi-podrida, constructora de viviendas que se caían al poco tiempo, criadora de búfalos y fabricante de adoboncitos, repartidora de limosnas en dinero efectivo o comidas con exigencias de lealtad política a la revolución. El efecto de esas decisiones miserables no se hizo esperar.  La producción bajó de 3.2 millones de barriles diarios en 1998 a unos 2.3 millones de barriles diarios en 2011, una pérdida de casi un millón de barriles diarios, enteramente atribuibles al desastre gerencial instalado en PDVSA por Ramírez y a su entrega de PDVSA al régimen chavista tutorado por los castristas.

·       Habla Ramírez de haber “reestablecido el control del estado sobre la industria petrolera, de combatir el secretismo y promovido la diversificación de mercados, incluyendo a PetroCaribe”. Lo que hizo en realidad fue cambiar a los antiguos contratistas extranjeros en socios, dueños del 40% de la producción de la Faja del Orinoco, cambiar las condiciones de asociación, lo cual hizo que se fueran todas las empresas extranjeras menos una o dos; eliminó los informes de PDVSA a la Security Exchange Commision y los informes anuales de la empresa; dejó de publicar el PODE, informe del ministerio de energía y minas; llevó a cabo una repartición de petróleo subsidiado a Cuba y a los países de PetroCaribe, lo cual le ha costado a Venezuela unos 80.000 millones de dólares en regalos y subsidios  que salieron de los hígados de los venezolanos, una gigantesca masa de dinero que es hoy irrecuperable.

·       Dice que “recuperó los inmensos volúmenes de gas natural encontrados Costa Afuera”. En realidad este gas está aún allí, sin desarrollar, con la excepción del yacimiento Perla en el Golfete de Coro, el cual ha sido un rotundo fracaso económico hasta ahora. En los trabajos que se hicieron en relación con esos proyectos fallidos de gas costa afuera se llevaron a cabo grandes fraudes financieros, relacionados con los arrendamientos de la gabarra de perforación Aban Pearl y las dos gabarras de Petrosaudí, que representaron millones de dólares en pérdidas para la nación pero dieron gran riqueza hasta ahora impune a varios miembros de la pandilla PDVSA estrechamente relacionada con Ramírez.

·       Habla Ramírez de haber “nacionalizado” la Faja del Orinoco, cuando lo que hizo fue desnacionalizarla, al convertir contratistas extranjeros  en socios. Todo ese tinglado se vino abajo y hoy la Faja es, en gran medida, un cementerio de chatarra.    

·       El muy descarado Ramírez afirma que la existencia del petróleo en la Faja “era escondida por las transnacionales y la vieja PDVSA”. Esta es una  falsedad ridícula por cuanto la existencia de los recursos de la faja era conocida desde 1936 y fue  presentada en detalle al mundo hace unos 60 años, en 1967, durante el Séptimo Congreso Mundial de Petróleo llevado a cabo en Ciudad de México, presentación hecha por los geólogos José Antonio Galavis y Hugo Velarde, por cierto bajo mi supervisión.

·       Agrega el farsante Ramírez que “las transnacionales pretendían llevarse ese petróleo pagando solo el 1% de regalías”, cuando lo cierto es que esa regalía menor acordada de manera temporal fue hecha para incentivar la inversión multimillonaria de los mejoradores de la Faja, plantas que hacían posible la conversión del petróleo pesado en producto exportable y las cuales – por cierto – fueron abandonadas por el chavismo y hoy se encuentran esencialmente inservibles, lo cual ha obligado al chavismo a importar gasolinas y diésel en cantidades cada vez mayores, algo realmente vergonzoso para Venezuela y que el mitómano Ramírez le oculta a los inadvertidos lectores de APORREA.

·       Habla Ramírez del “prestigio que Venezuela tenía en la OPEP” durante su “presidencia”,  cuando la realidad es que el prestigio originalmente ganado por la Venezuela responsable se fue a pique durante su mandato, el de Ali Rodríguez y el del payaso Manuel Quevedo. Hoy en día Venezuela no cuenta en la OPEP.

·       Dice Ramírez: “En un período de 10 años, logramos ingresar al país 700 mil millones de dólares, de los cuales, 500 mil fueron ingresos al Fisco en regalías e impuestos y 200 mil, fueron aportes al desarrollo social: Fonden y Fondo Chino, siempre resguardando los recursos presupuestados para las operaciones e inversiones de PDVSA, los cuales JAMÁS se tocaron: ¡habría sido una estupidez, matar la gallina de los huevos de oro!”.

