jueves, 14 de junio de 2018

Rafael Ramírez Carreño: un experto en corrupción habla sobre corrupción



Ya mi libro en el cual se narra la corrupción en PDVSA durante la etapa chavista, 2000-2015, puede obtenerse en Amazon. Ver link a mi sitio virtual: www.armasdecoronel.com.
  
Rafael Ramírez acaba de decir lo siguiente en su más reciente escrito:
 “Otro tema a discutir seriamente es el de la corrupción… hay connotados personajes que, es público y notorio, se han involucrado en corrupción, por las fortunas y bienes que detentan en el exterior, que las exhiben, que nadie se atreve a mencionar o bien porque son los "panas", amigos del grupo de alguien que se mantiene en el poder, o porque hacen lo que el madurismo quiere que haga”. No es un fenómeno único de una institución, el que crea eso, es un pendejo. La corrupción está en PDVSA, en la Fiscalía, en el Poder Judicial, en los cuerpos policiales, en el sistema penitenciario, en la Tesorería de la Nación, en Miraflores, en el círculo íntimo del madurismo, en Cencoex, en Cadivi, en los Puertos, en el ámbito militar, en la Banca, en el Petro, en el Arco Minero, en el SENIAT, en las Empresas Básicas, en el BCV, Ministerios de Infraestructura, Transporte y Comunicaciones, Alimentación, Cancillería, en los Sindicatos, Gobernaciones, Alcaldías, en los partidos de la oposición, en las empresas importadoras, en los privados, en las contratistas, constructores y un largo etc.”.
Nunca antes había existido tanto cinismo como el que anima a los chavistas. Es algo que han aprendido de los cubanos castristas, maestros en la mentira y en la desfachatez. Se han acostumbrado a negar sus abusos aún en presencia de la evidencia. Son como el marido sorprendido con la amante, quien niega la realidad o como el ladrón de una vaca a la cual lleva ensogada pero pregunta con desparpajo: “Cual vaca?”
Este caso de Rafael Ramírez Carreño es uno de los más emblemáticos en materia de corrupción chavista. No es como Pedro Carreño, Merentes,Vivas o los hermanos Rodríguez, quienes son corruptos pero no andan por allí fingiendo ser honestos. Ellos son corruptos y a mucha honra. El de Ramírez es un caso similar al de Diosdado Cabello, quien no solo es corrupto sino que pretende ser agresivamente honesto.
Ramírez Carreño pide debatir abiertamente sobre corrupción pero tiene años que guarda  silencio sobre su propia corrupción. Habla de “connotados personajes involucrados en corrupción” pero no nombra a ninguno y, por supuesto, no se nombra a sí mismo, aunque la prensa nacional e internacional está repleta de información sobre su corrupción y ello lo ha llevado a ser un prófugo de la justicia internacional. Donde se esconde?
Ramírez Carreño dice que la corrupción en este gobierno es sistémica y permea todos los estratos de la administración pública pero no dice que su actuación en PDVSA, en el ministerio de Petróleo y en la vida política de la Venezuela chavista por más de doce años fue factor importantísimo en la existencia y diseminación de esa corrupción. Cree posible que -  al fingir tomar la bandera de la anti-corrupción y fingir indignación – la gente pueda tomarlo como un paladín de la honestidad y no como lo que es: un paladín de la deshonestidad.
Y es que la evidencia abunda, desde su discurso ante la gerencia de PDVSA, en el cual puso a la empresa a la orden de Hugo Chávez y hablaba de una empresa “goja, gojita” hasta los casos ya conocidos en España, Venezuela, Andorra y USA, de lavado de dólares por parte de su entorno familiar y de sus lugartenientes. 
En un desesperado acto de mimetismo, como el camaleón, Ramírez Carreño trata de cambiar su fisonomía pero no lo logrará. Ayudado por sus “ahorros” ha comprado varios mercenarios quienes escriben a su favor en APORREA y hasta piden que regrese al mando de PDVSA. En una Venezuela podrida hasta el tuétano en el aspecto moral esta maniobra es vista con indiferencia. En un país donde el presidente es un payaso iletrado, entreguista y abusador, quien sea solamente corrupto suena hasta aceptable. Pero los venezolanos dignos deben permanecer alertas para no caer en manos de la deshonestidad disfrazada.
Es necesario fumigar a fondo esta pandilla de bandidos chavistas, a fin de lograr la recuperación espiritual y material de Venezuela.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los chavistas, son además de corruptos a un nivel sin precedentes en la historia de America Latina, manejan un cinismo y caradurismo insolito. En eso Rafael Ramirez se destaca en ambos aspectos.

Doña Siri dijo...

Imposible acceder a su nuevo blog.

Anónimo dijo...

Imposible, como dice Doña Siri. Y me quedaré además con las ganas de leer el libro, pues mis medios de vida, gracias al chavismo, no me permiten comprar libros, ni usados, menos nuevos o para leer eb kindle. Yo descargo lo que consigo en algunos sitios, sin costo, pero con limitaciones en la variedad y editados hasta,2014.
Ingenuamente pensé que se podía leer en el nuevo blog, pero ahora entiendo que hay que pagar, porque es lo correxto. Lo que pasa es que la peladera de bolas, de quienes sobreviven en Venezuela o en el exterior ya no permite ni comprar libros.