La realidad es otra: la nación dejó de percibir miles de millones de dólares debido a la declinación en la producción y exportación, a la necesidad de comenzar a importar hidrocarburos a precios internacionales y al derroche de regalos en especie y efectivo a Cuba y a los países parásitos de PetroCaribe. Buena parte del dinero del Fondo Chino fue dedicado, lo admite Jorge Giordiani, a pagar la campaña del agonizante Hugo Chávez en 2012, con la complicidad de Ramírez Carreño.

·       Dice Ramírez: “Éramos el país del Vivir Bien, del que nadie escapaba, pleno de trabajo y oportunidades, con una economía en crecimiento permanente, de 300 mil millones de dólares de PIB, con una inflación controlada, con plenos Derechos Humanos, Laborales, plena vigencia de la Constitución y las leyes y del estado de Derecho”.

Decir esto para describir la Venezuela de Chávez, en la cual ya la gente se comenzaba a ir del país por centenares de miles, en la cual el país entró en quiebra y  China y Rusia tuvieron que prestar dinero para sacar a Chávez adelante por breve tiempo, es mentir con total descaro. Ramírez es un mentiroso audaz, quien confía en la falta de información del pueblo venezolano para pretender pintarse como héroe.

·       Termina Ramírez su ladrillo agradeciendo al traidor Hugo Chávez su labor en beneficio del pueblo, agradeciendo su “amistad”, que no era otra cosa que su complicidad en el saqueo de la nación. Le agradece haberle prometido que él seguiría siendo su ministro después de su victoria electoral de 2012, la cual – ya se sabe – fue lograda con el dinero del Fondo Chino, despilfarro inútil puesto que ya el paracaidista agonizaba.  

Dice Ramírez en su ladrillo ser socialista y chavista hasta el final, es decir,  confiesa con orgullo sus crímenes. Con intolerable cursilería dice: “Ese Fuego sagrado está intacto en mi alma. He pensado mucho en el país, en nuestro pueblo, sigo trabajando intensamente, y sé lo que tenemos que hacer para salir de este abismo, para restablecer nuestra industria petrolera, nuestra economía y las garantías políticas-sociales de los ciudadanos. Restablecer la Constitución y las leyes, volver a la Plena Soberanía Petrolera y al vivir bien del pueblo”.

Con proclamas decimonónicas como estas Ramírez se está lanzando como candidato presidencial en una Venezuela que él contribuyó poderosamente a destruir.

Yo digo que a esa gentuza de Ramírez y su pandilla, esté donde esté, hay que denunciarla y desnudarla en toda su fealdad moral y exponerla al juicio de los buenos ciudadanos.

Exhorto a APORREA, nido del chavismo/madurismo, a publicar este escrito, como contrapartida de lo que publica con la firma de Ramírez Carreño. Eso sería lo justo.  


lunes, 18 de julio de 2022

ANTONIO LAURO, VENEZOLANO UNIVERSAL

 



Hace algunos años mi esposa y yo tuvimos la oportunidad de viajar a Europa en el Queen Mary 2, el bello barco insignia de la CUNARD. Uno de los artistas a bordo era un guitarrista y la primera obra que interpretó fue YACAMBÚ, el extraordinario vals de Antonio Lauro. De los valses compuestos por Lauro, este es uno de mis preferidos por sus giros tan creativos, de tanta frescura venezolana, oírlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=LKJK93bzJvo .

 Lauro compuso 16 valses: Petronila,  Momoti,  Vals venezolano Nº 1, Vals venezolano Nº 2, Vals venezolano Nº 3, Vals venezolano N°4 , Yacambú,  María Luisa,  El Marabino,  Angostura, Carora, El Niño, María Carolina, La Gatica, El Negrito y  La Negra, así como obras de mayor dimensión, tales como  la Suite Venezolana, Sonata y un Concierto para guitarra y orquesta, utilizando con gran creatividad temas negroides y folklóricos. De todos los músicos venezolanos Lauro es probablemente el que mayor difusión internacional ha tenido y su popularidad sigue aumentando, hasta el extremo que pocos son los guitarristas de fama internacional que no han incorporado su música en sus programas. Ha sido interpretado, entre muchos otros, por Andrés Segovia,  David Russell, Alirio Díaz, Jesús Castro Balbi, Ignacio Ornes, John Williams, Ana Vidovic, Adam Holzman y Víctor Villadangos. Con frecuencia descubro un nuevo y excelente intérprete de sus valses, como José Antonio Escobar, verlo y oírlo aquí:  https://www.youtube.com/watch?v=K4urhCc-elo&list=TLPQMTcwNzIwMjKko96dQk8txA&index=1  

El famoso guitarrista John Williams llamó a Antonio Lauro “el Strauss de la guitarra" .  Junto con Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza y José Antonio Calcaño, formó el núcleo del movimiento musical nacionalista de la primera mitad del siglo XX, ver también:  http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2019/06/juan-bautista-plaza-heroe-musical.html  y http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2019/06/juan-bautista-plaza-y-alessandro.html

La trayectoria musical de Antonio Lauro ha sido dividida en cuatro etapas por Alejandro Bruzual: “La primera, empírico-popular tradicional (1934 a 1942), en la cual destaca el vals, como centro de esa búsqueda estilística y de nacionalidad musical. Entre sus principales obras durante esta etapa destacan: Petronila (1936), Merengue (1940), primeros tres valses para guitarra (1938 al 1942), El Marabino (1940-1942), así como sus primeras obras y arreglos para los Cantores del Trópico. La segunda, una etapa académica (1944-1956), en la cual la mayoría de las obras son politonales, entre las cuales encontramos: Fugas (1944), Marisela para arpa (1949), Suite Venezolana y Sonata para Guitarra (1951-1952). Su tercera etapa de madurez (1956-1976) incluye el inicio de la difusión internacional de su música, así como las publicaciones de sus obras, gracias a la colaboración con el guitarrista Alirio Díaz.  La cuarta etapa se extiende a lo largo de los últimos años de vida del compositor (1977-1986), en la cual marcó su consagración internacional, pues se le dedicaron numerosos homenajes, tanto en Venezuela como fuera de ella”.

Una de sus innovaciones consistió en utilizar el llamado registro, la práctica utilizada por los guitarristas populares para “calentar”, como parte integral de algunas de sus composiciones, tales como la Suite Venezolana, primer movimiento,

 oírla aquí: https://www.youtube.com/watch?v=mgP3RRvTFYA

La gloria de Lauro está en sus valses. El que más fortuna ha tenido y se ha convertido en un símbolo mundial de la venezolanidad es Natalia (vals #3), en honor a una de sus hijas. Tiene un vals dedicado a su esposa, María Luisa,  del cual ha dicho: “es tan difícil como mi esposa”, oírlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=UNb9-kgQNuM.

 No podría decir cual me gusta más. Con los valses de Lauro me sucede lo mismo que con una familia que vivía cerca de mi casa en Los Teques.  Eran 15 hijas y todos los años una diferente se convertía en una bella mujer. De igual manera todos los valses son hermosos. Como en las heladerías, cada mes disfruto de un sabor favorito: un mes es Carora, otro mes es El Marabino, luego Yacambú. El único otro compositor venezolano para la guitarra que lo iguala en belleza  es Rodrigo Riera, con su Canción Caroreña, oírla aquí, ejecutada por Eric Peltzer:   https://soundcloud.com/eric-peltzer/rodrigo-riera-cancion-carorena 

 Antonio Lauro fue hijo de los inmigrantes italianos Armida Cutroneo y Antonio Lauro Ventura y nació en 1917 en Ciudad Bolívar. Su padre era  músico aficionado y celebró el nacimiento de Antonio escribiendo un vals titulado Mi primogénito. Tuvo, según su biógrafo Ivo Hernández, una feliz niñez. Estudió música en Caracas con Vicente Emilio Sojo (composición, teoría y solfeo), Salvador Llamozas (piano), Juan Bautista Plaza (historia y estética musical) y Raúl Borges (guitarra) y se decidió por la guitarra tras escuchar en concierto al guitarrista paraguayo Agustín Barrios, Mangoré.

Durante la década de los años 50 participó en la resistencia contra el régimen de Marcos Pérez Jiménez y fue apresado por las fuerzas de seguridad del gobierno y enviado a prisión. En la cárcel escribió dos de sus obras más importantes como la Sonata para guitarra y la famosa Suite venezolana y organizó veladas musicales.

Antonio Lauro falleció el 18 de abril de 1986 en Caracas. Recibió el Premio Vicente Emilio Sojo, en 1948, 1955 y 1957, el Premio Oficial de Música, en los años 1947, 1948 y 1950. Premio Nacional de Música en Venezuela en 1985. El Conservatorio Nacional de Música Juan José Landaeta en Caracas, decidió colocar su nombre en la cátedra de guitarra.

Fue intensamente venezolano y ello lo hizo universal.